Mi primer orgasmo.
A sus 18 años, ella ya había perdido la virginidad con él, pero esta vez Gustavo promete algo más. En la oscuridad del motel, sus manos expertas y su paciencia despiertan en ella una respuesta visceral que nunca había sentido. Esta vez, no solo se entregará; esta vez, explotará.
En mi relato anterior conté como fue que a los 18 años “perdí mi virginidad” con un hombre de 40 años. Ahora contaré de mi segunda salida con él y “mi primer orgasmo”.
Después de ese domingo en su departamento, Gustavo, comenzó a hablarme al celular y mandarme mensajes. Algunos de ellos eróticos, me decía que se excitaba cuando se acordaba de mi, que le gustaban mis piernas, mis pechos, y todo el cuerpo, que era muy sexi, que lo del domingo era solo el principio, que deseaba tenerme en la cama y hacerme gozar a full, y cosas parecidas. Cuando los leía me excitaba bastante. Seguramente el lo sabía, tenía experiencia, y sabía como hacer para mantenerme así.
Tres días después me llamó, me dijo a las 20 horas me esperaba en una plaza que está a tres cuadras de mi departamento. Yo fui. Me había puesto una mini y una blusa blanca ajustada, quería parecerle linda y sexi.
Cuando llegué me estaba esperando. Apenas subí al auto me beso, me acercó al, puso su mano en mis piernas y, como la primera vez que me toco las piernas, volví a temblar toda y sentir un calor por todo el cuerpo, me las acaricio un lago rato y eso me calentó muchísimo. Volvió a repetirme que estaba esperando ansioso el momento de verme y que cada vez que se acordaba de mi se excitaba a full (lo dijo de otra forma mas directa, ya se imaginaran como)
Cuando arranco el auto, me mantuvo cerca de él, yo apoyé mi cabeza en su pecho, no dejaba de acariciarme las piernas, y yo cada vez me calentaba mas. Me dijo que iríamos a un lugar donde estemos tranquilos para hacerme gozar al máximo.
Me llevó a un motel, apenas entramos en la habitación me apoyó en la pared, me besó, puso su piernas entre las mías, me abrió la blusa, me sacó el sostén y me acaricio los pechos y los pezones, sentía su pene durísimo en mi cuerpo, yo ardía y estaba totalmente entregada, me levantó de la cintura, yo me colgué de su cuello, me llevó y me estiró en la cama, que era muy grande y ovalada.
Primero me acarició y beso las piernas durante mucho tiempo, me acariciaba los muslos, pasaba sus dedos cerca de mi sexo sin tocarlo, me fue sacando la ropa hasta dejarme totalmente desnuda, yo tenía los ojos cerrados, me ardía todo el cuerpo, gozaba de esos momentos, me gustaba y deseba que lo haga.
Después comenzó a acariciarme y besarme los pechos y los pezones, fue bajando hasta que llego a mi sexo, comenzó a besarlo y entrar su lengua en mi vagina, rápidamente encontró mi clítoris, yo me retorcía y gemía, mientras el continuaba sin detenerse, puso sus manos en mi cola, me levantó un poco y de repente sentí que explotaba como un volcán, lance un grito, sentí como salían chorros de fluidos de mi cuerpo y tuve mi primer orgasmo.
El se saco la ropa, me gustaba ver su físico bien trabajado, musculoso, sus brazos fuertes,me abrió las piernas y comenzó a penetrarme, yo lo abrazaba y gemía, el siguió hasta que me penetro totalmente, se qudó quietoí un momento y luego empezó a moverse, estuvo mucho tiempo, paraba y luego seguía, de repente lo saco y me penetró con fuerza yo hice un movimiento hacia arriba, lance un grito y acabé nuevamente; él siguió moviéndose hasta que sentí un chorro caliente que llenó mi vagina con su semen.
Descansamos unos minutos, me puso de costado y me abrazó desde atrás, me besaba en el cuello y me acariciaba los pechos, yo sentía su pene apoyado en mi cola. Después me puso boca abajo y empezó a besarme y acariciarme la espalda, la cola y las piernas, yo estaba fuego, sentía su pene estaba duro en mi cuerpo, me dio vuelta, me paso el pene por los pechos, me puso una alhomada bajo de la cola y me penetró otra vez estirándome las piernas hacia atrás, yo lo abrazaba, gemía y gritaba, parecía que eso lo excitaba mas porque me lo hacía cada vez más fuerte y moviéndose cada vez más rápido hasta que tuve otro orgasmo; el continuo hasta que acabó nuevamente.
Yo quedé agotada y el también quedamos abrazados un rato, luego fui a bañarme, el entró detrás mío, me jabonaba por todo el cuerpo, las piernas, el sexo, los pechos, la espalda, la cola, hizo que yo también lo jabonara a él, luego, abrazándome y apretándome, me puso bajo la lluvia para enjuagarnos.
Cuando salimos de bañarnos, nos vestimos y me llevo a mi departamento. En el camino me decía que nunca se había calentado así con ninguna mujer, que lo que había pasado era solo el principio, que iba a enseñarme muchas cosas más, que deseaba cogerme todos los días, y de todas formas.
Cuando me acosté me dormí por más de diez horas, estaba agotada y dolorida. Después de ese día, teníamos sexo dos o tres veces por semana, y el tenia razón, eso fue solo el comienzo, después cada vez fue más intenso, me hacía cosas, me penetraba en distintas poses, siempre me hacía acabar hasta dejarme agotada. Eso lo contaré en mi próximo relato.
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