Cornudo en la universidad 3
Cada vez que ella te mira con esos ojos inocentes, sabes que lleva el rastro de otro hombre en su piel. En lugar de romperlo todo, decides quedarte, mirar y financiar el secreto, porque el poder de saberlo todo vale más que la verdad.
Despues de aquel día las cosas cambiaron drásticamente, mi entonces novia iba con ropa que compraba en la sexshop, mucha era de colegiala sus faldas de cuadritos super cortita y blusa de ombliguera que solo abrochaba un botón, ya no quería que pasara por ella pues llegaba muy temprana en taxi a la universidad antes de la entrada de los estudiantes, aún sabía que era mi novia por el dinero que gastaba de la extensión de mi tarjeta, además que del historial de gastos se veía que compraba condones XXL y de ves en cuanto pastillas de emergencia en una ocasión llegue antes a la escuela para ver qué es lo que tanto así tan temprano (tonto yo como sino lo supiera). Aún no salía el sol pues eran aproximadamente las 5:00 am deje mi camioneta en una esquina antes de llegar, y tuve que saltarme el porton pues tenía candado claro está, que ella entraba con un duplicado que le había dado don Fulgencio el conserje, cuando estaba ya del otro lado vi un salón que estaba con luz prendida a lo lejos, cuando llegue me posicione en una ventana y me quede sorprendido pues estaba ella barriendo así es!!! Estaba barriendo el salón tal vez le ayudaba al viejo para que guardara energías para ella, y el conserje estaba limpiando los pupitres, fue esa labor como 10 minutos ya casi por terminar el maldito desgraciado se le acercó a Monse por la espalda y le levanto la falda al mismo tiempo que le arrimaba su paquete, fue cuando dijo.
Don Fulgencio– ya mi amor, que me tienes que dar tus sentones de la mañana! Deja ya el pinche trapeador y vente al escritorio pero apúrate por qué ya casi empiezan a llegar los pinches maestros y los mocosos también.
Monse– ya mí amor dale por qué si por mi fuera la tuviera todo el tiempo adentró hasta trapeo con ella metida en mis nalgas si quieres.
Fue cuando el viejo la llevo hasta el escritorio y la sentó ahí ella con trabajos se hizo a un lado su tanga para que el pene del este ya le empezará a dar su vaivén, y empezaron con sus pujidos y gritos,
Monse– pinche menso ve como me tienes toda mojadaaa, dale daleee mi amor cojemeeeee como solo tú sabes sabroso. Hahaha aaa
Don Fulgencio– eso mi amor así chiquitita hay eres la mejor puta, toma toma, te voy a llenar de leche.
Monse– siiii mi amor échamelos me gusta oler a tiiii, ha aaa que sepan que eres mi macho. Hasta que duró dame massssss
Y al mismo tiempo le daba unas lambidas de campeonato en sus ricos pezones.
la puta que me pario pensé yo, mi pinche pantalón ya estaba con creces otra vez como era posible que mi hermosa novia aún cuando se dejará cojer por el viejo cochino conserje le ayudaba a ser sus quehaceres, maldito viejo y su gran verga, después de que me la jale pise una rama seca que estaba en la ventana del salón salón y está trono fue cuando se asustaron pero no más que yo y corri despavorido, a saltar de nueva cuenta el portón, mi corazón estába al mil y ese día entre más tarde a la escuela pues solo entre a dos clases, cuando llegue la vi de lejos y mi corazón salto pensé que me reclamaría por espiarla pero aunque estaba oscuro y no se vei nada solo el salón donde hacían sus porquerías los amantes, después de mucho tiempo al ver me abrazo y beso como antes, cuando camine a su lado volteaba a todos lados era obvió, pues buscaba quién la viera extraño pues desconfiaba de todos menos de mi que entre tarde, mi corazón se relajo nos estamos nos abrazamos y besamos de nueva cuenta mi novia me hacía caso, y la adoraba cuando se portaba así conmigo ahora yo era el que tenía el poder al verla vulnerable le pregunté.
Yo– amor oye te quería preguntar algo de la tarjeta.
Monse– (se puso pálida y nerviosa) pues me robaron apenas amor, por qué?
Yo– es que vi unos gastos extraños
Monse– si? No se es que me la sacaron en un camión cuando Hiba con mamá de compras?
Yo– o ya para poderla cancelar, te parece bien?
Monse– si mi amor pero espero otra está bien!? Se levantó recargando se en mi paquete o paquetito bueno.
Accedí de inmediato, pero me dijo que viera la forma de que no se viera en que gastaba pues luego le daba pena si se compraba ropa interior y que yo la estuviera espiando en sus compras, la palabra espiar ella la dijo dentro de esa conversación de la tarjeta pero yo la entendí, en mis afanes de verla fornicar con ese animal de Don Fulgencio así que ahora yo me puse nervioso y dije que le daría una tarjeta y pediria que se borrará el historial de inmediato de la compra, esa semana fue hermosa pues casi no se me desaparecía de vista la veía plática con su novio amante Don Fulgencio, pero al verme de inmediato iba conmigo, pensé que la había recuperado pero...
La semana siguiente era la última del semestre, y la veia muy distante, muy triste y deprimida ya vestía un poco más formal, sabía que necesitaba a su macho y yo la estaba alejando de el, me preocupe tanto que fui al casi grano y le pregunté,
Yo – amor te veo muy triste si gustas me puedes contar que pasa.
Monse– nada bebé, tu no te preocupes no tienes por qué hacerlo.
Yo– (yo directo al grano o casi) es por tu amigo Don Fulgencio, veo que están muy distanciados y eran muy buenos amigos.
Monse– (se pone a llorar) está muy mal, está muy triste. No puedo no puedo dejar que esté así.
Yo– pero así como? que tiene?
Monse– está muy enferma su mamá y tal vez no sobreviva ya es muy grande.
En mi mente pensé apoco este desgraciado que se coje a mí no iba aún tiene madre si el ya es un anciano (bueno un anciano con bastante virilidad aún).
Yo– mi amor pues si quieres lo podemos apoyar con un boleto a su pueblo y que la vaya a ver. No crees?
Monse– te amo tanto mi amor eres tan bueno. (Se sentó encima de mi y me abrazo, yo solo pensaba en sus nalgotas encima de mi pipi) ¿Pero no crees que lo podríamos llevar bebé?, y sirve que nosotros vacacionamos juntos chiquito.
Yo– nosé Monse la verdad no conozco ni de dónde es ni como llegar?
Monse– ya tontito se usa Google maps y llegamos, ándale si quiero estar contigo (y se puso a saltar como en afán de berrinche y suplicó aún está sentada encima de mi) yo ya con mis ojos blancos le respondí entrecortado.
Yo– si. Si podemos si podemos llevarlo.
Monse– te amo, voy a avisarle salimos mañana temprano,
Y salió corriendo a buscar al viejo, y yo salí corriendo al baño para poder jalarme aunque casi no llego, pues solo la saque y casi de inmediato me vine.
Por la mañana me prepare una maleta y cargue gasolina antes de pasar por mi Monse, cuando pase por ella me fui de espaldas llevaba un shorts muy putero es decir no le tapaba las nalgas, bueno es difícil que un shorts lo haga pero desde que andaba con el viejo se acostumbro a comprarse ropa casa casi de niña, y como ya fue descrita anteriormente, no cabía su sabrosura aunque todo le quedaba exquisito para la mirada de los espectadores que la veíamos usar tales prendas, un top sin brasier que estaba a punto de reventar, tenis blancos se veía hermosa además con lentes de sol, luego subió su maleta que era muy pequeña pensé yo pues era solo más grande que un bolso de mano, Cuando salió su mamá y me la encargó diciendo que ya sabía que yo le había propuesto una semana de vacaciones con Monse pues ella le platico, que solo nos cuidaramos mucho en el camino, y eso sí, que siempre en los hoteles en camas separadas pues tenía que respetar a su hija, yo tenía mis ojos en los enormes pechos de Monse que solo acente con la cabeza y partimos rumbo a la universidad a recojer al viejo, que cuando salió con una mochilita me agradeció mucho aunque iba muy triste se sentó atrás, fue extraño que no se le fueran los ojos como ami, con Monse tal vez si tristeza si era verdadera, por lo que ella me pidió que se sentaría atrás con el para irlo reconfortado (como no se sentiría mal ella por lo triste que está su macho) Antes de salir a carretera me pidió pasar a una tienda a comprar cervezas para el camino pues, tal vez eso ayudaría a don Fulgencio a conllevar su dolor, por lo que pasamos por 2 de 24 como se conocen acá la verdad se me hizo mucho para el y bueno para ella pues yo al manejar nunca tomó así que nos dirigimos a la carretera rumbo a su pueblo que era un estado llamado Oaxaca.
Continuará...
Gracias por sus comentarios, los tomo en cuenta a todos.
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