Xtories

Santi y su madrastra XI

La policía cree que ha muerto, pero él solo quería desaparecer. Entre la culpa de una madrastra y la furia de un padre traicionado, el secreto de una noche de pasión se convierte en una farsa mortal que nadie puede detener.

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- Buenas tardes llamo de la jefatura central y pregunto por la señora Ana Vega Paz

- soy yo

- estamos llamando por su sobrino

- ¡Que! que le pasó a Santiago

- Unos pescadores encontraron una lancha a la deriva y dentro estaban sus pertenencias. También encontraron dos móviles y la llave de su coche.

- Pero y dónde está el

- Estamos buscándolo, pero todo apunta a un suicidio

- ¡Como! no puede ser la playa está a cuatro horas de aquí, debe haber un error

- Señora Ana, mejor pase a la jefatura central en Dr Lavista 139, debo tomarle declaración. Aquí se lo explico mejor y si puede comunicarse con el padre se lo agradecería. Nosotros no pudimos.

- Vale lo llamaré ¿y con quien tuve el gusto?

- Soy el comisario Fernando Rojas Ramírez.

- Ok

Al cerrar la llamada

:Voy a llamar a Antonio

Rim rim rim rim

10 llamadas y no contesta

Joder llamaré a Camila a ver si sabe algo.

- Camila Antonio está en casa?

-¿No, por?

- lo he llamado varias veces y no logro comunicarme con él

- Ana que pasó? porqué lloras? Y esa voz?

- san, Santi

¡¡Queee!! ¿que pasó? ¡Dime!, ¿que tiene?

-buaaaa la policía dice que Murió

-Nooooooooooo noooo, no es posible, nooooo

No, Camila, hola, hola, Cami? Camila?

Camila estaba en el suelo inconsciente.

-Hola, hola, hola

-ahuyy, ya va, Uff soy la compañera de Camila, ella se a desmayado, llámela luego

Ana se fue a la comisaría momento que el móvil comenzó a sonar-Ana por dios, que pasó?

- Hola Ana

- Camila esto es una desgracia

- Cálmate, seguro aparece

Buenas tardé señoras, por favor pasen

Camila – por dios dígame que le pasó

Ana - si por favor dígalo

Siéntense

Hoy a las 12:40 unos pescadores encontraron una lancha a la deriva y dentro estaban las pertenencias de Santiago, además encontramos una factura de unos contrapesos para tobillos

-Y que haría con eso?

Señoras cuando una persona se tira al agua tiende a flotar y por eso no se hunde tan rápido como se piensa, más si es aguas salada. Por si no lo saben la sal hace que flotes

Camila- sigo sin entender

- Sospechamos que compró unos contrapesos para amarrase los a los tobillos y así poder ir directo al fondo del mar.

- No no y no m

- Mi sobrino no haría eso él era un chico feliz estudioso y aplicado. de hecho era el número uno de toda la universidad

El comisario miró a Camila —-Caras vemos y corazones no sabemos.

Ana -déjese de metáforas y dígalo de una vez

Camila –. Ana es mi culpa.

-Tú? ¿Tú por qué?

- buaaaa déjame tomar aire buaaaaa bueno es que yo buaaaa pues yo joder, yo y Santiago estuvimos juntos todo un fin de semana.

Yo le dije que dejaría a su padre, pero luego de saber que estaba embarazada no me quedó de otra que regresar con Antonio. No quiero que mi hijo crezca sin padre.

Ana se abalanzó sobre Camila para estrangularla, pero el inspector la detuvo.

- Maldita escoria, zorra asquerosa, ojalá te lleve el diablo a ti, a antonio y al hijo que están esperando.

- Por favor espere afuera le tomaré declaración a Camila

- Agente acompañe a la señora Ana a la sala de espera

- Soy una de las mejores abogadas de este país. Ruega que no tengas nada que ver con su muerte, porque de lo contrario no volverás a ver la luz del sol.

Y finalizado el discurso le dio una cachetada

- Por favor compórtese

- Francisco llévatela

El agente la tomó del brazo donde la sacó tirando de ella, mientras seguía insultándola.

- Le juro que no tuve nada que ver.

- Lo sé, estaba en la escuelita cuando le llegó el mensaje

-Le explico la situación: Santiago tomo la lancha al amanecer. De hecho, viajó de madrugada hasta allá.

-Como lo sabe

-Unas cámaras lo grabaron cuando paró en una gasolinera. Como dato curioso solo llenó medio tanque. Es claro que colocó lo justo para llegar al destino.

-Y la lancha como la consiguió

-Se la alquiló a un pescador amigo de su madrina según, lo llamó un día antes y le dijo que urgía ir a pescar temprano. Santiago se presentó a la hora fijada, le dio el dinero y se adentró solo al mar.

-Pero puede que no se hundiera en las aguas, no sé, qué se fuera nadando o algo así.

-Difícil, pero podría ser

-Por que difícil

-En esas aguas hay tiburones. Ademas, el mar tenía oleaje lo que hace difícil la búsqueda.

-Como así

-Le explico, una embarcación empujada por el viento puede navegar varios kilómetros y por ello no sabemos dónde se pudo hundir y si realmente lo hizo, la marea pudo arrastrarlo por la costa.

- Pero estarán haciendo algo

- Le aseguro que si, ahora mismo hay varias lanchas patrullas y hasta un helicóptero buscándolo

- Por Dios que aparezca.

- También tenemos otra hipótesis

- Cuál

- Que fingiera todo, y es factible por las facturas que dejó. Se nos hace raro que compre contrapesos y deje la factura. Aunque también se puede dar con los nervios, no sé ya veremos que pasa.

Camila salió con un temblor en todo el cuerpo y una cara de muerta que no podía con ella, caminó hasta la salida, pero al llegar a la puerta se desmayó. Desperto de madrugada en un hospital recordando todo, como si de una pesadilla se tratara

Quedó aquel día en observación y su compañera del curro pasó a verla.

- Como te sientes

- Fatal

- no puedes hacer nada, así que tranquilízate

- Es mi culpa

- No lo es

- Mierda porque no me fui con el buaaaaa

- Déjalo ya coño

- Amiga necesito un favor

- Dime

- Que me dejes quedar en tu casa unos días

- Cuando quieras

- Serán solo unos días Luego buscaré una pensión o algo donde vivir

- ¿Se lo vas a decir?

- Se lo diré cuando regrese

- Mejor es que estemos las dos, se puede volver violento.

- Si, pero mejor me esperas afuera

- Ok

Cuando se fue le envié un mensaje a Ana explicándole todo-

— Ana cuando descubrí que António me era infiel decidí dejarlo, ese sábado Santi estaba en casa y al enterarse me rogó que me fuera con él. La verdad es que estaba y estoy enamorada de él con la ilusión de una adolescente. Es el amor de mi vida, lo más bello y puro que me ha pasado. Sin embargo, no podía ser su pareja, después de haber sido su madrastra, vamos que era y es imposible. En fin, que después de ese fin de semana maravilloso le dije que no volvería a verlo ni a él ni a su padre. Como era de esperar se lo tomó mal, pero lo aceptó. Mi gran error fue ir al maldito concierto a explicarle que había vuelto con Antonio por estar esperando un hijo suyo. También quería convencerlo de hacer las pases con su padre. Ese día Santiago nos vio y se fue de allí odiándome, dos días después recibí un mesj suyo donde me llamaba de puta para arriba. Pensé que la cosa se había quedado así hasta ayer que me llegó otro maldiciéndome y culpándome de su muerte.

Ana espero me perdones, te juro por el bebé que se gesta en mi barriga que lo amo con todas mis fuerzas y que con esa misma fuerza le confesare todo a su padre. Cuidare a mi bebé sola no me importa, lo único que me preocupa es que Santiago aparezca sano y salvo. Cuando lo haga desapareceré, pero mientras te ruego que me mantengas informada.

- Aléjate de nuestras vidas.

- por favor avísame, te lo ruego

- Olvídalo y sigue.

Camila decidió ir sola a su casa donde esperó a Antonio

El peso de la culpa

El sonido de la lluvia repiqueteaba contra los ventanales de la casa. Camila, con las manos temblorosas, se abrazaba el vientre en el que crecía una vida cuyo origen era un secreto. Uno que le carcomía el alma.

Santiago había desaparecido. Se lo había tragado la tierra y aún recordaba aquella noche en que todo se desbordó entre ellos. Camila aún sentía el eco de su voz, sus manos recorriendo su piel, el peso del pecado que los unió y los separó en la misma intensidad.

Antonio llegó de la comisaría abrumado por la desaparición de su hijo, aquella tarde. Su rostro era una máscara de dureza cuando la encontró en la sala, con la mirada perdida y la culpa tatuada en cada gesto.

—Tengo que decirte algo —murmuró ella, con la voz rota.

Antonio no respondió. Se quedó de pie, con los ojos clavados en ella, como si ya supiera que lo que iba a escuchar iba a cambiarlo todo.

—Me acosté con Santiago —soltó de golpe, sin rodeos, como quien arranca una venda de una herida supurante.

El silencio que siguió fue peor que un grito. La expresión de Antonio pasó del asombro a la furia en un instante. Sin darle tiempo a reaccionar, la tomó por los brazos y la arrastró hasta la habitación, donde a tirones le quitó la ropa.

No hubo palabras, solo el peso de su ira cayendo sobre ella, su aliento caliente en su oído, su piel marcada por el arrebato de un hombre traicionado. Camila no luchó, no gritó. Se dejó llevar por el castigo que creía merecer, dejándose penetrar con furia sin miramientos hasta que se sació.

Cuando todo terminó, él se incorporó bruscamente. Su respiración era agitada, su mirada oscura, encendida por una mezcla de odio y deseo. Alzó la mano como si fuera a golpearla, pero se detuvo en seco.

Camila seguía temblando, con los ojos anegados de lágrimas, y su mano reposaba sobre su vientre.

—Podría ser mío —murmuró Antonio, casi para sí mismo.

El pensamiento pareció calmarlo. Bajó el brazo, dándose la vuelta para vestirse con movimientos torpes.

—Te quiero fuera de esta casa antes del próximo sábado —dijo con voz ronca, sin mirarla.

Camila no respondió. Solo lo vio marcharse, escuchó la puerta cerrarse de golpe y supo que estaba sola, con su culpa, su vergüenza y su hijo incierto.

4 días más tarde

-Tía Ana, tía Ana, está hecho

-Gracias a Dios Santi

-Como ha ido todo

-Pues bien,

-Santiago porque mierda no me dijiste que te follastes a Camila.

Tía yo no sabía cómo te lo tomarías

-La cagastes santi

- la amo tía

-pero tú te oyes joder. Mira Santi la tomé con ella y le dije cosas fuera de lugar. La tensión y la ira me segaron culpándola por alejarte de todos y no veas lo mal que me siento ahora. Nunca más me pidas mentir por ti, y sobre Camila Tendremos que hablar largo y tendido, pero esperaré hasta que estés establecido

-Lo sé y discúlpame por no decírtelo

Vale ¿y dónde estás?

hoy fui a la frontera y la policía me detuvo

-como hiciste

El abogado me esperaba allí con el pago de la multa y la orden firmada por el juez, donde dice que no se puede dar información mía a nadie y en especial a mis familiares

-Con razón el comisario me dijo que el caso estaba cerrado y que no podía darme más información.

-Te hiciste la afligida

-joder Claro, fui con mi cara de pena, pero el tipo no dijo nada, ni si estabas vivo o muerto. Lo único que mencionó fue que me quedara tranquila.

-Coño no debió decir eso, hay un documento sellado por un juez, donde deja claro mi derecho a la privacidad.

- Vale y que piensas hacer con ella

- ¿Camila o Chanel?

- No te hagas el gracioso, me refiero a Chanel

- Chanel lo sabe, antes de hacerlo se lo conté y le dije que la quería mucho, pero no la amaba.

- Coño, por qué no me lo dijiste

- Pensé que era mejor así, ni tú ni ella sabrían que la otra lo sabía.

- Entiendo y como se lo tomó

- Mejor de lo que pensaba, en el fondo se lo temía

- no te dio miedo que te delatara?

- Llegué a un acuerdo con ella

- ¿Que hiciste?

- Le dije que al llegar a estados unidos le enviaba la dirección para que viniera a visitarme

- Ni resucitando te la quitas.

- Jajaja es verdad

- Santi hagas lo que hagas no juegues con ella. Es una gran chica y no se merece que la engañes

- Lo sé tía.

- Ahora dime algo ¿como o obtuviste la visa? ¿y de donde sacaste el dinero?

- En su momento te lo diré, te lo prometo, pero por ahora es mejor dejarlo en secreto.

- Santiago no te metas en líos.

- Tranquila tía, lo tengo controlado.

Diciembre del 2018

¿Señor quiere igualar la apuesta del caballero? Le recuerdo que si se retira podrá llevarse los 100000 $ que, a ganado, pero si los coloca en la mesa y pierde, no se llevará nada.

-Lo sé, pero si gano pasaría con 200000 a la final, donde podría llevarme más de 2 millones.

Continuará