Infiel por puta
Bego creyó haber cerrado el capítulo de la pasión cuando perdonó a su marido, pero el destino le tenía reservado un encuentro inesperado. Daniel no es un desconocido, es la puerta a un placer que ella misma había ignorado. Cuando la rutina se quiebra y la tentación llama a la puerta del hotel, Bego descubre que su cuerpo aún tiene cosas por gritar.
Soy Bego, de 28 años, regento un hotel de un pueblo de La Vera en Cáseres. Casada con José desde hace 9 años, mi primer novvio y mi promer hombre, tenemos dos hijos de 7 años, el chico y de 6 años mi niña. Nací en el pueblo y mi marido tambien, me lleva dos años y es ganadero de cabras. Desde addolescntes nos gustamos, coincidíamos en los grupo de chavales y al coincidir, él me buscaba y andábamos juntos y conversabamos y éramos complices en las bromas y juegos del grupo. Solo esa relaci´pn de amigos con mucha afinidad. Cuando tenía 18 años celebramos el cumpleaños de la chica mas rica del pueblo, que fue un evento muy lindo y exquisito, donde los padres de ella gastaron una buena pasta. Por supuesto que fui invitada y mis padres me mandao a hacer en Navalmoral de la Mata un lindo vestido azul de ensueño. En los días anteriores, Luis, mi amigo afine y mi actual marido, me dijo que si quería ser su pareja en la fiesta, perturbda y emocionada le dije que si,lo que me hizo sentir emocionada y elejida por un chico apuesto, lo que garantizaba su compañia y pafeja de baile.
Llegado el día, me maquillé por primera vez con una profesional y el vestido me quedó espectacular, resaltando mi belleza natural y mi cuerpo esbelto de 1, 69, 50 kg, busto mediano y redondo y culo bien formado que resaltaba con mi cintura de 60 cm. En la entrada me esperaba Luis y pude observar su mirada de aprobación de su pareja y de orgullo.
-Bego,que bella que estás, eres la mas bonita de todas
-sonrojada le dije que gracias y que el también estaba muy guapo
-Seré la envidia de todos por estar con la mas guapa.
Allí empezó una relación bonita. Esa noche nos sentamos juntos y bailamos solo los dos, aunque otros chicos se acercaron a sacarme a bailar, les dije que habia quado con Luis para bailar en la fiesta. Eso le encantó e infló su ego de hombre. Mis amigas se acercaban y me preguntaban si Luis era mi novio y les decía que no, solo pareja de fiesta, aunque por dentro no me desagradaba la idea.
Al final de la fiesta, bailando una música lenta, muy cerca nuetros cuerpos, mis hormonas reaccionarony sentí una punsión divina en mis pechos y vagina, máximo cundo sentí en mi vientre algo duro de él. Terminó la fiesta y al irnos me acompaño a casa, a medio camino me tomó de la mano y yo acepté. Me decía en el camino que lo había pasado lindo y que tenía la pareja mas linda de la fiesta. Al llegar a casa, en el portal, me abrazó y me dió un beso de labios que mellegó profundo. Se marchó y al entrar a casa fui a mi habitación y al desvestirme, toqué mis bragas y estaban empapadas de mis jugos. Acotada pensé en todo y me di cuenta que Luis me gustaba y que me gustaría ser su novia.
Desde ese día coincidíamos mucho y un día me dijo que quería visitarme todos los días yle dije que tendría que hablarlo él con mi padres. Lo hizo y mis padres con mi consentimiento, le dijeron que si. En las visitas conversábamos y nos dábamos besos de labios, hata que u día, fui yo quien pego de mas los morros y saque la lengua que fue de inmediato correspondida en ese primer beso de pasión que sentí como mujer. Con ese primer beso, ocurrieron mas cada vez que teníamos la oportunidad de privacidad. Cada vez mas largos y con el contacto intenso de nuestros cuerpos juveniles y llenos de energía sexual, sentía su pene en mi vientre y mi vgina empapada. Una vez llegué a caa tan exitad, que por primera vez me masturbé con u orgasmo tan divino, que me hizo decidir que si Luis me pedía seo, le diría que si. Y así fue unna vez qu sus padres fuero n a Madid por varios días, me invitó a su casa y tuvimos el encuentro mas lindo y erótico, donde le entregué mi virginidad. Fue un encuentro de inexpertos en el sexo, pero guiados por el intinto y una vez dentro de mi, follamos como si lo hubiésemos hecho antes, tuve muchos orgasmos usando condones. Todos esos días hicimos el amor de una manera mavillosa. Cuando Luis termon´el Instituto sus padres le entregaron una finca con 200 cabras y se mudó a la fina, muy cerca del pueblo. Allí me escapaba para follar a lo lindo. Hasta que me dijo que de eguir así nos pillarían y que mejor era casarnos. Le dije que si y nos casamos. Me mudé con él a la finca y lo pasamos divino, yo le atendía como ama de casa y mujer. Follábamos a diario hasta tres veces al día hasta el medio año, cundo esa frcuencia bajó, pero a diario me hacía suya provocándome muchos orgasmos. A los dos aós me dijo que quería preñarme y tener un hijo, fue tan certero que la primera vez me embaarazó de José Luis y al año siguiente nació Anna. Estábamos felices con nuestros críos. Pero al cumplir tener José luis cuatro años, decidimos irnos al piso que mis padres me habían dejado por lo de la educación. Ya en el pueblo, nos veíamos en la comida y a veces en la siesta hacíamos el amor. De verdad que me gusta follar tanto como a Luis y casi todas las noches menos cuando tenñia la regla.
El negocio de Luis fue creciendo y ademas de ordeño, se puso a fabricar quesos y ya no venía a comer, le prparaba la comida y se la llevaba. desapareciendo la follada de la tarde y por las noches, por supueto que si. Luis al vrme en bragas seguro que me follaba. Pasó un tiempo de alta frecuencia sexual que disminuyó, que ahora entiendo, que es normal enn las parejas de varios años de casados. Conseguí el trabajo en el hotel, lo cual me hacía sentirme útil y ganar un dinero que no nos caía mal.
Todo iba bien, hasta que un día, una de nuegtras amigas de la escuela me comentó que nuestra compañera Alicia iba mucho a nuestra finca por las tardes. Eso encendió mis alarmas y ee decidi a aaveriguar. El mismo día comence por revisar los calzoncillos d Luis y al tercer dia vimancahas de semen, no me quise ir de las primeras y comencé vigilar la subida a la finca mientras los niños dormían la ssiesta y vi como Alicia subía algunas tardes que councidían con las manchas de semen en los carzoncillos.
La decepción me invadió y los celos se acrecentron, hassta que un día, que Alicia subió por el camino, al llegar Luis a ducharse, tome su calzoncullo con gotas de semem y lo encaré con la prueba de una foto con el móvil de que Alicia habia subido. Lo pillé tan de sorpresa que en principio intentó negarlo, pero al final confesó. llorando me piodió perdón y me dijo que nunca mas estaría con ella. Enfurecida me cambié de dormitorio y rechazaba su contacto. Seguí vigilando y Alicia no subía mas y los calzocillos estaban limpios de semen.. Como al mes, nos llegaron de visita unos primos míos y tuvimos una reunión en casa. Sentados al lado me tomó de la mano y no sentí la repulssión que antes sentía al tocarme. Cuando nos despedimos de los primos, me abrazó y me dihjo que me amaba y que le perdonara y allí la puta de Begoña, con el chichi encendido le perdonó y nos fuimos a nuestra habitación para tener un a de las mejores folladas de mi vida con Luis, el único hombre de mi vida-
La normalidad al hogar volvió y ya no recordaba el incidente de infidelidad, aceptando que los hombres son asñi de infieles, según nos enseñaron nuestra madre y tías. Aunque las frecuencias sexuales disminuyeron mucho, lo cil acepté como normal, dado los años de matrimono y que ya no eramos unos cchavles
Me concentré en mi trabajo y en mis hijos y decidí confiar en Luis y fortalecer nuestro hogar. Mis pares me egalaon otro piso, el cul decidñi reformar para covertirlo en piso de uo turístico, para alquilar en temporada.
Pasaron unos años y seguía llevando a mis hijos a la escuela en la mañana y recogerlos en la tarde. Ese ñaño conicidía a diario con Daniel, el hermano de mi amiga Paca, que llevaba al hijo de ella a la escuela, pporque ella trabajaba en un pueblo cercano y se iba pronto en la mañana. Nos saludábamos a dirio con Daniel. Hasta ue un día me dijo
--Bego, e apetece desayunar u os churros con chocolate caliente para mitigar el frío
--Gracias Daniel, pero he desayunado con los niños. Otro día será
--Pues, mañana no desayunas y lo hacemos juntos.
--Vale, le dije y no se por qué
Al siguiente dñia, dejamos a los niños y fuimos a desayunar juntos. En esa terraza pasamos como 3 hhoras hablano de una manera muy luida y alegre. Me reí mucho de sus ocurrencias. Lo pasamos lindo.
Me dijo que desayunáramos el día siguiente yle dije que no estaba bien que u a mujer casada ddesayunara siempre con un o que no fuese su marido. Lo cual aceptó. pero me dijo que pasado mañana podríamos desayunar en la otra churreria del pueblo y me pareció bien y que el hotel no tenía clientes y estaba desocupada y con poco trabajo.
Al día siguiente fuimos a desayunar de nuevo y conversamos tanto como la primera vez con mucha empatía y alegría.
--desayun amos mañana en la tra churrería? me encanta tu compañía
--Gracias, Daniel, pero no. sabes que soy casada y no es bien visto en el publo que desayune todos los dias contigo
-Tienes razón, pero es una pena no comparir contigo con quien lo paso también
--De verdad es una pena, porque tambien disfruto de tu compañía, me llenas de alegría. Pero aí es la vida
A la semana siguiente volvimos a desayuna juntos y la pasamos pipas. Ese día detallé a Daniel. Guapo con una cabellera hermosa, barba bien conservada, alto, ancho de espaldas, sin tripa. De verdad atractivo, cosa que no había reparado por ese inconsciente que domina a las mujeres casadas y fieles.
--Mañana en la otra churrería?
--Bueno, dije yo
En casa me puse a pensar que no era conveniente esa relación, que era una mujer casada y debía ser fiel mi marido. Mañana sería la última vez.
Fuimos a desyunar y een el camino tropecé y me caí al suelo. Rapidamente me levanto con sus fuertes brazos y por primera vez sentí la nergia varonil de ese hombre. Sentí laa sensación de protección que a las hembras nos encanta. Desayunamos y le dije que no deberíamos desayunar mas, que los pueblos son muy cotilla. Lo aceptó a reegañadientes, diciendome que no lo privaa de mi compañía femenina que le hacía tanto bien. Le dije que lamentablemete la vida era asi. Que teníamos caminos diferentes.
El lunes de la semana siguiente me dijo:
--Podríamos, por favor, ir al bar de María, a desayunar que es mas discreto y menos concurrido?
--Su mirada suplicante eraa un poema ante lo que no pude negarme.
Desayunando me dijo:
--Bego, se que eres casada, pero pienso todo el tienpo en ti. Eres una mujer con la que megustaría estar casado
--Daniel, sabes que so no es posible. A mi tambien me agrada compartir contigo, pero hasta allí
--Peroyo te amo desde que desayunamos la primera vez
--Eso no pueede ser, Daniel.Mejor que dejemos todo hasta aquí, No desayunremos mas
--Por fvor, no me prives de tu presencia
--Daniel que no puedo. Me voy.Tomé mi bolso y sali del bar
Al día siguiente insistió en desayunar y le dije qe no. Al siguiente fu mnas temprno para no encontrarlo. y así lo evité toda la semana.
La siguiente semana al llegar muy pronto, ya él estaba. nos aaludamos y me dijo que me había eextrañado mucho y que desayunárams juntos. Le dije que si y que sería ultima vez y que por favor, no insistiera mas. Desayunando volvio a insistir que estaba enamorado de mi. No le dije nada y nos despedimos.
En casa pensé en todo y me di cuenta que él tambien me gustaba, que er un hombre apuesto, pero le habñia encontrado tarde. Esa atracción que sentía, no era insensible mi cuerpo de mujer, que entñia una sensación divina en mi vagina y pezones. No pude evitar tocarme y explotar en un orgasmo intenso diciendo Daniel, Daniel, Daniel......
La mañna siguiente al encontrarnos, me puse adelante y le dije que no hay desayuno porque debo arreglar la viviebda turñistica porque pot l tarde vienen huéspedes.
--Te acompaño y te ayudo
--Que no, que no. Lo hare sola.
--Por favor, Bego.
--Bueno, pero te quedas en el loby
Vale.
Fuimos a la lavandería a buscar las sabanas limpias y al llegar me puse manos a la obra y el sentado. Pero al armario se le daó una puerta y le pedí ayuda. Al llegar, se plntó frente de mi y me miró con la mirada mas dukce y erótica que nunca habia sentido. Acercó sus labios a los mós y me dejé llevar por esa locura que desató en mi.Fue un beso tana apasionaado al que respondí también con pasión de hembra en celo. Sentir u pne en mi vientre y sus manos en mis nalgas, provocaron un mar de flujos en mi vagin y el deseo inmenso de ser su hembta, su mujer que deseaba ser poseida por su macho. Me fue desnudando hasta quedar en bragas y el en boxer, me llevo a la cama y comiendose mis tetas, acaricaba mi raja muy húmeda. Fui yo, la que le dijo
--Daniel, hazm tuya, hasme tu mujer, follame
Consuavidad y rapidez, me desojó de ms bragas y pude ver el segundo pene de mi vida, que de inmediato llevó a la entrada de mi coño y lo fue introduciendo desacio hasta e fondo. Que placer esa penetración. Comenzzo a moverse y yo a disfrutar, moviéndoe también. No tardó mucho mi priemer orgasmo y varios en cascada, gritaba y me retorcía de un placer inmenso. Era le hembra follada y poseida por el macho. Daniel me puso en cuatro y en un pentración que sentí hasta lo mas profudo me puso a gritar de placer hasa que me inundó de su abundante semen. Exaustos, me acariciaba con amor y con amor le respndía. Mi priera infidelidad si remordimietos y llena dee felicidad. Pasdos unos minuyos esa plla se volvió a endurecer y me bajé a chupar como para agradecer su trabajp delicioso en mi vagina. Con Daniel, boca arrib, pusemis piernas a los lados de su cuerpo y bajando me introduje esa verga dura hasta el fondo y comencñe una cabalgata de multiples orgasmos, agotada quedé recostada de su pecho, pero a los minutos me puso abajo y en la posiciñon de misionero con mis piernas muy levatadas me folló sin piedad hasta volverse a vaciar dentro de mi.
Continuará
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