Haciendo de puta un sábado
Sabe que el precio solo cubre su llegada, pero no su resistencia. En ese piso cerrado, el calor y la mala leche se transforman en una noche donde los límites del placer y el dolor se borran por completo.
Holaaaa a todos los que me seguís por aquí, gracias por leer mis historias.
Tenía ganas de volver a quedar con el grupo de tíos que conocí cuando me prostituyo en el Polígono y al final una de ellos, el que tiene el piso al que fuimos en una fiesta de despedida que ya conté por aquí, me dijo que los habían echado del trabajo a los cinco y que necesitaban desfogarse de la mala leche que llevaban encima. Que tres ya habían conseguido un curro mejor pero que dos de ellos aún no y que necesitaban una puta para desfogarse. Quedamos ayer sábado a partir de las seis de la tarde pero al final se retrasó todo hasta las ocho porque uno no podía llegar antes. Supongo que lo de perder el trabajo y eso los había puesto muy nerviosos, así que, la verdad, estaban muy muy salidos, más que otras veces. Me dijeron en algún momento que están solteros, separados o divorciados y que no follan con nadie, eso dicen y por lo calientes que estaban, me lo creo totalmente. Están medio rebotados con los nuevos curros después de que la fábrica medio los echó pero sobre todo y aunque su trabajo no creo que les encantara, están de mala hostia con que los hayan echado y eso que ya me habían dicho que se lo esperaban, eso no lo explicaron de manera muy clara. Total, por lo que fuera, yo los noté muy muy violentos, con ganas de descargar mala leche en una puta. Como además ya saben qué clase de zorra soy, pues aún más. No sé, supongo que había de todo un poco. Seguro que además se habían metido algo porque se pasaron horas y horas con las pollas superduras hasta incluso después de haberse corrido en mí varias veces.
Me pagaron solo llegar y luego estuvieron abusando de mí el doble de tiempo del que habían pagado. Me sentí muy puta con eso de que me pagaran solo llegar, otras veces acababa pagándome el del piso al final, pero esta vez tenían el dinero preparado.
Llegué puntual con un vestido negro corto suelto muy ligero de algodón de cuello alto, pero sin mangas que deja ver un poco el lateral de mis tetas y un tanga de color negro también y unas botas negras con algo de tacón. No me puse medias aunque hacía fresco. Un poco pintada de los ojos, sin sujetador por supuesto y un bolso pequeño para las llaves del coche y cuatro cosas.
A las ocho estaba llamando abajo de la casa. Me abrieron sin decir nada y subí en el ascensor. Cuando llegué al piso la puerta estaba abierta y empujé y entré. Oí que desde la sala el dueño del piso me decía "Cierra", lo hice y al entrar ya estaban todos en pelotas y con las pollas bastante duras. Lo cual me sorprendió. Siempre me habían recibido vestidos y ya me hizo pensar que de miramientos nada de nada y que iban como motos. En el piso hacía calor ya, estaba la puerta de la terraza cerrada, por supuesto y seguro que la calefacción puesta, aunque no creo que fuera hubiera menos de 18 grados.
Solo entrar, el del piso se me echó encima, me pegó una morreada que noté que habían caído ya algunas cervezas y me enseñó a los demás. "Que guapa ha venido hoy la puta" les dijo " Pero mucho vestido ¿no?" y desde atrás me agarró el vestido metió las manos por el lateral, me agarró las tetas por debajo, las estrujó y de pronto las sacó agarró el vestido por delante, estiró y se lo cargó, lo rompió, tal cual, lo rasgó totalmente. Me impresionó que lo hiciera, hasta diría que me acojoné un poco. Me hizo enseñarles las tetas a sus amigos y las agarró y las estrujó mientras me lamía el cuello y ya vi que los otros estaban tan cerdos como él y en nada los tenía pegados a mí sobándome el coño, las tetas, lamiéndome la cara, mientras el tío desde mi espalda me sujetaba la cabeza hacia atrás agarrándome del pelo. Entonces le dijo a uno, “dale la pasta a la puta” y el tío cogió el dinero de la mesita y me lo tiró a la cara. Se cayeron los billetes por el suelo y entonces me dijo que los recogiera, que a eso iba. Me dio morbo por lo humillante. Había muchos billetes pequeños de 10 sobre todo y ya me veis a mí de rodillas por el suelo recogiendo el dinero mientras ellos estaban de pie por allí con las pollas durísimas y pajeándose.
Cuando guardé el dinero en el bolso ya empezaron a reventarme. Uno me agarró de la cabeza y me folló la boca a lo bestia hasta hacerme babear mucho. No se había duchado, ni ninguno de los otros tampoco, las pollas estaban calientes, pringosas, oliendo a pis de todo el día y ellos olían a sudor. En nada me arrancaron el tanga y me sacaron las botas y me quedé completamente en pelotas. Me follaron mucho la boca, me pegaron en el culo un montón, pero también en las tetas y en la cara y en el coño mucho mucho, pero hostias de las fuertes. Me dejaron toda babeada de las tetas y dejé todo el suelo babeado de que me follaran la boca uno tras otro. Incluso alguno me dio alguna patada en el coño y en el culo mientras yo comía pollas sin parar. Luego uno me levantó el culo y sin que dejara de comer pollas, me dio por el culo a saco, sin cortarse nada, sin el más mínimo miramiento y metiendo el rabo por la fuerza sin mojarme ni nada, ni meter un dedo siquiera, me levantó por las caderas y cuando tenía alguna polla completamente metida en la garganta noté que me la clavaba en el culo hasta el fondo. Me estuvo azotando las nalgas super rápido sin parar de darme por el culo hasta que se cansó y luego los otros, uno tras otro, también me dieron por el culo y alguno también por el coño mientras los demás hacían turnos para seguir follándome la garganta. Me estuvieron follando la boca mucho rato y turnándose para follarme el culo y el coño estando yo de pie solo agachada o inclinada para comerles la polla. Cómo les gusta a estos tíos que una puta como yo les coma la polla. Yo notaba que cada vez estaban más salidos, cada vez me follaban tanto la boca como el culo, sobretodo, pero también el coño, más fuerte.
Cada vez estaban más cerdos, hablaban más entre ellos sobre lo puta que yo era y entre ellos se decían "Mirad como traga la muy hija de puta" "Le estoy rompiendo el culo y mira cómo se lo pasa la muy cerda" " A esta puta habría que reventarla cada puto día porque es la mejor cerda que podemos pillar, joder". Empezaron a escupirme en el pelo, en la cara y notaba que también en la espalda. Recuerdo que hacía un calor de la hostia en la sala completamente cerrada, ellos sudaban un montón y dejaban el suelo empapado entre su sudor y mis babas. Me corrí un par de veces en medio de esa follada de pie.
Luego me tiraron en el sofá, me hicieron abrirme de patas al máximo y que me masturbara mientras ellos primero se pajeaban alrededor, me iban escupiendo, en la cara y en las tetas, me sobaban hasta que me hicieron masturbarme y pajearlos a ellos a la vez. Tenían la polla superdura, una pasada. Me corrí tocándome yo, pero ellos no se habían corrido ninguno ni una sola vez y tenían los capullos de las pollas super rojos e hinchados. Cuando quisieron y estando yo abierta de patas sobre el sofá, me abrieron de piernas al máximo agarrándome uno de cada tobillo y el del piso empezó a follarme el coño a saco, pero muy muy a saco, a toda velocidad, cuando ya se cansaba de meter y sacar polla de mi coño, se salió y otro ocupó su lugar para hacer lo mismo. Yo creo que todos pasaron por follarme el coño, completamente a lo bestia super abiertísima de patas. Lo que me daba mucho morbo es que me abrieran ellos de patas mientras otros me reventaban el coño sin parar de insultarme. En un momento, uno de ellos se puso por detrás del sofá, me agarró del pelo hacia atrás y empezó a pegarme bofetadas mientras me follaban y a echarme saliva en la boca, me pegaron bastante en las tetas, que me las dejaron rojas de hostias.
Cuando se cansaron de follarme el coño abierta, uno me levantó del asiento del sofá y me cargó en brazos, me llevó por detrás del respaldo del sofá y me dejó apoyada de la cintura en el respaldo del sofá, yo ni tocaba el suelo con los pies y solo me aguantaba por el estómago y entonces empezó un montón de rato de encularme colgada del sofá. Eso me dejó agotada, porque me dolía el estómago y el culo de lo a saco que me follaban y de no poder apoyarme en el suelo con los pies. También se subían al sofá y me la metían en la boca hasta el fondo de la garganta y la dejaban allí, dejé el sofá super manchado de mis babas de las folladas en la garganta, tanto que uno le dijo a Tono "mira cómo te está quedando el sofá, ¿ponemos una toalla o algo? Que esta puta hoy está babeando un huevo" Pero Tono dijo que no, que ya lo secaría, que valía la pena no cortar la follada por el sofá. "Paso, seguimos dándole a la zorra, joder". Me reventaron completamente el culo en esa postura. Me sentí un juguete porque con lo peque que soy y colgada como una puta muñeca del respaldo y con ellos enculándome sin parar, fue una pasada. Me corrí también varias veces por el culo en ese rato.
Después uno se sentó en el sofá y me hicieron montarme en él por el coño y luego se fueron turnando metiéndome otra polla por el culo y por detrás del sofá otro me hacía comérsela. Así sí que se les fue la olla totalmente, porque me metían las tres pollas y entonces se ponían de acuerdo en meterla lo más dentro que podían por los tres agujeros a la vez y las dejaban allí. Yo ya estaba super reventada del culo y el coño y me entraban super fácil, pero joder cuando las dejaban clavadas hasta que me ahogaba o sentía sus pollones palpitar dentro del coño y el culo a la vez UFFFFFF.
En esa postura se empezaron a correr. Una buena sincronización entre ellos, porque se fueron corriendo uno tras otro a la que se corrió uno en mi boca cuando la tenía toda dentro de mi garganta.¡¡¡ Una cantidad de leche!!!!!! Después se corrieron dentro los que tenía follándome el coño y el culo y cuando estos acabaron, me montó por el culo otro y el que faltaba me la metió en la boca. Mirad cómo tenían las pollas, que el que se había corrido en mi coño no sacó la polla de dentro ni después de haberse corrido. En unos minutos se corrieron los dos que faltaban, el de la boca, la sacó y me echó toda la leche en la cara y el otro me acabó de llenar el culo con otra corrida dentro. ¡¡UN calor!!!! Todos sudando, yo llena completamente de semen, sudada, escupida, con el pelo hecho un lío, pegajoso, de saliva, leche y sudor.
Cuando salió el que me daba por el culo, el que me tenía empalada por el coño me levantó de la cintura y me dejó en el sofá. Uno fue a buscar bebidas a la cocina, mientras tenía a los otros alrededor diciéndome de todo. Miré el reloj y era ya más de las diez y media. Habían estado usándome como dos horas y media. Yo estaba fundida. Un daño en el culo que tenía lleno de leche. Me quedé sobre el sofá con los pies encima del asiento, abierta, sin querer les enseñaba el coño y empezaron a decir entre ellos "Joder mirad cómo le hemos dejado el culo y el coño a esta puta" "Vaya reventada que le hemos dado a la puta cerda" "Mirad la leche que le sale" "Tócate cerda" "Que no se pierda esa leche que te gusta" Y me hicieron tocarme el coño y el culo y chupar los dedos que sacaba llenos de semen y de todo, además ya me había tragado la corrida de uno y tenía la cara pegada de la leche de otro. Imaginad la pinta que tenía. No abrieron ni nada y cada vez hacía más calor en la sala, olía más a sudor y a sexo. Ellos se repartieron varias cervezas, pero a mí no me dieron nada para beber. Yo estaba tirada en el sofá mientras los tenía a ellos sentados en otros sillones o en alguna silla, con las pollas bastante duras para la corrida que se habían pegado, sudando, bebiendo cerveza y comentando lo que me habían hecho como si yo no estuviera allí. Me dio mucho morbo ese rato, Me sentí como una esclava. Me habían follado como les había dado la gana, habían hecho conmigo todo lo que se les había ocurrido, me tenían allí sucia, reventada y preparada para que cuando quisieran volvieran a usar mis agujeros, porque saben que solo soy una prostituta. Estos son los que me tratan peor, sin duda, los que hasta ahora me hacen sentir más que solo soy una puta que han pagado para hacerle de todo. En ningún momento pensé que se hubiera acabado por cómo tenían las pollas, por lo que iban diciendo, porque algunos ya se estaban pajeando y entonces le dije al de la casa si podía ir a beber algo y me dijo "¿Tienes sed?" Yo dije que sí y se acercó al sofá, me agarró del pelo, me levantó y dijo "Mejor porque yo quiero mear". Me llevó al baño, me echó en la ducha y me hizo abrir la boca sentada en el plato de ducha y me meó echando el chorro en toda la cara y la boca, los demás estaban en el baño viendo cómo me meaba y acabaron meándome también. Quedé en un charco de meados literalmente porque con el culo tapaba el desagüe. Joder me sentí tan perra, tan cerda, tan mierda. Alguno incluso me escupió después de mearme y uno me tiró cerveza escupiéndola de su boca después de mearme.
Al final de que me usaran de váter, me dejaron sola en la ducha. Me incorporé y antes de ducharme llamé al dueño del piso para preguntarle si podía ducharme. Ni me di cuenta, ni lo pensé, pero joder cuando lo había hecho me sorprendí de estar pidiendo permiso para hacer algo así. Parece mentira cómo cuando me usáis los hombres ni se me pasa por la cabeza no pedir permiso para cosas así. Es brutal esa sensación de sumisión y a los tíos los puso a mil. El tío salió a preguntar si querían follarme limpia o meada, lo escuché mientras yo estaba en la ducha completamente meada esperando y los oía hablar, algunos dijeron que sí y hubo alguno que dudó, pero al final me dijeron que me duchara y el de la casa me dijo que usara su champú y su gel de baño y me dejó un cepillo de dientes nuevo en el lavabo. Me duché, me lavé el pelo y me lavé los dientes y al salir vi que no me había dejado toalla así que salí sin secarme.
Al entrar en la sala el olor que hacía era UFFFFFFFF impresionante a sexo, a sudor, hacía un calor brutal que saliendo de la ducha aún se notaba más. Ellos seguían en pelotas y estaban por la segunda ronda de cerveza, o la tercera, o la cuarta, no sé. Me volví a sentir muy prostituta cuando salí del baño porque sabía que salía a que me reventaran otra vez. Cuando salí, el de la casa me acercó un zumo, para que bebiera, me dio una botella de litro y un vaso de un zumo de piña. Entonces uno dijo que había estado muy bien, que era una pasada follar conmigo y todos comentaron lo buena puta que era, cada uno dijo algo de mí, que si era una locura encularme, que dejarme el coño ardiendo era un lujo, que vaya boca que tienes, puta, que se nota que solo vales para que te follen y uno dijo que habían pagado varias horas y apenas llevaban tres, que había que aprovechar. Y el de la casa le dijo, "Deja que acabe de beberse el zumo y seguimos con ella" Yo ya me había bebido dos vasos y dije, "por mí ya está cuando queráis, podéis seguir" Parece mentira, pero solo decir eso los puso a mil. Y el tío me sorprendió porque dijo, "Aún te queda zumo, te lo bebes todo, zorra" Yo pregunté "¿Cómo?" Que te lo bebas todo puta, dijo y me sirvió otro vaso. Los demás se pusieron a reír porque ya veían por dónde iba lo de obligarme a beberme un litro de zumo.
Cuando volvieron a follarme la boca de rodillas y con las manos en la espalda el juego era a ver quién acababa haciéndome vomitar el zumo y aunque aguanté un montón, al final acabé sacando casi todo el zumo que me había bebido. Vomitar no creo que le guste a nadie, pero ya me lo han hecho varias veces y al final entiendo que es una consecuencia de que unos tíos quieren follarme la garganta como les da la gana. En fin, es lo que hay cuando vas a eso y lo asumo. Lo dejé todo perdido y cuando ya pensaron que no sacaría nada más me hicieron ir a la cocina a buscar papel y me hicieron limpiarlo todo arrodillada en el suelo.
Cuando acabé me llevaron a la habitación del de la casa y ya habían puesto una sábana impermeable y en los ángulos había atados brazaletes de velcro para sujetarme. Me echaron sobre la cama gigante y me ataron boca abajo muy abierta que no me podía ni mover y entonces me azotaron y me follaron el culo como les dio la gana uno tras otro varias veces. Me saltaban encima y me la metían muy muy a saco apoyando todo su peso en mi espalda que muchas veces casi no podía ni respirar. O me estiraban del pelo para que arqueara la espalda o me pegaban muy muy fuerte en el culo. Cuando yo ya me había corrido varias veces, me dieron la vuelta y me ataron igual, pero boca arriba y siguieron con lo de azotarme y follarme el coño, las tetas y la cara. Varios fueron sentándose en mi cara mientras otro me la metía y se restregaban el culo en mi boca y en toda mi cara mientras me usaban las tetas. Acabaron haciéndome correr y corriéndose ellos encima de mí, Ninguno se corrió en mi coño. Todos acabaron corriéndose en mi cara y en mis tetas que estaban super rojas.
Fueron saliendo de la habitación y el de la casa entró en un rato a coger ropa y me dijo, “Vamos a comer algo, en media hora estamos aquí” Y yo le dije “Desatadme, ¿no?” y me dijo. “Ni de coña” Los escuché hablar y al rato oí la puerta que se abría y se cerraba.
Primero me relajé, pero joder luego me puse muy nerviosa, no podía moverme, me dolía todo absolutamente y estaba llena de semen por todas partes. No sé cuanto rato estuvieron fuera, yo creo que más de media hora, pero se me hizo eterno ese tiempo.
Llegaron pero no entraron en la habitación ni para ver cómo estaba y los escuchaba hablar de mí, de lo puta que era, de cómo me habían follado, de cómo les comía el culo incluso sin ducha ni nada "pero cómo puede ser tan cerda esta tía con lo buena que está, tú has visto cómo me ha comido el culo. Si no me lo he lavado en todo el día. Yo es que alucino" Y uno les decía, " A mí me mola mucho esta zorra, pero lo que está claro es que le gusta a ella tanto como a nosotros porque sino, no vendría por 20 pavos la hora a que le hiciéramos todo lo que le hacemos, joder. Ella ya sabe a lo que viene y lo busca. Nosotros no la hemos engañado nunca. La primera vez que nos la tiramos en el taller ya pintaba así, joder, no es que hayamos ido de suaves y hoy le hayamos dado más caña" Y los demás le daban la razón Y yo pensé que tenía razón. Lo que hacían era porque yo lo había provocado porque me había vendido a ellos por esos 20 euros y ahora no podía quejarme porque habían hecho lo que yo les había dado pie a hacerme. Escuché que uno decía que ya habían pasado las cinco horas con mucho pero otro dijo "Da igual, coño. La tenemos en la habitación atada y esta perra aguanta mucho más, no me diréis que ya vamos a acabar con ella. Yo quiero follármela más, os apuntáis u os vais" Y entonces todos fueron diciendo que hoy domingo no trabajaban. "Pues la seguimos follando" Uno preguntó si les iba a cobrar y escuché que hablaban bajito para que yo no les escuchara y no supe lo que se habían dicho. " Descansamos un rato y seguimos" Dijo uno. Y otro dijo "Yo no necesito descansar, lo que necesito es volver a metérsela" y todos se pusieron a reír.
Cuando abrieron la puerta de la habitación que estaba entornada, noté algo de aire fresco así que supuse que habían abierto el ventanal de la terraza. Entraron los cinco desnudos como habían estado todo el rato. Yo me hice la estrecha, en lo posible claro. Digamos que hice como si no hubiera escuchado lo que habían hablado y que sabía que querían seguir follándome y les dije "Creo que ya está no. Yo ya no puedo más, me habéis reventado. No puedo más. Me duele todo, por favor. Dejad que me marche. Estoy agotada" Se pusieron a reír los cinco y uno de ellos dijo "De eso justamente estábamos hablando. De que queremos más, que aún te la queremos meter más. De que estás muy buena y aun tienes agujeros para disfrutarte, puta" y me retorcía los pezones con sus manos. Y a uno se le ocurrió algo: "Si no gritas te vas. ¿Os parece chicos? Si no se queja la dejamos marcharse" y empezó a retorcerme los pezones muy fuerte, a estirarlos, que me levantaba de la cama y yo me mordía los labios para no gritar. Otro se puso a estirarme los labios del coño, a abrírmelos y a meter dedos en mi agujero a saco. Otro me escupió en los ojos. Otro me pegó en el estómago con la mano plana, otro me pegó un bofetón. Y yo aguanté sin gritar ni quejarme, respirando muy fuerte. "Joder como aguanta la puta". Entonces uno se me montó en la cara, se sentó sobre mi cara pegándome el culo, se lo abrió al máximo y lo apoyó totalmente en la cara que no podía ni respirar. Primero aguanté, pero hubo un momento en que me ahogaba y empecé a moverme lo poco que podía para intentar sacármelo de encima. Sentía sus gotas de sudor que le caían por la espalda entre las nalgas sobre mi pelo y pensé que me desmayaba. Hasta que, de pronto, salió y grité AAAAAAAAAAH más para respirar que porque me quejara, pero eso ya les valió para no dejarme marchar. Es evidente que tampoco me hubieran dejado irme, porque el juego de torturarme hubiera durado hasta que hubieran querido. Yo estaba muy sofocada y les dije, "joder que me ahogáis" y entonces entre ellos se pusieron a decir "Eso es una queja en toda regla" "Sí sí lo es" "Pues habrá que seguir follándosela ¿no?".
Primero me volvieron a follar atada a la cama como antes por el coño alguno subió la intensidad un poco más agarrándome de la garganta mientras me la metía. Me corrí varias veces así y eso les encantó. Que después de la salvajada que me estaban dando aún me corriera les puso a mil, por si les faltaba algo para estarlo. Luego me desataron. Os juro que cuando lo hicieron ni me podía mover. Me dolía la espalda mucho y me sentía como agarrotada de tantas horas atada. Me agarró del pelo me levantó de la cama y me llevó al salón de nuevo y dijo. "Ya la tenéis lista, venga a reventarla" Y apartaron la mesa de centro y me estuvieron follando en el suelo de todas las formas posibles. Me hicieron varias dobles por el coño y el culo sin dejar de follarme la boca intercambiándose y también llegaron a meterme dos pollas por el culo a la vez. Les encantó eso y no se les bajó nada aunque hacían muchas coñas con eso de sentirse las pollas y también me metieron varias veces dos pollas por el coño. Uno se ponía abajo y me follaba el culo o el coño y el otro también la metía. Pero con lo mojada que yo estaba y lo sudados que estaban ellos se les salía y al final acabaron con dobles penetraciones de coño y culo y a saco. Me pegaron todo el rato, me estiraron del pelo, me arrastraron por el suelo que estaba mojadísimo. me follaron la boca uno tras otro con la cabeza apoyada en el asiento de un sillón y las patas para arriba, Mientras me masturbaban o me hostiaban el coño y el culo. Acabé con todo el pelo y la cara babeadas. Hasta que mucho rato después se fueron corriendo. Tres en la boca, follándome la garganta mientras me estrujaban las tetas, uno quiso llenarme el culo y no paró hasta que se corrió dentro y el último que era el más cerdo, me estiró en el suelo se puso detrás de mi cabeza, me hizo comerle el culo y los huevos mientras se pajeaba y de pronto noté que se metía un dedo en el culo él mismo, entero y a fondo, lo sacó y acabó metiéndomelo en la boca para que lo chupara mientras decía "Joder esta puta es la más cerda que me voy a follar en la vida" y se acabó corriendo sobre mis tetas y mi cara. Me sentí tan puta asquerosa con el sabor de su culo en la boca que UFFFF no os lo podéis ni imaginar.
Todos se quedaron tirados en los sillones. Yo casi ni me aguantaba de pie, os lo prometo. No es coña, casi ni me aguantaba de pie. Me dolía mucho el culo, pero me dolía todo, la espalda, las tetas, los pezones, el coño, la cabeza un montonazo.
Me levanté, fui a la cocina y me bebí dos vasos de agua y luego fui al baño a hacer pis y en nada ya estaba el del piso abriendo la puerta, me puso la mano en la frente, me empujó la cabeza hacia atrás para que me recostara en el depósito del váter y me echó su meada por las tetas que bajó por mi coño hasta el váter. Sin decir nada. Luego fueron entrando los demás y dos me mearon igual que él y dos en la ducha de rodillas. También sin decir prácticamente nada. Solo uno dijo "Estás para esto".
Luego me duché, salí mojada, me dieron una toalla esta vez, y entonces me acordé que al principio se habían cargado mi vestido. Todos seguían en pelotas agotados tirados en los sofás. Le dije que si me podía dejar algo para para vestirme. El de la casa me llevó a su habitación, abrió un cajón y sacó dos camisetas de deporte. Dijo "Estas son pequeñas. Te quedarán grandes, pero para llegar a casa te valen, no se te verá el coño". Yo me puse la primera que me dio y efectivamente me quedaba grande, pero al menos era algo. Entonces me lo veo mirándome, tocándose la polla medio estirado en la cama y me dice "hasta así estás buena, zorra" Y me dice "Ven" se sienta en el borde de la cama y me dice "chúpamela" Y yo no dije nada, me arrodillé como la puta que soy y se la mamé hasta que se corrió. Ni se movió, solo estaba abierto de piernas dejando que yo tragara su polla, ni me tocó, Cuando me soltó la leche gritó a los demás "¿Alguien quiere una última mamada de la puta?" y los otros entraron en la habitación a ver lo que pasaba. Otro se sentó en la cama igual que su amigo, a su lado y dijo "ven, la última corrida" y me puse a chupársela hasta que también se acabó corriendo, este sujetándome la cabeza con su mano para que lo tragara todo. Se la comí a dos más de rodillas mientras ellos estaban sentados en el sofá de la sala hasta que se corrieron en mi boca y el quinto ya dijo que no daba más.
Sin lavarme la boca, me despedí, de los cinco dando las gracias que es lo que tengo que hacer cuando cualquier hombre me usa y me fui a casa. UFFFFFFFFFFFFFFFFF ha sido bestial literalmente y ahora, horas después de que haya pasado me siento muy orgullosa de atreverme a hacerlo. Aunque estoy reventada y me duele absolutamente todo. He escrito esto solo despertarme y me he vuelto a excitar contándolo. Espero que os guste. Hasta la próxima aventura que quiera contar.
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