Xtories

Ecos de Traición

El testamento de su padre exige que se case con el hombre que destruyó su vida hace diez años. Él la odia, ella lo ama, y la única salida es un matrimonio forjado sobre escombros y deseo reprimido.

MazoNegro6.3K vistas9.4· 26 votos

II

Hanna

Cuando la puerta se abrió y dio paso a ese hombre que tenía en frente de mí, el corazón se me aceleró de manera frenética, miré al hombre en el que se había convertido el chico que conocí hacia diez años. Se me tensaron los nervios y tenía el estomago revuelto. Estuve atenta a la pequeña discusión que tenía con su hermano Víctor, era una pena que Kendrick no quisiera arreglar las cosas con su hermano me sentía responsable porque yo había influido activamente a que Kendrick dejara de hablarle a su hermano.

Nada quedaba de aquel chico del que me enamoré, ese hombre en el que se había convertido Kendrick era distinto a cualquier hombre con el que me había relacionado, hubo un momento en el que nuestras miradas se encontraron, tengo que reconocer que tuve miedo, esa mirada tan intensa y gélida, que hacía que tuviese la sensación de que me estuviera viendo el alma.

Ahora era mucho más guapo, de complexión atlética, tenía el pelo corto pero rasurado por los lados algo así como un corte de pelo militar. Kendrick desprendía seguridad y poder por todos los poros de su piel, hace diez años él parecía un ángel, pero ahora él tenia el aspecto de un demonio con el cuerpo de un dios, está claro que los años le han sentado muy bien.

Debo admitir que reencontrarme con él confirmó que efectivamente seguía enamorada de Kendrick como el primer día, lo amo con todo mi ser y sé que no me bastara la vida para que me perdone por el daño que le infligí en el pasado.

—Creo que ya va siendo hora de que empecemos con esta reunión, por favor letrado cuando quiera puede proceder a leer el testamento de mi padre – hable yo, para calmar el ambiente ya que las últimas palabras de Kendrick dejaban claro que ninguno de los que estábamos en esta sala le gustábamos, salvo su asistente Chloe, me pregunto si se habrán acostado-

—Antes de pasar a la lectura del testamento tengo que advertirles que este testamento es impugnable, si no se cumplen con lo que aquí se estipula todo el patrimonio del Señor Daniel pasará a manos de una ONG

Yo, Daniel Brown, en pleno uso de mis facultades mentales y con la firme intención de disponer de mis bienes conforme a mi voluntad, declaro lo siguiente:

Dispongo que la totalidad de mis activos financieros depositados en entidades bancarias, así como las propiedades que poseen en distintos países, sean heredadas por mis hijos y mi esposa, quienes serán mis herederos universales. No obstante, la residencia conyugal quedará íntegramente en manos de mi esposa, Ingrid Blackwell, como muestra de mi voluntad de asegurar su bienestar.

En lo que respecto a Brown Enterprises, las de la compañía serán divididas en partes iguales entre mis hijos, mi esposa y Víctor Francis Gecko, siendo ellos los principales accionistas y, por ende, responsables de la dirección y el futuro de la empresa.

Para evitar disputas que puedan poner en riesgo la estabilidad de la compañía y la armonía familiar, establezco que la dirección de Brown Enterprises recaiga exclusivamente en Kendrick Alexander Gecko y Víctor Francis Gecko, en quienes confió para guiar la empresa con integridad y visión.

Como condición indispensable para que mis herederos puedan acceder a la totalidad de la herencia, dispongo que Kendrick Alexander Gecko y Hanna Brown contraigan matrimonio en el menor tiempo posible tras la lectura de este testamento. Cualquier intento de impugnación de este documento por parte de cualquiera de mis herederos resultará en la inmediata liquidación de mis bienes, cuyos fondos serán destinados íntegramente a una organización benéfica.

Espero que mis decisiones sean comprendidas y aceptadas, pues han sido tomadas con la convicción de que asegurarán la unidad y el bienestar de quienes dejo atrás. Confío en que mis herederos sabrán honrar este legado y administrar con sabiduría los bienes que hoy les concedo.

Firmado en presencia de los testigos que dan fe de mi última voluntad.

Daniel Brown

-¡¡¡No!!!, imposible, ¿estás seguro que ese es su testamento?, es imposible que Daniel me haya hecho algo así – rugió Kendrick nada más terminar la lectura del testamento-

-Señor Gecko, entiendo que es mucho que digerir ahora, pero siento decirle que este testamento está escrito con el puño y la letra del difunto – dijo el abogado intentado calmar a Kendrick o debería decir mi futuro esposo-

-Siendo así entonces le aconsejo que vaya buscando una ONG a la que donar todos los bienes de Daniel, porque pienso impugnar este puto testamento, él fue un amigo y un padre para mí, pero eso no le da derecho a decidir con quien me caso o no – volvió a gritar Kendrick, caminaba de un lugar a otro como un león enjaulado-

-Kendrick, respira y cálmate un momento, estás alterado y no piensas con claridad, ¿de verdad vas a dejar a todas esas personas sin trabajo?, son un montón de familias que dependen del sueldo que sale que esta empresa – intercedió Chloe-

- ¿Que me calme? ¡¡¡Y una mierda me voy a calmar!!!, me importa una mierda las personas que trabajan en esta empresa, no es culpa mía que vayan a quedar sin empleo, la culpa la tiene su anterior jefe. Desde ya te digo que no pienso sacrificar mi libertad para salvar el trabajo de esa gente que ni siquiera conozco – gritó otra vez Kendrick-

-Es lo menos que puedes hacer, mi padre te acogió cuando la arrastrada de tu madre le pidió ayuda a saber que trabajo sexual le hizo a mi padre – declaró sin ningún pudor mi hermano Adam-

No nos dio tiempo a reaccionar a ninguno, todo paso tan rápido. Kendrick le soltó un par de puñetazos a mi hermano, lo agarró del cuello y lo estampó contra la pared el gran ventanal de cristal que daba directamente al exterior, entonces Kendrick sacó una pistola y le apunto directamente a la cabeza de mi hermano.

-Maldito bastardo hijo de puta, si tienes cojones repítelo otra vez y te vuelo la tapa de los sesos – dijo Kendrick entre dientes y con los ojos inyectados en sangre, Kendrick le apretaba tanto el cuello que mi hermano que este se estaba poniendo azul, posiblemente por la falta de oxígeno-

Nadie se atrevía acercarse a Kendrick, por miedo a que le pegue un tiro a quien diera un paso en falso, solo Víctor se acercó, pero no demasiado guardando una distancia prudencial.

-Kendrick, baja el arma y suéltale, no vayas a cometer un grave error,

Kendrick por favor suéltale el cuello lo vas a matar – imploro Víctor-

- ¿Vas a defender a este mierda después de lo que ha dicho de nuestra madre?, si lo mato el mundo no se pierde nada, al contrario, estaría haciéndole un favor al mundo al terminar con la existencia de esta asquerosa sanguijuela – dijo Kendrick con tanta rabia que temía que alguna de las venas de su brazo fuera a estallar-

En algún momento recupero la cordura, tengo la certeza que realmente fue porque los ojos de mi hermano se estaban cerrando, le soltó y cuando este se dobló para tomar una bocanada de aire, Kendrick le dio un rodillazo en la nariz seguramente se la rompió porque mi hermano soltó un grito de dolor y empezó a sangrar por la nariz.

-La próxima vez que te atrevas a insultar a mi madre te haré algo mucho peor que esto – habló Kendrick esta vez con voz serena y fuerte-

-Eres un salvaje como te atreves a ponerle la mano encima a mi hijo – dijo mi madre encolerizada mientras hacia el intento de detener la hemorragia en la nariz de mi hermano-

-Tu hijo se lo ha buscado, si no fuera tan imbécil no tendría la nariz rota – dijo Kendrick con auténtico rencor-

Dicho eso Kendrick se fue dando un portazo, yo todavía estaba en shock,

¿Qué intenciones tenía mi padre al querer obligarme a casarme con

Kendrick? No lograba entenderlo, una vez le conté lo que pasó con Kendrick, pero no creo que eso sea razón suficiente como para hacer algo así.

Dios mío, las cosas se habían complicado tanto que la única manera de salvar toda la empresa y mi herencia era contrayendo matrimonio con un hombre que me odiaba y despreciaba hasta la médula.

-Está claro que tenemos un problema, y uno bien grande, hay que encontrar una solución lo antes posible – dijo mi madre con la frialdad a la que ya me tenía acostumbrada –

-Mamá, la única solución que hay es que Kendrick se case conmigo cosa que veo poco probable ya que ha dejado claro que no piensa casarse conmigo, aunque su vida dependiera de eso – respondí irritada-

-Pues hay que convencerlo, no podemos permitir que todo nuestro patrimonio se vaya a la mierda de buenas a primeras, él estuvo muy enamorado de ti una vez, ¿Por qué no tiras por allí a ver que te sale? – mi madre al igual que mi hermano no tenían ningún pudor a la hora de soltar tonterías –

-Tú lo has dicho mamá, “estuvo”, tiempo pasado, acaso no te ha quedado claro que él nos odia y nos desprecia, nunca se casará conmigo – dije yo resignada-

- ¿Y tú Víctor?, podrías convencerle de que se case con Hanna, eres su hermano a pesar de lo enfadado que esté contigo, seguro que a ti te hará caso – repuso mi madre con ojos suplicantes hacia Víctor-

-Me temo que no puedo hacer nada, si mi hermano sigue siendo como antes cosa probable entonces no hay solución, porque él nunca hará nada que no quiera y menos si es mediante chantaje, tendré que ir preparando el terreno para lo que se avecina – habló Víctor con igual resignación que la mía- -Bueno, tampoco os pongáis en lo peor, Kendrick tiene un carácter indomable, pero tiene buen fondo, esperemos que se calme y volveré abordarlo con el tema – declaró Chloe insuflando un poco de esperanza en nosotros-

- ¿De verdad usted cree que pueda convencerle de casarse con mi hija?, no es que desconfíe de usted, aunque siendo su amante no me extrañaría nada – quise morirme de la vergüenza, mi madre era una bocazas, una cualidad que evidentemente había heredado mi hermano Adam, el cual seguía quejándose de dolor sentado y con la cabeza hacia abajo-

-señora, en primer lugar yo no me acuesto con mi jefe, porque él es eso, mi jefe y en segundo lugar he dicho tantear no que vaya conseguirlo, por otra parte, entiendo las reticencias que tiene mi jefe al no querer casarse con su hija, ¿Quién coño va a querer tener una suegra como tú? – aunque me dolió que dijera que Kendrick no se quería casar conmigo debía reconocer que tenía razón, mi madre era una persona odiosa- señorita Hanna mañana pasaré a recogerla temprano y nos iremos a la casa de Kendrick, tal vez entre las dos podamos persuadirlo – si no fuera por el por favor diría que eso había sonado más a obligación que ha petición-

Al menos ahora tenía un momento de tranquilidad, quedé con mis amigas en el club de campo, al que acudíamos desde que éramos pequeñas, llegué unos minutos antes de lo acordado, no soportaba las presiones de mi madre y menos la de mi hermano que parece que haberse olvidado del odio injustificable que sentía por Kendrick. Me pedí una mimosa y me dispuse a relajarme y olvidarme de todo el estrés que me genera el tema de la herencia

-Para alguien que acaba de recibir una herencia estas demasiado mustia – hablo Camille una de mis amigas-

- ¿Pero no te has enterado? Su padre a dispuesto en el testamento que ella no podrá disponer de su herencia hasta que no se case con Kendrick, el ojito derecho de su difunto padre – la chismosa de Camille como siempre no puede resistirse a soltar el bombazo –

-Muchas gracias Camille, acertaste al escoger la carrera de periodismo, eres una cotilla sin remedio – dije yo haciendo estallar en carcajadas a las demás –

-Oye ha sido mi marido el que me lo ha contado, Víctor no se resiste a contarme lo que pasó en aquella oficina cuando nos fuimos – claro tenía que ser Víctor –

- ¿Entonces que tienes en mente para convencerlo? – me pregunto

Casandra mi otra amiga –

-No lo sé, él no quiere casarse y por la convicción con la que lo dijo no creo que vaya a suceder – dije yo en un susurro, me dolía mucho su negativa tan radical, es que ni se lo plantea –

- ¿Pero tú quieres casarte con él? – me preguntó Casandra, y allí estaba el kit de la cuestión, la idea de estar casada con él no me disgustaba –

-No me disgusta la idea de ser su esposa, pero entre Kendrick y yo hay mucho resentimiento y mucho odio, me refiero a que Kendrick me odia y me desprecia y muy a mi pesar debo decir que tiene todas las razones para hacerlo – reflexioné yo –

-Es bastante absurdo que te siga guardando rencor por algo que paso hace diez años, vale que te portaste muy mal con él, en realidad todas nos portamos fatal con él, joder que éramos unas crías inconscientes teníamos dieciséis años – le intento quitar importancia Casandra –

-Ya, éramos unas crías, pero él estaba enamorado de Hanna, la amaba, que nosotras lo tomáramos a broma no significa que hiciera lo mismo, le hicimos un daño irreparable, con lo que ha demostrado hasta ahora creo que ninguna de las tres seamos precisamente sus preferidas ahora, sobre todo Hanna –

-Lo que no entiendo es ¿porque te preocupa lo que pueda sentir Kendrick por ti?, le he visto y el chaval está bastante bueno, pero eso no quiere decir que tú estés enamorada de… - Casandra me miro directamente a los ojos e intuyo que descifro todo por la mirada que tenía – un momento Hanna, voy hacerte una pregunta ¿tú estás enamorada de Kendrick? - Carol y Casandra me miraban inquisitivamente esperando la respuesta que no podía ocultar toda la vida –

-Sí, estoy enamorada de él desde hace diez años, ¿contenta? Soy tan estúpida que dañé al único hombre que me trató como a una reina y me amó incondicionalmente – cuando solté todo aquello sentí como si me acabara de liberar de un gran peso –

- ¿y porque no lo dijiste antes? Pudimos haberte ayudado a recuperarlo, o no se hacer algo para retenerlo – me gustaría pensar que cualquier plan que hubiéramos elaborado para que se quedara a mi lado funcionaria- -Casandra, nada de lo que hubiésemos podido hacer habría funcionado, aquella noche no solo le rompí su corazón, aquella noche también perdió a su madre. El estaba destrozado cualquier intento de retenerlo a mi lado solo habríamos conseguido hacerle más daño del que ya le había hecho – dije tristemente –

-Viéndolo así, normal que no se quiera casar contigo, pero habla con él a solas, sigo pensando que no hay enfado que dure para siempre – daría lo que fuera porque fuera tan fácil como lo planteaba Casandra –

-Eso es que no conoces a mi cuñado, lleva diez años sin hablarse con su hermano, no apareció el día de nuestra boda, cuando le enviamos la invitación la devolvió de inmediato y lo más impactante es que no ha querido conocer a mi hijo, es decir, a su sobrino. Y eso que mi marido ha hecho todo lo posible para reconciliarse con él, pero nada, el muchacho no da su brazo a torcer – es una pena que Kendrick no quiera conocer a su sobrino, Alex es un niño muy bueno –

-Lo que me lleva a la siguiente cuestión, ¿si no es capaz de perdonar a su propio hermano, que no hará conmigo? – esa pregunta me daba mucho miedo –

-Hablando de todo un poco, esa mujer que estaba con Víctor, la pelirroja sexi, esa que decía ser su asistente personal ¿Quién es exactamente? ¿su amante o su asistente? – pregunto Casandra

-Bueno, mi madre dijo lo mismo, y dada su reacción supongo que ella solo es su asistente y si me apuras diría que es una buena amiga, además Chloe tendrá unos treinta años, es demasiado mayor para Kendrick – dije con la intención de convencerme a mi misma más que a mis amigas –

- ¿y eso que importa? Te recuerdo que eres dos años mayor que Kendrick, el tiene veinticuatro años ahora y tu veintiséis, madre mía eres una sugar mommy – dijo con una carcajada Camille –

-Solo son dos años, comparado con ella que casi le saca diez años, lo mío no es nada, además para ser una sugar mommy hay que tener bastante dinero para costearle los gastos, y creo que él tiene muchísimo más dinero que yo – reflexione yo –

-Esa es otra, ahora es multimillonario, ¿a qué se dedica exactamente? – preguntó Casandra, yo tampoco lo tengo claro –

Después de tanto deliberar miramos por internet, y casi se nos sale los ojos de las orbitas, Kendrick a pesar de sus veinticuatro años tenía una fortuna inmensa, hasta tal punto que aparecía en la revista Forbes como uno de los hombres más ricos y más inteligentes del mundo, es increíble lo que ha conseguido a su edad, algunos tendrían que consumir más de la mitad de su vida para conseguir todo lo que ha logrado Kendrick. Ahora entiendo esa confianza arrolladora en sí mismo y esa aura de poder que lo rodeaba cuando estaba en la oficina, me pregunto si habrá más cosas de Kendrick que no ponían en la revista. Siempre supe que él triunfaría, lo que no sabía es que llegaría tan lejos.

-Virgen santa, aquí dice que se graduó de dos carreras en la MIT a los dieciocho años, física e ingeniería electrónica, a los diecinueve años, fundo Industrias Gecko, principal contratista de armamento del gobierno y de algunos otros países, también dice que posee acciones de otras empresas, aunque no se especifica cuales son esas otras empresas. – Ahora entiendo porque se lo tiene tan creído –

-Buenos chicas, yo voy a pedir un taxi, tengo que ir a casa a descansar, mañana se avecina un día bastante complicado – me despedí yo de ellas –

He tomado la decisión de que haré todo lo posible para que Kendrick se case conmigo, no solo por la herencia, sino por recuperar lo un día tuvimos y que por mi idiotez perdí.

IV

Kendrick

Ayer fue un día asqueroso y lo único que podía hacer que se tornara un tanto agridulce era una buena botella de bourbon un par de mujeres con las que acostarme, desde Hanna solo he vuelto a tener una relación seria con otra chica que conocí en la universidad, pero tampoco acabó bien, esta vez fue por mi culpa, no debí haber empezado aquella relación cuando todavía no había superado a Hanna, a consecuencia de eso mi relación con las mujeres se vio reducida drásticamente a alcohol, sexo depravado y en contadas ocasiones marihuana.

Y ayer en la noche no fue una excepción, conocí a estas dos chicas de cuyos nombres soy incapaz de acordarme ahora mismo, la verdad es que no se si son prostitutas lo que en ocasiones no me importa, lo que sí sé es que anoche disfruté de un estupendo trio en el que liberé algo que tensión, lo necesitaba. Lo malo es que ahora venía la peor parte, la resaca y burdos intentos de acordarme de sus nombres, estaba haciendo esfuerzos verdaderos esfuerzos titánicos para acordarme del nombre de las bellezas que estaban acostadas a cada lado de mi cama, de repente un grito de ayuda proveniente del piso de abajo me saco mis pensamientos bajé a toda prisa hasta el lugar donde aquel grito.

- ¡¡Raiot, Elliot quietos!! – aquella imagen era inquietante, Hanna estaba en el suelo mientras mis dos perros de presa se preparaban para atacarla –

-¡¡Que se vayan por favor!! Esas bestias me van a matar – dijo ella temblando –

-Elliot, Raiot ¡fuera de aquí! – mis perros me obedecieron y se fueron al patio, de donde nunca debieron haber salido ya tendré unas palabras con Consuela mi ama de casa –

Hanna estaba tendida en el suelo con un más que evidente temblor, aunque en parte la entiendo mis perros son grandes y un tanto agresivos con los desconocidos.

La tendí mi mano, para ayudarla a ponerse en pie, cuando mi mano entró en contacto con la suya me invadió una calidez suave y un cosquilleo que me excitaba. Por otro lado me mosqueaba bastante que ella todavía tuviera cierto control sobre mí, ella se trastabillo un poco al ponerse en pie tan apresuradamente, rápidamente la cogí por la cintura para evitar que se diera de bruces otra vez contra el suelo y al hacerlo nuestros labios se acercaron mucho, del beso solo nos separaban unos milímetros, podía sentir su aliento caliente y sus pechos turgentes pegados a mi torso fue como si se parase el tiempo, no había nada más solo ella y yo apunto de fundirnos en un beso sensual. Solo unos milímetros menos y nos habríamos besado, luego me acordé que quién era ella y me alejé bruscamente, rompiendo la atmósfera sexual que se había formado entorno a nosotros.

-Lo siento por mis perros, se vuelven agresivos con los desconocidos, si hubiera sabido que ibas a... un momento –de repente me di cuenta de que no había ninguna razón por la que ella tuviera que estar aquí - ¿Qué cojones haces tú en mi casa? Y, sobre todo, ¿Quién diablos te ha dado la dirección de mi casa? No deberías estar aquí, así que ya estas tardando en

irte

-Oye, entiendo que estés enfadado, pero eso no te da derecho a tratarme así, al menos podrías mostrar algo de consideración ya que tus perros han intentado comerme –dijo ella con el ceño fruncido-

-No es culpa mía, nadie te ha invitado a venir aquí y no estaría de más avisar al dueño de la casa si te vas a pasar por su casa– sentencie yo –

-Fue tu asistente la que me dio la dirección y me autorizó a venir aquí -

Chloe, esta vez se ha pasado siete pueblos –

-Chloe no tiene potestad para decidir quién puede o no entrar en mi casa, eso solo me compete a mí que soy el dueño, no sé qué propósito te ha traído hasta mi casa y no me interesa así que haznos un favor a los dos y lárgate - dije yo -

-Solo necesito que me escuches un momento por favor – suplicó Hanna –

-Mira, tengo una resaca de mil demonios, la cabeza me va a estallar en cualquier momento y lo último que quiero ahora es escuchar tus tonterías, además tu yo no tenemos nada de qué hablar, si vienes a hacerme cambiar de parecer pierdes tu tiempo no voy a cambiar mi decisión -hablé yo cansado -

-Estoy aquí por eso, y me temo que no voy a irme de aquí hasta que hayamos hablado – dijo Hanna con convicción -

- Puedes irte tranquilamente caminando por donde has venido o te irás corriendo y gritando porque pienso azuzarte a mis perros, tú decides – me miró con la boca desencajada-

-No serás capaz – me retó ella con la mirada-

-¿Qué te apuestas? – la sostuve la mirada-

-Pues me da igual, no pienso irme sin hablar contigo – elevó la voz –

Aquel grito me provocó un pinchazo en la sien, en las condiciones en las que me encontraba no podía mantener una pelea de gritos con Hanna, por lo que opté por la opción menos ruidosa. Y además si mal no recuerdo Hanna era bastante plasta cuando quería algo y porque no decirlo, tenía curiosidad por saber cómo iba hacer que cambiará de opinión.

-Que pesada eres, siéntate y habla, quiero seguir con lo que estaba haciendo – dicho esto me levante y me fui al mini bar cogí me serví una copa de bourbon, si voy a escuchar a esa mujer creo que el bourbon lo hará menos tedioso –

-Tienes resaca y ¿vuelves a beber alcohol?, no creo que eso sea muy sano para tu hígado – y a ella que la importaba la salud de mi hígado –

-Es la única manera que tengo para aguantar lo que me tengas que decir, y el estado de mi hígado no es asunto tuyo, es problema de mi médico y yo – sentencié yo –

-Es verdad no es asunto mío, escucha Kendrick, es comprensible la reacción que tuviste ayer al saber de las clausulas del testamento de Papá, a mi tampoco me hizo ilusión aquello, pero no tengo más opción y si estoy aquí es en representación a todos los trabajadores de la empresa y sus respectivas familias, no puedo permitir que se queden sin trabajo. Por eso por favor te imploro que accedas a casarte conmigo, por favor en nombre de esa gente humilde que se puede ver en la calle de un momento a otro – mentira ella lo hacía solo por una razón –

-No, paso de hacerlo, no conozco a esa gente y no me importa que se queden sin trabajo, tu padre debió pensarlo bien antes de poner una estupidez así en su testamento – dije empezando a enfadarme –

-No intentes pasarte de lista conmigo que no te queda, esa gente humilde te importan una mierda, la única razón por la que estás aquí es por ti, porque ves que tu herencia y tu estilo de vida se pueden esfumar de un plumazo, a ti no te importa nada que no seas tú – lo mascullé mirándola directamente a los ojos –

-Sé que no tienes una buena opinión de mí, he cambiado, no soy la misma chica que conociste, está bien, tu y yo tenemos una historia, si no lo haces por ellos hazlo entonces por el amor que nos tuvimos – ella pegó un salto cuando estrelle el vaso contra la pared-

-¿El amor que nos tuvimos? ¿Cómo te atreves? Tu nunca me amaste, te dedicaste a jugar conmigo y aprovecharte de mi, abusaste de mí, de un pobre imbécil que el único pecado que cometió fue amar a una chica cruel, cínica y egoísta, que cuando ya no me necesitaste me tiraste a la basura como si de un juguete roto se tratase. Traicionaste mis sentimientos y no contenta con eso tu madre y tú embaucasteis a mi hermano para que hiciera lo mismo, aunque eso no lo justifica. Todo lo que tocas se marchita porque eres un mal bicho, dices que has cambiado, la gente como tú no cambia, solo va a peor – dije yo liberando todo aquello que tenía guardado – y si tantas ganas tienes por casarte ve y cásate con James, ¿no era el hombre de tu vida? Por él hiciste todo lo que hiciste, ve y cásate con él, a mi dejarme en paz tú y familia yo no os debo nada. Bastante ya hice en su día. – concluí yo –

-James no está en el país hace tiempo que no se nada de él y aunque así fuera jamás uniría mi vida con la de él, no es quien decía ser, era un maltratador y un manipulador – aquella confesión me oprimió el corazón –

-Me traicionaste para estar con él, en lo que a mi respecta obtuviste lo que te merecías – aunque no lo pensaba solo lo dije porque quería herirla –

-¿Tanto me odias?, ninguna mujer debería pasar por lo que pasé yo, era una cría Kendrick, cometí un error – dijo ella en un susurro –

-Tampoco ningún chico debería pasar por lo que pasé yo, y no me vengas con que eras una cría tu ya tenías dieciséis años por aquel entonces yo solo tenía catorce años. No cometiste un error, tomaste una decisión que no sólo me destruyó a mi si no que contribuiste activamente a que perdiera a la única familia que me quedaba y que te quede claro, no te odio, el odio es un sentimiento al fin y al cabo, yo por ti ya no siento nada –

-Sé que no eres tú quien habla si no tu rabia. Estás equivocado, sí te amé y aún lo hago, aunque tú no me creas, dices que soy una persona cruel y que me amaste, entonces ¿Por qué no te quedaste a luchar por ese amor?, fuiste un cobarde al irte sin siquiera despedirte – mientras más abre la boca más me enfurece –

-¿Quedarme a luchar? ¿Para que? Seré muchas cosas, mas nunca me llames cobarde, dices que no me quede a luchar, ¿contra quién debía luchar?, esa era una causa perdida, tú eres una causa perdida, incluso alguien tan perseverante como yo sabía que no podía ganar, al que amabas era a él y frente a eso no podía ni puedo hacer nada –

-Nunca me vas a perdonar ¿verdad?, daría lo que fuera para poder dar marcha atrás y deshacer el daño que causé… - gruesas lágrimas salían a raudales de sus ojos –

-De nada sirve llorar y lamentarse, hace tiempo hubiera diezmado al mundo entero si eso te hacía feliz. Perdiste todo eso solo para satisfacer a un hombre que no te amaba y complacer a tu madre que siempre ha mirado más por sus intereses que por tu bienestar, te trató como una mercancía de la cual beneficiarse, no sé si es que eres estúpida o ciega, eres incapaz de ver que ella está haciendo lo mismo o ¿me vas a negar que ella te ha presionado para que vengas e intentes hacerme cambiar de opinión? Está calcando los mismos pasos que antes. Está bien obedecer a los padres, pero también lo es cuestionarse sus decisiones, hacer eso no te convierte en una mala hija, tú no quieres este matrimonio al igual que yo, pero te niegas hacer lo que dicta tu conciencia por miedo a que te tachen de mala hija, yo diría que aquí la única cobarde eres tú – concluí a la vez que le daba un sorbo a la botella de bourbon que yacía en mis manos –

-¿Te sientes bien juzgándome? ¿Te hace sentir mejor decirme todas esas cosas feas? Tú no eres mejor que yo… Dices que te soy indiferente, pero sé que es mentira, no quieres ayudarme porque quieres castigarme, tal vez se trate de alguna retorcida venganza que tienes planeada. Si vas a castigar a alguien que sea a mi, tu hermano no tiene la culpa, si decides impugnar el testamento no solo me perjudicará a mi sino también a tu hermano, y si tampoco te importa tu hermano hazlo entonces por tu sobrino Alex ¿sabes que le pusieron ese nombre por ti? sí, tu segundo nombre, Alexander, de ahí el nombre de tu sobrino. No quieres conocerlo, es triste, no sabes lo que te estás perdiendo, es un niño muy guapo e inteligente. El no debe pagar por lo que hice yo. Por favor Kendrick te lo suplico, ayúdame – me dijo con los ojos llorosos –

-Nunca dije que me crea mejor persona que nadie, solo te estoy diciendo la verdad, deja de escudarte detrás los empleados y de sus familias ellos no te importan. ¿Hasta donde eres capaz de llegar? Ahora intentas usar al hijo de mi hermano para martirizarme, sigues y seguirás siendo perversa, tengo mis razones para no acercarme al chico, a pesar de lo que tú piensas no lo estoy castigando por los errores de sus padres ni de los tuyos

-¿y que sacro santas razones son esas? -me preguntó ella-

-Mis razones a ti no te importan. No te estoy atacando, esto no forma parte de un plan maquiavélico lo que quiero es que abras los ojos de una vez, tu no quieres este matrimonio, te aconsejo que busques un trabajo o un marido al que parasitar, por una vez en tu miserable vida piensa en lo que quieres y no en lo que se espera de ti, ya hiciste eso en el pasado y si vuelves a tropezar con la misma piedra entonces eres más estúpida de lo que pensaba – hablé yo cansado de mantener una conversación que no nos llevará a ningún lado –

-Esta bien, entonces hazlo por mi padre, a él le debes mucho, le quisiste como a un padre – solté una risa irónica –

-Mi deuda con tu padre ya fue saldada hace tiempo, no te debo nada a ti, ni al estúpido de tu hermano, ni a tu madre. No sabes nada de hasta que punto ayudé Daniel –

-¿Qué intentas decirme con eso? Si tienes algo que decirme hazlo –

Ya he dicho todo lo que tenía que decir, y la respuesta a esta pregunta no la obtendrás de mi, no estoy autorizado a decírtelo tampoco quiero, cuando descubras que quieres para ti ve a por ello, ese fue siempre el deseo de tu padre, se ha acabado tu tiempo, ahora vete de mi casa, tengo cosas que hacer -la señalé el camino hacia la salida, que tontería, está claro que ella ya sabía donde estaba la salida –

-Alex ¿Dónde te habías metido? te estábamos buscando – me dijeron las dos chicas con las que me acosté anoche, aparecieron en ropa interior y con el pelo despeinado, estaban muy buenas se notan que se matan de hambre y pasan muchas horas en el gimnasio –

-Ya veo, unas mujerzuelas son más importantes que la empresa de mi padre, ahora veo lo mucho que lo querías – me dijo Hanna con la mano en el pomo de la puerta próxima a irse –

-Chicas, ahora subo esperarme en la habitación – las ordené y como buenas muchachas que eran me obedecieron –

-Quise mucho a tu padre, el que me folle a esas dos señoritas no mengua en lo más mínimo el aprecio que le tenía a Daniel, y si tanto querías a tu padre no debiste darle tantos disgustos ni tu ni tu hermano, ¿te has puesto a pensar que se murió porque ya no podía con los disgustos que le disteis? Piensa en esto y deja de martirizarme

-¡Eso no es cierto! A papá le dio un ataque al corazón, yo no lo maté – bramó Hanna –

-No digo que lo hayas matado, murió por causas naturales, solo digo que entre todos pudisteis ahorrarle disgustos – dicho eso me fui y vi como ella se iba apresuradamente llorando –

No me produce placer hacer sufrir a nadie, pero que ella ponga en duda el aprecio que le tenía a su padre me ofende mucho, si no fuera por la promesa que le hice a Daniel en su día le habría dicho todo lo acontecido meses antes de la muerte de su padre, si no fuera por mi ella no tendría siquiera una empresa o una casa en la que vivir.

-¡Consuela! – bramé, todavía enfadado por la acalorada discusión con esa mujer –

-Dígame señor, tiene usted más mala cara que de costumbre – lo que me faltaba ahora que mi ama de llaves me vacilarme–

-Déjate de bromitas que no tengo el día. Te he dicho en incontables ocasiones que cuando haya visitas y más si son desconocidos no dejes sueltos a los perros que son muy agresivos con los desconocidos –

-Y yo le he dicho en esas mismas incontables ocasiones que esos perros del infierno solo le obedecen a usted, no hay quién los amarre –

-¡Llamándoles perros del infierno no lo vas a conseguir! – grité –

Señor, por favor no me grite, usted sabe perfectamente que Raiot y Elliot solo le obedecen a usted a nosotros nos hacen caso solo cuando quieren – ella tenía razón, yo no tenía ningún derecho a gritarla, nunca antes la había gritado –

-Lo siento Consuela, no he debido gritarte, es que la visita de antes me ha puesto de mal humor y ésta resaca tampoco ayuda – dije ya más sereno –

-Disculpas aceptadas señorito, ¿entonces debo suponer que ya no va a ir a rematar la faena de arriba? – solté una carcajada, tenía buen sentido del humor está Consuela – mientras usted se deshace de las muchachas de arriba voy a ir a prepararle el desayuno y mi remedio contra la resaca –

-Por favor llama a Chloe, que venga inmediatamente aquí – otra con la que debía hablar seriamente –

Asentí y me dirigí a las escaleras para despedirme de las chicas, la discusión con Hanna me había dejado mal cuerpo por lo que no tenía ánimos para un polvo a dos bandas ahora mismo y también influía que antes haya estado a punto de besar a Hanna y ahora no me la podía sacar de la cabeza.

Cuando entré al cuarto me topé una estampa que en otras ocasiones me habría excitado un montón, me encontré a las dos chicas metiéndose mano mientras se besaban con fiereza.

-Chicas, aunque me resulta muy excitante ver a dos bellezas como vosotras entregándose sin ningún pudor al sexo lésbico, debo posponerlo para otro momento, me ha surgido algo importante que requiere mi total atención, si os apetece podéis terminar lo empezado y luego os vais – madre mía estoy seguro que iré al infierno por no participar –

-No, gracias, cielo, preferimos irnos con la fiesta a otro lado, nosotras también lamentamos no poder follar contigo una última vez por hoy – me dijo la morena haciendo un puchero – ¿podrías decirnos donde estamos? Queremos llamar un taxi –

-No hace falta, hay un chofer fuera esperando por vosotras os llevara donde le indiquéis, y si antes de iros me dejáis vuestros números os lo agradecería, me gustaría probar estar en medio de esa extraña relación lésbica que tenéis – se miraron entre ellas, sonrieron luego asintieron –

-Claro Alex, ha estado bien, nos gustaría repetir otro día – lo único que espero es que no intenten meterme nada por la puerta de atrás –

Las deje que se vistieran con tranquilidad, mientras bajaba al piso abajo, la conversación con mi amada asistente no podía esperar, me encontré a la muy bruja sentada y comiéndose parte de mi desayuno.

-¿No te basta con lo de esta mañana? Ahora también te comes mi desayuno – me miró de soslayo y siguió comiendo como si nada – Oye te estoy hablando, si vas a comerte mi comida al menos ten la amabilidad de no ignorarme mientras te hablo –

¡Oh venga ya! Tampoco ha sido para tanto, al menos habéis hablado, lo necesitabais – lo peor es que cree que todo lo que hace me tiene que parecer bien –

-No es asunto tuyo, no debiste haberla traído a mi casa, sabes perfectamente que odio las encerronas, no quiero que te inmiscuyas de esa manera en mi vida privada, te doy libertad para que hacer y deshacer en algunos aspectos de mi vida, pero no en mi vida privada, estaba ocupado y me has echado a perder la mañana –

-Kendrick yo solo quiero hacerte la vida más fácil en parte ese es mi trabajo, no puedes estar enfadado toda la vida con… -

-¡Tú no sabes nada de lo que pasó!, no lo sabes, dime una cosa, ¿acaso mi hermano te ha dicho porque estoy enfadado o porque me rehúso a casarme con Hanna? Deja de hacer de abogado del diablo, y tu trabajo es hacer mi vida más fácil en el trabajo no en lo personal –

-¿Cómo quieres que lo sepa si no me cuentas nada? Te niegas a contarme lo que pasó, siempre evitas hablar del pasado –

-Eso es porque recordar el pasado y en especial ha esa gente solo me trae dolor y malos recuerdos que prefiero que se queden en el pasado –

-Haz un esfuerzo en reconstruir esa relación, por lo menos la de tu hermano, es tu hermano joder, dale algo de cancha –

-¿Así?, lo de predicar con el ejemplo no es lo tuyo, así que paso de seguir tus consejos – le dije yo –

-¿Qué quieres decir con eso?, yo siempre me aplico mis propios consejos – será mentirosa –

-Me refiero a tu exmarido, nunca le perdonaste por haberte engañado no quisiste escucharlo y tienes los santos ovarios de decirme que haga algo que tu ni te planteaste, nunca te atosigué con eso, estuve a tu lado apoyando todas las decisiones que tomaste –

-eres un… eso ha sido un golpe pero que muy bajo, y no es lo mismo, él no era mi hermano –

-No, es verdad no era tu hermano, aun así los dos contextos están medidos por el mismo rasero, a los dos nos traicionaron gente a la que antes amábamos, no me molesta que te preocupes por mí, lo que quiero es que no te metas en un tema tan delicado como ese y más sin tener toda la información, no lo vuelvas hacer. – la miré directamente a los ojos –

-Está bien, no me vuelvo a meter sin permiso tuyo –

-¡Adiós Alex! Nuestros números están apuntados en mis bragas, te las he dejado arriba – Espero volver a encontrarme a esas chicas de nombres que desconozco –

-Ya veo de donde viene tu mal humor, Hanna te ha fastidiado el polvo mañanero con ese par de golfas – primero Hanna y ahora Chloe, yo no veo que tengan nada de golfas –

-No son golfas, son… bueno no sé que son, pero golfas no, hablando del polvo fallido, en realidad la culpa la tienes tú, si no hubieras traído a Hanna aquí habría tenido un trío mañanero con esas dos bellezas, se me ocurre una forma de arreglarlo – miré fijamente su escote –

-No pienso acostarme contigo, ¿nunca te cansas de intentarlo? Llevas queriéndote meter en mis bragas desde que te conozco – era cierto, me encantaría acostarme con Chloe –

-Ya caerás – sonreí al recordar un episodio en el que los dos estábamos borrachos –

-Suerte con eso, no me acostaré contigo, eres muy mono y todo eso, pero soy casi diez años mayor que tú, trabajo para ti y sobre todo no eres mi tipo, a mi me gustan más maduros –

-Voy a tener que dejarte, me voy a trabajar, no vendrás hoy a la empresa y alguien tiene que estar a pie de cañón – No iba mucho por la empresa, antes pasaba mucho tiempo allí, pero de un tiempo acá no pisaba mucho por allí, Chloe se encargaba de que no se notara tanto mi ausencia –