La urbanización del deseo (Capítulo 39)
Alex ha preparado la sorpresa perfecta para el cumpleaños de Mónica: una casa llena de cuerpos exóticos y deseos reprimidos. Pero lo que nadie espera es que la propia novia sea la arquitecta de su propia entrega, guiando a su pareja hacia una experiencia que desafía todas sus fronteras.
La Urbanización del deseo
Sylke & Álvaro
Capítulo 39
Cuando Bea abre la puerta se lleva un susto de muerte. Un chico fuerte y alto, de origen senegalés, negro como el tizón, muy cachas, como nunca ha debido ver a nadie, le pide que si puede abrir la puerta del jardín para poder entrar con una furgoneta, puesto que, la tarta es muy grande, según dice. Bea se gira hacía mí y yo me encojo de hombros sonriente y entonces le digo que acompañe a ese gigante al jardín para abrir y la simple presencia del negro hace que todas las miradas de las chicas se dirijan hacía él. Me encanta oír esos murmullos y creo que todo va a salir como tengo previsto.
Saludo a Khadim, ese hombre al que conozco porque estudiamos juntos un curso de fisioterapia tántrica y le he pedido el gran favor de ser el portador de la tarta y el que anime la fiesta para todas las invitadas cachondas. Él es un hombre alto, bien parecido, con los ojos oscuros muy expresivos y unos labios gruesos. Se ha vestido con un pantalón de lino y una camiseta la cual se ajusta a sus poderosos músculos como si fuese una segunda piel. Las mujeres comienzan a babear en cuanto se fijan en él y yo disfruto del momento. Sabía que les iba a encantar.
Bea abre la puerta de atrás con el mando y una furgoneta de nueve plazas entra en el jardín. De la parte de delante se bajan dos hombres semejantes a Khadim, a los que también conozco y son compatriotas suyos y buenos amigos de él, con los que, por cierto, me he corrido alguna juerga, ambos igual de cachas que él y visten de la misma manera, casi como un uniforme. Esos hombres negros tan fuertes y atractivos, imponen, lo sé por experiencia. La parte de atrás se abre y de ella salen primero un par de rubios nórdicos, altos como un armario y fuertes como los anteriores pasajeros, los cuales cargan con una impresionante tarta, lujosamente decorada. Y como colofón, tal y como yo había pedido, sale del interior del vehículo una chica preciosa, con su piel azabache y un pelo lleno de trenzas de colores. Es escultural esa chica negra, alta, guapísima, esbelta, con unas piernas larguísimas y un cuerpazo impresionante, el cual se remarcaba perfectamente al estar embutido en un precioso vestido de seda rojo. La chica porta una bandeja llena de copas de cóctel. Cuando pasa a mi lado, me dedica una sonrisa y su blanca dentadura destaca, dentro de unos carnosos labios y con el brillo azabache de su rostro.
- “Amina, él es Alex, un gran amigo” - nos presenta Khadim.
Siento el aroma intenso de esa mujer cuando sus grandes labios casi rozan los míos dándome dos besos y pega su hermoso pecho contra mí.
- “Encantada” - dice ella volviendo a sonreírme.
- “Igualmente”
La cara de todas las asistentes es digna de ver, las chicas no saben a quién mirar, pues, además de la impresionante Amina, todos los chicos parecen modelos, a cual más guapo y más fornido. Sin duda que mi amigo Khadim, ha hecho una buena selección y sabía que no me iba a defraudar. Le debo una muy gorda.
Los cuchicheos no cesan en el jardín y la tensión sexual se masca en el ambiente… mientras yo miro como el culo de Amina se mueve al compás de sus caderas y ofrece esa bebida que porta en la bandeja a todas las invitadas.
Mónica, me mira con los ojos como platos sin entender nada.
- “Veréis, él es mi gran amigo Khadim y sus compañeros, son especialistas en animar fiestas, por eso quería traeros esta sorpresa de cumpleaños de Mónica para todas vosotras.”
- “¿Para nosotras?” - dice Bea, admirando la espalda de uno de los chicos rubios
Me acerco a mi chica y me aferro a su cintura para seguir contando a las demás:
- “Sí, quería evitar la ira de todas vosotras al saber lo nuestro” - añado apretando la cadera de mi chica contra mí - “no quiero que os enfadéis conmigo y menos con Mónica... por eso, hoy quiero entregarme a ella al cien por cien y creo que para vosotras, un poco de diversión no os vendrá nada mal”
Isa se muerde el labio cuando Amina le invita a una copa de su bandeja y observa su espléndida figura. Luego, mi compañera me mira y mueve la cabeza, en agradecimiento por haber traído a esa belleza exótica. Sabe que esa preciosidad es una elección especial para ella y veo como mi compañera se muerde el labio y mueve la cabeza afirmando que he acertado de lleno.
- “Estoy flipando……vaya pedazo de tíos…y ¿la chica? No se puede estar más buena…..¿dónde has encontrado a esta gente?” - pregunta mi novia.
- “Contactos que tiene uno…..jjjjjj” - respondo mientras le doy un pico en los labios. “Ahora te los presento…..dame un segundo”.
Amina, tras haber repartido una copa a cada una de las presentes, se coloca a mi lado. Vuelvo a brindar por las invitadas y aprovecho para presentar al personal que se acaba de incorporar a la fiesta. A los amigos de Khadim ya los conocía y hoy he tenido la suerte de conocer a Amina, de los otros rubios, me he aprendido de memoria sus nombres, a pesar de ser impronunciables y una vez hechas las presentaciones generales, voy cogiendo uno a uno y se los presento individualmente a cada una de las invitadas.
He querido asignar a Khadim para mi vecina Bea, pues sé que es la locura de las maduritas y un experto en reventar culitos con su gruesa polla. Silvia se queda con uno de los rubios, Tamara ha sido emparejada por mí con un negro especialmente cachas, a Helena le ha tocado un rubio nórdico y a su amiga Lía, le he asignado el otro amigo de Khadim y por supuesto la espectacular Amina es para mi compi. Por tanto, yo me dedicaré de lleno a mi chica.
El hielo se rompe enseguida y los nervios quedan aparcados en cuanto los invitados interactúan. Me retiro satisfecho junto a Mónica y desde la lejanía vemos como las parejas están encantadas hablando y riendo, algunos bailando con la música que ellos mismos han puesto en unos altavoces de la furgo.
- “Estás loco, Alex” - me dice, mientras observamos todo desde la distancia.
- “Si quieres irte con alguno de ellos, seguro que tienen muchas balas…”
- “Me imagino, vaya cuerpos...” - dice ella.
- “Pero antes te quiero para mí” - le digo besando a mi chica con ganas... y más todavía de tener un sexo intenso con ella.
- “Yo tengo la suerte de que voy a follar con el mejor” - me dice sonriente y con sus ojos llenos de emoción, como deben estar los míos.
Nos besamos tiernamente y le confieso a mi chica que las bebidas de los cócteles que acabamos de tomar, van llenas con un potente potenciador del sexo, algo que hace tener la libido a tope y unos deseos enormes de follar, es algo nuevo, me han dicho que no es peligroso salvo una ingestión brutal, cosa que no estoy dispuesto a que suceda. He puesto a mis amigos, como condición, beber como mucho dos cada uno, bastante líos tenemos entre nosotros como para potenciar las ganas…..
Mónica se parte de risa y desde la lejanía observa como la cosa se va calentando, hay varios cachas ya sin camiseta marcando pectorales y abdominales, mientras las chicas les acarician muy excitadas. Las dependientas no paran de meter mano a sus acompañantes. Lía es la primera en sacar una enorme polla a relucir, mi vecina ha dejado atrás la supuesta inocencia y está morreándose con Khadim mientras no para de tocar su paquete y este parece estar devorando su escote. Mientras tanto, la espectacular chica de color, sirve una segunda ronda del citado coctel, los cuales no tardan nada en ser vaciados de sus copas, al tiempo que se pega un morreo espectacular con Isa y ésta se aferra a su espectacular culo, apretándolo con ambas manos.
Amina se acerca a ofrecernos la segunda ronda, pero Mónica y yo nos hemos reservado para más tarde, pues preferimos ver los efectos que producen en los demás. Entonces esa chica de ojos increíbles le dice a mi novia:
- “¿Así que tú eres Mónica?”
- “Sí”
- “Felicidades” - afirma esa mujer de ébano.
- “Gracias...” - responde mi chica.
En ese instante veo que Mónica se pega a ella y le dice algo al oído, cosa que no puedo escuchar, sólo veo que Amina me mira con sus grandes ojazos abiertos y sonríe para darse la vuelta a continuación dejándome intrigado.
- “¿Qué le has dicho a Amina?” - pregunto con curiosidad.
- “Nada, cosas de chicas” - comenta sonriente, mientras vemos a esa chica desaparecer dentro de la casa.
Mónica me sonríe y me da un codazo mientras me señala una esquina del jardín, allí en la tumbona que usa mi vecina, uno de los negros se está follando a Tamara a cuatro patas, con todo su vestido remangado en la cintura, mientras el rubio tiene en volandas a Silvia totalmente desnuda y se aferra a su cuello, con la espalda apoyada en el tronco de la palmera. El folleteo y desenfreno ha comenzado…. Y tanto Mónica como yo, estamos alucinados.
En el centro del jardín las dependientas están agachadas haciéndoles una tremenda mamada a los boys que les ha tocado, sus enormes trancas desaparecen en las bocas de las jóvenes y parece que ellos están disfrutando a tope con sus cuidados.
- “¡Qué pasada!” - exclama mi chica “Nunca había visto una orgía”
- “¡Y tanto!... yo tampoco” - digo alucinado.
- “Por cierto, ¿dónde está mi tía?” - pregunta.
Avanzamos un poco en su busca y vemos que se encuentra cerca del porche de la casa espatarrada en un sillón, con sus piernas abiertas de par en par, mientras mi amigo se encarga de comérselo todo, arrodillado entre sus piernas. Nos quedamos allí mirando el espectáculo, acariciando el culo de mi chica, al tiempo que ella acaricia mi polla sobre el pantalón.
- “¡Qué morbazo me da esto!” - exclama ella.
- “Y a mí....” - le digo acariciando su pecho.
Muevo mi cabeza de un lado a otro en busca de mi compañera y entonces Mónica me pregunta:
- “¿Buscas a Isa?”
Le sonrío, ya que, parece mentira, pues a pesar del poco tiempo que llevamos juntos parece conocerme demasiado bien. Me encojo de hombros.
- “Ven, vamos en su busca” - me dice tirando de mi mano colándonos en la casa.
Ella sabe que le he preparado un encuentro muy especial con Amina y quiero comprobar que se cumple lo pactado.
Tras varias búsquedas infructuosas por la casa, subimos a la habitación de Bea, en donde hay una gran cama y nos encontramos allí a las dos. La chica negra, boca arriba, tumbada sobre la cama, totalmente desnuda, está siendo besada con ganas por mi compañera en un morreo espectacular, mientras Amina acaricia su culo bajo su vestido.
- “Madre mía Alex, la que has montado…. vaya descontrol de fiesta…jjjj” me dice Mónica traviesa viendo ese nuevo espectáculo de las dos mujeres cachondas.
- “Es lo que esperaba y esto no ha hecho más que empezar” - contesto.
Desde la ventana de la habitación que da al jardín, podemos ver cómo están retozando unos, follando otros, besándose en distintos lugares y sobre la cama esas dos bellezas entregadas a un beso apasionado, cuando Amina abre los ojos y me sonríe. Sin duda es una experta besando y según sé por Khadim, una comedora de coños brutal.
En ese momento, veo que Isa se vuelve y nos sonríe, al tiempo que la chica que está debajo le está quitando el vestido.
- “Gracias, Alex, eres increíble” - me dice Isa sonriente, al tiempo que la otra ya le ha soltado el sostén.
- “Te lo mereces” - le digo.
Mónica aprieta mi mano y justo cuando le digo de buscar un sitio para nosotros dos, me dice:
- “Mejor quedémonos aquí... seguro que ellas nos inspiran”
Vuelvo a mirar hacia la cama y veo que Amina se ha cambiado de posición y ahora, está sobre mi compañera, que yace desnuda sobre la cama, mientras esa mujer de curvas increíbles le está comiendo el coño. Ver ambos cuerpos desnudos tan diferentes pero igualmente espectaculares es digno de admiración.
- “¿De dónde les has sacado? - me pregunta Mónica refiriéndose a ese grupo de animadores tan especial, al tiempo que me está quitando la ropa.
- “Bueno, ya sabes... Quería ver a todas ellas felices y satisfechas y me han prometido los chicos que precisamente satisfechas seguro que quedan... je, je… que van a quedar llenas” - contesto riéndome.
- “Ya me imagino... je, je...”
Mónica me ha desnudado completamente, dejando a relucir mi polla que está totalmente tiesa, sin necesidad de ningún “estimulante” y yo hago lo propio con ella, sacando ese vestido ceñido de su cuerpo y comprobando que debajo lleva ese conjunto de lencería que me recomendó Helena. Le queda de miedo y le acaricio dibujando su forma, para luego irlo quitando lentamente, primero el sujetador para besar dulcemente sus pechos y luego bajo el tanga por sus muslos comprobando ese coño rasurado que me tiene loco y me quedo ahí agachado aspirando el increíble aroma que desprende esa mujer.
Entonces un fuerte jadeo proveniente de la cama me hace volver la cabeza.
- “Vaya, veo que mi compi también va a quedar satisfecha” - digo mirando cómo está gimiendo gracias a la lengua de Amina.
- “Pues verás…..precisamente tu compañera es la única que no va a quedar satisfecha, según tu plan” - me suelta Mónica
- “¿Cómo?” -pregunto mientras me incorporo.
Mónica acaricia mi polla y me masturba lentamente al tiempo que ambos miramos hacia la cama.
- “No digo que Isa no disfrute, pero ya te digo yo que va a querer más. He pactado de antemano con la chica que no va a rematar la faena, he hecho que Amina solamente la ponga a tope y quiero que Isa esté tan cachonda que lo tengamos rodado.”
- “¿Qué has hecho qué?... ¿Rodado?” - pregunto confuso a mi chica que me sigue masturbando con lentitud.
- “Esa chica la va a dejar a punto de caramelo a tu compañera y creo que Isa no se va a poder resistir a esta polla” - me confiesa Mónica apretando mi miembro.
Estoy hecho un lío... no comprendo muy bien lo que me está diciendo y acaricio uno de sus turgentes pechos sin que ella deje de pajearme y sonreír ante mi estupor. Ella se muerde el labio mientras vemos como Isa goza con esa chica.
- “Pero, Mónica, tú y yo...” - intento decirle, queriendo aclararle que es nuestra velada especial, quiero ser su mejor regalo de cumpleaños.
- “Sí, cariño, ya sé que es nuestro día... pero no puedes quedarte sin tu asignatura pendiente” - me dice, mordiendo mi labio de forma juguetona.
- “¿No pretenderás...?”
Ella afirma con la cabeza lo que yo estoy imaginando. Está dando por hecho que Isa y yo vamos a tener sexo, no me lo puedo creer, mi prometida, en su día de cumpleaños, me está haciendo el regalo a mí. Amina sigue lamiendo a mi compi con su habilidosa lengua y pellizca sus dos pezones, logrando arrancarle varios gemidos.
- “Pero, Mónica, no puedo hacerte esto” - le digo a mi chica.
- “No sólo no puedes, sino que debes... y eso me haría muy feliz, de verdad, Alex, ¿No quieres hacerme ese regalo?” - dice Mónica muy segura.
Estoy bloqueado, sintiendo como su mano mece mi miembro que se tensa por momentos por la situación y por ver a esas mujeres gozando en la cama.
- “Sí, antes hablé con Isa... me dijo que estuvisteis a punto de hacerlo en vuestra casa” - me confiesa mi chica.
Me quedo callado pues lo pude escuchar cuando mi compañera era alentada por mi propia novia.
- “Oí como ella hablaba contigo y como le animabas a tener sexo conmigo” - le confieso totalmente impresionado.
- “¿Y qué te pareció al escucharlo? ¿Te excitó?”
- “Sí, pero…”
- “Vamos, cariño, ¿No te gustaría follar con Isa?” - me pregunta sacando mi glande totalmente y acariciando dulcemente mis huevos.
- “Yo es que…”
- “A mí me encantaría veros follar” - añade Mónica mordiéndose el labio de nuevo.
No soy capaz de responder, pero mi mirada parece decirlo todo cuando ella me sonríe.
- “Mira, tranquilo, que todo va a ir bien, observa como están todos” - me dice señalando a la calle, retirando la cortina para comprobar que hay parejas repartidas por el jardín disfrutando de un sexo desbocado.
- “Es tremendo” - digo viendo a las chicas gozando y aunque lo he organizado yo, me quedo asombrado.
- “Madre mía que manera de follar, pedazo de trancas que tienen los negros, joder…..mira como chillan tus alumnas…..y mi tía, ¿la has visto? Ahí tumbada a cuatro patas con Khadim follándola como un poseso, se la oye desde aquí….” - dice Mónica asombrada.
- “Pues no te pierdas a las dependientas, mira cómo se corren de gusto, joder…..qué manera de eyacular, aunque viendo esos aparatos no me extraña nada, las van a destrozar con esas pollas” - le indico a Mónica mientras vemos a las chicas subidas a las mesas mientras son folladas sin descanso.
- “Mira cari” - me dice viendo que las chicas de la cama están haciendo un sesenta y nueve, comiéndose sus respectivos coños.
Mi polla se tensa entre sus dedos y ella me susurra antes de darme un morreo.
- “Ummmm, esta noche promete, te voy a dejar seco…avisado estás”
Mis manos se aferran a su trasero cuando nuestras bocas se separan.
- “Pero antes, tienes un tema pendiente. ¡Follarte a tu compi!” - me asegura.
- “Pero no puede ser... ella es...”
- “Lesbiana, sí, ya lo sé, no hay más que verla, pero tiene que probar esta polla. A todas las demás te las has follado... ¿te vas a perder poder hacerlo con tu compañera?” - me alienta
- “Pero… Mónica no creo que ella…”
- “Yo tampoco soy lesbiana y hemos follado y por cierto lo hae muy bien, como tú, por eso quiero veros a los dos, seguro que sois la caña” - afirma volviendo a apretar mi polla.
Unos gritos desde el jardín nos indican que la fiesta está en su máximo apogeo y es que hay un jaleo que no sé si algún vecino acabará llamando a la policía. Las parejas siguen follando, unos aquí, otros allá, bufidos, jadeos y gemidos que se deben de estar escuchando a decenas de kilómetros, mientras se las ve correrse de gusto, sus caras repletas de sudor, sus gestos de placer y aun así, continúan siendo folladas sin cesar. Aquel brebaje está haciendo efecto, pero además los chicos son buenos y las van a tener muy ocupadas.
Seguimos tocándonos y otros gritos, esta vez en la habitación, salen de la garganta de Isa:
- “Joder, tía, me voy a correr, qué boca tienes...”
En ese instante, Amina se detiene y se escabulle del cuerpo de mi compañera que se queda “a cuadros” al ver que esta se marcha, retirándose de encima de su cuerpo.
- “Pero, ¿dónde coño vas? No puedes dejarme así” - grita Isa, poniéndose de rodillas sobre la cama, con su cuerpo totalmente sudado, al tiempo que Amina nos sonríe abandonando la habitación y dejándonos junto a ella.
- “Creo que tenemos que seguir nosotros la fiesta” - dice Mónica.
- “Joder, pues esta tía me ha dejado en lo mejor, con un calentón que no veas” - responde mi compañera resoplando agitadamente.
- “Pues vamos a darle una buena mamada entre las dos a este” - dice entonces mi chica y tirando de mi polla hace que me siente junto a Isa.
- “¿Segura?” - pregunta ella, al ver que mi chica me presta a darme placer sin pega ninguna.
- “Siempre que tú quieras”
- “Uf, estoy tan caliente, que necesito lo que sea y esa polla me está llamando” - añade Isa invitándome a ir al lecho del placer.
En ese momento, no sé de qué modo, acabo tumbado boca arriba en esa cama y tengo a esas dos preciosidades una a cada lado, totalmente desnudas, arrodilladas a mi costado, acariciándome.
- “Ayúdame a ponérsela bien dura” - es casi una orden por parte de mi chica que me pega unas cuantas lamidas y se la mete hasta donde le permite la garganta.
Cuando retira su boca llena de babas, sin dudarlo, es Isa la que ocupa su lugar, que ya ha probado mi polla, la agarra por la base y le pega unos cuantos lengüetazos, mientras Mónica lame mis huevos. No puede haber nada más increíblemente placentero que mis dos chicas dándome ese gusto con sus boquitas.
- “Desde luego esa tía que me has traído me ha hecho ver el cielo” - añade mi compañera, mientras lame con total entrega mi verga tiesa y venosa.
- “Vamos, que ahora mismo eres capaz de cualquier cosa” - añade Mónica
En ese momento Isa le sonríe. Se coloca esta vez entre mis piernas y se traga una buena porción de mi miembro y empieza una mamada colosal. Cualquiera que entrase allí, en ese momento no hubiese jurado que esa chica era lesbiana, pues se aplicaba a mi polla, como si fuera lo último que probase en la vida. Y tengo que decir que tiene mucho arte con la lengua.
De pronto veo que Mónica se pone tras su culo y empieza a tocarlo, para luego meter su boca y lamer su coño por debajo, mientras la otra no deja de chupármela y gime con mi miembro dentro de su boca.
- “Vamos Isa, tienes que darlo todo” - anima mi chica a la otra, que no deja de chupar y lamer mi verga por todas partes.
Mi compañera se esmera cada vez más y creo que en gran parte es por culpa de la lengua de Mónica que le está haciendo un buen trabajo y no deja de gemir, incluso con más de la mitad de mi verga en su boca.
- “¿Te gusta la polla de mi novio?” - pregunta Mónica, que acaricia los senos de la otra y masajea sus posaderas, dándole lengüetazos a sus dos agujeros.
- “Si, joder, me muero de gusto” - afirma Isa.
- “¡Pues ahora fóllatelo de una vez!” - ordena Mónica.
En ese instante mi compañera se detiene sosteniendo mi polla con su mano y se me queda mirando fijamente. Su mente debe estar de nuevo en ese momento en el que ambos estuvimos a punto de hacerlo, esta vez, ya no hay nada que se lo impida, es más, mi propia novia le incita a hacerlo y ella está demasiado cachonda… y yo no digamos.
- “¿A qué esperas tía...? no tendrás otra oportunidad como ésta” - exclama Mónica que la empuja hasta tumbarla sobre mí y le arrebata mi polla para restregarla sobre el coño de Isa...
- “Uhmmm” - exclamo al sentir ese coño cálido rozando mi tensión, sus tetas contra mi pecho y sus ojos vidriosos frente a mi cara..
- “¡Mmmm. Joderrrrr!” - es Isa la que suspira cuando mi novia logra ubicar mi miembro a la entrada de su vagina.
Se produce un silencio, que es sólo roto por nuestras agitadas respiraciones y el corazón que parece querer salirse por mi boca... noto los dedos de mi chica sosteniendo mi polla por la base y mi glande se ha colado en ese agujero inexplorado de mi compañera.
- “¡Vamos, déjate caer!” - ordena Mónica de nuevo, con impaciencia.
- “¡Qué fuerte!” - me dice Isa con su cara casi pegada a la mía y sus labios atrapan los míos para acabar en un morreo increíble, con lenguas que se entrelazan a la desesperación.
No, puede ser… no creo que Isa se deje caer sobre mí, pero noto los latidos de su coño en mi glande… ufff.
Continuará...
Sylke & Álvaro
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