Pasión pura, tu mi amo y yo tu puta
Él es tu amo, tu dueño, tu único refugio de placer prohibido. Cada vez que cierras la puerta, el mundo exterior desaparece y solo queda el calor de su piel, la fuerza de sus manos y la promesa de que te llenará hasta el límite. ¿Cuántas veces más podrás resistir la tentación de ser su puta?
Tu mirada penetrante, oscura de deseo. Eso es lo que necesito, tu boca comiéndome toda, la boca, la barbilla, el cuello, mis pechos, mis pezones, con hambre con deseo puro, mientras nos quitamos la ropa hasta quedar piel con piel, dónde manos, piernas, labios, lenguas se mezclen hasta no saber de quien es cada cual. Tus dedos dentro mío y yo aferrada con una mano a tus hombros, y con la otra a tu miembro duro, escurriendo de ganas, delicioso elixir tan jugoso.
Retorciéndome entre tus brazos, con gemidos de verdadero gusto, susurros ardientes de lo que te gusta y cómo te gusta, alargando el momento lo más posible, quiero todo y hay tan poco tiempo, sin importar cuánto sea, siempre es poco tiempo, quiero comerte, ordeñarte hasta que explotes de felicidad, así que bajo y a lenguetazos saboreo tu virilidad, lo meto hasta lo más profundo de mi garganta y escucho tu placer, tu mano en mi cabeza me indica que te gusta sin medida, eso es lo que quiero, que ese deseo nos mantenga encendidos en llamas vivas...
Ya te comí, ahora quiero montarte, y al hacerlo me ensartó sola en tu perfecto miembro, sintiendo tu dureza, tu poder al agarrarme de las nalgas y marcar tu mismo el ritmo, queremos más, siempre queremos más y tiemblo, con ganas entre sollozos de deseo.
Me tiras a la cama de nuevo y a nalgadas me pones en cuatro y me ensartas de una, eso no basta, quieres más, queremos más. Me abres y me comes tan profundo, tan hambriento, hay tanta humedad en mi que el sonido que hacemos es divino, tomas esa humedad de mi vagina, solo para meterla en un hoyo más arriba, quieres mi culo y yo ya lo estoy saboreando, ya me tienes, mojadita, preparada, con el culo levantado esperando por ti, métela con cuidado, despacito hasta el fondo y quédate un momento así, déjame acostumbrarme a esta sensación, a estar así de abierta para ti y ahí sí muevete con ganas, cómo te gusta, lento de inicio, disfrutando ese apretadito ajuste, e ir subiendo de velocidad, mientras tus manos masajean mis nalgas y las azotan a tu entero placer, las dejas rojitas, como te gusta ver mis mejillas, así como estamos, mis dedos acarician mi clítoris para provocar más calor si es eso posible y tiemblo sin parar, mis pechos se balancean sobre el colchón y la fricción en mis pezones en conjunto con todas las demás sensaciones me están volviendo loca y seguimos sin parar, hasta que gritamos de placer ambos, amo escucharte, gemir, gruñir... vacíate dentro mío, pero no te salgas aún, déjame disfrutar ese latido divino.
Un momento de descanso, caricias, besos, suavidad, dormitando de placer y caemos un momento rendidos,
Despertar contigo comiendo mis pezones o metiendo tus dedos dentro de mi para comprobar qué tanta humedad hay aún, truco tramposo, pues solo sentir tus dedos cerca de mi vagina ya están creando que escurra se ganas una vez más, y volver a comenzar, sin miramientos me pones de espalda y te metes en mi ano y es placentero, en esa posición pasas de mi ano a mi vagina una y otra vez, te quedas en mi ano y tus dedos se cuelan en mi vagina, creando esa doble penetración que tanto me gustan.
Tus palabras llenas de deseo, "¿Te gusta, sentirte así de llena? ¿Quieres dos hombres para ti, cogiendote así? Toda sudadita, gritando, yo quiero verte, mientras te la meten en el culo y yo de frente a ti, quiero verte, disfrutar eso que tanto hemos imaginado"
Y aunque probablemente no pasará, tu placer es el mío y sí, quiero verte disfrutar de mi disfrute.
Me montas encima tuyo de nuevo, pero está vez de espaldas a ti, yo sé que mis nalgas te encantan y trato de darte siempre ese rico espectáculo que te gusta, mi culo ensartado por tu miembro y yo subiendo y bajando mientras con mis manos acaricio mis tetas, mi clítoris, mi vagina mojada. Sientes cada uno de mis orgasmos, los conoces, esos temblores y contracciones involuntarias que te dicen que soy totalmente tuya.
Y aquí viene uno más, tiemblo y te aprisionó dentro de mi culo, eso se siente rico, me lo dices, te encanta, no paras de decirme que tú hembra está disfrutando como puta y es verdad!!
Mi hombre, mi dueño, mi amo, mi todo. Llena ese culo de tu leche, hasta verlo escurrir, que delicia!!
Es una doble trampa, cada round, me hace querer más y más de ti!
No tengo llenadera, ya me estoy bajando de encima tuyo y ya quiero tener tus dedos dentro mío y tú boquita comiendo mis pezones, mordiendo, lamiendo, chupando.
Me monto en tu y lleno de besos tu cara, tu pecho, lamiendo tus tetillas, tu cuello, tus lóbulos, me acomodo encima tuyo nuevamente, sin moverme mucho, sin penetración, solo quiero sentir tu piel en mis senos, y tus dedos recorriendo mi espalda, tirando de mi cabello, te dejas hacer, estamos cansados, pero deseosos de más.
Calor, locura, placer.
Con tu mano haces que suba una pierna para que puedas tener acceso a mi vagina, a mi clítoris, masajeas despacito, con calma, con delicia, cómo si quisieras grabar a fuego tu contacto en mi zona más sensible, nos besamos, rico, con calma, pero el calor sube de nuevo...tu lengua invade mi boca y tus dientes muerden mi lengua, mis labios, al mismo tiempo que tus dedos se cuelan lo más profundo que alcanzas en mi vagina, gimo en tu boca, tu otra mano en mi espalda me sostiene bien pegada a ti, ese sonido que hacen tus dedos al entrar y salir de mi, solo dice que estoy echa agua por y para tí, me empujas hacia arriba para que mis pezones queden al alcance de tu boca, me vuelve loca que me comas los pechos mientras me metes los dedos!
Sostenida como puedo de la cabecera de la cama solo puedo gemir y gemir de gusto, quiero darte todo mi placer, mi orgasmo no se tarda, me vengo en tu mano una vez más, temblando, gritando, me tomas de la cintura y aquí vamos de nuevo, me haces bajar hasta penetrarme con tu miembro vivo y deseoso de calor, de humedad.
Cabalgarte siempre es un placer y que tú marques el ritmo con tus manos en mis nalgas o en mis caderas me pone a millón.
Me detienes, y me haces seguir, rápido, lento, rápido de nuevo, me detienes, tomamos un respiro y me sueltas, "hazme acabar" me dices y me vuelvo una loba, moviéndome encima tuyo con ganas, hasta que llegamos al objetivo, el orgasmo mutuo, mis contracciones, mis temblores y la sensibilidad de tu miembro lo son todo en ese momento, no existe nada más!
Después de un descanso, nos bañamos entre risas, besos y caricias, y te veo vestirte y arreglarte para salir de mi casa, ahora no sé cuándo podrás escapar de tu esposa de nuevo para venir a llenarme de placer otra vez!! Pero no importa, cada que sucede desquitamos todas esas ganas que se van acumulando con los días
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