Xtories

La urbanización del deseo (Capítulo 27)

Mónica le ofrece la libertad de follar con otras mujeres a cambio de su lealtad, pero Alex no sabe que Isa ha cambiado sus vitaminas por viagra. ¿Cómo reaccionará cuando el efecto de la droga colisione con su decisión de ser fiel?

Sylke and Friends8.8K vistas9.4· 36 votos

La Urbanización del deseo

Sylke & Álvaro

Capítulo 27

Era increíble que Mónica, no solo me anime a estrenarle el culo a su tía, sino que ella misma se presta voluntaria para conseguirlo y así me lo hace saber, en un juego provocador y lascivo, mientras sigo desnudo sentado en la mesa y ella desde la silla juega con su lengua en mi capullo:

– “Ya tengo a mi tía medio preparada, le he dicho que es mucho más sencillo de lo que parece, que el culo se adapta si lo haces relajada y el hombre que lo estrena es alguien como tú” - me dice jugando con su naricita en mi tronco venoso.

Luego se traga una buena porción de mi polla.

– “¡Uf, Mónica!” - suspiro entre la emoción y esos labios que absorben con fuerza mi glande.

– “Me encanta ser la Celestina en este juego” - añade sonriente.

– “La Celestina que lleva a su novio al pecado”

– “Disfrutaré tanto como tú. Soy feliz, Alex... y te animo a que tú lo disfrutes sin frenos. Sé que luego tienes cita con tus amigas, las alumnas salidorras, lo mismo... “

– “¿También sabes eso?” - pregunto temblando y alucinando.

– “Si, novio mío... esos chochetes son para ti y tienes que darles lo suyo. Que se vayan bien servidas a su viaje”

La cabeza me da vueltas y noto los latidos de mi corazón bombeando a tope en mi pene.

– “Me voy a correr, Mónica” - digo suspirando...

En ese momento ella se detiene en seco y suelta totalmente mi polla que se queda balanceante ante su cara.

– “¿Qué pasa?” - pregunto cuando pienso que me iba a hacer explotar.

– “No, cariño... esta lechita guárdala para esas zorras. Quiero a mi semental a tope y que las bañes bien.”

No doy crédito a lo que oigo ni a mi nivel de excitación, pues ella ha logrado llevarme a un punto límite y sin embargo ha sabido parar en el momento justo.

– “Si, Alex, no me mires así... tu chica te ayudará a follar con todas, incluido el culito de mi tía y la asignatura más difícil: Isa”

– “Uf... eso es más que imposible” - le digo suspirando.

– “Tú déjalo de mi cuenta. ¿Acaso no has conseguido que yo le vaya a comer el coño? Pues ahora le daremos la vuelta a la tortilla”

Alucino con lo que Mónica me está diciendo, porque parece saberlo todo, algunas cosas que le habían contado y otras que debe adivinarlas. Mi cara es un poema, pero ella se limita a reír.

– “Eso sí, luego resérvate para mí cuando acabes con todas ellas... quiero ordeñarte bien... “- añade acariciando con su uña toda mi verga que sigue tiesa y dura como una piedra. Me tiene loco.

– “¡Uf, Mónica!”

– “Sí, sé que quieres estallar, pero guárdate eso para tus citas, ya tendré tiempo de dejarte seco muchas veces. Ahora céntrate en lo importante”

– “No sé qué decir” - admito esa entrega de mi chica.

– “Bueno, disfruta y no lo pienses. Eso sí, cuando acabes con todas, vete zanjando ese tema ¿eh? porque una vez que seamos novios a la vista de todo el mundo, olvídate de ir follando por ahí como un semental...

– “Claro, seré para tí en exclusiva”

– “No, tampoco es eso. Quiero que no pierdas oportunidades si se te presentan, pero no te olvides de mí. ¿Eh? Guardame algo de esto”

Mónica sostiene mis huevos y juega con ellos mientras mi polla sigue balanceándose.

– “¿Olvidarme? Si eres mi sueño… “- le digo entre hipidos.

– “Bueno, por cierto… aparte de las pacientes y vecinas que se te pongan a tiro, no te olvides de mi tía, le tendrás que dar cariño de vez en cuando, al fin y al cabo es familia y le gusta demasiado esta polla” - dice volviendo a tocar con la uña y logrando que sienta ese contacto casi como un calambre.

– “¿Con tu tía?”

– “Claro, mi tía Bea ha sido como una madre para mí, por eso cuando quieras follártela o ella quiera contigo, yo os ayudaré a ambos” - esta vez su nariz es la que juega con los espasmos que da mi polla y sabe cómo tenerme en ese nivel máximo de excitación.

Estoy tan impactado.... de lo que veo ante mis ojos... esa criatura desnuda, jugando con su naricilla y animándome a volver a follar a su tía, a las vecinas, a mis pacientes… ¡joder! y que ella me ayudará...

– “Ah, luego está el tema de tu compañera de piso... eso es algo más complejo y debemos ir con tiento. Sé que acabarás follándote ese chochito y me da a mí que ella también lo va a gozar.”

– “Mónica, no sé...” - digo pensando en que eso es complicado.

– “Isa es un encanto de mujer, una tía admirable, muy guapa y que atrae por todas partes. No me extraña que tenga loco”

– “Pero… tú vas a ser mi…”

– “Sshhhh... no tienes que ocultarlo sé que te pone mucho y que tenéis una especial relación junto con una gran confianza y por cierto, no te preocupes que no le tengo celos, pero supongo que, igual que a ti te apetece follártela, a mí también me atrae la idea de comérmela.”

– “¿En serio?”

– “Si, Isa, no sólo me cae súper bien y he congeniado con ella a las mil maravillas. Tranquilo, yo no soy lesbiana como ella, pero tengo curiosidad, siento que me atrae, creo que es lo que le pasa a ella contigo. No le van los tíos, pero contigo es distinto... y para mí, Isa tiene un no sé qué, que a mí me pone un poco nerviosa cuando estamos juntas, es muy sexy y tiene un cuerpazo increíble. Es normal que te tenga loco, ¿cómo ir en contra de eso? “

– “Esto es tan fuerte, Mónica...”

– “Claro que lo es y me encanta que no sientas celos de que tu novia se folle a tu compañera”

– “Al contrario”

– “Pues eso, lo mismo siento yo sí lo haces con ella o con mi tía. Lo gozaré”

Ella sigue jugando con mi polla, pero sin tocarla con los dedos, se limita a pasar sus mejillas, su nariz, su frente, la punta de sus labios, lo justo para tensarme, pero sin que pueda estallar, como ella dice.

– “Mi plan sería que no vayamos a follar las dos solas”

– “¿Cómo?”

– “Si, porque no sabré cómo actuar, me sentiré rara, primero porque no estoy acostumbrada a ese rollo, pero si estuvieses tú.........seguramente lo haría sin dudarlo, es una fantasía sexual que siempre ha rondado por mi cabeza, hacer un trío, pero nunca he tenido la oportunidad ni las personas adecuadas, pero con vosotros dos... creo que puede funcionar, bueno no descarto hacer un trío contigo y con mi tía.”

Esta vez mi polla da un respingo sin que ella me roce y su sonrisa suena a triunfo.

– “Di algo, te has quedado mudo” - dice al verme en shock.

– “Ufff, es súper bonito escucharte con tanta sinceridad. Son tantas cosas que no soy capaz de asimilarlas...”

– “Dime, lo que sientes...”

– “Que ahora celebro más ser esa parte de ti y que tú la seas de mí... que eres preciosa, sexy, una grandiosa mujer, generosa...”

– “Bueno, bueno... ya verás mi carácter”

– “No, Mónica lo digo de verdad, pocas personas son capaces de algo así. Te aseguro que te voy a hacer muy feliz, no lo dudes, eso seguro. Con respecto a tu tía, quedaré con ella y saldaremos cuentas pendientes, pero creo que debería ser la última vez”

– “No, de verdad, Alex, yo prefiero que con ella no dejes de hacerlo. Me hace muy feliz, por favor. Mi tía es una mujer muy ardiente, como yo, necesita mucha caña y tú se la puedes dar. A mi tío Mariano lo quiero mucho, pero no le da su mujer lo que necesita”

Vuelve a rozar mi glande con su cálido pómulo y me dice susurrante como una gatita:

– “¿Harás eso por mí?”

– “Bueno, si tú me lo pides... pero eso sí, mis alumnas es otro cantar, están ansiosas de sexo, pero te prometo que mis andanzas con ellas terminarán en breve y ellas lo entenderán.”

– “Alex, entiendo que esas mujeres te vuelvan loco y no quieras dejarlas, así como así.”

– “Ahora quiero dedicarme a una por entero” - le digo dibujando sus labios y ella succiona mi capullo mirándome fijamente.

– “Uf... Alex. Me encanta ser tu chica, pero quiero que sigas viviendo tu vida, totalmente libre, ser como eres, vivir tus experiencias con otras mujeres. Aquí hay material de sobra” - añade acariciando mis huevos.

Esa entrega total de Mónica suena a música celestial, dejándome vía libra con quien quiera, pero creo que me debo a ella por encima de todo

– “Mónica, eres demasiado buena para mí, pero yo no quiero otra cosa que no seas tú”

Ella se traga una buena porción de mi polla y hace que todo mi cuerpo tiemble. Cuando la saca, le pega un lengüetazo y me sonríe para decirme.

– “Vayamos poco a poco, pero de momento a las dos alumnas de inglés no les digas que tú y yo...”

– “Bien... Lo de Isa como bien dices es más complejo, es cierto que es una mujer increíble, me llevo genial con ella y estas últimas semanas han sucedido cosas que ni me hubiera imaginado hace tiempo. Ella es una gran amiga y compañera, a la que quiero mucho y aunque no niego que sienta ese deseo sexual que no puedo ocultar, es diferente al tuyo”

– “A eso me refería. Yo sé que tú y yo lo vivimos de otra forma, no es sólo sexo... y es posible que me pueda sentir mal cada vez que estés con otra mujer, sin embargo, me encanta la idea de formar parte de un trío con ella”

– “Esa idea del trío, me pone mucho también.”

– “Lo sé” - vuelve a sonreír mostrando su blanca dentadura, que resalta en su rostro moreno.

En ese instante me bajo de la mesa, la cojo por las axilas y la pongo en la posición en la que yo estaba.

– “¡Alex!” - dice al verse en volandas y quedar sentada en la mesa con sus piernas colgando.

Acerco la silla, separo sus muslos y acaricio sus ingles con mi pulgar.

– “Es mi turno” - digo.

A renglón seguido, mi boca toca esa rajita que está húmeda y tibia... su primer suspiro no se hace esperar.

– “¡Alex!” - vuelve a pronunciar mi nombre.

Tras pasar mi lengua por ese dulce manjar, soy yo el que se detiene dejándola algo confusa.

– “¡Uf, sigueeee!” - exclama agarrando mi cabeza.

– “Ahora yo marco el ritmo” - digo con una sonrisa, pues ella me ha llevado al límite y quiero hacer lo propio, pero en el fondo haciéndola rabiar un poquito.

– “¡Me matas...!” - exclama, cuando es mi nariz, la que hace esas caricias en su rasurado sexo.

– “Tendrás que ir tomando nota, para cuando se lo comas a Isa” - digo entre risas, al tiempo que le doy otra lametada larga y luego meto mi lengua dentro.

– “Uf, Alex... ¿desde cuando eres un experto comedor de coños?”

– “Pues tenía mis nociones, pero en estos días, probando cosas diferentes me estoy especializando. Creo que las cartas que me echó tu tía tienen la culpa. “

– “Dichosas cartas... pero mira, gracias a ellas, ahora estamos aquí” - añade atrayendo mi cara para que siga dando lametadas.

Me detengo en seco para preguntarle:

– “Entonces, ¿tú también eras escéptica?”

– “Uy, sí, Alex, hasta que me las echó a mí y me dijo que iba a tener el mejor sexo de mi vida con alguien muy especial del que iba a quedar prendada” - me contesta y acaricia mi pelo para luego atraerme hacia ella y que siga con mis chupeteos y lamidas.

Vuelvo a separarme para decirle

– “Yo no creía, pero ahora tengo que reconocer que sí, han jugado a mi favor y de qué manera”

– “Pues no les lleves la contraria” - contesta ella, sin dejar de mesar mi cabello.

– “Ya, pero creo que es tentar a la suerte. Lo de hacer un trío contigo y con Isa... o contigo y con tu tía...uufffff solamente de pensarlo me pongo nervioso”

– “Para mí es novedoso”

– “Yo tampoco he protagonizado ninguno y no sé si estaré preparado y mucho menos si daré la talla.” - digo con total sinceridad.

– “Mmmmm... si tu lengua es maravillosa, hablando, chupando... y en lo demás, ¿qué voy a decir?, follando eres increíble. “

– “Vaya, gracias”

Me quedo ahí frente a ese sexo brillante, dibujando con mis dedos cada pliegue, mientras ella me sonríe y suspira con mis caricias.

– “Vas a acabar conmigo, pero antes, vas a acabar con todas ellas.” - añade con su voz temblorosa.

– “Lo intentaré y más estando animado por ti. Así da gusto, pero lo mejor es la sinceridad con la que lo dices, así que, espero devolverte esa misma sinceridad”

– “Creo que es lo mejor: Sinceridad y confianza. Conmigo la vas a tener siempre y te aseguro que no siento celos de que te folles a esas preciosidades, sino orgullo. Sé que para ti va a ser complicado acabar con tus devaneos sexuales... por ejemplo esas dos lobas que son Silvia y Tamara... Te va a costar deshacerte de alguna más, como esa dependienta tan guapa.”

– “Uf, sí... joder, no puedo ocultarte nada” - digo levantando la cara para ver su sonrisa.

– “Sé que están todas locas contigo, ¿cómo puedo ir en contra de eso? Es natural y si amplias la lista, de fijo que te salen más candidatas”

– “¿Tú crees? Bastante suerte he tenido”

– “A saber jugar le llaman suerte... je,je. En serio, eres la caña y vas a reconvertir hasta tu compañera Isa, así que no tengas ningún problema, que vas a estar a la altura de lo que se espera de ti y seguro que lo superas con creces” - dice mientras con su mano sigue acariciando mi pelo.

Me separo de ella... pensando en lo que dice, quizás fue el destino, quizás la obra maquiavélica de aquellas cartas, pero no, no puedo jugar con fuego, porque me puedo quemar...

– “¿Por qué te has parado? Que tú no te hayas corrido no quiere decir que no lo haga yo” - me dice con descaro.

Ahí es cuando me esmero y mi boca se lanza sin cuartel a por ese coño delicioso que devoro con todas mis ganas, y tal y como esperaba, mi chica está a punto y no le cuesta nada empezar a gemir más fuerte cada vez que la punta de mi lengua roza su clítoris y le hago ver las estrellas con mis lamidas, chupeteos y hasta pequeños mordiscos, hasta que estalla en un orgasmo, aferrada a mi pelo y tirando de él hasta hacerme daño

– “¡Uhhhh, síiii, Alexx.... siiiiii, qué gustooooo!”

No tengo otra que resistir, pues verla correrse así, es una delicia y ahí me quedo con mi boca pegada a ese sexo que emana flujo sin parar y que yo devoro con ahínco.

– “Ves? Ya sabía yo que no vas a defraudarme...jjjjjjjj” - dice Mónica tras conseguir ese orgasmo bestial.

– “Entonces, ¿lo hice bien?”

– “Joder, eres el mejor Alex... no sé si me voy a arrepentir de que se lo comas a todas esas de la misma forma. Ahora no tienes excusa, ¿me vas a dejar ver los conjuntos?” - dice melosa.

– “Si y te prometo que antes de tu cumpleaños, lo haré, a pesar de que se lo prometí a tu tía, verás ese regalo y será otro secreto tuyo y mío” - digo sin apartar la mirada de sus ojos.

– “Ok, entonces vamos a la ducha” - dice ella tras un gracioso saltito.

Me quedo observando a esa preciosa mujer desnuda ante mis ojos.

– “Madre mía que buena estás, Mónica” - digo relamiéndome.

Me sonríe y hace el gesto de que me levante, pues aún estoy allí plantado.

– “Ufff, me has dejado el culo dolorido, me va a doler una semana” - dice cuándo empieza a caminar hacía la ducha.

Yo me quedo observando ese culito oscilando a cada paso que ni me creo que me haya follado hace un momento. Mónica se gira y con una sonrisa increíblemente bella, me lanza un beso junto con un gesto de su dedo índice invitándome a seguirla a la ducha. Ni que decir tiene, que voy como un corderito detrás de ella. Entramos en el baño y tras enjabonarnos mutuamente, volvemos a acariciarnos sin parar. No niego que estoy demasiado excitado y con ganas de volver a follar con ella, esta vez me gustaría de forma salvaje y frenética, con Mónica subida en mí, agarrada a mi cuello, mientras la follo contra la pared, pero ella insiste en que me reserve. ¿Puedo tener un regalo mejor que ella forme parte de mi vida?

Tras vestirnos, Mónica me da un beso muy intenso, para quedarnos agarrados de las manos, como si no nos creyéramos lo que está sucediendo y se despide en la puerta con su hermosa sonrisa.

- “Espero que dejes el pabellón bien alto” - me dice con sinceridad y orgullosa de que cumpla las expectativas...

Ella trabaja de tarde en la piscina y le prometo que le contaré todo con detalle. Yo por mi parte me preparo para ir a casa de Tamara, porque según mi compañera de piso me ha invitado a comer. No dejo de darle vueltas al nuevo panorama que se me presenta a la vista, voy a empezar a salir con Mónica y no puedo estropearlo, ni quiero. Es una mujer increíble y puede ser mi compañera de vida, es hora de apostar fuerte por esta relación. Lo más curioso de todo es que, además, es que me anima a que termine todas mis “tareas pendientes” y debo hacerlo de la mejor manera posible, con mis aventuras sexuales.... y de algún modo irme olvidándome de este carrusel de emociones. Sí, no niego que es maravilloso, pero creo que le debo a Mónica ser entero para ella a partir de su cumpleaños, tal y como le he prometido.

Decido llamar a Tamara y le pido que, si no le importaría invitar a comer también a Silvia, creo que es mejor que estén las dos juntas para oír lo que tengo que decirles y, además, a pesar de que Mónica me vea como un toro, uno tiene sus límites, por mucho que me empeñe. Me conservo fuerte y joven, no lo voy a negar, pero no soy Superman y, por otro lado, esas dos, uf... miedo me dan por lo que puedan hacer conmigo esas dos lobas cuando oigan lo que les voy a decir.

Tamara acepta y se muestra ansiosa por verme cuanto antes. Al poco tiempo me envía un mensaje confirmando la comida junto a su amiga.

Falta un cuarto de hora para la hora de comer y decido tomarme un complejo vitamínico que tengo para recuperar fuerzas. Hace mucho que tengo esas pastillas, pero casi no las uso y deben estar a punto de caducar. Esas pastillas de magnesio, potasio y no sé cuántos componentes vitamínicos, solamente las uso cuando practico deporte sin parar... aunque esto es más que una maratón y eso que he corrido unas cuantas, así que decido que voy a tomarme un par de ellas. Abro el botiquín y no lo encuentro, por lo que supongo que pueden estar en el baño de Isa y que ella las haya utilizado. Me dirijo allí y efectivamente, detrás de su espejo, ahí está el bote con su fecha de caducidad a punto. Lo abro y observo que solamente queda una pastilla de color azul, como las otras tan famosas... me la tomo y tiro el envase a la basura.

Dejo todo recogido y me voy a casa de mis alumnas para comer, no dejo de darle vueltas a lo que les voy a decir, sé que no se lo tomarán muy bien pero no puedo seguir follando con ellas como si nada, ahora voy a comenzar una relación seria y tengo que centrarme en hacer feliz a Mónica. Espero que no se lo tomen mal, claro, pero es lógico que, teniendo una relación más seria, decida que debo ir por el buen camino, muy a pesar de que mi nueva novia se empeñe en que termine con mis “deberes sexuales”.

Durante el camino siento un calor invadiendo mi cuerpo, pero lo achaco a la alta temperatura exterior. La caminata es breve y enseguida llegaré a su casa. En esos momentos me llama mi compañera de piso.

– “Ey compi, ¿cómo te ha ido el masaje? ¿Se te ha puesto dura? Jjjj” - me dice Isa a carcajada limpia.

– “Hola, tú siempre tan directa” - respondo contagiado por su risa.

– “Ya me conoces......bueno déjate de rollos y cuenta”.

– “Bueno, no ha estado mal.......” - contesto haciéndome el despistado.

– “Ey guapito, conmigo eso no te vale......detalles, quiero detalles”

– “Uffff no sé por dónde empezar, tengo mucho que contarte, mejor luego en casa”

– “Serás cabrón, no me puedes dejar en ascuas... adelántame algo” - dice ella molesta e intrigada.

– “Isa, es muy largo de contar y muy fuerte, voy camino de casa de Tamara, recuerda que has concertado por mí una cita. Además, también va estar Silvia” - le comento.

– “¿¿¿Qué dices??? ¿Vas a ir a comer con esas dos lobas? Madre mía, hoy no sales vivo de esa casa...jjjjjjjjj. Te espero en casa con un caldito para que recuperes fuerzas...ja,ja, ja” - dice ella volviendo a reír a carcajadas.

– “He tomado una pastilla multivitamínica, unas que tenía desde hace un siglo en mi baño, casi estaba caducada, con eso te lo digo todo, menos mal que solamente me quedaba una, aunque creo que me las habías robado de mi baño”

– “Espera... ¡No fastidies Alex! ¿de qué color era? ¿No sería azul?” - me dice alterada.

– “Sí, exactamente, era azul, ¿por qué? ¿qué pasa Isa?” - exclamo mosqueado.

– “Joder Alex, pues que te has tomado algo parecido a la Viagra, ¿no te has dado cuenta?”

– “¿Viagra?” - digo estupefacto.

Continuará...

Sylke & Álvaro