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El viejo y la arqueóloga parte 8

Elena le cuenta a Nacho, mientras lo masturba, cómo fue violada por la pasión de dos viejos. Él, lejos de repudiarla, anhela verla convertirse en su puta. Ahora, con el pelo cortado y el bikini mínimo, ella espera a los hombres en la piscina, sabiendo que él la observará.

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EL VIEJO Y LA ARQUEÓLOGA PARTE 8

_ ¿Qué coño hace este aquí?_ grité, el viejo tuerto me miraba con cara de loco y Don Eusebio no podía contener la risa, estaba la mar de divertido el cabrón.

_ ¿TE DIGO QUE QUÉ MIERDA HACE ESTE SUBINORMAL AQUÍ?_ grité, yo estaba descalza sobre la cama con el vestido todavía subido, intenté bajarlo pero estaba trabado en mis muslos y le estaba enseñando gran parte del coño a ese viejo, sin querer, logré bajar otro poco la falda.

_Solo quería verte el culo, solo eso_ dijo don Eusebio

Y entonces el tuerto volvió a hablar.

_La de pajas que me he tenido que hacer desde que te vi en la piscina enseñando esas ubres!!! Ese culazo!!....esas piernas….zorra, estás buenísima….._

Yo me le quedé mirando sin entender nada.

_Dile que se corte un poco_ dije al viejo

_Cada vez que te veía con ese cuerpazo de puta me he tenido que aguantar las ganas de ir arrancarte el bikini, dejarte y en pelotas y follarte allí mismo_ dijo el viejo, tenía el pelo ralo y canoso y largo a los costados, debe medir cerca de 1,80 y tiene un cuerpo flaco y correoso, con su panza cervecera, un asco.

Escucharle hablar así de mí, me angustió, unas lágrimas asomaron sin que pudiera reprimirlas.

_ ¿Vas a dejar que me hable así?_ dije al viejo

_Solo se está desahogando el pobre, es que le tenías muy mal_ dijo el viejo

_ Me da igual que hubiera sido delante de tus hijos y de tu esposo, te hubiera follado allí mismo…._ dijo el tuerto

No pude evitar que los ojos se me llenaran de lágrimas.

Me bajé de la cama.

_Me marcho de aquí….que te den a ti y a este subnormal…_ dije al viejo

Entonces el tuerto me cogió entre sus brazos, me resistí y sentí el rasgado de la tela al romperse, una teta cayó por fuera, el tuerto había roto el vestido por delante.

_ ¿Pero qué haces?_ dije

El tuerto tenía una cara de loco asesino y le pegó otro tirón al vestido y se rompió otro poco y cedió y mi otra teta quedó expuesta, estaba desnuda, enseñándole las tetas a ese viejo demonio.

Le di un empujón y pasé por su lado y entonces don Eusebio me intercepto y me cogió de la cintura.

_Tranquila, Elena, era un vestido barato, luego te compro otro_

_El vestido me importa una mierda_ dije

_Tranquila…..solo estamos jugando un poquillo_ dijo y en realidad el sentir sus manos en mi cintura y su mirada me había calmado súbitamente.

_Hay que ver las tetazas que tienes_ dijo, yo estaba con tacones y su cabeza quedaba a la altura de mis pechos, acercó su boca y me besó un pezón y este inmediatamente reaccionó, poniéndose como una piedra y luego su boca fue hasta el otro pecho y besó delicadamente el pezón, su lengua era rasposa como la de un gato, una lengua de lija.

Entonces sentí que el tuerto se pegaba a mi espalda y me cogía por los hombros.

Por primera vez en mi vida tenía las manos de dos hombres sobre mi cuerpo, y me estremecí, una sensación de temor y ansiedad se mezclaba en mi mente como un coctel fuerte, explosivo.

El tuerto bajo una mano hasta mi cadera, muy cerca de la mano del viejo y luego bajó y se metió entre mi cuerpo y el suyo y sobó una nalga con delicadeza.

Ahora todo sucedía como en cámara lenta, con mucha morosidad, sentí una boca en mi cuello, sentí la polla del tuerto apoyada en medio de mis nalgas y su mano recorriendo mi cadera y mi culo y el viejo seguía besando mis pechos, lamiendo, chupando mis pezones.

Y la boca que besaba mi cuello era la del tuerto, dos bocas, dos lenguas recorriéndome, las dos lenguas de esos viejos sobre mi piel y comencé a dejarme llevar, entraba en una suerte de trance, en que esos dos viejos actuaban como una sola entidad y una mano pasó por delante y acarició mi muslo y creo que era la mano del tuerto, pero ya no estaba segura de quien era quien.

El viejo cogió mi mano y la llevó hasta su polla, y la toqué por sobre los pantalones, esa polla que ya conocía bien, enorme, gorda, a punto de estallar, latiendo y eso también me tranquilizo, tocar esa polla, sentirla viva y erecta para mí y por mí.

Y la boca que besaba mi cuello siguió subiendo y cerré los ojos y esa boca me besó el borde de la barbilla y luego los labios y otra mano me retorcía un pezón y podía ser una mano del tuerto y no quería saberlo y unos labios se apoyaban en los míos y entreabrí mi boca y dejé que me besara y luego otra boca lo hizo y entonces sí, estuve segura que me estaba besando con los dos y unas manos se metieron bajo la falda y me acariciaron el coño desnudo.

Y el aliento de las bocas que me besaban era muy parecido, a tabaco y alcohol, aliento a rancio, a viejo, a podrido, a dientes mal lavados y las lenguas me estaban volviendo loca, mientras uno me besaba en la boca, el otro volvía a la carga con mis pechos y estos eran sobados y estirados, desde atrás y adelante y otra mano me acariciaba el culo por debajo de la falda y pellizcaba mi nalga y esa mano se metía por dentro de las nalgas, entre medio de ellas y un dedo rozó mi ano y volví a estremecerme y me di cuenta que estaba temblando entre medio de esos dos viejos uno por detrás y otro por delante.

Y no quería que pararan, era una sensación nueva y morbosa como nunca había vivido, una sensación de irrealidad, avasallante, que no podía detener ni tampoco quería…

Y un nuevo tirón de la tela que se rasgaba, por detrás, el tuerto estaba destrozando mi falda y yo continuaba con los ojos cerrados, no quería abrirlos por nada del mundo, quería permanecer a ciegas, hundida y cobijada por esas tinieblas y los jirones de tela eran apartados y desechados y el tuerto, tenía que ser él, se agachaba, detrás de mí y una boca se posaba en mis nalgas y las besaba y unas manos seguían sobando y apartando un glúteo del otro y una nariz en medio de mi culo y una lengua lamió mi ano y lo humedeció y casi pierdo el equilibrio y caigo hacia adelante, pero me cogí de la polla del viejo y sus dedos seguían en mi coño y me besó en la boca y sentí el ruido de chupeteo en mi culo y esa lengua gorda penetraba mi intimidad, violaba toda mi dignidad y me estaba encantando y me dejaba llevar y llevé una mano hacía atrás y acaricie esa calva, eso pelos raleados a los costados de la cabeza y esa lengua sucia me penetraba y se hundía en lo más profundo de mi ano y recibí un azote suave en mi culo y una sobada.

_Vaya pasada de culo_ dijo el tuerto, antes de volver a meter su cara en medio de mis nalgas.

_Ves que te iba a gustar, Elena, déjate llevar, zorrita_ dijo el viejo y escuché como se desabrochaba el pantalón y la hebilla del cinturón hacía un ruido metálico al caer y luego estaba cogiendo su polla desnuda y húmeda.

Y lo estaba pajeando y escuchaba el ruido pesado y rítmico de las respiraciones de los tres y los jadeos, mis jadeos y luego mis gemidos y la boca del viejo volvía a chuparme los pezones y el tuerto me estaba llevando a un paraíso infernal con su boca en mi culo y entonces comencé a temblar y no me daba cuenta de lo que me estaba pasando y los dedos gruesos y callosos del viejo me penetraban el coño y estuve a punto de caer al suelo y esos dos viejos me sostuvieron y escuché sus risas ahogadas, se burlaban de mí y una de mis manos pajeaba esa gran polla y la otra acariciaba la cabeza del tuerto y entonces sentí un lengüetazo feroz sobre toda la raja de mi culo y la punta de la lengua se enroscó en mi esfínter y comencé a correrme.

_Diooooosss!!!!..........auhhhhh!!!......que bueno…….que bueno….me corrooooo!!!!!_ dije, entre balbuceos incoherentes, otra vez me tambaleaba y mis piernas temblaban y abrí los ojos y sentí como me arrancaban los últimos jirones del vestido y estaba completamente desnuda, montada sobre mis tacones y entonces, apenas me estaba reponiendo del orgasmo, cuando sentí una polla desnuda frotarse en mi coño desde atrás.

Quise resistirme pero sin ninguna convicción y una mano callosa subió una de mis piernas en el aire y esa otra polla me penetró desde atrás, con suavidad.

Era el tuerto, me estaba follando de pie, mientras me mordía un hombro y el viejo seguía chupando mis tetas por delante y ahora sus manos también apretujaban y sobaban mis pechos y me besó en la boca”

_ ¿El encargado de la piscina te estaba follando?_ dije, sin poder salir de mi asombro

_Si, ese que le dicen el tuerto…._ dijo Elena y entonces cogió mi polla, metiendo su manita por dentro de los calzoncillos.

_ ¿Follaste con los dos?_ dije, en voz baja, como si alguien más pudiera escucharnos

_Si…… ¿Quieres que te cuente?.....fue la cosa más tremenda….que…_ comenzó a decir ella, la interrumpí.

_ ¿Con los dos? ¿Al mismo tiempo?_

_Mira cómo estás…..mira como está tu polla…….quieres que te cuente….me volvieron loca…follé con los dos, si….con esos dos viejos…._

Elena me pajeó con fuerza unos minutos y pegó su cuerpazo magullado al mío.

_ ¿Te dieron por el culo?....... ¿Los dos?_

_Si….primero uno y luego el otro….y luego……_

_ ¿Luego qué?_ dije, respirando entrecortadamente, con la mente saturada de esas imágenes de ella entre medio de los dos viejos, del vestido destrozado, del tuerto follándola desde atrás.

_ ¿Quieres que te cuente?_ dijo ella y la punta de su lengua se introdujo en mi oreja y su aliento era abrasador

Escuché el ruido acuoso de mi propia polla, en la paja que Elena me estaba haciendo.

_ ¿Quieres que te cuente, cornudo?_ dijo ella

Sollocé, estuve a punto de correrme, cerré los ojos, la otra mano de ella me acaricio el pecho.

_Cuéntame…._ dije

“El tuerto me follaba por detrás, su polla en mi coño y me apretujaba un pecho y el viejo me metía dos dedos en la boca y yo se los lamía y luego era el propio tuerto, quien me metía sus dedos en la boca y yo volvía a lamerlos y luego me besaba con él y luego con el viejo y en un momento, el tuerto quitó su polla de mi coño y el viejo intentó penetrarme por delante, pero la diferencia de altura no lo permitía, yo estaba con tacones y su polla es muy larga, pero solo podía introducir la cabeza y la quitó y entonces se puso de rodillas y comenzó a quitarme los zapatos y el tuerto volvió a levantarme una pierna y volvió a penetrarme.

Su polla no es tan grande como la del viejo, pero es un pedazo de verga, más grande que la tuya, supongo que te excitará saber eso.

Y entonces sí, ya estaba descalza y el viejo, don Eusebio, volvió a intentar follarme por delante y esta vez me la metió casi hasta la mitad y entonces el tuerto me cogió de las nalgas y me subió en el aire y me arrojó sobre el cuerpo obeso del viejo y esta vez sí, quedé prácticamente empalada en la enorme polla del viejo neandertal y me abracé a su cuello y nos besamos y entonces sentí un dedo del tuerto metiéndose en mi culo y un azote en la nalga.

PLASSSS…..PLASSSSS…. _AHHHHHHH!!!!........_

La polla del viejo me penetró totalmente y el dedo del tuerto profanaba mi ano.

_Que zorra eres, joder…..y tan de señora que vas por la vida, guarra_ me insultó el tuerto y se pegó más a mí y entonces quitó su dedo de mi culo y sentí su polla, estaba intentando darme por el culo, en el aire mientras era empalada por el viejo.

Debió flexionar sus piernas, no sé cómo lo hizo pero de pronto comencé a sentir que esa polla se estaba metiendo en mi culo.

_No……no……_ dije, pero más como no creyendo lo que estaba pasando, no lo creía en verdad, ahora tenía dos pollas dentro de mi cuerpo.

Un empujón seco y luego un gran dolor, me había enculado sin más lubricación que mis propios flujos y el sudor.

_Joder, se la has metido a la bestia, quillo_ dijo el viejo

_Ya la tiene en el culo, ahora que se la aguante…._dijo el tuerto y los dos se rieron y luego un doble movimiento de penetración y otra vez sentí que perdía la conciencia, vi todo como cubierto por una gran neblina, escuchaba que hablaban y no entendía lo que estaban diciendo y comencé a correrme con esas dos vergas dentro de mi culo y de mi coño y sus bocas que me besaban el cuello y la nariz y la boca y el hombro y otra vez uno de los dos me mordía el hombro.

Cuando abrí los ojos, luego del orgasmo, lo primero que vi fue el rostro sudoroso del viejo neandertal mirándome, rojo por el esfuerzo, aunque parte del peso de mi cuerpo era soportado también por el tuerto, su polla en el culo me quemaba como hierro ardiente.

_AYYYYYY!!!!....._ exclamé

_Venga, vamos a ponerle cremita en el culo…_ dijo el viejo.

El tuerto se salió de mí culo con un ruido de descorche de botella.

El viejo me depositó en el suelo, me tambalee hacía atrás y el tuerto me abrazó por detrás y nos besamos en la boca, guarramente, creo que no podía caer más bajo pero en ese momento no me importaba, ese viejo tuerto al que no miraría más de un minuto en cualquier otra circunstancia, era mi amante y ya me había dado por el culo y luego me arrastró hasta la cama y se dejó caer en ella y se quitó los pantalones y los zapatos y me cogió del pelo y yo anduve gateando sobre la cama hasta llegar a su polla y me la metí en la boca, se la estaba chupando, de rodillas, a cuatro patas sobre la cama y el me seguía teniendo cogida por el pelo y guiando la mamada de ese modo y me quitó la polla de la boca.

_Cómeme las pelotas, guarra_ dijo y comencé a lamer sus huevos con la lengua en forma concéntrica, haciendo círculos de baba sobre sus testículos.

Y entonces sentí algo húmedo y fresco en mi culo, era el viejo que estaba untándome con ese aceite que tiene, lo supe más que lo vi y supe también lo que vendría y lo anhelaba.

_Es una puta mamadora_ dijo el tuerto

_Va a exprimirte el churro que no veas_ dijo el viejo y se rieron y luego sentí como me acomodaba, como tiraba de mi cadera para que mi culo quedara al borde de la cama y sentí una gran expectativa por lo que estaba por venir y luego la cabeza de su polla, presionando, abriendo, separando esas paredes de carne trémula.

_Joder y tan cerrado que lo tenías ayer, mira ahora como se abre, como una flor…..una flor de culo…._ dijo el viejo

_Reviéntale el culo, burraco_ dijo el tuerto y el viejo empujó y comenzó a hundirse dentro de mí y una de sus manos comenzó a jugar con mi clítoris, de un modo algo torpe, pero era suficiente para aliviar la tremenda enculada y trate de no pensar, de concentrarme en mamar esa polla del tuerto.

Y cerré los ojos y saboreaba esa buena verga erecta dentro de mi boca y el olor del líquido pre seminal me saturaba la garganta y solo era una lactante que quería chupar, que percibía el mundo de esa forma, chupando y luego un azote.

PLASSSS!!!! Y otro

PLASSSSSS!!!

Y ahora había un suave vaivén y la verga enorme que entraba y salía de mi culo y mis glúteos lo aprisionaban, todo era apretado y suave allí detrás y esa polla se ajustaba a mi esfínter y mi ano se ajustaba a esa polla y mi boca se ajustaba a esa otra verga, del tamaño justo para mamarla, para sentirla adherida a cada pliegue de mi boca.

Y otra vez sentí que perdía la conciencia y el viejo me azotaba el culo y el tuerto también lo hacía, me azotaban el culo entre los dos y la sensación era tan plena y placentera como jamás pensé que podía ser que te atizaran el culo, sentía el sonido del impacto de la mano contra la nalga y luego el ardor y la piel que me quemaba y me estaba muriendo de placer y la verga ya era parte de mi boca y la otra verga era parte de mi culo, estaba tan dentro de mí que me sentía llena por completo y sentí que un espasmo me recorría entera, de los pies a la cabeza, una corriente eléctrica que me dejaba temblando y con el cuerpo tenso y a punto de estallar.

Y luego perdí la conciencia, no era consciente de que me estaba corriendo, solo sentía esa verga en el culo que me estaba matando de placer y los insultos del viejo.

Y esa otra verga en mi boca y mis gritos eran sordos, amordazados por esa gorda ventosidad dentro de mi garganta.

_Mira cómo te gusta tener dos pollas para ti solita…..mira como mola….._decía el viejo, era lo primero que escuchaba luego del orgasmo

_Para…..para un poco joder……_ le dije, sentí que me ahogaba, el corazón se me salía del pecho.

_ ¿Qué tienes, estás bien?_ dijo el viejo

_Ha sido el mejor puto orgasmo de toda mi vida….._ dije, entre sollozos y ellos se rieron y luego el tuerto me cogió del pelo e hizo que me metiera su polla en la boca otra vez.

_ ¿Fue el mejor orgasmo de tu vida?_ dije

_Sin dudas, hasta ese momento si, fue tremendo……bestial……. no fue un orgasmo….no sé qué coño fue eso_ dijo Elena

Su manita seguía masturbando mi polla, que goteaba.

_ ¿Te gustan las pollas grandes? Que te follen duro…._dije, desafiante

_ ¿Quieres jugar?...pues sí, me encanta, me encanta sentir una polla en el culo y otra en la boca…..es lo mejor…_ dijo Elena y me sacudió la polla con fuerza, gimotee, era una babosa entre sus manos, mi cuerpo perdía consistencia, quería que me humillara, escucharla decir las cosas más humillantes.

_Te has convertido en la puta de esos viejos….una zorra porno….una guarra_

_Si, joder…no sabes qué bueno fue……ser una guarra, una tetuda guarra, se volvían locos con mi culo, con mis tetas, con mi boca…….me usaron…..por todos mis agujeros….-

Una mujer casada. Madre….-

_Si, una señora………una dama….eso les ponía mucho, follarse a una señora joven y tratarla como una zorra…… ¿Y sabes una cosa? Me encantaba, cornudo…..me encantaba y luego monté al tuerto y me hizo botar sobre su polla como un muñeca inflable y me sobaba las tetas y me las azotaba, a lo bestia, me dejó los pechos marcados de las bofetadas que me dio y luego me chupaba los pezones y me los mordía y el viejo se puso detrás de mí y ya te puedes imaginar, cornudo, lo que hizo conmigo….-

_Te dio por el culo ¿verdad?_

_Ven siéntate el borde de la cama_ dijo Elena, me senté al borde de la cama y ella se sentó detrás de mí, sus tetazas se pegaron a mi espalda y sus piernas me rodearon, como una medusa que atrapa a su presa y cogió mi polla.

_Te amo, Nacho…..te amo cornudo…._ dijo en mi oído.

Sentí que me moría de placer, de morbo, de humillación.

_El viejo se puso detrás de mí y me volcó sobre el cuerpo del tuerto, mis tetas se pegaron a su pecho lleno de pelo cano y don Eusebio me la metió por el culo, otra vez, me sodomizaba nuevamente, otra vez tenía dos pollas dentro de mi cuerpo y el tuerto me cogió la cara y me besó, mientras esa polla del viejo neandertal me partía en dos, y sentía las dos vergas moverse dentro de mi cuerpo, casi que se chocaban, separadas por las paredes de la vagina y la lengua del tuerto dentro de mi boca y mi lengua comenzó a enroscarse con la suya y sentía un fuego que me quemaba enterita y otra vez me corrí, cornudo, me corría con dos pollas dentro de mí y luego, el que me dio por el culo fue el tuerto, y el viejo de pie sobre la cama hizo que le comiera la polla y no se las veces que me corrí, perdí la cuenta, y la conciencia, no sabía ni como me llamaba y luego se corrieron sobre mis tetas y mi cara, me bañaron en leche y luego me llevaron al baño mugriento de esa casa ¿Y sabes que hicieron, cornudo? Me mearon, me mearon de los pies a la cabeza, yo de rodillas sobre el suelo de la bañera y tragué su meada también y estuve a punto de correrme mientras me bañaban con su meada caliente, su pis corriendo por mis tetas y yo sacaba la lengua para tragar los últimos chorros de orín de esas bestias_

No pude más, comencé a eyacular, con la mano de Elena destrozándome, guiando la corrida abundante sobre mi propio vientre y su lengua lamiendo mi oreja.

Y luego fui cayendo hacia atrás en la cama, ella todavía me abrazaba por detrás, la aplasté, sus piernas seguían enroscadas en mí, como una víbora pitón que estruja la presa.

_ ¿Fue realmente así?_ dije, tratando de recuperar el ritmo normal de mi respiración.

_Si….fue así……fue tremendo…….humillante….._

_Fue……_

_Fue una locura, apenas puedo creer lo que paso……trato de asimilarlo….pero fue demasiado…….demasiado….._ dijo ella.

Ahora el tono de su voz había cambiado, había pasado de la euforia a la angustia.

_No puedo creer que haya pasado todo esto, de principio a fin, lo del cine, lo de la cueva y ahora esto y que esté aquí escuchando y que me estés llamando cornudo_ dije

Ella me abrazó y me besó en el cuello, desde atrás.

_Perdona….que te haya llamado así……es que sabía que te pondría eso……_ dijo

Y entonces cerré los ojos y dije lo que dije, del mismo modo que le había dicho eso al viejo de que éramos una pareja liberal, eran como impulsos que no podía contener.

_Quiero verlo…..quiero verte con el viejo o con los dos….necesito verte…._ dije

_No sé si quiero repetir la experiencia…..no lo sé…_ dijo ella y me acunó entre sus brazos y sus piernas, meciéndome, mi espalda aplastando sus pechos.

_Quiero verte………necesito verte……_ repetí, como una letanía, como un mantra.

Luego nos dormimos, abrazados.

Cuando desperté ella estaba en el cuarto de los niños.

Volví a repasar lo que habíamos hablado ¿Había sucedido todo eso o había sido un sueño?

No, era real, los recuerdos fueron tomando forma en mi mente, tuve el impulso de salir huyendo de ese pueblo, escuchaba las voces de los niños, joviales, hablando con su madre, le reclamaban algo y ella les estaba dando una indicación, algo sobre la ropa que debían ponerse.

La vida continuaba, la vida nos seguía arrastrando y llevando en su cotidianidad y normalidad.

Aunque paralelamente había otra vida, en la que Elena era la puta de esos viejos que se habían cansado de darle por el culo, en donde ella me llamaba cornudo y me masturbaba.

Desayunamos en el hotel y luego decidimos ir a la piscina, ya era fin de semana y no habíamos hablado de marcharnos.

El tuerto sonrió en cuanto nos vio entrar con los niños.

_Ahora os traigo una tumbona, la había apartado para vosotros_ dijo él, claro, teníamos un trato preferencial.

Y luego Elena se tumbó al sol, luego de ponerles protector solar a los niños y ellos se metieron en el agua.

La piel de mi esposa había tomado ese color dorado, exquisito, sobre el moreno habitual.

_ ¿De verdad estás dispuesto a eso….verme con ellos?_ dijo Elena, tenía puestas las gafas de sol, yo estaba sentada sobre otra tumbona.

_Verte follar con ellos……sí, creo que si…._dijo

_Debes estar seguro de quererlo…..Nacho…….también podemos irnos de aquí y olvidar todo_ dijo ella

Sentí renacer ese deseo de la noche, miré al tuerto hablar con alguien, apenas podía creer que ese viejo se había follado a mi esposa.

_No…..quiero verlo….con mis propios ojos……_

_Esto….va a cambiarnos la vida, lo entiendes ¿verdad?_ dijo ella

_Si, lo entiendo_ dije

La mañana transcurrió, como una lagartija que se arrastraba sobre un suelo de piedras.

Luego almorzamos e hicimos que los niños durmieran una siesta.

Y entonces recibimos un mensaje del viejo.

_Quiero verte a la tarde, pasaré por ti en una hora_ decía

_ ¿Qué es lo que quieres?_ escribió ella

_Debo comprarte otro vestido_ puso el viejo

_ ¿Para destrozarlo como anoche?_ escribía ella

_Claro y luego te compro otro y otro_

_Qué gilipollas eres_ escribió Elena

Escuché el ruido del motor del Seat mucho antes de que llegara.

_ ¿Dejaras que te compre otro vestido?_ dije

_Ya que vamos a hacerlo, que sea con todo ¿No crees?_ dijo ella

_Si, esta tarde hablaremos con esa niña, Tere para que se quede aquí con Lucas y Aitana_ dije

_Y mañana nos marcharemos, pase lo que pase…_ dijo Elena

Ella llevaba un short vaquero, bastante ceñido y corto y una camiseta blanca.

_Llevo el bikini debajo, así luego me reúno en la piscina con vosotros_ dijo ella.

_ ¿Vas a follar con él, ahora…?_dije

_No, no pienso follar con él, sin que estés tu presente….-_dijo, se acomodó esa media melena oscura que le llegaba hasta los hombros.

Luego escuché el ruido del motor del Seat alejarse.

Un rato después desperté a los niños, preguntaron por su madre, fuimos a la piscina, allí hablé con Tere, le dije si podía quedarse con los críos esa noche.

Me dijo que sí, me miraba de un modo extraño, como si supiera todos nuestros secretos, que Elena era la puta de los viejos.

El tuerto conversaba con ese otro viejo macilento, del pelo ralo.

En ese momento, vi la alta figura de Elena entrar al predio, debí mirarla dos veces para darme cuenta de que era lo que tenía de raro.

Su pelo.

Se había cortado el pelo, ya no estaba su media melena hasta los hombros, llevaba el pelo corto, casi pegado al cráneo, su altura de 1,76, unida a su cuerpazo y ese pelo tan corto la hacían parecer una figura de otro mundo, de una película futurista, sus enormes tetones parecían querer escapar de la camiseta blanca que contrastaba con lo moreno de su piel.

El short vaquero que ceñía su culazo, sus muslos increíbles, musculados, brillantes y detrás de ella venía el viejo, quien se detuvo a hablar con el Tuerto y con el otro y los tres miraron a Elena y se sonrieron.

Ella llegó hasta la tumbona y se quitó la camiseta.

_¡¡Mamá te has cortado el pelo!!!_ gritó Aitana, nuestra hija, quien había salido del agua y venía corriendo.

_ ¿Qué ha pasado?_ dije

Elena se estaba quitando el short vaquero, el bikini, de color blanco, era una diminuta tira de tela clavada en medio del culo.

_Un capricho de Don Eusebio_ dijo ella

El ovalo perfecto de la cara de Elena se recortaba mejor aún con ese pelo tan corto y estaba guapísima.

_ ¿Pero dónde está tu pelo, mamá?_ dijo la niña, mirándola desde abajo

_Lo he regalado para hacer pelucas_ dijo Elena

_Ya he hablado con Tere, se quedará con los niños esta noche_ dije

Elena me miró se había puesto en cuclillas y Aitana le tocaba el pelo corto, asombrada.

_Te queda bonito_ le dijo

_Ya he hablado con don Eusebio, esta noche tendrás lo que quieres…._ dijo Elena, cuando la niña volvió a la piscina

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