Infiel en la playa
Su novio duerme profundamente bajo la sombrilla, pero el mar tiene otros planes. Con el viento rozando su piel y la arena bajo sus rodillas, ella decide que la tentación vale más que la lealtad. No hay miedo al descubrimiento, solo el placer prohibido de ser vista y tomada mientras el mundo sigue girando.
Para vacaciones de verano mi entonces novio y yo decidimos ir de viaje a Brasil; conseguimos una habitación en un hotel que tenía un club bar; esa noche bebimos, bailamos y nos la pasamos bien. Al día siguiente yo quería ir a la playa, y aunque mi novio estaba cansado y tenía algo de resaca porque a diferencia de mi había bebido mucho anoche, me complació y nos alistamos para ir a la playa.
No era temporada alta, había muy pocas personas; llegamos a la playa en un auto que rentamos, no estaba muy lejos del hotel; yo llevaba puesto un bikini blanco pequeño que de abajo se amarraba de los lados, y mi novio solamente short; estacionamos, tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a la playa. Era una playa nudista, así que las personas estaban desnudas o semi desnudas; no era mi primera vez en una, así que sin más cuando íbamos llegando, me quité la parte de arriba del traje de baño para asolear mis pechos.
Cuando entramos había un hombre vendiendo helados completamente desnudo con un sombrero, se acercó y le pedí a mi novio que me comprara uno, el sabía un poco de portugués así que no era problema hablar con las personas cosas básicas; el señor me miraba de reojo mientras buscaba el helado en su hielera para dármelo y noté que tuvo una erección al verme; eso me gustó.
Avanzamos por la playa y nos colocamos en un lugar donde había algunas rocas alrededor; pusimos nuestra sombrilla, toallas y mochilas, y nos tumbamos a descansar. Mi novio estaba muy cansado así que quedó dormido profundamente, así que yo decidí ir a darme un chapuzón en el agua; no había muchas personas en ese momento, y las que se encontraban en la playa estaban a una distancia considerable, tanto que se veían más como puntos, el lugar era bastante grande.
Disfrutaba del agua y del sol y el viento rozando mis pechos mientras mi novio dormía plácidamente, estaba mirando hacia el mar y voltee hacia la dirección de nuestras cosas, y cerca de la orilla iba pasando un hombre negro, bastante alto y fuerte, no muy definido pero si robusto, me sorprendió su tamaño, iba totalmente desnudo con una mochila negra en su espalda; me miró y empezó a hablarme sonriendo, yo me acerqué y le sonreí y le dije hola en inglés; el al parecer comprendió que no podíamos hablar, pero aún así siguió hablando aunque yo no le entendiera.
Me miraba mucho mi cuerpo con mi torso desnudo y con esa tanguita toda mojada, miré abajo y noté que su verga empezó a pararse; se puso muy larga y gruesa, tanto que me quedé mirando sin percatarme de ello, él con su mano saludó desde abajo y volví a mirarle el rostro, se me quedó viendo y se rio, empezó hablar mientras se tocaba lentamente su pene como explicando algo; me le quedé mirando a esa verga enorme y el se acercó más; yo estaba algo excitada por estar semidesnuda con el viento y el sol rozando mi cuerpo, y ese tronco me tenía estupefacto, así que con la mirada le pedí permiso para tocarla mientras acercaba mi mano a ella, el asintió con la cabeza.
Empecé a subir y bajar lentamente mi mano, era enorme la diferencia, para nada podía cubrirla, comencé a sobar sus huevos y el tipo solo miraba lo que hacía; miré de reojo donde estaba acostado mi novio y estaba completamente dormido, así que decidí que no podía perderme tremendo pedazo de verga, me arrodillé y comencé a darle una mamada; estábamos dentro del agua cerca de la orilla así que estaba arrodillada sobre agua.
Cada vez mamaba más rápido y lengüeteaba ese prominente pedazo de carne, no podía metérmela toda a la boca, medía unos veinte centímetros, pero también era muy gruesa, comencé a masturbarlo mientras mamaba y mi mano no alcanzaba a cerrarse; era una sensación muy rica y morbosa, saber que estaba mamando la verga de un desconocido en la playa justo delante de mi novio.
Después, el tipo se apartó y se colocó detrás de mi, yo no me levanté, se arrodilló detrás de mi y sacó un condón de su mochila, se lo puso y me colocó en cuatro; yo volví a mirar hacia mi novio y seguía profundamente dormido, así que me deje llevar por la situación, quería probar esa verga en mi conchita; hizo mi tanga a un lado y me la metió lento, yo estaba muy lubricada así que entró fácil; comenzó a bombearme cada vez más rápido, como la orilla estaba un tanto retirada de donde estaba mi novio, y el sonido del viento y el mar era un poco fuerte, sabía que no iba a ser problema el ruido que hiciéramos siempre y cuando no fuera demasiado.
Comencé a gemir, me sentía toda una puta como me gusta, su verga me provocaba demasiado placer, tanto que comencé a expulsar muchos fluidos de mi puchita; me desamarró el bikini y me lo quitó por completo arrojándolo delante de mi, yo abrí mas las piernas mientras el me tomaba de la cadera y me penetraba con fuerza; mis gemidos se intensificaban más y empezaba a perder el control.
Se detuvo un poco y yo aproveché para apartarme, lo llevé un poco más a la arena, se quitó la mochila y lo recosté, me monté sobre él, me metí su verga y empecé a cabalgar; “ahhhh…. su puta madre!! Que rico….!!! Ahhhh!!!....” empecé a gemir y las palabras sucias me salieron de la boca, miré hacia mi novio y seguía dormido, pero me gustaba tanto que no me importaron mis gritos y gemidos; pasó el vendedor de helados al lado de nosotros y des detuvo un poco para observar, tenía una erección y comenzó a masturbarse, yo me acosté hacia el pecho del negro y comencé a subir y bajar mi culo sobre su verga cada vez más rápido; el vendedor se empezó a masturbar muy rápido hasta eyacular en la arena, después siguió su camino.
Me levanté y acosté sobre el semen del vendedor y abrí mis piernas levantándolas hacia los lados, el negro comprendió lo que esta perrita pedía y empezó a metérmela acostada “AHHHH…. AHHHH…. AHHHH!!!!” empecé a gemir como nunca mientras me venía y mojaba la verga y los huevos del tipo, el comenzó a gemir también, se arrodilló, se quitó el condón y eyaculó sobre mi cuerpo llenando todo mi torso y mis pechos de su lechita; una vez nos recuperamos rápido nos levantamos y nos despedimos a como nos entendíamos jajaja, tomó su mochila y se fue.
Tomé mi tanga de la arena y me metí al agua para limpiarme la leche y arena, luego me acosté junto a mi novio quien seguía dormido, me tumbé un rato boca arriba y me dormí unos minutos; luego, mi novio se despertó y apenas se movía, parecía aun muy adormilado, me miró completamente desnuda y empezó a acariciar mi cuerpo, me incorporé y le di un beso de lengua.
Después de un rato nos levantamos para bañarnos, jugueteamos un rato, y nos dio hambre, así que levantamos nuestras cosas para ir a un restaurante que estuviera cerca y volver después; en el camino de lejos miramos al negro que me había cogido follando de perrito a una chica mientras un hombre miraba, ambos eran muy blancos; a mi novio le dio morbo así que se acercó, para cuando llegamos ella ya estaba mamandole la verga y ordeñando su leche. Al parecer eran franceses y el tipo era la pareja de la chica; ella se levantó sonriendo, se despidió y se fue junto con su pareja.
Mi novio comenzó a hablar con el negro, mientras él lo miraba y a mi de reojo sonriendo, no me preocupé tanto porque no pensé que realmente le fuera a decir algo de lo que pasó a él, y dicho y hecho no le comentó nada. Mientras hablaban y el me miraba tuvo una erección, mi novio lo notó y le causo alguna especie de gracia y morbo al parecer, y me dijo “oye ponte con él para tomar una foto” me pareció curiosa la petición pero asentí con la cabeza. El negro me abrazó con un brazo y mi novio tomó la foto. Se despidieron y me dijo adiós con la mano.
-“De que hablaron?” le pregunté a mi novio
-“Ah, me contaba que el vive en estos lugares y que se pasea seguido” se empezó a reír
-“que es tan gracioso?”
-“me dijo que suele cogerse muchas chicas extranjeras que vienen, incluso de algunas parejas como la de ahorita”
“Ahhhh” dije mientras miraba extrañada y sonriendo hacia un lado con una mueca, miré la foto que tomó y me pareció irónica y excitantemente gracioso; siempre he sido muy puta y el sexo casual me prende mucho, así que el tener novio nunca me ha detenido a hacer cosas como estas.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Viaje a Miami - 1er Parte
El vuelo a Miami no era solo un viaje de negocios. Entre la sombra de la cabina y el sol de la playa, una mirada cruzada encendió una chispa…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldBdsm suave
- Hetero: Infidelidad
Playa nudista (2) El final
Carlos se fue a comprar bocadillos y calculó que tardaría cuarenta y cinco minutos. Ella sabía que ese tiempo era suficiente para que Francisco la…
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo buscado
- Hetero: Infidelidad
A Mayte no la importa que este su novio
Mayte sabe que su novio duerme en el sofá, y eso es exactamente lo que la excita. Entre besos robados y manos que exploran bajo la falda, la línea…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldBdsm suave
- Hetero: Infidelidad
Zelma, una mujer inolvidable
El baile fue solo el preludio. En el pequeño baño de un avión a media noche, la esposa de su colega no espera permiso: se sienta en el inodoro y toma…
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo buscado
- Hetero: Infidelidad
Un cambio de vida (6)
Bajo la fachada de la autoridad académica, esconde un juego de poder que involucra a sus alumnos y a su marido.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo buscado
- Hetero: Infidelidad
Luna de miel
La luna de miel de mi primo y yo no fue lo que esperaba. Mientras él luchaba contra su propia insuficiencia, su esposa, Keyrah, descubrió que yo…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldBdsm suave