La Joven Esposa y El Viejo Negro
Jack nunca imaginó que la paz de su retiro se rompería con la llegada de una vecina tan perfecta. Ahora, cada vez que ella corre por la mañana o cruza su umbral, su lujuria despierta con una fuerza que creía perdida. La pregunta no es si lo hará, sino si ella llegará a notar lo que él ya ha visto.
Frank y Melissa son joven y típico matrimonio Estadounidense. el tiene 32 y ella 29.
El poseía un cuerpo poco llamativo. Medía 1.76 y era un poco gordo. Su piel era blanca. Ya la calvicie empezaba a llegar a su vida, también con eso, la primeras apariciones de canas en su cabello pelirrojo.
Melissa era un verdadero monumento.
Ella media 1.80, Rubia natural, poseía unos hermosos ojos verdes. En los pómulos de su mejillas tenía una serie de pecas, las cuales la hacían ver aun más hermosa.
A nivel estético, se había operado los senos hace un par de años. Ella se había colocado dos increíbles montañas, las cuales combinaban a la perfección con su cuerpo.
Ella siempre fue una mujer activa físicamente. Desde muy niña había practicado diversos tipos de deportes, por ende, poseía un increíble Abdomen y su cintura era en forma de avispa. Ella también poseía un culo impresionante. Grande y Redondo, este se le notaba más cuando usaba ropa deportiva. Ella mantenía su escultural cuerpo asistiendo 4 veces por semana al gymnasio.
Ellos se conocieron en su tiempo de estudiantes Universitarios y se
casaron poco después de graduarse.
Frank trabajaba en un reconocido bufete de abogados en la gran ciudad de Nueva York, el ganaba muy bien. Por lo que podía permitirse el lujo de que Melissa no trabajara y se dedicará únicamente a las actividades del hogar como ama de casa.
Ella por su parte, había estudiado Educación Infantil en la Universidad, pero por como el trabajo de su esposo le permitía una buena fuente de ingresos, ella no ejercía su carrera.
A Melissa le encantaban los niños, por eso había escogido esa carrera en la universidad.
Cómo ahora ella estaba a punto de cumplir sus 30 años, ya empezaba a rondar en su mente la idea de convertirse en Madre. A ella le fascinaba la idea de formar una familia junto a Frank, por eso ella lo había escogido como su compañero de vida.
Ella había hablado con su esposo sobre su deseo de ser Madre, a Frank también le agradaba la idea de tener hijos a esa edad, ya que no querían verse demasiado viejos para cuando ellos fueron a la Secundaria.
Todo el mundo sabe muy bien que los niños requieren tiempo y energía, y que mejor para ellos que tenerlos ahora, ya que estaban en el mejor momento de sus vidas.
Pero existía un detalle. Frank y Melissa aún no tenían vivienda propia, así que deberían adquirir una propiedad si querían tener la estabilidad suficiente para poder traer sus hijos al mundo. Así que ambos se pusieron manos a la obra y contactaron a una empresa inmobiliaria para empezar a buscar opciones de compra.
En lo que ambos estaban completamente de acuerdo es que, para los planes que ambos tenían, la ciudad de New York no les parecía la mejor opción.
A Melissa en lo personal la ciudad le parecía excesivamente peligrosa, la idea de que sus hijos crecerían allí no les gustaba mucho. Así que le dejaron eso claro a la agente de la inmobiliaria antes de que ella le ofreciera opciones.
La ventaja que tenían el joven matrimonio, era que el Bufete dónde trabajaba Frank, tenía sede en prácticamente en cualquier estado del País, por lo que no sería problema para el pedir un cambio de ciudad.
Dicho esto, la Agente les ofreció varias opciones con la características que ellos buscaban, preferiblemente una ciudad pequeña o un pueblo, que fuese tranquilo y con ambiente Familiar.
Dentro de las opciones que les ofrecieron, hubo una que les encantó a ambos. Era una especie de pequeña granja ubicada en un pequeño pueblo en el estado de Montana.
La casa era Amplia, era de dos plantas y constaba de 5 habitaciónes. La propiedad también poseía unos 300mts de jardín. la zona era muy tranquila, el pueblo tenía una Escuela y diferentes academias de Artes, cómo música, pintura, danza.
El ambiente se veía muy familiar, esto les fascinaba a ambos.
Sumándole a todo eso, la única propiedad cercana que tenía dicha vivienda a su alrededor, era otra pequeña granja ubicada a pocos metros. Esto a ellos les encantó ya que supieron que tendrían privacidad.
Además, no suponía lo mismo vivir en un apartamento de 2 habitaciónes, que en una amplia casa con jardín y áreas verdes. Los niños disfrutarían mucho allí, pensaba Melissa.
Luego de conversarlo muchísimo entre ellos, estaban decididos en ir a ver la propiedad, agendaron un vuelo con la agente hasta el estado de Montana y emprendieron rumbo hacia allá.
Apenas aterrizaron en el aeropuerto local, tomaron un taxi y se dirigieron a la propiedad.
Al llegar, se dieron cuenta que la casa se veía muchísimo más encantadora que en fotos.
Esta se encontraba en una especie de colina, tenía todo su jardín de un color verde intenso.
La casa era de color blanco marfil por fuera, se veía increíble. Así que ellos se dispusieron a entrar, lo que vieron los dejó fascinados.
Tenía el piso de madera sólido, constaba de candelabros al estilo clásico, todo se veía increíble. También en la sala, se encontraba un piano vertical. En verdad dicho lugar era perfecto para lo que ellos estaban buscando.
Luego de que ellos recorrieran cada rincón de la casa, cuando iban saliendo de la propiedad pudieron observar que a unos 50 mts de distancia que se encontraba otra casa.
Esta era un poco más pequeña, pero igual se encontraba lo suficientemente apartada. Tomando en cuenta que la próxima casa siguiente se encontraba a unos 300 mts, convertía la zona en muy callada y pacífica.
Melissa y Frank estaban demasiado emocionados, por lo que se apresuraron a cerrar el trato en el mismo sitio. Ellos no querían que nadie se les adelantara y les quitará su casa de ensueño.
Así que ya habiendo dejado todo listo, se dispusieron a tomar su avión de vuelta para empezar a organizar la mudanza y todo los trámites legales que les esperaban para poder adquirir la propiedad.
Así fue, luego de hacer todos los trámites pertinentes, y luego de que Frank solicitará su traslado a al pequeño pueblo, prosiguieron a mudarse.
Para ello contrataron a una empresa que les llevaría todas sus pertenencias a su nueva casa mientras ellos llegaban en su auto.
El viaje fue largo, aproximadamente 3 días de carretera. Mientras esto sucedía, Melissa no dejaba de pensar en lo afortunada que la vida era con ella y con su marido, y que esto solamente era el inicio en una hermosa etapa en sus vidas.
Cuando por fin llegaron, se propusieron a bajar del auto con algunas peternencias que habían traído con ellos.
Cuando entraron a la casa, se fijaron que todas sus pertenencias ya estaban allí. A lo que se propusieron a tomar las respectivas maletas con ropa y llevarselas a su habitación.
Se instalaron en la habitación principal, ambos estaban muy agotados por el viaje, por lo que se cambiaron de ropa y rápidamente se quedaron dormidos.
A la mañana siguiente, Melissa y Frank se dedicaron exclusivamente a desempacar y organizar todo en su nuevo hogar. Ella estaba impresionada con la cantidad de espacio que ahora poseían, ya que venían de vivir varios años en un diminuto apartamento a pasar a una gran casa. Para ella, su casa se sentía como un verdadero Palacio.
Luego de que terminaron de organizar todo, Melissa se dedicó a preparar la cena. Mientras tanto Frank se encontraba en la sala tratando de instalar su Tv Plasma. Cuando de repente sonó el timbre. A el le pareció un poco extraño debido a la hora, así que se dirigió a la puerta y se dispuso a abrirla.
Cuando el abrió, se encontró a un hombre alto, delgado y muy negro con el cabello blanco. Se le veía ya avanzado en edad, Frank se le quedó viendo con cara de duda.
¿Que hacía ese señor en la puerta de su casa? a lo que el se le presentó
-J: ¡Hola! Mucho gusto. Mi nombre es Jack Brown, soy su vecino, vivo en la casa que se cuentra a pocos metros de aquí.
Venía de regreso a mi casa y pude notar su auto aparcado aquí, Así que me decidí a pasar a saludar.
-F: ¡Mucho gusto! Mi nombre es Frank - a lo que el le da un fuerte apretón de manos al sr Brown mientras le decía - Me acabo de mudar aquí con mi esposa, espere aquí mientras la llamo.
-F: ¡MELISSAA AMORR! Ven un momento.
Intastantes después, Melissa salió de la cocina rumbo a la puerta donde se encontraba su esposo. Ella estaba vestida con un Mantel amarrado a su cuello, en la parte inferior llevaba puesto un Jean.
Ella se acercó lo suficientemente y pudo notar la figura de un hombre en su puerta, la impresiono lo alto que era.
-F: El es nuestro Vecino, Jack Brown, vive en la casa que se encuentra a pocos metros de aquí.
A lo que Melissa, con una tierna sonrisa en su rostro le dió la mano mientras le decía
-M: Mucho gusto señor Brown, encantada de conocerlo.
-J: Por favor, dígame solamente Jack. Para mí también es un gusto conocerla.
Jack estaba atónito, no podía creer la clase de mujer que tenía en frente. Sin dudas era la chica más hermosa que había visto en su vida.
Su rostro de Angel, sus hermosos ojos verdes y su increíble pelo rubio lo dejaron sin palabras.
Su mente no procesaba la perfección de Melissa, mientras el se encontraba perdido en sus pensamientos, Ella le decía
-M: Dígame Jack. ¿Tienes mucho tiempo viviendo por acá?
-J: Pues en realidad si. Me mudé hace aproximadamente unos 40 años, es una zona bastante tranquila para vivir.
-M: Me alegra oír eso, ya que mi esposo y yo nos mudamos aquí por esa misma razón.
-J: Entiendo, ¿Tienen mucho tiempo de casados?
-F: Unos 6 años. Nos conocimos cuando íbamos a la universidad. Fue amor a primera vista.
-J: Entiendo. Bueno, No les quito más tiempo, espero disfruten su estancia aquí, estoy a la orden para lo que necesiten.
-F: Con gusto Jack! Nos veremos después.
-M: Bye Jack! Buenas noches.
-J: Buenas noches, que descansen.
A lo que Jack prosiguió a retirarse y dirigirse a su casa. El aún se encontraba atónito, no podía creer la clase vecina que tenía ahora.
Frank era muy afortunado por tener una mujer como ella, pensó el viejo negro...
Por su parte, Melissa y Frank se dispusieron a cenar. Todo iba de maravilla, tenían una casa de ensueño, un vecino agradable, todo era perfecto para ellos. Luego de su cena se dispusieron a dormir.
Los días pasaron sin tanta diferencia, Frank fue a instalarse a su nueva oficina mientras se adapta a su nuevo ambiente. Por su parte, Melissa se dedicaba a mantener la casa limpia y ordenada. Cómo ahora no tenía un Gym cerca para ejercitarse, se dedicaba a correr por las zonas cercanas a su vivienda.
Una mañana, cuando volvía de hacer sus respectivos km de Running. Ella venía pasando justamente en frente de la casa del señor Brown, así que se fijó que él iba saliendo desde la puerta de su casa hacia su coche. Ella cuando se percató de eso, decidió acercase para saludarlo.
Jack estaba abriendo la puerta de su auto cuando escuchó la voz de Melissa
-M: Buen día Jack. ¿Cómo estás?
Los ojos de el no daban crédito a lo que veía.
A las afuera de su propiedad se encontraba Melissa, con sus mejillas rojas debido al ejercicio.
Lo que más le impresiono a él fue como iba vestida. Tenía unos Leggins los cuales se le ajustaban a la perfección, el podía ver cómo se le marcaba su vagina con facilidad. También traía puesto en la parte de arriba únicamente un top deportivo, el cual resaltaba la forma de sus increíbles pechos.
En verdad el no podía creer, trato de dejar sus pensamientos inapropiados de lado, a lo que le respondió
-J: Buen día Melissa! ¿Haciendo un poco de deporte temprano por la mañana, no?
-M: Si jejeje. Trato de mantenerme en lo posible. Y tú? ¿Vas a trabajar?
-J: No. Voy a salir a hacer unas compras.
-M: Ok entiendo... Si quieres, en la tarde puedes acercarte a mi casa para tomarnos un café y conversar un poco, te parece?
-J: Suena genial! Nos vemos más tarde.
-M: Ok! Nos vemos más tarde, Bye.
Melissa emprendió rumbo a su casa, dándole le espalda a Jack. Ella llevaba su hermoso cabello rubio recogido con una coleta y un cintillo deportivo, por lo que el culo de ella quedaba a simple vista de el.
¡NO LO PUEDO CREER! - pensaba Jack - Melissa es hermosa, pero también es increíblemente atractiva, esta chica está despertando oscuros deseos en mi. Debo calmar mis pensamientos y controlarme.
El continúo con su camino y se dirigió a hacer sus respectivas compras. Por su parte, Melissa ya en casa se dispuso a bañarse y a hacer sus respectivas tareas en el hogar.
Frank pasaba todo el día en la oficina y llegaba al final de la tarde a casa. Por lo que Melissa almorzaba y pasaba la mayor parte del día sola mientras esperaba a su esposo.
Luego de la hora del almuerzo, ella se dispuso en ver una película. A golpe de las 3 de la tarde escucho que tocaban el timbre. Ella se pregunto quién sería, pero rápidamente recordó la invitación que le había hecho al señor Brown, así que se dirigió a la puerta.
Al abrirla se consiguió con el y con un sonrisa le dijo cordialmente
-M: ¡Hola, Por favor pasa adelante! - a lo que le dió un beso en la mejilla mientras lo saludaba
-J: Buenas tardes Melissa! Muchas gracias.
Melissa estaba vestida con un vestido Floreado de tela muy fresca. Este era un poco escotado pero para nada vulgar, la falda de este llegaba un poco arriba de sus rodillas, así que para nada era un vestido provocador, lo que no quiere decir que en su cuerpo no se le veía fenomenal. Tenía el cabello suelto con unas ondas naturales que se le formaban.
Ambos se sentaron a cada extremo del sillón y se dedicaron a conversar de diversos temas mientras cada uno bebía una taza de café, Indudablemente Melissa aprovecho y le pregunto por su esposa a Jack.
-M: Jack, sabes que me estuve preguntando acerca de tu esposa. ¿Ustedes están separados? - a lo que Jack, con rostro triste le respondio.
-J: La verdad es que no. Mi esposa falleció hace más de 15 años. - Melissa al escuchar lo que le decía, se dió cuenta que había metido la para al preguntarle eso. Así que ella con mucha pena le respondió
-M: Discúlpame, mi más sentidas condolencias. En verdad lo siento. No tenía ni idea...
-J: Tranquila, no te preocupes, agradezco tus condolencias.
-M: No quiero sonar imprudente, si puedo saber ¿De que falleció tu esposa?
-J: Ella desde siempre tuvo dolores en vientre, le detectaron un problema en su cuello uterino, el cual le impedía tener hijos. Al principio no fue grave, pero poco se le fue complicando hasta en convertirse en un Cáncer. Cuando los doctores se dieron cuenta ya era demasiado tarde para que ellos pudieran hacer algo. Así que la enfermedad se la consumió rápidamente.
-J: En verdad lo lamento Jack. Eso debió haber sido muy duro para ti. Entonces como me dices. ¿No pudieron tener hijos?
-J: Fue extremadamente duro para mí, por eso nunca volví a tener pareja. Me dedique a guardarle el luto que se merecía mi esposa.
-J: ¡Si! Esa fue una de sus grandes frustraciónes, ya que uno de sus grandes sueños era convertirse en madre. Pero nunca lo logro...
-M: Debió ser terrible esa situación. Nosotros básicamente nos mudamos de Nueva York hasta aquí prácticamente por eso. Queremos ser padres, y no queremos que nuestros hijos crecieran en una ambiente un poco hostil e inseguro.
-J: Lo entiendo perfectamente, ustedes están muy jóvenes aun. Se encuentran en la flor de la vida, estoy seguro que pronto te convertirás en madre Melissa.
-M: ¡Eso espero! Aunque como van las cosas, aún seguimos adaptándonos a nuestra nueva vida aquí. Cuentame Jack.
¿En dónde trabajas?
-J: Actualmente me encuentro jubilado, anteriormente trabajaba en la Alcaldía del pueblo, ya desde hace algunos años que me jubile. Y como vivo solo, la pensión me alcanza perfectamente. En verdad no me falta nada.
-M: Entiendo. ¿Y no tienes Familiares por acá?
-J: No. Los poco parientes que me quedan, viven en Florida. No los veo seguido.
-M: Eso es una pena...
-J: Si. Pero con el tiempo he sabido valorar la soledad y valerme por mi mismo.
Melissa se encontraba realmente afectada por todo lo que el sr Brown le decía, ella se sentía triste de escuchar su historia. Como una persona como el, tan amable, le habian podido pasar cosas tan malas. Eso no tenía lógica.
Luego de que ambos se acabáran su Café, Melissa recogió las tazas y se dirigió en rumbo a la cocina. Dejando a Jack solo en su sala.
A él nunca se la había pasado por la mente romper el luto que le había guardado a su esposa.
Pero ahora todo eso empezaba a cambiar con la aparición de Melissa en su vida.
En verdad esa Joven, Rubia, y Hermosa chica lo hacían perder su serenidad. Hasta ahora a él no se la pasaba por su cabeza intentar nada con ella.
Pero en ese momento, recibió una señal. Quizás había sido su esposa desde el más alla, el destino o lo que sea. Pero lo que Jack iba a ver a continuación no lo tomaría como una simple coincidencia, sino como una señal del universo.
Mientras el se encontraba sentado en el sillón, pudo escuchar como se quebró algo en la cocina. Luego escucho la voz de Melissa diciendo - ¡MIERDA, FRANK ME MATARÁ!
Inmendiatamente el se levantó con preocupación y se dirigió a la cocina rápidamente. Cuando llegó al marco de la puerta, el se asomo y lo que vio lo dejo paralizado
Melissa se encontraba agachada en el piso recogiendo los trozos de lo que parecía ser una taza.
La falda del vestido que tenía puesto se le había corrido un poco hacia arriba y por ende, Jack podía ver con gran lujo de detalle su culo y su vagina.
Ella llevaba unas Bragas Negras, las cuales hacían un contraste increíble con la piel blanca de su culo.
Jack no podía creer la vista que tenía. En ese momento su polla no tardó en ponerse dura de inmediato viendo aquel panorama.
El no hacía ningún tipo de ruido y como Melissa se encontraba dandole la Espalda a la puerta no se dió cuenta que el se encontraba allí viendola. La escena duro un par de minutos. Cuando ella por fin logro juntar todas las piezas de porcela que estaban regadas por el piso, se fue levantando poco a poco.
Jack al ver eso, regreso rápido y en silencio al sillón en dónde se encontraba sentado. Se acomodo su polla tratando de disimular su erección y se seco el sudor de su frente.
Su corazón latía muy rápido, aquella vista lo había excitado demasiado.
Al poco tiempo Melissa volvió con el, a lo que el le preguntó
-J: ¿Que fue lo que pasó? Oí que se rompió algo en la cocina.
-M: Se me cayó una taza, mi suegra se la regalo a mi esposo cuando el se fue a estudiar a la universidad, el la conservaba con mucho cariño. Seguro me formará un lío tremendo cuando se de cuenta.
-J: ¿Podrías buscar los trozos? Para mí no sería un problema tratar de conseguir una similar. Al fin y al cabo fue mi culpa, ya que yo vine aquí a molestarte por Café. - decía el tratando de hacerse el responsable, a lo que Melissa respondió
-M: ¿Pero que cosas dices Jack? Yo fui la que te dijo que vinieras, además. A mí fue a la que se me cayó la taza.
-J: Insisto Melissa, busca los trozos y veré qué puedo resolver. Es lo mínimo que puedo hacer...
-M: Ok, ya regreso.
Melissa se fue a la cocina y busco la caja donde había guardado los trozos de la tasa que había roto. Volvio y se los entregó al Jack.
Este muy cordialmente se ofreció a tratar de buscar ese modelo, para que ella no se metiera en problemas con su esposo.
Ella se lo agradeció. Así que el se despidió y se fue. Al llegar a su casa, corrió a su habitación, se bajó los pantalones y se sacó su enorme pene. El estaba decidido a hacerse una paja pensando en lo que había visto hasta hace unos instantes.
Rápidamente el viejo negro se puso a menear su polla de arriba hacia abajo con entusiasmo.
Luego de unos minutos, logro correrse soltando una gran cantidad de semen. Tenía mucho tiempo que no se corría de esa manera, pero lo cantidad de deseo que le provocaba Melissa a el eran impresionante.
Paralelo a eso, Frank llegó esa noche a su casa y se dispuso a cenar con su Esposa. Mientras cenaban, ella no dudo ni un segundo en comentarle la conversación que había tenido ella con el señor Brown y lo triste que se sentía ella por el. Ella le comento todo. La muerte de su esposa, el hecho de que no había podido tener hijos, y por último y no menos importante. Lo solo que este se encontraba debido a que no tenía familiares cerca.
Frank se sintió muy conmovido por todo lo que le Melissa le contaba. Así que el con gran interes le dijo a ella
-F: Amor. Creo que lo mejor que podemos hacer en este momento, es ser buenos vecinos y ayudar a Jack.
Si puedes, en lo posible trata de estar atenta a lo que el necesite, si no tienes problema por supuesto.
Invítalo a almorzar contigo regularmente. Tampoco estaría mal que tu le hicieras un poco de compañía para que el no se sienta tan solo.
-M: Me parece buena idea cariño. Trataré de estar un poco más atenta con el.
Luego de su cena, ambos se fueron a dormir. Melissa no podía evitar pensar en lo buen hombre que era su Esposo. Este se preocupaba por su Vecino mayor, eso en el fondo la conmovió a ella muchísimo.
Así pasaron los días y Melissa eñse volvió más atenta con el señor Brown, asistía a su casa o ella lo invita a el a la suya, compartían en el almuerzo y en la hora de la merienda.
Paralelamente a eso, Ella ya había empezado un tratamiento con la Ginecólogo del hospital del pueblo donde ahora vivían. Melissa y su esposo querían estar completamente seguros de que todo iba lo suficientemente bien como para poder intentar que ella quedara embarazada.
Un día luego de la rutina de ejercicios matutina de Melissa. Jack se dió cuenta que ella iba pasando por enfrente de su casa. Rápidamente el salió y la llamo
-J: ¡Melissa, Hola! ¿Podrías venir un momento?
-M: ¡Hola Jack! Claro que sí. - a lo que el le abrió la puerta de su hogar y ella entro. Ambos entraron a la sala de la casa del sr Jonhson, mientras este le decía
-J: Melissa, te tengo una sorpresa. Por favor esparame aquí! No tardare.
-M: Ok Jack. - a lo que el entro en su recamara y ella quedó sola en la sala.
Ella estaba vestida regularmente de la misma manera cuando hacía deporte. Leggins ajustados y un Top deportivo sin nada encima. La figura de Melissa era impresionante. Cada día que pasaba, pareciese que se volviera más atractiva.
Cuando por fin Jack salió de su habitación, este traía en sus manos algo escondido detrás de su espalda. Ella no tenía idea de que era, así que el le dijo
-J: Se lo mucho que esto significa para Frank, así que no quiero que tú te metas en problemas con el por mi culpa, aquí te doy este humilde detalle. - a lo que el llevo sus manos hacia adelante y reveló lo que escondía.
Era exactamente la misma taza que la madre de Frank le había regalado, Melissa no podía creer en dónde el la había conseguido. Así que ella le respondió
-M: ¡Jack! Eres un amor!! ¿De dónde la sacaste?
-J: Me costo conseguirla, al final le dije a un conocido que me la ayudara a buscar por Ebay y la compré por allí.
-M: No lo puedo creer en verdad. ¡Muchísimas gracias! - a lo que Melissa se le acercó y le dió un fuerte abrazo.
Jack estaba en el cielo, sentía las increíbles tetas de Melissa junto a su pecho. El tenía sus menos en la espalda.- Que piel tan suave - pensaba el. No pasó mucho tiempo para que su polla se pusiera dura en sus pantalones.
Melissa por su parte disfrutaba del abrazo, hasta que empezó a sentir algo duro que presionaba con fuerza a la altura de su abdomen. Al momento no le dió importancia. Ellos pasaron un tiempo así y luego ella separó de él. Le agradeció una vez más y se despidió. Ella salió de la casa del sr Brown y se dirigió a la suya con la taza en la mano.
Mientras esto sucedía, Jack no perdía su vista en el culo de Melissa mientras ella caminaba rumbo a su casa. Apenas ella se alejaba lo suficientemente, el entro de nuevo a su casa.
Por su parte, Melissa al llegar a casa, llevo la taza que le había regalado Jack a la cocina y la colocó dónde siempre su esposo la tenía.
Luego, se cambió y si dispuso a realizar las diversas actividades del hogar. Mientras ella se dedicaba a limpiar, una serie de pensamientos empezaba a rondar por su mente.
¿Que había sido eso que había sentido ella en su abdomen cuando abrazo a Jack?
¿Acaso habría sido su polla?
Ella pensó que eso era imposible, ya que el era muy mayor. Así que seguramente el ya no podía tener erecciónes.
Pero otro pensamiento pasó le llegó rápidamente.
¿Y si en verdad había sido su polla?
Ella se quedó pensando un momento. Imendiatamente rechazó eso diciéndose a si misma que Jack tenía la edad suficiente para ser su Abuelo y que no creia que ella le hubiese provocado eso.
Toda esta situación la tenía realmente confundida, así que dicidió olvidar todo y seguir en sus tareas.
Por otra parte, Jack se encontraba en su habitación haciendose otra monstruosa paja, recordado el tacto de las tetas de Melissa en su Pecho. Luego de que el acabara y soltara una cantidad absurda de semen. Ya con su mente clara, el pensaba
Melissa es la más hermosa y sexy mujer que he visto en mi vida. Ella despierta deseos en mi que ni siquiera mi esposa lograba generarme.
Por parte de Melissa, ella ya empezaba a tener algunos pensamientos con respecto a Jack. Aunque ella inmediatamente los rechazaba.
Por otra parte, Frank nunca llegó a pensar que ese viejo deseara de esa manera tan intensa a Melissa, el lo consideraba inofensivo y agradable, pero nada estaba más lejos de la realidad.
El viejo y astuto sr Brown estaba decidido en intentarlo con Melissa. Pero hasta ahora el no sabia como avanzar con ella, tenía mucho tiempo que no interactuaba con una mujer en plan de seducirla. Por otra parte, El también tenía miedo de que sus sentimientos no fuesen correspondidos por parte de ella, y que al final. Ella se molestara y le comentará todo a su esposo.
Pero eso era un riesgo que el debía tomar, si quería lograr tener éxito con ella.
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Fin de Parte 1.
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