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Con mi profe Luis (1) Parte 2

Sofía está harta de ser solo una espectadora. Mientras sus compañeras susurran sobre el profesor Luis, ella decide que no basta con mirar: necesita tocarlo. Con la ayuda de su novio y la tentación del aula vacía, transforma su curiosidad en acción, pero cuando el deseo se vuelve público, el arrepentimiento la persigue. ¿Podrá recuperar el control enviando el mensaje que cambiará todo?

Sofia Torres4K vistas

-Me voy a venir. -Me dijo mi novio mientras me cogía de perrito.

Rápido me puse de rodillas encima de la cama y Kike se puso de pie y acercó su verga a mi boca que estaba abierta. Hice mi cabello a un lado, levanté la mirada y lo miré a los ojos con mi boca abierta mientras se masturbaba. Lanzó el primer chorro de semen que cayó dentro de mi boca, luego un segundo, tercero y varios más.

Sin hacer el menor gesto dejé el semen dentro de mi boca y luego limpié la cabeza de la verga de mi novio. Con la boca cerrada sonreí y me tragué todo el semen.

Sin duda esta era la mejor manera de tragarse la leche de alguien, ya lo había probado varias veces con mi novio y me gustaba de esa manera.

-Hoy no fallaste. -Le dije mientras caía rendida y agitada en la cama de los papás de Kike.

Sus papás no iban a estar y me invitó a coger; teníamos unas 3 horas encerrados cogiendo, viendo porno, haciendo todas las posiciones que hacían los actores.

Mi novio se acostó a mi lado.

-Casi no fallo...

-Sí, hace rato fallaste y me los echaste en la cara. -Lo interrumpí.

-Me moviste. -Reclamó. -Estaba apuntando bien, pero te moviste y la cama tembló y por eso apunté a otro lado.

Si bien a Kike le faltaba coger como lo hacían en los videos o como lo hizo Raúl, yo me sentía lista para coger con el profe Luis.

Agarré mi teléfono y miré la hora. 6:10pm. Tenía un mensaje de mi mamá.

-Ok, te traes la coca cola. -Decía el mensaje que me había enviado hace una hora.

-Sí, mami. -Le respondí.

Leí los mensajes anteriores donde le había mentido diciéndole que iría con mi amiga Karla a hacer tarea y que regresaba alrededor de las 6pm-7pm. Mi mamá sin pensar mal me dijo que me cuidara y que estaría al pendiente en caso de que quisiera que fuera por mí.

Lo que no sabía mi mamá ni mi papá era que su hija se escapaba con su novio para coger porque estaba practicando para el profe Luis; y no solo era eso, el sexo con mi novio se había vuelto muy extremo, las hormonas que estaban encendidas gracias al profe me tenían actuando como una verdadera puta, el sexo de 5 minutos y a escondidas ya no nos satisfacía, necesitábamos un espacio y estar a solas para dar rienda suelta a las ganas que nos cargábamos.

Abrí la ventana de chat de mi amiga Karla. Tenía mensajes sin leer:

-Ya supiste? Me comentó una compañera que el profe Luis y Miriam van a salir el sábado. Dice que lo escuchó de una de sus amigas, estaban hablando en voz baja secreteándose, pero que ella escuchó eso. También le pregunté sobre si ya se hicieron novios, que es el rumor que se corrió hoy, pero que no sabe nada tampoco. Todo son rumores.

-Amor, ¿qué sabes del profe Luis con Miriam? -Le pregunté a mi novio.

-Hoy vi algo curioso. -Dijo. -En la hora del descanso vi a las amigas fuera de un salón y estaban con sus novios, no estaban haciendo nada malo, solo como que protegían la puerta. Lo curioso fue que de ratito salió Miriam del salón y se fueron como si nada, a los minutos salió el profe e igual se fue como si nada.

-Comentaron algo así en el salón. -Dije. -No había escuchado bien pero ya que me lo dices así fue como lo platicaron.

-Se estaban despidiendo con un buen faje dentro del salón. -Dijo mi novio.

Le escribí a mi amiga:

-Te acuerdas que te dije que se habían encerrado en el salón a besarse? Mi novio me acaba de confirmar eso, él lo vio. -Y le platiqué cómo pasaron las cosas. -…Y luego salió el profe y se fue.

-Entonces ya son novios, pero como no dejan salir a Miriam se ven en la escuela. -Y nuevamente me llegaron celos de la relación a escondidas de Miriam y el profe.

-Al parecer solo siendo puta es como se puede conseguir lo que una quiere. -Le dije sin poder ocultar mis celos.

-Necesitaríamos chupársela a alguien del salón para llamar la atención de los chicos guapos.

-O del profe.

-O del profe… -Escribió.

El tema “el profe Luis” nos tenía muy confundidas a algunas alumnas. En los últimos días Karla y yo no hablábamos de otra cosa que no fuera del profe y de sexo. Jamás habíamos sido tan abiertas entre nosotras con ese tema.

-Pero no me lo va a ganar. -Le escribí y dejé el teléfono a un lado para ponerme encima de mi novio a seguir practicando.

Alrededor de las 8pm con el refresco en mano, mi mochila en la espalda y muy cansada, llegué a mi casa.

-Qué pasó? Quedamos a las 7pm y son las 8. -Me dijo mi mamá algo molesta.

-Disculpa, se nos fue el tiempo con el trabajo y no me di cuenta. -Le dije.

-Vas a cenar? -Me preguntó.

No podía levantar sospechas así que cansada, nalgueada, llena de semen y muy bien cogida, me senté en la mesa con mis papás a cenar y a platicar.

Llegó el viernes, día de morbo en la escuela ya que todas esperábamos que se confirmaran los rumores sobre Miriam y el profe Luis.

Me vi en el espejo, no era tan atractiva como mi compañera, pero tampoco estaba mal, quizá lo que me hacía falta era vestir un poco más como ellas.

Levanté un poco la falda sin llegar a mostrar tanto de mi short de licra, saqué mi playera y agarré mi cabello con dos palillos, me veía increíble. "Solo siendo puta se puede conseguir lo que se quiere", pensé. Quité mi short, levanté un poco más la falda dejando al descubierto mi calzón. Tapándome la cara con el teléfono y el flash, me tomé una foto.

"Si tuviera el número de mi amor Luis se la enviaría. ¿Como habrán fajado el profe y Miriam? ¿Así como lo hacen todos? Miriam se la habrá agarrado?.........", y empecé a fantasear con un rico faje con el profe en el salón. "Si quiero tener algo con el profe debo pensar muy bien que debo hacer en el momento que me quede a solas con él, no debo perder el tiempo", y me masturbé imaginando como fajaba con él.

Cuando terminé, acomodé mi uniforme como normalmente lo usaba, decidí no ponerme mi short y salí rumbo a la escuela.

-Que sabes? -Le pregunté a mi amiga en cuanto la vi en la escuela, estaba con otro grupo de compañeras.

-Ya llegaron los dos. -Me dijo. -Ya sabes, cada quien haciendo su trabajo. Ella ya fue a saludarlo, saludo normal y él ya se fue a la oficina.

-Nosotras no les hemos quitado la mirada, pero no han hecho nada. -Dijo otra de mis compañeras.

Sin novedad pasaron las horas, no hubo nada interesante, incluso la clase con el profe Luis pasó sin ninguna novedad salvo el alboroto "normal" de hormonas que había en los últimos días.

Alrededor de la 1 de la tarde teníamos clases libres y cansadas de estar en el salón decidimos caminar por la escuela para desaburrirnos.

El calor estaba fuerte. Karla, otra compañera y yo nos acomodamos debajo de un árbol a platicar.

-Me está diciendo una amiga que veamos las redes sociales de Miriam. -Dijo la otra compañera luego de estar un rato sentadas.

Agarré mi teléfono y busqué a Miriam. Había subido unas publicaciones sobre vestidos; la ropa pasaba desde ropa sencilla muy bonita y coqueta hasta ropa para parecer toda una puta.

"Cual usaré?", decía en la publicación.

-Esto confirma que sí van a salir. -Dijo Karla.

-Y con esa ropa tienen el permiso hasta para coger. -Les dije.

-Sí. -Dijo Karla.

Celos y envidia me invadieron totalmente. De pronto me sentí mal, pero era por mí, por no haber hecho nada, no había podido llamar su atención, ni siquiera lo intenté, Miriam había tenido el camino libre para conquistarlo y ya lo tenía para él.

"De nada te sirve saber coger si no lo usas para conseguir lo que quieres".

Se hizo el silencio. Sentí como mis compañeras también se habían sentido mal, de alguna manera todas teníamos nuestra fantasía y esperanza con el profe Luis.

Pasé foto tras foto, en algunas Miriam ya llevaba el vestido puesto y se veía increíble.

No llevaba ni 10 minutos la publicación y tenía muchos comentarios de sus amigas.

"Wow amiga, por fin se te hará", decían algunos.

"Lo amo amiga", respondía Miriam.

"Te van a dar hasta para llevar", decían otros.

"Eso espero, me hace falta jajaja", nuevamente Miriam

"A poco es quien creo que es?"

"Sí".

Miriam y sus amigas se habían puesto de acuerdo para "contar todo" en esa publicación, y aunque no había nombres ni mención sobre la salida, era evidente que todo lo que escribían se trataba sobre ella y el profe.

-Hace calor. -Dijo Karla. -Vamos al salón. -Nos levantamos y derrotadas, nos fuimos.

Llegamos al salón, mis compañeros tenían una fiesta; había compañeros haciendo ruido tirando papeles, parejas besándose y tomándose fotos, otros sentados platicando, cada quien estaba en su mundo.

Ubicamos a nuestro grupo de amigos en una esquina.

-Vengan. -Nos hizo la seña una compañera. Las tres corrimos hasta el grupo.

-Qué pasó? -Preguntó Karla mientras nos sentábamos.

-Ya vieron la publicación? -Preguntó la misma compañera. Asentimos. -Miriam ahorita confirmó que van a salir, tomar y coger.

-Así lo dijo? -Pregunté.

-No. -Dijo otra.

-Pero traen condones y se los andan dando a Miriam en tono de juego diciéndole que se cuide mañana.

-Eso lo confirma todo. -Le dije al compañero que tenía a mi lado. Este asintió. Me enojé y me perdí en mis pensamientos.

Miré a Miriam que estaba sonriendo con sus amigas. Era muy bonita.

"Igual eres bien puta".

Saltaba, reía, llamaba la atención ya que sabía que era el tema principal de todo el salón. Ella era muy popular.

"Todos sabemos a quién se la has chupado".

-Ya quiero estar con él mañana. -Dijo Miriam. Se le notaba lo ilusionada y enamorada.

Volteé a ver a mi compañero, miraba a Miriam, luego volteó a verme.

Me sonrió en complicidad.

-Pues ya andan. -Me dijo.

-Sí. -Dije. -Era lógico, es bien puta y llama la atención. -Le dije. Asintió. -Oye... -"Solo siendo puta se consigue lo que se quiere", "Miriam es puta y se consiguió al profe por eso". Me acerqué a susurrarle a mi compañero. -No quieres...?

Me vio.

-Qué cosa?

Me quede seria viéndolo, me sostuvo la mirada.

Así como utilizaba a mi novio para practicar sexo, ahora utilizaría a mi compañero...

Volteé a ver a mis compañeras que seguían platicando del tema, por la plática no ponían atención a ciertos detalles. Miré a mi compañero...

-Qué pasó? -Repitió.

Le hice una seña con mi mano indicándole que usara su mano para acariciar mis nalgas, ahí sentados. No entendió lo que le dije.

-Préstame tu mochila. -Le dije a una compañera. -Voy a sacar un cuaderno. -Asintió.

Agarré una hoja en blanco y empecé a jugar el clásico juego "gato" con mi compañero. Ni siquiera habíamos iniciado el juego cuando le escribí:

-Agárrame las nalgas, la mochila nos tapará. -Le dije. Lo leyó y rápido lo rayé. Puse una cruz en el juego.

Me vio medio sorprendido. Le esquivé la mirada y acomodé la mochila encima de mis piernas y me incliné hacia adelante y mis nalgas quedaron en la orilla del asiento del banco.

Me miró de pies a cabeza, se acercó a mí, con una mano agarró la pluma y con la otra tocó mis nalgas. Puso un círculo en el juego mientras su mano me acariciaba y apretaba mis nalgas de manera distraída.

-Que rico. -Le escribí y volví a rayar. Seguí con el "gato".

-Agárramela. -Escribió. Rayó.

-No. -Rayé. No le solté la pluma. En lugar de eso me moví fingiendo acomodarme y mi compañero metió la mano debajo de mis nalgas por fuera de mi falda.

-A quien se la mamó Miriam? -Le escribí.

-A Erik -Alumno de otro salón. -En los baños de las mujeres. -Empezó a mover sus dedos que estaban abajo de mis nalgas. -Es lo que dicen.

Nuevamente “es lo que dicen.”

-Entonces nada de lo que dicen es cierto?

-He hablado con mis amigos y nosotros llegamos a una conclusión: la mayoría de los de este salón, sino que todos ya tuvimos sexo. ¿Porque nos espantamos de Miriam?

-Pero Miriam ha hecho cosas aquí en la escuela.

-Ella lo niega y nadie ha visto. -Escribió. -Ahora, que ella sea más abierta y le guste platicar sus cosas no la vuelve puta.

Agarré la hoja y rayé todo, luego la hice bolita y la metí entre mi ropa. Me perdí en mis pensamientos viendo a Miriam y compañía.

Quizá mi compañero tenía razón, no era puta, solo sabíamos muchas cosas de ella, cosas que ella misma contaba.

"Y son cosas que al menos yo y Karla ya hicimos con nuestros novios".

De pronto un pellizco en mis nalgas provocó que me sobresaltara y despertara de mis pensamientos, volteé a ver a mi compañero y este le susurraba algo a su amigo, luego los dos voltearon a verme sonriendo.

Se levantó el amigo y metió su banco frente a nosotros, quedó frente a mis otras compañeras y de alguna manera nos tapaba.

-Miren este video. -Les dijo el amigo a mis compañeras. Se agachó y se los mostró, ellas bajaron la cabeza para verlo.

-Levántate a ver el video, mientras lo hacemos te agarró las nalgas. -Me susurró.

Caliente y sin pensar en nada, me dejé llevar.

Me puse atrás del amigo que estaba sentado, y mis nalgas quedaron a la altura mi compañero. Me agaché para ver el video, mi compañero apareció al otro lado de su amigo y de pronto sentí su mano por mi pierna e iba subiendo por debajo de mi falda hasta que llegó a mis nalgas.

-Ah! -Gemí. Noté que nadie se había dado cuenta a pesar de que me había dejado llevar, rápido llevé mi mano a la boca para tapar el siguiente gemido.

Bajé la mirada por el placer que estaba sintiendo, mi entrepierna empezó a mojarse.

No aguanté más y me senté. Llevé mis manos a mi cara y haciendo movimientos medios extraños para no llamar la atención, empecé a tranquilizarme.

Sentí que mi compañero se había sentado, lo miré de reojo y con su mirada me indicó que viera su entrepierna.

Lo hice, luego volteé a ver a todos los del salón. Miriam y sus amigas se habían ido, los otros grupos estaban en su mundo, así como mis compañeras y el amigo.

Sin pensarlo nuevamente llevé mi a su entrepierna y se la agarré por encima del pantalón, con cada masajeada se iba poniendo dura.

Se la solté y me levanté a ver videos del amigo. Necesitaba otra agarrada de nalgas. "Y ya estoy aquí, una agarrada de nalgas y una agarrada de verga y con eso podría mejorar mi reputación", pensé ilusamente. La calentura ya me controlaba y a pesar de haber perdido contra Miriam, sentía que con esto que estaba haciendo le robaría al profe Luis.

Sentí las manos de mi compañero en mis nalgas, pero ahora trataba de hacer mi calzón a un lado para meter sus dedos en mi cuevita. Bajé la mirada y cerré mis ojos, trataba de llamar lo menos posible la atención.

Y su dedo entró en mi panochita, ahogué totalmente mi gemido. De pronto sacó su mano y volteé a verlo, ya estaba a lado de su amigo, pero ahora estaba agachado, miré hacia abajo, el zipper de su pantalón estaba abierto y por ahí se asomaba la verga de mi compañero.

Abrí mis ojos sorprendida, luego miré a mi compañero que sonreía. Dejándome llevar, me acomodé de tal manera que pudiera agarrársela sin que se dieran cuenta y luego empecé a masturbarlo.

Volteé a ver y una de mis compañeras me miraba medio extrañada. Se la solté a mi compañero y me levanté. Estaba ardiendo y se me notaba en las mejillas.

-Que tienes? -Me preguntó Karla.

-Nada. -Le dije esquivando su mirada. Distraídamente volteé a ver a la compañera, me vio y luego volteó la mirada.

"Ya sabe", pensé.

-Mira esto. -Le dijo el amigo a Karla para tratar de distraerla.

Sentí unas manos en mi cintura que me jalaron despacio hacia atrás, yo iba flojita, dejándome llevar por el placer.

Sentí un jalón hacia abajo para sentarme, luego usó la otra mano para hacer a un lado mí calzón. No opuse ninguna resistencia, me perdí totalmente en la calentura, en la excitación, en el momento y en el lugar.

Sentí la cabeza de la verga de mi compañero tocar la entrada de mi panocha, apreté mis labios y me llevé una de mis manos a la boca. Fui resbalando y la verga de mi compañero iba entrando al tiempo que sentía como se hinchaba su verga dentro de mí.

Miré de reojo a Karla que me miraba con cierta extrañeza, y me vine. Al instante el placer tan rico que sentía se transformó en arrepentimiento.

"Que hice?", pensé. Caí encima de mi compañero.

Agaché mi cabeza totalmente arrepentida y me tapé la cara. De pronto el murmullo que había en nuestro circulo de compañeros disminuyó, y eso provocó que no pudiera levantarme por la pena. No quería ver a nadie.

"Levántate y sal corriendo", me decía.

Agarrando valor me levanté, pasé entre el círculo de amigos sin ver a nadie. Sentí húmedo en mi entrepierna, el semen iba escurriendo. La puerta del salón se me hizo demasiado lejos, pero apenas llegué y salí, corrí al baño llorando y totalmente arrepentida.

Entré y pasando en medio de compañeras, me metí y cerré con llave.

Me bajé el calzón y me senté a llorar mientras sacaba el semen de mi compañero.

-Entonces como le vamos a hacer? -Escuché la voz de la amiga de Miriam.

Me llegó una ira y enojo total contra mí compañera. Ella provocó que hiciera esto, y mientras ella estaba sonriendo y estaba feliz porque tendría una cita, yo estaba sufriendo por lo que acaba de hacer. "Maldita, puta, te odio", esos pensamientos invadieron mi mente.

-Les dije a mis papás que me invitaste a una fiesta y que me quedaría a dormir contigo. -Escuché decir a Miriam. -Voy a salir con Luis y en la madrugada llego a tu casa.

-Te haré un favor muy grande. -Le dijo la amiga. -Pudiera meterme en muchos problemas si se enteran de lo que estamos planeando hacer.

-Nadie se va a enterar. -Dijo Miriam.

-Ya te dijo que van hacer? -Preguntó la amiga.

-Sí. -Y gritó de felicidad como toda una joven enamorada. -Confío en ti pendeja. Te avisaré en todo momento, pero no quiero que le digas a nadie.

-Ya te lo prometí, no te quedaré mal, solo me preocupa...

-Él es el mejor, amiga. Lo amo. -"Con 4 días y ya lo ama. Pinche puta". Me invadió más ira. -Iremos a la plaza, luego a cenar a un bar y después a coger. -Y la odié aún más de lo que la odiaba, tenía el plan perfecto para el fin de semana con el hombre perfecto. -Vamos a pasar la noche juntos...

-Hasta las 4am. -Me dijo.

-Sí, sí, sí... -Dijo Miriam. -Te voy a dar el numero de Luis por cualquier cosa.

Y me quedé en silencio. “El número de teléfono del profe”. Miriam lo dijo, su amiga lo repitió.

“Pendeja, anótalo”, pensé. Con mis manos temblando por la ansieda saqué mi teléfono, sentía que lo que estaba a punto de hacer era algo muy malo y haría enojar mucho a Miriam, y no sabía si me atrevería a hacer algo en contra de ella. De alguna manera le tenía respeto. “Miedo”.

-Repítelo para confirmar. -Dijo la amiga.

Sin pensarlo empecé a anotarlo y lo guardé.

La plática entre ellas continuó un par de minutos más y luego salieron dejándome sola. Se hizo el silencio dentro del baño.

-Sofí? ¿Estás aquí? -Escuché la voz de mi amiga Karla.

-Sí, aquí estoy. -Dije. Abrí el baño y entró.

Me abrazó y la abracé. Me solté a llorar.

-Qué pasó? -Me dijo en tono preocupado. No respondí, era una pregunta de la cual no tenía respuesta clara. -Bueno, no sé qué decirte, todas vimos lo que pasó.

El alma se me cayó al suelo.

-Tengo miedo, todos se van a enterar. Mis papás se van a enterar. -Mis lágrimas no dejaban de salir. -Kike se va a enterar y me va a terminar. Lo amo mucho. -Seguí llorando. Sentí un enorme nudo en mi pecho.

-Pero porque lo hiciste? Sofía… -Dijo. -Te cogiste a nuestro compañero en frente de todas. Todas lo vimos, él nos dijo que tú te le habías aventado.

-Es que Miriam…

-Que tiene que ver Miriam? -Me dijo algo molesta. -Hemos notado que siempre que hablamos de ella te expresas muy feo y lo dices lo peor.

-Me gusta el profe, me gusta mucho y estoy celosa de Miriam y de la relación que tiene con él. -Agaché la mirada.

-A todas nos gusta, no eres la única que tiene las hormonas alborotadas por su culpa. -Me dijo. -Pero eso no quiere decir que me vaya a coger al que se me atraviese. -Agarró aire. -Dejando de lado lo puta que has sido en estos últimos días no termino de entender cómo esto tiene que ver con Miriam. O sea, ¿qué quieres?

-No quiero que me lo gane. -Dije molesta. -No quiero que me gane Miriam y a estas alturas ya es personal. Pensé que si me portaba puta como ella llamaría la atención del profe.

-Pues mi putita si se filtra lo que pasó hoy sin duda llamarás mucho la atención. -Dijo. Se levantó. -Por lo pronto levántate y límpiate, el grupo de compañeros sabe perfectamente lo que pasó, quedamos en que no se diría nada, pero no te prometo más.

-Mientras no lo sepan mis papás y Kike voy a seguir actuando normal. -Le dije. -En cuanto a mis compañeros...

-La cagaste, hazte responsable. -Dijo.

Tenía razón, la cara de vergüenza que traía era enorme, incluso no quería estar ahí. Afortunadamente para mí seguíamos sin clases y pude refugiarme atrás de los salones con Karla, su novio y mi novio.

Sin saber lo que estaba pasando lloré con ellos.

-Vámonos. -Me dijo Kike cuando se terminaron las clases.

-Voy a salir amor. -Le dije medio desanimada. -Hoy no vamos a poder coger.

La verdad es que no quería hacerlo estaba muy mal anímicamente; tenía mucho miedo, estaba aterrada, lo que había hecho no era cualquier cosa y si se filtraba arruinaría mi vida en ese momento.

Solo quería estar encerrada en mi cuarto, llorar y esperar a que nadie dijera nada.

-Sofia. -Volteé a ver y era el compañero con el que había cogido en el salón.

-Es... es... espe... -Tragué saliva. -Espérame aquí. -Le dije a mi novio y temblando, salí rumbo a donde estaba mi compañero Beto. -Que quieres? -Le dije en voz baja y algo molesta.

-Tranquila...

-Ya te dije que te olvides de lo que pasó y por favor no digas nada. -Le volví a decir en voz baja.

-Que te pasa? -Me volvió a preguntar. -Solo quiero preguntarte sobre la tarea y si nos vamos a ver el domingo.

-Ah! -Dije. -El proyecto...

-Si quieres dejarlo para después o hacerlo cada quien por su cuenta, está bien. -Me dijo. -Te lo digo por lo que pasó...

-Shh! No pasó nada. -Le dije y miré a mi novio de reojo que estaba hablando con sus amigos.

En el equipo estábamos mi amiga Karla, Beto, su amigo Juan y yo, equipo para todos los proyectos. Habían demostrado ser buenos compañeros, respetuosos, solo que en ese momento la calentura nos había ganados a los dos.

-Tenemos que hablar sobre lo que pasó. -Me dijo.

-No pasó nada. -Le repetí.

-Correcto, hay que tomarlo con madurez. -Dijo. -Entonces el domingo a las 3pm en casa de Karla?

Asentí.

La verdad es que no tenía pensado ir, le dije que sí solo para quitármelo de encima. Me ponía muy nerviosa mi compañero Beto.

-Que pasó? -Me preguntó Kike.

-De que o qué? -Dije en tono defensivo.

-O sea que quería Beto? -Me preguntó.

-Nada. -Dije y recordé como me había metido la verga hace un par de horas en el salón. -Es sobre la tarea, un proyecto, quería confirmar si nos íbamos a ver el domingo para hacerla. -Silencio. Vi alejarse a Beto y salir de la escuela. -Vamos a mi casa. -Le dije. Me sentía mal y necesitaba pedirle disculpas por lo que había hecho.

Llegamos a mi casa.

-Hola, mami. -Le dije a mi mamá en cuanto llegamos.

- ¿Hola Sofía, novedades? -Me dijo y me vio, el alma se me cayó al suelo. "Ya le avisaron".

-N... no mamá. -Le dije. -No mamá. -Repetí y tragué saliva. -Por qué?

-Sobre la reunión. -Dijo.

-Qué reunión? -Y me acordé. -AAA!!!

-La reunión de padres. -Dijo Kike.

-Gracias, Kike. -Le dijo mi mamá.

-Fue semana pesada, solo quiero descansar. -Les dije. De pronto se me quitaron las ganas de coger. Miré a Kike y recordé las dos infidelidades. -Vamos a pasar mami. -Le dije.

-Sí. -Asintió mi mamá y siguió con sus labores.

Entramos a mi cuarto y nos encerramos. Mas por compromiso que por ganas, nos besamos. Me jaló y caí encima de él en la cama.

De pronto frente a mi apareció mi compañero Beto.

Me levanté y me agarré el cabello, Beto se quitó su pantalón y saltó su verga dura. Me puse de rodillas y empecé a chupársela, arriba, abajo, mi mejor trabajo.

Sabiendo que no tenía tiempo me levanté y me quité el calzón, lo vi totalmente lleno del semen de mi compañero Beto, y arrepentida de lo que había hecho me subí encima y me clavé.

Arriba, abajo, Beto gemía como loco.

A los dos minutos y los dos satisfechos, nos tiramos en la cama a descansar.

Nuevamente había utilizado a mi novio para saciar mis fantasías, esta vez no fueron ni el profe ni Raúl, había sido mi compañero Beto.

Mi novio rápido se cambió y salí a despedirlo.

-Vas a comer? -Preguntó mi mamá.

No le hice caso y corrí a mi cuarto, me tiré en la cama a llorar. Cuando estuve un poco más tranquila me levanté a cambiarme. Entre mi ropa encontré la hoja donde mi compañero y yo habíamos estado platicando.

Lo volví a leer, y aunque estaba rayado se entendía. No podía creer lo que le había escrito, esa no era yo, sin embargo, la realidad es que lo había hecho.

Recordando que traía semen de Beto y de Kike, corrí a bañarme. El día pasó muy triste y medio gris, el ánimo que me cargaba era el peor.

Alrededor de las 8pm, y estando en mi cama recordé que tenía el número del profe Luis. Abrí su ventana y le escribí "hola", no se lo envié.

"Has avanzado mucho, es el momento si quiero algo con él", pensé.

-Hola profe Luis. -Le escribí. Pasaron unos minutos hasta que respondió.

-Hola, ¿quién eres? -Me preguntó.

-Soy una de sus alumnas de tal grupo. -Le escribí.

-Quien?

-En su momento lo sabrá, ahorita solo quiero decirle una cosa.

-Dime.

-Pásela bien con Miriam mañana, llévela a cenar y cójasela. -Le escribí. -Sea de ella este fin de semana, pero prepárese para la próxima semana porque yo quiero coger con usted y le aseguro que será el mejor sexo que tendrá en su vida si acepta. -Y le mandé la foto en ropa interor que me había tomado en la tarde pensando en él.

Las experiencias con Raúl, Kike y Beto estaban poniéndose en práctica.

"Serás mío".

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