Aspirante a hot wife 8
Nunca imaginó que su padre, ese hombre respetado y temido, se convertiría en su juguete más fácil. Con un pestillo en la puerta y una sonrisa perversa, Susana está lista para enseñarle quién manda ahora en la familia.
El lunes por la mañana me desperté excitada. Desayuné, me vestí con una minifalda y me fui a la Universidad. Era primavera, lo que me permitió ir sin medias y con ropa ligera y sexy.
No podía quitar de mi mente las escenas que había visto la noche anterior y eso me tenía mojada. Me llevé dos braguitas de repuesto y protecciones higiénicas porque no paraba mi flujo sexual.
Me sentía como si yo hubiera sido yo la protagonista de las tórridas escenas de sexo que observe desde mi móvil. De alguna forma me convertí en la viciosa de mi mamá.
Caminando por el campus era consciente de las miradas de los chicos. Antes me eran inadvertidas pero sentía cada mirada como una caricia en mis pechos o en mi culito.
Como deseaba provocar no me puse sujetador, y busqué una camiseta que no dejara dudas al respecto. Me miraban los alumnos las alumnas y los profesores.
Pensé en si alguno de los chicos o de los profesores serviría para ser mi novio consentidor. No les conocía lo suficiente así que no me decidí por ninguno pero la idea me resultaba muy excitante.
No me enteré de nada de lo que hablaba el profesor y me dediqué a cruzar y descruzar las piernas.
Primero la derecha sobre la izquierda y después la izquierda sobre la derecha.
Creo que la producción de hormonas de la clase subió repentinamente. Incluso me di cuenta de que alguna compañera me mostraba su admiración sutilmente también.
Me gustaba mi nueva personalidad y disfrutaba de mi repentino cambio.
A diferencia de mi mamá no me importaba mi reputación. Prefería presentarme como un objeto de deseo sugerente y potencialmente accesible. Solo potencialmente. Yo decidiría cuando y con quien.
Además me faltaban conocimientos y práctica. Jesus sería mi maestro y mentor. Mis pensamientos se sucedían de forma incesante, en un estado de hiperactividad mental y genital, ya que cada pensamiento llevaba aparejado un calor en mi zona genital qué provocaba una humedad cálida y placentera.
Decidí aprender a manejar a los hombres con mi atractivo y con las habilidades que iba a aprender de Jesús y de mi mamá. Y por supuesto a detectar a los cornudos sumisos como mi padre y a manejarlos a mi antojo.
Sin duda esta personalidad perversa que emergía de mi interior tenía un componente genético. Es más nunca me habían interesado los chicos y mucho menos el amor y los novios pero ahora el vicio el sexo la dominación y mi sumisión selectiva ocupaban todo mi ser interior. Esto si me atraía y me daba placer. Dominar a un cornudo sumiso y ser sumisa de un macho alfa. Más aún convertir en cornudo sumiso a un macho alfa. Esto sí que era un reto.
Para conseguir esto debía dominar el arte de la seducción, el arte del placer sexual y el arte de la manipulación mediante el sexo.
Mi clase de derecho civil se convirtió en una sucesión de ideas perversas que incluso podrían llegar a servirme para mi futuro profesional.
Pensé que si una mujer puede controlar sus emociones sentimentales podía sacar mucho partido de su atractivo y sus habilidades.
Después de salir de clase me dirigí a un sex-shop para adquirir algo de ropa íntima lujuriosa. Un conjunto que dejaba al descubierto mi pubis y mis pechos con ligueros. En realidad no tapaba nada, más bien ofrecía todo.
Pensé que al Jesús le gustaría y al cornudo vicioso de mi padre, seguramente también.
También me hice con unos dildos anales como los de mi madre y con unos anillos vibradores para él clitorix y una de polla de plástico que me resultó excitante. Merecordaba a la de Jesús y así podía empezar a entrenarme a chuparla
No sería lo mismo pero un poco de entrenamiento no vendría mal.
Llegué a casa y mi madre estaba ocupada probándose ropa que había pedido por internet y con alguna otra cosa. Así que aproveché que el servicio ya se había ido para hablar con mi padre de cornudo a putita.
— Hola papá, hablamos.?? — Si hija, dime — Me dijiste que tenías vídeos grabados y me gustaría que me pasaras alguno. — Si te envío a la noche uno. Te enviaré una explicación para que entiendas el contexto. — Genial papi. Nunca has visto mis tetas, quieres venir a mi habitación y te las enseño?? Puedes hacerte una paja, si quieres. — No se… y tu madre?? — Está entretenida con sus nuevos modelos sexys y además no se le ocurre que hagamos esto. Cierro la puerta con pestillo y lo hacemos rápido.
Respondió avergonzado con la cabeza mediante un gesto casi imperceptible.
Me excitaba mucho dominar así a un hombre como mi padre, temido y respetado en su empresa y en los negocios. Me proponía hacerlo mi sumiso dándole lo que más le gustaba, una buena dosis de humillación.
Le cogí de la mano y le dije como una nena buena— Vamos papi, te va a gustar..!!
Entramos en la habitación y cerré el pestillo de la puerta. Le mandé sentarse en mi cama y cuando lo hizo puse una iluminación tenue.
Le dije— Relájate y disfruta del espectáculo.
Entonces me quité la camiseta de espaldas a él tapándome los pechos con la propia camiseta ya que no llevaba sujetador.
Mire por encima del hombro y él estaba atónito. — Papi, ahora te toca bajarte los pantalones y quedarte en calzoncillos. — No se Susana — Como vas a pajearte sino.?? No pretenderás que te enseñe mis tetitas y que tú permanezcas vestido como si fueras el ginecólogo.??
Se bajó los pantalones hasta los tobillos bastante avergonzado.
Me gire tapándome los pechos y me acerqué a él. Quite la camiseta cuando estaba a unos centímetros de él y sentada a su lado. Le bajé los calzoncillos mientras él miraba mis tetitas como hipnotizado.
—Papi si tú vas a ver mis tetitas yo quiero ver ese rabito de cornudo que tienes y que mami no toca porque Jesus se lo tiene prohibido
Le sujete el rabo y empezó a gemir de gusto.
— Te gustan mis tetitas papi.?? — no respondió, solo gemía — Si yo creo que sí te gustan, crees que a Jesús también le gustarán — Siiii— respondió muy excitado— y te gusta como te hago en el rabito, es la primera vez que lo hago— Siii decía descompuesto por el placer— Estoy pensando que a Jesús quizás no le parezca bien que te haga correrte — y le deje a punto de correrse y me cubrí los pechos—Vamos que mami puede estarnos buscando por la casa — Pero Susana, me vas a dejar así.?? — Me has visto las tetitas y te he dado gusto, ahora disfruta de ser un cornudo humillado. Es lo que te gusta, no..?? Cuando me prepares una cita aquí en casa con Jesús podrás correrte sí Jesus lo permite.
—Y ya sabes, quiero tener esa cita en casa. No quiero un frío hotel. No soy una prostituta…no olvides esta noche enviarme un video de mami disfrutando como la hembra que es.
— Vamos bájate eso— Y le di unos golpes en la polla para que se bajara, pero el muy guarro ante esa humillación disparó un chorro de leche— Eres un guarro. Saca tu pañuelo y limpia el edredón… serás pervertido…!!! — y así lo hizo. Ya lo manejaba y todo me salía de una manera natural, como si hubiera nacido para ello.
Se metió la polla sucia de su leche en el calzoncillo con dificultad ya que yo le apremiaba y salimos de la habitación.
Mi madre apareció al cabo de un rato y no había notado nada raro. — Mami, le he estado enseñando a papi lo que he aprendido en la Universidad hoy. Le ha encantado. Veo que aprendo cosas nuevas muy rápido. Así podré ser una mujer de provecho como vosotros y tan elegante y respetable como tu mami.
Mi padre me miraba y yo podía leer su pensamiento… “esta niña es un monstruo…es mucho más perversa que su madre”
Y yo le miraba y telepáticamente le decía algo que sin duda entendía….—Si pero te encanta lo perversa que soy y te has quedado con las ganas de que acabará la paja y de tocarme las tetas….cosa que no va a suceder nunca y de ahora en adelante harás lo que te ordene cornudo sumiso
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