Lo que va a pasar, pasa
En un pueblo pequeño, donde las miradas pesan más que las palabras, una cena casual se transforma en una noche de fuego. Ella busca libertad; él, una evasión. Cuando la discreción se rompe entre sábanas, la línea entre el placer prohibido y la destrucción de sus mundos se vuelve irreconocible.
Sya Ana, de 41 años, divorciada con una hija de 20, que estudia en la uni en Madrtid y viene solo algunos fines de semana y en vacaciones. Yo trabajo de lunes a viernes por las mañanas en un despacho de arquitectura, manejo bien el dibujo por ordenador y me he especializado en planos en 3D. Gano bien. Despues del divorcio, me vine al pueblo donde nací a la casa que me han dejado mis padres de herencia. Soy una mujer normal, mido 1,72, rubia y con un cuerpo que atrae a los hombres, no solo porque lo decía el celoso de mi ex, sino porque las mujeres nos damos cuenta de las miradas de los hombres, sobre todo en verano cuando voy con ropa ligera a las piscinas del pueblo con mis amigas. En los dos años que llevo viviendo en el pueblo, no he podido ligar, los que se me acecan o son casados, borrachos o soltereos que viven con su mamá y ninguno de esos tipos me gusta y falta un gordo de mucho dinero que en nada me atrae. Me he dicho, ya llegará alguno, no busques que te equivocarás, cunado llegue sabrás que es el apropiado para ser tu pareja y si no llega, pues te quedarás soltera (eso no me lo creo mucho jaja)
En el pueblo hay un tienda de ropa de mujer, que lleva una mujer muy maja y de gusto exquisito llamada Sole. Allí compro la mayoría de mi ropa. Sole es casada con Miguel, un ganadero muy apuesto y varonil. Muy alto y fuerte con unas manos grandes y curtidas por el trabajo. Muy simpático y divertido y algunas veces coincido cn él en la tienda y siento su mirada que me desnuda igual que las miradas cuando hemos cincidid en el charco de la graganta que atraviesa el pueblo. En la calle siempre me piropea de manera muy resptuosa. Un día había invitado a comer a un amiga de un pueblo cercano en un restaurante de las afueras del pueblo, mi amiga se tardaba y cuando la llamé me dijo que se le había presentado un problema con el coche y se había devuelto a su pueblo, que lo sentía y ya quedarímos para otro día. Resignada a comer sola pedí una cubata de aperitivo, cuando veo a Miguel en la barra. Me saluda y se acerca. Me pregunta por que estoy sola y le cuento lo de mi mamiga y el me comenta que ahora somos dos, porque venía un señor de otra provincia a comprarle un ganado y había suspendido la reunión, también por un problema con el coche.
-Quieres que comamos juntos? djo
-Por qué no? dije. Mejor acompañados que solos. Por qué no llamas a Sole que se venga?
-Sole ha ido a Talavea con su madre que está enferma, no grave, pero necesta cuidados
-Vale. Lo siento, dije
-Pues a comer. dijo y de inmeediato, eres mi invitada.
-Gracias, dije
Comenzamos a hablar y pedimos otra cubata. Me contó parte de su vida, de como se había casado muy jóven y que no habían podido tener hijos, por motivo de una malformacón uterin de Sole. Yo le conte parte de la mía, de mi divrcio por decisión mía y que fue algo traumático porque mi ex no lo aceotaba y eso me decidió a venirme al pueblo, poniendo distancia de él.
Pedimos la tercera cubata y ordenamos la comida, que estaba rica. Seguimos conversando trivialidades y me hacía reir mucho y yo también le hacía reir. Me sentía bien, pero o le dije de marcharme. y me dijo:
-Tienes que mucho que hacer?
--No. sabes que por las tardes no trabajo y hoy ni gimnasio tengo
-Yo tampoco tengo nada que hacer. Habia dispuesto esta tarde para la venta de los animales y como mi cliente le gusta beber, estaba preparado.
-Qué propones?
-Que nos tomemos otro cubata.
-Vale. Pero solo uno mas, que me hacen un prueba de alcolemia y me denuncian
-Tranquila. En todo caso dejamos tu coche aquí y llamo a alguno de los chicos de la finca a que vengn a por él y así no conduces.
El restaurante se quedó solo con nosotros dos. El dueño se acercó a despedirse y ns dijo que podíamos quedarnos y que la camarer rumana nos seguiría atendiendo. Le explique lo que nos había pasado que nos obligó a comer juntos, por si acaso las habladurías de un pueblo pequeño. Me asombró que dijera "los que tenemos este tipo de negocio debemos ser muy discretos" Se me subieron los colores a la cara y le dije que solo eramos amigos, que yo era amiga de su mujer. Se turbó un poco y dijo que tranquilos.
Miguel coincidió en que podría haber pensado mal de nosotros, pero que no me preocupara que yo había sido muy convincente y que el después hablaría con él como hombre para decirle que solo había sido coincidencia.
-Esto merece otra cubata, dijo
_Pues si, repliqué. Si estamos disfrutando de nuestra conversación y tenemos la conciencia limpia, seguimos un rato mas
Para pedir la cubata, Miguel tuvo que ir a la cocina a buscar a la camarera, quien pidió disculpas, pero que estaba aprovechando lavar manteles y otras cosas, que nos pondría muna botella, hielo y gaseosa para que nos sirviéramos y que podíamos selccionar la música de ambiente, Todo el restaurant para nosotros. Se hacía difícil creerlo, pero a disfrutar la oprtunidad. Yo estaba alegre y Mguel tambien. Cuando fuimos a seleccionar música, yo escogí merengues. Y de inmediato me dijo que eso era para bailar, por lo que tomo mi mano, puso la otra en mi cintura y comenzamos a bailar. baila rico el Miguel. Cada vez nos acercábamos mas, hasta que terminamos bailando muy pegados. Paramos a descansar y a servir otro cubata y me dijo que bailáramos de nuevo. Me volvió a tomar de nuevo de la cintura y juntamos nuestros cuerpos y pude sentir su erección en mi vientre que coincidía con la humedad que mojaba mi tanga. Cuand trminó la canción, me besó en los labios y yo le respondí. Juntamos nuestras lenguas y me acarición las nalgas y la espalda. Estábamos encendidos. Intentó subir mi falda y le detuve. Aunque estemos solos, éste no es un luugar privado. Vamos a mi casa. Él me dijo, mejor al hotel del pueblo cercano. No, repliqué, en mi casa. Vamos en tu coche. Llamó la camarera, pago la cuenta y nos fuimos en su ncoche. Por el camino me confeó que siempre le había gustado y que le parecía un sueño este regalo del Universo. Me agarrba las manos y acariciaba mi muslo.
Llegamos a mi piso, entramos el coche al estacionamiento, mis vecinos solo vienen de vacaciones o fines de semana, y subimos a mi casa. Entrando me besó, acarició mis nalgas y me despojó de mi vestido y de mi sujetador, yo le quité la camisa y aflojé su cinturón. Quedamos en tanga yo y en calzoncillos él. Lo conduje a mi dormitorio y alli me tumbó en la cama y comenzo lamamada de tetas muy rica que me exitó mucho, junto a su mano en mi húmedo coño. Me quitó las brags, se quitó el bóxer y comenzo una lenta penetración, hata llegar al fondo de mis entrañas. Me sentía muy llena de él. Me sentía hembra follada por su macho y eso me ponía muy exitada. Esa inmensa polla dura me estaba haciendo gozar mucho. Sus movimientos se aceleraron y mis piernas rodearon su cintura y comenzaron a venirme orgasmos seguidos. Que macho que me había tocado. Me dijo que queía en cuatro, que mi trasero era tan lindo que siempre deseo verlo desnudo y follando En cuatro patas sentía mas profunda su penetración y volvi a correrme como loca, hasta que me dijo que se corría, que si adentro, y le dije quiero toda tu leche dentro de mi, no hay peligro. Sentí en lo mas profundo su descarga de semen caliente y yo exploté de placer con un grito y un sacudida de todo mi cuerpo. Quedamos exaustos, pero pletóricos de felicidd. Era el mejor polvo mque había tenido en toda mi vida y s lo hice saber.
Nos quedamos abrazdos y sus toscas manos me acariciaban y me encantaba. Yo soy una mujer machista en el sexo. Pienso que el hombre me folla y yo soy follada. Que el macho, en el sexo, repito, es el que manda y me hace gozar como hembar. Lo siento por las feministas.
Fuimos a la sala de baño a ducharnos. Me puso gel en todo el cuerpo y yo a él. Cuando toque su pen para lavarlo comenzó a responder poniéndos duro, por lo qu bajé y se lo chupé con placer, como agrdeciendo el trabjo hecho en mi vagina. Me levantó y poniendome de frente ba l pard, me hizo brir un poco las piernas y me me volvió a penetrar y esta vez como que lo sentía mas grande y mas profundo dentro de mi, me corrí varias vecees hasta sentir que me inundaba de su semilla en la profundidad de mi ser.
Me dijo que tenía que pasar por su casa y por la tienda, pero que por la noche me traía mi coche y quería dormir conmigo. Le di las llaves de mi coche que tenían mando y le dije que le espeaba con ansias.
Ya en reposo, repasé lo sucedido. No me sentía mal, al contrario, feliz de haberme sentido hembra y disfrutar del sexo que tantome gusta. Y además con Miguel que había resultado todo un semental que sabe dar placer a una mujer, ademas de tierno y alegre.
A las 9 me scribió que venía en camino. Le preparé cena. Lo puse a precidir la mesa como el hombre de mi casa. Nos sentamos en el sofá como adolescentes, con caricias y much ternura, mme besaba mucho y yo sobre su pecho me sentía protegida y mimada. la ternura dio paso a la pasión d nuevo y nos fuimos a la cama para una noche pletórica de placer sexual. Despues de dormirnos, como a las tres de la madrugada, me despetó con caricias y me volvió a follar y a inundar de su leche.
Se marchó antes del amanecer y me prometió regresar por la noche, que Sole llegaba el día siguiente. Le fui muy clara. Quería ser su amante en el mas absoluto secreto. Que no le exigiría nada. Que cuando pudiera estaríamos juntos. Pero que no quería dañar su matrimonio. Aceptó, pero al final me dijo: Ya está afectado" quiero estar mas contgo que con mi esposa. Le dije que era por la novedad, pero que pronto se normalizaría y podría disfrutar de sus dos mujeres. Se asombró de mi respuesta y me dijo que le alagaba mucho, pero que creía que al final habría que decidir por una y si le tocaba, decidiría por mi que además podía darle el hijo que tanto deseaba. Le repliqué que no se adelantara a los acontecimientos. Que apenas nos conoámos y que faltaba mucho camino por andar. Que no se preocupara por mi, que mi divorcio me había hecho cambiar mis conceptos de las parejas y del matrimonio. Que si el me tocaba, me tocaría y no tendré remordimientos si se divorcia. Pero que él tmbien deberá entenderme, si al conocernos mas decido no vivir con él o vivir con otro. Asimiló obligado lo que le dije y decidimos dejr que el río corra y ya veremos.
Ya les relataré la continuación de mi vida
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