Mi Judit. Acto III Cap. 11
Agustín abre la puerta del camerino y lo que ve destruye su realidad: su novia, su amiga y un desconocido en una escena de pura lujuria. No hay sexo explícito entre ellos, pero la presencia de Judit, tocándose mientras observa, es suficiente para encender la furia. Ahora, el verdadero desafío no es el festival, sino si podrán sobrevivir al escrutinio de sus amigos y a los fantasmas de su propia in
Capítulo anterior: https://www.todorelatos.com/relato/243786/
Acto III Capítulo 11
-¿Pero qué cojones haces, Judit?
Ahí estaba mi novia, sentada en una silla, sacando rápidamente su mano del interior de sus pantalones. O quizás del interior de sus bragas.
Tras decir aquello, cerré la puerta tras de mí. No quería que los otros dos interfirieran.
-Joder… si es que lo sabía... para qué me junto contigo- Dijo mi novia finalmente, mirando hacia Jenni y levantándose de la silla.
A su lado, en un sofá, el famoso cantante había dejado de embestir a una Jenni que se mostraba indiferente ante mi presencia.
De las tres personas del camerino, la única que conservaba su ropa era mi novia. El cantante seguía desnudo y de rodillas en la cama, con su pequeño pene apuntando al techo. Jenni por su parte, se había levantando de la cama, totalmente desnuda.
Tras un silencio incómodo, el cantante dijo:
-¿Pero alguien me va a decir que está pasando? O sea lo estoy flipando sabes. Por qué entras aquí sin permiso… ¿Acaso eres el novio de Judit? Lo siento “brother”, son cosas que pasan.
-Y dale con Judit, puto picha enana. Jenni. Me llamo JENNI, hostias. Todo el rato confundiéndome con ella, puto payaso- Respondió Jenni, cabreada.
-¿Cómo que payaso? O sea qué fuerte me parece. ¿Y me acabas de llamar picha enana? Iros los tres a tomar viento de aquí o sea… antes de que llame a seguridad. Qué fuerte…
Miré a mi novia, la cual estaba sudando tanto o más que yo. Iba a decirle algo, cuando se me adelantó:
-Vámonos a casa Agus… no… no me encuentro muy bien. No he hecho nada, te lo prometo… yo… yo…
No dije nada, me giré y fui de nuevo hacia la puerta, abriéndola y saliendo.
Pegados al camerino estaban Omar y Fonsi, seguramente cotilleando. Los ignoré y fui hacia la salida del “backstage”, caminando poco a poco.
Tenía una mezcla de sensaciones muy extraña. Un alivio por haberla encontrado. Incluso la pequeña satisfacción de no encontrarla siendo infiel, cuando ya lo había dado por hecho. Pero lo que más pesaba, era la sensación de que pese a todo, mi novia me había engañado.
Escuché unos pasos tras de mí. Y luego su voz:
-De verdad… amor… párate por favor. Párate… Joder Agustín. No he hecho nada. No tendría que haber ido... pero la puta de Jenni… joder… estate quieto y lo hablamos.
-No hay nada de qué hablar- Dije sin mirarla, siguiendo mi recorrido.
-Agus… joder… no me jodas eh. No te puedes poner así por esta tontería- Dijo ella, cabreada.
-¿Tontería?- Dije finalmente, parándome y mirándola.
-Amor…
-¿Tontería que te toques mientras otro tío se folla a tu amiga? ¿Que te pongas cachonda con otro? ¿Que no me contestes las llamadas? Te lo ibas a follar verdad… o quizás he llegado tarde.
-Qué estás… qué estás insinuando Agustín… ¡No he hecho nada joder! NO HE HECHO NADA- Decía ella, al borde del llanto.
-Vete a la mierda. Me voy a casa. Quédate con el tonto ese, con tu amiga la zorra, con tus putos amigos de mierda o con quien quieras. Yo paso- Dije, conteniendo las lágrimas.
-Eres gilipollas Agustín. ¿No te fías de mí no? Es eso… eres gilipollas… ¡CELOSO DE MIERDA!
Escuché eso último ya a lo lejos, ya que ella se quedó plantada y yo seguí mis pasos.
Tenía demasiadas cosas en la cabeza, demasiadas preguntas. Pero decidí poner el modo automático y simplemente andar. Andar hasta salir de ese infierno.
Llegué a la entrada del “backstage” y vi a Dutch, hablando animadamente con el tío de seguridad.
-Eh amigo, estás aquí.
-Sí… te he llamado- Le dije, sin detenerme.
-Eh espera… Bueno Lucho ya hablaremos, que sea leve… Eh espera Agus.
-¿Qué quieres?- Le dije a Dutch, cuando me alcanzó.
-Tío lo siento, he puesto el móvil en silencio. Me llaman de mil movidas todo el rato, quería desconectar durante la última parte del “festi”.
-Perfecto- Me limité a decir, mientras seguíamos andando.
-¿Por cierto donde está Judit?- Preguntó.
-Tú sabrás- Tras decir eso, me senté en un banco cercano. No podía más, estaba agotado mentalmente.
-No encontrábamos a Jenni y se hacía tarde, así que le propuse a Judit si quería ir- Me confesó.
-Perfecto, gracias. Lo que me faltaba, tú también…
-¿Pero qué pasa? Le hacía ilusión. Mejor ella que dejar el premio desierto. A qué viene tanto enfado…- Me decía Dutch.
-¿Enfado? ¿Has enviado a mi novia a solas con el ligón ese y pretendes que no esté enfadado?- Solté.
-¿Pero ha pasado algo?- Preguntó, a lo que dije:
-Sí… bueno no… no sé joder.
Dutch se sentó a mi lado, me puso su brazo en el hombro y me dijo:
-Lo siento… no sabía que algo así te jodería. En el sorteo no dijiste nada… no parecías molesto. Cuéntame qué ha pasado, venga.
-Llevo… no sé ni cuánto llevo buscándola. Tampoco me cogía las llamadas. Entré a la zona de camerinos con Omar y Fonsi y en fin… busqué a mi novia por todas partes- Empecé a contar.
-¿Pero la has encontrado? ¿Está bien?
-Sí… llegamos al camerino del cantante y… joder y escuchamos gemidos… y también el nombre de Judit…- Seguí contando.
-No puede ser. Pff lo siento amigo. Cómo iba a imaginarlo… tras tantos años de relación contigo, suponía que habría asentado la cabeza- Me dijo entonces Dutch.
-¿Cómo dices?
-Nada, eso. Que todos de jóvenes somos así, más “loquetes” ya sabes. Y alguien como Judit… con el magnetismo que tiene, por decirlo de alguna forma, pues hostia. Es difícil resistir todas las tentaciones. Pero contigo estaba feliz, me cuesta entender que lo haya tirado todo por un polvo con una persona que acaba de conocer- Me decía Dutch, a lo que respondí:
-Joder todos sois iguales… la tratáis como a una vulgar ramera. Que si es así, que si en su pasado era tal… Judit no ha hecho nada. O al menos no que yo sepa. Pero en fin da igual, ya te contará. Paso, me piro.
Tras decirle eso, me levanté y me dirigí a la salida. Aunque la calma me duró apenas unos segundos, ya que volví a escuchar la voz de mi novia:
-Amor por favor… por favor espérame. Vámonos a casa y lo hablamos mañana con calma.
Negué con la cabeza, aguantando la rabia que sentía, cuando Dutch intervino:
-No seas estúpido. No lo mandes todo a tomar por culo por tu ego.
-No es ego joder… es que…
-Tú, Judit… ¿le has sido infiel esta noche? Aunque sea un beso… algo- Le preguntó Dutch a mi novia.
-No, de verdad que no. Lo prometo- Respondió ella.
-Pues ya está. Todo dicho. Permíteme que te diga, Agus, que teniendo a esta pedazo de mujer… y en todos los sentidos lo digo… te pongas así porque haya conocido a un cantante a solas… no lo entiendo- Dijo Dutch, aunque no tardé en replicar:
-¿Pero no me has escuchado antes, tío?
Dutch miró entonces a mi novia, que confesó:
-Jenni tuvo sexo, sí. Y yo miraba, no encontré el momento de marcharme y… joder todo pasó muy rápido. No hice nada, tienes que creerme.
-Yo no puedo decir mucho más. Es cosa tuya, amigo. Yo tengo claro lo que haría. Al menos la escucharía. Me voy, cualquier cosa que necesitéis… cualquiera de los dos, me llamáis.
Dutch me dio un par de golpes en el brazo y se fue, dejándome a solas con mi novia.
-Por favor Agustín… vámonos a casa…- Decía ella, entre lágrimas.
-Vale… pero deja de llorar, por favor.
-Dime que me quieres… que confías en mí…- Decía.
-Claro que te quiero… más que a nada en el mundo… joder. Vámonos venga- Le dije, secando sus lágrimas con un pañuelo.
…
No cruzamos palabra, ni el trayecto de vuelta ni esa noche en casa. Ambos estábamos agotados física y mentalmente. Al día siguiente, ya tendríamos tiempo de aclarar lo ocurrido.
…
-Fue así, en serio. No encontrábamos a Jenni, así que me dijo si quería ir, ya que había quedado segunda en el juego ese. Ni lo pensé, me hacía ilusión y fui- Empezó a contarme Judit a la mañana siguiente, aún en la cama.
-Y luego…
-Pues luego nada, un tío me llevó a la puerta de su camerino. Estuve un rato esperando en la puerta hasta que Jenni llegó- Me seguía contando.
-O sea que no estuvisteis a solas… - Cuestionaba yo, aunque la respuesta de Judit no tardó en llegar:
-¿Aún sigues con eso? ¿Tanto te preocupa que me hubiera quedado a solas con él?
-No… no sé. Bueno y qué más- Le dije.
-Pff… pues eso. Jenni no quería ser menos y claro, se las apañó para entrar. El caso es que el cantante nos hizo pasar y empezaron ambos a charlar y a reír. Yo sentía que sobraba y encima no me encontraba muy bien…
-¿Y eso?- Pregunté
-Pues demasiado alcohol... con tanto alboroto y bailes o yo qué sé. Me fui al baño del camerino toda mareada y estuve ahí intentando no potar durante un buen rato- Me contaba mi novia.
-Y supongo que los otros dos…
-Sí. Terminé vomitando, gracias por preguntar… en fin. Me lavé la cara, me recompuse como pude y al salir… pues nada… los dos dale que te pego.
-Y ahí te quedaste- Le dije.
-Sí Agustín. Ahí me quedé. Aún estaba mareada, con alguna arcada. Agotada. Me senté en la silla medio ida… y esos dos pues a lo suyo. Ni caso me hicieron los cabrones…
-Medio ida, tocándote- Sentencié, provocando la ira de mi novia:
-Eres… eres insufrible amor. Te estoy contando que estuve mala y tú sigues con tus putos celos… Pues no sé, me dolía la barriga…
-¿La tienes tan abajo la barriga?- La corté.
-Agus… joder… Déjame terminar. Me dolía la barriga, me encontraba mal… esos dos follando. Me metí la mano ahí dentro sí. Por dolor, comodidad… por morbo yo qué sé. Actué sin pensar. Ya está, ese es mi gran pecado. Lo siento Agustín, soy una zorra infiel- Dijo ella finalmente, volviendo a llorar.
-Yo no… no he dicho eso. Pero Jud, ponte en mi lugar. Me tenías preocupado.
-No. No te preocupaba yo. Te preocupaba que estuviera tirándome al primer tío que conozco… joder Agustín…- Sollozaba ella.
-Estabas borracha, tus amigos de mierda diciendo de todo. Y tú sola, con ese ligón que tienes en la lista- Confesé.
-La lista… la puta lista. Crees que por una puta lista me follaré a otro… fue casualidad joder… esto no puede seguir así.
-Pues no…- Le respondí, estando por primera vez de acuerdo con ella.
Volvía a tener una mezcla de sensaciones, como la noche anterior. Creía en su palabra, creía a mi novia en todo lo que me decía. Encajaba a la perfección y no había motivos para dudar de su fidelidad. Pero aún así, que estuviera presenciando a esos dos follando, me jodía. Quién sabe qué hubiera pasado si no llegaba yo.
-De verdad que lo siento por no coger las llamadas. Me encontraba mal. Acepto mi culpa en eso… pero no podemos seguir así… con tus celos- Me decía Judit.
-No son celos joder… son muchas cosas. Ya te he dicho que tus amigos…
-¿Su palabra vale más que la mía? ¿Me conocen ellos más que tú? ¿No te fías de mí?- Me preguntaba ella, sin cesar.
-No lo sé…- Dije, levantándome finalmente de la cama.
-Yo ya me he disculpado… ahora te toca a ti.
-¿Cómo dices?- Pregunté, mirándola fijamente.
-Pues eso. Has sido un celoso. Te has comportado como un cerdo también. No parabas de mirarle el culo a Gisela… las tetas a Jenni. Y como te gusta cuchichear con Raquel.
-Tienes que estar de coña- Dije, saliendo de la habitación.
Judit, aún en ropa interior, salió tras de mí y me dijo:
-Sabes que tengo razón. Y nunca digo nada sobre esto, nunca me quejo. Joder Agus, lo hemos hablado mil veces. No entiendo cómo no puedes ser un poco tolerante, igual que yo.
-No es comparable, hostias. Para nada. Una cosa es que se te vaya la vista con alguien… y otra lo que hiciste ayer- Insistí.
-Y dale… pues dime qué debía hacer… qué hubieras hecho tú en mi lugar- Me decía Judit, cogiéndome de las muñecas.
-Primero, no beber tanto. Tienes una tolerancia muy baja y pierdes el control fácilmente. Y segundo, no perder la comunicación. Me podías llamar al encontrarte mal. Estuve mucho rato sin saber de ti…
-Ya… joder tienes razón… joder lo siento de verdad- Se volvió a derrumbar Judit, llorando desconsoladamente.
-Ya está, da igual. Yo también intentaré confiar más en ti. Lo siento si he sido un celoso… te quiero demasiado y no puedo tan siquiera imaginarte con otro- Le dije, abrazándola bien fuerte.
-Eso nunca pasará, tienes que confiar en mí.
…
Tras pasar el resto del domingo de forma bastante tranquila y apacible, nos encaminamos a la última semana del mes de julio.
Y se presentaba como una semana movidita, porque ese mismo lunes ya teníamos una quedada grupal por la tarde. Veía muy difícil poder acoplarme a ese grupo. Al menos, de la forma en la que quería Judit. Verlos como nuestros amigos íntimos, tal y como veíamos al grupo anterior. Cada evento que se sucedía, empeoraba las cosas. Si no fuera por Judit, no tenía dudas que los habría mandado a tomar por culo hace días.
Por la tarde llegamos al local, donde ya estaban todos nuestros amigos sentados en la mesa de siempre. Y me sentí el centro de atención. Miradas indiscretas, risas disimuladas, comentarios por lo bajo. Quizás mi aventura del sábado anterior, buscando por todo el festival a Judit, había sido la comidilla esa jornada. O peor aún, la imagen de mi novia saliendo casi llorando tras de mí, después de haber estado a solas con el cantante en su camerino.
Nos sentamos con ellos, tras unos breves saludos. Y volví a sentirme observado. Era una sensación extraña, molesta. Como en el colegio, cuando pasabas por al lado de un grupito de chavales y se ponían a reír. Quizás se reían de ti, quizás no. Pero el malestar lo tenías.
Pues así me sentía, como el bufón de aquella corte de malnacidos. Encima sin Dutch, el cual no pudo venir esa tarde. Ni Jordi, el cual pasaba el mayor tiempo dentro del local con sus quehaceres.
Estuve tentado varias veces de intervenir. De aclarar que no había pasado nada el fin de semana anterior. Que las cosas con Judit iban bien y que nada era lo que parecía. Pero seguramente solo empeoraría las cosas. Y como no, cuando algo va mal, siempre puede ir peor.
-Bueno, ¿y las “vacas” qué? Que estamos casi en agosto- Dijo Fonsi.
-Ahora eres granjero o qué jaja- Intervino Fer.
-Puto idiota jajaja. Las vacaciones, coño- Respondió el aludido.
-¿Pues como siempre no? La segunda quincena de agosto- Dijo entonces Raquel, a lo que Gisela añadió:
-Claro, si ya lo hablamos hace tiempo… creo. El caso es que nosotros dos ya nos pillamos fiesta para esas dos semanas.
-No me acuerdo, pero por mi perfecto- Dijo Fonsi, provocando que la mayoría asintiera, aunque mi novia tenía una duda:
-Pero… ¿No vais un poco tarde? Si ya es casi agosto. No vais a encontrar nada…
Se escucharon varias risas, hasta que Raquel explicó la situación a su amiga:
-Dutch se encarga de los detalles, no te preocupes. Conoce empresarios por todo el país, dueños de hoteles y demás. Algo chulo encontrará.
-Mientras haya playa- Dijo Omar, provocando las risas de los amigos.
-Por cierto… ¿Vosotros os apuntáis no?- Preguntó de repente Raquel.
-Sí.
-No.
Mi novia y yo respondimos a la vez, aunque justo lo contrario.
Ante mi negativa, Judit me lanzó una mirada asesina. Raquel entendió la situación y rápidamente quiso rebajar la tensión:
-Bueno… lo habláis y ya nos diréis. Supongo que esta semana también quedaremos con Dutch para ver qué hacemos.
Judit asintió, forzando una sonrisa. Me esperaba otra bronca esa noche, o al menos una discusión.
…
-¿Entonces no quieres vacaciones no? Nos quedamos aquí muertos del asco.
-No es eso Jud…
-No… claro que no… Pfff normal que no nos traguen, si somos unos sosos de mierda- Seguía diciendo mi novia, bastante molesta.
-A MÍ no me tragan, que es distinto. Y no creo que por soso.
-¿Por qué entonces? Dime- Insistía ella, por lo que dije casi gritando:
-Pregúntales a ellos, yo qué cojones sé.
-Pff… Pero por qué te molesta tanto ir, en serio que no lo entiendo…
-Porque quedan apenas dos o tres semanas. Porque tenemos… bueno TENGO que pedir vacaciones en el curro. Porque no sabemos ni donde quieren ir… porque la mitad de esos idiotas murmuran a mis espaldas y la otra mitad me odia… mmm no sé si me dejo algo. Quizás haga una lista- Dije, irónicamente.
-Eres muy gracioso Agustín. Muy muy gracioso. Pues te vas a quedar aquí solo porque yo tengo claro que voy. No me vas a dejar sin vacaciones- Me respondió ella, andando por el salón de aquí para allí.
-Claro hombre, que la señorita no se quede sin su playita, que está agotada de tocarse el chocho todo el día en casa. Bueno… y fuera de casa…
-Eres idiota, no te aguanto- Tras decir eso, Judit se fue al baño, sin mirarme.
Yo, consciente de mi error, fui tras ella. Intenté abrir la puerta, pero había cerrado por dentro.
-Oye… joder lo siento cariño…
-¡QUE ME DEJES!- Escuché a través de la puerta, así como un ligero sollozo.
…
Durante los siguientes dos días, tuve que hacer mil malabares en la oficina para poder coger vacaciones en la segunda quincena de agosto. Eran unas fechas muy solicitadas y la mayoría de gente ya se las había cogido. Por suerte, entre mi buen desempeño profesional y la presencia de unos becarios que cubrirían esas fechas, me concedieron las vacaciones.
Lo único bueno de ese par de días es que Judit estaba más calmada. Incluso volvimos a follar, tras una pequeña sequía. Y lo mejor de todo es que no habíamos tenido quedada, algo que agradecía bastante. Sí que visitamos a Marcos y Núria, lo cual era mucho más satisfactorio que ver a esos niñatos.
Aunque el jueves, ya no pude librarme.
…
-A ver… según las preferencias que tengáis…- Decía Dutch, haciendo girar su móvil de mil y pico euros por la mesa, como si fuera una peonza.
-Yo mientras tenga playa…- Comentaba Jenni, a lo que Fonsi añadió:
-Pues sí. Mallorca, Menorca… quizás Ibiza.
-Nooo por dios. Nos conocemos todas las islas ya, a ver si innovamos un poco- Se quejaba Gisela.
-A mí me la pela- Añadió sabiamente Omar, provocando una mirada asesina de su novia.
-Podríamos ir al Caribe, tío- Propuso entonces Jenni, provocando las risas de la mayoría.
-Al Caribe te vamos a mandar a ti pero con billete de ida jajajaja- Aportó Fonsi, riendo como de costumbre.
-Ya veo que no os pondréis de acuerdo… y a mí sí que me la pela… a ver los nuevos que opinan. Quizás nos aporten aire fresco- Propuso entonces Dutch.
Noté la mirada de todos hacía mí. Una mezcla de envidia, odio y repulsión. Quizás me veían como al “favorito” de Dutch. O simplemente no les caía bien.
-Pues… No sé amor… si tienes alguna preferencia- Me dijo entonces Judit.
No desperdicié la oportunidad e intenté empezar con mi lavado de imagen. Demasiados rifirrafes durante las últimas semanas. A ese ritmo, nos quedaríamos sin amigos. Y yo sin novia. Así que mejor tragarse un poco el orgullo.
-Creo que lo de la playa es buena idea. Aquí no tenemos nunca la ocasión. A partir de ahí ya no sé… Quizás Barcelona.
-Ostia Agus, me acabas de dar una idea- Dijo entonces Dutch.
-A ver a ver…- Se interesaba Raquel, por lo que Dutch siguió hablando:
-Podemos ir a Salou. Hay playas, discotecas a montones… y un parque de atracciones brutal. Puedo intentar conseguir entradas gratis… y son carillas.
-Mmm porqué no…- Decía Omar, sin estar demasiado convencido.
-Suena bien, yo me apunto- Decía Fer, a lo que Fonsi añadió:
-Tú todo lo que sea gratis bribón jajajaja.
-Por mi “perfe” también. Yo estuve hace mil años y muy guapo, chavales- Dijo Jenni.
-Ahí te volviste una zorra jajaja- Le dijo Gisela, provocando de la aludida le sacara el dedo corazón.
Dutch se nos quedó mirando a Judit y a mí, supongo que buscando nuestra opinión. Yo me limité a asentir con la cabeza, mientras que mi novia dijo:
-Vale… yo estuve de pequeña, mis padres nacieron por la zona y a veces íbamos los veranos. Tengo buenos recuerdos. Me gusta.
-Pues ya está decidido. Dejadme que haga unas llamadas estos días y a finales de semana os lo confirmo. Tenemos tren de alta velocidad para llegar casi al lado, así que perfecto- Sentenció Dutch.
-Perfecto, todo listo entonces. Por cierto, recordad que mañana es el cumple de Jordi. Y vamos a hacerle la pequeña sorpresa que hablamos por el grupo de “Whats”- Dijo de repente Raquel.
-Hostia- Se me escapó, al recordar que teníamos ese evento.
Nunca entraba en el grupo, de hecho lo tenía silenciado permanentemente. Solo hablaban de tonterías, poniendo fotos estúpidas, memes y demás chorradas. Así que se me había pasado por completo el cumple de Jordi.
-Si no tienes ganas no hace falta que vengas- Soltó de repente Omar, a lo que respondí:
-No te preocupes que ahí estaré, no vayas a echarme de menos.
La tensión entre ambos era evidente. Todos nos estaban mirando con caras de circunstancias, hasta que la propia Raquel intervino:
-Bueno… recordad que ese día vendré con él a media tarde y le haréis la sorpresa desde dentro… en fin ya sabéis el plan jaja.
Finalmente nos despedimos y nos dirigimos hacia los coches, aunque Dutch me abordó un momento para hablarme a solas.
-Oye. No me gusta que estés así con el grupo. Somos tus amigos, no tienes que estar…
-Tío para… tú también no, por favor- Le corté.
-Judit se preocupa por ti, es normal. Repito, somos tus amigos.
-No es nada contra ti, ya lo sabes. De hecho la mayoría me caéis bien. Pero con Omar no puedo… y Fonsi se podría meter la lengua por el culo- Me desahogué.
-Ya… cada cual es como es. No les hagas caso. Tú a lo tuyo. Ya verás como las vacaciones sirven para unirnos todos un poco más- Me decía Dutch.
-Tú lo tienes muy fácil. Te respetan. No, de hecho te temen. Eres intocable. Y no tienes sus miradas clavadas constantemente en tu novia…
-Haz lo que quieras Agustín, pero no puedes seguir así. No estoy siempre, pero nunca he visto que nadie se haya sobrepasado contigo. Si no…
-Si no le hubieras reventado. Como con el mocoso ese del duende. Gracias por hacerme de niñera- Le corté.
Dutch se limitó a suspirar, se apartó de mí y se fue hacia su coche.
…
A la tarde del día siguiente, tras un breve polvo, mi novia y yo nos empezamos a arreglar para ir a la pequeña fiesta sorpresa de Jordi. Mi novia le había comprado un libro de literatura fantástica que estaba de moda, con los bordes de las páginas pintados y demás chorradas que no entendía mucho.
Para vestir, eligió una falda vaquera bastante corta y un top naranja que dejaba parte de su abdomen al aire y que era más escotado de lo que a mí me gustaría. Pero llevábamos demasiadas discusiones estúpidas últimamente, así que preferí no decir nada. Yo me puse una camisa de tonos verdosos, acompañada de unos tejanos oscuros.
Llegamos al local a la hora acordada y nos dirigimos al interior. El plan era escondernos en una de las habitaciones que hacían como trastero, para salir todos de golpe y sorprender a Jordi. Esa habitación, concretamente, era donde pillé a Dutch follando con Gisela la primera vez que lo vi tras tantos años. Era un recuerdo difícil de olvidar.
La propia Gisela era la encargada de hacernos pasar hacia dentro, donde ya había algunos presentes. Entre ellos, no solamente nuestro grupo habitual, sino también otras personas de nuestra edad que debían ser conocidos de Raquel y Jordi.
El espacio estaba lleno de trastos y estábamos un poco apretados, aunque con suerte el cumpleañero no tardaría demasiado en llegar. Judit parecía pensar como yo, ya que me susurró:
-Joder qué calor… qué agobio. Y anda que se cortan los amigos de Jordi.
-¿Cómo dices Jud?
-Joder, no paran de empujarme por atrás. Estamos apretaditos, pero no hay para tanto- Me decía mi novia, a lo que respondí:
-A ver que mire, seguro que es Omar o alguno de…
-Ostia Agustín, pensaba que no me reconocerías. Te ha costado eh, aunque entiendo que estabas más pendiente de mirarle las tetas a mi cubanita.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
La app olvidada
Borrando archivos antiguos, encuentra una ventana a la vida secreta de su esposa. Lo que empieza como una pesadilla de traición se convierte en una…
Comparte:Voyeurismo ocultoTrio mfmInfidelidad consentida
- Hetero: Infidelidad
Vacaciones en la playa con sorpresa. Parte I
Natalia siempre ha amado ser mirada, pero esta vez la mirada no es de curiosidad, es de hambre.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio mfmVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
Mi mujer, la lencería, las fotos (III)
Las fotos llegan a las tres de la madrugada. No son solo imágenes de lencería, son ventanas a una vida que él no vive.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio mfmVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
La sesión de fotos
Andrés solo quería fotos artísticas, pero la tensión en la habitación era insoportable. Mientras él ajustaba la luz, Natalia y Carlos descubrieron…
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo ocultoTrio mfm
- Hetero: Infidelidad
Amigos con derecho a roce (capítulo 3)
Tere no solo sabe de la traición; la alimenta. Mientras su amiga Mar se desnuda bajo el agua y susurra deseos prohibidos, Carlos comprende que su…
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo ocultoTrio mfm
- Hetero: Infidelidad
El inquilino cabrón Parte 1 ( Novela)
Andrés pensaba que el problema era la hipoteca, no el hombre que vivía al otro lado de la pared.
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo ocultoTrio mfm