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Mi Judit. Acto IV Cap. 17

La arena caliente no es lo único que quema; los celos de Agustín hierven mientras su novia desafía cada límite de discreción. En la cala nudista, la ropa se cae, pero las máscaras del grupo empiezan a resquebrajarse con una violencia silenciosa.

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Acto IV Capítulo 17

-Agustín, te has quedado pálido de golpe- Me dijo de repente Fer.

-No hagas caso a Dutch. Hay gente en bolas sí, pero el nudismo no es obligado, jolín- Me tranquilizó Thalía, al ver mi cara de estupefacción.

-No… si a mí me la pela- Dije entonces, con una determinación que ni yo me creía.

-Ehhh yo paso troncos, nos quedamos aquí- Soltó Rodri, mientras Nerea le miraba extrañada.

-Ya sabía yo que eras un “cagao”. En fin vamos tirando, que se acerca la hora de comer. Los que quieran venir que nos sigan- Sentenció finalmente Dutch, empezando a andar hacia la maldita cala.

Obviamente, no tenía ganas de ir. Solo tenía las de perder. Si me desnudaba yo, mal. No tenía un pene pequeño, pero seguro que esos tíos lo tenían más grande. Si se desnudaba Judit, súper mal. No contemplaba esa opción, la mandaría a tomar por culo si eso ocurría. Pero ya me esperaba cualquier cosa. Y si no nos desnudábamos nosotros, seguro que alguien del grupo sí. Judit miraría y yo me enfadaría. O yo miraría y ella se enfadaría. Mal, todo mal.

-No hace falta que vengas… si no quieres- Me dijo de repente Judit, agarrándome la mano.

-Sí claro, no te dejo ahí sola ni loco- Respondí, provocando una mueca de rabia en Judit, que me dijo:

-Lo digo por ti… que casi te da un “yuyu” antes cuando han mencionado lo de nudista… venga vámonos.

Mi novia empezó a seguir a Dutch, así que no tuve más remedio que ir también. De paso aproveché para darle un repaso a Nerea, ya que hasta el momento no había tenido ocasión. Estaba espectacular, como siempre. La había visto así en los últimos veranos, así que no era ninguna sorpresa. Su delgado y pulido cuerpo quedaba muy bien en ese bikini negro, donde sin duda destacaba su culo tan bien puesto junto a unas larguísimas piernas. El pobre Fran había perdido a ese mujerón por culpa del malnacido de Rodri.

Dejé de mirarla para evitar cualquier pillada y volví junto a mi novia. Fuimos la mayoría hacia esa cala, a excepción de Rodri, Nerea, Fer, Luis, Jordi y Raquel. Esta última parecía decidida a ir, pero una pequeña charla con su pareja le hizo cambiar de opinión. Estaba seguro que Jordi tenía el mismo miedo que yo, con la diferencia que él quizás había tenido más narices para afrontar la situación.

Tras unos minutos andando, llegamos a la susodicha cala. Así de primeras, realmente no parecía nudista. Como había comentado Thalía un rato antes, se podían apreciar algunas personas sin nada de ropa, pero eran minoría. Cuando fuimos avanzando por la arena, también me fijé en que muchas chicas hacían topless, pero tampoco era algo escandaloso.

-Vale, ya hemos llegado tíos. ¿Tanto andar para esto? ¿Y ahora qué?- Decía Jenni, a lo que Gisela respondió:

-Qué te esperabas guarrilla, una colección de pollas… jajaja.

-Pues sí, claro. Algo así. Solo veo tetas y algún viejo en pelotas- Añadió Jenni.

-Tranquilas jeje. No hemos venido a mirar. Hemos venido a disfrutar. Quitaros la ropa y relajaros. Sentid la brisa del aire acariciando vuestra piel, la naturaleza abrazando vuestro ser- Contaba Thalía, mientras se quitaba la parte de arriba del bikini.

-¿Tu novia qué fuma? Yo quiero un poco- Le dijo Fonsi a Dutch, sin apartar la mirada de su acompañante.

Y como Fonsi, todos. No podíamos quitar ojo de ese bellezón, que en un momento se quedó completamente desnuda. Lo primero que me impresionó fue, como no, su pecho. Realmente tuve una pequeña decepción, ya que lo tenía bastante caído y más pequeño de lo que parecía. Seguía siendo grande y brutal, pero el bikini se lo realzaba y potenciaba su imagen. Tampoco pude dejar de fijarme en su pubis, donde el vello pelirrojo era abundante. Solo miré unos segundos, tampoco quería llevarme una hostia de Dutch, pero pude apreciar su mata de pelo a las mil maravillas.

-Aparte de mirar a mi… amiga, podéis desnudaros también eh, cabrones- Dijo entonces Dutch, al vernos a todos quietos y callados.

-Eso eso, que la suave brisa del mar acaricie vuestros penes y tal- Añadió Jenni.

Venga Omar haz los honores- Ordenó entonces Dutch, mirándole con una sonrisa.

-Eh tío… yo paso. Agus, quédate en bolas venga- Me lanzó el reto Omar.

Me fijé brevemente en su paquete y me costó entender por qué no se desnudaba. Omar marcaba una buena herramienta bajo ese slip, al igual que Dutch. Así que quizás simplemente le daba vergüenza.

-No no, pasando- Respondí finalmente, mirando hacia Fonsi y Yerry.

-Panda de niñitas. Si la mayoría ya nos hemos visto otras veces en bolas joder jajaja- Dijo entonces Fonsi, quitándose las bermudas de un tirón y enseñando su polla.

-El man exhibió su verga chiquita pues jajaja- Soltó Yerry, imitando a su amigo y quedándose también en bolas.

Ahí estaban ambos, juntos y con sus cuerpos desnudos. Fonsi con su enorme cuerpo, pero una polla bastante estándar tirando a pequeña. A su lado Yerry, con un cuerpo mucho más menudo pero una polla muy similar a la de su amigo.

-Después dices de mí. Joder, debes ser el único negro sin polla grande jajaja. Nunca me acostumbro a que no la tengas enorme- Se burló Fonsi, empujándose con Yerry de broma.

-Venga Agus, te toca. No seas tímido, no creo que la tengas más “peque” que esos dos capullos- Me retó Jenni.

-Que no que no. Enseña tú las tetillas esas de anoréxica que me llevas, pero a mí me dejas en paz- Respondí, provocando las risas del grupo.

-Gilipollas- Escuché murmurar a Jenni, a la vez que se quitaba el bikini de un tirón. Sus pequeñas tetas salieron a relucir, con el pezón izquierdo adornado con su habitual piercing.

-¡Olé tú, tía!- Gritó Gisela ante la exhibición de su amiga.

-A Agustín parece que ya le gustan más tus tetillas jajaja- Añadió Fonsi, viendo como le quitaba los ojos de encima a su amiga.

-Es un mirón, no vamos a descubrir nada ahora. Venga que se anime alguien más, coñoooo. Que soy la única tía en bolas- Dijo entonces Jenni, haciendo aspavientos con los brazos.

-Qué cari, ¿nos animamos?- Le preguntó Gisela a un Omar que no estaba para nada convencido de desnudarse.

-Venga tío pero si tienes una anaconda ahí guardada jajaja. La llevas marcando todo el rato y ahora te da cosa enseñarla, huevón- Insistió Fonsi.

-Joder… tú primero pues- Terminó cediendo Omar, mientras señalaba a su novia.

-Por fin podrás cambiar de vistas eh amor, porque las tetas de Jenni están ya gastadas de tanto mirarlas- Soltó de repente Judit, provocando muchas risas entre el grupo.

-Estoy mirando recto, al horizonte. La que se deja el cuello de tanto mirar hacia abajo creo que eres tú- Le devolví el ataque, provocando más risas en nuestros acompañantes.

-Joder, problemas en el paraíso eh. Venga pareja desnudaros ya, antes que estos dos se saquen los ojos jajaja- Sentenció Fonsi, partiéndose la caja.

-Venga los dos juntos, a la de tres. Uno, dos, tres- Dijo Gisela, quitándose la parte de arriba del bikini a la vez que Omar se quitaba su slip.

Tampoco era la primera vez que veía el pecho desnudo a Gisela, pero aún así se me empalmó la polla al momento. Me encantaba su tamaño y forma, junto a su cuerpo casi de atleta. Rápidamente aparté la mirada, no quería más discusiones con Judit. Aunque ella no parecía por la labor de reprimirme, ya que estaba concentrada en el miembro de Omar.

Como era de esperar, era bastante grande. Para nada exagerado, pero me superaba con creces. Y estaba completamente depilado, por lo que seguramente parecía aún más grande.

Omar tampoco quitaba el ojo a su novia y dijo:

-Preciosas tus tetas cari, pero yo me he quitado todo.

-¿Ahora quieres que me vean el coño? No te flipes jajaja. No he dicho nada de integral. Que se desnude otra- Respondió Gisela, mirando hacia Judit.

Mi novia, tras ese comentario, se tocó ligeramente el bikini. No tardé ni medio segundo en intervenir:

-Más te vale no hacer ninguna estupidez Jud. No somos como ellos.

Se lo susurré en la oreja, intentando evitar ser escuchado por los demás. Pero mi novia no fue tan considerada:

-¿No somos como quién? ¿Como los demás? ¿Es que están apestados o algo? Pero tranquilo que no, no me voy a quitar nada. Solo me estaba ajustando esto. Estás paranoico perdido…

-Ohhhh- Soltaron Fonsi y Omar al unísono, decepcionados por no verle las tetas a mi novia.

-Os vais a quedar con las ganas de ver las mejores tetas del universo… pajeros. Después el mirón soy yo- Dije entonces, mirando a ambos.

-Casi se las vemos en la piscina esa enorme, la de olas artificiales. Ahora otra vez casi… hostia puta- Deslizó entonces Omar, cogiéndome por sorpresa.

Judit entendió enseguida mi preocupación. No la había acompañado durante un buen rato en el parque acuático, así que no tenía ni idea de lo sucedido. Por ese motivo, rápidamente intervino:

-Solo se me movió un poco el bikini… no exageres. Aunque en una cosa te doy la razón… en que no me vas a ver nada… gilipollas.

Tras decir eso, Judit miró furiosa a su amigo, aunque otra conversación cortó ese mal ambiente.

-Bueno, ha costado un rato pero la mayoría ya os habéis liberado de esta carga llamada ropa. Ay Leah bonita, me había olvidado de ti- Decía Thalía, mirando a la novia de Fonsi.

-No no… yo no tetas. Yo bien con ropa- Respondió la inglesa.

-Está un poco cortada aún. Dadle tiempo jajaja. Venga Dutch y Agus, vosotros qué. Al cabrón este ya se la conocemos bien, pero a ti Agus no. Venga- Insistió Fonsi.

Negué con la cabeza, mientras que Dutch dijo:

-Déjale, es su decisión. Ni él ni Judit están acostumbrados al nudismo, es normal que les cueste. Nosotros porque somos unos pervertidos que nos la pela todo jaja. En fin allá va.

Ni corto ni perezoso, Dutch se empezó a bajar el slip. El cabrón lo hizo de forma lenta, como si de un show se tratara. Primero dejó entrever su pubis, el cual lucía con un poco de vello. Acto seguido, pudimos ver el primer centímetro de su pene, cuyo grosor era impresionante.

-Joder tampoco hay para tanto, me siento un poco observado- Dijo entonces, dejando el slip a esa altura.

-Joder Dutch, cabrón. Solo te falta la barra de striptease y que nos hagas un baile jajaja- Soltó Fonsi, a lo que Jenni añadió:

-No nos dejes así, capullo. Joder vaya polla chaval.

-En tu casa no tienes eso eh guarra- Le soltó de repente Gisela, a lo que Jenni respondió:

-Ya sabes que no, pedazo perra.

Finalmente, Dutch siguió bajando el slip. Fue descendiendo poco a poco, mostrando cada vez más centímetros de esa gruesa polla. Bajaba y bajaba, pero seguía apareciendo carne.

De repente volvió a parar, por lo que mi novia dijo:

-Joder Dutch… te lo tomas con calma eh.

-Ni que tuvieras prisa jajaja- Respondió él, subiendo de nuevo el slip lentamente.

-¿Pero qué?- Soltó Judit, atónita.

-Me lo he pensado mejor. En este pueblucho vengo de vez en cuando y me puede conocer alguien. Me da cosa, a ver si me van a sacar fotos- Dijo Dutch.

-Vaya tela Dutch, ni que fueras un actor famoso- Dijo Fonsi, a lo que su amigo respondió:

-Si alguien me la quiere ver, que os veo muy entusiasmados, que sea en privado jaja.

-Pues ya sabes tía jajaja- Le dijo entonces Gisela a mi novia, dándole un codazo. Una Judit que no podía ocultar su decepción.

-Eso, id las dos a su cuarto y se la chupáis a la vez. Que Gisela te enseñe, que tiene experiencia- Les dije a ambas, bajando el volumen para que nadie más pudiera escucharme.

Gisela se limitó a negar con la cabeza, a la vez que se alejaba de nosotros. En cambio, Judit sí me respondió:

-Y sigues y sigues y sigues… No he enseñado absolutamente nada y ya estás quejándote.

-Has enseñado las ganas de ver polla que tienes- Me limité a decir.

-Pff… hasta luego- Finalizó la conversación Judit, siguiendo a Gisela.

Estuvimos un buen rato tomando el sol en esa cala, la cual era bastante más tranquila que la playa anterior. Había menos gente y menos ruido, así que nos relajamos en las toallas. Aunque yo, estaba de todo menos relajado.

-Me voy un rato al agua- Me avisó Judit, que siguió a Dutch, Omar y Gisela hacia la orilla.

No le hice ni caso. Si tenía que expresar como me sentía verla junto al tonto de Omar en pelotas, nos íbamos a enfadar aún más. Así que simplemente cerré los ojos y, como dijo Thalía minutos antes, dejé que la brisa acariciara mi piel.

-Tengo un hambre que da calambre- Dijo de repente Fonsi, haciendo que abriera los ojos.

-Es buena hora para ir a comer. Volvamos con los demás y busquemos restaurante- Propuso entonces Dutch.

Dicho y hecho. Los nudistas se vistieron y empezamos el camino hacia la playa inicial. Todos reían y hacían bromas, menos Judit y yo, que estábamos bastante serios y sin ganas de marcha.

Comimos en un restaurante cercano, hasta que llegó el momento de hacer planes para el resto del día. Por la noche seguramente iríamos a una discoteca, mientras que la tarde aún la teníamos libre.

-Lo que sea menos playa- Decía Fer, a lo que Jenni respondió:

-Sí tío, estoy hasta los cojones. Algo más divertido o qué.

-Yo ahorraría fuerzas para la noche, si pretendéis salir- Propuso entonces Jordi, a lo que asentí.

-Te haces viejo amigo Jordi jajaja. Podemos ir de “tranquis” por el pueblo, no sé- Respondió Fonsi.

-No es mala idea. Paseamos un rato, bajamos la comida y quizás se nos ocurre algo- Añadió Dutch, entusiasmando a Raquel:

-¡Me gusta! Por aquí parece que hay un montón de tiendas. ¡Vamos de “shopping”!

Tras pagar, nos levantamos para empezar el paseo de esa tarde. Aunque Fer intervino:

-Yo estoy molido tíos. Me vuelvo al hotel si no os importa.

-Vengo contigo. Paso de ir de compras. Si sale algún plan divertido, me avisáis- Añadió Omar.

-Nosotros creo que nos separamos aquí también. Rodri tiene un colega en un gimnasio de por aquí y queremos ir a verle- Confesó Nerea, agarrada de la mano del musculitos.

Yo también prefería ir al hotel y tumbarme. No estaba de humor para socializar ni mirar estúpidas tiendas. Así que sin decir nada, me posicioné junto a Omar y Fer.

-¿No vienes?- Se interesó Judit, al ver mi movimiento.

-Paso, estoy cansado. Diviértete- Dije, muy secamente y sin mirarla.

-Joder…

-Total, ya estás acostumbrada a ir sin mí- Solté entonces.

-Joder no empieces otra vez- Me dijo Judit.

-Aún no me has dicho cómo fue ayer, por cierto- Pregunté de repente, manteniendo mi mirada fija en el horizonte.

-Bien, qué quieres que te diga. Normal, todo normal. Ya sabes que te llamé, que me preocupé por ti…

-¿Y nadie intentó nada? No estando yo ahí…- Deslicé.

-Jooooder, no. Oooootra vez… Qué pesadez dios mío. Te crees mi guardián o algo. Que me liaré con todos los tíos, a la que te apartes diez segundos de mi lado… en fin paso. Me voy con estos- Dijo ella finalmente, apartándose de mí.

No cambié mi compostura. Me mantuve quieto, firme, frío. Aunque por dentro estaba roto.

Dutch nos debió ver discutir, porque se acercó un momento y me dijo:

-No sé qué está pasando entre vosotros. Sé que no es asunto mío y que no quieres mi ayuda. Me quedó claro. Pero creo que estás meando fuera de tiesto.

-Mejor prevenir que curar- Me limité a decir.

-Claro… lo entiendo. Pero hay un término medio. No puedes estar a la defensiva todo el día. No te ha dado pie a que la trates así. Mira, me creas o no, ayer por la noche estuvo llamándote todo el rato. Ya habrás visto las llamadas perdidas. No dejaba de pensar en ti. Y obviamente no hizo absolutamente nada raro- Me contaba Dutch.

-Ya… pero ahí se quedó, hasta las tantas. Muy preocupada estaría sí…- Respondí con ironía.

-No puedes ser tan egoísta Agus…- Me dijo entonces el amigo de mi novia.

-Y tú… con el puto striptease que te has marcado antes… como te gusta exhibirte eh. No me des lecciones, anda. Te tiras a Gisela, que tiene novio y es tu amigo. Estás a la expectativa como un buitre- Respondí.

-Me apena que tengas esta imagen de mí, Agustín. Pensaba que éramos amigos, que teníamos confianza. Ya hablamos del tema Gisela. No tiene nada que ver con Judit. No quiero sonar a fanfarrón, pero puedo tener a la que quiera. ¿Vale? Me estás viendo con una tía distinta cada vez. Y las que no ves.

-Pero te ponen con novio o casadas. Algunos sois así- Le corté de repente.

-Piensa lo que quieras. Pero no voy a por tu novia. Aunque si sigues así, la perderás seguro- Dijo Dutch finalmente, marchándose con los demás.

Yo también me fui junto a Fer y Omar, para dirigirnos al hotel.

Llegué a mi habitación tras el breve trayecto. Los dos amigos se lo habían pasado charlando, mientras yo disimulaba con el móvil. Mi relación con el grupo no era la mejor, quería intentar integrarme, pero me estaba siendo imposible.

Me puse ropa cómoda y me estiré en la cama, dispuesto a dormir un rato.

-¿Sí? ¿Núria?- Respondí a la llamada que me había despertado, viendo en el móvil el número de Marcos.

-¿No sabes leer o qué? Jajaja- Escuché una voz masculina.

-¿Marcos?

-El mismo. ¿Cómo va?- Me preguntó mi amigo.

-Pero… bueno bien. Pero oye… ¿Y tú qué tal? Suenas muy bien- Le dije, gratamente sorprendido.

Y es que su recuperación iba realmente bien. En nuestra última visita, pude comprobarlo. Pero aún hablaba con alguna dificultad, por lo que escucharlo con nitidez era una grandísima alegría.

-¿Es que antes sonaba mal? Jaja es coña. Pues nada todo genial, ya te contaré. A ver si venís pronto Judit y tú- Decía Marcos.

-Bueno… ahora nos pillas de vacaciones…- Empecé a decirle.

-Oh vaya, ¡ya ni me acordaba! No os quiero quitar tiempo pues. Sólo te llamaba para decirte que en una o dos semanas podríamos vernos. Pero todo el grupo, como en los viejos tiempos- Me decía Marcos, pillándome por sorpresa.

-Bueno, el grupo… está “regulín”- Confesé.

-Ya ya… no te preocupes. El tiempo todo lo cura. Hablé con Fran y Paco ayer. Están deseando que nos volvamos a ver. Todo volverá a la normalidad, ya lo verás. Por cierto, ¿te suena Yaiza? Una rubia pequeñita que era muy amiga de Núria y Judit. Pues está por la ciudad de nuevo, me dijo la parienta- Me contaba Marcos, a lo que respondí escépticamente:

-Sí, la conozco, es muy buena chavala. Y bueno… ojalá sea así, ojalá todo vuelva a la normalidad…

-Ya verás que sí. Te dejo, no quiero robarte más tiempo. ¡Recuerdos a Judit! Nos vemos, amigo- Dijo finalmente Marcos, despidiéndose de mí.

No podía ser verdad, no me lo terminaba de creer. Esa llamada era un oasis en el desierto. Una vía de escape a ese grupo de mierda que había puesto contra las cuerdas mi relación. Era la oportunidad de, como decía mi amigo Marcos, volver a la normalidad.

Estaba deseando hablar con Judit para contarle la noticia. Seguramente sería difícil apartarnos del grupo súbitamente. Pero al terminar el viaje, estaba decidido a retomar contacto con el anterior grupo e ir apartando este. Con el tiempo, seguro que nos olvidábamos de estos tarados.

-Como te gusta dormir eh- Escuché una voz femenina.

-¿Ya estás aquí?- Le dije a mi novia, que había vuelto del paseo.

-Sí, siento estropearte tu enésima siesta- Me dijo ella, a la vez que se empezaba a desvestir.

-Las vacaciones son para relajarse… por cierto qué haces…- Dije, bostezando.

-Me pego una ducha rápida, me arreglo y nos vamos a cenar. Después iremos a una disco de por aquí. Bueno, al menos yo- Dijo ella finalmente, entrando en el baño.

Sábado por la noche y el viajecito de las narices se me estaba haciendo interminable. Me quedaba una noche de fiesta, para dejar paso a un presumible día de más playa y más fiesta. Menudas vacaciones.

Al cabo de unos minutos, Judit salió de la ducha y empezó a secarse el pelo.

-Oye, quiero decirte que…

-Luego luego, anda dúchate y luego me cuentas- Me respondió ella.

-Es importante. Y da igual el orden, si al final te tendré que esperar yo a ti- Respondí.

-Venga dime.

-Me ha llamado Marcos, dice que está recuperado- Le di la noticia a mi novia.

-¿No me jodas?- Dijo entonces Judit, parando el secador de golpe.

-Sí… y bueno, que tiene contacto con Fran y Paco… y también con Yaiza- Seguí explicando.

-¿Yaiza? Joder… hace siglos que no sé de ella…- Decía Judit, alucinando con la noticia.

-Y nada eso, me ha dicho de vernos la semana que viene. Quizás podemos retomar el contacto… todos juntos.

Tras decirle eso, Judit vino hacia mí y me abrazó. Fue un abrazo dulce y sincero. Pese a su carácter fuerte, pese a intentar tapar sus debilidades, Judit también lo estaba pasando mal esos días. Tantas discusiones hacían mella. Y en el fondo, sabía que ella me quería.

-Venga… dúchate- Me dijo, con alguna lágrima cayendo de sus ojos.

Tras la ducha, empecé a ponerme los calzoncillos y vi como Judit ya iba bastante avanzada. Su culo estaba tapado por un pequeño tanga azul, mientras que arriba parecía llevar un top del mismo color. Entonces se giró y pude ver la prenda.

-¿Pero qué cojones?

-¿Te gusta amor?- Me preguntó.

-¡Pero si tienes las tetas al aire Jud!

Y no mentía, las tenía totalmente visibles. El top se ajustaba alrededor del contorno de sus tetas, bajando hasta casi el ombligo, donde terminaba la prenda. Era precioso, de un azul marino muy llamativo que resaltaba en unas tiras oscuras que había por toda la prenda. El pequeño problema es que, más allá de las tiras, el top era casi transparente.

-No… espera…

-¿Pero no te ves en el espejo? Si es como si no llevaras nada… joder se te ven los putos pezones Judit… ¿Y de dónde cojones lo has sacado? Nunca te lo he visto- Le dije, mosqueado.

-He dicho que esperes, joder. Me lo he comprado hoy en el pueblo… bueno ha sido un regalo de Dutch. Por el incidente cuando le acompañé el otro día en la cena esa- Seguía contando Judit, mientras se ajustaba el top.

-No te creo que vayas a salir ahí… no puedes ser tan…

-¿Puta? No, no lo soy y no voy a salir así. Me he comprado dos pezoneras, ves. Me las pongo así… y así… y listos- Decía Judit mientras se ponía dos pegatinas de mierda en los pezones.

Esa chapuza arreglaba un poco el panorama. Ya no estaba enseñando los pezones, al menos. Aún así, era una prenda demasiado atrevida. Seguía siendo bastante transparente, pese a que las tiras más oscuras tapaban lo suficiente para evitar la vulgaridad. Encima, la prenda se encajaba perfectamente en su pecho, mostrando sin tapujos su enorme tamaño y forma. Y el escote, directamente, era bestial. No entendía como los dos tirantes del top podían soportar tremenda delantera.

-A ver… cómo te lo digo para no nos enfademos otra vez. Es que los pezones… sí que son importantes. O sea taparlos digo, obviamente. Pero hostia Jud… aunque fuera negro mate… ¿no ves las tetas que te hace? Vas pidiendo guerra- Le dije, intentando controlar mis palabras.

-Es mi pecho, lo siento si te molesta. Se ha terminado el tener complejo- Dijo mi novia, mientras se ponía unos pantalones vaqueros.

-Es que no… no ocultan nada. Se te aprecia totalmente la caída, Jud. El escote es criminal… es mucho peor que un bikini. Se ve todo el nacimiento de tus pechos, hostia. Y así de perfil… joder Jud se te ve toda la forma… toda la redondez.

-Gracias por apreciar mis tetas, amor. Y por lo que veo, tampoco te disgusta tanto el top al final- Respondió Judit, mirando mi excitada entrepierna.

-Claro que estoy empalmado, no te jode. Y eso que te he visto mil veces desnuda. Imagínate a los tíos del grupo… se van a hacer mil pajas contigo- Insistí.

-Mira- Dijo de repente mi novia, cogiendo una camisa blanca de una bolsa y poniéndosela.

Su look seguía siendo atrevido, aunque había cambiado radicalmente. Se había hecho un nudo en la parte inferior de la camisa, a la par que mantenía los botones desabrochados. De esta forma, seguía mostrando buena parte del top azul y del escote, aunque por lo menos se cubría más de medio pecho.

El resultado era mejor, sin duda, pero me seguía generando dudas. Judit siguió con sus intentos por convencerme:

-No se ve nada de la zona de los pezones. Y si se llegara a mover o algo, llevo las pezoneras. Joder, no te quejes de esto también eh. Por favor.

-Venga… vale. Me sigue pareciendo demasiado escote, pero para que veas que no soy un celoso controlador- Le dije.

-Nooo para nada jajaja menos mal amor, muchísimas gracias. Eres muy comprensivo jajaja- Se burlaba Judit, hasta que me dio un pico.

Mi novia terminó de arreglarse, mientras yo me ponía también unos vaqueros y una camisa roja veraniega.

La cena con el grupo fue bastante bien. Nadie hizo comentarios extraños sobre el “outfit” de mi novia. Estaba espectacular, con un escote llamativo, pero la camisa ocultaba las transparencias de ese top azul infernal.

Me fijé en los demás y había de todo, sobre todo entre las chicas. Vestidos, camisetas, tops. Todas estaban muy guapas. En cuanto a los chicos, las camisas eran la tónica dominante, con estampados diversos.

Tras la cena llegamos a la discoteca y nos dirigimos a la cola. Casi al llegar a la misma, un tipo desconocido se dirigió a Dutch:

-Bueno bueno bueno… pero a quien tenemos aquí… al tío más falso y traicionero que existe en la faz de la tierra jajaja.

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