Xtories

Tarde morbosa

Respondió al anuncio buscando sumisión, pero no imaginó hasta qué punto llegaría el morbo. En esa habitación cerrada, la obediencia no era una opción, era la única salida. Y cuando terminó, se fue con la cara sucia y el cuerpo temblando, sabiendo que el juego apenas comenzaba.

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Hola a todos.

Siguiendo en mi línea os voy a contar un hecho real. He tardado en escribir, por que como es lógico ahora es más dificil quedar y hay que tener muchas precauciones.

Hace un par de semanas respondí a un anuncio donde se buscaba una persona sumisa abierta a juegos morbosos. al poco me contestó el anunciante facilitándome su teléfono para que le llamara. Así lo hice y tras una breve conversación donde me dejó claro que buscaba un sumiso pasivo y obedediente para jugar con él. Me preguntó cuales eran mis límites. Le conté que no me gustaba el dolor fuerte, el scat y lamer pies, de lo demás podíamos hablar. Me dijo que él buscaba satisfacer su morbo haciendo cosas no muy convencionales. Acepté y quedamos en su casa la tarde del día siguiente.

LLegué a la hora convenida. Era un hombre mayor, delgado y estatura normal. Me hizo pasar a una habitación con una mesita baja en el centro. Me pidió que me sentara en la mesa y acto seguido cogiendo mi cabeza comenzó a besarme metiendo mucho la lengua en mi boca. Así estuvo un buen rato, luego metió un dedo en mi boca y lo paso por todo el interior, luego metió dos y siguió hasta tres. Nunca me habían hecho algo así, y la verdad es que me gustaba la situación. Después me pidió que sacara la lengua y se puso a jugar con ella, tirando, tocando, y sin avisar me la escupió y con un dedo la empujó dentro de la boca. Hizo que me tumbara boca arriba sobre la mesa. Yo seguía vestido. Dijo que abriera bien la boca y comenzó a echarme su saliba dentro. Yo tenía una sensación de asco y excitación al mismo tiempo. Fuí a tocarme la polla y me soltó una bofetada diciéndome que estaba allí para que él jugara, que yo me limitara a obedecer. Se fue y al rato volvió con un pastel, lo colocó en una silla, se quitó los pantalones y los calzoncillos y se sentó sobre él. Luego vino hacia mi y puso su culo sobre mi cara pidiéndome que se lo limpiara. Así lo hice, le pase la lengua por el culo y se lo dejé limpio, incluido el agujerito. Cuando terminé me metió la polla en la boca y empezó a follármela hasta dentro. de vez en cuando la sacaba y me escupia en la cara o dentro de la boca. No se corrió. Empezó a lamerme la cara, ojos, nariz, orejas, tambien me besaba y daba alguna bofetada. Cogió un vaso y meo dentro, se acerco a mi y con una esponja empapada en su meada me la restregaba por toda la cara y luego me pasaba lamia. Metía sus dedos en el vaso, luego en mi boca y luego me besaba. después de un buen rato jugando con su pis y mi cara, puso su polla frente a mi cara y empezó a masturbarse. Al rato me ordenó que abriera la boca y se corrió dentro, obligandome a tragar toda su leche. Me dijo que por hoy habíamos terminado, que me lavara la cara y me fuera, que si me necesitaba ya me avisaría. Me fuí excitadísimo y sin poder correrme.

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