Conociendo a mis compañeros de trabajo
La oficina se queda atrás cuando el viaje de empresa comienza. En la oscuridad del hotel, las miradas se vuelven toques y los susurros, caricias. Esta noche, el silencio es su mayor aliado y el riesgo, su mayor excitación.
Debo confesar que tengo una tensión sexual muy fuerte con dos compañeros de trabajo, trabajamos en distintas sedes de una misma empresa pero nos conocimos por videollamadas que hacíamos en grupos con varias personas de distintos departamentos, la cuestión es que armamos un viaje a una ciudad con la intención de hacer un convivir, fueron jefes y jefes de jefes, entre ellos estaban dos hombres que me llamaban mucho la atención tanto como en personalidad como físicamente ambos eran altos y fornidos, uno blanco y otro moreno, uno extrovertido el otro introvertido, lo mejor de dos mundos, a ese viaje fui con la mentalidad de acostarme con alguno de los dos y se pudo con ambos.
algunos compañeros se iban a mitad de viaje por cuestiones del trabajo por lo que cada vez quedábamos menos y menos personas en el hotel
El primer encuentro lo tuve con el moreno, estábamos en habitaciones compartidas pero casualmente había una que estaba vacía y solo era para dos personas que nadie quiso tomar porque no estaban todavia en la confianza para compartirla con alguien más a excepción del moreno y yo, compartíamos habitacion con otras personas y nos hicimos más cercanos de lo que ya éramos, lo pillé un par de veces viéndome los senos y el culo así que fue pan comido insinuar que iba a dormirme en esa habitación para más comodidad, él lo entendió todo y a media noche tocó mi puerta, le abrí y sin preguntarle algo le dije que pasara me dijo que estaba durmiendo mal por el ronquido de otros compañeros y me pregunto si podía quedarse conmigo, yo me mordí el labio y le dije que si, fui al baño, cambie de pijama y me puse la más cortita y reveladora, nos acostamos a "dormir" cuando comenzó a hablarme y a preguntarme cosas del viaje, le comencé a responder todo lo que preguntaba hasta que ya le dije que estaba cansada, comencé a insinuar que tenía mucho frío y me pregunto si me parecía bien dormir cerca del otro, obviamente le dije que si, me puse de espaldas, respíngue mi culo y él me abrazó y pegó su paquete ya duro contra mis nalgas, me abrazo y puso su mano bajo mis senos, tenía los pezones tan duros que ya quería que me los tocara o mordiera, como no había señales de que él diera el primer paso comencé a restregar mis nalgas contra su pene sin miedo al éxito, él suspiraba pesado en mi oreja y poco a poco por fin empezó a subir sus manos hasta mis senos, comenzó a masajearlos por encima de la pijama y de repente me bajo la pijama y mis senos quedaron al aire, yo seguía restregándome más y más contra ese duro y enorme trozo de carne que tenía entre sus piernas, pasó su otro brazo por debajo de mi cuerpo y mientras con una mano tocaba mis senos con la otra comenzó a buscar mi vagina, sentí sus dedos rozando encima de mi pijama y fue solo cuestión de un segundo y ya tenía sus dejos adentro, comenzó a masturbarme tan rico que ya no aguante más y me vine en sus dedos los cuales chupe, finalmente me di la vuelta, baje su pijama y su pene erecto grande y venudo y moreno salió a relucir ese día, puse mi vagina en su cara y mientras le chupaba su pene él me lamía mi vagina, tenía una lengua larga y muy ágil, el se vino en mi boca y yo tuve un orgasmo encima de él, al final no pudimos tener sexo porque mi jefe llamó en la madrugada a otro de nuestros jefes diciendo que fuera a buscar en la habitación algo que se le había quedado por lo que tuvimos que parar en lo que hacíamos... pero eso no terminaba ahi, finalmente cuando quedábamos muchos menos personas en el viaje volvimos a dormir juntos, esta vez ambos un poco tomados pero consientes de lo que hacíamos, se pasó a mi cama, le comencé a masajear y apretar su pene, mientras él me chupaba los senos con esa lengua espectacular, finalmente, subí mi vestido de pijama, me baje las bragas y me di la vuelta, el no dudo ni un segundo y comenzó a rozar su verga por mis nalgas hasta finalmente introducirse dentro de mi vagina, me embistió como por una hora entera, sin cansarnos en esa posición, sin hacer ruido porque había alguien más con nosotros durmiendo en esa habitación pero disfrutamos hasta que esa misma mañana se tuvo que ir de regreso a su ciudad
2 parte con el blanquito, pronto
Relatos similares
- Hetero: General
Sergio y yo
Sabe que su jefe la desea, pero el peligro no está en Miguel. Está en Sergio, el compañero que no pide permiso, que ofrece placer sin ataduras y que…
Comparte:Relacion jefe subordinadaHeterosexual generalDeseo reprimido
- Grandes Relatos
Caballo loco (3)
El patrón de la estancia no busca un domador, sino un placer prohibido. Cuando las puertas del despacho se cierran, la jerarquía laboral se desvanece…
Comparte:Heterosexual generalRelacion jefe subordinadaPoder y control
- Hetero: Infidelidad
Infidelidad Obsesiva.
El vecino de al lado no solo la mira; la escucha. Y cuando la voz grave le ordena bajar la falda en el ascensor, Olivia descubre que su vida conyugal…
Comparte:Infidelidad ocultaTransgresion moralPoder y control
- Hetero: Infidelidad
Bis a bis
La visita especial prometía reencuentro, pero el calor de la prisión y la mirada lasciva del director encendieron una chispa peligrosa.
Comparte:Infidelidad ocultaHeterosexual generalDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Mi noche más morbosa en un tren
El juego de la verdad en un compartimento de tren se transforma en una necesidad carnal urgente.
Comparte:Infidelidad ocultaRelacion jefe subordinadaDeseo reprimido
- Hetero: General
La urbanización del deseo (Capítulo 25)
El masaje era solo el pretexto. Mónica no venía por contracturas, sino por él. Y cuando la camilla se convierte en cama, la vecina tímida desaparece…
Comparte:Relacion jefe subordinadaDeseo reprimidoPoder y control