Xtories

El chico japonés parte 1

Marcos no solo mira el porno con su esposa; lo vive. La línea entre la fantasía y la realidad se desdibuja cuando Chen, el chico de la tienda, se convierte en el protagonista de sus juegos. Pero cuando Marcos se aleja, ¿quién se queda con Begoña en la cama?

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EL CHICO JAPONES Parte1

Esta historia comienza con algo muy sencillo, una comida asiática, el Ramen, es una sopa japonesa hecha a base de fideos, caldo, carne, vegetales y salsa de soja, en realidad hay muchas variantes. Como muchas cosas hoy en día, hay todo un mundo de variantes al respecto. A Begoña y a mí nos empezó a gustar esa comida, primero la probamos en la casa de una amiga, luego fuimos a un restaurant japonés y luego nos mudamos de casa.

Y en el nuevo piso, en la misma calle había una tienda asiática. Y una casa llevó a la otra y Bego y yo entramos en esa tienda para comprar Ramen.

Begoña mi novia, es muy llamativa, alta, 1,72, morena, con buenas piernas y buen trasero pero lo que más llama la atención en ella es su pelo, muy espeso, castaño oscuro, una larga melena ondeada que cae como cascada por sus hombros y baja hasta su espalda, una melena de auténtica leona y lo otro que llama la atención son sus pechos, unos pechos naturales exagerados, llenos, redondos, pesados, bonitos.

Ella tiene 33 años, médica, muy guapa de cara, un rostro poderoso con buenos huesos, fuertes y definidos, con una fina nariz respingada, boca grande y carnosa, sus labios son exagerados de gruesos como si se hubiese inyectado colágeno pero son así, naturales, exquisitos y tiene unos ojos verdes estremecedores también.

Una morena con mucha personalidad, muy española diría.

Nos conocimos en una disco, un ligue de una noche que acabó en convivencia de cuatro años ya.

Soy arquitecto, me va bien, tengo un buen cuerpo, una buena polla y pasablemente guapo, no tan pijo como ella pero lo suficiente para estar con una mujer como Bego.

Recuerdo que esa noche en que la conocí, iba bastante cargadita de alcohol, me pareció una chica bastante salvaje y que le gustaba el sexo duro.

Luego vas descubriendo a la persona y te enamoras, cosas que suceden cuando uno está próximo a los treinta.

A medida que pasan los años van surgiendo planes de casarse y hasta de tener un hijo.

Estaba acabando de construir nuestro piso de tres dormitorios en una nueva urbanización del estudio de arquitectura del que yo era parte y habíamos alquilado un piso bastante majo en un barrio agradable de Madrid mientras tanto.

La tienda asiática tenía de todo lo que quisieras, desde esos snack raros como patatas fritas Lays sabor cangrejo, te con leche de estilo Hong Kong y por supuesto el ramen instantáneo que era nuestro plato favorito últimamente.

A mí me iba mucho uno marca Shrimp con sabor a gambas y a Bego le gustaban un ramen baja calorías marca Nakari, también los Yasikoba marca Soba.

La tienda tenía un buen surtido, un matrimonio asiático de unos cincuenta años de edad estaban en la caja.

_Oye Marcos, ¿te animas con estos?_ dijo Bego

Era un ramen picante, coreano.

_ ¿No picaran demasiado, cariño?_ dije, no me gustaba demasiado el picante, pero Bego estaba decidida a probar todos los ramen que se habían inventado

_La verdad es que si pican, mucho_ dijo una voz, me giré para ver quien hablaba.

Era un chico de unos veinte años, más bajo que yo, mido 1,83 y el unos 1,75 calculé, el rostro asiático característico, regordete y con un pelo negro y lacio con un flequillo que caía por sus ojos, no era obeso pero sí bastante rellenito, sin llegar a ser gordo.

_Estos tienen un picante intermedio, son japoneses, como yo_ dijo y alcanzó un paquete a Bego con sus dedos regordetes y blanquecinos.

_Gracias, ¿Tu trabajas aquí?_ dijo ella

_La tienda es de mis padres y si, trabajo aquí_

_Creía que los dueños de estas tiendas eran chinos_ dije

_No, hay japoneses y coreanos también, para vosotros no hay mucha diferencia ¿o Sí?_ dijo él y noté un matiz desafiante en su voz, como dando por sentado ese lugar común de que para nosotros todos los rostros orientales se parecen.

_Hablas muy bien el español, ¿hace mucho que vives aquí?_ dio mi novia

_Casi desde que nací, hace veinte, pero nací en Osaka ¿vosotros sois nuevos en el barrio o estáis de paso?_

Entonces noté como miraba a Bego, los enormes tetones que se distinguían bajo el jersey, estábamos en el mes de enero, hacía frio, ella llevaba un abrigo con botones cruzados con hombreras y unos panty medias negros de lana, se había abierto el abrigo dentro del supermercado, el pelo castaño oscuro caía como cascada arremolinándose en los hombros, era un pelo denso y pesado, siempre perfumado.

Los ojos orientales del chico japonés parecieron dilatarse y regodearse en esos pechos.

_Vivimos aquí cerca, en la misma calle_ dije

_Mi nombre es Chen, si necesitáis algo me lo decís_ dijo y se marchó antes de que pudiésemos presentarnos.

_ Simpatiquillo ¿no?_ dijo ella y cogió el ramen que él nos había recomendado.

El padre de Chen al mando de la caja, era un hombre serio y calvo, parecía estar de mal humor contenido y la madre sonreía como con una máscara de buen humor permanente para compensar, supongo.

Esa noche follamos como parte de los festejos de inauguración, me comí los melones de Bego, sus pezones enormes y oscuros como botones negros y luego su coño que era una delicia y le metí un dedo en el culo mientras lo hacía.

Ella decía que mi polla era demasiado grande para el sexo anal y solo lo habíamos intentado una o dos veces sin éxito.

Tenía un culito muy prieto y bien formado, potentillo en vaqueros y en Bikini en los veranos, el piso de la urbanización tal vez estaría lista para el verano y ella habría piscina.

Me gustaba sentir sus largas y flexibles piernas envolverme y apretarme el culo para que me hundiera más en ella y como se corría hipando espasmódicamente. Creo que el buen sexo era la clave de nuestra relación.

Nos adaptábamos bien al nuevo barrio, la obra a mi cargo avanzaba sin problemas, Begoña era médica de niños, pediatra en una clínica privada.

La vida llevaba un rítmico vaivén en donde no parecía haber preocupaciones y solo interés por probar cosas nuevas y divertirnos, alguien me había dicho que de los treinta a los cuarenta era la mejor edad de la vida, ya uno tiene cierta experiencia y la decadencia de la vejez y la muerte es algo muy lejano todavía.

_He estado en la tienda asiática esta tarde_ dijo ella

_Si, ya veo_ dije, había ramen de pollo para la cena

_He estado conversando con ese chico, Chen, es muy majo_

_Creo que debe alucinar bastante contigo, especialmente con las gemelas_ dije señalando su pecho

_Joder bobo, no sea tan cutre_ dijo ella fingiendo enfado

_Ya te digo que sí, debe flipar en colores contigo_

_ ¿Tú crees?_ dijo ella

_ Sí, se vuelven locos con los pechos de las mujeres occidentales_

_ ¿Si? Yo pensaba que con los ojos, por esos los animes tiene esos grandes ojos redondos_

_ ¿Nunca has visto porno amwf?_

_ ¿Que? ¿Qué es eso?_ dijo sonriendo pícaramente

De sobra sabía yo que a ella no le gustaba mirar porno, solo lo habíamos mirado juntos alguna vez, pero por pedido mío.

_Asian man White female_ dije

_Me jodes Marcos_

_No, hombre asiático y chica blanca, porno interracial_

_Jolines, que racista suena_

_ ¿Quieres verlo?_

_No, ni loca_ dijo ella

Los distintos tipos de ramen se sucedían.

Ella volvía esa tarde de la tienda, llevaba un vaquero muy ajustado y una chaqueta de punto tejido doble, color verde agua y debajo una camisita salmón con demasiados botones desabrochados.

_Joder has ido allí marcando tetaza, por lo que veo_

_No puedes ser más bobito_ dijo ella

_ ¿Y? ¿Es verdad lo que te decía?_

_ ¿Qué cosa?_

_Sabes lo que te digo_

_Que bobo eres, sí, me mira las tetas, como todos vosotros que sois unos cerdos_

_Venga ya, cerdos serán otros_

_Me ha dicho que un día su madre puede prepararnos Ramen autentico, casero_

_Si, que guay, está flipadito contigo entonces, no hay duda_

_ La verdad es que me gustaría probar el ramen que prepara su madre_

_Y……. son atenciones que una buena suegra tiene con la chica de su hijo_

_Basta, Marcos_ dijo ella echándose hacia atrás una mata densa de pelo oscuro, su carita era perfecta, los pómulos bien definidos, como se arrugaba su entrecejo cuando algo parecía contraríala o cuando estaba próxima al orgasmo, sus enormes ojos verdes, sus delicadas cejas, su piel morena de color suave.

Lo concreto es que a raíz de esos juegos yo mismo había empezado a mirar porno amwf cuando tenía algún rato libre y en esas estaba cuando me topé con un video que llamó mi atención.

La chica era rubia y sus pechos no eran naturales, pero era bonita, de unos treinta años con un cuerpazo y esos pechos le quedaban muy bien y el chico era más joven, un veinteañero y era prácticamente Chen el chico de la tienda, era muy parecido por no decir igual.

Me dije que tenía que enseñarle el video a Bego esa misma noche.

_Esta salsa la ha comprado allí en la tienda_ dije mientras cenábamos

_ Sí, claro_

_ Y ese chico japonés, Chen ¿Sabe tu nombre?_

_Si, me lo ha preguntado y se lo he dicho_

_Esta noche, te mostraré un video de él_

_Estás loco, Marcos, pero me gustas así_ dijo ella y me alborotó el pelo con la mano.

Puse el video para verlo en el smartTV, teníamos un JVC de 55 pulgadas.

_ No es Chen ¿verdad?_ dijo ella, antes de comenzar a verlo, con la camiseta que usaba para dormir y el pantalón pijama que usaba en invierno.

_Claro que es Chen_ dije

_Joder, otra vez con tu porno_ dijo ella, al ver la primera imagen que era la de la chica durmiendo, una mano masculina de dedos regordetes tiraba de la sábana hasta desnudarla.

Luego la mano sobaba los pechos enormes de silicona de esa chica rubia, los estrujaba con parsimonia.

_ ¿El chico es asiático?_ dijo ella

_Ya lo verás, espera un poco_

Y finalmente el plano se abría y aparecía ella de rodillas frente a cámara y detrás, a su espalda….nuestro Chen o falso Chen.

Bego tragó saliva y me miró con una media sonrisa pero reprochándome.

_Que hijoputa eres, hijo_ dijo

Chen acarició los pezones de la rubia desde atrás y luego amasó y sobó esas tetazas por espacio de quince minutos seguidos, con una pasión y morosidad incansable, también besaba los hombros y el cuello.

Posaba las yemas de los dedos sobre los pezones y agitaba los pechos enloquecidamente, la chica no paraba de gemir.

Y luego estiraba los pezones con las puntas de los dedos hasta el extremo del dolor.

_Mira, ella tiene un pequeño lunar en un pecho igual que tú_ dije

_Lo que debe ser que te acaricien las tetas así_ dijo ella un poco guarra.

_Y ahora mira_ dije yo porque él le besaba las axilas, lamiéndolas de arriba abajo y ella ya tenía una cara de placer que formaba una fea mueca en el rostro.

_Se vuelven locos por las tetas grandes, las mujeres de ellos las tienen pequeñas_ dije

Y me puse detrás de Bego y comencé a acariciar sus pechos por dentro de la camiseta.

_ ¿Por qué nunca me acariciado así, cabroncete?_ dijo ronroneando

_Porque no soy chino o coreano o japonés_

Y entonces el Chen de la pantalla cogió un gran vibrador de cabeza redonda y blanca y lo accionó sobre el coño de la chica y ella comenzó a volverse loca pues él seguía amasando sus pechos y besando su cuello y ella comenzó a retorcerse de placer entre sus brazos.

_Joder como la tiene, esas tetas como le deben quedar_ dije Bego, jadeando entre mis brazos

_Como le pellizca los pezones, no se cansa ¿has visto?_ dije e hice lo mismo con ella

_Si…Mmmmm…..joder….tócame…_ dijo ella echando su cabeza sobre mi hombro.

La sentía muy cachonda, fundiéndose con el video como nunca antes lo había hecho con el porno.

Metí mi mano dentro del tanga y su coñito estaba completamente húmedo y palpitante.

El Chen de la pantalla había dejado el vibrador sostenido por las bragas de la chica y usaba sus dos manos regordetas para seguir destrozándole los pezones.

Era en verdad muy parecido al Chen de la tienda por no decir igual como ya he dicho, sus ojos rasgados como dos pequeñas hendiduras en la cara reflejaban una concentración total y una entrega en sacar el máximo placer de esa actriz porno a la que estaba llevando al orgasmo.

Y Begoña también seguía fundiéndose entre mis brazos y me encantaba esa situación y el clima que se había creado y entonces le dije:

_Seguro que Chen te acariciaría los pechos de esa forma, se debe morir de ganas de hacerlo_

_Joder…..no juegues con eso…no….Mmmmm…..joder_ dijo ella, pero estaba en mi poder, totalmente en mis manos.

_Mírala, como Chen hace que se corra, la tiene en su poder, así te tendría a ti, te follaría así ese chico_ le dije

_No…..quiero que me folle….solo…_

_Que te acaricie las tetazas, esos quieres, que Chen te sobe los melones, guarra_ dije llevándola al límite

_No digas eso….joder….me voy a correr…_

Metí mis dedos en su coño, estaba empapadita de flujos y fundiéndose.

_Córrete…con la mano de ese chino en tu conejito…_ dije y besé su pequeña orejita

_¡¡ME CORRROOO!!!...........¡¡¡DIOS!!!!_ Gritó y por poco no me parte la nariz de un cabezazo, de un nucazo mejor decir pues echó hacia atrás su adorable cabecita en forma violenta.

Luego follamos mientras miramos follar a los del video. El actor asiático tenía una polla muy oscura en comparación con lo pálido del cuerpo y el vello púbico también muy oscuro y salvaje, una mata de pelo renegrido.

_Que cabrón eres Marcos ¿te pone que le guste a ese chico?_

_Me pone saber que eres tan inalcanzable para él_

_No es feo y si sabe acariciar los pechos como el del video_ dijo ella sonriendo pícaramente, su cara era perfecta y su cuerpo tenía una contundencia en su desnudez que nunca dejaba de acojonarme un poco, sus curvas tan potentes y definidas.

_A ver si resulta que te gusta de verdad_ dije

_No lo sé, tal vez, tendría que probar_ dijo, riéndose.

De ese modo quedó inaugurado el periodo de mirar porno amwf con ella, pero en general nos gustaba ese primer video del falso Chen, con mucha diferencia.

Y una tarde regresé del trabajo y ella parecía no estar en casa, al menos no respondió a mi saludo.

La casa estaba en silencio, llegué hasta nuestro cuarto y allí la vi, se masturbaba mirando el portátil, su rostro evidenciaba una concentración y una mueca de placer tal que no me atreví a interrumpirla. Me quedé observándola, era la primera vez que la miraba masturbarse sin mi presencia.

Su manita hurgaba en su coño a toda velocidad y su otra mano pellizcaba un pezón, erecto bajo la camiseta, el portátil sobre sus rodillas.

El video era aquel de la primera vez, ya conocía de memoria los gemidos y las cosas que decían, los gemidos de placer de Bego se solapaban con ellos.

Y nunca pensé que me podía gustar verla así, sin mí, ella metida en su mundo, ajena a todo, que hermosa era, su boca de labios tan carnosos y gruesos, exagerados. Sus tetones desbordando la camiseta de entrecasa, sus pies desnudos, morenos y delicados.

Y dejé que se corriera y quedara exhausta sobre la cama con el portátil a un costado, con ese puto video allí.

Y entonces comenzó un periodo en que mirábamos ese video tantas veces que lo conocíamos de memoria y yo trataba de pillarla masturbándose a solas, ella me confesó que lo hacía a veces. Y cuando follábamos yo metía a Chen como parte de nuestras fantasías, seguro que Chen te acariciaría de esta manera o de otra, te obligaría a que le mames su polla oscura o Chen querría darte por el culo y tu acabarías por aceptar, cosas así en ese estilo y lo siguiente fue que íbamos a la tienda asiática los dos y conversábamos con Chen e intercambiábamos miraditas ella y yo y lo siguiente fue una estupidez mía.

_Oye ¿por qué no te pones algo con más escote para Chen?_

_O sea quieres que le enseñe las tetas ¿Me estás pidiendo eso?_

_No chica, solo para ver qué cara pone_

_ ¿Qué quieres que me ponga?_

_Ponte esa blusa con escote en pico que se transparenta_

_ ¿Cual? ¿Esta? Pero es muy de verano_

_ Esa con un sujetador negro_

_Jolines se me va a ver todo el sujetador, estás loco, no_

Ella comenzó a negarse, varias veces, pero creo que en el fondo también quería hacerlo.

Acabé convenciéndola, el escote era muy abierto y se veía todo el nacimiento de sus pechos, incluso un lunar que ella tenía en la teta derecha, sus pechos era morenos y se notaban las delicadas venas azules bajo la piel.

Fuimos hasta la tienda, Chen estaba acomodando algo en una góndola.

_Hola Chen ¿Qué ramen me recomiendas hoy?_ dijo Begoña con su mejor sonrisa

_Hola Bego, yo creo que lo has probado casi todos_ dijo él

_Hola Chen_ dije yo y entonces abrió su americana y la blusa con escote en pico quedó a la vista del chaval y también el canalito de las tetas y él no pudo evitar mirar allí y tartamudear.

_Hay…un…un ramen coreano que es muy bueno…._ dijo

_ ¿Me enseñas cuál?_ dijo ella sugerente

Y luego fuimos a nuestro piso y miramos una vez más como el Chen porno amasaba los pechos de la rubia y luego se la follaba.

_Joder cariño, como te miraba el pobre chico, pensé que iba a quedarse bizco_ dije mientras la penetraba desde atrás.

_No…..no me gusta que…._

_Va a pensar que eres una calienta pollas…_ dije

_No….Marcos….no sigas…no….Mmmmm……_

Pero le ponía todo ese jueguecillo, tanto como a mí.

Y el juego de enseñarle las tetas a Chen se repitió, aunque ella se sentía culpable y luego me decía que no le gustaba. Pero siempre acabábamos follando y mirando ese video y otros de esa temática amwf.

Y un día ella vino a casa con la novedad de que Chen traería ramen preparado por su madre para nosotros.

_ ¿Y por qué no le invitas a cenar?_ dije

_ ¿Te parece?_ dijo ella

_Claro es como devolverle la cortesía, además que podrías ponerte….no sé…una de esas camisetas con tirantes….sin sujetador_

_ ¿O sea que jugamos con él y me haces hacer el papel de calienta pollas?_

_Bueno, se te da bien…_ dije bromeando

_Que tontito eres_ dijo ella

Pero una vez más Bego hizo lo que le sugería y Chen llegó hasta nuestra casa con el ramen preparado por su madre, varios tipos de ramen distintos, uno de gambas, otro más picante, otro de carne de cerdo y vegetales.

Ella llevaba un vaquero ajustado que marcaba su potente culito y una camiseta blanca con tirantes que dejaba sus hermosos hombros morenos al descubierto, su piel era de un terciopelo marrón suave y por supuesto sus tetones danzando libres, sin sostén, el canalito de sus tetas era como un imán para los ojos del pobre chico quien trataba de cortarse un poco, sin conseguirlo del todo.

Notaba como el pobre chaval daba un respingo cada vez que ella se ponía de pie para ir a buscar algo a la cocina, el vaivén de sus pechos, el coñito prieto marcado bajo el vaquero, los tacones de sus botitas resonando y la larga melena oscura cayendo sobre su hombro desnudo o acomodada por ella a un costado mientras le escuchaba hablar.

El chico contó que estudiaba ingeniería electrónica pero como debía trabajar en la tienda a veces se atascaba con el tiempo de estudio.

Luego nos hizo preguntas del tipo de cómo nos habíamos conocido, cuanto tiempo llevábamos juntos o si pensábamos tener hijos.

Nosotros éramos una pareja de treintañeros bien asentados en nuestras profesiones y él solo un chaval que estaba empezando y era lo típico en esas relaciones asimétricas en las que nos sentíamos admirados y en mi caso seguramente envidiado por tener una mujer como Bego conmigo

En un momento decidí ir al baño para dejarles solos, cuando regresé, Chen no se encontraba allí.

_Chen necesitaba ir al lavabo y le llevé al baño de nuestro cuarto_

El piso tenía dos baños, uno de servicio y el otro en suite en nuestro cuarto.

El chico se demoraba

Nos cogimos de la mano por sobre la mesa, el aperitivo, y el vino hacían efecto y ya queríamos quedar a solas para poner la guinda de la noche.

_Voy a ver si tiene algún problema_ dijo ella y fue hasta nuestro cuarto.

Regresaron juntos y me agradó ver el contraste de ese chaval tan parecido al actor porno oriental de nuestro video, al lado de semejante pibon que era mi novia, su larga melena castaño oscura, su cuerpo potente y definido, ligeramente un poco más alta que él con su1,72 más los tacones de sus botinas.

Chen parecía más cortado que antes y alegó que debía marcharse temprano, pues debía estudiar para un examen.

_Por la falda de Mafalda, que mierda_ dijo ella

_ ¿Qué sucede, cariño?_

_Que había dejado el portátil sobre nuestra cama_ dijo ella

_ ¿Y?_

_Estaba puesto el video, lo había mirado hoy por la tarde_

_ ¿Tú crees que Chen pudo haberlo visto?_

_ No lo sé, jolines que corte si lo hizo ¿Tú que crees?_

_No, no creo que fuera a ponerse a fisgonear por nuestro cuarto_ dije, pero en realidad es lo que yo hubiera hecho de estar en su lugar.

Y entonces me enteré que debía marchar el fin de semana a Barcelona, para supervisar un proyecto y que debía irme un viernes y quedarme allí hasta el martes de la otra semana.

_ ¿Tanto tiempo?_ dijo ella

_Bueno tú el viernes sales con tus amigas_ dije

_Si, pero te voy a extrañar, bobo_ dijo ella frunciendo sus hermosos y gruesos labios.

_Tienes nuestro video para consolarte y sino a Chen_

_Bobo……el sábado te llamo_ dijo ella

No me gustaba demasiado esas salidas de ellas con sus amigas, lo hacían cada tanto, pero estaban todas muy buenas e iban vestidas bastante guerreras a decir verdad, hermosas treintañeras jugando a ser solteras y libres por una noche, aunque la mayoría de ellas ya estaban casadas o de novias.

El trabajo me absorbió todo el viernes y acabé bastante tarde, le envié un mensaje luego de cenar.

_ ¿Todo bien para esta noche?_

Tardó mucho en responder y me alarmé de alguna manera, estaba a punto de llamarla.

_Ya viene Mayte a recogerme, mañana hablamos, te amo_ escribió

El sábado otra vez el trabajo se llevó toda mi atención.

Habíamos quedado en que nos llamaríamos antes de la cena y de pronto tuve algo así como una sensación de desasosiego y la llamé.

Tardó bastante en responder el llamado.

_Hola….amor….._ dijo

_Hola cariño…..,.¿estás ocupada?_

_No….si…un poco…_ dijo ella, notaba su voz rara, como si la hubiese despertado de la siesta

_ ¿Estabas durmiendo?_ dije

_Si…..si…..estoy un poco….dormida _ dijo ella

_ ¿Has ido a la clínica hoy?_

_NO….no……..no he ido_

_ Aquí toda va bien, Edu el encargado de aquí es un poco gilipollas, a nadie le gusta que le controlen el curro, pero se trata de un buen proyecto, me muero por estar contigo allí ¿tú me extrañas también?_

Ella no respondió, escuchaba un silencio ominoso, pensé que se había cortado la llamada.

_Bego, cariño ¿Estás bien?_

_Si….si estoy bien, mira….estoy dormidita….mejor hablamos mañana ¿te….parece?_ dijo

_Vale cariño….mañana hablamos….te amo_

No respondió a esto último, la llamada se había cortado.