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El capataz de obra y la arquitecta Parte 8

El video estaba en el portátil, listo para destruir su vida. Pero mientras él miraba, atónito, cómo su esposa era sometida por dos hombres, ella no lloraba: sonreía. Porque en ese mismo archivo, el chantaje era también su arma.

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EL CAPATAZ DE OBRA Y LA ARQUITECTA Parte 8

_Dime que escapaste de allí en ese momento_ dije

_Estaba muy asustada, quite su mano de mi rodilla y me puse de pie.

_No puedo creer que caigas en este chantaje barato y cutre_ le dije

_No es tan barato_ dijo Javi y rio mostrando los dientes como un tiburón.

_Venga, Silvia, que no es para tanto, si te entiendes tan bien con el viejo, no te será difícil….- comenzó a decir Santi con esa voz de gilipollas que tiene.

_Iros a tomar por culo, los dos, sois dos miserables y puedo denunciaros por acoso y chantaje_ dije y me marché de allí_ dijo Silvia

_Menos mal_ dije yo y mire a mi esposa que le estaba dando forma a la tortilla en el sartén.

_Espérate.

Salí de allí y me latían las sienes, comencé en pensar en las consecuencias de que ese video se conociera, pensé en mis padres y luego por primera vez, comprendí que mi carrera de arquitecta estaba arruinada ya, estaba esperando el ascensor para irme de allí y sentí una gran lasitud, un abandono de la voluntad, la puerta del ascensor se abrió frente a mí, como las negras aguas de un abismo.

La puerta del ascensor volvió a cerrarse, comencé a caminar a esa sala de reuniones, donde estaban estos dos hijos de puta, mis tacones sonaban lúgubremente mientras iba hacía ellos_ dijo Silvia

_No, dime que…._

_Puedo contártelo yo o puedes verlo, me filmaron con cámara oculta_ dijo Silvia, parecía indiferente a lo que había pasado, volcó la tortilla sobre un plato, le había quedado perfectamente cuajada.

_ ¿Lo tienes en tu móvil?_

_Está en el portátil, sobre la mesa del comedor, conoces las claves, búscalo como chantaje_ dijo ella.

Como un autómata caminé hasta la mesa del comedor, allí estaba el portátil de Silvia, lo abrí, marqué la clave para desbloquearlo, busqué ese archivo. Chantaje.

Puse a correr el video. Los cabrones había filmado toda la entrevista, una cámara fija que enfocaba el gran sofá de pana marrón, estilo art decó y ellos dos sentados allí y luego Silvia entraba en cuadro, con su traje impecable, la falda corta, las increíbles piernas sobre los taconazos, el blazer en la mano, la pequeña cintura, la camisa de seda, la veía de espaldas, de pie y ellos dos sentados en el sofá, Javi de traje gris y Santi ya en mangas de camisa y con la corbata desanudada.

_ ¿Te lo has pensado mejor?_ dijo Javi, muy chulo

_No podéis hacerme esto, debemos llegar a un arreglo…._ dijo ella, con la voz entrecortada.

_Claro que llegaremos a un arreglo, tú tranquila_ dijo Javi

Santi se puso de pie y pasó frente a ella como si fuera a preparar otro trago, pero luego vi que se aproximaba a Silvia por detrás, era un oso de por los menos 1,87 de altura.

La cogió por detrás en un abrazo, de oso precisamente.

_ ¿Qué haces?_ dijo ella

_Suéltame_

_Podemos entendernos Silvia, no te resistas, tu no quieres que esos videos anden dando vueltas por allí, nosotros podemos ayudarte_ dijo Santi

Javi se puso en pie y caminó hacia ella, quien seguía siendo sujetada por los brazos fornidos de Santi.

_Siempre he querido hacer esto_ dijo y extendió una mano y desabrochó un botón de la camisa de Silvia

_Y esto…_ dijo y desabrochó el siguiente botón

_No podéis ser tan hijos de puta…._dijo ella, ahora la veía de perfil, sujeta por los brazos de ese orangután.

_Solo debes cooperar y nosotros te protegeremos, esos videos saldrán de circulación, Jose es muy confiado le enseñó esos videos a quien no debía, pero claro, como iba a resistirse a compartir con alguien que se estaba follando a semejante mujer de bandera como tú_ dijo Javi

Silvia se revolvió en los brazos de Santi y Javi volvió a extender la mano y desabrochó otro botón, el sujetador blanco de encaje, comenzó a verse con claridad, la piel esponjosa y traslucida de los pechos, aprisionados allí y cada vez más libres.

Otro botón desabrochado por los dedos velludos de ese hombre.

_Estas tetazas me han vuelto loco desde hace diez años_ dijo Javi

_A quien no…._dijo Santi

_Sois unos cabrones….si Fernando se entera de esto…._ dijo ella y se revolvió dentro de los brazos de hierro que la sujetaban. Javi extendió la mano y separó lo lados de la camisa de seda y luego metió su mano por dentro y estrujó todo un pecho esponjoso.

_Pero no se va a enterar….._ dijo Javi

Entonces Santi, cogió los brazos de Silvia y los llevó hacía atrás, dejándole el campo libre a Javi, quien desabrochó los botones que restaban, con parsimonia.

Y luego metió las dos manos por dentro de la camisa abierta y estrujó los pechos a placer.

_Joder…..que buenas tetas arquitecta…._ dijo

_Eres un hijo de puta…- dijo ella sollozando.

Javi no se dio por enterado y pellizcó los pezones por sobre el sujetador y tiró de ellos y los soltó, probando su elasticidad.

_Joder, que tetazas tienes Silvia, ¿Dónde vas con esto? como le debes haber puesto a ese palurdo de Jose…._

_El viejo es famosillo por la polla que tiene_ dijo Santí

_Y te ha dado bastante por el culete, hemos visto ese video del hotel también, el pobre ha perdido la cabeza_ dijo Javi

_Todavía podemos evitar esto…._ dijo Silvia y se resistió un poco, sus taconazos trastabillaron.

_No vamos a evitar nada_ dijo Javi y se acercó a ella y mientras le estrujaba una teta fijó la cara de Silvia, cogiéndola de la barbilla y la besó y ella intentó resistirse pero la boca de ese arquitecto cincuentón tomaba contacto con la boca de ella y la cubría por entero, como una serpiente que se come a otra.

Y luego se apartó un poco y tiró del sujetador hacía abajó con violencia y las tetazas de Silvia saltaron como dos resortes y luego Javi pellizco los dos pezones al mismo tiempo y tiró de ellos hacía arriba.

_AYY!!....._ Gimió ella, Santi había pegado su polla al culo de mi esposa.

_Sabemos que te va la marcha, cariño, vamos a darte lo que a ti te gusta_ dijo, el sujetador de ella resbalaba y caía al suelo, Javi había pasado las manos por detrás de la espalda de ella y lo había desabrochado con destreza.

Ella lo miraba con los ojos bien abiertos, como un animalillo asustado y entonces él la volvió a besar y Santi sonreía torvamente mientras sujetaba los brazos de mi esposa.

Y luego se alejó un paso y le abrió los lados de la camisa, para admirarla mejor y luego hundió la cabeza en medio de las tetas y comenzó a besarlas y a sobarlas como un desesperado, perdió toda compostura y ya se metía todo un pezón enorme en la boca y succionaba o lamía en medio de los pechos y los juntaba con las manos y se ahogaba en ellos, en medio de los pechos exuberantes y gordos de Silvia y Santi dejó de sujetar los brazos de ella y rodeo con su mano el indefenso cuellito y metió luego una manaza por dentro de la falda y ya le sobaba el culo también, iba de un glúteo carnoso al otro y luego se escuchó un azote

PLASSSS!!!.....las nalgas compactas temblaron ante el azote del grandulón.

Y luego este le giró la carita y la besó en la boca también y por dios, ella devolvió el beso, ella ya respondía y una de sus manos acariciaba el pelo bien cepillado de Javi, de ese arquitecto cincuentón de la familia perfecta, de la esposa guapa y los niños impecables.

Quien ahora le comía las tetas como un desesperado y el otro gigantón que le besaba en el cuello y le sobaba las nalgas y luego la fueron desnudando y ella no oponía resistencia, estaba entregada y levantaba una pierna para que le quitaran el tanga y se lo llevaran a la boca y lo olisquearan como perros en celo y luego ella se giró hacía Santi y este le comió las tetas desnudas, atragantándose y Javi, que era un experto en desnudar mujeres, le desabrochaba la falda y se la quitaba inclinándose hasta el suelo y luego de rodillas metía la cara en medio de las nalgas, los tres de pie frente al sofá de pana y le abría las nalgas con sus manos nervudas y ella comenzaba a suspirar.

_Sabíamos que te iba la marcha, Silvia….sabíamos que eras muy puta, cariño…_decía Javi mientras le besaba los glúteos y le metía la lengua, lamiendo coño y luego la hondonada del culo

_Mmmmmmm!!........ Sois unos cabrones…sois…._ dijo ella pero no llegó a acabar la frase.

Santi le tapaba la boca con un beso soez, se morreaban y la camisa caía al suelo, con un vuelo leve, con sus alas de seda flameando.

Y de pronto ella estaba desnuda, completamente en pelotas, solo con sus taconazos y se apoyaba en los hombros de Santi, quien también tenía el torso desnudo y Javi, en cuclillas le estaba comiendo el coño de una manera salvaje y ella ocultaba su carita en el pecho del gigantón y se cogía de él con sus manos delicadas y las piernas largas y torneadas abiertas, soberbia sobre sus taconazos, permitiéndole el acceso a Javi de toda su profunda y olorosa intimidad y se escuchaba el ruido acuoso de la lengua de ese cincuentón destrozándole el coño y Santi llevó la mano de ella hasta su polla y ella, obediente se la sobaba sobre el pantalón y él le estrujaba una tetaza y volvieron a besarse y ella suspiraba dentro de la boca de ese orangután.

La fina y perfecta carita de mi esposa, orgullosa y angulosa y la cara redonda y tosca de ese grandulón que siempre la había deseado desde las sombras, a la sombra de su padre brillante, esperando su momento, pajeándose una y mil veces con las fotos de Silvia, con su perfume, con el melodioso sonido de su voz, la voz de una mujer que estaba buenísima, que era toda tetas opulentas y culo carnoso y manos delicadas y ahora él mismo se metía toda una tetaza en la bocota ávida y ella suspiraba, gemía.

_Ahhhhh!!....cabrones….sois….unos hijos de puta….-

PLASSSS!!!....PLASSSS!!

Javi le azotaba el culo mientras se lo chupaba y el grandulón se bajó los pantalones y los calzoncillos y tenía una buena polla, gorda y grande y ella se la cogió y se la sobó de arriba abajo, con violencia, devolviendo tirones y violencia con violencia y se miraron Santi y ella, desafiantes, mientras ella lo pajeaba y él le dio un bofetón en la mejilla.

_Perra orgullosa, hoy vas a aprender a no ser tan chula, hija de puta…._ le dijo y le escupió en la carita y ella seguía sobando esa gran polla con su manita.

PLASSSS!!!....un nuevo azote en las nalgas dado por Javi, en cuclillas y con la cara metida entre las nalgas carnosas.

_Mmmmmm……joder….._ dijo ella y se mordió el labio inferior y Santi le volvió a escupir en el rostro y luego se besaron y ella llevó su otra manita hasta la cabeza de Javi y la acarició, agradecida de la comida de coño que le estaba dando.

_Hijo de puta…que bien me lo comes, cabrón…._ dijo Silvia.

Santi le recorrió toda la carita con su manaza y le soltó un bofetón en la mejilla y le cogió el cuello con su manaza gorda y tosca y comenzó a ahorcarla.

Y las piernas de ella, paradas sobre sus taconazos comenzaron a temblequear, pero no por eso dejaba de sobarle la polla al grandulón.

_Joder, serás guarra, Silvia……te estás corriendo cachoguarra y decías que no querías hijaputa y la ibas de digna…zorrón_ decía el grandote y seguía ahorcando el frágil cuellito y volvió a escupirle en el hermoso rostro y abofeteó la carita y ella quería gemir y no podía, las largas y torneadas piernas no dejaban de temblar, se estaba corriendo, con la cara y la lengua de Javi metida en su coño.

_Serás zorra………serás zorra………mira cómo te corres, guarra_ decía Santi, quien la seguía ahorcando con una mano y abofeteando la carita y las tetas con la otra y ella perdía pie y se aferraba a los anchos brazos de ese gorila y la carita era la súplica personificada, quería gritar y se ahogaba, no podía decir palabra pues Santi la estrangulaba, el rostro de ella estaba completamente, rojo, morado.

Y Javi seguía devorándole el coño.

Y las largas piernas volvieron a trastabillar escandalosamente y Santi aflojó la presión de la mano, ella emitió un gemido ronco.

_AUHHGGGGG!!!.......dios…….me corro!!!......._

PLASSSS!!!

Santi le cruzó la carita de una bofetada

_AUGHHHHHH!!!!.........ahhhhhhhh!!!...... Ella se dejaba caer sobre el torso gordo y seboso del gigantón y este volvió a besarla en la boquita.

Y entonces Javi se puso en pie y liberó su polla, tenía una larga y enorme polla que emergía de la bragueta del pantalón del traje, un hombre elegante y formal con una polla erecta asomando de su bragueta y empujó la espalda de Silvia hacía abajo y ella se inclinó como un junco que se dobla por el viento y Santi hizo un movimiento pélvico y cogió a Silvia por el pelo y prácticamente le encastro la polla en la boca y ella comenzó a mamarla, todavía con las rectas piernas temblando y Javi se puso un poco en puntas de pie y se la metió por el coño.

Esos dos hijos de puta se estaban follando a mi esposa ¿les había costado tanto esfuerzo?

No podía creerlo, esos dos arquitectos a quienes yo conocía de fiestas del estudio, a quienes había oído nombrar mil veces en estos años a Silvia, se la estaban follando, uno por delante y el otro por detrás.

Y ella suspiraba y mamaba la polla del orangután, mientras Javi la penetraba con movimientos ampulosos, en esa postura incómoda, los tres de pie, pero ella con el torso inclinado hacia abajo, como una jirafa que baja a beber agua en el río.

PLASSSSS!!!.....PLAAAAAASSSSSS!!!

Dos azotes bien fuertes en las nalgas dados por Javi, quien se aferraba de la pequeña cintura y ella trastabilló y perdió pie y se quitó la polla de la boca pero la siguió cogiendo con la manita y su fina naricita se pegó a la ingle grasienta de Santi.

_AHHHHHH!!!.......dios….si…si….._ dijo ella

_Venga vamos a llevarla al sofá_ dijo Santi

Javi le quitó la polla del coño y la besó en la boca y ella seguía trastabillando, había perdido el equilibrio y Javi la empujó sobre el sofá ella cayó un poco desmañadamente, despatarrada, en pelotas, solo con los zapatos de tacón en los pies.

Javi comenzó a desnudarse y ella le miraba con las piernas abiertas, con el coño desnudo, con su mata recortada de pelo castaño y los labios vaginales salidos hacia afuera, con las tetazas aplastadas por su propio peso sobre el pequeño y esbelto torso.

_Nadie debe saber esto…._ dijo ella

_Descuida, será un arreglo entre tú y nosotros, cariño…._ dijo Javi, quien ya en pelotas se sentó a su lado en el sofá y ella como sabiendo bien lo que debía hacer se inclinó a su derecha para encontrarse con la polla erecta y metérsela en la boquita y el gigantón estaba desnudo también y se sentó a su izquierda y le levantó una pierna y también hurgó con su gorda polla en el coño húmedo de Silvia y se la metió sin más miramientos y el zapato de tacón de la pierna en alto cayó con estrepito al suelo y su pie desnudo oscilo en el aire sostenida la pierna por la manaza de Santi.

_OHHHHMMMmmmm!!!....._ gimió ella cuando la polla la penetró, mientras mamaba la polla de Javi quien le estrujaba una tetaza.

_Joder, como nos estamos follando a esta cerda_ dijo Santi

Santi se la follaba con movimientos ampulosos, levantando la pierna izquierda de ella y cogiéndola por el tobillo. A la vez empujaba la nuca de mi esposa sobre la polla de Javi. Ella, mientras tanto, se tocaba el clítoris, se estimulaba de esa manera.

Los movimientos eran bestiales, violentos, salvajes. Ella seguía tocándose el clítoris, al parecer, para soportar mejor esa enorme polla del arquitecto en su boca y la del otro bestia, follándole el coño. El pie desnudo de ella oscilaba en el aire, los delicados dedos de los pies encorvándose.

La mano tosca y gruesa de Santi aferrándola del tobillo y veía los huevos grandes, mal rasurados de ese animal, impactando contra la ingle desnuda de ella. Y las tetazas que se entrechocaban entre sí, esos dos globos de carne tersa, mancillados por las manos de esos dos animales, de uno y del otro. Las manos caían pesadamente sobre las tetas esponjosas, deformándolas. Estrujando los pezones, pellizcando, estirando. Y ella con esa expresión dolorosa en el rostro, los ojos cerrados, los párpados pesados, haciendo un esfuerzo por mantenerse así, por no abrirlos, por no ver lo que estaba pasando. Sólo sentir esas dos vergas dentro de su cuerpo, una en la boca, la de Javi, y la otra en el coño, la de Santi.

Esos dos arquitectos que habían sido sus compañeros de trabajo durante todos estos años, y ahora eran sus dos amantes. Javi le cogió el pelo con las dos manos y violentamente hizo que ella tragara prácticamente la totalidad de su polla. Y luego ella se ahogaba, se atragantaba, no podía respirar.

Pero Javi no tenía piedad y seguía impulsándose desde abajo, haciendo que su enorme polla sea engullida completamente por la boca de Silvia.

La escena era brutal y a pesar de estar yo muy excitado y con la polla parada, no pude dejar de sentir un estremecimiento de terror, de temor por lo que estaba pasando en la pantalla y que ya era pasado, y por lo que podía pasar en el futuro, en la clase de mujer que se estaba convirtiendo mi esposa y en la clase de cornudo que me estaba convirtiendo yo mismo.

Luego Javi hizo que ella lo montara y el zapato de tacón que restaba también cayó con estrépito al suelo y vi los dos pies desnudos, con las plantas de los pies rugosas y delicadas y el hermoso culo de Silvia, las dos nalgas simétricas, tersas y firmes, como se contraían al clavarse en la verga de Javi.

Santi mientras tanto azotó el culo,

PLASSS!!!.....PLASSSS!!!

Y luego se puso de pie sobre el sofá, se sentó sobre el respaldo e hizo que ella le mamara la polla estirando el grácil cuellito. Silvia le lamía los huevos como una perrita obediente, le repasaba todas las pelotas y él echaba la cabeza hacia atrás cerrando los ojos y luego ya sabía lo que iba a venir.

Santi se colocó detrás de ella y solamente podía verle la cara a Silvia de perfil. La polla del gigantón hurgó en el culo de mi esposa y con esfuerzo, con dolor, con un dolor gimiente de parte de los tres, respiraciones entrecortadas, suspiros, la polla de Santi que se fue perdiendo dentro del culo de mi esposa. Y ella se agitaba como un pez arponeado en la cubierta de un barco, sin aire, buscando el oxígeno que le faltaba a sus branquias de pez arponeado y agonizante, y esas dos vergas no tenían piedad de ella.

Entraban y salían del coño y del culo a la vez y Javi a veces fijaba la carita de ella con las dos manos y la besaba soezmente, ella se morreaba con uno y con otro. También Santi la cogía del pelo y la besaba, era besada y follada a partes iguales por esos dos aprovechados, por esos dos hijos de puta. Y por un lado me ahogaba la rabia de que se estuvieran abusando así de ella y por otro lado mi polla reclamaba las caricias de mi mano, las caricias vergonzantes y culpables de ser un cornudo, porque ya no tenía ninguna duda de que estaba perdidamente inmerso en esa mar de nuevos sentimientos y sensaciones que era la de ver entregada a mi esposa de esa manera y consentirlo, consentir mis cuernos, consentir su infidelidad, consentir que fuera follada por dos machos dominantes que hacían de ella un juguete sucio y que luego olvidarían y dejarían tirado sobre ese sofá sucio, mugriento a partir de ahora.

El refinado sofá Art decó de pana marrón que Fernando había puesto en ese estudio ahora sería para siempre el escenario sucio donde se habían follado a Silvia de esa manera, por el coño y por el culo, reventándole el ojete de esa manera, sin contemplaciones.

Luego la pusieron en cuatro patas y Santi le folló el coño una vez más cogiéndola del pelo, mientras Javi se hacía lamer los huevos y el culo y ella era como una gatita mimosa, con su lengua obediente recorriendo los testículos, la ingle, la bolsa escrotal de ese hombre hasta que Javi se corrió en su boca obligándola a tragar toda la lefa.

Santi la hizo girar entonces y se la folló de pie por el coño levantándola del culo, en vilo, con las dos manazas en cada nalga estrujando ese hermoso culo hasta hacerlo parecer solamente dos bolsas de carne trémula que eran estrujadas sin ningún respeto ni pudor.

Y luego la polla goteante y soberbia de ese gigantón buscó el culo de mi esposa y ella lo miraba de una manera asombrada, suplicante y llorosa. Y la polla de ese hombre que ella despreciaba profundamente, eso lo sabía bien yo, se fue clavando en el culo de Silvia sin contemplaciones, mientras las tetazas se aplastaban contra el pecho de ese hombre y ella gemía, imploraba, deseaba y era complacida en su deseo de ser follada.

Y así de esa manera comenzó a correrse, las piernas temblequeando, los dos de pie al lado del sofá, los pies de ella oscilando en el aire, los delicados dedos de los pies encorvándose como garras y los brazos de Silvia, torneados y tersos abrazados al cuello seboso y a los hombros de ese gigantón que la mantenía en vilo, suspendida en el aire y de esa manera se la seguía enculando una y otra vez.

Luego Santi se dejó caer sobre el sofá, siempre con Silvia encima de él, siempre con Silvia ensartada en su polla por el culo y ella, reponiéndose del orgasmo que había tenido recientemente, comenzó a montarlo por el culo y luego puso las plantas de sus pies en el sofá a horcajadas de Santi y poniendo las manos en el pecho del gigantón comenzó a impulsarse de ese modo clavándose la enorme verga en el culo ella misma, ensartada por el ojete, guarra, zorra como nunca la había imaginado, como nunca había podido suponer que estaba toda esa energía y tensión sexual en ella, dentro de ella y agitaba la cabeza de un lado a otro y Santi comenzó a bofetearla otra vez en la cara y en las tetas.

PLASSS!!!!.....PLASSSS!!!!

Las tetazas esponjosas y sudadas se entrechocaban y ella parecía enloquecer y más fuerte botaba sobre la polla en cuclillas, casi, con las rodillas juntas, las piernas poderosas y largas a los costados del cuerpo del gigantón y la enorme verga clavándose una y otra vez en el ojete, abriéndolo, desfondándose ella misma, ensartándose una y otra vez y pensé que ese culo no iba a poder sentarse en una semana por el dolor, por esas increíbles puñaladas que se estaba dando ella misma en su propio y dolorido culo.

_Joder, joder, cómo me estás follando, Dios, me estás reventando, cabrón_ decía Silvia.

Y Santi azotaba el culo y las tetas, y luego volvía a besarla en la boca, con ruidos de chupeteo asqueroso que me destrozaban el corazón y cada tanto metía los dedos en la boca de ella, quien los chupaba como poseída, y luego volvía a abofetear la carita, y ella, como enloquecida, seguía botando sobre la polla, y seguía diciendo incoherencias.

_ Cómo me follas, cabrón, cómo me follas, me estás matando, hijo de puta, haces que me corra, vas a hacer que me corra, vas a hacer que me corra…. ¡¡¡Me corro!!!!!!!...... Dios.

Ella volvía a correrse, como una zorra cualquiera, y Javi y Santi se reían con complicidad, se reían de ella, y luego Santi hizo que se saliera de su polla, se quitara la polla del culo, y entonces Javi, quien ya estaba erecto, otra vez se aproximó y dijo:

_ Ahora me toca a mí darle por el culo a esta zorra, inclínate_ y ella pegó sus tetazas contra el pecho de Santi, y Javi se subió al sofá, y también metió su polla en ese culo enrojecido y abierto de Silvia, quien lo recibió con un grito de dolor y de placer al mismo tiempo, y era estremecedor de ver cómo se la estaban follando, y cómo ella se corría una y otra vez, sin ningún miramiento, sin ningún pudor, atravesada de lado a lado por esas vergas que eran como espadas, que la estaban matando a estocadas, una y otra vez.

_ ¿Te gusta cómo te reviento el culo, zorra?_ le dijo Javi

_ ¿Te gusta cómo te rompo bien este ojete de guarra que tienes, zorrón? zorrón, que no eres otra cosa, putón, putón de mierda_ le dijo Javi, mientras le azotaba el culo, y Santi se cogía la polla y se pajeaba, esperando el momento de empalar a Silvia otra vez, y fue ella misma y Javi tirando de sus hombros, quien hizo que la polla de Santi otra vez se guareciera en el coño de mi esposa, y otra vez quedó ella empalada por las dos pollas, ahora la de Santi en el coño y la de Javi en el culo, este último se cogía de los hombros de Silvia para darse impulso y meterse a fondo, dando embestidas salvajes que sodomizaban a mi esposa de un modo terrible. Ella gemía, sofocada, no paraba de gritar.

_¡¡¡¡AHHHHHHH!!!!!.......¡¡DIOS!!…….ME ESTÁIS MATANDO….HIJOS DE PUTA….ME CORROOOOOOO!!!!!

Y volvía a correrse y era como un cuerpo flácido y gelatinoso que se escurría en medio de los cuerpos de sus machos.

Silvia era una guarra, una zorra, como nunca pensé que podía ser.

Dentro de mí estaba sorprendido y tembloroso, no daba crédito.

_Venga que te voy a pringar la carita…._ dijo Santi y la puso de rodillas al lado del sofá y se cogió la enorme verga y comenzó a correrse sobre el dulce y anguloso rostro de mi esposa, los latigazos de lefa le cruzaban la carita de lado a lado, era un puto surtidor de lefa, los chorros pegajosos dejaban grumos pesados de semen que caían por las mejillas y los párpados y la naricita de ella y parte también en el pelo.

_Joder, como la has puesto, chico_ dijo Javi

_Venga acaba de limpiarme la polla, cariño….._dijo Santi e hizo que ella, con la cara completamente pringada de lefa, le comiera los huevos y luego le mamara la polla limpiando los restos de lefa que quedaban.

_Anda, ve a lavarte, guarra, que te vamos a seguir follando_ dijo Javi

Yo no pude aguantar más y volví a correrme.

Iba a estar reventado para la noche pero no pude hacer otra cosa.

No me atrevía a volver con ella, enfrentarla, mirarla a la cara después de lo que había visto.

Ella vino hasta mí, cerró el portátil suavemente.

_Te dije que no te corrieras, vas a tener que dormir una siesta, antes de que venga Jose…._ dijo, me dio un beso en la mejilla, como una madre que reprende suavemente a un niño travieso.

La miré, era la Silvia de siempre, con el delantal de cocina todavía puesto sobre el cuerpazo desnudo, ese cuerpazo que yo había visto follar como una salvaje, como una zorra de carretera.

Pero ahora solo veía sus hermosos ojos verdosos, con esos toques amarronados y de color miel, sus ojos cambiaban de color con la luz.

Sus hermosos y límpidos pómulos, su carita angulosa.

_ ¿Has vuelto a follar con ellos?_ dije

_Estas impresionado ¿verdad? No, no he vuelto a follar con ellos ni pienso hacerlo, se han pasado de chulos, este video que han filmado y me han enviado de puro chulos que son, les incrimina, he consultado con una amiga abogada, puedo ponerles una denuncia por acoso, por violación y por chantaje, les tengo tan en mi poder como ellos a mi_

_Creo que necesito dormir un poco_ dije

_Ven, te preparo la cama_ dijo ella dulcemente

_Y luego debo contarte algo más, lo último antes de que venga Jose y luego ya lo sabrás todo_ dijo mientras me cogía de la mano y me hacía poner de pie.

Me estremecí de solo pensar que era eso que tenía que contarme.