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Dominaciónmar 2026

Un pequeño accidente

El placer se corta en seco cuando el juguete se niega a salir. Ahora, la vergüenza choca con el deseo, y solo su amo puede resolver el desastre que ella misma provocó.

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-Ponte el plug zorra-.

Corrí a traer el plug del corazón azul en la punta.

Me puse frente a él, me incliné de tal manera que quedara mi culito frente a él, le puse un poco de vaselina, estire mis brazos y lo introduje con un movimiento suave y pausado.

Mientras lo introducía no dejaba de pensar en cómo se sentía la polla de mi amo. Pensaba que era ella abriéndome poco a poco y aclimatando mi culito a su grosor, sentía un placer más por la fantasía, pero al final mi coño reaccionaba y se mojaba a la par.

Cuando por fin entró deje soltar un “ahh” bastante fluido, mi culito acaba de ser abierto para él.

-Siéntate en la silla, abre las piernas y mastúrbate para mí-.

En cuanto me senté sentí como aquel plug se enterraba aún más en mi dolorido culo, pero sin más mis manos comenzaron a recorrer mis labios, los abrí de forma impúdica para él, quien estaba plácidamente sentado en el sillón con esa hermosa cara de pervertido, tenía un cigarro en la mano y el ron en la otra.

En su mirada ardía un fuego silencioso que comenzaba a mezclarse con el aire que respirábamos, amaba esa mirada seductora, pícara y divertida que se fundía con su hermosa sonrisa perversa.

Sentía tanto placer que mis dedos estaban masajeando mi clítoris sin piedad, una de mis manos subió a mis tetas y retorcía fuertemente uno de mis pezones.

En la habitación sólo se escuchaban mis gemidos y el chapotear de mis dedos en mi mojado coño.

De pronto sentí como el plug se clavaba aún más dándome un placer infinito.

-Amo ¿puedo correrme?-

-¿Ya tan pronto?, No aún no perra, ve por el vibrador-.

Bajé de mi silla con las piernas temblando de deseo y gimiendo de frustración, me dirijo a 4 patas a mi caja de los juguetes de dónde saqué el vibrador, uno pequeño rosa, pero no por parecer tierno dejaba de ser peligroso, causaba unas vibraciones increíbles que en mis manos eran dulces, pero en las manos de mi amado amo, era un delicioso tormento.

Regresé a mi silla y seguí masturbándome ahora con el vibrador en mi clítoris, el calor se apoderó de mi y comencé a disfrutar al máximo. De pronto sentí como se movió y al mismo tiempo apreté el plug de mi culo, comencé a dar pequeños brinquitos en mi silla penetrándome aún más con cada brinco, sentía como el plug se movía y me daba un placer riquísimo.

De pronto ya no pude más y supliqué a mi amo me dejara correr.

-Amo, por favor, por favor déjame correr-, dije con un tono suplicante y posesa de pasión.

-Córrete puta-.

Se vino un calor y un placer que se encadenaba a mi cuerpo haciéndolo sacudir y sacando de mi un poderoso gemido.

-Ahhhhhh, gracias amo-.

Dije con un solo aliento.

Pero mi mano continuaba dando cuentas con el vibrador en el clítoris. Mi amo lo notó pero no dijo nada, por el contrario con esa hermosa sonrisa en sus labios me dijo continúa.

Y lo hice, apreté el plug en mi culo quería volver a sentirlo penetrándome pero ya no lo sentí igual, sin importarme comencé a brincar nuevamente y a torturar mi clítoris con esas vibraciones explotando muy rápido en un segundo orgasmo.

Una vez que me controlé le di las gracias a mi amo, me arrodillé y limpié la silla que estaba mojada por mis jugos.

-Que bien educada está mi putita-.

Dijo en tono condescendiente.

Se levantó de su sillón, se puso tras de mí, me apretó las tetas atrapando mis pezones entre sus dedos, tiró de ellos fuertemente sacando de mi unos gemidos bastante fuertes.

Siguió hasta que hizo que me pusiera de pie antes de que los arrancará de mí.

-Ya basta zorra ve a bañarte y vístete que tienes que ir a la oficina-.

Me dio un tierno beso en la mejilla y me dirigí al baño.

Iba caminado al baño aún entre nubes, en cuanto llegué subí una pierna a la taza del baño, para sacar el plug y fue ahí cuando toda la calentura anterior se fue convirtiendo en terror.

Ya que mi dedo no encontraba la cabeza del plug.

Y de pronto comprendí que me había tragado el plug.

Las palabras de mi amo -Que culo tan tragón tienes- retumbaban en mi cabeza, comencé a caer en pánico y mis manos estaban temblando como me podía pasar esto.

El terror se apoderó de mí, comencé a pujar sin éxito, mis manos se acalambraban pues la posición era terriblemente dolorosa.

Pero nada salía de ese plug.

Cuando entendí mi derrota decidí salir con mi amo y explicarle lo sucedido.

En cuanto me vio que venía sin bañarme, estaba a punto de abrir la boca para regañarme supongo, cuando con todo mi terror le dije casi llorando que me había tragado el plug.

Su cara cambio a seria preocupación, pero aún así me dijo con voz calmada -¿ya intentaste pujar?-

-Ya amo, pero no sale.

De pronto de forma burlona, pero aún con cara de preocupación me dijo.

-Bueno si no sale tendremos que buscar a alguien de confianza para que nos ayude a sacarlo o la otra opción es llevarte a urgencias-.

Me quería morir de la vergüenza, ¿como explicaría que me comí un plug?, que mi culo es tan tragón que lo succionó.

De pronto me traicionó la desesperación y comencé a llorar.

Mi amo me abrazó y me dio un tierno beso en la frente.

-No llores mi preciosa putita, todo tiene solución, a ver vamos al baño-.

Una vez en el baño me dijo que me tranquilizara, me indicó que me pusiera en cuclillas, me dijo que pujara, y él con sus dedos comenzó a buscar la cabeza.

Metió sus dedos en mi perineo, me dijo que metiera mis dedos del lado de la vagina y empujara la cabeza del plug.

Mi cabeza casi explota por qué podía sentir el plug a través de la delgada piel que separa ambos orificios, lo empujé y mientras del otro lado él metió su dedo en mi culo, me pidió que pujara fuerte y así lo hice, fue tan fuerte que logró salir la cabeza y con eso mi amo saco de un tirón el plug.

Fue terriblemente doloroso, humillante pero definitivamente soy tan puta que logró calentarme y correrme.

Mi amo se dio cuenta y no pudo evitar una carcajada, uniéndose más a mi humillación.

Definitivamente hay accidentes que se disfrutan.