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La urbanización del deseo (Capítulo 29)

Isa no esperaba encontrar a Alex masturbándose, pero su sonrisa traviesa y la desnudez de sus amigas lo invitan a no ser un espectador. Lo que comienza como un voyeurismo prohibido se convierte en una invasión de placer donde cada caricia es una trampa y cada gemido, una invitación a perder el control.

Sylke and Friends9K vistas9.5· 39 votos

La Urbanización del deseo

Sylke & Álvaro

Capítulo 29

Isa gira su vista hacía mí y observa como estoy masturbándome con ellas, pero ahora también con su endiablado cuerpo y se sonríe viendo mi sorpresa y mi atormentada situación.

- “Así que, ¿tu nueva novia a la que no quieres traicionar...?” - dice mi compañera sonriente y mordiéndose un labio.

- “Isa yo...” - quiero empezar a decir queriéndolo explicar que no podía desvelarlo, pero ella que es muy lista, creo que sabe que se trata de Mónica, lo noto en su sonrisa y su mirada cuando me guiña un ojo.

- “Tranquilo, tú sigue pajeándote, pero mira lo que te estás perdiendo” - dice ella sobando su pecho con una mano y jugando con sus labios vaginales con la otra señalando a las otras dos mujeres desnudas.

Las dos amigas se miran y lejos de asustarse, se sonríen al ver a su vecina, despelotada que les elogia su gran show, sin dejar de tocarse frente a ellas y es que no es para menos.

− “Hola Isa... Entonces ¿te ha gustado lo que ves?” - dice Tamara incorporándose sobre sus largos tacones y dando dos pasos se pone frente a ella.

− “No me imaginaba ver un espectáculo lésbico tan alucinante. No puedo más, me va a dar una taquicardia. Siento mucho haberos abordado así” - afirma mi compañera muy excitada.

− “De eso nada... ya que no tenemos a nuestro machote, únete a la fiesta, a ver si este hombre es capaz de resistirse a eso” - añade la otra mirándome con cara de traviesa.

Silvia se ha incorporado también y ahora tengo delante a tres mujeres desnudas mirándome. Isa no pierde el tiempo disfrutando de las caricias y besos de esas dos mujeres, una dibuja la forma de sus caderas mientras la otra sobetea sus pechos y ambas besan su cuello.

- “Mmmm... que suavecita estás Isa” - dice Silvia lamiendo la parte baja de su pecho.

- “¡Qué gusto, por Dios! - mi compañera sigue tocándose el sexo siendo abordada por esas dos bellezas cachondas.

Mi tortura llega al extremo. Ahora son tres ángeles o demonios los que tengo delante y comienza otro ritual de besos y caricias a los que Isa se une de lleno, pues es su terreno y sabe dónde tocar, donde besar, donde lamer... convirtiéndose en un trío mágico e irresistible.

No dejo de masturbarme y en pensar en Mónica, pero al ver a Isa unirse a las otras dos mujeres desnudas y tocarse, besarse o lamerse mutuamente es demasiado. Noto una gran presión en mi miembro y debe ser por culpa de la dichosa pastilla azul.

Mientras mi compañera se besa con Silvia y veo sus pechos juntarse en un sensual abrazo, Tamara las rodea y juega con sus coños, introduciendo un dedo alternativamente en uno o en otro, arrancándolas más de un gemido, que envuelve la habitación.

Yo sigo masturbándome, viendo a aquellas tres mujeres en acción, cuando en un momento dado, Isa se queda frente a mí, se agacha ligeramente y apoya sus manos en el sofá, justo entre mis piernas abiertas, lo que deja su cara frente a mi polla que sigue mecida por mi mano, al tiempo que la rubia, le está comiendo el coño por detrás y más allá, Tamara hace lo propio con el de Silvia. Escuchar los gemidos de mi compañera con los ojos cerrados tan cerca de mí, es como un sueño. Sus jadeos son tan atrapantes, que noto como mi polla se tensa al máximo y es que es muy difícil mantener el tipo con algo así delante. De pronto, ella abre los ojos y se muerde los labios... para luego bajar su vista a mi polla.

- “Pobrecito mi Alex... lo que debes estar sufriendo” - dice en un sensual ronroneo.

- “Pues déjale que al menos disfrute... “- es Silvia que levanta la cara del culo de mi compañera.

- “O si no, hazle una cubana, eso sí que podría, ¿No Alex?” - ahora es Tamara la que ha levantado su cara del trasero de su amiga preguntándome.

Veo que las tetas de Isa, colgadas como campanas frente a mí, se bambolean a cada lamentada de Silvia y claro, que mi polla se aloje entre esos pechos, no tiene por qué ser... pero estoy en esos pensamientos, cuando la propia Isa se acerca más y agarrando mi dura verga, la coloca entre sus turgentes pechos para empezar a mecerla entre ellos.

- “¡Uahhh, joderr!” - exclamo al sentirme atrapado en esas deliciosas tetas.

Ella, además de divertirse con su perverso juego, se siente animada y agarrándolas por los costados empieza a hacer una soberana paja cubana... haciendo que mi capullo asome cada vez y suelte gotitas que lubrican todavía más, haciendo parecer que me estoy follando a esa preciosidad, que me mira con sus ojos vidriosos... por un momento no me creo que pueda ser lesbiana, aunque no sé si está gozando con mi polla entre sus pechos o por la comida de coño que le están haciendo por detrás. Por un momento quiero pensar que es más lo primero.

De repente, mucho más animada, cada vez que mi capullo asoma por ese delicioso canalillo, ella le da una lametada, lo que me hace ver las estrellas y disfrutar al máximo de esa paja tan especial...

- “¿Eso está permitido, Alex?” - pregunta ella con toda la maldad.

- “¡Uf, síii! - exclamo extasiado.

Los gemidos en la habitación se entremezclan y yo estoy aferrado al sofá, apretando mis dedos en los cojines, cuando Isa ha metido parte de mi polla en su boca y la succiona cada vez que sube por ese canal que forman sus tetas. La mamada es de una auténtica experta y no le va a la zaga con otras muchas que me la han chupado, incluida Mónica que es una maravilla mamando... pero noto que estoy demasiado excitado y a punto de explotar.

- “Uf, Isa, no puedo... Me voy a correr” - le aviso.

Por un momento las tres chicas se han detenido y están mirándome como mi compañera sigue apretando sus pechos que albergan mi miembro y al tiempo chupa, lame o succiona mi polla a cada paso.

- “¡Fóllatelo, Isa!” - oigo decir a Tamara que se muerde el labio viéndome tan a punto.

Mi compañera detiene su cubana y mi polla se queda balanceante, al tiempo que ella se pone de pie. Su cuerpo desnudo, perlado por el sudor, sus pezones en punta, su sexo mojado, es la mayor delicia que puedo tener ante mis ojos que me miran y me electrizan... por un momento veo que está dudosa, y parece que va a subirse sobre mi polla en cualquier momento, pero ella no da el paso, está confusa, como lo estoy yo, pero es Tamara la que no puede esperar.

- “Quita, que si no te montas en esa polla lo hago yo” - comenta decidida, apartando a Isa.

La morena de pechos redondos se sube sobre mí y agarrando mi polla la sitúa frente a su coño, para dejarse caer y sentir que estoy dentro de ella hasta el fondo.

- “¡Joder!” - exclamamos al unísono...

Ese pibón de vecina me está cabalgando sin que tan siquiera pudiera plantear mis propias dudas y lo único que puedo hacer es agarrarme a sus caderas y disfrutar como loco cada vez que siento como mi barra se introduce en su coño... Estoy a punto de correrme, lo noto, pero de algún modo creo que la pastilla azul, hace de una manera asombrosa que aguante más tiempo sin hacerlo… es algo maravilloso y sigo bombeando, sintiendo que estoy a punto, pero sin acabar de derramarme. La verdad, es muy extraño, en otras circunstancias habría explotado, pero no, por un lado, noto como si me viniera el orgasmo de forma inmediata y de repente se detiene para percibir la tensión y seguir disfrutando de esa erección mayúscula dentro de Tamara. ¡Es asombroso! ¡ La pastilla es una pasada!

- “¡Joder!, ¡cómo la noto!” - exclama la morena que sigue como una amazona trotando a horcajadas sobre mí.

Segundos más tarde, no sé de qué manera he acabado tumbado en el sofá y ahora me estoy follando a Silvia, esa rubia que sabe cómo cabalgar sobre mi polla al tiempo que Tamara se sienta sobre mi cara y mi lengua se apodera de su rajita húmeda... pero lo más alucinante es sentir la lengua de Isa que alterna el coño de Silvia con mis propios huevos.

- “Espero estar haciéndolo bien” - comenta mi compañera.

- “¡Síii, joderrr!” - digo casi en un grito ahogado sintiendo a las tres.

He logrado arrancar un orgasmo a Silvia montada sobre mí y otro al mismo tiempo a Tamara comiéndome su coño... que a su vez le pasa el relevo a Isa y que monta su precioso chochito sobre mi cara... que lógicamente devoro con todas mis ganas, logrando hacerla correrse en poco tiempo.

- “¡Si, joder, compi!, ¡cómo sabes usar esa lengua!” - exclama Isa en pleno orgasmo mientras yo estiro mis manos para pellizcar sus pezones.

Así me he follado a esas dos vecinas cachondas y habiéndome quedado con todas las ganas de hacerlo también con Isa, aunque no quiero romper la magia, ni tan siquiera proponerlo... prefiero dejarme llevar, con ese coño sobre mi cara, al tiempo que Tamara y Silvia me están chupando la polla a dúo y cuando veo que es imposible aguantar más, exclamo.

- “¡Me voy a correr, no aguanto más!”

Isa se baja junto a las otras dos y yo sentado en el sofá veo sus tres caras delante, mientras ellas se van alternando, una chupa, la otra lame, la tercera muerde ligeramente mis huevos y es entonces cuando un potente chorro sale disparado cayendo sobre mi compañera Isa, en un latigazo que impregna sus mejillas y llega hasta su ceja... pero el segundo no se hace desmerecer y sale como un obús sobre la boca de Silvia que lo acoge tragando buena parte y el tercero va con todo el cariño sobre la cara de Tamara que le baña buena parte del rostro, mientras las otras van recogiendo las siguientes cargas hasta dejarme completamente limpio.

Cuando abro los ojos, las tres chicas se besan y se chupan los restos de semen de sus caras, de sus cuellos, de sus pechos... incluyendo a Isa que parece disfrutarlo y veo que alarmantemente mi polla sigue totalmente tiesa, hasta llegar a asustarme de la rigidez.

- “Uf, sigue empalmado... ¿nos damos otra sesión?” - dice Silvia relamiéndose.

- “No, mejor en otro momento... que Alex tiene otra cita” - comenta Isa y tirando de mi mano, me levanta del sofá.

Aún estoy aturdido, mientras me levanto junto a mi compañera desnuda y las otras dos amigas se han quedado arrodilladas en el suelo, exhaustas y visiblemente excitadas, pues siguen besándose entre ellas.

- “¡Vámonos, antes de que me arrepienta!” - comenta mi compañera tirando de mi mano, viendo a las otras dos besándose con todas las ganas.

Aunque Isa tira de mi mano, yo me quedo mirándola, para decirle:

- “Espera, esto no se puede quedar así, es demasiado bonito”

- “Pero, Alex... ¿Mónica?” - me recuerda con una sonrisa.

Me quedo pensativo y es que ver a Isa desnuda a mi lado y a las otras dos arrodilladas, con sus medias y tacones, besándose con ganas de más.

- “Alex, además tienes una cita ineludible, acuérdate” - me insiste.

- “Lo sé, pero mira..... seguramente esta será la última vez que pueda disfrutar de estas dos maravillosas mujeres, o mejor dicho tres... - añado acariciando su mejilla con ternura y al mismo tiempo acaricio ese pecho suave y turgente.

Veo que Silvia se muerde el labio, pues le apetece seguir jugando, al igual que su amiga y creo que están disfrutando de verme tan decidido a seguir.

- “Isa, aun puedo dejar un mejor sabor de boca a nuestras amigas” - añado mirando a mis alumnas cachondas.

- “¡Siiiiiii, así se habla campeón!” - grita Tamara.

- “¡Biennnnnnnn, ese es mi chico!” - apunta Silvia con una amplia sonrisa.

- “Eres incorregible, Alex” - Isa ni se cree que aun tenga “carrete” y mira hacia mi polla que sigue imperiosamente tiesa

Tamara rápidamente deja atrás a Silvia y de un salto se sitúa delante de mí para plantarme un morreo en toda regla, mientras con sus manos acaricia mi culo. Su lengua recorre toda mi cavidad bucal pero no lo hace con ansias sino todo lo contrario, disfrutando el momento. Sus manos mientras tanto pasan de mis glúteos a mi espalda haciéndome estremecer al sentir como las yemas de sus dedos recorren mi espina dorsal. Aunque lo que me sorprende realmente, es notar como una boca húmeda se hace con mi polla y una juguetona lengua comienza a lamer y chupar mi miembro aun erecto. Abro los ojos e intento mirar hacia abajo hasta que veo a Silvia en cuclillas sujetando mis testículos con su mano mientras con la otra sujeta mi polla, su lengua recorre toda la longitud de mi herramienta. La situación es morbosa a más no poder, estar en manos de dos mujeres extraordinarias es una delicia y un suplicio a la vez. Me asusta la idea de estar en erección tras haberme corrido con esa vehemencia, pero, aunque mañana no me pueda mover, habrá merecido la pena.

Veo que mi compañera sigue en pie con cara de incredulidad, viendo como mis alumnas no me dejan ni respirar. Eso sí, su cara la delata, no puede apartar los ojos de lo que sucede a escasa distancia y se nota claramente su excitación. Ella tampoco puede evitar mirar a las otras dos bellezas, con esas curvas de infarto. Hasta que Silvia le saca del trance en el que parece estar:

– “Isa, ven conmigo porfa... aquí tenemos para las dos”

Mi compi sonríe cómplice y al pasar a mi lado me pellizca el culo haciéndome daño, al clavarme las uñas, dejo de besar a Tamara y me quejo:

– “¡Ey.....con suavidad...!”

– “Ahora te voy a dar yo suavidad, deja de quejarte, vicioso” dice Isa con su espléndida sonrisa.

Al llegar a la altura de Silvia, se agacha y con mimo toma el relevo de mi alumna, cogiendo con suavidad entre sus dedos mi polla, la cual sigue igual de erecta pero mucho más lubricada, gracias a la boca y lengua de Silvia. Isa comienza a hacerme una mamada increíble, sus ojos no se apartan de los míos mostrando un brillo especial, no sé si de deseo, de excitación, lujuria o simplemente un compendio de todo ello.

Siempre se dice que las mujeres no son tan competitivas como nosotros en la mayoría de los aspectos, pero no estoy tan seguro de eso, pues Isa, aun siendo lesbiana, parece querer demostrar a las otras dos cómo se hace una mamada y eso que no es experta precisamente. Lo que yo puedo decir es que lo hace a las mil maravillas.

Tamara por su parte se coloca tras de mí y comienza a acariciar mi torso suavemente, a besarme en el cuello y por toda la espalda. Noto la blandura de sus pechos en mi espalda. La más lanzada como siempre es Silvia, la cual, al haber cedido el testigo a Isa, se abalanza sobre mi compañera y comienza a sobarle el culo, acariciar sus pechos e incluso empieza a masturbarla mientras ésta continúa haciéndome estremecer. Isa comienza a gemir a duras penas, puesto que, tiene la boca ocupada pero las expertas manos y dedos de Silvia están haciendo mella en ella.

– “Uffff Isa, sí que estás mojada, madre mía tu coño es una charca...jjjjj” dice Silvia sin dejar de masturbarla.

– “Ahhh, que dedos tienes cabrona, cómo sabes dónde tocar, no paressss” dice Isa tras soltar mi miembro para poder contestar.

– “Ey chicas, vamos al sofá que aquí de pie no podemos participar todos y una no es de piedra” - interviene Tamara.

– “Joooo, y ¿tiene que ser ahora? Estaba a punto de correrme” - protesta Isa.

– “Eso no va a ser problema…jjjjjj ahora seguimos” - apunta la rubia.

Tamara me coge de la mano, espera a que mi compañera se separe de mí y cuando esto ocurre, con firmeza me lleva hacía el gran sofá que preside el salón de su casa. Tanto Isa como Silvia nos siguen encantadas mientras siguen por el camino comiéndose la boca con frenesí. Ya la estampa de por sí, es para enmarcar.

Sin darme tiempo a reaccionar, Tamara me tumba en la chaise longue y acto seguido se sube a horcajadas sobre mí, el contacto con el cuerpo desnudo de esa excepcional mujer es algo indescriptible, sus perfectas tetas apoyadas en mi pecho es algo antológico y ver como una mujer tan bella me besa con pasión es algo alucinante. Noto como mi miembro duro se aprisiona entre nuestros cuerpos desnudos. Mis manos acarician ese redondo trasero mientras nuestras lenguas se entrelazan sin descanso. Estoy tan a gusto que no dejaría de besar a esa preciosidad de mujer. Tamara se incorpora ligeramente y deja de besarme mientras con su mano busca mi palpitante verga. Mis labios se dirigen de inmediato a sus pechos, los cuales lamo con suavidad, recorriendo cada centímetro de piel. Sus pezones se endurecen por el placer y excitación y mis labios al notar esa dureza se abalanzan sobre ellos sin piedad. Succiono y mordisqueo con cuidado ambos pitones, logrando hacer gemir a mi alumna, la cual, ya ha hecho presa a mi polla y comienza a masturbarme lentamente.

- “Diossss, que gusto Alex, no pares de lamerme” - suspira entre gemidos

Pero la acción dura poco, puesto que, Tamara está tan excitada que, con un hábil movimiento de su cuerpo, se eleva ligeramente, dejándose caer e insertándose en mi polla introduciendo ésta hasta el fondo de su vagina.

- “Ahhhhhh, síiii esto está mucho mejor, ahhhhh ufffffff, que gorda la tienes, me vas a partir” - gime esa morena de ojos penetrantes empezando a cabalgar sobre mí.

No puedo contestar siquiera, ya que, en esos momentos mi compañera Isa se sube al sofá y tras abrir sus piernas a mí alrededor, planta su depilado coño en mi boca. Eso me obliga a soltar las tetas de Tamara para sujetar a mi compi de su trasero para que no se caiga.

- “Venga Alex, haz que me corra, quiero ver cómo lo consigues con esa lengua que tienes” - dice Isa totalmente desinhibida participando en esa loca orgía.

Para colmo, Silvia se acerca a nosotros y comienza a sobar el culo de Isa, introduciendo sus dedos con una facilidad pasmosa, la cual gime de placer en cuanto nota el contacto con su agujero trasero.

-!¡Ahhhhh, diossssss Silvia!, ¿qué haces? ¡Ufffff!” - gime Isa mientras no deja de balancear su cuerpo para que mi lengua haga su trabajo.- “Joder….me vais a matar de gusto entre los dos, aaahhhhhh”.

Disfruto de ese coño en mi boca, el mismo que yo depilé al completo mientras sigo notando cómo entro en el de la morena sin cesar. Creo que en otras circunstancias ese hecho me habría hecho venirme en cuestión de poco tiempo, sin embargo, las pastillas mantienen la dureza y el control de mi propio orgasmo y sigo apretando mi pelvis con fuerza y lamiendo al mismo tiempo a la otra.

- “Ahhhhh,a mí sí que me va a matar este pollón, diossssss lo siento tan profundo que parece que me vas a abrir en canal... dale fuerte, Alex, más fuerte, me corroooooooo aaahhhhhhh, siii qué gustooo” - dice Tamara sin dejar de montarse en mi polla hasta que su perineo choca en mis huevos.

- “Ufffffff yo también llego aaaahhhhhhhh no paresssss ahora Alex, sigue chupando, aaaaahhhhhhhhh me corrrrooooooo”- gime Isa mientras su cuerpo convulsiona de placer.

Ni me creo que ambas mujeres estén en pleno orgasmo, una con su coño en mi boca y la otra cabalgando como una amazona. Isa se separa tocándose con los ojos cerrados tras haber soltado un gran chorro en mi cara, mientras que Tamara descabalga y me sonríe dándome un piquito de agradecimiento.

- “Menos mal que no os habéis ido a casa…jjjjjj” - comenta Silvia jocosamente.

En ese momento es ella, la que se sube en la misma postura que su amiga y se clava mi tiesa daga hasta lo más profundo de su útero, haciéndome estremecer de gusto.

- “¡Ah, siii!” - exclamamos al unísono.

Me aferro a su trasero y elevándolo ligeramente la vuelvo a dejar caer sobre mí una y otra vez, sintiendo como esas tetas suben y bajan a cada embestida. Mi polla sigue firme y parece que pueda aguantar horas sin correrme, a pesar de estar follándome a esa preciosidad, es casi como si pudiese controlar el momento. Es algo increíble e inaudito para mí.

- “¡Uf... Alex, me corro, qué gustoooo!” - empieza a gemir Silvia aferrada a mis hombros y botando como una loca sobre mí mientras yo cierro los ojos sintiendo sus paredes vaginales aferrarse con fuerza.

El orgasmo de la rubia es brutal y cuando se levanta de mi regazo ni me creo tener esa empalmada brutal apuntando al techo y no sé ni cómo no me he corrido con esa cabalgada brutal.

- “¿Eso es normal?” - pregunta Isa, que está sentada en la mesita frente al sofá viendo mi verga totalmente erecta.

- “Para nada. La verdad es que Alex está hecho un toro. Nos va a matar a todas” - añade Silvia tocándose la entrepierna después de ese polvo antológico.

Isa y yo nos miramos y creo que ambos sabemos que es la pastilla la causante de eso, porque no sólo me mantiene con el pene tieso, sino que me hace aguantar cosas increíbles.

Silvia se acerca a mi compañera y dándole un suave en los labios le dice:

- “Deberías probar eso. Es algo único”

Isa y yo nos miramos y noto la tensión de mi polla esperando su respuesta, pero es Tamara la que rompe el silencio diciendo.

- “Voy a preparar algo de beber porque si no a este le vamos a despellejar entre todas”

Continuará...

Sylke & Álvaro