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Cinthya – Novia infiel

Entre el polvo de la mina y el calor de la bajada, la distancia entre la cortesía y el deseo se desdibuja. Cuando el novio la traiciona y el narrador le ofrece un hombro, Cinthya no solo busca consuelo: busca fuego. Y esta vez, no piensa apagarlo.

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Cinthya – Novia infiel

Con un nuevo proyecto en ciernes, nos preparábamos en la oficina central para la movilización a obra, conociendo a los integrantes de esta nueva aventura, ultimando detalles y aun faltando plazas por cubrir nos enfocamos más en el arranque de obra, días previos al despliegue a la ciudad de Huaraz, completaron el staff de obra, me llamo mucho la atención la presencia de Cinthya, encargada de la oficina técnica.

Entrada en los 30 años, implacablemente vestida de traje o con vestidos que resaltaban sus curvas, tiene una cintura de infarto, quebrada, llenita, piel morena, más tirando para una chola bien puesta, simpática, siempre sonriente y arreglada, manos bien cuidadas y sin mucho labial en sus finos labios, con un tremendo, formado y llamativo trasero, piernas gruesas acorde a su parte resaltante, y una cabellera lacia larga y oscura la misma que resaltaba siempre.

No empatizamos mucho, medio botada, a pesar de que la trataba cortésmente, hacía notar que mi presencia la incomodaba y eso marco el inicio de una relación laboral poco amistosa; pero al transcurrir la obra la situación cambio.

En una de las subidas a mina, durante el embarque en Lima, ella llegó acompañada de su novio, lo presento al grupo, los vi distantes y el pata no estaba muy contento con nuestra presencia, haciéndolo notar en todo momento y ella tratando de controlarlo. Situación incómoda, que demostraba que las cosas no estaban entre ellos,

Al día siguiente subimos al proyecto y por temas extra laborales tuvimos un paro de comunidades con cierre de vías lo que ocasionó que evacuemos de la mina caminando, esta travesía sirvió para conocernos más, obvio que no bajamos solos, sino en un grupo.

Una larga caminata nos esperaba, casi 4 horas bajando y sin señal de celular que es lo peor en estos tiempos modernos, no podíamos coordinar el recojo o asistencia, así que continuamos bajando, no nos quedaba otra, con alegría y desparpajo caminamos, tratando de llevar bien el largo camino, tomando fotos del paisaje y disfrutando de la vista.

El calor hizo mella en nuestros cuerpos y sudorosos continuamos caminando, Cinthya sufría bastante con la bajada, obligándome a quedarme atrás para resguardar su caminar y no dejarla sola. Hablamos de muchas cosas, lo personal no quedo de lado, le conté sobre mi divorcio y mi situación actual con Daniela, obviando las infidelidades sufridas y vividas, mientras Cinthya me contaba que no la pasaba bien con su novio, ya que había sacado los pies del plato y ella estaba molesta por eso; el resto del grupo estaba fuera de nuestra vista y eso me preocupo un poco, ya que tomaría más tiempo bajar; hasta que divisamos el pueblo, con aptitud redoblamos esfuerzos para bajar más rápido, en un descuido pisa mal y termina resbalando unos metros, cayendo aparatosamente, su trasero dio directo a una roca que sobresalía.

Auchhhh, mierda – exclamo Cinthya, yo solo atine a estirar mi mano para que se levante; pero ello la rechazo y al tratar de incorporarse volvió a resbalar, golpeándose otra vez.

- Todo esto es tu culpa – reclamo.

· Claro, seguro que yo mande a bloquear.

- No me refería a eso, esta vez acepto mi mano para ayudar a levantarse.

- Auch me duele mi potito.

· Es lo normal luego de una caída, pero no te detengas ya que cuando se enfríe será peor.

Me acerque para limpiar la tierra de la zona afectada.

- ¿Qué haces?

· Limpiando la tierra, acaso no lo ves.

- Con cuidado, aun me duele.

· Descuida se lo que hago.

Cinthya me regalo una inocente sonrisa. Continuamos nuestro camino y al verificar que teníamos señal, traté en vano de comunicarme con el administrador, luego de insistir un buen rato di por terminada dicha acción. Unos minutos más y ya estábamos entrando al pueblo, en eso apareció una station wagon con tres chicos de la empresa nos hicieron señas para que subamos y sin pensarlo nos acomodamos y nos fuimos al alojamiento.

Luego de su respectivo duchazo y una vez cambiado salí para fumar un cigarrillo en el ingreso, estaba por terminar y me percato de la presencia de Cinthya en una esquina, estaba al teléfono discutiendo airadamente, me mantuve a una distancia prudente, una vez que colgó la llamada, me acerqué para verla con los ojos rojos y soltando algunas lágrimas.

· Veo que no la estas pasando bien.

- Ay, no sé por qué llame, si sabía la respuesta.

· Bueno, así somos todos, nos gusta sufrir por algo,

- Lunatacas, Uds. se la pasan bien.

· No siempre mi pequeña dama.

- No soy una pequeña y que te quede claro.

· Por si acaso no soy quien te ha malogrado el día – le aclare.

- Su expresión cambio – discúlpame no fue mi intención.

· Ayer no se les veía tan bien.

- Es un huevón, encima que mete la pata, se da ínfulas de inocente.

· Mientras que no le muestres las pruebas, lo seguirá negando.

- Esbozo una tenue sonrisa – sí claro, acaso eso va a mejorar la situación.

· No, pero tienes otra opción.

- ¿Devolverle el favor?

Ante esta inesperada respuesta, se me ilumino el camino y me mande, total no tenía nada que perder.

· Vamos te invito una cerveza, traigo unas ganas de beber.

- Se sorprendió más – que me estas insinuando.

· Que si aceptas una cerveza.

- A ok, no lo sé.

· Vamos, no rechaces una cerveza bien helada, total mañana no subimos igual y hoy es viernes, así que saquemos provecho a eso.

- No lo sé, en estos momentos no tengo ganas de nada.

· Ok, me avisas si cambias de opinión.

Dicho esto, encendí otro cigarro y me aleje de ella, al voltear, ella seguía parada inmóvil, notando como secaba las lágrimas de sus pómulos, me acerque y la rodee con mis brazos, ella no se contuvo y llorando desconsolada en mi pecho, un par de minutos y se repuso, agradeciéndome por el gesto. Antes de retirarse me dijo que aceptaba la salida.

Entrelace su brazo y caminamos hacia la puerta, caminamos hasta llegar a la cervecería artesanal (que estaba cerca), nos sentamos y pedimos, las cervezas estaban en su punto de heladas, a Cinthya le agrado la cerveza artesanal y probó 3 distintas, acción que sería determinante para lo que vendría.

Conversamos de nuestras experiencias vividas en los proyectos, pude notar como a cada sorbo que daba se desinhibía más y con más soltura se mostraba más abierta; entrada la noche pedimos unas alitas BBQ para picar y algo más, seguimos con la tertulia, cuando recalamos en la hora, era casi media noche y teníamos que regresar al hospedaje, así que me sugirió que compré y llevemos para seguirla.

- Lunatacas, hace frío.

· Claro, y tú compras cerveza helada.

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ambos nos reímos a carcajadas.

- ¿Ahora dónde la seguimos?

· ¿Tu cuarto o el mío?

- En el mío esta Jaqueline.

No sé si fue un tiro directo o sabía lo que se venía. Con la indirecta del frío, la abrace cortésmente, caminamos rumbo al hospedaje, al ingresar no había nadie, subimos las escaleras hasta mi cuarto, me pidió que le preste el baño con la cabeza asentí.

En mi cuarto había dos camas, ella se sacó las zapatillas y se acomodó sobre mi cama, destape las cervezas, cogí mi Tablet, encendí el parlante y puse un setlist ochentero; estaba por sentarme en el sillón, pero con su mano me indico que me acomode a su costado.

Seguimos conversando, ambos nos soltamos y nos abrimos, criticando nuestras relaciones y comentándole mi relación con Daniela, la misma que no era como pensaba que resultaría, sino todo lo contrario, igual ella hablo de sus problemas con su novio y su infidelidad con una compañera de trabajo, no era solo una, sino una serie de encuentros que habían tenido, no deje que se quede con la botella vacía, terminaba una y le ofrecía otra.

En un momento dado, me pidió si tenía agua, por suerte si, le entregue una botella sellada y la bebió casi por completo.

- Lunatacas, tengo ganas de bailar, la música esta buena.

· Entonces bailemos.

Así pasaron varias piezas del setlist, fue un momento extraño, ya que pocas veces me pasa esto (lo de bailar), hasta que toco una balada, Cinthya quiso volver a sentarse, pero no la deje, la tome por la mano y rodee su cintura, juntándola, al comienzo estaba tensa, pero poco a poco se fue soltando, con un espanglish tarareaba la canción, ella se reía por mi entonación (obvio que lo hacía a propósito), para mi sorpresa la siguiente canción fue Total Eclipse of the Heart y la aprete más a mi cuerpo, ella por instinto puso sus brazos tensos para marcar la distancia, lo único que hice fue halar su cabeza y pegarla a mi pecho, podía sentir su respiración, ya no tarareaba, solo llevaba el ritmo, Cinthya levanto su cabeza y me miró fijamente:

- Lunatacas, ¿qué es lo que buscas?

· Nada, ¿por qué preguntas eso?

- Estas seguro, ¿qué no buscas nada?

· Que pase lo que tenga que pasar.

Ella cerro los ojos suavemente y dejándose llevar, se soltó, más bien diría se entregó, para pulsear mejor, la hice girar sobre sí misma y al volverla a apoyar sobre mi pecho, ella se pegó de lleno, ya no marco distancia, así que me atreví a dar el siguiente paso, con ambas manos la tome por el rostro, sus ojos se cerraron, entendí que daba su aprobación, la bese suavemente, respondió, varios besos cortos, uno tras otro, ufffff, nuestras lenguas se juntaron y empezaron a entrelazarse.

· Que ricos labios tienes.

- ¿Te gustan?

· Si, pero me gustaría degustar tus labios.

- Ya lo estás haciendo.

· ¿No me has entendido?

- Ah, ya entendí, pero…

No la deje contestar y la separe, para empezar a desvestirla, ella atónita, se dejó desnudar, cuando ya estaba en interiores, recién reacciono e hizo lo propio conmigo, la conduje hacia el baño, entendió mi propuesta y nos desnudamos, tempere el agua y nos duchamos, cabe resaltar que mis dedos recorrieron todo su cuerpo, hurgaron todos sus agujeros, ufffff, mientras tanto ella me pajeaba suavemente, ambos salimos nos secamos, nuestras cómplices miradas lo decían todo.

La hice echarse sobre la cama, besándola, ataque sus lóbulos (orejas), besándole el cuello, Cinthya empezaba a respirar agitada, seguí bajando hasta la entrada de su vulva; pude apreciar una peletera muy bien cuidada, un pequeño triangulo se mostraba a partir del Monte de Venus, para abajo, una almeja oscura, de gruesos labios, coronaban la visión que tenía, luego de apreciar el panorama me lance sobre su vulva, ahhhhhh, no hagas eso, ahhhhhh, ¡por favor!, noooooo, ahhhhhh, nooooooo – atino a decir Cinthya – queriendo reprimir el estímulo que le estaba dando, introduje uno de mis dedos, el mismo salió húmedo al terminar su recorrido, me lo lleve a la boca y lo saboree, produciendo más gemidos, le estimule el clítoris con el pulgar y mi dedo medio ingreso a su cueva, Cinthya se contraía, ahhhhhh, no hagas eso, ahhhhhh, ¡por favor!, noooooo, ahhhhhh, nooooooo – recogió las piernas, sus manos acariciaban mi cabeza y la guiaban, ufffff, ¡qué bien se siente!, ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, ¡no te detengas!, ahhhhhh, largo rato sopeando y disfrutando de sus labios mayores y de su clítoris, el mismo que ya sobresalía, como un pequeño maní, al levantar la cabeza para observarla, hábilmente me halo hacia ella para besarla y de paso se acomodó para ser penetrada, ufffff, caliente, jugosa y bien lubricada, ahhhhhhhh, que bien se siente, ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh, Lunatacas, ahhhhhhhh – susurraba en mi oído Cinthya.

Su interior oponía cierta resistencia al ingresar para luego ceder y al retroceder ella contraía, sensación que como muchos sabemos es de lo más agradable, ufffff, ella me abrazó con sus piernas y brazos, buscaba mis labios para besarla, ¡sigue!, ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, no te detengas Lunatacas, ahhhhhh, que bien se siente esto, ahhhhhh, que rico, ahhhhhh, ahhhhhh, ¡muévete!, ahhhhhh, ¡muévete! – gemía entregada Cinthya.

Continúe con el bombeo, la posición era precisa, ella movía sus caderas y contraía su vagina buscando que las arremetidas sean más placenteras. Pasaron algunos minutos, nos besábamos frenéticamente, ataque sus tetas, disfrutándolas, sus grandes pezones fueron atendidos debidamente, ufffff, pezones erectos y duros desbordados por aureolas oscuras, rugosas y llamativas.

Cinthya se entregaba a discreción y sin reparo alguno, estaba a mi merced, el vaivén era suave, luego fuerte, tome sus piernas por las rodillas y las cruce bajo mis codos, ella aprovecho el momento para meter la mano y hacerme una agradable paja, la ubico en su vulva y la penetre, ufffff, que tal ajuste, disfrutando un rato en esta pose, ella mismo subió sus piernas sobre mis hombros, bombeando con fuerza nuestras caderas chocaban en ese inconfundible plop, plop, plop, acompañado del chasquido, producto del estado de excitación existente. A pesar de ser rellenita era muy quebrada, por ende, maniobrable, pude llegar a besarla en esa posición, ufffff, ajustaba bien y hacia sus movimientos; mis rodillas me traicionaron, así que tuve que soltarla.

Me pidió que me recueste sobre la cabecera, sus manos me masturbaban suavemente, no dejaba de amasarle los melones, Lunatacas que buena pinga que tienes – exclamó Cinthya, sonreía sin dejar de mirarme, sus manos son suaves y se sentía bien; se llevó mi glande a la boca, su caliente lengua me entretuvo buen rato, luego recorrió mi ariete desde la punta hasta la raíza, ufffff, repetidas veces por completo, su mano amasaba mis testículos y seguía masturbándome, ufffff, que delicia, ensalivaba mi ariete y seguía con su labor, ufffff, sorprendido por su accionar, me hizo ver estrellas; sin dejar de mirarme se percató que ya estaba por venirme, así que se acomodó a lo cowgirl, froto mi glande sobre si clítoris y se sentó suavemente, ensartándose ella misma, luego comenzó una suave cabalgata, me ofreció sus tetas, las deguste a placer.

Sus manos se clavaron en mi pecho, arqueo la espalda y con movimientos circulares de sus caderas y agarrando mis manos sobre sus tetas, en cada movimiento más gemidos emitía; ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, que bien se movía, repentinamente acomodo sus piernas quedándose de cuclillas y hábilmente empezó a subir y bajar, para ayudarla en esta posición la tenía agarrada por las enormes nalgas, y pueda hacerlo con más facilidad, ahhhhhh, Lunatacas la siento toda dentro de mí, ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh, ¡que rico!, ahhhhhh – estuvimos buen rato en esta posición hasta que me dijo que no le daban las piernas, se acomodó y pego su pecho al mío, esta vez era yo quien la guiaba, un par de minutos y me hizo saber que se venía, ahhhhhh, Lunatacas, ahhhhhh, que rica la tienes, ahhhhhh, muévete, ufffff sigue así, ahhhhhh, que rico, ahhhhhh ¡Me vengo!, ahhhhhh, ¡Me vengooo!, ahhhhhh, si, siiiiiiiiiiiiii, casi al mismo tiempo sentí la descarga eléctrica recorrer mi espina dorsal para terminar con una serie de descargas que llenaban con mi esencia el interior de Cinthya, ufffff, que tal clímax que alcanzamos, ya que en mi llegada, ella alcanzaría una serie de pequeños orgasmos, temblaba en su totalidad para luego dejarse caer sobre mi pecho, ambos sudorosos y cansados. Nos acomodados uno al lado del otro, para quedamos dormidos producto del éxtasis vivido y del alcohol ingerido.

Los rayos del sol ingresaban por la ventana, un nuevo día comenzaba, me levante para ir al baño y orinar, al regresar observe a Cinthya durmiendo plácidamente, su larga y lacia cabellera contrastaba con la blanca sabana, antes de que me acerque ella despertó confundida, parecía que no sabía dónde estaba.

- Lunatacas, buen día – estiraba los brazos a modo de despabilarse.

· Buenos día bella dama.

Con los brazos abierto, sus manos indicaban – acércate – lo hice, sentándome al borde de la cama; me beso suavemente, luego metió sus manos bajaron mi pantalón de dormir. Cinthya, beso el glande, lo escupió, su lengua recorrió de extremo a extremo, ufffff, una de sus manos la poso en mis nalgas, me quede perplejo, pensé que se levantaría con sentimiento de culpa y fue todo lo contrario. Luego de una gloriosa mamada brindada ella se fue corriendo al baño, para lavarse.

Desnuda se tendió sobre las sábanas, me tomo por el rostro mientras me masturbaba suavemente, me acomode entre sus piernas para sopearla, restregué su clítoris, lo succione, arrancando gemidos, ahhhhhh, ¡sigue Lunatacas!, ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, no te detengas, ahhhhhh, ¡que rico se siente!, ahhhhhh – susurraba Cinthya.

Mi lengua saboreo todos los rincones de su zona pélvica, sus labios mayores, el perineo y su ano, al sentir mi recorrido ella reculo, ahhhhhh, ¡sigue!, ahhhhhh, no te detengas, ahhhhhh, gemía de placer, besar sus grandes muslos, ella comenzó a masturbarse. Luego pasamos al 69, nos dimos mutuo placer un buen rato, ufffff, fue agradable, a cada lengüetazo que el daba ella respondía succionando mi glande, ufffff.

Dejamos el sexo oral y nos besamos, intercambiando nuestros propios sabores, me acomode para un misionero, ella acomodo mi ariete en la entrada de su vulva y la penetré de golpe, ahhhhhhhh, despacio, ahhhhhhhh, despacio, ahhhhhh – reclamó Cinthya; el movimiento rítmico fue incrementado con más fuerza, besándola al mismo tiempo; ella movía las caderas en forma circular a cada embestida y contraía los músculos, haciendo sentir de lo mejor.

- Lunatacas así me gusta despertarme.

· Tú pídemelo cuando quieras.

Cinthya acomodo sus piernas y con los talones me atraía hacia ella, la penetración era más profunda, ufffff, incremente la velocidad, noto como empieza a arquearse, aproveche para mamar, mordisquear y chupar sus senos y pezones, Lunatacas, ¡me vengo!, ahhhhhh, ¡me vengo!, ahhhhhh, si, siiiiiiiiiiiiiiiii – alcanzaba el clímax del orgasmo; sin recuperarse aún, ya la tenía encima mío de cowgirl de espaldas, ella misma se clavó mi verga en su vulva y se sentó, resoplando, empecé el mete y saca, ufffff, que tales movimientos que se metió, haciéndome llegar en menos de dos minutos y ella en lo propio con su seguidilla de orgasmos.

Nos quedamos dormitando toda la mañana, bajamos para almorzar, afortunadamente nadie noto lo que había pasado y durante esa guardia tuvimos sexo continuo, evitamos en todo momento algún cruce en obra, pasadas las 21:00 horas ella entraba a mi habitación y antes de las 04:00 horas ya teníamos nuestro mañanero, ufffff, la única que sabía de la situación era Jacqueline, pero guardo discreción absoluta.

Como teníamos la misma guardia, salimos de descanso juntos y Cinthya se fue conmigo a mi departamento, ignoro las llamadas reiteradas de su galán y a mitad de semana termino su relación, ahora el que estaba detrás de ella era el ¨infiel¨, gajes del oficio.