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El gran susto

Luis siempre quiso a tu esposa, pero tú le diste permiso. Ahora, la noche se complica cuando alguien que no estaba en los planes aparece en la puerta y decide que la fiesta no termina hasta que todos participen.

Long Horns13K vistas9.0· 16 votos

El gran susto.

Después de algunos encuentros calientes con Luis, han pasado como dos semanas que no hay acción con mi amigo, me llama todos los días para saludarnos pues le urge coger con mi esposa, por fin pude hablar con Gaby acerca de lo ocurrido, me dijo; tengo mucha pena con Luis por coger con los dos al mismo tiempo, lo que más me apena es que él me cogió por mi colita. Qué va a pensar de mí.

Le comenté; no tienes por qué apenarte, si las cosas sucedieron así es porque teníamos ganas los tres, Luis y yo disfrutamos mucho con esa cogida doble que nos disté… Jejeje. Fue maravillosa según comentario de Luis, pues me llama casi todos los días para ver cómo estamos, pues quiere coger contigo.

Por cierto, ahora que estamos hablando en confianza ¿qué pasa con Paty nuestra comadre?... la he visto que viene frecuentemente a visitarte.

Pues nada que el muy cabrón de Pepe le está poniendo el cuerno con una compañera de trabajo se van a ir a un curso de quince días a Canadá…. Está que se la carga la fregada pues ella es muy reservada pero muy caliente, Pepe tiene un mes y medio que ni la toca, su matrimonio va mal no aguanta más esa situación, se quiere desquitar de Pepe con el primer cabrón que se le ponga a tiro por que ya está harta de las infidelidades de su esposo.

Me habló Luis para invitarme una copa, nos citamos en una cantina que está a la vuelta de mi casa para no tener que manejar con copas, empezamos a platicar de todo y de nada, después de cómo tres tragos cada uno, se nos empezó a aflojar la boca, empezamos a comentar la última vez con Gaby, Luis me comentaba:

Uff, que forma tan rica de coger de tu esposa, nunca imaginé que ¡tuviéramos sexo los tres al mismo tiempo!! (Yo menos) es el mejor sexo que he tenido en toda mi vida, que mujer tienes es maravillosa e increíble qué forma de cogernos tan rica, su panocha tiene perrito es única… Uff que nalgas tan sabrosas tiene cómo las mueve uff.

Le pedí; ya no sigas alabando a mi esposa, que ya me paraste la verga. ¿Te estarás enamorando de Gaby?… Me respondió:

No para nada, es que nunca había estado con una mujer así de buena, con tantos atributos sexuales, con el debido respeto tu mujer es una máquina de placer en la cama, y siempre una gran dama, por eso estoy tan apantallado con ustedes; sabes que los quiero mucho con un cariño fraternal. Le respondí; pues si cabrón, pero ya cometiste incesto soltamos una carcajada. Luego pedimos más tragos seguimos platicando de Pepe y Paty, le comenté a Luis lo que pasaba con ellos y me respondió:

Pepe me contó que anda con una vieja muy buena que lo trae loco, pero que al rato se le pasaría.

¿Porque no le quemas un tiro a Paty?... anda muy urgida.

Ahí si no me meto, porque no son una pareja estable, ella siempre me ha dado entrada, acuérdate en tu casa en la reunión en que me estaba enseñando la tanga cada vez que cruzaba sus piernas, tenía la blusa abierta se le veían unas tetotas con los pezones bien parados, quería hacer un Strip tease. Ella sí se puede enamorar de mí y llegar a tener un problema grave con Pepe, no quiero meterme en broncas, si he cortado a todas mis viejas desde la noche que me cogí a tu esposa, es porque con ustedes no hay problema, son estables y Gaby coge mejor que todas mis viejas juntas, no tengo que usar condón sé que tu esposa solo coge por placer y no por amor estoy feliz con ustedes, pero no la jodan; vamos a coger más seguido, ya no aguanto más, me la tengo que jalar a diario en honor a tu esposa, si no se puede en tu casa vamos a mi departamento cuando quieran, yo compro todo lo necesario.

Pagamos la cuenta y salimos de la cantina, el coche de Luis estaba estacionado enfrente de mi casa me insistía; dime cuando va a ser la próxima vez… Al calor de las copas le respondí; ahora…. pero no hagas ruido, entramos en silencio hasta a la recamara, mi esposa estaba dormida solo había una pequeña luz encendida, cerramos la puerta Luis destapó lentamente la sábana, se quedó viendo con ojos de plato contemplando a mi mujer que tenía un pequeño baby doll color azul levantado a su cintura y unas pantaletas bikini que medio cubrían sus nalgas, mi amigo quedó extasiado viéndola se sobaba su verga por arriba de sus pantalones. En eso Gaby despierta con un gran sobresalto asustada, nos reclama con voz muy baja pero enérgica; ¡qué hacen aquí, largo!!...

Nos salimos corriendo de la recamara nos fuimos a la cocina a servimos un trago, a los pocos minutos llego Gaby nos reprendió: Miren que borrachera traen los dos no les da vergüenza lo que hicieron, están los niños en casa qué tal si se dan cuenta, te lo voy a decir de una vez, tu hijo el mayor cada vez que tenemos "relaciones" se acerca a nuestra puerta para escucharnos lo he sorprendido algunas veces, imagínate si además oye a Luis… pero no te enojes suplicaba él, yo no hago ruido me quedo calladito y Yaa, es que ya no aguanto más, solo quería verte compadécete de mí…

Les voy a preparar algo de cenar para que se les baje la papalina que traen. Mientras cenábamos Gaby nos veía con una sonrisa nos comentó: Viendo a este pobre hombre como está de caliente que les parece una “fiesta” para mañana sábado por que hablaron mis papas que llevarían a los niños al circo y luego se quedarían a dormir en su casa. A Luis le brillaban los ojos tenía una sonrisa de oreja a oreja besaba la mano de Gaby. Bueno yo traigo todo para la fiesta no compren nada, a qué hora nos vemos a las ocho dijo mi esposa OK. Me podrías dar un ¡adelantito por favor!! Tengo muchas ganas de verte. Compadécete de mí ¿Sí?... ¡A como friegas! Gordo; vigila la por la claraboya de la puerta, no vaya a ser que vengan tus hijos. Mi esposa se quitó la bata le hizo un giro completo mostrando su baby doll las tetas se veían impresionantes en esa tela transparente, acercando las nalgas a las narices de mi amigo se las besó tiernamente, de inmediato ya estaba las manos estrujando las nalgas de mi esposa que le exclamó, ¡ya no jodas mañana te cojo bien rico!! Se puso su bata.

Al día siguiente me desperté con una cruda pavorosa con la verga bien parada le pregunté a mi mujer si nos podíamos echar un tirito, me dijo; espera a la noche, se me hizo el día largo, los chicos se fueron con los abuelos eran las seis y media de la tarde, Gaby se metió a bañar, se estaba poniendo un conjunto de lencería (victoria secret) cuando tocaron a la puerta, pensé que era mi amigo el «calenturas» que se había adelantado, pero no.

Resulta que era nuestra comadre Patricia que por cierto venia guapísima con vestido escotado, las tetas se veían impresionantes pues calza del 36E. Me pregunto; ¿van a salir a algún lado? Le respondí que Luis nos había invitado al cine, para ver si se iba.

¿Los puedo acompañar?… Le exclamé; ¡por supuesto!

Nuestros planes se venían abajo irremediablemente: a los pocos minutos sonó el timbre de nuevo, me apuré a abrir para contarle a Luis lo que pasaba y esconder en su coche todo lo que traía, se puso la encabronada de su vida, entró a la casa y le dijo a Gaby que si ya nos íbamos. Paty le pregunto si podía ir con nosotros, Luis le contesto que solo había podido conseguir tres boletos, las localidades están agotadas.

Gaby dijo “que no fuéramos al cine” que regresáramos los boletos, que compráramos algo de beber y de cenar, Paty respondió; no se molesten voy a casa de mi hermana, les llamo luego para ver si nos vemos más tarde. Luis nos apresuró para que ya nos fuéramos pues se hacía tarde para que dejáramos a Paty en casa de la hermana.

Una vez que dejamos a Paty, Gaby nos regañó por malos. Luis dijo vamos a mi departamento para que no nos moleste nadie, tú sabes que lo comparto con nuestro amigo Juan que es piloto aviador comercial, hace como dos meses que no viene, ahora vive con su familia en Monterrey, cuando viene siempre me avisa antes para que lo deje a solas para tirarse a alguna azafata, pues tienen hotel pagado por la compañía aérea, pero lo hace en el departamento para que no los vean sus compañeros de tripulación.

Llegamos al departamento de mi amigo preparamos unas cubas de ron las cuales nos tomamos rápido, servimos la siguiente ronda más cargaditas en lo que se enfriaban las botellas de Asti Spumanti.

Luis puso música suave empezamos a bailar los tres juntos haciendo un sándwich con mi esposa, sentía el suave movimiento de sus nalgas en mi pinga, acariciaba sus pechos desabrochando su blusa mientras Luis pegaba su verga bien parada al chipote de la pelvis. Luis con una mano le desabrochaba la falda y le acariciaba las nalgas rozando mi palo que estaba a mil, se besaban trenzando sus lenguas, la blusa y la falda de mi mujer desaparecieron quedando con un mini sujetador de media copa en el cual se podían apreciar parte de sus aureolas rosas que contrastaban con el color negro del sujetador, sus nalgas desbordaban de su tanga, se veían respingonas sonrosadas, medias negras con liguero zapatos altos, se veía impresionante.

Seguíamos bailando, ella giraba a veces de frente a mí con unos besos profundos y tiernos, mi amigo por detrás le desabrocho su sujetador, pegaba sus pezones súper duros a mi pecho, Luis no perdía el tiempo acariciando y estrujando sus nalgas, empezó a bajar su tanga al piso así hincado le besaba, mordía, chupaba su culito, mi esposa gemía suavemente me daba unos besos de fuego, en eso ella se flexiona hacía adelante para desabrochar mi pantalón y darle más acceso a Luis para que le mamara su panocha, mi amigo no desaprovechaba estaba pegado mamando con todo sus bigotes desaparecían en la rajita, mientras mi esposa me estaba mamando la verga en una forma deliciosa, tuve que apartarme porque sentía que estaba próximo a correrme, aproveche para desvestirme y recuperar el aliento sentado en la sala viendo el show saboreando mi trago.

A Luis le escurrían los jugos de mi mujer por su boca se tiró en el piso para terminar de desvestirse, mi esposa seguía bailando ¡ho sorpresa! ¡Se había depilado su panocha!! Se veía como actriz porno, solo con su liguero y medias, mi esposa se sentó de espaldas sobre mí se fue metiendo poco a poco mi pija sentía como sus músculos vaginales trabajaban me aprisionaban la verga, quedando de espaldas a mí jugando de frente con el súper prepucio de la verga de mi amigo, pelando y tapando su verga chupando unos líquidos que salían haciendo hebras hasta su boca.

Yo le pedí a Luis que se la cogiera porque estaba nuevamente a punto de correrme, para mí es demasiado morbo ver a mi esposa cómo le mama la pija a otro mientras se la tengo adentro, él rápidamente la levanto le acomodó el estómago en el descansabrazos del sillón, se la empezó a meter muy despacio en posición de perrito pero parados, empezaron los gritos de mi amigo: ¡eres la reina que forma tan rica de coger!! Uff… ¡Me estás mordiendo la verga me la tienes aprisionada!! Gaby no dejaba de jadiar muy fuerte ¡Haagghh que rico!! ¡Métela toda así síiii, así!!!

Le venían oleadas y oleadas de orgasmos, yo le quería tapar la boca con mi verga para que los vecinos no oyeran el concierto de gritos y jadeos, se movían como máquinas de coger, la sacaba casi toda y se la volvía a hundir hasta los huevos gritaba: ¡Qué rico me la estás ordeñando!! Luis se estaba corriendo dándole unos empujones tremendos hasta dejar su verga en el fondo de su panocha, estrujando las nalgas de mi esposa con sus manos se las abría para tener mejor vista aprovechando para sobarle su culito, mi esposa sollozaba y gritaba: ¡no la saques déjame ordeñarla toda!! ¡Uff que rico la tienes papacito!! Aplicaba sus músculos vaginales. Luis se convulsionaba y aullaba, yo tome mi lugar a un lado de Luis cuando se le bajo se salió, entré lo más rápido posible a remover leche.

Mi esposa empezó a gritar nuevamente, la panocha estaba ardiendo e inundada de leche yo sentía el cosquilleo que me producía la leche de mi amigo, (me estaba aficionando a remover leche, y me gustaba) las contracciones del coño me estaban enloqueciendo con unos orgasmos muy intensos que soltaba. Él cabrón de Luis tenía su verga en los labios de mi mujer, moje un dedo con esperma de Luis que escurría de la panochita, se lo metí por su culito. Al mismo tiempo la estaba bombeando hasta el fondo con el dedo metido en su culito gracias a la posición en que se encontraba, nos empezamos a venir los dos como locos brotaban chorros y chorros de leche que le dejé bien adentro, cuando mi esposa se desenchufó corrió al baño le escurría por sus muslos el semen de los dos llegaba a sus rodillas.

Luis estaba feliz, creo que hasta unas lágrimas se le salieron me decía gracias los quiero mucho, estar con ustedes es lo mejor que me ha pasado, nos servimos otra ronda de cubas nos sentamos en la sala a tomar, Gaby salió del baño totalmente desnuda y nos comentó: qué bárbaros como aventaron leche, me dejaron las medias empapadas por eso mejor me las quité. Tomamos nuestros tragos serví otra ronda más, nos sentamos en el mismo sillón con mi esposa sentada en las piernas de Luis que no dejaba de acariciarle todo el cuerpo, empezamos a platicar de lo rica que fue la cogida de los tres al mismo tiempo de la vez anterior, Luis le preguntaba ¿te gustó Gaby?...

Sí pero me dolió mi colita, toda la semana fue mucho para ser la primera vez.

¿Hoy nos vas a dar chance?

Pues si me lo hacen despacito y con mucho cuidado sí.

Nos empezamos a calentar de nuevo, Luis acariciaba los pezones yo sobaba suavemente su rajita sentía el palo de mi amigo pegado a la rajita cuando se le paró parecía que mi esposa era travesti tenía una verga, Gaby me comentó viendo la pinga que sobresalía entre sus piernas, por qué no me haces una paja Papi, la voy a sentir muy rica, tomé la verga de mi amigo les empecé a hacer una puñeta muy lenta aprovechaba para rozarle el clítoris de mi mujer al mismo tiempo que se la pajeaba a Luis, por cierto que rico se siente deslizar el pellejito en la cabeza de la verga la verdad se siente delicioso, suavemente se la seguía moviendo, mi esposa al sentir lo que les hacía se puso muy caliente volteaba su rostro hacia mí y me besaba con fuego, luego giraba hacia Luis y lo besaba con lujuria.

Gaby nos platicó de la sensación de tener dos vergas adentro al mismo tiempo: Es lo máximo del erotismo, el dolor tan fuerte que sentía en mi culito como se fue transformando en un placer indescriptible, la unión de tres cuerpos es la cosa más sublime y caliente que he vivido, me sentía como la actriz de las películas porno eso me calentaba cada vez más. Siempre tengo muchos orgasmos pero en ese momento eran interminables uno tras otro, lo único malo es que no me pude sentar bien en una semana pues me dolía mi colita, era semi virgen pues solo dos veces me cogiste por ahí en doce años.

En ese momento Luis y yo estábamos súper calientes, mi esposa se pone de pie toma mi mano y me ayuda a hacer la paja, me dice sigue moviendo el pellejito se siente muy rico. Uff que razón tenía Gaby se sentía delicioso estar pajeando la verga de mi amigo nunca lo imagine, mi mujer besaba con lujuria la boca de mi amigo mientras Luis le metía los dedos en su puchita en lo que yo le hacía una riquísima puñeta a mi amigo.

Nos fuimos a la recamara con la hielera tres copas y las dos botellas de Asti, descorchamos una botella y brindamos por nuestra amistad en un cruzadito a fondo. Gaby le pregunto a Luis si tenía aceite o vaselina. ¿Creo que no?... ¿Algo lubricante?...

Pomada de Vitacilina, pero la tengo en el refrigerador pues estaba muy aguada por el calor. Ve por ella le exclamé. Gaby nos volteaba a ver con cara de asombro.

El regresó la dejo en el buró, mi esposa se dedicó a mamar nuestras pijas en forma alternada, cautivada por el prepucio de la verga de mi amigo lo pelaba todo lo tapaba completo, le sobraba un buen pedazo de pellejo me pone enfrente de Él, junta las puntas y me cubre mi capullo con el pellejo de Luis, son unas sensaciones increíbles el tener pegadas verga con verga mojadas con la lengua de una hermosa mujer que con su mano corría el prepucio de mi amigo destapándome y cubriendo de nuevo mi glande.

Luis se acostó en la cama mi esposa se hincó a seguir lamiendo la pija, yo a mamar la pepita de mi mujer que estaba dura y de fuera, sentía un fuerte sabor a semen de los dos, yo nunca lo había probado, estaba agridulce pero me gustó, le mamaba más fuerte a mi esposa jadeaba, se retorcía de placer, la empuje hacia mi amigo, se sentó en la verga, pude ver muy de cerca como poco a poco como desaparecía en la vagina de mi mujer, tome la pomada con mis dedos se la puse en su culito, me dijo está muy fría pero se siente muy rico, ponme más para que no me duela Papi. Le metía mi dedo lleno de pomada lo que sobraba se lo ponía a mi verga que parecía de cemento.

Levante a Gaby un poco, suavemente se la fui clavando, mi esposa y Luis jadeaban y gritaban; ¡qué rico se siente!! Mi amigo se empezó a mover lentamente, yo sentía su verga como corría dentro de mi esposa, tome su ritmo cuando él entraba Yo salía era el extremo del placer, el morbo en su máxima expresión los tres estábamos en éxtasis, mi esposa besaba con lujuria a mi amigo yo pellizcaba los pezones de los dos, los orgasmos y contracciones de mi esposa los sentía en mi palo.

En eso estábamos cuando siento una sombra a un costado, me quedé petrificado de miedo... No pudía hablar, de inmediato me desmonté. ¡Era Juan!!… Sentí que me moría de vergüenza, nos dijo:

¡Hola!! ¿Cómo están?… A Gaby no le pregunto porque está buenísima…. (El cabrón tenía un gran bulto en sus pantalones.) Los he estado viendo, y cogen de maravilla.

Gaby estaba blanca del susto y apenadísima se sacó la verga de Luis, se quería cubrir, pero no atinaba con qué. Luis no podía hablar y tartamudeando justificaba; que solo es una fantasía de pareja, es la primera vez recalcaba, ¡Gaby es toda una dama!! ¡Fue culpa mía yo los induje!!!

Juan exclamó; ¡por mí no hay problema!, pero a mí no me van a dejar así mostrando su bulto, además si es una fantasía pues qué mejor que sea entre los cuatro y será un absoluto secreto, pues yo conozco a todas sus amistades, ustedes conocen a mi esposa es amiga de Gaby y no le van a decir nada ¿verdad?… Esto solo queda entre los cuatro ¿heee?

Está bien le respondimos; mi esposa nos volteaba a ver con cara de asombro como preguntando que debía de hacer. Juan se acariciaba su paquete por arriba del pantalón: entonces si te parece bien me vas a permitir hacerle el amor a tu esposa.

Le respondí apenado que por mí no había problema. Mi esposa se acostaba en la cama boca arriba cubriendo sus pechos con un brazo y su panocha con la otra mano, nos mandó una mirada de resignación. Gaby apenada le decía a Juan si mi marido está de acuerdo pues adelante pero ¡por favor no vayas a decir nada!!

Juan se desvistió rápidamente mostrando una verga café pero con la cabeza gorda y rosa con una curvatura muy pronunciada parecía un plátano grueso pero mucho más curvo, Juan es como tres años más grande que nosotros pero se conserva muy bien pues va al gimnasio por qué la vida de piloto es muy sedentaria, está delgado y fuerte sin más subió una pierna a la cama le acercó su verga a la boca de mi esposa, Gaby sorprendida la tomó en su mano le pajeaba lentamente empezó a pasarle la lengua por su cabeza a darle chupetes en la punta, pajeando muy lentamente.

Yo tenía mi verga como un malvavisco por el susto y la impresión, Luis estaba igual, pero con una cara tremenda de encabronado, pronto escuche a mi mujer jadear con un sonido suave tenía su boca totalmente llena se empezó a mover suavemente, Juan cerraba sus ojos acariciaba los pechos de mi querida esposa. ¡Mmmhhgg que rico mamas! Mientras le estrujaba una nalga, con la otra pellizcaba su pezón derecho, entonces Juan giró a mi esposa le acariciaba el coñito, me dijo; con tu permiso que me muero de ganas de meterle la verga a tu mujercita, siempre me gustaste mucho, pero estás mucho más buena de lo que imaginaba.

Se subió encima de ella le quiso meter de golpe la cabezota, pero no podía, mi esposa le dijo con calma, despacio ella se la fue acomodando lentamente desaparecía su glande entraba la mitad. Juan decía que apretada estás Uff… ¿Qué tienes adentro?… Mi mujer le dijo disfruta lo que te voy a hacer, le aplico su mejor técnica de cogida le oprimía la verga con sus músculos, hacia movimientos cortos y rápidos luego lo soltaba le decía que la sacara toda se la metiera nuevamente, Juan aullaba de placer mi esposa gritaba ¡qué verga tan rica tienes cabrón!!! ¡Haagghh Papi me hace ver estrellitas!!

La siento como un gancho que me jala mis cositas por dentro, ¡me toca otras partes nunca antes tocadas! ¡Haagghh me estoy viniendo mucho!! Luis se veía más que encabronado, nada más nos volteábamos a ver los dos con cara de pendéjos. Mi esposa le dio otro tratamiento como solo ella sabe, los dos se convulsionaron se besaron y terminaron con un gran orgasmo mutuo hasta dejar a Juan bien ordeñado.

Cuando Juan entró al baño Luis se empezó a encabronar más, que nos haya sorprendido cogiendo no le da ningún derecho de cogerse a Gaby, ese ojete no respeta ni a su madre, me da coraje que sea tan abusivo, ojalá que ya se largue, cálmate Luis no te enojes le respondió Gaby bueno luego lo discutimos, nos servimos otro trago.

Servimos unas copas de cava Juan brindo por Gaby la mujer más increíble del mundo, Juan decía: me case ya grande, cogí con más de cien mujeres de todas las formas posibles sigo echando mis canas al aire, pero nunca había sentido lo que Gaby me ha hecho sentir, lo tenemos que repetir ¿verdad?… Gaby se veía radiante, feliz con una cara de puta, acostada en la cama desnuda escurriendo leche por su coñito rodeada por tres cabrones encuerados. Llenamos las copas de nuevo brindaron por el afortunado esposo o sea yo, me sentí por primera vez con unos cuernos de reno canadiense.

Mi mujer se fue a asear al baño mientras Luis y yo nos pusimos los calzones, servía otra ronda de vino espumoso, Gaby regresó con su falda y su blusa puesta, estábamos tomando y comentando el pinche susto que nos pegó Juan.

No te pude avisar qué venía pues perdí mi celular, qué bueno ¿verdad?... Juan comentaba los estaba observando desde que Gaby les estaba mamando el pito, y crean son mejores que una película porno además en vivo jajaja, pensé, esta mujer no se me va sin que yo le meta el pito. Estuve esperando a que llegaran a su clímax, pero ya no aguanté más, para entonces ya me dolían los huevos de verlos.

Me fui al baño a mear y Luis me dijo te acompaño, ellos se quedaron charlando en la sala, Juan le preguntaba a mi esposa como se atrevieron a dar este paso, mi esposa le explicaba, es que tu amigo cabrón me puso el cuerno me enteré sentí que me moría de celos y coraje, pero él me decía que solo fue por hacer una travesura, que debería de hacer lo mismo para que me diera cuenta que no pasa nada solo es coger por coger, me aseguró que podía coger con quien yo quisiera para que me quitara de la mente la obsesión de que me engaño, pasó mucho tiempo hasta que acepté la petición de mi marido para que cogiera con Luis, esa noche me tomé varias copas para darme valor, estaba borrachita acabé cogiendo con Luis llevamos poco tiempo de hacerlo.

Mientras platicaban Juan le acariciaba el cabello y le besaba un oído mi esposa se giró se han plantado un beso de fuego lleno de lujuria, Luis y yo a la distancia nos quedamos mirando pendejos, de inmediato le llegó el encabronamiento a Luis, Juan no le quitaba los ojos a mi esposa, Luis y yo platicábamos de lo ocurrido con Juan y me comentaba; pinche abusivo el muy cabrón se la cogió, me da mucho coraje, por lo que veo se la va a volver a coger pues ya andaba una mano de Juan bajo la falda de tu esposa.

Yo estaba de mesero del burdel sirviendo tragos a todos cuando mi esposa se pone de pie con la voz más cachonda me pregunta; ¿me puedo coger a Juanito?… Claro que sí mi amor y a Luis también mira qué cara de pendejo tiene, sin decir más mi esposa se hinca sobre Juan le abre los pantalones y le empieza a dar una mamada tremenda, mientras Luis le quita la falda y la tanga se la intenta coger, pero mi mujer dio un rápido salto y se ensartó la verga de Juan que se tragaba los pezones.

Luis corrió a la recámara regresó con la vitacilina, le puso en el culo y le empezó a hacer una doble penetración, ¡Que ricooo me están cogiendo!! ¡Uff, denme más duro!! ¡Así, así más más, haagghh me estoy viniendo mucho, después de unos quince minutos Juan aullaba ¡Huuyy que rico ya me la vas a sacar!! Luis se aferraba de las nalgas se las abría para tener mejor vista de las dos vergas aventando leche, las nalgas de mi esposa se convulsionaban con el orgasmo que tenía.

Se desenchufaron los dos Gaby corrió al baño le escurría semen por sus dos hoyos, Juan vio su reloj, exclamó; son las cuatro quince tengo vuelo mañana a las dos, en la madre ya me voy se vistió rápido, Gaby salió del baño envuelta en una toalla Juan le plantó un besote y le dijo; me tengo que ir fue un verdadero placer verlos, le abrió la toalla le puso una escaneada de arriba abajo gritó; ¡estás buenísima!! Juan nos platicaba; déjame decirte que he cogido con más de cien mujeres pero ninguna es tan buena para coger como tú, estás buenísima que nalgas tan hermosas tienes, ¡qué panocha!! Muy apretada con perrito mordelón delicioso, Luis entró a los comentarios: desde la primera vez que cogí con Gaby corte a todas las amiguitas que tenía, ninguna coge ni la mitad de sabroso como lo hace Gaby, había que usar condón, siempre hay el chantaje de no me ha bajado la regla, con ella no hay ningún problema además que los tríos son maravillosos, estas chupando alcohol con el amigo que quieres, la esposa no jode nada pues también se toma sus tragos y luego cogemos en trío eres la mejor que me he cogido. Mi esposa sonrió con cara de traviesa. Juan se fue.

Nos vestimos pero la tanga de mi mujer nunca apareció, Luis me dio las llaves de su coche mañana paso por el auto.