La urbanización del deseo (Capítulo 40) FIN
Isa siempre fue la compañera inalcanzable, la lesbiana de la oficina que nunca miró a los hombres. Pero esta noche, con Mónica como puente y la urbanización como telón de fondo, la imposibilidad se vuelve carne y deseo. Alex no solo penetra el cuerpo de Isa, sino que desmonta las barreras de una vida solitaria para abrazar una locura compartida.
La Urbanización del deseo
Sylke & Álvaro
Capítulo 40
Mi chica amasa el culo de mi compañera y aprovecha para pellizcarle los pezones, mientras nuestras bocas siguen unidas… estamos entregados a ese beso sin remisión y yo acaricio su trasero, sintiendo como su piel fina se eriza al contacto de la yema de mis dedos… Abre los ojos y sin decirnos nada lo estamos diciendo todo. Desnudos, dispuestos y ayudados por mi propia novia, hasta que Isa abre los ojos como platos y entonces noto la presión. Mi polla se abre paso, de forma pausada, casi a cámara lenta, ni me creo que eso esté sucediendo, pero estoy notando el apretado coño de Isa aferrado a mi tronco que sigue penetrándola centímetro a centímetro.
- “Uhhh” - la oigo gemir, no sé si porque mi novia le está lamiendo el ano o porque tengo medio miembro dentro.
Abre los ojos, suspira, se muerde el labio inferior y se deja caer hasta que todo su cuerpo se une al mío y siento que tengo mi polla metida en lo más hondo de su coño. Las paredes de su vagina se aferran a ella con fuerza, noto esa estrechez maravillosa, acompañado de un pequeño temblor de todo su cuerpo.
- “¡Ahhhh... Isa.... síiiii!” - exclamo aferrándome a sus posaderas que acaricio por sentirla dentro por primera vez.
- “¡Ah, uff... joder.... Alex.... estás dentro de mí...!” - es casi un grito de asombro y de haber conseguido nuestro sueño.
Mónica aplaude a nuestro lado, celebrando lo que tanto se había dilatado en el tiempo... y que ahora, de forma increíble ni me creo que esté sucediendo. Miro a los ojos a mi compañera y veo su cara de auténtico placer sintiendo que estoy dentro de ella, completamente dentro. Su cuerpo tiembla, lo mismo que el mío… y nos miramos con una intensidad increíble. ¡Estoy dentro de ella!
En ese momento Isa empieza a botar sobre mi cuerpo y siento como su estrechez se aprieta a mi polla con firmeza y me agarro a su cintura para sentir cómo la penetro una y otra vez, sin todavía creérmelo. Ese vaivén lento es una delicia, como es sentir que la follo por primera vez, sintiendo el calor de nuestros cuerpos en esa ansiada unión.
- “¡Cabrón, qué polla, me vas a partir!” - exclama ella cerrando los ojos y apretando los dientes.
- “¡Uf, Isa, estoy dentro de tí!” - exclamo lo obvio, pero es que me resulta tan extraordinario
- “¡Sí, compiiii, me estás desvirgandoooo!”
Amaso sus pechos, los chupeteo, lo mismo que su boca que va en busca de la mía mientras noto la presión de su estrecho coño aferrado a mi polla que sigue taladrándola sin cesar. Me encanta el bamboleo de sus pechos frente a mi cara a los que doy lamidas o cuando ella baja su cabeza y nuestras bocas salen al encuentro y todo ello alentado por mi chica, que no deja de aplaudirnos y vitorearnos a cada bote.
- “¡Así, así, me encanta veros!” - dice Mónica que acaricia nuestros cuerpos.
Nosotros nos limitamos a concentrarnos en ese polvo ansiado y mágico y es que es una maravilla.
- “Chicos, es un placer, que delicia observaros follando” - exclama Mónica entusiasmada.
Sigo disfrutando del maravilloso cuerpo de mi compañera saltando sobre mí y enseguida noto la boca de mi chica, lamiendo mis huevos por debajo, mientras Isa sigue cabalgando, con ese coño apretado que se traga mi polla incesantemente… el sentir la boca de Mónica amplía mi placer y creo que su lengua también está tocando el coño de mi compañera, porque veo que pone los ojos en blanco y los cierra aferrada a mi cuello sin dejar de cabalgarme. Apoya sus manos en mi pecho y nos miramos a los ojos mientras seguimos follando… sí, sí, ¡estamos follando!
- “¡Qué pasadaaaa... me mueroooo de gustoooo!” - grita ella.
Mónica sigue haciendo su trabajo y además de incrementar el placer en nuestros respectivos sexos, creo que también está acelerando esa explosión porque siento que Isa ya no puede más y empieza a convulsionar, mientras yo me agarro a su precioso trasero insertando mi pelvis con fuerza, como si quisiera atravesarla, oyendo unos pequeños jadeos ahogados por su parte.
- “¡Síiii... me corro, me corroooo, me coorrrooooo!” - exclama estallando en un orgasmo que noto con un temblor de su cuerpo sobre el mío y es que me resulta increíble que mi compañera lesbiana se esté corriendo con toda mi polla dentro. ¿No es increíble?
Sigo clavándosela, a punto de caramelo, sintiendo esos músculos de su vagina aferrados a mí, que incluso se aprietan con más fuerza gracias a su orgasmo y mientras la lengua de mi novia sigue lamiéndome los huevos y el tronco cada vez que sale, entonces soy yo el que grita:
- “¡No aguanto, más... me corrooooo!”.
En ese instante Isa es ayudada por Mónica a desencajarse de mí y juntas se ponen arrodilladas en el suelo entre mis piernas.
- “¡Cielo, córrete sobre nosotras!” - dice Mónica sacando su lengua.
Isa la copia, todavía obnubilada y temblorosa con todo lo que acaba de pasar y verlas ahí, sus preciosas caritas, mis dos chicas más increíbles a mis pies, que tras dos o tres sacudidas de mi polla empiezo a soltar chorros contra sus bellos rostros.
- “Guau, joderr..... “- grito viendo como suelto todo aquello en forma de fuegos artificiales sobre sus lindos cuerpos que quedan impregnados al instante.
Los disparos caen sobre sus caras, impregnando sus labios, alguno llega a manchar sus respectivos cabellos pero la gran mayoría recalan sobre sus pechos.
- “¡joder, joder, joderr....!” - grito con temblores en mi cuerpo cuando veo que las he bañado con ese líquido blanquecino a ambas chicas.
Me quedo exhausto ante esas bellezas, que se miran, se sonríen y empiezan a lamerse mutuamente, recogiendo los restos de mi corrida, por parte de sus caras y sus pechos... Ver eso resulta el éxtasis de esas preciosidades que me han llevado al mismísimo cielo, la mayor locura que podría imaginar. Parece que estoy metido en un sueño, pero no… es todo real.
Unos minutos después estamos en la ducha, enjabonándonos mutuamente sobre los tres cuerpos y mi compañera no deja de decir que se siente extraña, pero profundamente feliz, que nunca había sentido nada parecido. Le resulta chocante pero a la vez maravilloso.
- “A ver si éste te ha reconvertido” - dice Mónica riendo y señalándome mientras enjabona mi miembro.
- “No, cabrona, tranquila, que ahora, con permiso de tu novio, quiero comerte entera.” - suelta la otra.
Ni que decir tiene que para mí es un auténtico placer y yo mismo las incito a que se queden a solas en la ducha y veo como empiezan a besarse, de forma lasciva, mientras se acarician mutuamente, veo que las lenguas no dejan de buscarse entre esas bocas sedientas y como Isa va bajando a sus pechos que devora con todas las ganas... luego se queda parada, me mira y me sonríe, en una mirada que lo dice todo, en la que está siendo la mujer más feliz, no hace falta que diga más, pero aun así, ella suelta un:
- “¡Gracias, Alex!”
A renglón seguido se pone en cuclillas entre las piernas de Mónica y empieza a comerle el coño, logrando que esta se estremezca al sentir esa lengua y esos labios devorándola su sexo... mi chica no tarda en correrse, pues Isa es una virtuosa de la lengua y es que es capaz de volver loco a cualquiera y ahora veo que lo consigue con mi chica, a la que tampoco le van las tías, como a Isa los tíos... es todo muy raro, pero al mismo tiempo, increíblemente hermoso, alucinante…
Luego se intercambian los papeles y es mi chica la que le come primero las tetas a mi compañera para luego agacharse a lamer su sexo con avidez. Ella también logra que Isa se corra en poco tiempo y es que Mónica ha sido su sueño desde hace mucho, como lo es para mí, por ser esa mujer increíble, por haberme hecho ver las estrellas y ser la incitadora a conseguir que Isa y yo follásemos, siendo a priori algo imposible. Ella ha sido la que ha puesto la guinda al pastel, ese que ambos queríamos comer y nunca nos atrevimos… por eso aún estoy más orgulloso de que Mónica sea mi chica.
Ahí me quedo observándolas durante largo rato, hasta que decido dejarlas solas y me salgo del baño, oyendo los gemidos de ambas… Hasta detrás de la puerta se oyen sus jadeos.
Al asomarme por la ventana veo que la orgía no es solo aquí, porque en el jardín hay de todo, gente dale que te pego sobre una hamaca, otros tirados en el césped, algunos follando en volandas… las bocas de las dependientas comiéndose una polla al unísono y me sonrío por haber vivido la locura máxima en tan poco tiempo en esta urbanización del placer.
Me tumbo en la cama y sigo escuchando a lo lejos los gemidos, mientras me repongo e intento poner orden a mi cabeza, cuando veo que se abre la puerta del baño y ambas chicas desnudas, vienen corriendo hacia mí agarradas de la mano. Es una estampa preciosa, ver sus cuerpos saltando como dos crías.
Isa salta por la cabecera, detrás de mí y abriendo sus piernas rodeando mi cabeza me planta su coño en la boca, que enseguida me pongo a lamer sin dudarlo, mientras veo que mi chica está ascendiendo sobre mi cuerpo y agarrada a mi polla que vuelve a estar a tope, tumbada sobre mi cuerpo, se la clava de golpe.
- “¡Este es nuestro semental!” - grita Isa lanzando un gemido, posterior al sentir mi lengua, que envuelve la habitación.
- “¡Guauuu, Alex, que gustooo, cómo me llenaaaaas!” - jadea Mónica.
Es increíble estar comiéndole el coño a Isa, aferrándome a su perfecto culo, mientras mi chica sigue botando sobre mí, apretando su coño y logrando llevarme al éxtasis…
- “¡Qué polla, cariño, qué polla, me mueroooo de gustoooo, siiiii, jodeerrrr!” - exclama entre gemidos..
Luego se cambian de posición y es Isa la que acaba botando sobre mí, mientras el coño de Mónica es devorado por mi lengua y mis labios... y así nos vamos cambiando de postura, constantemente, logrando arrancar varios orgasmos de forma inaudita a esas dos preciosas mujeres hasta que yo ya no tengo más aguante y estoy a punto de estallar.
-“¡Me corro, no puedo más!” - grito, cuando estoy a los pies de la cama follando a lo perrito a Isa mientras ella le come el coño a Mónica.
Sigo bombeando, pero siento que no voy a poder seguir a este ritmo y sintiendo el coño apretado de mi compañera.
- “¡Espera, cariño, detente...!” - oigo decir a mi novia.
- “¿Qué pasa?” - exclamo.
- “Hazlo en su culito” - me dice.
En ese momento, Isa se gira y me sonríe…
- “¿Segura?” - le pregunto.
- “Sí, dale compi, que lo he estado entrenando, ¿recuerdas?” - me dice con una sonrisa que ilumina su rostro.
En ese momento recuerdo el famoso plug anal y al sacarla de su coño, en esa postura a cuatro patas, veo por un lado que la tengo muy lubricada y al estirar con mis pulgares separando sus nalgas observo que su agujerito posterior está bastante abierto y mi chica afirma sonriente... no hace falta que diga más.
-“Sí, cariño, lo hemos estado preparando en el baño” - me guiña un ojo y ahora entiendo aquellos jadeos intensos.
En ese momento dejo caer ligeramente el peso de mi cuerpo y al apoyar la punta de mi glande, éste se cuela al instante en el orificio posterior de mi compañera.
-“¡uf... joder..., esto es mucho más gordo!” - exclama Isa al sentirme.
Mi chica rodea la cama y se pone a mi lado para darle una buena lamida a mi polla y tragarla todo lo que puede... lo que le provoca una gran cantidad de babas que inundan todo el tronco y ella misma, ayudada con su lengua embadurna el orificio posterior de Isa.
- “¡Ahora!” - me anima Mónica.
Esta vez logro meter la cabeza de mi polla sin problema y siento que el esfínter se contrae ligeramente, pero es Mónica la que acaricia el clítoris de mi compañera y entonces siento que me dejo caer sobre su culito y entra más de la mitad sin problema
-“¡AAhhhhh..... ahhhhh.... Uffffff... me revientas!” - exclama entre jadeos mientras la saco hasta dejar solo la punta.
Cuando veo que se vuelve a relajar vuelvo a meterla y siento que esta vez entra casi al completo... los gritos y jadeos de Isa se entremezclan y es cuando empiezo a bombear sin parar sintiendo como su culo se adapta a mi grosor.
-“¡uuhhhhh..... ahhhhh.... me matas Alex!” - grita Isa
En ese instante hago el movimiento para empezar a salir, pero Mónica se cuela debajo de sus piernas y empieza a lamerle el coño, por lo que noto inmediatamente la relajación de su esfínter y mi polla se cuela completamente.
No me creo tener todo mi miembro dentro de ese culito, de una chica perfecta a la que siempre he admirado en todos los sentidos, a la que siempre he tenido como una inalcanzable, primero por respetarnos como amigos y compañeros, segundo por ser lesbiana, algo que irrefutablemente me quitaba todas las papeletas, pero no... no es así... ahora estoy dentro de ese estrecho culito y aferrado a sus caderas empiezo un mete y saca lento al principio que va en aumento después....
Mónica sigue haciendo un buen trabajo ahí abajo, pues noto que cada vez me cuesta menos penetrar a Isa, hasta que noto una contracción que aprieta mi polla y es que se está corriendo.
-“¡Sí, queee gustoooo, me matais los dosssss... siiiii!” - grita Isa en un orgasmo que hace que todo su cuerpo tiemble.
El esfínter se contrae por momentos y eso es demasiado para mí, pues exploto casi al instante.
- “¡Ah, joderr.... Isa..... siiiii.... me corrrooooo!” - grito apoyando mi boca en su espalda que beso, mientras descargo en su interior.
Ambos jadeamos y cuando Mónica sale de debajo casi nos desmoronamos sobre la cama, todavía unidos, con mi polla palpitando dentro de ese estrecho lugar, escuchando sus jadeos y un ronroneo de gusto que me encanta. Mi chica me besa agradecida y orgullosa y es que yo ni me creo lo que estoy viviendo. Los tres nos miramos sin decir nada y no hace falta. Cuando saco mi miembro aun goteante Isa se gira y se sorprende de lo que ha tenido dentro.
-“¡Vaya pasada!” - exclama
- “¡Yo todavía no sé ni cómo ha pasado!” - contesto.
- “Es increíble” - afirma ella acariciando mis huevos con dulzura.
- “¡Y lo que os queda, majos! ¡Me encanta veros follar!” - exclama mi chica.
Ambos nos miramos emocionados y acabamos besándonos los tres de una forma mágica y única que nos hace estar más unidos en todos los sentidos. Está claro que Isa no va a dejar de ser lesbiana, pero conmigo ha experimentado algo diferente a lo que ella había imaginado y me lo hace saber dándome pequeños besitos de agradecimiento y luego hace lo mismo con Mónica y acaba dándole un morreo y hace lo mismo que hizo conmigo:
-“¡Gracias, Mónica!” - exclama
***
Han pasado tres meses desde aquel cumpleaños de Mónica, que por cierto se ha venido a vivir con Isa y conmigo a nuestra casa... no hay ningún problema en esa nueva convivencia, al contrario, pues aunque suelo acostarme cada día con mi novia, también sigo follándome a Isa, siempre que ambos queremos, ella dice que sigue disfrutando de las mujeres, pero que conmigo es diferente, un estímulo al que no quiere renunciar ni por supuesto follar con mi chica las veces que quiera, algo que no sólo no me importa, sino que al igual que a Mónica, a mí me enorgullece y me encanta.
Y sí, aunque parezca extraño, el resto de musas de la urbanización, también siguen participando, de hecho, Mónica me ha hecho una especie de agenda o cuadrante de citas y unas veces follo con las dependientas, otras con las maduritas cachondas y a menudo me follo el culito de Bea, que lo disfruta en secreto, regalándome también unas mamadas de cine.
Soy el hombre más dichoso del mundo... una chica joven y espectacular me vuelve loco y además me permite y me incita a seguir disfrutando de todas esas mujeres increíbles de la urbanización.
FIN
Sylke & Álvaro 2025
Relatos similares
- Orgías
¿Cena trampa?
María me convenció para ir a esa cena, pero no esperaba que la 'cortesía' terminara en la cama.
Comparte:Orgia grandeHeterosexual generalTrio mfm
- Hetero: General
Servicio a domicilio
El confinamiento encierra a una pareja en casa, pero la imaginación de Cristina no conoce fronteras.
Comparte:Trio mfmFantasia cumplidaConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
Cornudo consentidor Nº14 la última noche del viaje
La última noche del viaje promete ser la más intensa. Mientras arriba la fiesta se descontrola, abajo una tentación inesperada espera a Carlos.
Comparte:Orgia grandeHeterosexual generalTrio mfm
- Hetero: General
Bebe me estas volviendo loca (7-2)
La puerta se abre y las cuatro están desnudas, sin vergüenza, solo con ganas. No hay tiempo para palabras, solo para sentir cómo la calentura se…
Comparte:Orgia grandeFantasia cumplidaConexion inesperada
- Fetichismo
Noche inolvidable
Entre las copas de la fiesta, un secreto de tela y tacón lo espera en el baño. Pero la verdadera tentación no está en el armario, sino en la mirada…
Comparte:Heterosexual generalDespertar y descubrimientoFantasia cumplida
- Hetero: Infidelidad
Vacaciones en la República Dominicana. Día 8 (fin)
Fran nunca imaginó que sus vacaciones de bodas serían el escenario para dejar atrás los tabúes y entregarse a una lujuria sin límites.
Comparte:Orgia grandeTrio mfmConexion inesperada