Xtories

Infiel por primera vez cuarta parte

Se prepara con la intención de perder el control. En cada curva del camino y en cada trago, la tentación se vuelve insoportable. Esta noche no hay vuelta atrás.

Kenalgona13K vistas9.0· 10 votos

Primero que nada, de verdad mil mil gracias por todos sus comentarios, he visto la cantidad de veces que se han leído mis relatos y jamás en la vida me imaginé que pudiera llegar a tener tal cantidad de vistas, ha sido increíble para mí el ver como les ha gustado mis relatos y también han sabido perdonar mis errores de principiante, cabe mencionar que es por culpa de que no tengo compu todo lo hago desde mi cel y aprovechando antes de pasar al relato, alguien puede decirme cómo subir una foto he tratado de hacerlo sin éxito ya que tengo varias fotitos que estoy segura les causaría gusto conocerme aunque sea así, en fotito y bueno sin más preámbulos que se viene la cuarta parte de esta entrega

Me levanté con firmeza de mi silla con la determinación de una leona tras su presa

-déjame pasar al baño y te veo en el auto

-claro Zoé te espero afuera

Me metí al baño donde rápidamente comencé a desabotonar mi blusa blanca, para quedarme únicamente con el brallette negro de encaje que había preparado, me levanté la falda y me senté en el sanitario, al momento de orinar sentí que mi vagina estaba más sensible que nunca, me levanté me limpié y subí mi cachetero, mi piel estaba tan sensible que el rose del encaje en mi puchita y en mi anito se sintió tan placentero, me acomode mi falda subiéndola un poquito más de lo de por si corta que ya era, mirándome en el espejo en todo momento, parando mi culo dejando mi falda solo cubriendo el inicio de mis nalgas a propósito para que cualquier movimiento casi me la subiera, me miré al espejo mientras mi corazón golpeaba fuerte mi pecho, acomodé mis tetas me retoque el maquillaje y ahí estaba yo, la imagen que me devolvía el espejo era obscena por sí misma, me acomodé las tetas de tal forma que parecía se iban a salir en cualquier momento, levanté mi falda prácticamente al ras de culote dando la impresión que con una ligera empinada dejaría al descubierto los cachetes de mi culote, cualquiera podría pensar que soy una prostituta lista para salir a trabajar a la calle

Salí del baño y con oso firme haciendo sonar mis tacones pasé por la caseta de seguridad y los ojos del guardia no pudieron evitar verme con deseo, con hambre, con lujuria, el guardia no era nadie más que un señor pasado de los sesenta años que seguro en más de una ocasión se la había jalado con alguna foto de alguna puta en internet, de esas que jamás en su vida podría tener y de repente frente a él pasando una verdadera zorra en busca de macho

Salí y ahí estaba él junto a su auto recargado en la puerta del copiloto, al verme solo abrió los ojos y su mirada parecía querer desnudarme en ese momento, caminé como una zorra hacia él y al llegar junto a él lo saludé con un beso muy cerca de la comisura de su boca

-estoy lista, llévame a donde quieras

-conozco el lugar perfecto Zoé

-pues no se diga más

Me abrió la puerta del auto y para meterme al auto abrí las puertas a manera que se me subiera un poco más la falda, me senté y esperé que él llegara a su lado, la falda casi se me había subido al cuello, finalmente subío de su lado y me miró como ya la falda no me cubría prácticamente nada y se podía vislumbrar mi calzoncito

-me ayudas?

Con cara de puchero le mostraba el cinturón de seguridad como si fuera una estúpida que no sabía lo cómo ponérselo

-claro déjame hacerlo yo

Prácticamente se tendió encima de mí para alcanzar el cinturón a lo que respondí levantando las manos como si de un asalto se tratara y parando mi pecho casi le restregaba las tetas en la cara

-ay Zoé, esta fiesta va a acabar antes de lo pensado

-ah no que, para eso mejor me voy a mi casa

Pensé que estaba haciendo alusión a que no me iba a durar nada en la cama jajajaja que error el mío

Comenzó a manejar con rumbo al bar mas fresa y mamón de la ciudad, mientras íbamos platicando aumentando la temperatura en el auto

-te ves preciosa Zoé

-te gusta? Lo elegi especialmente para ti

Le conteste mientras con una mano sutilmente la deslizaba por encima de mis tetas hasta bajar a mis piernas, mientras con mi otra mano acariciaba su cabello

-lo elegiste para mi entonces

-claro o cuando me habías visto asi

-pues no así pero vamos, siempre vienes guapísima a trabajar

-gracias, aunque hoy me esforcé más, no te creas que siempre vengo con la intención de andar “parando” el tráfico

-pues hoy estás parando más que el tráfico

-ya te dije es especialmente para ti

-es para “pararme” tráfico

-funcionó???

Lleve mi mano a su entre pierna y madre mía, que es esto, sentí un pene delicioso por encima de su pantalón, grueso, duro, fue el primer anuncio de que algo terrible o increíble estaba por suceder, el notó mi sorpresa

-te decepcione??

-todo lo contrario

Mientras se estaba estacionando le solté la tranca y fue la segunda vez que pasó por mi cabeza el detenerme pero ya estábamos llegando al bar, en mi cabeza pensaba ok, tomemos unos drinks si eso me ayuda pues ya, si sigo con dudas pues me voy y listo yo puedo pararlo en cualquier momento, me repetía eso una y otra vez, yo puedo parar esto cuando yo quiera

Espere que viniera a abrirme la puerta y me gire completamente con las piernas juntas, al bajarme tenía la falda hasta arriba y ya abajo del auto fue como me la arregle, le dejé ver mi rico cachetero de encaje cubriendo mi panochita, entregó las llaves al chalet y entramos al bar, lo tome de la mano y caminamos como una pareja, las miradas de las mujeres y de los hombres sobre mí provocaron un efecto de excitación brutal, me sentía la más perra del lugar entrando con mi amante, con mi macho en turno, en la puerta el cadenero no nos hizo ningún alto, nos dejó pasar sin miramientos no sin antes echarle un ojo a mi culo y tetas, nos dieron mesa súper rápido y empezamos fuerte

-qué quieres tomar Zoé

-mezcal hoy tengo antojo de Mezcal

-tráenos una botella de 400 conejos

Al traernos el servicio yo no podía con las ansias, necesitaba un trago de inmediato así que por aquí lo tuve en mis manos, apenas y dijimos salud y el primer mezcal entró a mi organismo, juro que sentí como si fuera agua, estaba tan ansiosa que ni lo sentí y de inmediato me serví otro, desde luego que él lo noto pero no dijo nada y el segundo mezcal también derecho y sin gestos, para el tercero el me lo sirvió se dio cuenta que yo buscaba valor y que el alcohol me ayudaría así que con el tercero en la mano dijimos salud y nuevamente entró

-me encanta el mezcal

-me encantas más tu Zoé, no tienes una idea

Me perdonarán pero tres mezcales si o si, sirven para aflojar cualquier tensión, no importa si eres hombre o mujer, tres en menos de cinco minutos había logrado el efecto de relajación que buscaba y con esa soltura hasta yo me desconocí

-seguro eso le dices a todas, si eres todo un cabron

-cabron?? No para nada, solo digo lo que veo y es que tú puedes volver loco a cualquiera

-no lo se me suena falso a pura mentira

-pues esta no te puede mentir

Tomo mi mano y la llevo a su verga, estaba durísima y se sentía gorda, deliciosa

-cualquier culo te la pone así

-pero el tuyo no es cualquier culo, si supieras las que te he dedicado

-ya te imagino jalándotela por mi

-aunque lo dudes, me la he jalado más de una vez imaginándote en cuatro, y el otro día no hizo falta imaginarte tanto, con el pantalón que traías no dejabas mucho a la imaginación

Sus palabras llenas de morbo me excitaban, al hablar de mí como un objeto de deseo con el que se satisface aunque sea en su imaginación me excito tanto que con mi mano en su verga por encima de su pantalón comencé a acarciarsela y sentir como se ponía más dura

-y que te imaginas cuando te la jalas

-que te tengo empinada, en tu oficina metiéndote la verga hasta adentro y a veces me la jaló tanto que ya llego a mi casa sin ganas de cogerme a mi esposa, a veces te veo y me quedo con ganas de hacerte de todo que llego y a mi esposa es a quien se la cobro

No había caído en cuenta, él es casado igual que yo, esperen un minuto casados, mi esposo, estoy en un bar bebiendo con mi amante con mi mano acariciandole la verga en un lugar público y mi esposo que pasa si alguien nos veía, pobre de mi, ja quien diría que era imposible que mi esposo me fuera a ver, el muy cabron estaba en su propia fiesta, quien lo diría que el muy hijo de puta estaría ensartándose en es mismo momento a una niña becaria de 19 años, misma que a la postre quedaría embarazada del muy cabron pero eso se los contaré en otra ocasión.

Mientras eso daba vueltas en mi cabeza el quinto mezcal había logrado el objetivo, yo estaba más caliente que nunca, ya medio peda y sin darme cuenta que este wey no pasaba del segundo caballito de mezcal

-Zoé te ves preciosa y con esa falda, luces deliciosa

-y sin falda me veo mejor

Mis palabras prácticamente salían por sí solas

-me muero por comprobarlo

-no no te me puedes morir, tal vez poner tieso… por partes

Al decir eso le apretaba la verga mientras que ya iba por el séptimo mezcal y mi cabeza ya daba vueltas, era el momento

-la cuenta por favor

-que??? Tan pronto ya nos vamos

Mientras me ingería un mezcal más

-ya es hora de irnos

-uy pues me tocará buscar donde seguir la fiesta porque yo, ni creas que ya me voy a dormir

-quien habló de dormir, si esto se va a poner bueno apenas

-ah si- contesté haciéndome la loca- pues que toca ahorita

-toca cenarnos el postre mientras con su mano me apretaba una nalga

Salí trastabillando del bar y apenas me dio el aire sentí como me pegaba más fuerte el alcohol en mis venas, como mi corazón se volvía a acelerar, mientras caminábamos de nuevo al auto yo sabía lo que seguía, era el momento me iba a entregar como una zorra a su mejor postor

Debo confesar que el alcohol hizo que el trayecto al motel se me hiciera cortísimo, sin embargo apenas estábamos entrando al motel la descarga de adrenalina erizo mi piel y fue como si despertara aunque aún me sentía sumamente mareada, se acercó una jovencita y nos indicó que nos tocaba la habitación 13, me pareció eterno el momento de estacionarse, se cerró el portón eléctrico, bajó de su lado y se acercó a abrirse la puerta y apenas bajé lo bese apasionadamente mientras él me tomaba de la cintura y bajaba sus manos apretando mi culo, lo tomé de la mano y comencé a caminar hacia las escaleras que llevaban a nuestra habitación, esta ocasión no me bajé la falda así que por la parte de enfrente casi la traía en la cintura y por atrás dejaba ver media nalga, subí las escaleras como una verdadera puta moviéndole el culo en el rostro, y no perdió la oportunidad de ponerme una nalgada que resonó en el cubo de las escaleras, me abrió la puerta de la habitación, una habitación a media luz, con una cama king, un sillón Kamasutra, una pantalla y las imágenes más sugerentes que se pueden en los cuadros que adornan las paredes, apenas di unos paso, escuché cerrar la puerta y nisiquiera alcancé a voltear cuando sentía sus dos manos en mi cintura y su verga replegándose en mi culote, me sujetó con firmeza por los huesitos de mi cadera y sentí una corriente eléctrica que recorría mi cuerpo

Gracias por leer mis relatos subiré este y su continuación el mismo día esperando que la página me los suba prácticamente al mismo tiempo

Besitos de su amiguita Kena