Así se follaron a mi Judit (2/3)
Dutch sabe que Agus no está. Sabe que Judit es la novia de su mejor amigo. Y sabe que, en la oscuridad de esa habitación, las reglas del juego han cambiado. Solo falta que ella decida si cruzar la línea.
Capítulo 5: Sola ante el peligro
-Estás flipando, chaval- Le respondió Judit.
-Pero si estás más roja que un tomate… en fin. Espera, que te doy el regalo. Y después te marchas… si quieres- Dijo entonces Dutch, mientras volvía a ponerse su calzoncillo blanco. Tras eso, se levantó de la cama y se apartó.
Durante unos minutos, mi novia se quedó sola en esa cama. Estaba sentada, mirando hacia el lado donde se había ido Dutch. Parecía intentar adivinar sus intenciones, aunque finalmente desistió. Se estiró en el colchón, se secó el sudor de la frente y se quedó con la mirada perdida.
-Bueno bueno bueno… Aquí está- Dijo Dutch poco después, situándose junto a Judit.
Traía un paquete entre sus manos. Judit entonces lo cogió y soltó:
-Vaya, muy bonito. Supongo.
-Lo vi por la tarde, cuando fui de compras con Raquel. Pensé que te gustaría- Dijo Dutch, para seguidamente saltar encima de mi novia y hacer la croqueta hacia el centro de la cama.
-¡Oye! Podías rodear la cama como antes, animal… En fin, pues gracias. Pero te habrás inventado la talla.
-Bueno, siempre estoy a tiempo de cambiarlo. Aunque claro, para ello…- Deslizó el anfitrión.
-Tienes que estar de coña Dutch, tienes que estar de puta coña- Le respondió rápidamente Judit, viendo las intenciones de su amigo.
Dutch permaneció impasible durante unos segundos. Finalmente, se giró hacia mi novia y le dijo:
-¿Qué te cuesta? No hiciste nada en el juego erótico. No has hecho nada hoy. Coño, me lo debes.
-Vaaaaale joder… qué pesado eres. Me lo pruebo un momento y ya- Respondió al final mi novia, dejándome a cuadros.
-Es para hoy eh- Le insistía Dutch, al ver a Judit observando ese misterio paquete durante un buen rato.
-Encima con prisas el tonto del culo…pfff venga gírate. Y ni se te ocurra mirar- Le respondió finalmente mi novia, suspirando.
-Tranquila, yo nunca haría algo así…
Tras las palabras de su amigo, Judit bajó de la cama y empezó a apartarse un poco, mientras intentaba abrir el paquete.
Dutch empezó cumpliendo su palabra, aunque finalmente pareció desistir y miró hacia su amiga con total descaro.
-¡EHHH QUE TE VEO!- Gritó de repente Judit.
-Vale vale… perdona. Me ha podido el ansia- Respondió un Dutch, esbozando una sonrisa en su boca.
Pasó aproximadamente un minuto más con un absoluto silencio en la habitación, aunque esta vez, Dutch no giró su cabeza.
-¿Cómo sabías mi talla hijo de puta?- Escuché decir a Judit, aunque aún no la veía.
-Tuve una novia… bueno un rollete, con un cuerpo similar al tuyo. Con menos tetas eso sí, las tuyas son insuperables.
-Ya… si me dieran un euro por cada vez que me dicen eso…- Seguía hablando Judit.
-O sea que te lo dicen mucho eh…- Insinuó Dutch, a lo que mi novia respondió rápidamente:
-¡Serás idiota! No quería decir eso… joder ya me has entendido.
-Lo sé jaja es broma. Pero bueno, eso, que entre la tía esa y mi ojo infalible…
-Señor modestia te llamaré- Seguía diciendo ella.
Dutch volvió a girar el cuello sutilmente, aunque esta vez no hubo reproche por parte de Judit. En cambio, fue él el que habló:
-Tienes un cuerpazo, lo sabes bien. No es cuestión de tetas, es todo el conjunto.
-Eso se lo debes decir a to… ¡EH QUE TE VEO!- Gritó entonces Judit, que se debió percatar de las miradas de su amigo.
-Es que estás tardando una eternidad Jud- Le recriminaba él en broma, a lo que Judit añadió:
-Ya acabo… joder esta cosa es muy compleja.
Tras unos breves instantes, ya sí, apareció de nuevo Judit en escena. Y apareció para dejar huella.
-Me cago en la leche- Soltó entonces Dutch, que debía estar flipando con la vista frontal que tenía.
Mi novia había aparecido con un juego de lencería encima. Pero vaya lencería.
Arriba, Judit lucía una especie de corpiño ajustado y negro. Estaba compuesto por una serie de tiras que sujetaban la parte posterior, ofreciendo un dibujo muy sensual. En la parte frontal era más sencillo, simplemente dos copas negras que se ajustaban a la perfección al pecho de Judit. Todo ello, adornado tanto por hebillas metálicas como pequeños aros de color dorado, dando un toque extra de elegancia a la prenda.
-Gírate un poco a ver… guau- Siguió hablando Dutch, haciendo que mi novia girara sobre sí misma.
Gracias a ese movimiento, pude observar que la joya de la corona no estaba precisamente arriba. Y es que la prenda inferior era un absoluto escándalo.
Estaba formada por una especie de cinturón negro, con los mismos detalles dorados que la prenda superior. De la parte trasera del cinturón, salían dos tiras negras. Y de la parte frontal, otras dos. Las cuatro se juntaban finalmente en la parte superior del culo de Judit gracias a unos aros dorados, mientras que dos tiras más salían de la raja del culo de mi novia. Estas dos últimas iban hacia arriba en forma diagonal, juntándose con las demás y formando un rombo extremadamente sexy encima de sus glúteos.
Y es que esa prenda cubría muy poco, ya que el conjunto de tiras representaba los bordes de un tanga habitual, dejando al aire libre la zona interior. Por ello, las dos nalgas de mi novia estaban también completamente al descubierto, demostrando que su culo era de otra galaxia.
-Sin ofenderte Jud… pero vaya culazo hostia puta. Grande, bien redondo… pero proporcionado. Lleno, como a mí me gustan. Y se nota el gimnasio, vaya si se nota. La caída es brutal, vaya par de nalgas gordas pero definidas… deben tener una textura brutal.
-¿Has terminado ya de definirme el culo? Si es que los hombres sois todos iguales. Tetas tetas, culos culos. Unga unga- Intervino finalmente Judit, tras el baboseo innecesario de su amigo.
-Sí, solo me queda comprobar la textura.
-Claro claro, pues se la compruebas a tu puta madre. Muchas gracias por el regalo, me las piro vampiro- Le respondió ella, cortante.
-Es que no eres consciente del culazo que tienes cabrona. Y de lo bien que te queda esta prenda. Que por cierto no sé cómo se llama, es bien rara. Pero sexy- Añadió Dutch, provocando una risa en Judit.
-Yo tampoco sé cómo se llama, la verdad. Y sí, mola, me he visto ahí atrás en el espejo. Y el culo me lo veo cada día, así que gracias por descubrirme América, pero tengo prisa- Insistía Judit, moviéndose por fin y saliendo del plano.
Tras unos segundos, volvió a aparecer, esta vez con el camisón cubriendo de nuevo su cuerpo.
-¿Te lo dejas puesto? ¿Te ha gustado eh?- Le preguntaba Dutch desde la cama.
-Sí… me da palo volverme a cambiar. Ya lo haré en la habitación. En la mía. Y así evito que me vuelvas a espiar- Le respondía mi novia, plantada enfrente de un extremo de la cama.
-No tengas tanta prisa, tonta. Charlemos un rato.
-Eres tremendamente pesado eh. Pero mucho. Más que una vaca obesa en brazos- Soltó mi novia, sonriendo.
Dutch miró entonces el despertador que tenía en la mesilla y dijo:
-Aún es pronto. Eres mía hasta las 12:00.
-No soy tuya, egocéntrico. Es un estúpido juego que ya ha terminado. No me fío de ti ni un pelo.
-Venga, túmbate. Solo un rato. De verdad, sin trucos. Si total en unas horas me marcho y no me volverás a ver. Porfi Porfi- Le suplicaba Dutch, poniendo cara de pena.
Judit se quedó unos segundos quieta, de pie. Hasta que finalmente dio un salto hacia la cama.
-Así me gusta jajaja. Voy al baño un segundo, que la noche es larga. Ponte cómoda.
-¿Cómoda? ¿Que la noche qué? Joder tío…- Suspiró mi novia, viendo como Dutch se apartaba, aunque esta vez por su lado.
Pasaron un par de minutos hasta que Dutch volvió. Y como en ocasiones anteriores, entró en la cama por el lado de Judit, aplastándola levemente.
-Al final me vas a hacer daño.
-Para nada cielo, siempre voy con mucho cuidado.
-Serás idiota…- Se limité a decir mi novia, simulando una molestia que no existía.
Dutch se la quedó mirando unos instantes en silencio. Parecía embobado. Hasta que finalmente le comentó:
-O sea que Agus es tu gran amor… aunque supongo que no fue el primero.
-¿Ahora te interesa mi pasado? Vaya…
-Venga… seguro que eres una caja de sorpresas. Y así charlamos un poco- Insistió su amigo.
-Pues sí, lo es. Pero obviamente no fue el primero. Ya lo sabes- Empezó a explicar Judit, mientras se tocaba ligeramente el pelo. Dutch, sin dejar de contemplarla, dijo:
-Pero supongo que antes de esos dos, hubo una larga lista.
-No te creas. En la universidad algún rollete, pero nada serio. Y nada… después de Rodri ya vino Agus- Decía mi novia.
-Vaya, pensaba que habrías estado con más chicos- Se interesaba Dutch.
-Qué va, nunca he sido demasiado popular. Soy bastante introvertida. Al contrario que tú, que por lo que dices…
-Bueno, no creas jajaja. Todos estos ligues que te he contado han sido más o menos recientes. Yo antes era súper tímido también. Y era un puto palo, puedes preguntárselo a Agus- Le respondió él, mirando sutilmente hacia su móvil. O eso me pareció.
Judit rió levemente, para seguidamente decir:
-Pues vaya… quién lo diría…
-¿Eso ha sido un piropo? Al menos ha sonado como uno- Le contestó él.
-¡Idiota! Más quisieras. A ver, estás fuerte… y eres guapetón, supongo- Decía ella, mientras negaba con la cabeza.
-Es lo más bonito que me has dicho nunca. De verdad jajaja viniendo de ti, te lo agradezco- Reía Dutch.
-¿Cómo que viniendo de mí?- Se extrañaba ella, a lo que su amigo matizó:
-Me refiero que no eres dada a mucho halago. Así que me sirve. Aunque es verdad que en la intimidad, eres mucho más cálida…
-¿Cálida? ¿Intimidad? Pero qué narices dices Dutch...
Mi novia, tras decir eso, se quedó uno segundos en silencio. Su acompañante secundó ese silencio unos segundos más, hasta que dijo:
-Ese rato en mi casa, antes de la cena empresarial. Los ratos en el Spa… Los pocos momentos que hemos tenido a solas… han sido especiales…
-Habrán sido especiales para ti, idiota. A mí qué me cuentas- Respondió Judit, secamente.
-Cuando estamos a solas, te sueltas más. No lo niegues. Si llego a intentar algo…
-Deja de decir chorradas, anda. Si hubieras intentado algo, te hubiera dado un guantazo. Sí, lo reconozco, nos echamos unas risas. Pero ya, nada más. Siempre hemos sido conscientes de quienes somos… de que mi novio es tu amigo. Aunque parece que lo estás olvidando en este viaje- Soltó Judit.
De nuevo, un breve silencio inundó la habitación. La tensión de podía cortar con un cuchillo.
-No lo he olvidado. Pero estoy harto. Agus no cede, no se deja aconsejar. Él mismo me pidió que no le protegiera más. Durante el viaje solo me he divertido un poquito, como todos.
Judit volvió a quedarse callada, por lo que Dutch siguió hablando:
-Pero no estábamos hablando de Agus. Estaba hablando de ti, de tus piropos. Estás para mojar pan. Tus elogios valen el triple.
-Pfff… idiota.
-No vayas de modesta. En el fondo sabes que estás buenísima. Y te gusta que la gente lo sepa. Y que te miren- Insistía Dutch.
-Y que me lo digan… claro claro. Soy toda una egocéntrica presumida.
-No es eso. A todos nos gusta gustar. Valga la redundancia. Y me has hablado también de tu complejo, así que entiendo que ahora aprecies aún más los comentarios bonitos. Es como un efecto rebote- Le explicaba él, a lo que Judit respondió:
-Sí… creo que has dado en el clavo. Soy bastante cortada, pero durante gran parte de mi vida me sentía mal… algo más de barriguita… el pecho grande y caído para mi edad…
-Te entiendo, la gente es muy cruel. Pero ahora estás en tu “prime” jajaja. Así que aprovecha.
-Ya… bueno…- Suspiró entonces Judit, moviéndose ligeramente por la cama.
-¿Agustín de nuevo, verdad?- Preguntó de repente Dutch, haciendo que mi novia soltara otro suspiro y dijera:
-Sí… más o menos. Me ama con locura, como yo a él. Pero es un poco… demasiado controlador, no sé.
-Es normal, no todo el mundo tiene a un mujerón como tú al lado. El chaval no es feo, ni está en mala forma, pero tampoco es DiCaprio- Le respondió Dutch, acercándose un poco a ella.
Judit no se movió, se mantenía tumbada en la cama, apoyada sobre su parte derecha y mirando hacia su amigo.
-Lo entiendo… en parte. Claro que me quiere y me protege. Pero no soy una niña, joder. Tengo ya una edad, puedo protegerme sola. Y nunca le he dado motivos para dudar- Confesaba mi novia.
-Seguramente sea más bien un tema de ego. Conozco a Agus, es buen chaval, pero muy inseguro. Le gusta tener siempre el control de la situación, no dejar nada al azar- Empezaba a analizarme Dutch.
-Ya…
Dutch, recostado sobre su lado izquierdo, puso entonces una mano encima del brazo izquierdo de Judit. Lo mantuvo ahí, mientras la acariciaba lentamente. Tras eso, siguió hablando:
-Es buen tío, de verdad. Pero es un flan. Siempre lo ha sido. Tiene varias capas, como las cebollas jaja. Se pone una coraza, pero en verdad es más frágil que un terrón de azúcar. Le vienes grande, Jud.
-No digas eso. Vale que sea un poco inseguro… pero como todos lo somos, a veces- Me defendía mi novia.
-No es fácil tener a alguien como tú al lado. Tú solo ves miradas de halago, gente que está asombrada por tu cuerpo y belleza. Pero él ve rivales. Ve carnívoros, deseosos de cazarte. Bueno, de follarte- Siguió Dutch.
-¡Oye! Lo entendí a la primera, gracias joder…
-Pues eso Jud. Es inseguro, celoso, incluso a veces paranoico. Me apuesto lo que quieras que vuestra relación es una montaña rusa. Ambos tenéis carácter, pero añade ese ingrediente llamado celos y…. ¡BOOM!- Soltó entonces Dutch, haciendo con las manos el gesto de una explosión.
Tras eso, volvió a situar su mano derecha sobre el brazo de mi novia, que no parecía molesta con tal movimiento.
-Bueno… problema mío. Nuestro. Todos tenemos nuestros defectos, hemos tirado para adelante casi 8 años y seguiremos haciéndolo. En fin… ¿qué narices hacemos hablando de Agus ahora? Que por cierto debería volver ya con él.
-No tengas prisa, tonta. Ahora que empezabas a abrirte… de sentimientos jaja- Bromeó Dutch.
-Qué gracioso eres…- Respondía Judit con ironía, haciendo una mueca graciosa.
-Lo sé. Y todo esto que hemos hablado venía por tu cuerpo, que es un escándalo. Con todos mis respetos, te mereces mucho más- Seguía diciendo Dutch, aunque Judit se indignó:
-¿Perdona? ¿Qué estás insinuado? No me jodas eh.
Mi novia retiró entonces la mano de su amigo. Y se lo quedó mirando fijamente.
-Déjame terminar, por favor. No me refiero a lo sentimental. Ojalá te cases con Agus, seáis felices y comáis perdices. Pero tu cuerpo no está hecho para un solo disfrute. Está hecho para gozar, para que experimentes…
-Y dale, cállate anda. Solo dices tonterías. Los tíos pensáis con la polla- Le cortó Judit.
-Agus es un muermo. No me lo vas a negar. Su cuerpo es normalito, podría estar mucho más en forma. Es bajito, su cara del montón…
-Joder, menos mal que eres su amigo- Le volvió a cortar ella.
-Por eso mismo jajaja. Lo conozco bien. Sus atributos tampoco son nada del otro mundo… ni su aguante, potencia, imaginación…- Añadió Dutch entonces.
-¿Habéis follado o qué?
-Jajajaja. No, no. De momento no. Pero en serio Jud, llevo media vida a su lado. Nos hemos contado de todo. No estáis al mismo nivel- Respondió él, a lo que Judit añadió:
-Que sí que sí… ya me ha quedado claro que tienes una gran imagen de tu amigo. Y a mí no me conoces, quizás soy un mueble en la cama también.
De repente, Dutch se puso a reír. Mi novia no entendía nada, hasta que su amigo volvió a posar su mano en el femenino brazo, para acto seguido decir:
-O sea, que reconoces que Agus es un mueble follando.
-No… no quería decir eso joder- Se excusaba ella con torpeza, sin retirar el brazo de Dutch.
-Tranquila jajaja. Te he entendido. Y tú a mí también.
-Lo que no entiendo es qué hago aquí, perdiendo el tiempo. Y escuchando cómo despotricas de mi novio- Dijo ella entonces, incorporándose, haciendo ademán de marcharse.
-Joder Judit, te veo muy alterada- Le dijo él, cogiendo de la muñeca en el último instante.
-¡Qué pesadez! Tengo sueño ya. Y me duele todo- Confesaba mi novia, volviendo a tumbarse en la cama.
Dutch, viendo que su amiga cedía, volvió a aproximarse a ella por el colchón. Estaban casi pegados, cara a cara. Se mantenían la mirada, como si de un duelo se tratara. Pero nadie decía nada.
Finalmente, Dutch rompió el silencio:
-Todo tiene solución. Ven para aquí.
Tras decir eso, su amigo cogió a Judit por la cadera y la tumbó boca abajo en la cama.
-¡Pero qué haces animal!
Dutch no contestó, se limitó a subirse encima de Judit, colocando su paquete encima del culo de ella. Solamente llevaba su slip debajo, por lo que era imposible que mi novia no hubiera notado la longitud de ese pene.
-¡En serio quita! Voy a gritar te lo advierto. Quita tu… tu cosa de mi culo- Seguía diciendo Judit.
-Vale vale, tranquila- Respondió él, para acto seguido mover su cintura lentamente hacia atrás.
Con ello, finalmente, quedó sentado encima de la cara posterior de los muslos de Judit.
-¿Así mejor no?- Insistió Dutch, ante el silencio de mi novia, que finalmente reaccionó:
-Eh… Sí… ¡O sea no! No sé… ¿mejor para qué?
Mi novia parecía fuera de sí. Y no era para menos. Con el movimiento de su amigo, habría notado todo su pene recorrer lentamente su raja del culo. Se lo habría restregado sin ningún miramiento, el muy cabrón.
-Para el masaje. ¿Te duele la espalda verdad?- Dijo entonces Dutch.
-No no no no no… bueno sí.
-Me lo temía. Debes tener unas contracturas de campeonato. Por eso estás siempre de mala leche- Contestó Dutch a mi novia.
-¿Cómo que mala leche? Serías idiota…- Soltó ella, girando el cuello hacia atrás para mirar a ese cabrón.
-Es brooooma. Pero hazme caso, necesitas un buen masaje profesional. Relájate.
Judit, aún mirando a Dutch, pareció desistir. Volvió a alinear su cara, poniéndola contra el colchón, como el resto de su cuerpo. Y tras un par de suspiros, dijo:
-Venga. Pero solo la espalda. Que nos conocemos.
-Hecho- Se limitó a decir él, a la vez que empujaba su cadera hacia adelante, apretando su paquete contra el culo de Judit.
-¡Oye! ¿Ya no?
-Estoy buscando el aceite… mmm aquí no está. Un segundo- Respondió él, quitándose de encima de mi novia y apartándose un poco.
Judit parecía resoplar levemente, aunque no se la notaba demasiado incómoda con la situación. Mientras, se escuchaban unos cajones abrirse y cerrarse.
-Pues ya estaría, aceite del bueno- Dijo el anfitrión, volviendo a acceder hacia el centro de la cama, tras pasar por encima de mi novia.
-Ya veo que vas preparado ya…
-Nunca se sabe cuándo una damisela en apuros va a necesitar un buen masaje- Respondió él.
-Ya ya… está claro que te funciona la técnica con las chicas. Pero conmigo no te pases ni un pelo. La contractura y adiós- Insistía con firmeza Judit.
Dutch, haciendo caso omiso a las palabras de su amiga, volvió a subirse a la espalda de esta. De nuevo, como con anterioridad, ajustó su paquete en el centro del culo de Judit. Tras mantenerse así unos segundos, fue bajando lentamente las caderas, hacia posarse un poco más atrás.
-Solo masaje. Lo pillo- Se limitó a responder Dutch, para seguidamente volver a empujar su cintura hacia adelante.
Con ese nuevo movimiento, volvió a recorrer con su paquete toda la raja del culo de Judit, que permanecía inmóvil. Aunque la cosa no quedó ahí, ya que Dutch empujó aún más, hasta posar su miembro en la zona lumbar femenina.
-¿Quieres parar de una vez?- Se molestaba Judit, tras tantos movimientos.
-Estoy buscando la zona más cómoda para llegar a su espalda, hombros y demás. Desde aquí no lo veo muy claro, creo que estaba mejor antes.
Tras decir eso, Dutch volvió a restregar su paquete por enésima vez por el culo de Judit. Finalmente se sentó sobre la parte posterior de los muslos de mi novia, que le dijo:
-Por fin… anda que si a todas las que das masajes, te restriegas así…
-A todas no, solo a quien lo merece- Respondió él, con suficiencia.
-Idiota. Venga rapidito.
-¿Pero te ha gustado o no?- Preguntó entonces Dutch de repente.
-¿Gustarme? Vaya mierda masaje, ni me he enterado que lo has hecho- Se burlaba ella, a lo que Dutch contestó:
-Sentir mi polla en tu culazo.
-¡Alaaaaaa! Por la cara- Soltó mi novia, aunque Dutch rápidamente intervino:
-No, por el culo. De momento.
Ambos rieron ante ese comentario, aunque Judit intentó mantener la compostura:
-Que idiota eres de verdad… Y no, claro que no me gusta.
-Te gusta, pero lo ves como un tabú. Como algo prohibido. Algo que no se debe hacer- Insistía Dutch.
-No te falta razón. Que el amigo de mi novio me restriegue su pene por el culo, no es lo más habitual del mundo. Pero bueno, déjate de cháchara y quítame el dolor. Si no me marcho- Respondió Judit.
-Está bien jajaja. Quedarás como nueva, ya verás- Sentenció él finalmente, mientras abría el pote de aceite.
A continuación, Dutch posó sus manos en los hombros de Judit, empezando a masajear la zona. Mi novia dio un ligero respingo al notar el contacto, aunque rápidamente se recompuso.
-Espera… pedazo de bruto. Me estás manchando las tiras- Dijo ella de repente, a lo que Dutch respondió:
-Tranquila, lo soluciono en un momento.
Tras decir eso, su amigo le apartó ligeramente ambas tiras del camisón. Aunque aún había otro obstáculo.
-El “suje” te va a molestar igual. ¿No puedes ir con cuidado, simplemente?- Preguntaba mi novia.
-Las cosas hay que hacerlas bien- Respondió él, apartando también las tiras de la ropa interior femenina.
Con todos los hombros de Judit a su entera disposición, Dutch reanudó el masaje. De primeras solamente hacía movimientos circulares por la zona, aunque poco después empezó a apretar en varios puntos.
-Ahhh.
-Tranquila. Si te duele es porque tiene una contractura- Dijo él, tras escuchar el quejido de Judit.
-¡Joder!- Volvió a exclamar ella.
-Aquí tienes otra. Estás jodida eh Jud- Siguió diciendo su masajeador.
Dutch siguió así un par de minutos, en los que parecía que Judit se iba acostumbrando al dolor. Un dolor que dio paso al alivio:
-Uff qué bien…
-Ya te dije que lo agradecerías. En fin, cuéntame algo mientras. Que estás muy callada- Decía él, sin dejar de masajearla.
-Y qué narices quieres que te cuente ahora- Soltó Judit, riendo.
-No sé. Una conversación casual. Cómo va tu vida sexual con Agus, por ejemplo- Soltó él de repente, provocando más risas en mi novia.
-Muy casual es eso, sí… jajaja. Pues ya lo adivinaste tú antes, qué te voy a contar.
-¿Lo adiviné?- Insistía Dutch.
-Sí… más o menos. Follamos bastante, no me quejo. Pero no sé…- Decía ella, dubitativa.
-¿Rodri follaba mejor? Por ejemplo.
-¡Dutch!- Gritó ella, tras esa incómoda pregunta.
Su amigo se limitó a reír, mientras seguía manoseando los hombros femeninos.
-Pero sí… para qué nos vamos a engañar- Soltó la bomba Judit.
Dutch sonrió ante esa declaración y permaneció en silencio, siguiendo con su tarea. Fue Judit la que siguió hablando unos segundos después:
-No sé… es un poco lo que decías. Le falta un poco… de empuje. No sé cómo explicarlo.
-No te preocupes, te entiendo. El sexo es parte fundamental en cualquier relación. Si no estás satisfecha…
-¡Tampoco he dicho eso!- Le cortó mi novia, aunque Dutch siguió hablando:
-Ya. Pero quiero decir, importa la calidad. No la cantidad. Hay que hablar las cosas, saber lo que os gusta. Mejorar mutuamente. Hay que darlo todo en cada polvo, no solamente cumplir. Aunque a estas alturas ya…
-¿Cómo que a estas alturas? Que tengo 28 años- Protestó Judit.
-Y estás espectacular jaja. No me refiero a eso. Digo que tras tantos años de relación, es complicado ya cambiar. Y Agus es como es. Tampoco lo veo como un empotrador de la noche a la mañana.
-¡Dutch!- Volvió a protestar mi novia.
-Qué pasa jaja. No es nada malo… bueno un poco jajaja. Pero Agus tiene otras muchas virtudes- Me elogiaba Dutch, a medias.
Ambos se quedaron callados unos instantes, en los que solamente se escuchaban algunos suspiros de mi novia.
-Te está gustando eh.
-Un poco…- Respondió Judit.
-Un poco dice…
-Bueno sí, claro que me está gustando… vaya ego que tienes- Reconoció finalmente ella.
-Necesito tener un buen “feedback” para mejorar. Solo eso- Bromeó Dutch, volviendo a hacer reír a mi novia.
El anfitrión siguió con el masaje, en silencio, durante unos minutos más. Hasta que dijo:
-El top este raro es precioso… pero no veas cómo toca los cojones. Apenas caben mis manos ya.
-Es que estás bajando de más…- Le advirtió Judit.
-Por aquí en la espalda tienes más contracturas seguro. Pero yo así no puedo- Sentenció él, deteniendo el masaje.
-Vaaale… espera- Dijo Judit, incorporándose.
Al hacerlo, su culo volvió a entrar en contacto con el paquete de Dutch, que dijo:
-Vaya, después soy yo el que se arrima jaja.
-Idiota- Se limitó a decir Judit, mientras se escabullía hacia un lado.
Tras levantarse de la cama, dio la espalda a su amigo y empezó a toquetear la parte trasera de su corpiño. Estuvo así unos segundos, hasta que Dutch insistió con su broma:
-Y luego el torpe soy yo jaja. Espera, que te ayudo.
Tras decir eso, Dutch también se levantó y se situó justo detrás de mi novia. Puso ambas manos en las caderas femeninas, mientras acercaba su rostro al de ella.
-Qué coño haces…- Exclamaba ella, siguiendo con su tarea.
-Estate quieta- Susurró entonces él, bajando un poco más las manos y metiéndolas por debajo del camisón. A continuación, fue subiendo lentamente ambas manos tanto por las caderas como por la cintura femenina. Siguió el recorrido por ambos costados, rozando seguramente sus pechos. Finalmente, llegó a los hombros, donde empezó a maniobrar.
-Sí que es compleja esta mierda sí… A ver esta hebilla… y esta otra… Listo- Decía Dutch, mientras parecía desabrochar la prenda que él mismo le había regalado.
Y él mismo, de nuevo, fue el encargado de retirarle poco a poco la prenda. Mientras, Judit alzaba las manos para facilitarle la maniobra, hasta que finalmente le retiró ese extraño sujetador y lo dejó en la mesilla de noche.
Ya sin la parte superior de su ropa interior, mi novia se giró hacia un Dutch que dijo:
-Vaya… llevas las largas puestas jaja.
-¿Pero qué narices dices? Mierda… debe ser el frío- Respondió ella, tras echar un vistazo a su pecho.
-Claro, el típico frío español de agosto jajaja- Se burló Dutch, haciendo reír también a mi novia.
-Qué tonto… joder, una no es de piedra.
-Venga, tenemos un masaje que reanudar- Le metió prisa el anfitrión, dándole de repente un fuerte cachetazo en el culo.
-¡Dutch! Que no soy una yegua- Protestó Judit, yendo hacia la cama.
Ya en el colchón, mi novia permaneció sentada unos instantes, mientras Dutch se situaba a su lado. Ella, con total descaro, fijó su mirada en la entrepierna del anfitrión.
Y es que Dutch estaba bastante empalmado, por lo que la punta de su polla sobresalía claramente de ese pequeño slip blanco. El contorno de la misma, se marcaba de forma exagerada en esa ajustada prenda, formando un contorno excesivamente ancho. La tenía gordísima.
Tras unos segundos de observación, mi novia suspiró. Y a continuación, volvió a tumbarse boca abajo, quedando a la entera disposición de ese malnacido.
Y él, por enésima vez esa noche, saltó encima de mi novia. Repitió también su refregamiento paquete-culo, hasta que se posicionó bien para seguir con el masaje.
-A ver, por dónde íbamos- Soltó Dutch, mientras se aplicaba un poco más de aceite en las manos.
Judit no dijo nada, se limitó a recibir de nuevo las atenciones de un Dutch que rápidamente retiró las tiras de su camisón.
-Ahora sí, mucho mejor- Dijo él, viendo que la espalda de mi novia quedaba desnuda casi al completo.
-Tampoco hace falta que me lo bajes tanto eh, que se me van a salir- Exclamó Judit, haciendo que Dutch se partiera de risa.
-Es que vaya tetas… son indomables.
-Un poco sí… ahhh- Se quejó ella, de repente.
-Ves, otra contractura. Tienes la espalda bien jodida. ¿Cuánto haces que no vas al fisio?- Le preguntó Dutch.
Judit se quedó unos segundos en silencio, pensativa, hasta que respondió:
-Pfff meses… años. No recuerdo la última vez, la verdad.
-Ya lo veo ya. Pues deberías ir más a menudo. Este cuerpo es como mi deportivo, necesita ser cuidado con mimo. Si no, se estropea.
-¿Me acabas de comparar con un coche?- Preguntó ella, riendo.
-Con mi coche, no con uno cualquiera. Bueno, ahora será de Gisela jaja- Respondió Dutch, en alusión al juego que había ganado la novia de Omar.
-Tetas, coches, sexo… Qué básicos sois los hombres.
El comentario de Judit hizo reír a un Dutch que le seguía masajeando la espalda.
-Tampoco son unas tetas cualquiera- Dijo entonces su amigo, bajando aún más las manos.
-Duuuutch… Esas manos quietas, que yo las vea.
-Perdona jaja. Es que me hablas de tetas y me emociono- Soltó él, manteniendo sus manos muy cerca de ambos pechos de Judit.
-Pues vete “desemocionando”- Se inventó Judit.
-Esa palabra no existe, Jud- Le corregía su amigo entre risas.
-Pues mira, como tu vergüenza- Fue la inocente respuesta de mi novia.
Pese a sus palabras, su cuerpo no actuaba igual. No se apartaba, tan siquiera parecía intentarlo. Su amigo siguió entonces toqueteando sus costados, bajando poco a poco aún más el camisón.
Cuando toda la espalda de Judit estuvo al descubierto, Dutch se detuvo y dijo:
-Así mucho mejor, necesitas un masaje completo en toda la espalda.
-Sí… en la espalda- Recalcó mi novia.
Al estar tumbada boca abajo, ya sin sujetador y con el camisón bajado hasta su cintura, parte de sus tetas estaban al descubierto. Quedaban aplastadas con fuerza, sobresaliendo por los laterales del sensual cuerpo de mi novia.
-Uff… no se te da mal, la verdad- Suspiraba Judit, mientras recibía las atenciones de su amigo.
-Ya te lo dije. Si es que no me haces caso. Este cuerpo merece el mejor cuidado.
-Qué pesadito estás con mi cuerpo- Reía Judit.
-Eres perfecta. He estado con muchas mujeres, tengo mucha suerte. Pero tu cuerpo, tu cara, tu personalidad… perfecto todo- Le piropeaba él.
-No me hagas reír, Dutch. Seguro que has estado con pibones. Con modelos y cosas así. Yo soy bajita, sin un cuerpo normativo…
-Para nada, Jud. Claro que he estado con mujeres espectaculares. ¿Pero con tu cuerpo? Creo que ninguna. Esta cintura maravillosa, una curva para pecar- Dijo entonces Dutch, pasando sus manos por la cintura de mi novia.
-Ufff…
-Un culazo brutal. Grande, relleno. Pero bien duro- Seguía diciendo él, posando ambas manos encima del culo de mi novia.
-Dutch…
-Y unas tetas… que no tienen nombre. Grandes no, enormes. Dos pedazo de monumentos, que desafían las leyes de la física.
Mientras decía eso, Dutch metió cuidadosamente ambas manos junto a los pechos de mi novia. Después, poco a poco, fue introduciéndolas hacia abajo.
-Duuutch- Protestaba mi novia, con un hilo de voz. Aunque su cuerpo no parecía reaccionar.
-Un tacto brutal, como me imaginaba- Soltó entonces ese cabrón, teniendo ya las manos entre el colchón y los pechos de mi novia.
Mientras le sobaba las tetas, me fijé en cómo el malnacido apretaba aún más su paquete contra el culo de mi novia. No contento con eso, sacó su mano izquierda del pecho de mi novia, para seguidamente dirigirla hacia su cintura.
-Qué… qué haces…- Suspiraba ella.
-Shhh. Tranquila.
Con esa mano izquierda, Dutch fue bajando aún más el camisón, hasta dejar medio culo de Judit al aire. Rápidamente repitió el movimiento, esta vez con su mano derecha, para liberar así el culo femenino por completo.
Solamente el sensual tanga negro cubría ya el cuerpo de Judit, con un camisón que se mantenía a la altura de sus muslos.
Dutch, seguidamente, colocó sus manos en las caderas de mi novia, levantando ligeramente su culo.
Dutch estaba restregando su paquete otra vez contra el culo de mi novia. Y la posición de Judit ofrecía una visión increíble. Con el culo ligeramente alzado y las piernas un poco separadas, las tiras de su prenda se habían abierto ligeramente. Por ello, esas tiras ya no le cubrían la raja, sino que se perdían entre los glúteos de Judit.
Se le estaba viendo toda la raja, era alucinante. Afortunadamente, la tela sí le cubría el coño lo suficiente para no enseñar de más
Dutch, tras unos segundos masajeando la barriga de Judit, puso sus manos directamente en sus pechos. Estaba claro que le estaba sobando las tetas con ansia.
-No me caben en la mano… qué barbaridad- Dijo entonces él, sin dejar de manosearla.
-Dios…- Se limitaba a suspirar mi novia.
Sus suspiros no cesaron, mientras ese tipo seguía tocando y tocando ese sensual cuerpo femenino.
Dutch movió entonces su mano derecha, liberando un pecho de mi novia. Esa mano la usó para, poco a poco, bajarse el slip. Y apareció su culo, así como dos enormes huevos colgando. Todo lo tenía grande y duro ese hijo de puta. Absolutamente todo.
Y no quedó ahí la cosa. Mi ex amigo empujó su cintura hacia delante, entrando en contacto con la entrepierna de mi novia. Solo una pequeña prenda separaba ya ambos sexos. Solo esa tela de Judit evitaba el desastre. Un desastre que parecía estar ya escrito.
Tras eso, Dutch metió una mano debajo de esa prenda, palpando así el coño de mi novia por primera vez.
-Te voy a follar Jud… te voy a follar como nadie…
-No… eso no…
-Como nadie lo ha hecho jamás- Siguió diciendo Dutch, pese a las tímidas súplicas de Judit.
Siguió tocando su coño unos segundos, mientras que con la otra mano empezó a bajarle el tanga.
-¡HE DICHO QUE NO!
Tras ese grito, mi novia sacó su culo para atrás con fuerza, golpeando a Dutch en sus partes.
-¡AH!- Exclamó él, tocándose la parte afectada.
Judit entonces, dio torpemente vueltas por el colchón. Como pudo, se subió el camisón, para acto seguido bajarse de la cama y dirigirse a la mesilla de noche de su lado.
-¿Qué te crees que estás haciendo?- Preguntó Dutch, una vez recuperado del golpe.
-Me voy. Casi cometo una estupidez- Dijo ella brevemente, mientras cogía el sujetador de la mesilla y andaba hacia la puerta.
Dutch, completamente desnudo, se adelantó y se situó delante de ella.
-Judit…
-¡Ni Judit ni hostias! Tengo novio, joder. Es tu amigo. Tu puto amigo de la infancia. Esto es una locura, en qué estaría pensando…- Decía ella, mientras lo empujaba levemente.
-No pasa nada… no se va a enterar. Sabes que lo quieres, Jud- La intentaba convencer él.
-Claro que lo quiero, lo amo con locura…
-No, no me refiero a Agus. Digo esto- La cortó Dutch, mientras se sujetaba la polla con una mano.
Judit, sin poder remediarlo, se quedó unos segundos mirando esa monstruosa polla. No estaba totalmente erecta, aunque conservaba un hinchazón muy grande debido a la excitación de Dutch. Lucía realmente bestial, no era de este mundo.
-¡Que no! Lo siento Dutch, pero no. En otra vida, en otro universo… quizás follaríamos. Sin pareja, ya llevaríamos varios polvos esta noche. Pero quiero a Agus. Lo amo, de verdad. Esto ha sido un error.
Tras decir eso, Judit esquivó a Dutch, yendo finalmente hacia la puerta.
Con mi novia ya fuera de plano, escuché cómo se abría la puerta. Y cómo se cerraba. Dutch miraba fijamente hacia allí, seguramente sin creerse la oportunidad que había perdido. Se giró, negó con la cabeza y volvió hacia su cama.
…
Ahí fue cuando salí de la habitación. Cuando fui en busca de mi Judit. Cuando ingenuamente, pensaba que todo había terminado.
…
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 4, Capítulos 17 y 18)
El beso con Begoña fue un error inevitable, pero el verdadero peligro acaba de llegar a la barra.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Tuve sexo con uno de mis amigos... corregido
El laboratorio se vacía, la puerta se cierra con seguro y la excusa de las medidas se desvanece.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
El abismo entre nosotros - CAP 7
Bajo la manta, el silencio grita más fuerte que las explosiones de la película. Ella no se mueve, pero su piel ardiente le dice todo lo que sus…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
El padrastro del novio de la amiga Parte 2
Borja creía conocer a su novia, pero la playa oculta secretos que queman más que el sol. Mientras él intenta protegerla, descubre que ella y su amiga…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Nueva infideliad tras la ceremonia
La bebida en la cena fue solo el pretexto; la verdadera intención de Nancy era dejar a su marido dormido para entregarse a la pasión que llevaba años…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Comidas Exóticas
La cena era solo una excusa para entretener a la novia de su mejor amigo mientras él se iba de putas.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa