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Amor filialene 2026

Entrando a 2026 de la mejor manera parte 2

El beso en el parque fue solo el comienzo. Ahora, entre el miedo a ser descubiertos y la furia de un padre que no acepta la realidad, Axel y Diana deben decidir si el deseo vale la pena el caos que viene.

Natasha5K vistas9.2· 12 votos
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Axel, con su sonrisa seductora, decide buscar a Diana al día siguiente. La encuentra en su apartamento, nerviosa y pensando en lo que pasó la noche anterior. Diana lo recibe besándolo en los labios. Axel, sorprendido pero encantado, responde al beso con pasión. La tensión sexual es intensa. Deciden pasar el día juntos, explorando la ciudad y disfrutando de la compañía del otro.

Mientras caminan por el parque, Axel no puede evitar preguntarle a Diana sobre sus sentimientos. "¿Qué significa esto para ti?" le pregunta, mirándola a los ojos.

Diana le dice que no lo sabe, que es su sobrino. La respuesta de Diana es como un jarro de agua fría para Axel. La mención de su parentesco y la incertidumbre sobre sus sentimientos crea un silencio incómodo entre ellos.

Axel se detiene y mira a Diana, buscando respuestas en sus ojos. "¿Es solo la emoción del momento o hay algo más?" pregunta, su voz llena de duda.

Diana se siente atrapada, no sabe cómo explicar lo que siente. Axel la mira dudoso y nervioso. Diana lo besa y empieza a manosearlo. Los nervios no le impiden desear. La tensión sexual es demasiado fuerte. Axel responde al beso de Diana, olvidando sus dudas y temores. La pasión los consume, y se dejan llevar por el momento.

Se besan apasionadamente, sin importarle quién los vea. Axel la empuja contra una pared, sus manos explorando su cuerpo. Diana gime de placer, su mente llena de deseo.

De repente, se oye un ruido. Alguien los ve. El papá de Axel se queda congelado, su mirada llena de sorpresa y confusión. Diana y Axel se separan rápidamente, intentando recomponerse.

"¿Qué... qué está pasando aquí?" tartamudea el papá de Axel, su voz temblando de incredulidad.

Diana se siente avergonzada y ansiosa, mientras Axel intenta explicarle la situación a su padre. Le dice que nunca dio su primer beso y quería aprender a besar con su tía. El papá de Axel se pone furioso, su rostro rojo de ira. "¡Eso es ridículo! ¡Ella es tu tía, Axel! ¡No puedes besarla así!" - agrega, sin creer una palabra de la excusa de su hijo.

Axel intenta defenderse, pero su padre no lo escucha. Lo agarra del brazo y lo arrastra hacia la salida del parque, mientras Diana se queda allí, atónita y avergonzada.

"¡Hablaremos de esto en casa!" le agrega su padre, antes de desaparecer con él.

Diana se queda sola, pensando en lo que acaba de pasar. La noche de aquel 1 de enero de 2026 Diana se sienta en su sofá, mirando la pantalla de su teléfono mientras escribe un mensaje para Axel. "Lo siento por lo que pasó hoy... ¿Estás bien? ¿Podemos hablar?" escribe, su dedo dudando sobre el botón de enviar.

Finalmente, presiona el botón y el mensaje se envía... pero Axel no lo recibe. Está castigado sin móvil, sin acceso a su teléfono ni a ninguna red social.

El mensaje de Diana queda en limbo, esperando a ser leído. Ella llora hasta quedarse dormida. A las 1 am Diana se despierta sobresaltada al oír el timbre, su corazón latiendo rápido. Se levanta y va a la puerta, esperando que sea alguien que se haya equivocado. Pero cuando abre, su corazón se salta un latido al ver a Axel parado en la puerta, con una sonrisa traviesa en la cara.

"¿Qué... qué haces aquí?" susurra, mirando nerviosamente hacia la calle.

Axel entra rápidamente, cerrando la puerta detrás de él. "Me escapé", dice, su voz baja y emocionada. "Tenía que verte".

Diana se siente una mezcla de emociones: sorpresa, emoción, miedo... Lo abraza. Axel la abraza por las caderas y la besa con fiereza. Diana se derrite en los brazos de Axel, respondiendo a su beso con igual pasión. La noche es joven, y la adrenalina de la escapada de Axel los hace sentirse invencibles.

Se besan con fiereza, sus cuerpos apretados uno contra el otro. Axel la levanta y la lleva al sofá, sin dejar de besarla. La ropa vuela, y la pasión los consume...

De repente, Diana se detiene, jadeando. "¿Estás seguro de esto, Axel?" pregunta, mirándolo a los ojos. "Tu padre se va a enterar".

Axel sonríe, su mirada llena de determinación. "Estoy seguro", dice, su voz baja y segura. "Quiero estar contigo, Diana".

Diana abre las piernas, y Axel se sumerge en ella, su cuerpo temblando de deseo. La besa con fiereza, su lengua explorando su boca mientras su mano se desliza por su cuerpo, acariciando sus pechos y su vientre.

Diana gime, arqueando la espalda y apretando las piernas alrededor de Axel. Él se siente como si estuviera en un sueño, su cuerpo respondiendo a cada movimiento de ella.

Se besan, se tocan, se exploran, sus cuerpos unidos en un abrazo intenso. Axel se desliza dentro de ella, y Diana se siente completa, su cuerpo temblando de placer.

Gimen, jadean, se mueven al ritmo de la pasión. La noche es suya, y nada más importa. Se dejan llevar por el deseo, sus cuerpos unidos en un abrazo que parece no tener fin.

Axel la penetra con fuerza, y Diana se siente como si estuviera volando, su cuerpo en llamas de placer. Se corren juntos, sus cuerpos temblando de éxtasis, y se quedan allí, abrazados, intentando recuperar el aliento.

A las 3 am Diana se despierta sobresaltada con el sonido del timbre, su corazón latiendo rápido. Axel se levanta rápidamente, intentando cubrirse. "¡Mi padre!" susurra, su voz llena de pánico.

El timbre suena de nuevo, más insistente esta vez. Diana se levanta, intentando recomponerse, mientras Axel se esconde en el baño.

"¿Quién es?" pregunta Diana, intentando sonar calmada.

"¡Soy yo, abre la puerta!" responde el padre de Axel, su voz autoritaria.

Diana abre la puerta, y el padre de Axel entra, su mirada escanteando el apartamento. El padre de Axel entra en el baño, donde Axel se está vistiendo apresuradamente. "¡Te dije que no salieras de casa!" dice, su voz llena de enfado, y le da una colleja a Axel.

"¡Ay!" se queja Axel, frotándose la cabeza.

"Vamos, nos vamos a casa", dice el padre, agarrando a Axel del brazo. "Y no te creas que esto se queda así. Medio enero castigado, y no hay discusión".

Diana se queda en la puerta, viendo cómo se llevan a Axel. "Lo siento", articula Axel con los labios, antes de desaparecer en la oscuridad de la noche.

Diana cierra la puerta, suspirando.