Sueño cumplido, disfruté viendo mis cuernos
Paco siempre soñó con ver a su esposa con otro hombre, pero nunca creyó que fuera posible. Hasta que un secreto compartido con su amigo Ron abre la puerta a una tarde de calor, desnudez y deseos prohibidos que cambiarán todo.
“Allí estaba yo, viendo la cara de mi amada esposa llena de semen de dos machos, mirando como se deslizaba por su barbilla y goteaba hacia sus grandes pechos. ¡Qué delicia!”
Empecemos como todo en la vida por el principio de la historia: Me presento, mi nombre es Francisco, pero todo el mundo me llama Paco, soy encargado en una planta de logística a cargo de un equipo de 40 personas, donde el trabajo, después de tanto tiempo es casi mecánico y sin contratiempos, todo el mundo sabe bien que hacer y cómo hacerlo por lo tanto mi trabajo es más bien evitar incidentes y problemas, por lo que mi tiempo es mas de oficina y administrativo.
Mi oficina está en una parte elevada del almacén, donde tengo amplia y despejada vista de todo el complejo y la entrada a mi oficina sólo se permite a unas pocas personas de mi confianza entre ellas a un cliente que después de años, cargando sus vehículos, nos hicimos amigos. Él es Rodolfo, pero todos le llamamos Ron por su voz ronca y seca.
Ron es de mi edad, 45 años, mide como 1.75 y es de complexión normal con algo de tripita por la edad como yo, pero en forma porque el trabajo exige fuerza y resistencia en la carga y descarga del vehículo. Unos de esos días donde ya tenía la tarea terminada estando tranquilo en la oficina y por aburrimiento o por algo de calentura me encontraba leyendo relatos eróticos o más bien porno sobre una temática que me gustaba y que nadie conocía, me encanta y me excita mucho leer relatos sobre cornudos.
No sé muy bien porque me excito con este tema, pero me gusta leer relatos de cuernos e imaginar que yo soy el cornudo del relato y que mi linda esposa es la que me pone los cuernos con otro macho mientras yo la miro como disfrutaba y como ese macho la hace gozar, jadear y disfrutar.
Hablando de mi linda esposa ella llama Alicia es maestra de escuela, de carácter alegre y extrovertida y tiene un fácil trato con la gente. Ella es una guapa morena un poco más bajita que yo de altura y de 48 años muy bien llevados. Se mantiene delgada y debido a su constante movimiento con los niños está muy en forma. Lo que más llama la atención de su cuerpo es su pecho, al ser delgada mi esposa no puede evitar que destaquen sus grandes tetas y sus enormes pezones.
Siempre viste recatada cuando va a su trabajo, pero en la calle es coqueta y sexy debido sobre todo a mi insistencia en que, vista de esa forma provocativa, me gusta mucho que la miren otros hombres cuando va conmigo de la mano por la calle.
Bueno como decía ese día estaba leyendo uno de esos relatos en mi oficina cuando me llamaron de urgencia por un pequeño accidente en la planta. Salí corriendo de mi despacho y en el camino mientras iba a solucionarlo me encontré con Ron que me dice:
“¿Qué tal Paco necesito cargar el teléfono tienes cargador?” Yo con las prisas le respondo: “Si Ron en mi escritorio al lado del ordenador sube y espérame allí que te veo enseguida”, le digo mientras sigo corriendo a solucionar el incidente.
Cuando todo está solucionado, que duró unos 20 minutos y me tranquilicé recordé que Ron estaba en mi oficina y la pantalla de mi ordenador abierta con un relato de esas características a medio leer. Corriendo y sofocado y entro en la oficina. Allí estaba Ron mirando la pantalla sin pestañear, me mira y de un salto se pone de pie y pidiendo disculpas se sienta en otra silla.
Entré sin saber que decir y sin atreverme a mirarle a la cara muerto del miedo de saber qué pensará. Miro la pantalla y efectivamente el texto estaba movido.
Me siento e intento hablar de algo.
P: ¿cómo va todo?
R: todo tranquilo y… ¿el problema solucionado?
P: si todo solucionado
No podía mirarlo a los ojos muerto de vergüenza y de miedo porque pensaría Ron de lo que leo, todo pasaba por mí cabeza, hasta que Ron me dijo:
R: sin querer miré lo que estaba en la pantalla mientras buscaba el cargador y leí un poco.
P: ¿y?
R: está bueno el relato y por mi tranqui nadie tiene que saber nada de nada cada uno lee lo que quiere y hace lo que le gusta.
P: bueno es un texto que salió y lo empecé a leer sin más y bueno me gustó. ¿Tú sabes de que va?
R: si se cuál es el tema. Y algo me gusta
Hay respiré. Volví a la vida y me quedé más tranquilo y me dio curiosidad de porqué él conocía este mundo
P: ¿sabes de que va eso de ser cornudo?
R: sí lo sé. Es algo que siempre en cierta manera siempre me gusto
P: me dejas más tranquilo, si está gente se enterara me matarían a bromas y risas.
R: ya te dije que tranquilo nadie tiene que saber nada además ahora sabiendo que a ti también te gusta tengo alguien con quien hablar de esto.
P: si claro, para ser sincero siempre me gustó el tema¿ a ti que te gusta más ser cornudo o hacer a tu esposa cornuda?
R: ¿la verdad en confianza no?
P: si claro.
R: ser cornudo.
P: pues entonces vaya dos, porqué a mi también
Los dos reímos más por nervios pero quedamos como si nos hubieran quitado un peso de encima, parecíamos dos hombres que después de estar sin poder hablar, hubiéramos descubierto a alguien a quién contarle todo
P: y dime desde cuando lees o ves pelis
R: desde más o menos 4 años ¿y tú?
P: creo que desde siempre desde la adolescencia
R: ¿y lo has practicado?
P: noooo pero me encantaría mi mujer no es muy práctica para hacer eso.
R: ¿y se lo has contado alguna vez tus ideas?
P: sí de pasada pero se ponía hecha un fuego y siempre dice que lo que quiero es hacer un trío con otra mujer y que no y no y no. Jajaja
R: jajaja ya suele pasar y lleva su tiempo a mí me paso igual, pero...
P: pero ¿qué?
R: al final yo pude.
Me quedé sin habla mi cara un poema, mi amigo después de muchos años me dice que era un cornudo consentido y lo que yo sentí fue envidia.
P: ¿cómo fue? ¿Como lo lograste? Yo también quiero ayúdame. No sé cómo dije eso, pero lo dije.
Me contó la historia de como después de que le detectaran su problema diabético él no podía hacerlo tan frecuentemente con su esposa y se sentía mal por eso ya que su esposa, Carmen, era muy caliente y sexual. Me contó que fueron a terapia que allí le indicaron cómo hacer para que los dos fueran plenos, pero no funcionó. Carmen necesita algo más que erotismo necesitaba una buena polla de carne entre sus piernas. Ron me dijo que le ofreció que fuera con un profesional del sexo, pero ella dijo que no que estaba enamora de él no podría estar con otro.
Pero después de un tiempo me dijo que llegaron dos adolescentes de su pueblo natal a estudiar a la ciudad y estarían viviendo en la misma casa y allí cambió todo. Ron me contó como de apoco logró el gran milagro y ocurrió, lo hizo cornudo.
Yo alucinaba no lo podía creer y mientras lo contaba le dije: “ayúdame hacerlo realidad a mí también quiero ser cornudo como tú”.
No sé cómo dije eso ni con que valor de seguro que fue la calentura, pero lo dije
Ron dejó todo me miro y me dijo: “te ayudo, ¿soy tu amigo no? Le cuento a mi esposa y hablamos porque ahora tengo que irme te llamo y coordinamos”.
Ron se fue y me dejó con la mayor calentura de mi vida saque mi polla me masturbe hasta llenar todo de leche pensando que al fin se iba a realizar mi sueño.
Pasaron un par de días, mi cabeza estaba como loco todo tipo de pensamientos pasaban por mi cabeza era una mezcla de todo, miedos, excitación, arrepentimiento, nervios, ansiedad. Suena el teléfono mensaje.
Ron: le conté la idea a Carmen le encantó y quiere ayudar y se le ocurrió varias cosas ¿seguimos adelanté?
Paco: sí, adelanté gracias le dije mientras temblaban mis manos de los nervio. No podía escribir más estaba hecho un flan.
Ron:ok te informo.
Si estaba nervioso esto fue peor multiplique por 100. En casa estaba confundido veía a mí esposa y la mira de otra forma, la miraba con lujuria y celos.
Al día siguiente me llama Ron diciendo que todo estaba pronto y organizado que me daría a mí también una sorpresa y no me contaría nada de lo que había planeado su mujer y él. Quedamos el sábado para hacer una parrilla con la excusa de ver el clásico ya que éramos del mismo equipo y tenían patio con una linda piscina y el sol ya pegaba mucho. Acepte, pero la excitación era explosiva faltaban dos días.
Le fui a contar a mi mujer del plan del partido y parilla a ella le gustó el plan, ya que no tenía contacto con Carmen, pero sabía que estaba en el ramo de la educación y le apetecía hablar con ella y conocerla ya que yo siempre le hablaba de este amigo del trabajo y de su esposa, pero por mil cosas no habíamos coincidido.
Llego el día. Esa noche anterior ni pude dormir de tanta tensión. Estaba hecho un mar de nervios, pero a la vez estaba super excitado. A pedido de Carmen me dijo que durante varios días no tuviera sexo con mi esposa que eso haría que la cosa fuera más excitante y fluida.
Alicia se puso un traje traje de estilo ibicenco, todo blando, con sus sandalias de taco que tanto me gustan y una tanguita de color oscuro que se resaltaba ese lindo culito. A ella le gustaba que se le marcara el contraste de color blanco y el negro de su ropa interior es algo pícara para eso.
Y lo mejor un escote de escándalo con 4 botones que le digo que se quite 3, pero ella dice que eso es demasiado escandaloso. “Uno está bien”, me dijo. Y para allá fuimos con vinos y postre helado ya que hacía un día casi de verano pleno. Mucho calor para esos días del año, llegamos, mi mujer me dice:
“Porqué tan nervioso es sólo una comida de amigos de seguro que lo pasamos bien.
P: si claro de seguro los nervios son por el partido.
Por el partido le dije, lo primero que me salió. temblaba casi y era por cómo estaba de lo caliente y nervioso.
Nos abre Ron y nos hace pasar y nos espera allí Carmen en el fondo del patio preparando las cosas para que estuviera todo perfecto.
Carmen es una mujer de 42 años con todo bien puesto, algo gordita, de 1.58 de alta, con poco pecho, pero lindo. Como se dice era como una linda gordibuena, permítame la expresión. Llevaba pues un bikini negro con pareo blanco que le hacía que destacara su culo redondo. Nos saludó con dos fuertes besos y nos ofreció algo de beber para el calor y se llevó a mi mujer a enseñarle la casa y hablar cosas de mujeres. La verdad Carmen es una mujer muy extrovertida y alegre y pronto hicieron buenas amistades parecía que había química entre ellas.
Cuando se fueron y quedamos sólo hable con Ron y me dijo que tranqui que todo está organizado que deje hacer a su mujer. Me dejó más tranquilo esas palabras y dejé que fluyera todo. Empezamos a comer toda la parrillada, antes del partido y con tanto calor el vino fresco y la cerveza corrían a gran velocidad. Cuando yo creía que al final nada iba a ocurrir y que todo había que dado en una rica comida de amigos inocente llaman al timbre. Ron me guiña y va a abrir diciendo que no espera a nadie.
Aparece al momento con dos jovencitos detrás de él, Enzo y Adam dos adolescentes de 18 años recién cumplidos, uno algo más oscuro de piel que el otro, los dos altos y bien marcados, de seguro por el trabajo de campo ya que ellos eran de un pueblo del interior que vinieron a estudiar y como las familias conocían a Carmen les preguntaron si podían cuidarlos y vigilarlos en un apartamento junto a su casa. Ella encantada accedió para eso estaban los amigos del pueblo.
Los dos llegaron con sendos bañadores ajustados listos para la piscina y pidiendo perdón por que no sabían que había reunión, pero con tanto calor se le ocurrió pasar a darse un baño. Carmen les dijo que claro que sí que primero comieran algo que quedaba y al agua y les dio dos sonoros besos. Para ella eran como dos hijos que no tuvo.
Hicimos la presentación correspondiente y empezamos las típicas preguntas de cómo iba la Universidad, que como estaba el estudio y que estudian. Los dos super tímidos fueron tomando confianza y la cosa se fue normalizando.
Llegó un momento mientras, esperamos al postre, los dos muchachos que estaban de pie cada vez que pasaba Carmen, dejaban como la mano tonta y le tocaban el culo al pasar una y dos y tres veces. Mi mujer los vio y me comento al oído…
Amor que raro que confianza tienen esos chiquilines le tocan el culo a Carmen.
P: serán cosas tuyas Ali de seguro que son sin intención.
A: ¿qué no? fíjate cuando pasan junto a ella.
Y efectivamente al pasar los dos le tocaban el culo y cada vez con algo más de descaro y Carmen se dejaba hacer y los miraba de forma pícara a los muchachos
A: ves que sí le tocan y una vez le vi a Enzo meterlo por debajo del pareo. Creo que la pellizco el cachete
P: si creo que sí, pero serán sus cosas de cariño, dije yo sin saber que decir.
Pero la tarde pasaba y los muchachos iban tomando más confianza y abrazaban a Carmen y la daban besos algo más que cariñosos. Carmen disimulaba diciendo que estos niños son como moscas, pero esas moscas eran más atrevidas cada vez, algo se notaba que no era común. Llegó un momento que Adam sin darse cuenta le dio un beso en la boca a la pasada y ella respondió tocándole la polla encima del bañador debido a la excitación que tenía.
Carmen miró a Alicia a los ojos porque la había pillado. La cara de mi mujer era de sorpresa y tenía sus ojos como platos, Carmen al darse cuenta vino y se sentó junto a Alicia, y allí junto con Ron nos explicó todo. Les dijo a los chicos que fueran a la piscina a refrescarse que estaba algo calentitos.
Carmen contó que desde que su marido tuvo esa enfermedad todo cambió en la cama y por mucha terapia que hicieron ella siempre quería más y que su esposo incluso ofreció un prostituto pero que ella se negó a todo. Hasta que llegaron los dos muchachos y que con el tiempo fueron pasando situaciones cada vez más comprometidas y a eso se le suma el deseo de su marido que insistía, que para él no había problema y que sólo quería verla feliz y a él incluso le hacía bien pues ocurrió lo que debía ocurrir. Hizo con los muchachos un trío mientras su marido miraba.
La cara nuestra era un poema no sabíamos dónde meternos. Después de un rato mi mujer dice;
A: bueno todo está bien para mí mientras todo el mundo esté de acuerdo y nadie se sienta mal todo fantástico.
P: por mi tranqui cada casa un mundo nosotros no somos nadie para juzgar tranquilos además por nosotros nadie se entera de nada por su puesto.
R: gracias pareja sabíamos que podíamos confiar en vosotros. además, todos de esta manera somos felices, somos adultos y a mí me gusta ver a mi mujer con dos jóvenes muchachos y a ella le encanta más.
C: si yo al principio no estaba segura, pero al ver que mi querido marido disfrutaba más incluso que yo viéndome hacer el amor me fue gustando más cada vez.
P: ¿Ron no te importa ver a tu mujer con otros hombres, como lo llevas?
R: no que va incluso es placentero verla es super sexy y además lo veo en directo y lo disfruto mucho se llama ser cornudo consentido y es super excitante. Los cuatro nos reímos para sacar la tensión.
C: entonces sino hay problema lo hacéis como si fueran todo normal.
Llegaron los chicos de la piscina y está vez Carmen le dio un beso a cada uno en la boca y les dijo que tranquilos que ya saben lo nuestro y a los muchachos les cambió la cara y les respondieron con otro beso, pero está vez más largo.
La comida después del postre se alargó con alguna bebida que traía Ron, que hacía de camarero y nos sentamos a esperar el partido. El ambiente se notaba que era eléctrico que algo diferente había en el aire. Las miradas entre mi mujer y yo eran cada vez más cómplices, entre las bebidas, el calor y las charlas se le notaba que estaba cada vez más caliente. Yo conocia esa mirada y no dejaba de ver a los chicos como iban de un lugar para otro, parecían perros alzados.
Empezó el partido y nos juntamos más para poderlo ver bien en la tv. Eso hizo que Alicia se sentara junto a Carmen y Enzo y Adam y Ron en el sofá de enfrente de Alicia y yo en unos taburetes junto a Alicia haciendo una especie de v.
Las chicas hablaban de sus cosas y los adolescentes con los teléfonos y mirando la tv. Yo hacía rato que no mira el fútbol y no dejaba de ver la situación con terrible calentura. Por un lado Enzo con la mano en el muslo de Carmen y Adam mirando el escote de Alicia que con la excusa del calor se desabrocho un botón más y dejaba un lindo escote el muchacho no podía dejar de mirar.
Mi mujer miraba la mano en los muslos de Carmen y me miraba cada vez con una mirada más caliente y me daba algún que otro beso subido de tono con mordida de labio creyendo que no la veían, pero Adam no perdía oportunidad. Yo viendo la situación y en medio de un beso le desabrocho otro botón más y mi mujer me dice al oído:
A: mira que Adam no pierde el ojo si me quitas otro botón más el muchacho explota
P: déjalo que disfrute
A: si a ti no te importa a mi menos.
Y quedo así casi con todo el escote al aire y se le veía gran parte del sujetador y de sus grandes pechos, a esa altura y con la calentura que tenía los pezones le abultaban como nunca señal de que estaba muy pero muy calentita. Adam ya ni disimulada sólo miraba los pechos de mi esposa y eso me estaba poniendo muy cachondo.
Carmen que con el manoteo de Enzo también se estaba poniendo a tono y abría las piernas para facilitar la maniobra de la mano, que ya subía y baja por el muslo llegando hasta la braguita del bañador.
Y todo eso mientras mi esposa miraba la mano que subía y bajaba, hablando con Carmen. Llegó un momento que Carmen dejó las piernas más abiertas de lo normal y la mano de Enzo quedó en la braguita y se notaba que debajo del pareo esa mano buscaba el coño de Carmen y a ella le gustaba lo que pasaba. Entonces Carmen mirando a Adam le dice riéndose:
C: sí sigue mirando las tetas de Alicia te va a explotar los pantalones.
Mi mujer mira a Adams y mira su abultado pantalón.
A: no le digas eso a muchacho lo vas a cortar no será para tanto
C: que va, este siempre es así ve un escote y como loco. De seguro que está que explota ven aquí un segundo Adam chiquitín que vamos a comprobar. Adam se levanta con algo de pudor tapándose con las manos el bulto que era importante ya. Se coloca junta a Carmen y ella sin cortarse nada le toca la polla encima del bañador.
C: mira cómo está esto está todo hinchado de mirar ese escote pillín.
Adán: es que con esas tetas no se puede nadie resistir.
Entonces Carmen con todo el descaro baja un poco el pantalón y sale la punta de una polla de buen tamaño aun estando morcillona.
A: para Carmen que va a decir mi marido.
C: tranqui estamos entre amigos además a él no creo que le importe mucho es más creo que le gusta. ¿Verdad Paco?
P: si claro estamos entre amigos, dije mirando a mi esposa.
C: ¿si la tiene así por tres botones cómo sería por cuatro?
Mi esposa a esta altura parecía un volcán apunto de explotar y me mira como pidiendo permiso y yo hago el gesto de que dale. Ella despacio se quita el 4 botón y ya era todo el pecho que se le veía era un espectáculo y el muchacho allí parado al ver eso, la polla se empezó a poner dura como una piedra, sin dejar de mirar al gran escote.
Ron que estaba silencioso viendo toda la escena dice que siempre está así es un caso el muchacho. Y Carmen al ver como estaba Adam empieza a tocar esa polla subiendo y bajando de apoco disfrutando como una puta.
C: ¿y si vieras Alicia que huevos gordos que tiene quieres verlos?
Mi mujer sin poder hablar asiente con la cabeza y Carmen baja el pantalón y queda todo al aire eran impresionantes lo que tenía el muchacho y le da un beso en punta mientras le sigue tocando. Y Enzo desde al lado dice que también quiere él y si más se baja los pantalones y se coloca a lado de Carmen haciendo que Adam se acercará a mi esposa estando a pocos centímetros su polla de su cara.
Carmen deja la polla de Adam y coje la polla de Enzo con las dos manos, que era más larga, pero algo más fina que la otra. Las dos claramente más grandes que la mía. Carmen con toda la maldad mira a mi esposa y le dice riéndose, que pobre que le ayude con esa hinchazón. Mi esposa parecía que no tenía voluntad y hacia lo que le decía Carmen.
C: no te preocupes tu esposo está muy contento con esto.
Alicia me mira y ve que estoy con mi mano tocándome mi polla hinchada por encima del pantalón. Ella con algo de miedo levanta las manos y coje esa polla joven y tan dura y empieza a mover la mano como hipnotizada estaba bajo el control de lo que Carmen dijera.
C: pobre chico déjale mirar un poco esas lindas tetas. Y ella se aparta un poco la tela.
C: pero sabes que sería lo mejor quítate el sujetador para verlas en su esplendor
Yo creía que esto nunca se daría, pero ya no tenía voluntad sus ojos eran pura lujuria. Se quita el sujetador y sus dos enorme tetas con sus pezones duros como nunca salen al aire para que todo el mundo las mirarse. Adán como loco no dejaban de mirar esos pezones y me mira pidiendo permiso para tocarlos. Le digo que sí quiere adelante. Se lanza hacía adelanté tocando sus tetas y sus pezones y se acerca más y empieza a morder los pezones, cosa que a mi esposa le vuelve loca.
Y hay estaba yo junto a mi esposa agarrando su mano viendo como un muchacho de 18 le comía las tetas y ella mientras se dejaba caer suspirando del gusto. Cuando Adam termina se levanta y le dice: ahora te toca a ti. Y le pone la polla casi en su cara a milímetros. Ella ya sin control la coje y se la mete a poco en la boca casi hasta el fondo, no le entraba toda.
Y empezó a chupar más y más como si no hubiera comido ninguna antes. Mientras Carmen le chupa a Enzo la suya mientras se tocaba su coño todo húmedo. Era una película porno, pero esto era en vivo. Entonces Enzo sacó la polla de la boca de Carmen y se acercó a Alicia y ella sin más cogió las dos y empezó a chupar de una a otra de una a otra.
Era una locura y yo mientras le apartaba el pelo para que no estorbase me sentía cómodo haciendo eso, me sentía bien viendo a mi mujer querida chupando dos polla a la vez ni el mejor de mis sueños y para más excitación Carmen empezó a pellizcar los pezones de Alicia eso ya fue el sumun mientras suspiraba y gemía como loca. Seguía chupando y chupando hasta que los muchachos debido a calentón anuncian que se corren ya.
Y ella no para y le deja que se corran en su cara. Por Dios litros de leche soltaron a la vez los muchachos en su cara pelo y se iba deslizando hacía su pecho y Carmen empezó a chupar sus pezones llenos de leche. Eso fue lo más para Alicia que empezó a gemir como si tuviera un orgasmo. Yo estaba fuera de mi tampoco aguantaba más.
Alicia del calentón se levantó del sofá me hizo sentar en él, me abrió el pantalón, se subió la falda apartó la tanga y se montó encima mío y empezó a saltar delante de todos, sin importarle nada como podría saltando y gimiendo como una verdadera puta.
Allí encima mía llena de leche su cara empezó a besarme y obligándome a que le chupara la cara y las tetas todo con leche de sus machos, mientras se corría con el orgasmo más fuerte que haya tenido nunca y yo a la vez dentro suya.
Cuando termina al oído me dice entre gemidos, esto es lo que siempre quisiste y soñaste ahora ya eres mi cornudo.
Relato escrito por mi amigo Paco de Montevideo, el cual me permite publicarlo ante la imposibilidad de hacerlo él mismo por saturación de esta maravillosa página de relatos eróticos.
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