Así es como se convirtió en mi puta privada (2)
Durante la cena la conversación fue divertida pero sin trascendencia, recogimos entre los dos para terminar antes. Elena- Deja esto es mi trabajo. José- Entre los dos terminamos antes preciosa. Elena- ¿Cómo que preciosa? No habíamos…
Durante la cena la conversación fue divertida pero sin trascendencia, recogimos entre los dos para terminar antes.
Elena- Deja esto es mi trabajo.
José- Entre los dos terminamos antes preciosa.
Elena- ¿Cómo que preciosa? No habíamos quedado en que yo solo soy tu puta perra sumisa. ¿O es que has cambiado de opinión?
José-¿Qué dices? ¿Te atreves a replicarme puta de mierda? ¿Con quién coño te crees que estás hablando zorra?
Elena- Con mi amo, mi dueño, mi maestro, el que me está enseñando a ser una buena puta. Ese trato es el que merece una puta de mierda como yo y es el que más me gusta, no como si fuese la señora que ya no soy y no quiero volver a ser. Perdón mi amo.
José- Siéntate zorra. Voy a explicarte tres o cuatro cosas que parece que aún no sabes. (Sé sienta en una silla y se queda mirándome).1- Yo soy el cabrón que te esta puteando y zorreando, pero ni soy tu dueño ni tu amo. Las personas sea cual sea su condición no le pertenecen a nadie. 2 La relación que hay entre nosotros es de amantes y lo que hacemos es como un juego de rol y en el que cada uno de nosotros representa un papel, yo el de dominante y tu el de puta sumisa. 3- Cuando estemos jugando te trataré como a una puta, pero en el día a día ni te voy a faltar al respeto y te voy a consentir que me lo faltes tú a mí. 4- Aquí no nos conocen de nada. Pero en nuestro ambiente sí, y ni nuestras familias, amigos, compañeros de trabajo o vecinos tienen porque enterarse de este juego, si lo hacen pueden pensar que ellos también tienen derechos sobre cualquiera de nosotros, y no los tienen. Espero que sea la última vez que me llamas amo o dueño, ni entre nosotros ni ante los demás. Si vuelve a ocurrir, se acabo el juego ¿He sido claro?
Elena- Perdona José, no había pensado en nada de eso. Supongo que he sido una estúpida y me he ganado un buen castigo. Lo siento de veras, no quería ofenderte ni deseo que te enfades conmigo. En este momento de mi vida eres muy importante, y no solo por el sexo y la fiesta. Perdóname por favor.
José- No tiene importancia, en algún momento tenía que surgir el tema y cuanto antes mejor. Ahora sube y vístete, pero de una forma más discreta si es posible. Después de la que hemos liado hoy no quiero que nadie se tome más libertades de las normales no vallamos a liarla parda. Una cosa más, como he dicho antes esto es un juego, pero puede ser peligroso si no se respetan las normas, y la más importante, los limites los tienes que marcar tú, eres mi amante no mi esclava. Anda sube a vestirte.
Cuando bajo del dormitorio vertida casi me da un infarto. Sé había puesto un vestido negro, entallado, con un buen escote y la espalda descubierta casi hasta el culo con una falda muy entallada a mitad del muslo con dos rajas a los lados, medias negras y tacones. Lo que he dicho de infarto.
José- Joder con el concepto que tienes de la discreción, la madre que te pario Elena.
Elena- ¿No te gusta? Es lo único que he traído, pero me puedo poner lo que llevaba en el aeropuerto si quieres.
José- Ni se te ocurra, estás divina, preciosa, impresionante. Cariño esta noche yo soy el afortunado que te lleva del brazo. Me van a envidiar todos. (Se ríe) Vámonos que esto no me lo quiero perder.
Salimos por la puerta, subimos al coche y bajamos al pueblo, después de dar un par de vueltas buscando un sitio donde pasarlo bien entramos en un “pub” “disco”. No sabría como describirlo, pero lo cierto es que estaba muy bien y tenía buen ambiente. Al entrar nadie no presto mucha atención salvo dos chicos que estaban en la barra con una chica, eran lo que por la tarde estaban en la piscina mientras Elena daba su espectáculo. Nos sentamos en una mesa, la noche discurría bien, con el tiempo los hombres se iban fijando más en Elena, sobre todo uno de los dos chicos de la tarde.
José- ¿Te has dado cuenta de cómo te mira el chico de esta tarde? No te quita el ojo
Elena- Si, ¿porque me lo preguntas? ¿Qué estas pensando, si puedo saberlo?
José- Nada en particular. Pero me da la sensación que desde esta tarde no ha parado de pajearse. No me imagino la cantidad de pajas que se ha tenido que hacer pensando en ti, ¡y las que le quedan!
Elena-Ja ja ja, Que cabrón, pobre chico. Aún que si en logar de mirarme a mí, sé fijara en aquellas dos chicas, seguro que esta noche no tendría que pensar en mí.
José- Si cariño, pero a ellas no las ha visto follase con un almirez el coño y el culo mientras se comían una polla.
Elena- Pues más tonto es él, porque no le quitan el ojo de encima, y no me extraña, el chaval no está nada mal, y por lo que he visto esta tarde va bien servido de “herramienta”. Ji ji ji (se pone colorada).
José- Por lo que veo, putita, no te importaría hacerle un favor y bajarle el calentón.
Elena- Yo solo hago lo que tú me mandes. La única “herramienta” que me interesa es la tuya. Por calidad, rendimiento y por el dueño de la “herramienta”, que es el cabrón que me hace perder la cabeza y los papeles.
José- Si todo eso está muy bien pero ¿Te lo follarías? ¿Se la chuparías?
Elena- Si tú me lo pides le hago lo que tú quieras, Soy tu putita ya sabes, Aunque una mamada no me importaría hacerle. (Me reí, pero no la conteste)
En ese momento mi cabeza empezó a darle vueltas a la situación, había llegado el momento de a prueba a Elena, Sabía que tenía que dar el paso de ponerla en una situación pero también que no podía forzar la máquina. Aún que Elena se estaba convirtiendo en una mujer distinta y muy puta, lo hacía conmigo, el ponerla en una situación demasiado forzada podía romper la relación, y eso era algo que quería evitar. Esa mujer me gustaba demasiado como para joder la historia. Entonces se me ocurrió una idea que podría funcionar solo tenía que tener un poco de paciencia y averiguar un par de cosas sencillas. Si su compañero quería liarse con la chica que les acompañaba, lo mejor para que lo lograra era que se quedarán solos. Me levante para pedir una copas y me puse a su lado, les saludé sin habla mucho pedí las copas y antes de volver les pregunté si habían bajado en coche, me dijeron que si y me volví a mí mesa, después de un rato repetí la operación, en esta ocasión hable más con el chico en cuestión (Se llama Andrés)
José- ¿Habéis venido los tres juntos?
Andrés- No hemos bajado en su coche, a ella la hemos conocido aquí. ¿Por qué me lo preguntas?
José- Porque me temo que te vas a tener que coger un taxi si no le quieres joder la noche a tu amigo (asintió con la cabeza) si quieres cuando nos vallamos nosotros te subimos y te ahorras es taxi (gracia contesto. Volví a mi mesa)
Elena- ¿De qué hablabas con ese chico? Es solo curiosidad
José- Nada importante, me ha contado que han bajado en el coche de su amigo y que va a tener que coger un taxi para no joderle el ligue.
Elena- pobre chaval, encima de no ligar se va a tener que dejar la pasta para que su amigo eche un polvo, y cuando llegue a la casa a matarse a pajas.
José- ¿Te gustaría comerle la polla mientras te follo el culo?
Elena- ¿Qué? Joder que morbo, dos pollas para mi solita. Haré lo que tú mandes.
José- Perfecto, oído cocina.
Elena- Pero aquí hay demasiada gente, me da miedo lo que puedan hacer los demás.
José- Ja ja ja. Puedes estar tranquila. Yo te puedo dar órdenes, pero nunca voy a permitir que te hagan nada malo. Le he ofrecido subirle cuando nos vallamos para que se ahorre el taxi.
En ese momento le cambio la cara y paso de mirarme como una chica buena a tener esa carita de picara que tiene cuando se excita. Como un par de horas después decidimos irnos, avise a Andrés de si se venía y acepto, se despidió de su amigo y nos siguió hasta le coche. Caminábamos Elena y yo delante agarrados como dos enamorados y detrás Andrés. Yo conduzco una pick-up por lo que el asiento trasero es más bien pequeño he incomodo, así que le dije a Elena, sin que Andrés me ollera, que le cediera el asiento delantero a él pero cuando yo se lo indicase y así lo hicimos, Andrés se sentó detrás de mí y Elena y yo delante. Elena iba hablando con el chico de cosas tontas pero a la vez le iba enseñando más y más las piernas y el escote, a mitad de camino hay una salida por un camino a la derecha, y le indique a Elena que cediera su asiento.
Elena- Cariño, ¿Por qué no buscas un sitio donde parar y le cambio e sitio a Andrés? El pobre va encajonado ahí atrás.
José- Claro que si (Vi el caminito y paré como a diez metro de la carretera). Aquí podéis cambiar. (Nos bajamos los tres del coche)
Elena- Vamos guapo pasa delante.
Elena camino hacia la parte delantera donde se cruzo con el chaval y en ese momento les detuve.
José- Espera Elena, Andrés me podrías hacer un favor.
Andrés- Tú dirás, si está en mi mano, claro que sí.
Le di la vuelta a Elena poniéndola mirando hacia el chico y la obligue a doblarse por la cintura poniendo su cabeza a la altura de la polla del chaval. Le dije a Andrés (Tápale la boca con la polla a esta puta para que no grite). Se le pusieron los ojos como platos, mientras le levantaba la falda a Elena que se agarro con las manos a la cadera del chico. Ella comenzó a bajarle los pantalones y los calzoncillos mientras yo le metía dos dedos dentro del coño. El pobre Andrés estaba petrificado con lo que estaba pasando, no decía nada, solo miraba con la boca abierta no creyéndose lo que estaba pasando. Mi putita había comenzado la mamada y el chaval seguía paralizado. Yo le metí la polla en el culo a Elena y ella acelero la velocidad de la mamada, Gemía como podía mientras se tragaba la tranca entera, Andrés pareció despertar de su letargo y la cogió de la cabeza para follarla la boca. Ahí estábamos los tres Andrés si dejar que Elena se sacara su polla de la boca ella sin poder hacer nada intentaba metérsela cada vez más profunda mientras yo la embestía desde atrás cada vez más rápido y con más fuerza en poco tiempo Andrés comenzó a correrse gruñendo como un oso. Elena empezó a tragar todo lo que el chico le echaba en la garganta y acto seguido empezó a temblar en un orgasmo que la obligo a soltar la polla del chico para agarrarse a él y no caerse de bruces. Y yo empecé a correrme en ese precioso culo hasta llenarlo de leche, cuando todos terminamos volvimos al coche Elena en el asiento trasero y Andrés y yo delante.
Elena- Espero que os haya gustado. ¿Lo has pasado bien guapo?, yo he disfrutado mucho pero mirar cómo me habéis puesto es vestido, está todo pringado de leche.
José- Pues quítatelo, te limpias con él y cuando volvamos lo mandas al tinte
Andrés- ¿La vas a dejar que llegue Hasta el apartamento desnuda?
Elena- No guapo, me está diciendo que tengo que llegar desnuda hasta el apartamento. El no me pide las cosas me las ordena y yo obedezco. ¿Quién crees que ha querido que te la chupe?
Andrés- Joder esto no lo esperaba-
José- ¿El que, la mamada o la situación? Anda aprovecha la situación, y en lo que llegamos al Hostal dale un repasito al coño y las tetas de mí puta, que yo voy conduciendo y no puedo, y no quiero que se le pase el calentón en lo que llegamos al apartamento, que para nosotros la fiesta acaba de empezar.
El chaval no dijo nada, solo se dio la vuelta y como podía le metía los dedos en el coño a Elena y le sobaba las tetas y ella a pesar de lo incomoda de la posición no dejaba de soltar pequeños gemidos. Llegamos al hostal aparque y bajamos, Hay como unos cincuenta metros desde ahí a los apartamentos. Por el camino Elena iba entre Andrés y yo que en ningún momento dejamos de meterla mano por todas partes, no solo no se quejaba, más bien la estaba poniendo cachonda, Al llegar a la puerta abrí nos despedirnos de Andrés que nos dio las gracias después de que Elena le diera un piquito y le agradeciera el rato de sexo, Elena y yo entramos y cerré la puerta.
José- ¿Te ha gustado la experiencia puta?
Elena- Joder cari, me ha encantado, nunca se me hubiera ocurrido pensar en hacer algo así. Durante los últimos años como estaba mucho tiempo sola me dedicaba a leer y cuando se me acabo la lectura “normal” empecé a leer relatos eróticos y en muchos describían cosas así incluso más fuertes, y a pesar de que me excitaba, cuando pensaba en ello lo veía como algo raro, pensaba que con estas cosas la chica no podía disfrutar. Joder que estúpida he sido, lo que me he estado perdiendo. Gracias cariño por enseñármelo.
José- ¿Y ahora que lo has probado, Quieres seguir probando más cosas? ¿O quieres parar y poner aquí e límite?, Si quieres voy a buscar a Andrés le traigo y nos lo montamos con él.
Elena- Si tu quieres lo hacemos pero yo hoy Prefiero dejarlo aquí. Tengo que asimilarlo. Pero que quede una cosa clara. Este no es mi límite, quiero seguir avanzado, probando cosas nuevas, ahora que se lo tonta que he sido, Quiero probarlo todo. Tú pídeme todo lo que esa cabeza y tú imaginación sean capaces hacerme. Te prometo que el día que hagamos algo que no me guste te lo diré. (Con voz melosa). ¿No te vas a follar a tu puta? ¿No me la vas a clavar en todos mi agujeros?, me he portado bien, anda fóllate a tu puta, dame caña como solo tu sabes, se bueno, conmigooooghgh….
El verla ahí en medio del saloncito, desnuda y diciendo toda esa parrafada me puso a mil. La agarre por el culo y le metí la lengua hasta la garganta, se colgó de mis hombros. La levante en brazos y con sus piernas enlazadas a mí cintura, besándonos como dos adolescentes salí a la terraza, me senté en una de las butacas y la pedí que se la metiera, estaba completamente empalmado. Se colocó a horcajadas sobre mí y se fue penetrando despacio pero hasta el fondo, comenzó una cabalgada lenta, profunda, subía hasta casi sacársela y volvía a bajar hasta estar completamente empalada sin dejar de comerme la boca. Estuvimos así como veinte minutos, yo le metía un dedo en el culo, la excitación nos iba subiendo poco a poco hasta llegar los dos a un orgasmo largo, muy largo, nos quedamos en esa posición besándonos hasta que por naturaleza mí polla se salió sola. Me sonrío, la levante y sin dejarla en el suelo, igual que habíamos salido a la terraza, la subí al dormitorio, la tumbe en la cama, boca abajo, totalmente estirada y con sus pierna ligeramente abiertas. Empecé a recorrer su espalda acariciándola desde su cuello hasta sus muslos lento pero implacable, dejando que sintiera mi respiración por todo su cuerpo. Elena tenía una respiración lenta, profunda. Mi excitación fue subiendo hasta conseguir otra erección, no sé cómo pero me pasó, y tumbándome sobre ella, empecé una penetración anal, no me costó encontrar el camino ni tampoco entrar en ella, lo hice despacio, sin prisas. Quería disfrutarlo, que durase, sentir como ella lo disfrutaba. Como es lógico me iba a costar correrme, pero no me importaba, para mí en ese momento solo existía el placer de mi compañera. Pasaron como diez minutos y su cuerpo empezó a tensarse, a convulsionar, gemía mientras su cuerpo se tensionaba sin control cuando su orgasmo exploto paré mi penetraciones, quede quieto dentro de ella hasta que se volvió a relajar, Volví a repetir mi tarea y diez minutos después nos corrimos los dos. Me quede tumbado sobre ella sin moverme con mi pene dentro de su culo. Nos quedamos dormidos en esa postura.
A la mañana siguiente me desperté y Elena estaba abrazada a mí, acariciaba mí torso con mucha suavidad.
Elena- Hola cariño, buenos días. ¿Qué tal has dormido? Yo de lujo (Me beso).
José- Hola guapa, he dormido muy bien, pero aunque no me apetece levantarme, Tenemos que hacerlo. Duchare y vístete que nos vamos a ir de compras,
Elena. ¿De compras? ¿A dónde? ¿Qué tenemos que comprar?
José- Eso es una sorpresa, Haz lo que te digo.
Nos levantamos, duchamos y vestimos, ella igual que el primer día, de puta. Me pregunto si así iba bien, asentí. Para lo que yo tenía en mente más que bien. Salimos y me dirigí a un centro comercial donde hay una gran tienda de artículos sexuales, una vez allí entramos Elena puso cara no se qué hago aquí, fuimos recorriendo estanterías y mostradores. A Elena algunas cosas la sorprendías, con otras se reía. Cogí un vibrador por control remoto, arnés de cuerpo entero para ella, sujeciones de tobillo y muñecas, una fusta y un par de dildos para ambos sitios. Durante nuestro paseo por la tienda nos acompaño una dependienta un tanto rellenita que no le quitaba ojo a mi putita, era evidente que le gustaba. Le pregunte si había algún sitio donde Elena pudiera probarse alguna prenda y arnés me dijo que no solo un pequeño espacio vacío al lado del mostrador, allí fuimos. Solo estábamos en el establecimiento, nosotros y la dependienta. Si darle demasiada importancia le pregunte si le gustaba mi chica.
Dependienta- Si caballero es una mujer muy atractiva y con buen cuerpo.
José- Pues si quieres te como el coño.
Dependienta- Eso supongo que tendría que decidirlo ella
José- Elena cariño, como sé que te encanta probar cosas nuevas Y a esta chica le gustas mucho, he pensado que podrías comerle el coño delante de mí.
No dio tiempo a que la chica dijera nada, Elena la cogió por las muñecas y mientras le llevaba una mano a su teta y la otra al coño, le planto un beso en los morros. Cuando se separaron la chica entro detrás de mostrador y por el interfono.
Dependienta- Hola necesito que bajes y me sustituyas media hora por favor. (Apareció una compañera). Síganme por aquí.
La seguimos a una habitación interior. No hablamos nada, se abrazaron, empezaron a besarse y a meterse mano, Elena no se anduvo con remilgos y de inmediato estaba tumbada en un sofá con la cara debajo de la falda de la chica que empezó a dar pequeños gemidos mientras se sobaba las tetas, Me acerqué e ella ya con la polla fuera y le saque las tetas de la blusa y el sujetador, Si que tuviera que hacer nada más la chica se metió la polla en la boca y empezó a hacerme una mamada, Cambiaron de postura, la chica tumbada boca arriba y Elena encima haciendo un sesenta y nueve lo que me permitió penetrar e Elena por su culo. No tardaron en llegar a un orgasmo, cuando terminaron de correrse, se arrodillaron ante mí y entre las dos me hicieron una mamada y termine corriéndome en sus caras. Nos limpiamos y salimos sin hablar.
Dependienta- (Ya en el mostrador). Caballero, estos son sus artículos (Dándome un par de bolsas)
Elena y yo nos fuimos al coche arranque y volvimos de camino al hostal.
José- ¿Qué te ha parecido la experiencia? Porque me ah dado la sensación de que te ha gustado.
Elena- Es la primera vez que hago algo así, me ha gustado el sabor de su boca, la dureza de sus tetas, la sensación de su lengua y como se ha corrido en mi boca, me ha encantado. ¿Cómo se te ha ocurrido algo así?
José- Ayer querías probarlo todo y como la chica no te quitaba ojo…. En una de esas bolsas hay un vibrador con mando a distancia, sácalo y si tiene mira si tiene batería. (Lo hace y si tenía). Póntelo dentro del coño y dame el control a mí. Y quiero que digas como te sientes después de lo de ayer y de lo de ahora.
Suena el teléfono de Elena. Se disculpa y lo coge.
Elena- Dígame. Hola Paco (el marido) no, no estoy en casa. Estoy en un Hostal con mi amante. Claro cariño mientras tú te follas a tu secretaria la estúpida de tu mujer se queda en casita como si nada. Si mañana os recojo en el aeropuerto a las 10,00 y como veo que no me crees ya te llevo pruebas de tus cuernos. Que si que vale, hasta mañana. (Cuelga) Perdona José era mi cornudo. Ayer lo pase en grande, durante la comida estaba muy excitada, el polvo en la terraza fue una pasada, la mamada que le di a Andrés me encanto, por la situación y por cómo me lleno la garganta. Y lo que me hiciste anoche, eso no lo voy a olvidar en mí vida. Joder José en los días que hemos pasado juntos he disfrutado más que en mí vida. Tú no eres mi primer hombre, está claro, pero si eres el primero que me ha dado por culo, que me ha follado en público, que me ha dado a probar otra polla y un coño, y anoche tuve la sensación de que me hacías el amor. Fue maravilloso. (Pongo el vibrador en marcha). HAAA, Joder con el juguetitooooo. Y ahora me vas a foooolllar mientraaaaas cooonduceeees cooño me coooorroooo. ¿Para qué has comprado todo esto, Que es? Pensaras que soy una pardilla pero la mayor parte de esto no como se usa.
José- Si putita anoche hicimos el amor, creo que los dos lo necesitábamos, no todo puede ser follar sin más. (Vuelvo a jugar con el vibrador) Y estos juguetes sirven para varias cosas que poco a poco iras probando.
Esta Gimiendo como una zorra, se saca las tetas de la camiseta y juega con sus pezones. Los demás conductores ven lo que está pasando en mi coche. Me salgo a la vía de servicio para evitar provocar un accidente, Detengo el coche en un sitio seguro y aumento la potencia del vibrador. Se corre como una loca, tiene convulsiones, sus piernas se mueven sin control, no para de tocarse las tetas. Cuando para y se relaja, la miro y reanudo el camino.
José- Ahora cuando lleguemos vamos directos al apartamento, no te cubras las tetas, quiero que te las vea todo el mundo. Que sepas que en las bolsas va un cinturón de castidad con un candado del que solo yo tengo llaves. Si te portas mal te lo pondré. ¿Te imaginas lo que será estar conmigo dos días sin tan siquiera poder masturbarte?
Elena- (Se quita la camiseta). Cariño, no sé si puedo llamarte a así, si me pides que enseñe las tetas las enseño (levantándolas con las manos) si quieres que enseñe el coño me quito también la falda, Si quieres verme con una mujer, follo con ella, si quieres verme con otro me lo follo. Alquílame y seré una prostituta a tu servicio y si me equivoco castígame, pro tengo que pedirte dos favores. ¿Puedo?
José- Si pide lo que necesitas por esa boca de putita que tienes.
Elena- Lo primero es que cuando me castigues me digas porque lo haces y lo segundo es que hoy grabes en video como me follas.
José- Lo primero ya te dije ayer que si. A lo segundo ni lo sueñes, Es una insensatez. ¿Para qué coño quieres que te grabe follando? ¿Quieres que todo el mundo pueda ver lo puta que eres? Y si puedes llamarme cariño, amor o como quieras salvo...
Elena- Salvo amo o dueño. Lo sé. No quiero publicar un video mío follando, Lo que quiero es que lo grabes con mi móvil para mañana enseñárselo al cornudo para que no le queden dudas de que ahora vas a ser tu quien me folle cuando le apetezca. Veras cariño, desde que estoy contigo, tanto cuando jugamos o haciendo el amor, soy una mujer feliz. Sentirme como una puta me gusta, saber que soy tuya, que me tienes a tu total disposición me hace una puta feliz y no quiero renunciar a eso. Tanto si al cornudo le gusta como si no. José no sé qué es lo que siento por ti ni porque me siento de esta manera.
José- (Mientras aparco en el hostal) no te pongas la camiseta. (Bajamos y de camino al apartamento, Ella con la tetas al aire y una bolsa en cada mano). Si es para eso para lo que quieres el video bueno que vale, pero ten en cuenta que una vez se lo hayas enseñando debes borrarlo para evitar disgustos y además mi cara ni va a salir en el, solo tu como una puta comiendo y follando con mi polla. ¿Té vale así?
Elena- Gracias José, con eso me sobra. Veras la cara que se le queda al cornudo cuando lo vea.
En el camino desde el coche al apartamento caminábamos uno al lado del otro, yo con las llaves en una mano y la otra cogiéndola por el culo y ella agarrada a mi cintura con las bolsas en la otra y sus dos tetas al aire, lo hacía como si fuera vestida. La estaban viendo el chaval de recepción, un par de camareros que fumaban en la puerta, Andrés, su amigo y la chica de la noche anterior y tres chicas que bajaban de otro coche. Vamos un espectáculo. Entramos a nuestro apartamento y le indique lo que tenía que hacer.
José- Ahora subes al dormitorio y te vistes, Ponte también las bragas y sujetador que llevabas cuando te recogí. Dame tu móvil. Y cuando bajes, pones música y haces un estriptis. Lo único que no quiero que te quites es el liguero los zapatos y las medias. Si se lo vas a enseñar a tu marido vamos a darle un autentico espectáculo.
Hizo lo que le pedí, Cuando bajo vestida y arreglada, maquillada, peinada, preciosa. Puso una música sensual y cuando yo empecé a grabar ella comenzó a bailar lento contorneándose, pasando sus manos por todo su cuerpo, enseñándolo. Se quito la camiseta, después la falda, el sujetador y por último las bragas, de arrodillo y gateando vino hacia mí, quedó de rodillas y mirando hacia arriba al teléfono dijo (Esto es para ti cornudo). Empezó a quitarme la camiseta, luego el pantalón, los calzoncillos y empezó a besar mi cuerpo el pecho mi ombligo, Cuando llego al pene volvió a mirar al teléfono. (Mira cornudo lo que has perdido). Empezó a besar mi polla, lo hacía despacio, con mucha ternura, me empalme y ella se la metió en la boca haciéndome una mamada como la más experta de las putas. Estuvo haciéndolo hasta que con una mano le indique que parara, no quería correrme antes de tiempo. Me llevo al sofá y se sentó a horcajadas sobre mí, cogió con la mano mí polla y la dirigió a la entrada del coño. Poco a poco se penetro y comenzó una follada de escándalo, apoyada con las manos en mis rodillas y se follaba de forma que en el video se viera claro como lo hacía. Empezó a gemir y a correrse hasta que tuvo que agarrarse a mis hombros. Se tumbo en el sofá y se abrió totalmente de piernas diciendo (Vamos cariño fóllate este coño y llénalo con tu semen para que el cornudo de Paco aprenda como lo hace un hombre de verdad). Sin dejar en ningún momento de grabar le volví a meter la polla en el coño y como ella me había pedido empecé una follada intensa, fuerte, rápida, en poco tiempo los dos nos corrimos entre gemidos y espasmos corriéndome como es lógico dentro de ella, saque mi polla y ella cogió el teléfono y sin dejar de enfocarse a sí misma mostro el semen que salía de su raja mientras decía (seguro Ana que a ti el cornudo de Paco no te hace estas cosas). Y apagó la cámara.
José- Cariño eso último te ha sobrado. Ella no tiene la culpa de como se porta tu marido y solo puede ver el video si se lo mandas, y eso no es inteligente.
Elena- No te preocupes, lo verá sin tener acceso a él y te prometo que después de que lo vean lo borrare para que no quede rastro. Gracias por hacerme este favor y por la follada que me acabas de regalar. Ahora ya tienes disponible a tu puta sumisa para que te diviertas con ella como más te apetezca. (Me beso y sonrió de forma picara).
José- Veo putón que aún tienes ganas de leche. Recoge todo esto como es debido y después te pones la falda la camiseta y el collar que hay en las bolsas, coge también la correa del collar que quiero secar de paseo a mis dos perras.
Hizo lo que le ordené y nos fuimos de paseo por el campo, de vuelta al apartamento le puse el arnés y las muñequeras y tobilleras, le até las manos a la espalda y con una barra até y separe sus pierna, y así como una puta inmovilizada y a mi servicio salimos a la terraza y ahí delante de varios mirones, Incluidos Andrés y su amigo y amiga. Me senté y la coloque ante mí de rodillas y empecé mi juego saque la polla para una mamada e introduje el vibrador en su coño y uno de los dildos en su culo. Mientras ella comía mi polla y jugaba con los mandos de los vibradores. No tardo en tener su primer orgasmo, pero no dejo de mamar, Luego le vino el segundo y el tercero. Ya no podía casi mantener la postura cuando le saque la polla de su boca y me corrí en su cara. Todos los mirones aplaudieron el espectáculo. Vi como Andrés le decía a su amiga que no gravase. Al terminar se acercaron y estuvimos un rato hablando con ellos, Elena por supuesto seguía atada y desnuda pero se mostraba con total normalidad. Les ofrecí a los dos chicos si querían que Elena les hiciera una paja y la chica “se llama Silvia” protesto.
Silvia- Que cabrones sois, ella os pajea y yo me quedo silbando.
Elena- Si José me da permiso te lo hago a ti también.
Silvia- No yo prefiero que me folle el o en todo caso que alguien me coma el coño
José- Pasar aquí y vamos a pasarlo bien todos juntos, Hoy esta puta os va a masturbar en público para que os corráis en su cara. Y a ti cariño te va a comer el coño con la leche de los tres e su cara.
Los tres pasaron y Elena empezó las masturbaciones de los dos chicos mientras Silvia y yo nos hacíamos sendas pajas mirándolos. Los dos se corrieron en la cara de mi puta que se relamía los labios y la cara intentando beberse esa leche, se tumbo y le dijo a Silvia que pusiera su coño en su cara, estuvo comiéndose ese joven coño hasta que la chica tubo un orgasmo. Después nos despedimos y ellos se fueron, supongo que a seguir follando entre ellos. Elena y yo entramos dentro, le quite todos los juguetes y deje que se lavara. Pasamos el resto de la tarde charlando muy acaramelados y al llegar la hora de cenar.
José- Cariño, Que te parece si pedimos que nos traigan la cena y nos vamos a descansar que mañana tenemos que madrugar
Elena- Si mi amor, me parece una buena idea. ¿Tengo que esperar al camarero desnuda? Y ¿Después de cenar me vas a follar igual que ayer? Es que mañana cuando nos vallamos quiero llevarme su semen dentro de mí.
Llamé para pedir la cena, se oían comentarios para saber quién era el afortunado que la traería. Cuando llamarón abrí y la escena era la misma de la noche anterior, incluso el afortunado camarero era el mismo. Entro ayudo a Elena colocando las cosas y cuando terminaron, Antes de que se fuese le detuve.
José- Elena te apetece comerle la polla a este chaval como aperitivo (El chaval otra vez con los ojos como platos)
Elena Claro que si cariño, ya sabes que a tu putita le encanta la leche.
Se arrodillo ante el chaval y comenzó la mamada. No tardo ni dos minutos en llenar la boca de Elena de leche, la corrida fue descomunal, soltó tantos chorros de leche que Elena era incapaz de tragarla toda. Le pringo la boca, la cara, los pechos, el pelo. Daba la sensación de que llevaba toda su vida sin correrse. Se marcho y Elena tuvo que ir a lavarse antes de cenar. Después de cenar nos fuimos a dormir. La noche transcurrió como el día anterior, hicimos el amor y nos quedamos dormidos abrazados con mi polla dentro de ella.
A la mañana siguiente nos vestimos, desayunamos y nos marchamos de vuelta a casa no sin recibir las miradas de todos los que nos cruzábamos. Ya de camino Elena iba jugando con su coño y sus tetas, Provocándome a mí y a todos los que la veían. Al llegar al aeropuerto se desnudo y se puso la misma ropa que llevaba cuando la recogí.
Elena- Ya estoy otra vez vestida de casaca insatisfecha, pero espero que gracias a ti eso cambie muy pronto. (Nos besamos y se marcho a buscar a su marido).
Salí del aeropuerto de vuelta a casa, el día transcurrió sin nada reseñable, al llegar la noche y sin esperarlo sonó mi teléfono, era ella. Pensé, haber qué coño ha pasado.
José- Hola Elena, buenas noches. ¿Qué tal estas?
Elena- Hola Cariño, ¿Podemos hablar o te pillo ocupado?
José- Si podemos hablar. ¿Ha pasado algo?
Elena- Si que mi marido y su secretaria ya saben que él es un cornudo y que va a seguir siéndolo quiera o no. Pero no te preocupes, parece que ha aceptado su nueva condición sin protestar y con resignación.
José- ¿Entonces está todo bien? ¿Tú estás bien? ¿Estás sola en casa?
Elena. Si mi amor, tu putita está muy bien. Y si estoy en casa con el cornudo sentado enfrente. Te he llamado para contarte lo que la pasado cuando me has dejado en el aeropuerto y después para preguntarte si podemos vernos mañana.
José- No tengo nada que hacer a si cuenta.
Elena. Siéntate cómodo mi amor que te lo voy a contar. Veras cuando se han bajado del avión le he ofrecido a Ana llevarla a su casa. Mientras iba yo conduciendo les he explicado a ella y a Paco, perdón al cornudo, desde cuando conozco su historia, y le he dicho que pueden seguir viéndose cuando quieran, que yo ya tenía a otra persona para sustituir en la cama al cornudo. Como siempre el muy imbécil no se creía nada así que he conectado mi móvil a la pantallas de video del coche y ya te puedes imaginar lo que han ido viendo, si, el vídeo que has grabado follándome. No te haces una idea de la cara que se les ha puesto a los dos. Ana casi tiene que meterse los dedos del calentón que le ha subido y el cornudo que está aquí a mi lado lo único que ha podido decirme es que tengo permiso y que quiere conocer al hombre que me ha follado de esa manera. Ya le he dicho que de eso nada, al menos de momento. El caso es que hemos llegado el cornudo y yo a un acuerdo, No nos vamos a separar ni divorciar, pero desde hoy puedo hacer la vida que quiera. Desde hoy tienes a tu puta siempre dispuesta. ¿Puedes quedar conmigo mañana? Tengo muchas ganas de tener tu polla dentro de mí, si cornudo la suya no la tuya. Mi amante la tiene más larga y gorda que tu y además la maneja muuuucho mejor.
José- Si claro que podemos vernos, dime donde, y a que ahora y nos vemos mañana. ¿De verdad que tú marido está delante de ti?
Elena. (Poniendo él manos libres) Haber cornudo dile algo a mi hombre. (Hola soy Paco el marido de Elena), De Paco nada. Tu eres el cornudo y yo no soy tu Elena, Soy su puta. ¿Te ha quedado claro? (Si Elena me queda claro, yo soy un cornudo y tu su puta).
Después de esto quedamos para el día siguiente a las 19,00 en la puerta de su casa.
TERCERA CITA
Esa tarde cuando Salí de casa en dirección a la suya, no tenía muy claro qué demonios iba a pasar. Por primera vez iba a pasar por la puerta de esa casa que con el tiempo conocería también como la mía. Iba conduciendo un tanto nervioso por lo que me pudiera encontrar al llegar. Una vez allí aparque en la puerta y como había quedado con Elena la llame por teléfono.
Elena- Hola José, salgo en un segundo (Y colgó)
Decía la verdad, según colgué el teléfono la puerta de abrió y apareció esa preciosa mujer. Llevaba el pelo recogido en un moño, una blusa azul y una falda tableada a media pierna del mismo color. Se acercó al coche y se subió con una sonrisa. Me beso.
Elena- Hola José. Si te parece bien te indico por donde podemos ir.
Asentí y comencé a seguir sus indicaciones, Llegamos a la puerta de bar. Aparque y nos sentamos en la terraza, Estuvimos allí como cómo dos horas y media, pasamos el tiempo hablando de lo que la noche anterior me había contado por teléfono.
Elena- (en voz baja para evitar oídos indiscretos) Cariño ya sé que tu eres quien manda pero hoy tengo que pedirte que me dejes elegir el sitio y el momento. ¿Te importa?
José- No en absoluto, hoy te dejo que seas tú quien lo haga.
Elena- (Llamo al camarero pagamos y nos fuimos) Se que el coche no es el sitio más cómodo, Pero aunque el cornudo está informado y de acuerdo esperándome en casa, no quiero que en el pueblo se sepa todo, y como en mi casa no creo que quieras follarme. Cerca de casa hay un sitio si trafico donde me la puedes meter sin que nadie nos vea. Es que hoy quiero llegar a casa con toda tu leche dentro de mi coño. Quiero que el cornudo pueda ver como escurre por mis piernas antes de irme a dormir.
José- Pues llévame que hoy vas a llegar a casa llena de leche.
Me condujo al sitio elegido y allí dentro del coche estuvimos follando sin apena quitarnos ropa. Yo con el pantalón desabrochado y la polla fuera y ella vestida sentada en mi, aparto las bragas y me folló, no fue el mejor de los polvos pero los dos llegamos al orgasmo, Cuando terminamos se coloco de nuevo las bragas diciendo (así no se sale nada hasta que me las quite en casa). Era ya de noche y no había gente por las calles cuando aparque en su puerta.
Elena- Me he quedado con la ganas de comerte la polla y ahora que no hay nadie en la calle me apetece comértela. Así cuando le dé un besito al cornudo me acordare de ti.
José- (sacando un condón de la guantera y sacándome la polla) toma cómetela, es toda para ti.
Empezó una mamada de las buenas, tragándose la polla entera lamiendo el capullo y volviéndosela a tragar. Antes de correrme la avise.
José- Me voy a correr pero no quiero que te lo tragues aquí en el coche, déjalo en tu boca.
Me corrí, se incorporó abrí el condón y le pedí la alianza. Como tenia la boca llena de semen no podía hablar. Se quito el anillo y me lo dio, lo metí dentro del condón, le hice un nudo y se lo metí en el culo dejando parte del condón fuera sujeto por el tanga.
José- Como veo que quieres putear al cornudo. Ahora te vas con mi leche en la boca, se la enseñas y que vea como te la tragas, luego le besas con lengua para que lo pueda saborear y después le enseñas donde llevas el símbolo de vuestro matrimonio. La besé en la frente y se fue a su casa. De camino de regreso pensé que me había pasado y que Elena no haría lo que le había dicho, seguro que se lo tragaría antes de entrar y que el condón se lo quitaría ella misma en el baño. Me equivoqué y mucho. Cuando llegue a mi casa vi un mensaje de Elena en el móvil, Tenia un video, cuando lo abrí me quede flipado. Que pedazo de puta. En el vídeo se la veía entrando en casa ir enfrente del cornudo, abrió la boca. Se trago el semen ante la mirada atónita del cornudo y le beso metiéndole la lengua hasta el fondo. Se separó y le dijo. (Ahora ya sabes a lo que sabe un hombre de verdad, cornudo) de dio la vuelta dándole el culo, se agacho, se levanto las faldas y volvió a decirle. (Saca tu regalito de mi culo cornudo) se vio como él saco el concón con el anillo dentro, se incorporo y volvió a decirle. (Si quieres seguir saboreando a mi macho sube que te lo doy de mi coño y si no vete a hacerte una paja cornudo), Detrás de video había otro mensaje que decía. (Como veras mi amor tú puta es muy obediente y hace siempre lo que tú le ordenas). Después de ver esto el que se tuvo que hacer la paja fui yo, y no una Fueron dos. Al día siguiente no nos vimos, solo hablamos por teléfono pero de nada trascendente, Por lo que me contaba seguía negociando con el cornudo los términos de su acuerdo. Antes de llegar el fin de semana volvió a llamarme.
Elena- Hola cariño. ¿Te pillo muy liado o puedes hablar?
José- Hola putita. ¿Dime?
Elena- Como sabes el cornudo y yo seguimos perfilando lo detalles de nuestra futura relación, y no me pone ninguna pega para que yo haga todo lo que quiera, pero ahora me está pidiendo algo que depende también de ti. Quiere que vengas a casa para conocerte en persona y ver cómo me follas delante de él. Lo sé, se ha vuelto gilipollas. Le he dicho que tu no creo que quieres hacer.
José- Pues si se ha vuelto gilipollas. A mí no me importa conocerle o follarte delante de él. Pero eso es algo que tanto tú como el tenéis que tener claras algunas cosas. Eso puede terminar en desastre.
Elena- Espera mi amor que pongo el manos libres para que también se entere el cornudo este. Cuéntanos que te escuchamos.
José- Haber Elena, antes de nada tenéis que tener claro, que los dos queréis hacerlo y que esa situación no va a generar ningún problema, ni durante ni después. Porque una cosa es saber que tú te estás follando a otro y otra cosa es verlo en vivo. A de más tenéis que pensar en los cambios que eso puede producir en vuestras vidas.
Elena- Supongo que tienes razón. ¿Pero a qué cambios te refieres?
José- Supón que después de vernos tú marido no quieres que sigas conmigo. O que después de hacerlo tú no quieres seguir con él. O si los dos queréis seguir adelante qué papel queréis que haga yo.
Elena- No había reparado en todo eso.
Paco- (El por detrás) Hola soy Paco, Bueno el cornudo. Yo estoy seguro de que quiero que Elena sigua contigo. Desde que te conoce es mucho más feliz y aunque eso me convierta en un cornudo consentido y estúpido, no quiero que ella lo pierda. La quiero demasiado y quiero que sea feliz y contigo lo es. Así que pase lo que pase, no le voy a poner ningún problema para que te vea siempre que quiera.
Elena- Joder Paco mira que eres cornudo de verdad. Cariño hagamos lo que hagamos, tengo claro que mientras tú quieras follarme, yo voy a seguir viéndote y en cuanto a tu papel yo lo tengo clarísimo. Tú mandas, y yo obedezco, tú eres el que decide como, cuando, donde e incluso con quien tengo que follar. Y en eso este cornudo que tengo aquí no tiene nada que decir. Solo puede joderse y aceptar lo que tu digas. Es lo que hay.
José- Parece que lo tenéis claro. Así que adelante entonces. Mañana viernes a las 18,00 me paso por vuestra casa. Tu puta tenlo todo preparado para cuando llegue yo. Algo para cenar, unas cervezas, y vestida como si tuvieras que acudir a una recepción importante. Te quiero perfecta. Y en cuanto a ti cornudo, estate preparado para hacer lo que se te diga sin poner pegas. A la más mínima pega que pongas me llevo a mi puta y no vuelves a verla hasta que aprendas a obedecer. Mañana vas a ver como la desnudo en tus narices y como me la follo. ¿Lo tenéis claro?,
Elena- (los dos a la vez), Si esta todo claro. Ella, gracias mi amor ahora le explico al cornudo cuales son las normas que no se pueda saltar o será castigado con dureza. Ya estoy mojada esperándote, Un beso.
El viernes me dedique a descansar y preparar todo lo que iba a necesitar por la tarde. Preparé una bolsa con todos le juguetes que había comprado en nuestra última salida. Me desplace a un centro comercial y adquirí un par de juguetes nuevos. Compré un cinturón de castidad para el cornudo, pinzas para los pezones de ella, un vibrador que se maneja con el móvil, Me volví a casa, prepare a mi mascota para que viniera conmigo. No solo es una magnifica compañía y protección, a de mas no sabía el tiempo que estaría allí, pero si tenía en mente lo que pensaba hacer con ellos, en especial con ella. A partir de esa noche Elena dejaba de ser la esposa del cornudo y pasaba a ser mi puta sumisa sin ningún tipo de restricción y tenía que demostrárselo y que lo entendiera.
A la hora indicada llegue a la casa, llame a la puerta y me abrió Elena, Entramos y no me hizo esperar. Me beso antes de presentarme a su marido. Estaba deslumbrante. Un vestido color verde con dos tirantes y un buen escote, la falda larga, hasta los tobillos pero con una raja a un lado que dejaba ver toda la pierna hasta casi la braga. Tacones y peinada y maquillada de forma perfecta. Luego me entere que había ido a la peluquería.
Elena- Hola mi amor. Ven que te presento al cornudo. Cornudo él es mi hombre D. José.
Paco- Encantado D. José, a partir de hoy esta es su casa para lo que necesite, Pase por favor.
José- Encantado Paco. Elena. ¿Lo tienes todo Preparado?
Elena. Si mi amor, he preparado la cena, espero que te guste. Cornudo sírvele una cerveza a mi macho como te he explicado antes. ¿Qué necesitas cariño?
José- De momento que nos sentemos a beber algo vengo seco. Cornudo trae también algo para ti y para mi puta.
El cornudo apareció con una bandeja en ella traía dos cervezas con sus copas y una copa de vino. Lo dejo sobre la mesa, se fue y le puso en un cacharro agua a mi mascota, se sentó en frente nuestro dejando a Elena junto a mí. Era evidente que Elena le había aleccionado bien sobre mis gustos y manías. Estuvimos charlado durante un buen rato sobre cosas intrascendentes hasta que les pedí que me enseñaras la casa, En planta baja había la entrada, un aseo pequeño, un buen salón y una escalera hacia la planta superior y al garaje, en la primera planta, dos baños completos y tres dormitorios el principal, el de la hija, y otro destinado a las visitas. Una vez vista la casa bajamos al salón y comenzamos a cenar. La comida preparada por Elena estaba francamente buena y El cornudo hacia las veces del servicio, parecía más un camarero que el propietario de la casa. Terminamos de cenar y comencé a ponerme en mi papel de “jefe”.
José- Cornudo. Recoge la mesa y la cocina, y pon una silla en el dormitorio para que puedas verlo todo bien. Y tu zorra ven y siéntate en mis piernas que mientras el cornudo recoge quiero ver ese escote de cerca.
Mientras él hacia lo mandado, Elena estaba sentada en mis piernas, nos besábamos, acariciaba sus pechos metiendo la mano dentro del escote y veía la pierna casi hasta las bragas por esa enorme raja. Cuando el cornudo termino levante a Elena subimos a la planta de arriba con el detrás nuestro. Al llegar al dormitorio saque de la bolsa el cinturón de castidad de él.
José- Toma zorra, pónselo al cornudo y que se siente en su silla.
Ella lo desnudo de cintura para abajo y le ajusto el cinturón.
Elena- Ya lo tiene bien apretado. Con eso puesto no se podrá ni empalmar Ji ji ji.
La verdad es que él tenía un aspecto desolador. Sentado en la silla, con la polla encerrada en esa capsula metálica. Atraje a Elena hacia mí, empezamos a besarnos, fui desnudándola y ella a mí, una vez desnuda la tumbe en la cama del matrimonio y besando todo su cuerpo fui bajando hasta su coño, jugaba con mi lengua en su clítoris, le metía la lengua dentro de la vagina, no dejaba de gemir mientras le decía al cornudo que aprendiera, tuvo su primer orgasmo, sin dejarla descansar ni de chupar ese magnífico coño que la penetre con mis dedos, lo que aumento su excitación, ahora se retorcía por el placer que sentía, a cada momento aumentaban sus gemidos y los insultos al cornudo. (Mira cabrón como se folla cornudo de mierda). Justo antes de que volviera a correrse detuve lo que estaba haciendo, Subí besando su cuerpo, Bese sus tetas, su cuello, su boca, levante sus piernas y la penetre. Empecé un mete saca a buen ritmo, de forma profunda, hasta que mis huevos chocaban en su culo, sentí que un nuevo orgasmo le llegaba a Elena, volví a parar, la puse a cuatro patas mirando al cornudo y la penetre desde atrás. Esta vez la follada era más rápida, más fuerte, más violenta, ahora si quería que Elena se corriera mirando al cornudo, los gemidos de Elena llenaban la habitación, su cuerpo se tenso, tire de su pelo para que el cornudo pudiera verla la cara y aumente mi envestidas, su corrida fue descomunal, los chorros salían de su coño empapando mis huevos y las sabanas, Tuve que sujetarla de las caderas para que no callera de bruces en la cama, me corrí dentro de ella con cinco potentes chorros de leche. Los dos nos recostamos en la cama, La cara de puta de ella lo decía todo. Nos besábamos y tacábamos ahora despacio, descansando, le pedí que me la chupara. (Chúpamela, ponla dura que te quiero romper el culo), Ella se deslizo hasta mi polla y comenzó a hacerme una manada, lo hacía despacio con dulzura, queriendo que mi polla volviera a su esplendor, lo consiguió. Volví a ponerla en la misma posición y tirando de su pelo le metí la polla en el culo, no tuve demasiado cuidado quería que el cornudo supiera por donde se la estaba metiendo. Elena nunca pidió que parara soltaba quejidos medio de dolor y de placer mientras me animaba a follarla el culo (Si mi amor jódeme el culo, que este cornudo de mierda aprenda cómo se hace). Comencé a encularla, sacaba casi toda mi polla para volver a meterla de un solo golpe y fui aumentando el ritmo. Los quejidos pasaron a ser gemidos de placer. Paré, la levanté, me tumbe boca arriba y le dije (fóllate el culo tu misma, que el cornudo vea como folla mi puta). Ella se metió la polla en el culo dejando que el cornudo pudiera verlo, subía y bajaba sacando y metiéndose toda la polla. Poco a poco fue subiendo el ritmo, yo masturbaba su coño, No pudimos aguantar mucho y nos corrimos juntos. Elena había tenido tres orgasmos, necesitábamos descansar antes de seguir. Entonces se me ocurrió algo nuevo, la levante de la cama y la lleve delante de cornudo, la coloque enseñándole el culo la incline hacía mi.
José- Toma cornudo, usa tu lengua para limpiar a mi puta y tu zorra cómeme la poya haber si te lleno la boca de leche para que se la des a este cornudo.
Los dos hicieron lo que les dije, Como quince minutos después pude correrme en la boca de Elena y ella dándose la vuelta le abrió la boca al cornudo y dejo mis semen dentro. El se lo trago como una putita obediente. Después de descansar un buen rato tocándonos y besándonos Elena y yo decidí que desatara al cornudo.
José- Venga putita desata al cornudo. ¿Qué os ha parecido la experiencia?
Elena- Joder mi amor, ya tienes una puta para ti solo. Si tu lo pides yo lo hago. Lo que sea. Pídeme que me prostituya, y todo lo que gane será para ti.
Paco- (Con cara de sorpresa por lo que acaba de escuchar). Me he encantado, estar aquí atado, mirando cómo se follan a mi mujer, sin poder ni tocarme, en mi papel de cornudo maricón de mierda, viendo como mi mujer es la puta de otro hombre ha hecho que me corra dos veces sin tocarme. Ven a follártela siempre que quieras. Hazla tu puta y dispón de ella a tu gusto. Tú mandas y yo acepto tus decisiones sin poner pegas.
José- Haber zorra. Yo no necesito tu dinero. Esto lo harás solo por el vicio de pollas que tienes. ¿Qué te ha hecho pensar que yo soy un chulo de mierda?
Elena- Perdona José, no quería decir eso, solo que me tienes a tu total disposición. Y que haré lo que tú desees. Desde hoy esta es tu casa, tu mandas, yo soy tuya, y el cornudo o obedece o se marcha.
José- Ya veo lo que queréis. Tu cornudo, que yo use a tu mujer cómo tú no tienes huevos a hacerlo. Y tú Elena. Tener a un tío que te saque la puta que llevas escondida. Si eso es lo que queréis, eso es lo que tendréis.
Elena y Paco- Los dos a la vez, si trátanos como lo que somos.
José- Cornudo, coge el cubo de fregar y limpia el suelo, que lo has dejado perdido, y después cambia las sabanas que mi puta las ha dejado perdidas y tu pula ves a lavarte y trae lo necesario para dejar tu coño como es debido. Después os marcare las normas a seguir y que bajo ningún concepto os podréis saltar
Los dos salieron a hacer lo que se les había ordenado, mientras yo me fumaba un cigarrillo tranquilamente sentado, observando. Era una situación dantesca, el corriendo para dejar las cosas listas para que yo le siguiera corneando y ella preparándose para que un casi desconocido dispusiera de su cuerpo, actos y forma de vivir. Lo dicho dantesco. Cuando terminaron sus “tereas” volvieron al dormitorio.
José- Cornudo, para empezar, desde hoy tú duermes en la habitación de invitados, esta es para mí puta y para mí, mañana cuando nosotros nos vallamos, sacas tus cosas y las cambias de habitación. Y el lunes busca un circuito cerrado de TV, con sonido y colocas cámaras aquí y pantallas y altavoces en la tuya. Es para que puedas ver lo que le hago a mi puta. Ahora sal de aquí.
A Elena la tumbe en la casa y le depilé el coño dejando solo una pequeña mata en forma de flecha en su monte de Venus que señalaba hacia su clítoris.
José- Así es cómo siempre debes llevar el coño. Ahora saca del armario las faldas, vestidos y blusas que tienes, voy a decirte que puedes ponerte y que no. (Lo hace con alegría, parece que le gusta lo que está pasando). A partir de hoy tienes prohibido usar pantalones, leotardos, Pantis, ni nada que impida follarte sin desnudarte. Iras siempre con faldas, a ser posible cortas, sin bragas y si tienes que usar medias, que sean con liguero. Por arriba, las blusas jerséis, camisetas y vestidos, siempre lo más escotados posible. Puedes usar sujetadores, pero lo más sugerentes que encuentres, no quiero que se estropee la mercancía, Y por supuesto tu ropa superior e inferior cuanto más transparente sea mejor. Si quieres sur una puta, empieza por parecerlo.
Estaba, mientras me escuchaba, sacando ropa del armario. Vi un blusón muy curioso.
José- Haber ese blusón. Póntelo. (Lo hace)
Era una prenda de una tela muy suave, de color azul cielo, traslucida y muy escotada, que apenas le tapaba el culo y que dejaba ver casi a la perfección sus hermosas tetas.
José- Elena a partir de ahora, cuando yo esté en esta casa, esté quien esté y salvo que yo diga lo contrario, lo único que puedes llevar puesto son los zapatos. Y cuando yo no esté, tú única vestimenta es lo que llevas puesto o algo muy similar. Tienes terminantemente prohibido tener relaciones sexuales sin mi presencia, están prohibidos los compañeros de trabajo y los vecinos, Si alguno de ellos viniera sin estar yo, tú te marchas a la calle y me avisas. ¿Está todo claro? Espero que sí, porque si te pillo saltándote estas normas el castigo será muy, muy, muy duro. Si tienes dudas pregunta y te las resuelvo.
Elena- Está todo claro José, si tengo alguna duda te preguntare, no quiero que te enfades conmigo. Solo tengo este blusón para estar en casa, pero puedo comprar alguno más si tú me das permiso y cómo ves la mayor parte de mi ropa es de beata. Me tendré que comprar más cosas como las que me has indicado. ¿Podrías venir conmigo para elegir lo que a ti te guste para mí? Así aprendo y no me equivoco.
José- Lo haremos como tú quieres. Me parece bien. Ahora recoge todo esto y vámonos a la cama, que te voy a torturar ese coño y ese culo de putón que tienes.
Elena Recogió su ropa y yo saque lo “juguetes”, y nos metimos en la cama. La noche fue muy especial, la tuve atada con varios consoladores en su coño y su culo, se los cambiaba de agujeros. Tuvo hasta cuatro orgasmos sin que la dejase descansar y sin desatarla le introduje el vibrador en el coño, lo puse a buena velocidad mientras la daba por el culo, le arranqué dos orgasmos más y me corrí con ella en el último. La desate y los dos caímos rendidos y nos quedamos dormidos.
A la mañana siguiente nos levantamos, nos aseamos y bajamos a desayunar Elena totalmente desnuda claro está. El cornudo preparo el desayuno y lo sirvió, café, y tostadas con mantequilla, aceite, tomate y mermelada para mi, Nos sentamos y Elena pidió permiso se arrodillo bajo la mesa a comerme la polla, durante la mamada cogió una de las tostadas y cuando me corrí deposito toda mi leche sobre el pan, salió de debajo de la mesa y le dio la tostada al cornudo.
Elena- Toma cornudo la leche de mi hombre, Disfrútala que yo ya me tomé ayer toda la que quise.
Terminamos la comida y Elena y yo nos vestimos a marchamos dejando al cornudo a cargo de la casa. Pasamos la mañana por el pueblo, ella me iba presentando cómo un amigo de el cornudo que se había quedado en casa porque no se encontraba bien. A eso de las 13,00 aviso al cornudo de que no volveríamos hasta el domingo por la noche, nos fuimos a comer a un pueblo cercano y de ahí a mi casa.
Hare un inciso para explicar que durante todas esas horas, Elena se comporto como una esposa que respeta a su marido, pero cada vez que no teníamos moros en la costa, dejaba salir a la puta. Me metía mano y dejaba que yo la correspondiera. Nos besábamos y no decíamos al oído todo tipo de guarradas, no tenia limite. Se la veía feliz, divertida, queriéndose comer el mundo, no tenia fondo. Yo por mi parte estaba cómodo. Está mujer desde el primer día me ha hecho sentir especial. El juego de puta sumisa y macho dominante es solo una parte de nuestra relación. Desde el primer día hemos tenido complicidad, respeto, y muy pocos desencuentros. Cómo todas la relaciones tiene altibajos, pero desde esté día en su casa, Elena y yo, tenemos una relación más de pareja, con unos gustos sexuales “distintos”, que de simples amantes. Vamos a casi todas partes juntos. Su hija conoce la situación y la respeta. Y el cornudo solo está para servirnos y proporcionarle a su “familia” los medios necesarios para que tengan una vida cómoda. Por supuesto la historia no termia aquí, de hecho seguimos con nuestra relación, y han sido muchas más las experiencias en las que Elena y yo no hemos embarcado, en unas nosotros dos solos, en otras con el cornudo cómo invitado de piedra, incluso en alguna ocasión, Que ya os iré contando, también con su hija.
PRIMER FIN DE SEMENA JUNTOS
Tras la comida salimos en dirección a mi casa. Como el fin de semana había comenzado en su casa y después saliendo a dar un paseo por su pueblo, Elena iba vestido de forma elegante pero no de una forma excesivamente provocativa, llevaba una camiseta escotada y ajustada de color blanco con un sujetador muy fino del mismo color y un escote amplio pero no excesivo. Una falda tableada tipo escocesa algo por encima de media pierna, sin nada debajo claro. Durante el trayecto fue, como buena puta, jugando con sus tetas y coño mientras preguntaba como la iba a follar cuando llegásemos. Ya en mi pueblo, metí el coche en la cochera y entramos a mi casa. Cuando llegamos al salón ya se había desnudado.
José- ¿Ya estás desnuda puta? ¿Quién te ha dado permiso? ¿No ves que cualquiera pase por la calle podría verte? (yo sabía que eso no iba a pasar por la situación de mi casa) ¿Es que crees que quiero que piensen que me he traído a una prostituta?
Elena- Perdón José, me visto (empezó a hacerlo) pensaba que aquí también quería que estuviera así.
José- Para zorra, lo has hecho bien. Pero que esa la última vez que tomas una decisión sin consultarme. Ahora deja tus trapitos en esa habitación y después trae todas las bolsas del coche (Ella obedece). Como solo has traído la ropa que llevabas puesta y no quiero que salgas a la calle echa una guarra tú ropa para estar en casa es esta.
Le tiro encima del sofá los paquetes que traíamos del sex-shop. El arnés femenino, collar de perra muñequeras y tobilleras. Se pone todo lo que le he dado y me pregunta si esta todo a mi gusto. Lo reviso y empiezo a ponerle los accesorios. Unas pinzas en los pezones unidas por una cadena a la anilla del collar, un vibrador controlado con mi teléfono dentro de su coño, otro con control remoto dentro de su culo, y a forma de castigo el cinturón de castidad. La idea era que los vibradores no pudieran salirse y que ella no tuviera acceso a ellos. Con todo colocado até sus manos a su espalda, la puse de rodillas y le metí la polla en la boca.
José- Cómetela puta.
Comenzó a mamar la polla como ya había aprendido, con suavidad al principio, lamiendo todo el tallo, besando el capullo, metiéndose mis huevos en la boca. Estaba ya completamente dura y empezó a comérsela entera, hasta la garganta, como una profesional del prono. Cuando vi que me corría, saque mi polla lo suficiente como para correrme en su boca y su cara. No podía limpiarse y eso es lo que yo buscaba. La puse de pies y la indique que me siguiera, mientras le enseñaba la casa iba jugando con los mandos de los vibradores, Su situación era cuando menos curiosa. Paraba de andar, se apoyaba en las paredes, en la barandilla de la escalera, en las puertas. En ningún momento mantuve los vibradores conectado demasiado tiempo, solo quería que los sintiera, que se excitara, pero que no pudiera correrse. Ella se quejaba.
Elena- José- no los pares, no me tortures, necesito correrme, dales marcha por favor….
José- Ni lo sueñes puta de mierda. Este es tu castigo por hacer las cosas sin mi permiso. Te correrás solo cuando yo quiera. Y la próxima vez que desobedezcas te llevo a tu puta casa y te dejo con el cinturón un mes, para que no puedas ni tocarte. ¿Lo has entendido zorra?
Elena- Si José, tú mandas, no volverá a ocurrir. Castígame si es lo que me he ganado. Me lo merezco por ser una puta estúpida de mierda.
Seguí con mi juego durante más o menos 45 minutos, la daba azotes en las cachas del culo, tiraba de las cadenas de sus pezones, la tiraba del pelo, todo esto sin dejar de jugar con los vibradores. Su cara era un poema, pasaba de una expresión de satisfacción y placer a una de dolor mezclado con una mueca de gusto. Cuando pensé que era suficiente castigo, la senté en una silla, la até de pies y manos y puse los controles de los dos vibradores a una media potencia. No tardo ni cinco minutos en tener el primer orgasmo, seguí jugando con ellos un buen rato. Elena tuvo al menos cuatro orgasmos mas, paré los vibradores y la deje descansar media hora sin desatarla.
José- ¿Ya te has repuesto puta? ¿Cómo te encuentras? ¿Has aprendido la lección?
Elena- Si José, he aprendido la lección, estoy bien, satisfecha por el castigo recibido y muy cansada, no creo que aguante mucho más.
Desate sus pies y manos destense la cadena de los pechos y le quite el cinturón y los vibradores.
José- No tienes permitido lavarte hasta que yo te lo diga, estarás así cómo una puta guara, que es lo que eres, Hasta que yo crea que has aprendido. Y ahora quiero saber todo lo que has pensado y sentido en este rato. Tengo que saber cómo premiarte o castigarte cómo es debido según te portes. Habla puta.
Elena-Al principio me parecía un juego, creía que solo querías excitarme, después me he sentido humillada, estaba muy mojada pero no me podía correr, era muy frustrante, sentía cómo me palpitaban el coño y el culo sin poder llegar al orgasmo. Las tetas me dolían, no mucho pero casi de forma constante, eso me gustaba. Cuando me has atado me he sentido indefensa, todo dependía de ti sin que yo pudiera hacer nada, he tenido algo de miedo, pero sabía que no me harías nada malo. Cuando has subido los vibradores has sido una liberación, me ha llegado el primer orgasmo y he podido relajarme un poco, después el segundo y el tercero, así hasta el quinto y último. Ahora José es como si me hubiera follado a un equipo de y futbol. Estoy agotada pero muy feliz. No me castigues es casa por favor, estoy aprendiendo a ser una buena puta y te prometo esforzarme.
Sin darle ninguna explicación la puse a cuatro patas en el suelo de la cocina y la metí la polla en el culo de una sola estocada. Grito como si la estuviera partiendo por la mitad, pero no se quejo. La estuve bombeando el culo durante 15 minutos hasta que no pude más y me corrí dentro.
José- Faltaba por follarte el entrenador del equipo.
Elena- Si mi amor, fóllate a tu puta, rómpeme el culo, me ha gustado el dolor de la penetración, me he corrido, suave, pero me he corrido. ¿Puedo pedirte algo? (Pide puta). Necesito que me expliques cómo quieres que me comporte cuando me lleves de paseo por tu pueblo. Quiero hacerlo bien. Y cuando me tengas en tu casa ¿Me vas a tener como antes, atada, sometida y humillada? Me gusta sentirme así contigo.
José- Pero mira que eres puta, si eso es lo que te gusta, así es como te vas a sentir.
Volví a poner las cadenas en sus tetas, bien tensas, los pezones miraban para arriba, sabía que le estaban doliendo, pero la muy zorra tenía cara satisfacción. Durante el resto de la tarde la mantuve maniatada, Jugaba con ella metiéndole mano, dándole azotes, introduciendo en su coño todo tipo de cosas, vibradores, botellas (el cuello de la botella), pepinos, calabacines. A la hora de cenar, la desaté, pero tuvo que poner su plato en el suelo, como una perra. Después de cenar fue gateando hasta el sofá, y después a la cama. En el dormitorio le quité todo lo que llevaba puesto, dejándola tumbada boca arriba, expuesta para mí. Y ahí termine el juego de sumisión, Fui besando su cuerpo desde los pies subiendo pos sus piernas hasta su vientre, las tetas, prestándoles especial atención, las tenia irritadas, pasé a su cuello y la besé en los labios. Se dio cuenta de que el juego había terminado, y si que la dijera nada se abrazo a mí. Estuvimos un buen rato besándonos, acariciando nuestros cuerpos, la excitación fue subiendo, Baje a su coño y empecé a comerle el clítoris, jugaba con mi lengua haciendo círculos, penetrando su vagina, introduciendo dos dedos dentro de ella, masturbándola, para después penetrarla lentamente, sin prisas entraba y volvía a salir despacio, llegando hasta el fondo. Elena levanto sus pierna abrazándolas detrás de mí espalda, se abrazo a mí casi clavándome las uñas en la espalda. Los dos aumentamos el ritmo de la follada hasta corrernos juntos. Caímos rendidos y nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente.
José- Buenos días, ¿Qué tal has dormido? ¿Has descansado?
Elena- Si he descansado y he dormido muy bien. ¿Y tú? (he dormido muy bien. Me beso). ¿Anoche me Hiciste el amor? (Si. Volvió a besarme). Gracias lo necesitaba, después de la tarde que tuve. Necesitaba sentirme apreciada, querida. Gracias por entenderme. Gracias por el día de ayer y por esta noche.
Nos levantamos, desayunamos y nos duchamos juntos, lavándonos el uno al otro, acariciándonos, besándonos, no tuvimos sexo, nos vestimos y fuimos a dar una vuelta por el pueblo, saludo y presentaciones cómo una “amiga” a los más conocidos. Compramos algunos productos de alimentación, tomamos el aperitivo y nos fuimos a comer a casa.
Elena- Cariño, me das tu permiso para desvestirme y ponerme los artículos de puta obediente.
José- Si, así me gusta que te comportes. Puedes ponerte los que más te gusten. Elígelos tú.
Cuando la vi salir del dormitorio quedé sorprendido. Se había puesto el arnés, el collar, las muñequeras, las tobilleras y la cadenas en sus tetas, las tenso bastante, y me entregó los vibradores candados para las muñecas y tobillos y el cinturón de castidad.
Elena- Toma mi amor, castiga a tu puta, sométela, enséñala a ser una puta obediente cómo a ti te gusta, que tú puta sumisa de mierda aprenda quien es el que manda. Haz que necesite correrme, que me duelan los cachetes del culo, las tetas, los mofletes. Enséñame a obedecer.
José- Por lo que veo, lo de ayer te gusto. Porque ahora podías elegir lo que quisieras vas y te pones lo mismo de ayer.
Elena- Si me gusto depender de ti, y no poder hacer nada para evitar que hicieras conmigo lo que quisieras, someterme a tus deseos, no saber si iba a sufrir o disfrutar, ni cuándo ni cómo lo ibas hacer. Recuerdo que el otro día el cornudo te pidió que me convirtieras en una puta, en tu puta, y ahora soy yo la que desea convertirse en una puta, la más puta asquerosa de mierda de todas, a tu servicio. Tu puta. Sin restricciones ni limites. Simplemente tuya total. Eres el único que me folla, me hace disfrutar, sufrir y que me entiende y reconforta cuando lo necesito.
José- Cada vez que abres la boca, me sorprendes, en menos de un mes, has pasado de ser una mujer entregada a su familia, que buscaba una simple aventura, un desahogo, a querer que te “pervierta” sexualmente, a dejar de lado todo lo que has construido para entregarte a mí. ¿Me lo puedes explicar? Es un cambio radical.
Elena- Lo voy a intentar. José, cuando te conocí buscaba eso, un desahogo, pero me he dado cuenta de que durante toda mi vida me he dedicado, cómo tú has dicho, a mi familia, a mí ahora marido cornudo, que en veinticuatro años no se ha parado ni cinco minutos a pensar en lo que yo necesitaba, no hablo de dinero o bienes, hablo de mis necesidades como mujer, de mis fantasías, mis intereses, mí placer. Se ha limitado a mal “cumplir” en la cama y comprar cosas, y cuando lo necesito él, en lugar de recurrir a mí, se busco a otra “pobrecita”. Y mi Hija Marta, que ya tiene ventidós años y cómo es lógico está más pendiente de su novio, que de mí. Ya no me necesita cómo antes. Ahora ha llegado mi momento. Y contigo he descubierto que me gusta mucho más el sexo de lo que pensaba. A tu lado por primera vez le he comido la polla a un hombre, bueno más de uno, y me he tragado su semen, me comido mis primeros coños, he estado con mi primera mujer, has sido el primero en darme por el culo, en exhibirme, en masturbarme con tu manos y con juguetes. Coño José menos dejarme embarazada, y no lo descarto, me lo has hecho todo tú.
José- Vale guapa, pero tienes que pensar que tú y yo solo somos amantes, no una pareja. Cómo amantes, que además no tienen que esconderse, podemos hacer de todo. El límite debes ponerlo tú, Yo no puedo disponer de tu vida a mi antojo, he de tener en cuenta que es lo que realmente quieres y no puedo hacer nada más que eso. Lo que tú desees hacer. Nada más.
Elena- José, antes de conocerte, para desahogarme me tenía que masturbar, y veía pelis porno o leía relatos. En esas pelis veía cosas que creía jamás podría hacer, creía que a mí no me podrían llegar a gustar. Cómo iba yo a pensar que estaría con otra chica, o con dos hombres a la vez, que follaría delante de la gente, que me correría sentada en una silla. Pues bien, lo he hecho y me ha gustado. Te preguntas cual es el límite, no hay límite. Lo quiero probar todo, que me azotes, ates, encules, folles, que me entregues a otras mujeres, a otros hombres. Quiero que me la metan por todos lados a la vez, que me cubran se semen. Joder que me conviertas en la mayor puta que se pueda imaginar. Y quiera que el cornudo lo vea. Que vea lo que tú le has ganado.
José- Que así sea.
Continuara………………..
Continúa en
- Relato #233147— title-regex: contiguous parts (1 -> 2)