Xtories

Me follé a la asistenta

Cada mañana, la limpieza de su habitación se convertía en un juego peligroso de miradas y toques prohibidos. Hasta que una erección accidental rompió la barrera del silencio, desatando una serie de encuentros sexuales crudos donde la sumisión y el deseo se mezclaban sin límites.

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¿Señoritooooo, estese quieto, no me haga eso¡, repetía imitando la voz de Gracita Morales.

Quien eso decía era María de la Encarnación, aunque todos la llamábamos Encarnita.

Era una moza venida del pueblo a servir a casa de mis padres, jamona con unos pechos talla 100 que no disimulaba, pues siempre lucía un buen escote, un culo muy apetecible enfundado en unos pantaloncitos que enseñaban dos medios cachetes, no muy alta, tal vez 155, pero que me volvía loco cada vez que se agachaba y a la que siempre que nos cruzábamos intentaba meterle mano, ella soltaba lo que he dicho antes y si yo era más atrevido intentando pasar la mano debajo del sujetador o debajo del pantalón, se escabullía parándose al cabo de unos pasos y sonriendo pícaramente.

Con 20 años y estudiando tercero de carrera, me pasaba el día entre la uni y mi cuarto donde estudiaba, pero con esa edad las hormonas me salían por todos lados y todas las mañanas despertaba con la polla dura como el hierro y tenía que hacerme una paja para que no me reventara, así que cuando casi dormido Encarnita entraba en la habitación para limpiar mis ojos se salían de las órbitas viendo su culo moverse, no podía evitar cogerme la polla y subir y bajar mi mano, ella se percataba y salía del cuarto con una sonrisa burlona, y yo continuaba hasta que me corría pensando en ella.

Una mañana estando yo cubierto solo con la sabana, esta era una tienda de campaña debido a la erección que tenía, ella entró como de costumbre y yo me hice el dormido, se acercó sigilosamente, apartó la sabana y agarrando mi polla comenzó a subirla y bajarla muy despacio, creyéndome dormido, yo intenté disimular haciendo el dormido pero al cabo de unos meneos no pude controlarme, mi placer era demasiado y sin poder contenerme le solté:

Sigue, sigue. Ohhh como me gusta, si, si, me vas a sacar toda la leche, sigue aggg, aggg, me voy a correr, que gusto, no pares, no pares, tómala toda,

y solté mi corrida en cuatro chorreones que mancharon su mano y llegaron a mi pecho.

Ella sonrió, se limpió la mano con la boca, y con la bayeta que aún tenía en la otra mano limpió la lefa de mi pecho, le dije:

-limpiamelá con tu boca porfi

Pero ella, sonriendo, salió de mi cuarto en dirección a la cocina.

Me quedé feliz pero desconcertado, me había hecho una paja, se había comido una parte de mi corrida y luego se iba, eso había que arreglarlo.

A partir de ese día, cada vez que ella entraba en mi habitación, tanto por la mañana como por la tarde, yo me sacaba la polla y simulaba hacerme una paja, ella miraba y a veces se quedaba parada contemplando mi paja, la mayoría de las veces tras unos minutos se iba, pero otras se quedaba hasta que llegaba mi corrida, en una extraña complicidad.

Tras unas días así, estabas yo haciéndome una paja, ella miraba, y le ordené con voz autoritaria:

- Ven y chupamela, ¿no me has oído puta?, metetela en la boca, que quiero correrme en ella, golfa.

Dió resultado, se acercó dudosa y quitándome la mano agarro ella mi polla y comenzó un sube baja.

- Sigue puta, y cuando te lo diga chupa hasta que mi lefa inunde tu boca

Obedeció, siguió pajeandome, produciéndome un placer enorme:

-SIGUE PUTA, MENEAMELA, Y AHORA CHUPA, QUE ME VOY A CORRER, SI OHHH SI ME CORRO, CHUPALA PUTA DE MIERDA, OOOH QUE GUSTO, CHUPA CHUPA, ME CORRO, TOMALA TODA MAMONA.

Y me corrí en su boca, le llené la boca de mi semen y sujetándole la cabeza le obligué a que se la tragara entera, se tragó toda mi lefa y sacando la lengua se relamió los labios.

Aquello no había hecho nada más que empezar, le dije de manera autoritaria:

Desnúdate, enséñame tu coño que me lo voy a comer, y también comeré tus tetas, desnudate entera que quiero gozar de ti.

No se hizo rogar demasiado, en un plis plas, se despojó de su top, de su short y, de su sujetador y sus bragas, quedando entera desnuda ante mi.

Me abalancé sobre sus deliciosas tetas chupando sus pezones con fruición, desplacé mi mano a su coño y masajeé su clítoris haciéndole gritar:

Ahh, como me pones, sigue, chúpame entera, me gusta, aggg toca mi coño así, me gusta ohhh si estoy caliente, me calientas, sigueee, no pares, me voy a correr con tus caricias, aggg si ohhh si, me corro ohhh.

Y se corrió gritando: me corroo ohh si me corrooo, que rico, que bueno.

Aunque me acababa de correr, mi polla estaba dura como un hierro, así que le dije:

-Te voy a follar, me la voy a meter en tu coño y le inundaré de mi leche

-Si, follame, hace tiempo que lo deseo, quiero sentir tu polla dentro de mi coño, quiero que me lo inundes con tu lefa. Afff si,lo deseo, follame, follame ya.

Agarré sus tetas y las estrujé, metí mi polla entre sus tetas haciéndome una cubana con ellas que casi me corro, pero yo quería follar ese coño, mi boca deambuló de un pezón a otro, mi boca subió hasta la suya y le chupé la lengua, ella me correspondió con la suya, éramos dos animales salvajes, restregamos nuestros cuerpos, yo no sabía donde colocar mis manos, en sus tetas, en su culo, en sus caderas y de mi boca salían epítetos guarros que nunca antes había dicho:

-Puto, so puta, estas buenísima, te voy a follar, le la voy a meter hasta los huevos y te voy a regar con mi semen,

ella correspondía:

-Ohh si, follame, métemela entera, quiero sentirla en mi coño, quiero sentir tu leche chorreando por mis muslos.

La puse boca arriba, baje mi boca hasta el chocho saboreando sus aromos y el sabor de sus flujos, ella gritaba como loca:

Ahhhh, aggg, chupa, ay que gusto, me vuelves loca, follame ahora, lo necesito y apoyando mi verga en la entrada de su chocho fui empujando, primero suavemente y despacio, después fui acelerando un mete-saca.

En un momento ella se giró colocándose encima de mi y movió su culo en círculos a la vez que su coño exprimía mi miembro, no parabas de gritar como una loca:

-Ohh si, diosss que polla tienes, me vas a hacer gozar como nunca, como te deseaba, sigue, ohh si te follo, te voy a sacar toda tu leche, quiero tu leche en mi coño, toma toma, goza de mi coño.

Su culo se movía en círculos a la vez que su coño entrujaba mi polla produciéndome un gusto como nunca antes lo había tenido.

No tardamos mucho en estar los dos al borde del orgasmo:

Ella- Ahhh me corrooo, que polla tienes, cuanto gusto me da, si si me corro, córrete, tu tambien, llena mi coño con tu esperma.

Yo- Sigue, sigue, me voy a correr, te voy a llenar el coño de leche, me corroooo

Agarre su culo y lo apreté contra mi cuerpo, notando las palpitaciones de su chocho, y notando como chorreones le leche la inundaban por dentro.

Quedamos sudorosos y cansados, pero a la vez con ganas de mas. Tras un rato de descanso, le cogí la cara y acercándomela la morreé, metí mi lengua en su boca, saboreando su saliva.

Ahora te voy a follar tu culo delicioso, le dije, desde que estas aquí sueño con el, sueño que te incrusto la verga en tu culo y te lo follo, no puedes decir que no, porque se que tu también lo deseas

-Si, claro que si, quiero que disfrutes de mi culo, te he visto mirarlo y relamerte, disfruta de el, y yo disfrutar de tu polla en mi culo,siii dame por culo, quiero sentir tu polla en mi culo y tu lefa en mis intestinos, vamos, follame el culo ya, yaaaa.

No me hice de rogar, la puse a cuatro en la cama, froté mi polla contra su coño impregnándola de sus jugos y apuntando a su ojete apreté hasta que noté como entraba la cabeza, permanecí un momento quieto para al poco apretar hasta que entró toda, otro momento de reposo y arremetí un mete-saca brutal, notaba su estrecho esfinter apretando mi verga, y yo metía y sacaba sintiendo un placer enorme:

-TOMA POLLA PUTA, TOMA POLLA, SIENTO TU ESTRECHO CULO COMO ME APRIETA, DIME QUE TE GUSTA

-OH SI,dijo ella, LA NOTO ME ENCANTA SENTIRLA EN MU CULO, CORRETE, LLENAME EL INTESTINO DE TU LECHE, MI CULO QUIERE BEBER TU SEMILLA, FOLLAME, FOLLAME FUERTE, OHHH SI ME CORRO

Si, yo también me corro, toma puta, bebe mi leche por tu culo

Nos corrimos los dos casi simultáneamente, y quedamos sudorosos y derrengados sobre la cama, abrazados y morreandonos.

Le dije: esto no ha hecho nada más que empezar. Si dijo ella, quiero mas leche tuya en mis tres agujeros.

CONTINUARÁ