Una novia dominante (5)
Isa no solo quiere tu cuerpo, quiere tu vergüenza. Cada día es una prueba más de hasta dónde puede llevar tu sumisión, desde el gimnasio hasta el probador más público. ¿Hasta qué punto estás dispuesto a ir para mantenerla?
Una novia dominante 5
A la mañana siguiente mi madre vino a despertarme, como siempre.
-¿Ha dormido bien la zorrita de mi hija?- preguntó dándome un beso en la mejilla.
-Sí mamá, muy bien- respondí y todo los recuerdos de la tarde anterior invadieron mi cabeza.
-Veo que has dormido con mi tanga y que te has hecho unas cuantas pajas ¿Verdad?-
-Sí mamá... No me pude resistir...-
-Es normal cariño, no te preocupes y disfruta-
Me vestí delante de ella y fuimos juntos a desayunar.
-¿Qué vas hacer esta tarde hijo?-
-Pues iré al gimnasio ¿Por qué?-
-Habia pensado que podíamos ir juntos de compras. Ahora que tenemos que compartir ropa interior, nos hace falta tener más-
-Esta bien...supongo ¿No puedes ir sola?me da mucho corte-
-No cariño, debemos escogerla entre los dos. No te preocupes solo serás un hijo acompañando a su madre-
-Esta bien...¿Me recoges en el gimnasio entonces?-
-Perfecto te recojo en el gimnasio y madre e hija se irán de compras jeje-
-Mamá...- proteste
-Es broma, es broma-
Salí de casa y fui a recoger a Isa. Ella me hizo bajar los pantalones de nuevo hasta los tobillos para comprobar que ropa interior llevaba.
-Sí está lleno de leche,puto pervertido¿Qué pasa te da morbo usar la ropita de mami?-
-Puede que un poco-
-Pues vete acostumbrando zorrita es la única que vas a usar-
Subimos hasta el instituto, yo llevaba el pantalón ligeramente bajado y los hilos del tanga subidos sobre la cadera. De esa forma cualquiera que pasase cerca podía ver claramente que no llevaba la ropa interior propia de un chico.
Hasta que no llegamos a la puerta del instituto Isa no dejo que tapara el tanga. Ahí le di su mochila y no hablamos hasta la salida.
-¿Que vas ha hacer esta tarde?- me preguntó
-Pues iré al gym y luego con mi madre a... Comprar ropa-
-Así que tarde de comprar ropa de hija y mamá. Espero que lo disfrutéis y que compres ropa que realce lo zorra que eres ¿Esta claro?-
-Sí, está claro-
-Y por cierto espero que no tenga que explicarte que ropa interior debes usar en el gym-
-No, no hace falta...-
- Y quiero que te duches allí-
-Pero Isa, verán que llevo un tanga...-
-Ese es tu problema-
-Joder...está bien-
-Era una orden, no una pregunta- dijo Isa antes de desaparecer en el portal.
Hoy estaba mi padre a la hora de la comida, cosa que no era habitual por su trabajo. Mi madre y yo preparamos y recogimos todo mientras él se tomaba una cerveza en el salón, después de comer.
Me despedí para ir al gym y mi madre me confirmó que me recogería allí.
Salí de casa con la ropa para entrenar ya puesta por encima del tanga. Al menos así solo debía cambiarme una vez de ropa en el vestuario y no dos.
Llevaba ya una media hora entrenando cuando vi aparecer a Fani, que venía directa hacía mí y parecía enfadada.
-Yo... Yo lo siento de verdad. Puedo explicarlo-
-¡¿Qué lo sientes? Claro que lo sientes. Pero no lo que tú crees. Lo que deberías sentir es hacer perder el tiempo a una tía! ¡Si tienes esa mierda de polla deberías decirlo antes de empezar a hablar para que nos busquemos un hombre de verdad!-
-Habla bajo, por favor-
-¿Qué pasa te da vergüenza? ¡¿Te da vergüenza que todo el gimnasio sepa que eres un picha corta?!-
-Lo siento de verdad...-
-Menos mal que tu amiga me mandó esas fotos. Con lo fuerte que estás y guapo...supongo que hay músculos que no se pueden entrenar...una pena que desperdicio de hombre-
-Lo siento-
-No importa. Hablando de tu amiga, me pidió que confirmase una cosita-
Se acercó a mí y con un dedo separó el pantalón de mi cuerpo para mirar dentro.
-Sí, llevas la ropa que te corresponde. Por cierto en directo es aún más pequeña que en las fotos. Ah también debo confirmar que te duchas aquí y te quitas la ropa en el vestuario, así que nada de trampas-
Se fue y yo seguí entrenando, el momento de ducharme me atormentaba y no salía de mi cabeza. Solía ir temprano al gym, por lo que no había mucha gente en el vestuario a la hora de la ducha, pero nunca estaba totalmente vacío. Estaba pensando en eso, cuando Fani se acercó por mi espalda y tiro fuerte de mi tanga hacia arriba.
-¡Ah!- grité, más por el susto al no haberla visto que de dolor.
-Te queda genial zorrita- dijo y siguió su camino.
Escondí rápido el tanga en el pantalón y seguí entrenando hasta terminar. Llegaba el momento fatal, el vestuario y la ducha.
Al entrar, había tres personas, dos hombres de unos cincuenta años hablando entre ellos y uno de los monitores, un chico unos años mayor que yo, muy fuerte y con unos músculos increíbles, alto y moreno.
Quitarme la ropa fue sencillo, pues quité a la vez pantalón y tanga y lo escondí en la mochila. Me duche rápido, pues tres personas era asumible, pero de tardar más podía llegar más gente.
Me sequé y me puse primero la camiseta, prepare el tanga limpio que tenía en la mochila y el pantalón para poner ambas cosas lo más rápido posible. Miré alrededor, los hombres seguían hablando a lo suyo y el monitor parecía no verme. Me puse el tanga y en menos de dos segundo el pantalón. Misión cumplida, nadie me había visto. Terminé de vestirme y cogí mi mochila para irme. Me estaba peinando en el espejo, cuando el monitor de me acercó.
-Te queda genial el tanga, princesa- me dijo y siguió su camino
(Joder) pensé.
Salí fuera y esperé a mi madre que tardó muy poco en llegar con el coche. ¿Llevaba las tetas por fuera? Dejé la mochila en el maletero y abrí la puerta del copiloto.
Efectivamente llevaba las tetas por fuera, pero había más. En la parte de atrás estaba Isa, con un vestido blanco corto, preciosa como siempre. A su lado estaba María, totalmente desnuda y masturbándose.
-Quedate solo con el tanga y sube al coche- dijo Isa.
Obedecí de inmediato, pues tardar más significaba que alguien podría ver las tetas a mi madre. Por suerte no había nadie cerca. Me quite la ropa, se la entregué a Isa y me senté junto a mi madre, que arrancó el coche.
-Que bien me lo voy a pasar de compras con mis tres perritas. Mamá guarra, la zorrita marica de mi novio y la puta de mi hermana-
El trayecto fue horrible, en el coche solo se oían los gemidos de María, que debía masturbarse pero no podía correrse. Los coches al pasar tocaban la bocina al ver las tetas de mi madre y alguno bajaba la ventanilla para decirle groserías a las que mi madre debía dar gracias con una sonrisa.
Llegamos al centro comercial, entramos directos al parking donde Isa nos dejó vestirnos.
-Toma ponte esto antes de vestirte- me dijo y me dio un plug anal acabado en una joya dorada
-Y tú esto- le dijo a María y le dio el huevo vibrador de mi madre.
Nos vestimos dentro del coche y subimos al centro comercial, Isa iba jugando con el mando del vibrador y María luchaba por contener los gemidos en mitad de la gente.
-Mamá guarra ha tenido una idea genial. Dice que la ropa interior te quedaría mucho mejor si tuvieras esas piernas depiladas. Así que te hemos pedido cita en esa clínica- dijo señalando un local que teníamos enfrente.
-La puta de mi hermana irá contigo a que le arreglen ese coño peludo de cerda que tiene. Os esperamos en aquel bar de allí- y señalo hacía dicho bar.
María y yo entramos en la clínica mirándonos con compasión. Ambos sabíamos que íbamos a sufrir; ella tenía el huevo a una potencia bastante alta y a mí era seguro que me iban a ver el tanga y el plug.
Una chica de unos cuarenta, morena, algo regordita y muy maquillada y un chico alto, muy delgado y con una pluma más que envidente salieron a recibirnos.
-¿Maria y Martín verdad?- dijo ella
(Una suerte que no nos hubiese apuntado con zorra y puta) pensé.
- Sí, somos nosotros- dije yo pues a María le costaba hablar sin gemir.
-Muy bien tu conmigo y María acompaña a mi compañero-
De nuevo buena suerte para mí, pues pensé que sería mejor que fuera ella y no él quien descubriese lo de mi tanga.
Nos metieron en dos cabinas, separadas entre sí solo por una cortina azul.
-¿Piernas completas verdad?- me preguntó la chica
- Si..completas-
-Perfecto para el verano, yo no sé por qué muchos hombres os resistis a depilarse con lo cómodo que es. Bueno quédate ropa interior y tumbate en la camilla-
(Aquí vamos) me quite el pantalón, mostrando el tanga negro de hilo que llevaba.
-Uy... Que bonito- dijo la chica a la que parecía escaparsele la risa.
-Gracias...- dije rojo de vergüenza.
-Tumbate ahí. Te voy a dejar divina-
Comenzó a echar cera por mis piernas y la iba arrancando, dolía horrores y yo gritaba como un loco.
-Tranquila preciosa ¿Primera vez verdad?-
-¡Sí ah!- gritaba
- Ya te acostumbrarás. Aunque es mejor el láser.. si lo quieres definitivo-
Siguió arrancándome los pelos. De la cabina de al lado solo venía gemidos de placer, que María era incapaz de controlar.
-Hija, nunca había visto a nadie que disfrutase tanto de la depilación. Estas empapada, ni siquiera aguanta la cera- dijo el dependiente con mucha pluma
-Mmm... Lo siento - respondio María
-Nada nada disfruta zorra jaja- río el dependiente.
-Debo apartar un poco el tanga para depilar también las ingles ¿verdad cielo?- me dijo la chica a mí.
-Sí, sí claro- dije
-¡Ho Dios!- exclamó al verme la polla totalmente dura
-Yo lo siento...-
-Nada nada no importa ¿Pero esto es todo?-
-Sí... Es todo-
-Bueno supongo que mejor... Así no se te notará con las falditas cielo-
Me depilo las ingles y me indicó que me diera la vuelta.
-Ahora vamos con el culito, sin pelo es más limpio y cómodo para que te la puedan meter ya verás guapa-
No sé por qué, pero que me tratase en femenino y con esa dulzura me estaba poniendo a mil.
-Debo sacarte está goyita que tienes aquí para depilar bien¿Puedo cariño?- dijo refiriéndose al plug.
-Adelante...-
Tiro suave pero firme y lo sacó de una sola vez.
-Uff es de buen tamaño, veo que te gustan las pollas gordas ¿Verdad preciosa?-
-Sí.. me gustan gordas- dije. Total ya no había nada que perder y aunque muerto de vergüenza estaba muy cachondo.
Terminó de depilarme y me echó crema por todas las piernas, sobre todo en la entrada de mi culo.
-¿Dejo esto donde estaba?- me dijo con el plug en la mano.
-Ehhh... Sí.. está bien-
Empujó la entrada de mi ano e introdujo el plug hasta el tope.
-Pues estás lista cariño-
Al pasar por delante de la cabina de María, pude ver que había dejado un charco de sus jugos en medio de la camilla. Nos dimos la mano y seguimos a los dependientes.
-Bueno son 50 euros, aunque no sé si cobraros más por lo bien que lo habéis pasado- dijo la chica.
Fui a sacar mi cartera del bolsillo para descubrir que no la tenía. Miré para María asustado que me indico que ella tampoco llevaba dinero.
-No...no tenemos dinero..he debido perder la cartera... Si me dejáis voy a buscarla-
-No preciosa, de aquí no sales. Si no tienes dinero tendreis que pagar de otra forma-
-¿Y que podemos hacer?- dijo María
-Pues he visto lo que tiene entre las piernas, y él conmigo poca cosa. Pero seguro que a mi compañero se le ocurre algo. Y tu ven conmigo que hace mucho que no me como a una chica-
El dependiente cerró la puerta del local y María y yo les seguimos hasta las cabinas de nuevo. Pero esta vez ella con la chica y yo con el chico.
-No tengo tiempo para mucho, vienen ahora dos clientas. Espero que sepas comerte bien una polla cielo- dijo él bajándose el pantalón.
No era una polla muy grande, pero si bastante más que la mía por supuesto. No sabía muy bien cómo hacer, no era lo mismo el consolador de mamá que una polla de verdad. Me daba bastante asco por otro lado, pero estaba claro que Isa había preparado todo aquello contando con que algo así ocurriese.
Me la llevé a la boca directamente, metí todo lo que pude y saqué lentamente y repetí el proceso un par de veces.
-Dios que malo eres. Yo te guío-
Me agarró por el pelo y empezó a marcar el ritmo, ya no era una mamada, más bien me estaba follando por la boca, me daban arcadas, cada poco paraba para dejarme respirar y un montón de saliva caía de mi boca al suelo.
(Joder con la pluma que tiene que bruto es) pensé
Por suerte no tardó mucho en correrse. Lo hizo dentro de mí garganta, por lo que me lo tuve que tragar todo. Por los gritos de la cabina de al lado, la chica también se había corrido.
Salimos casi a la vez, María con el maquillaje corrido y ambos con la cara llena de saliva reseca.
-Muy bien, la próxima vez avisad y tendremos más tiempo para cobraros la depilación. Adiós zorritas- nos dijo la chica.
Salimos y nos dirigimos al bar donde estaba Isa con mi madre. Nos limpiamos un poco la cara con la ropa pero no pasamos por el baño a lavarnos.
-Veo que os lo habéis pasado bien zorras- dijo Isa al vernos- contadme como ha ido.
-Pues no teníamos dinero y tuvimos que pagar de otra forma..- dije
-Vaya que despistada soy. Tengo yo tu cartera- dijo con mucha ironía- ¿Y cómo habéis pagado?-
-Pues yo le tuve que hacer una mamada al chico-
-Y yo comerle el coño a ella-
-Muy bien así deben pagar las zorras..-
-Disculpa...-Dijo un señor gordo y con barba que había llegado a la mesa.
-¡Ah sí! Zorritas este señor es Antonio, el dueño del bar, mamá zorra lleva un rato calentodolo, pero me ha dicho que mi suegro no le deja follarse a otros. Y calaro el pobre Antonio tiene la polla apunto de explotar. Pero le he dicho que ahora vendrían dos zorras más y que podría escoger a cual se folla-
-Pero eso es un tío - dijo Antonio señalándome
-Bueno, no lo tengo muy claro- dijo Isa
-¿Es el hijo de esta zorra?-
-Sí, es el hijo de mamá guarra-
-No me van los tíos. Y si tú no estás en el menú - dijo hablando a Isa que negó con la cabeza- me quedo con la gorda esa-
Increíble que llamase gorda a María, que sólo estaba un poco rellenita, cunald el tenía una barriga que le tapaba medio pantalón.
-Ya has oído hermanita, acompaña a este agradable señor-
María se levantó sin decir nada y agarró de la mano a Antonio.
-¿En serio es tu hermana?-
- Ya ves en todas las familias nacen zorras...-
Sin decir nada más, se llevó a María al almacén y nos quedamos mi madre, Isa y yo en la mesa. Estábamos en la parte de atrás del bar, fuera de la vista de casi todas las mesas, aunque desde la barra podían vernos perfectamente.
-Bueno, guarra respeto a mi suegro, por eso no he dejado que te vayas con Antonio, pero no tienes ningún impedimento conmigo ¿Verdad?-
-No, con chicas tengo libertad para que me dominen-
-Pues métete debajo de la mesa y veamos quien como coño mejor entre mamá e hija-
No había pasado un segundo, cuando mi madre ya estaba arrodilla entre las piernas de Isa, que se había acomodado echando su espalda hacia atrás facilitándole el trabajo a mi madre.
-Bien, cuéntame qué tal la experiencia con tu primera polla-
-Bueno no le ha gustado mucho la verdad, prefiero contigo que con chicos-
-Pues vete acostumbrado, me ha llamado Fani, por lo visto has ligado en el gimnasio. Me ha dicho que el monitor le ha pedido tu número al verte con el tanga. Le he dicho que le diese el mío, está muy bueno el tío. Seguro que pronto nos divertimos los tres-
-Esta bien, yo haré lo que me pidas, pero no me gustan los chicos-
-No, tu harás lo que te ordene y me importa una mierda lo que te guste ¿Entendido?-
-Sí, entendido-
-Ufff joder, lo de comer coño es de familia, que bien lo hace tu madre mmm-
-¿Sabes? Te estoy muy agradecida- me dijo
-¿A mi? ¿Por qué?-
-Cuando me dijiste de salir juntos no lo veía claro, a mi me gustan los hombres, los de verdad y tú siempre has sido muy blando. Pero Javi era tan bruto conmigo que pensé que lo contrario podía estar bien. Uno novio complaciente que me tratase como una reina ¿Entiendes?-
-Sí lo entiendo-
-Por eso te di una oportunidad. Pero al verte desnudo me di cuenta que nunca iba a funcionar, a mi me gustan las pollas grandes, y bueno puedo aceptar unos mínimos pero tú estás muy lejos ¿Lo sabes no?-
-Sí... Lo sé...-
- Así que decidí probar, ver hasta dónde podías llegar de complaciente conmigo y aprovecharme de ti todo lo posible. Y así descubrí una parte de mí que me encanta, mi lado más dominante y duro. Con Javi siempre había sido más bien sumisa, me dejaba hacer y follar como el quisiera, pero esto es mucho más divertido-
-Me alegro Isa...-
-Claro que te alegras, porque esto significa que estaremos juntos siempre y es lo que tú quieres ¿Verdad? Quieres que sea tu novia aunque me folle a otros, aunque me aproveche de ti y te humille ¿No es cierto?-
- Sí Isa, yo solo quiero que estemos juntos, pase lo que pase y hagas lo que hagas conmigo. Solo quiero que no me dejes-
- Lo se y mientras te portes bien seguiremos juntos. Además gracias a tí he encontrado a mis otras dos perras y eso también te lo debo agradecer-
-De nada, supongo...-
Justo en ese momento llegó Antonio con María del brazo, si antes tenía el maquilla corrido, ahora su cara era un poema, de sus ojos bajaban dos manchas negras de su rimmel, el pelo revuelto y los ojos con claros síntomas de haber llorado.
-Te devuelvo a esta zorra¿Donde esta la vieja?-
(¿Vieja? Mi madre era mucho más joven que él)
Isa levantó el mantel enseñandole como mi madre le estaba comiendo el coño.
-Jajaja menuda guarra. Estáis invitados, la próxima espero que me dejes follarme a la vieja-
-Ya veremos-dijo Isa
Antonio se fue y nos quedamos los cuatro solos.
-Veo que lo has pasado bien- le dijo Isa a su hermana.
-SÍ...-respondio y se echó a llorar
-acompaña a mi hermana al baño y que se limpie la cara de furcia que tiene. Tratala bien se lo merece-
Acompañe a María al baño de chicas, estaba muy preocupado por ella.
-¿Estas bien?¿Que te ha hecho?-
-De todo... Puto cerdo... Me ha reventado todos los agujeros y ni siquiera a usado condón. Se ha corrido dentro de mí culo-
-Espera que te limpio, María -
Fui a coger papel para limpiar los restos de corrida de Antonio pero ella me detuvo.
-Así no, hazlo con la lengua-
-Maria... Por favor-
-¡¿Que?! ¡Me acaban de usar como a una puta por culpa de tu novia! Ahora solo quiero sentir que hay alguien que es a un más mierda que yo-
-Esta bien-
Ella apoyó sus codos en el lavabo mientras se limpiaba la cara. Yo me arrodille entre sus piernas y,con mi lengua, fui limpiando sus ingles, su coño y su culo. Noté como hacía fuerza con el culo, para que la leche que tenía dentro, saliese hacía mi boca. Me lo tragué todo son protestar pues Isa me había dicho que me portase bien con ella, y estaba claro que yo era el último escalón de aquel harem.
Cuando interpretó que ya estaba suficientemente limpia salimos de nuevo al bar. Mi madre ya estaba sentada en sus sitio, supongo que ya había hecho su trabajo. En cuanto nos acercamos ellas se levantaron.
-Muy bien, fin del descanso, vamos de tiendas-
Fuimos a una tienda cercana especializada en ropa interior femenina. Una dependienta, joven y muy guapa, se nos acercó.
-¿Puedo ayudaros en algo?-
-Sí, buscamos ropa sexy para ella- dijo Isa señalándome a mi
Mi cara roja como un tomate y solo llevábamos cinco segundos en la tienda.
La dependienta tardó unos segundos en reaccionar.
-esta.. está bien ¿Y que habíais pensado?-
-Pues verás, hace muy poco que a descubierto que le gustan las pollas ¿Sabes? Y la ropa que tiene es toda demasiado masculina para ella. Ahora está compartiendo ropa con la guarra de su madre- dijo señalando a mi madre- pero no tienen suficiente para las dos-
-Entiendo...- dijo la dependienta entre sorprendída y divertida.
-Tambien necesito algo para la puta de mi hermana, está todo el día empapada, no le dura un tanga limpio ni dos minutos ¿Puedes ayudarme con las tres?-
-Claro ¿Por quién empezamos?-
-Por ellas dos- dijo señalandonos a mi madre y mi.
-¿Ropa sexy para putones verdad?-
- Lo has entendido perfectamente-
La dependienta nos saco varios tangas de encaje, todos en hilo, de varios colores y alguno con una cadenita de oro colgando. Dos de ellos incluso, en vez de hilo, lo que se metía entre las nalgas eran unas bolas redondas a modo de joya.
-Se que la ropa interior no se puede probar. Pero me gustaría saber cómo le queda a ella ¿sabes? Cómo esta haciendo ahora el cambio de ropa...-
-Claro, no hay problema, que entre en ese probador-
Entre en el probador con unos cuantos tangas, me puse el primero de ellos, el de la cadena de oro.
-Ya estoy- susurré
Isa abrió la cortina de golpe, dejándome totalmente expuesto.
-¿Qué te parece?- le pregunto a la dependienta que ya estaba totalmente dentro del juego de Isa
- Le queda divino-
-¿Verdad? Si es que la tiene tan pequeña que apenas se ve-
-Es cierto, no parece que allá una pollita ahí dentro-
-Creeme, no parece que allá polla ni aunque se quite el tanga. Por eso me tengo que follar a otros ¿Es mi novio sabes?-
-Uff tía, normal que te busques a otros, no creo que puedas notar nada con esa cosita-
- Cierto, pero no veas lo bien que trabaja con la lengua-
-Me encantaría comprobarlo- dijo la dependienta visiblemente excitada.
-Puede que luego te lo preste. Date una vuelta a ver cómo queda por detrás-
-Joder si es tiene mejor culo que yo la muy perra, y así todo depilado mmm- dijo la dependienta dándome un azote en el culo
-Uy lo siento- se disculpó ante Isa.
-No te preocupes, la verdad que apetece azotarlo. Cariño camina un poco que vea cómo te sienta-
(Joder) caminé por delante de los probadores, sin pantalón, como desfilando para ellas.
-Mueve más las caderas, más femenino-dijo la dependienta, que parecía cada vez más divertida
-Así muy bien, gustandote, tienes que poner las pollas firmes a tu pasó- dijo Isa tan alto que un grupo de chicas se dio la vuelta para verme y se fundían en una carcajada
-No está mal. Tienes que enseñar a tu hija a caminar como una auténtica puta como tú - le dijo Isa a mi madre.
-Lo haré- respondió mi madre
Maria pareció desfallecer de golpe y tuvo que apoyarse en uno de los probadores entre gemidos. Supongo que tendría de nuevo activado el huevo.
-¿Ves lo que decía? Esta puta no para de correrse- le dijo Isa a la dependienta.
-Ya veo. Tengo bragas absorbentes, suelen ser para señoras que tiene perdidas, pero podrían valer para ella-
-Bueno idea, traele unas bragas de vieja-
La dependienta se fue a buscar las bragas para María.
-Quiero que vayas a aquel grupo de chicas y les preguntes si les gusta cómo te queda el tanga. Y más te vale caminar como es debido-
Sin discutir, fui hacia las chicas contoneándo todo lo posible mi cadera para mover bien mi culo.
-Chicas os puedo preguntar ¿qué tal me queda?-
- Te queda divino preciosa- dijo una y las tres se rieron
-¿Me tapa bien la polla?- no se por que quise recrearme así en mi humillación.
-¿Polla? ¿Qué polla? No parece que ahí allá nada-
-Es justo lo que quería. Gracias -
Y regresé caminado lento hasta Isa.
-Muy bien zorrita, así me gusta-
Justo en ese momento llegó la dependienta con unas bragas grandes y horribles para María.
-Son muy feas- protestó
-Sí no te estuvieras corriendo todo el día como una cerda no tendrías que llevarlas- le dijo Isa.
-Cariño acompaña a la dependienta y haz lo que te diga. Lo de ellas lo pagará la madre, pero espero una rebaja si cojo algo para mí.
-Sí me prestas también a la madre te regalo lo que quieras-
-Ya habeis oído zorritas-
Acompañamos a la dependienta hasta un pequeño almacén detrás de las cajas mientras Isa y seguía mirando ropa junto a María que aún tenía el huevo funcionando en su interior.
-¿De verdad sois madre e hijo?-
-Sí, lo somos- dijo mi madre
-¿Y de verdad es tu novia?-
-Sí, de verdad-
-Joder que pasada de tía, que morbazo me da... Bueno no tengo mucho tiempo, una coño y la otra culo- dijo quitándose el pantalón que llevaba puesto.
Mi madre tomo la iniciativa y se colocó detrás de la dependienta. Yo, agradecido a mi madre, me coloque por delante y me puse a trabajarle el coño con mi boca
-Ahhhh joder-
-¡Dios que bueno, que bien lo hacéis!-
Apenas tardó cinco minutos en correrse sobre nosotros.
-Uff joder que bueno. Muchas gracias-
-De nada- dijimos a coro mi madre y yo.
Salimos del almacén y mi madre pagó nuestra ropa y la de María. Isa había cogido unas cuántas prendas más para ella y las llevo a la caja.
-Esto te lo regalo todo. Y toma mi número por si algún día te aburres de tus zorritas- dijo la dependienta con la cara roja
-Esta bien. Puede que te llame-
Fuimos al parking, Isa nos hizo desnudar a las tres antes de subir al coche. Por suerte el parking era oscuro y nadie pudo vernos.
Llegamos al portal de Isa. Ella tiró la ropa de María por la ventanilla y se fue al portal dejando a María en mitad de la calle intentando vestirse lo más rápidamente posible.
Mi madre y yo volvimos a casa, dejamos el coche en el garaje y nos vestimos. Cuando llegamos a casa, ya tarde, mi padre estaba en el salón sentado viendo la televisión.
-¿Donde habéis estado?-
-Hemos ido a comprar ropa-
-¿Y que habéis comprado?-
Mi madre sacó y enseño toda la ropa interior que llevaba.
- ¿Y para él?-
Mi madre me miró y yo le devolvi la mirada suplicando que no era el momento.
-Pues no encontró nada que le gustase, ya sabes lo rarito que es-
-Pues sí. Hijo traeme una cerveza mientras tu madre prepara la cena-
-Voy papá -
Cenamos juntos, después mi madre y yo recogimos y fregamos antes de irnos a acostar. Mis padres estuvieron un buen rato follando, supongo que estrenando la ropa nueva que habíamos comprado, yo me hice un par de pajas escuchando los gemidos de mi madre, pues no me había corrido en todo el día.
Continúa en
- Relato #189200— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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