Xtories

Las chicas se van de compras mientras yo trabajo

Tu esposa y su amiga te envían videos provocadores mientras trabajas. Tu compañera de oficina, con quien ya compartiste intimidad, no puede resistirse a la tentación. ¿Podrás mantener el control cuando la pantalla se convierte en el escenario de tus fantasías más atrevidas?

Maduro483.5K vistas8.8· 5 votos

Me fui temprano a trabajar y antes de salir le di un beso a una Carol adormilada dejándola desnuda en la cama,la verdad es que me costó irme sin meterle mano peeero…

Ese día trabajaba con Amaia,mi compañera habitual desde hace tiempo y conocedora y participe de nuestras andanzas.

Amaia tiene 46 años,rubia,163 de estatura,delgada y con unos pechos redondos de un tamaño medio,no se la medida pero entran en mi mano.

Unos pezones rosados y puntiagudos coronan ambos pechos y como Carol cuando se excita se le ponen duros enseguida.

Es muy avispada y ya hace tiempo se fijó en que Eli me miraba mucho hasta el punto de decirmelo y tener que reconocerle que ya habíamos tenido sexo.

Ella está divorciada pero ya hace más de un año que sale con un chico y dejamos de tener nuestras aventuras aunque le encanta que le cuente.

Por supuesto ese chico no sabe nada de nuestras andanzas y desde luego no tiene intención de contarle nada.

Después de la habitual revisión olía a que sería un día tranquilo así que nos dedicamos a tareas varias.

Yo preparaba unos cursos mientras ella se dedicaba a sus cosas.

A media mañana recibí un par de wasap de Carol mientras compraban.

En una foto me enseñaba unos pantalones y una blusa que se había comprado pero en la siguiente…

No era una foto sino un video de unos 15 segundos donde se mostraba con un conjunto de lencería negro.

Un tanga negro a conjunto con un sujetador de encaje en el que se transparentaban los pezones.

Dándose la vuelta me mostraba sus redondas nalgas y agachándose un poco pude ver su coño desde atrás apenas tapado por la tela.

Una risa salió de mi garganta haciendo que Amaia se acercará.

Amaia- De que te ries compi?

Yo- De Carol. Mira lo que me manda.

Amaia- Ummmmmm. Sigue estando espléndida.

Yo- Ya te digo.

En ese momento llegó otro wasap que abrí sin pensarlo.

Otro video pero está vez le acompañaba Eli también con un conjunto negro que resaltaba su blanca piel y su formado cuerpo.

Amaia- Anda!

Yo- Jajajajajajajajaja.

Amaia- Esa no es la municipal?

Yo- Si. Se fueron las dos de compras.

Amaia- Me parece que de compras y algo más.

En el vídeo,Eli,se había puesto detrás de Carol y agarraba sus pechos con ambas manos hasta llegar a bajarle el sujetador y agarrarlos sin la fina tela de por medio.

Se veía como pellizcaba sus pezones mientras ambas se reían mirando al móvil.

Amaia- Esas hoy acaban como el rosario de la aurora. Te lo digo yo.

Yo- Me da que sí.

Amaia- Mándales tú también algo.

Escribí un escueto mensaje.

Yo- Os libráis porque estoy trabajando.

Amaia- ¡Jode que rancio! Trae el móvil.

Me quito el móvil de las manos y me puso de pie enfocando hacia mi entrepierna en la que se empezaba a ver ya un bulto.

Sacó la foto y la envío no tardando en recibir respuesta en modo emoticonos de risas.

La mañana pasó tranquila tanto de trabajo como de wasap varios,aunque aún me mandaron un par de ellos pero ya más normales, y me dio tiempo a terminar el trabajo que me había propuesto acabando justo para comer aunque no me quitaba de la cabeza a las dos en ropa interior.

Era un día anormalmente tranquilo y el aburrimiento me hizo mella hasta el punto de echar un poco de siesta hasta que me despertó el sonido del móvil.

Era Carol haciendo una videollamada y me levanté para contestar.

Al principio no se veía nada en la pantalla más que una sala,que no era la nuestra pero enseguida aparecieron Carol y Eli.

Me volví a sentar viendo como las dos aparecían con la ropa interior del anterior video entre risas y enseguida empezaron a besarse allí de pie ante el móvil.

Mientras se besaban las manos de ambas recorrían sus cuerpos y las de Carol no tardaron en llegar a los pechos de Eli acariciándolos por encima del sujetador haciendo que sus pezones se pusieran duros y se apretaran contra la escasa tela.

Las de Eli agarraban las nalgas de mi mujer masajeandolas y pude ver claramente cómo retiraba el fino hilo del tanga y metía una mano entre ellas.

Oía como Carol suspiraba y veía como la mano de Eli se perdía entre sus nalgas evidentemente llegando hasta su coño.

No tardaron en despojarse de los sujetadores sin dejar de besarse y acariciarse mutuamente hasta que Eli bajó la cabeza y girándola para mostrármelo bien pasó suavemente la punta de la lengua por sus pezones haciendo que se estremeciera mientras me miraba a través del móvil.

Los lamía y succionaba entre sus húmedos labios dejando un fino hilo de saliva en ellos.

Mi polla ya mostraba los efectos de tal visión y la sentía como se endurecía por momentos.

Amaia estaba sentada en otro sofá leyendo pero levantó la mirada para decirme algo y yo estaba tan absorto que no le oí hablarme hasta que me tiró un cojín.

Amaia- PASMAO! ¿Qué estás viendo tan absorto?

Le hice una seña para que se sentara a mi lado y cuando lo hizo reaccionó.

Amaia- Joder! Te lo dije.Vaya cuerpazos tienen las dos.

Nos quedamos los dos absortos viendo cómo Eli lamía los pechos de Carol y como muy despacio empezaba a bajar besando su abdomen hasta llegar a su pubis donde levantó las manos y agarró la tira del tanga para mirando al móvil de reojo y sin dejar de besarla empezar a bajarlo muy despacio.

Empezamos viendo su rasurado pubis que Eli seguía besando hasta quitarlo del todo mostrando sus labios externos donde apoyó la lengua recorriendolos hasta introducir la lengua en su interior.

Las manos de Carol agarraban la cabeza de Eli hundiendo sus dedos en su moreno pelo y abrió más aún las piernas para permitirle llegar más profundo.

De rodillas ante ella Eli deslizaba la lengua de arriba abajo deteniéndose en el clítoris de Carol qué gemía cada vez que sentía el suave contacto.

Amaia miraba fijamente el móvil pero distraída empezó a acariciar un pecho por encima de la camiseta del uniforme,algo que no pasó desapercibido a mí mirada.

Con el mando de la tele la conecte el móvil para poder verlo en una pantalla más grande pero dejé el móvil apoyado apuntando hacia nosotros dos y Amaia siguió acariciando uno de sus duros pezones con un dedo.

Ya se marcaban ambos contra la camiseta y su respiración estaba más agitada.

Amaia- Joder con tu mujer! Cada día que pasa está mejor. No veas cómo me están poniendo.

En la pantalla vimos como Eli se incorporaba y nos daba la espalda mostrando os su redondeado culo donde resonó un cachete que le dio Carol mientras se agachaba y le daba pequeños mordiscos.

Eli se inclinó permitiéndonos ver su coño apenas tapado por el tanga y el rosado ano por donde paso su mano acariciándose.

La cabeza de Carol hizo aparición para empezar a lamer el ano mientras Eli deslizaba los dedos por si coño mostrándonos lo húmedo que estaba.

Amaia ya había metido la mano bajo la camiseta y acariciaba ambos pechos mientras yo acariciaba mi polla por encima del pantalón.

Poco tiempo estuve así cuando una mano de Amaia se posó encima de la mía y yo la retiré dejándole libre acceso a mi polla.

Su fina mano empezó a acariciarme por encima del pantalón sintiendo mi dureza apretándola cada vez más.

Amaia- Mmmmmmmm. ¡Cómo me está poniendo verlas!

Carol lamía el ano de Eli mientras introducía dos dedos en su húmedo coño para lamerse los mientras hacía nosotros.

Me asegure de que se viese bien como Amaia acariciaba mi polla por encima del pantalón antes de llevar una mano hasta sus pechos y acariciarlos por encima de la camiseta a lo que ella respondió bajando la cremallera de mi pantalón y metiendo su mano para sacar mi mas que dura polla.

Con una mano rodeándola comenzó a masturbarme suavemente dejando libre el morado glande antes de mirarme y sin decir nada agachar la cabeza y deslizar su lengua por el.

Hacía mucho tiempo que no sentía la tibieza de su aliento en mi polla y ya era algo que echaba de menos y mis manos acariciaron sus pechos por encima del sujetador.

Ella misma se puso de rodillas en el sofá y rápidamente se despojó de la camiseta y del sujetador mostrándome sus pechos antes de ponerse de pie y quitarse el resto de la ropa.

Yo aproveché para desnudarme y me quedé sentado mirándola mientras terminaba. Enseguida agarré sus pechos atrayéndolos hacia mi boca y recordé lo que le gustaba cuando le succionaba los pezones con mis labios.

De reojo y mientras Amaia también miraba vi como Carol y Eli nos miraban sonriéndose y se sentaban en el sofá ambas con las piernas abiertas acariciando sus los coños mutuamente.

Sus dedos comenzaron a introducirse en sus coños masturbándose a la vez viendo como nosotros lo hacíamos también.

Amaia se puso de rodillas en el sofá y se agachó para volver a meter mi polla entre sus labios rodeándola y lamiéndola de arriba abajo mientras yo estiraba una mano para llegar a su coño.

En el otro sofá Eli se había tumbado y Carol hundía su cabeza entre sus piernas mostrándonos como su lengua recorría su coño mientras ella misma pellizcaba sus duros pezones.

No me lo pensé y me deslicé debajo de Amaia para poder llegar a su coño con mi boca comenzando a lamerlo y a introducir mi lengua en él.

Por su parte las chicas habían hecho lo mismo lamiéndose mutuamente e introduciendo sus dedos en ambos coños hacían un 69 como nosotros.

La boca y la lengua de Amaia se deslizaban por mi polla rodeando el glande o bajando alrededor del tronco hasta metérsela entera en la boca mientras mi lengua jugaba con su clítoris acariciándolo o apretándolo.

Vi como Carol se levantaba y al momento aparecía con el dildo doble con el que solemos jugar ya introducido en su coño y sujeto a su cintura. Sin contemplaciones levantó las piernas de Eli y de un solo movimiento la penetró comenzando a bombear en su interior.

Hice que Amaia se levantará y la tumbé de espaldas para colocarme entre sus piernas y agarrando mi polla fue ella la que la dirigió hasta su interior.

Amaia- ¡Venga! ¡Follame como están haciendo ellas!

De un solo empujón la introduje en su húmedo coño sintiendo como me rodeaba su calor y su humedad provocando un gran gemido.

Amaia- Así! Si. ¡Como la echaba de menos!

Me rodeó con sus piernas mandando ella en mis movimientos y mi polla entraba y salía cada vez más rápido de su interior.

Sus pechos se movían debajo mío con cada empujón y ella subía las caderas para sentirla más adentro aún.

Mientras yo bombeaba en el interior de Amaia en la pantalla Carol seguía bombeando en el coño de Eli mientras se besaban entre jadeos.

Debajo mío Amaia gemía y jadeaba mascullando entre dientes.

Amaia- Si! Si! ¡No pares! ¡Sigue! Joder!

Me estaba cansando y agarré a Amaia de las nalgas levantándola para quedarme sentado en el sofá sin salirme de ella.

Apoyó sus manos en el respaldo y dejé que me cabalgara mostrando en la pantalla como mi polla entraba y salía de su coño.

Agarré sus nalgas mientras ella pegaba sus pechos a mi cara y comenzó a mordisquear sus duros pezones.

Amaia- Así! Cometelos,lamelos!

Eli y Carol también cambiaron de posición y está vez Eli cabalgaba encima de Carol que se había tumbado en el sofá y agarraba sus pequeños pechos.

Amaia gemía encima mío hasta que entre estertores y jadeos se corrió quedándose tumbada encima de mi pecho con mis manos agarrando sus nalgas.

Sin detenerme la puse a cuatro patas en el sofá y me arrodille detrás de ella.

Seguía jadeando cuando sintió mi lengua rozando su ano,rodeándolo e introduciéndose en él.

Como yo ya sabía no puso ninguna pega ya que recordaba que solo me dejaba correrme dentro de él.

Empecé a introducir un dedo en él mientras seguía lamiendo para lubricar bien.

Mi lengua iba desde su ano hasta su chorreante coño ayudándome de sus propios jugos para hacerlo.

Vi como Eli se colocaba detrás de Carol y agarraba sus nalgas antes de penetrar su ano de un solo movimiento.

Carol se movía de adelante atrás mientras Eli la penetraba haciendo que sus pechos se bamboleaban debajo de ella y miraba hacia la pantalla con ojos brillantes.

Amaia- ¡Venga! ¡Ya! ¡No esperes!

Me coloqué detrás de ella y agarré mi polla apoyándola en la entrada de su ano.

Empecé a apretar hasta notar cómo el glande entraba en ella que emitió un pequeño grito al sentir como entraba.

Amaia- Joder! ¡Siiiii! ¡Follame,venga!

Despacio seguí apretando hasta tener mi polla introducida por completo en su ano y empecé a bombear despacio.

Sentía como su ano apretaba mi polla cada vez que entraba en ella y tiré de sus brazos para poder llegar hasta sus pechos bajando la otra mano hasta acariciar su clítoris.

Asi seguí bombeando cada vez más rápido mientras ella gemía.

Carol seguía mirándonos a través de la pantalla con los labios entreabiertos formando una sonrisa viendo cómo mi polla taladraba el ano de Amaia y sintiendo como Eli hacía lo mismo con ella.

Amaia- Joder! ¡Qué gusto! ¡Cuánto tiempo! ¡Me voy a correr de nuevo!

Una de sus manos rodeó la mía que agarraba su pecho y apretó más sin dejar de gemir.

Amaia- Si! Así! Aprieta!

Sin poder aguantar más noté como mi polla empezaba a correrse mientras yo gruñía con la cara pegada al cuello de Amaia.

Yo- ¿La echaste de menos? Te gusta,¿verdad?

Amaia se volvió a correr empapando mi mano al sentir como yo lo hacía en su interior sin dejar de moverme en ella.

Me quedé tumbado en un costado mientras Amaia se tumbaba a mi lado mirando hacia la pantalla.

Amaia- Joder!!!!!Y ellas siguen.

Eli siguió bombeando en Carol hasta que ambas se corrieron mirando hacia nosotros.

Cuando se separaron aún permanecieron un rato en el sofá hasta que Carol se levantó y desnuda se acercó al móvil.

Con una sonrisa nos mandó un beso antes de desconectar la llamada.

Amaia- Tienes una mujer que es la leche!¡Como le gusta provocar!

Yo- Eso ya lo sabíamos.

Amaia- Jajajajaja. Más de un año sin hacerlo tú y yo.

Yo-Desde que te formalizaste.

Amaia-Jajajaja. Pues parece ser que no lo hice muy bien.

La rodeé con un brazo posando mi mano en uno de sus pechos agarrandolo con ella.

Yo- Pues yo creo que lo has hecho muy bien. Por lo menos ahora.

Amaia- No seas payaso. Ya sabes a qué me refiero. Óscar no puede enterarse de esto o la liamos.

Se levantó y pasó delante mío desnuda ganándose un pequeño azote en el culo camino de la ducha.

Amaia- Me voy a dar una ducha rápida. Avísame si hay algo.

Yo- Ok

Dejé pasar unos minutos antes de seguirla hasta el baño y me apoyé en la pared mirándola a través de la mampara.

Amaia- Ya me extrañaba que no vinieras.

Yo- Sabes que me encanta verte en la ducha.

Amaia se empezó a reír pero se giró hacia mi dejando ver si desnudo cuerpo cubierto de espuma mientras el agua le iba cayendo encima.

Si blanco y menudo cuerpo brillaba y sus pechos se apretaron contra la mampara.

Amaia- Quieres entrar?

Yo- Mmmmmmm. Sin ninguna duda.

Amaia- Pues va a ser que no. Venga! Lárgate que me haces perder el tiempo

Muy a mí pesar salí del baño y me vestí.

Ella no tardó nada en salir y menos mal porque al minuto nos llamaron y tuvimos que salir corriendo.

Acabamos el día saliendo tarde y cuando llegué a casa me encontré con Carol sola esperándome para cenar.

Yo- Hola lianta.

Nos dimos un beso mientras soltaba la mochila y ella se reía.

Carol- Yo? No sé por qué lo dices.

Yo- No.Por nada.

Carol- Qué tal el día?

Yo- Bastante tranquilo. Se torció a última hora.

Carol- ¿Tranquilo? No es como definiría lo que veíamos.

Yo- Lo que veíamos nosotros tampoco lo definiría como una tarde de compras.

Acabamos de cenar entre risas y mientras yo recogía Carol fue a la habitación.

Al poco noté como me abrazaba desde atrás y me giré hacia ella.

Venía tan solo con la ropa interior que tenía puesta en el vídeo.

Mientras la besaba su mano acarició mi polla por encima del pantalón corto.

Carol- ¿Queda algo para mí?

Riéndome la agarré de debajo de los brazos y alzándola la senté encima de la mesa.

Sus piernas rodearon mi cintura mientras volvíamos a besarnos y me apretó contra ella sintiendo mi polla dura en su pubis.

No tardé en quitarle el sujetador liberando esos dos hermosos pechos que tanto me excitan y bajé mi cabeza hacia ellos.

Ya tenía duros los pezones cuando los rodeé con los labios y los acaricié con la lengua.

Con una mano bajé mis pantalones sintiendo como su caliente mano la agarraba y la masturbaba suavemente.

Quise bajar para besar su abdomen y continuar hasta su coño pero me lo impidió apretando con sus piernas.

Carol con voz ronca me dijo.

Carol- No. Necesito sentirte dentro ya.

No lo pensé y aparte el tanga apoyando la punta de mi polla,que aún agarraba ella, en la entrada de su coño.

Apretó con las piernas haciendo que mi polla entrara de un solo empujón mientras gemía y comencé a moverme entre sus piernas.

Me miraba con los ojos brillantes y humedeciendo los labios con la punta de la lengua mientras sus pechos se movían con cada empujón y su coño rodeaba mi polla que entraba y salía cada vez más rápido.

Los agarré con ambas manos y pellizque suavemente los duros pezones sin dejar de mirarla viendo como disfrutaba y como pequeños gemidos salían de su boca.

Mi polla salía hasta que tan sólo permanecía en su interior la punta del glande para volver a entrar entera en su coño de un empujón.

Cuando Carol comenzó a jadear y a mordisquearse los labios vi que no le quedaba nada para tener un orgasmo y quise alargar un poco más.

Me salí de ella mientras protestaba e hice que se bajará de la mesa y se girase para apoyar sus brazos en ella.

Levanté una de sus piernas y agarré mi polla para volver a penetrarla desde atrás.

Carol- ¡Eres un cabronazo! Estaba a punto!

Yo- Lo sé.

Agarré con firmeza sus caderas y empecé a moverme dentro de ella cada vez más rápido hasta que al poco volvió a jadear.

Carol- Si! ¡Sigue! ¡Ahora no se te ocurra parar!

Ella misma agarraba sus bamboleantes pechos mientras yo seguía bombeando hasta que sentí como su coño tenía espasmos previos al orgasmo.

Con la cabeza enterrada entre sus brazos emitió un gran gemido mientras su coño se contraía sobre mi polla y se corría.

Yo estaba a punto de hacerlo también cuando hizo que me separara de ella y rápidamente se puso de rodillas ante mí.

Metió mi polla entre sus pechos y comenzó a masturbarme hasta que sintió que me iba a correr y rodeó el glande entre sus labios recibiendo toda mi corrida en su boca.

Tras terminar se puso de pie y después de darme un beso se dirigió al baño.

Me quedé mirando como se alejaba desnuda pensando en la suerte que me acompañaba.

Esa noche dormimos del tirón hasta la mañana

siguiente.

Cuando desperté Carol seguía a mi lado y empecé a acariciarla distraído pensando si ese día tendría nuevas sorpresas.