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Debí echarme novia fuera del grupo 7

-Hola!!! Os apuntáis entonces? Harley me había escrito por Instagram, cosa que no hacía mucho. En Nochevieja nos caímos bien casi al instante. Los dos vivimos ese juego como algo que bueno, una vez dentro disfrutas, porque es travieso y…

CMoriarty24K vistas8.3· 41 votos
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-Hola!!! Os apuntáis entonces?

Harley me había escrito por Instagram, cosa que no hacía mucho. En Nochevieja nos caímos bien casi al instante. Los dos vivimos ese juego como algo que bueno, una vez dentro disfrutas, porque es travieso y divertido, pero ambos preferiríamos mantener con nuestras parejas una relación más convencional o cerrada. En su caso, encima, yo estaba convencido de que Zubi no la quería pero prefería estar con ella a estar soltero. Estas cosas, unidas a su cuerpo, pálido y delgado, su cara linda, con sus paletos separados, su timidez, etc. me transmitían una vulnerabilidad que me hacía sentir cariño hacia ella. Nada que ver con el amor que sentía hacia Adriana, que era vivo, pasional, muy sensual también… Hacía Harley sentía ganas de ser realmente su amigo y protegerla, solo que no se habían dado las circunstancias, nuestros círculos eran distintos, aunque a veces coincidiésemos, y además Adri sentía un afán competitivo contra ella. Desconozco por qué. Como decía, Harley me preguntaba algo, pero no tenía ni idea de a qué se refería.

-Vamos a ir mañana a un evento de estos que se hacen todos los años, sobre manga, anime, cosplays, videojuegos… me dijo Zubi que os iba a avisar, seguramente habrá escrito a tu novia. También vendrá Marina, creo.

-Ah pues todavía no me ha dicho nada. En cuanto sepa te lo digo:)

Empezaba a emparanoiarme con esto justo cuando Adri me mandó un audio en el que me lo comentaba. Respiré con alivio. El plan era ir por la tarde y luego cenar algo y beber en casa de uno de los amigos de Zubi. Lo del evento me apetecía, soy friki de varias cosas. Lo de la fiesta en casa de los amigos raros de Zubi… me apetecía menos, pero Adri se apunta a todo, así que iríamos al pack completo.

Durante la tarde fuimos conociendo a todos los amigos que tenían. Aparte de Marina, su primo Rockberto, Zubi y Harley, a quienes ya conocíamos, formaban su grupo otra chica, muy bajita y regordeta, de cara graciosa, sus brazos y piernas algo cortos recordaban ligeramente al cuerpo de una enana, pero sin serlo, llevaba el pelo teñido de rosa, con una melenita que le llevaba como a la mitad del cuello, se hacía llamar Sakura y nunca supe su verdadero nombre, bromeé con Adri que seguro que se llamaba María Mercedes o algo así, a ella le hizo mucha gracia. Sakura iba además con un cosplay de algún personaje que ni me sonaba, con un vestido rosa cuya falda se abría bastante y no llegaba a las rodillas, medias blancas y zapatos también rosas.

Lo demás eran todo chicos. Yuste, un chico muy bajito que trataba de compensarlo yendo mucho al gimnasio. Iba con una camiseta de tirantes negra, pantalones de tipo militar y con perilla de las de solo barbilla. Era majete pero un poco flipado. Estaba a líos con Sakura pero también le iban los chicos, era bi. Otro de los chicos era Máster, era el mayor de todos, estaba gordísimo, más que Alan y de estatura casi llegaba a la de Rockberto, le llamaban así por su edad y porque, además de ser una enciclopedia de frikadas, solía hacer de máster en las partidas de rol. Vestía con una sudadera negra de Capitán America y no llevaba nada de barba, pero tenía en la cara muchas marcas como de cicatrices de acné. Completaban la pandilla Harry, un chico bajito y delgado pero fofo, con gafas y pelo negro, un poco largo, echado por la cara. Era un poco bizco de un ojo y llevaba una camiseta de manga larga de Dragon Ball. Era muy tímido y acomplejado, pero sus amigos dejaban caer todo el rato que era un salido. Y, por último, un chico chino llamado Huang, al que todos llamaban Juan. Hablaba español casi a la perfección, con algún deje de vez en cuando. Era un chico normal, tirando a delgado, con el pelo un poco largo, como los artistas de K-Pop. Iba vestido bastante urbano, pasando un poco del rollo del evento.

Por su parte, Rockberto iba con sus pintas de metalero de siempre. Marina enseñando escote. Zubi iba con una sudadera del Zelda. Harley iba con un cosplay de Prunia, un personaje que yo conocía de los últimos Zelda, que le bastante caliente. Adri se había vestido de colegiala con ropa que tenía por casa, con una falda gris, camisa blanca y medias blancas hasta la rodilla. Yo iba con una camisa de cuadros y, debajo, una camiseta antigua de El Señor de los Anillos.

Estuvimos un par de horas por la feria, sacando fotos, comprando cosas, jugando a juegos que tenían por ahí, etc. A Harley le pidieron bastantes fotos, su cosplay gustó mucho. Cuando íbamos a ir ya para la casa de Máster, Marina nos dijo que ella a esa parte no iba, que tenía muchas ganas pero tenía un compromiso familiar a primera hora de la mañana. Los demás fuimos todos. En general, era gente bastante agradable. El que peor me caía era Máster, Adri y yo coincidimos en que parecía un poco altivo, pero con los demás hubo muy buena onda.

Ya en la casa, pedimos unas pizzas y empezamos a beber echando unas partidas a la consola. Después, propusieron jugar a “Verdad o reto”. Me daba un poco de miedo con tantos desconocidos, sobre todo tantos chicos, por lo que pudiera pasar. Pero todo el mundo estaba animado, incluso Harley. Así que bajé la guardia. Se generó mucho revuelo mientras se preparaba el juego, los chicos empezaron a ir de aquí para allá preparando la mesa, bebidas, las sillas en círculo, la botella que giraríamos, la música… Las reglas consistían en que se debía escoger verdad o reto, no se podía escoger verdad más de dos veces por cada reto, si no se quería responder la verdad, se debería aceptar un reto. En cuanto a los retos, se acordó que nada demasiado hardcore o que pudiera poner en peligro la integridad de las personas, y también que nada de sexo o sexo oral. Si no se quería cumplir el reto, el castigo sería quedar eliminado del juego por dos rondas. Para las chicas, no obstante, había una opción más, podían pasar de un reto o pregunta escogiendo beber un chupito especial, la receta era absolutamente secreta y ninguna podía decir qué era. Para ello habían puesto en un extremo del salón una bandeja con varios vasos de chupito, eran de diversos tipos, pero todos de cosas frikis, que impedían ver el interior: los había de Star Wars, de Harry Potter, de One Piece, de Marvel… la explicación era que, a más borrachas que estuvieran ellas, más divertido sería el juego.

Aunque me habría gustado sentarme al lado de Adri, por cómo se fue sentando la gente me fue imposible. La tenía casi enfrente. A un lado tenía a Yuste y al otro a Harry. Yo tenía a un lado a Máster y al otro a Zubi. Se giró la botella y señaló a Zubi y, empezábamos mal, a mi novia. Ella escogió verdad, así que Zubi disparó:

-¿De quién es la polla más grande que te has follado?

-WOW empiezas fuerte, tío -dijo Máster.

Yo sabía por qué había hecho esa pregunta. Y entonces me pregunté si sus amigos frikis habían oído algo del juego de Nochevieja. Sospechaba que sí, una cosa así se cuenta. Y entonces, ¿habrían visto también la foto de Adri?

-Bueno, pues ya que lo preguntas, es la tuya, Zubi -respondió mi novia, sin rodeos.

La gente se rió e hizo comentarios halagando a Zubi. Harley parecía algo molesta.

Se volvió a girar la botella y apuntó a Yuste y a Harry. Harry escogió verdad también y le preguntaron cuántas veces al día, de media, se hacía pajas. Él respondió que 3,5. Se fue girando la botella y todos escogieron verdad, con preguntas normalmente sexuales, aunque no todas. Máster sin embargo dijo que él se comprometía a escoger solo reto, que él había venido a jugar. Cuando finalmente le tocó, Rockberto le retó a quedarse sin camiseta ni sudadera una ronda entera. El objetivo era que le diese vergüenza por su gran sobrepeso, pero Máster cumplió sin inmutarse. Tenía una barriga inmensa y dos tetas que le colgaban sobre ella. En mi turno de verdad, quien me preguntó fue Sakura, que quiso saber si follaría con alguien más que mi novia de entre quienes estábamos hoy allí. No pedía más detalle, así que dije que sí. Adri frunció el ceño de broma.

En los siguientes giros, hubo quien empezó a escoger reto, entre ellos, mi chica. Harry la retó a levantarse la falda de espaldas y enseñarnos qué bragas llevaba. Adri lo hizo: llevaba uno de sus tanguitas, por lo que se le veía todo su enorme culo.

-Harry no pierde una oportunidad jajaja -comentó Yuste.

-Tenía toda la pinta de llevar tanga -respondió él, orgulloso.

En esta segunda ronda, a Harley le cayó una pregunta más atrevida: ¿a cuántos se había follado de cuantos estábamos en la mesa? Yo calculé que a tres seguro, por el día del juego. Ella respondió cinco. Vi que Zubi ponía cara rara. A Rockberto le preguntaron lo más bizarro que había hecho, sexualmente hablando, a lo que respondió: “Cabrones, ya lo sabéis todos, follar con mi prima”. Sakura escogió reto y le hicieron poner cara ahegao, cosa que ella hizo felizmente, levantando las dos manitas y haciendo una V con los dedos de ambas manos. La verdad es que, no siendo una chica que resulte demasiado atractiva, tras verla hacer eso empecé a verla más sexualmente.

Cuando llegó reto para Huang, le dijeron que tenía que lamer la mejilla de la chica que más cachondo le pusiera. Huang se levantó y dio un par de vueltas para despistar a las chicas, hasta que, finalmente, se acercó a Sakura, que empezó a reír nerviosa cuando Huang se acercó a su cara y le lamió la mejilla.

En otro de los retos, a Yuste, aprovechando que era bisexual, le hicieron dar un pico al chico que más mono le pareciese. Este llamó cabrón a Zubi, que fue quien se lo puso, se levantó y vino directo a darme un pico.

-Lo siento, Juan. Normalmente serías tú, pero Ángel me parece muy mono.

Todos rieron y mi chica vitoreó. Sabiendo cómo era, seguramente le había resultado excitante. Para mí, sin embargo, fue algo extraño, un poco desagradable no por el beso en sí, sino por el toquecito de saliva que dejó en mis labios. Bebí un trago de alcohol para quitármelo. El mismo reto le pusieron a Rober, que aseguró que él era cero homo, pero que, si le obligaban, escogía a Juan. Le dio un pico y los dos exageraron una cara de asco.

En las siguientes rondas, a Adri le tocó responder a la pregunta de cuál había sido la mayor guarrada que había hecho, en un sentido sexual. A lo que ella respondió “dejar que varios chicos se corrieran en mis bragas y dejármelas puestas”. La gente flipaba con mi chica, pero vi que muchos ya lo sabían. De hecho, Huang le dio una palmada en la espalda a Zubi, que se mantenía con cara de póker. Harley se le quedó mirando sin lograr desentrañar nada. Yo pregunté a Zubi si mandaba fotopollas a alguien de la mesa que no fuera su chica. Él me miró con furia contenida. Si pedía reto, la respuesta era implícita, pero respondiendo, se exponía totalmente. Vi que se lo estuvo pensando hasta que concluyó que no tenía escapatoria y respondió que sí.

-Claro es que con esa polla, siente que debe compartirla con toda la humanidad -bromeó Máster, que ya se había vuelto a poner la camiseta y la sudadera.

A Harley se le abrieron los ojos como platos. Zubi esquivaba su mirada. Yo estaba eufórico por haber podido hacer esa pregunta. Adri sonreía y, moviendo lo labios, me dijo que era malo.

Como el reto de lamer la mejilla de quien te pusiese más cachondo gustó bastante, se lo pusieron a varios. Le tocó a mi chica, que me lamió la mejilla a mí; le tocó a Harry que, sin levantarse siquiera, le dio un lametón de vaca a la mejilla de mi chica, que, aun con algo de asco, se rió; les tocó al Máster y a Rockberto, que lamieron cada uno una mejilla de Harley; le tocó a Sakura, que lamió la mejilla de Yuste y le tocó a Harley que, para sorpresa de todos, me lamió la mejilla a mí. Mentiría si dijera que no me gustó.

A Adriana no le pareció divertido. Zubi estaba que se lo llevaban los demonios. Había sido una venganza de Harley por su cabreo con él. Los chicos bromearon, gritando ¡DIVORCIO! y cosas así.

La siguiente vez que le tocó a Adriana, escogió verdad, y Máster le preguntó cuál era la edad del hombre más viejo que se hubiera follado. Me pareció una pregunta tonta, pero me quedé a cuadros cuando noté que me miraba insegura. Acabó escogiendo chupito especial. Era la primera en hacerlo. Se levantó, fue hasta la bandeja y cogió un vaso. Ya estaba pendiente de cuál sería el siguiente giro de la botella, cuando Adri preguntó “¿En serio?” todavía con el chupito en la mano. Le indicaron que tenía que respetar el secreto y que ya había escogido beber chupito, así que no había vuelta atrás. Ella, resignada, se lo bebió de un trago. Le dijeron, también, que ahora debía llevar el vaso a la cocina. Cuando volvió, me miró, como si quisiese contarme algo con los ojos, pero no la entendí. Deduje que habrían preparado alguna mezcla asquerosa con alcohol.

En un reto que me tocó, me hicieron masajear los hombros de Harry durante una ronda. Como me tenía que acercar a mi chica, aproveché a darle un pico. Mientras masajeaba a Harry, mi chica, de vez en cuando me acariciaba la espalda y el culo. Como tuve que estar un rato así, pude ver que Harry no dejaba de mirar por el rabillo del ojo las piernas de mi novia, sus muslos carnosos al aire y sus calcetines de colegiala.

Mientras tanto, hubo preguntas y retos. A Huang le preguntaron con cuántas chicas gordas había estado. Él respondió que con cuatro, y que no sabía qué les hacía gracia, ya que estaban de muerte. A Máster que cuánto llevaba sin follar, a lo que respondió que unos seis meses. A Sakura le hicieron escoger a un chico que oliese uno de sus zapatos, para lo que escogió a Huang (al cual pareció gustarle). A Zubi le preguntaron si había sido infiel a su novia sin que ella lo supiera, a lo que respondió que no. Yo pensé que debería definirse mejor qué era infidelidad. Y, cuando le tocó a Harley, que escogió reto, le hicieron dar un beso con lengua a mi novia. Harley debía sentir algo parecido a lo que sentía Adri hacia ella. Un rechazo en base a sus inseguridades, unido a la certeza de que a su novio le gustaba mucho mi chica. Así que escogió chupito especial. Se levantó y, al coger el vaso, también reaccionó con sorpresa:

-Ostras, chicos. No pensé que fuera esto.

Le respondieron que las reglas eran las reglas, que el chupito especial era voluntario pero que ahora ya la había escogido. Que, si no bebía, quedaría eliminada del juego totalmente y que, además, Adri ya lo había hecho. Harley no discutió más, se lo bebió de un trago y llevó el vaso a la cocina.

A la vez que jugábamos, bebíamos alcohol, por lo que poco a poco, unido a lo que ya llevábamos bebido antes del juego, fuimos notando mayor desinhibición. Todas las preguntas que se hacían ahora, tenían que ver con cosas sexuales. Por ejemplo, a Sakura le preguntaron si se follaría al padre de alguno de ellos. Yo pensé que escogería chupito especial, pero la tía se lanzó a responder: “Al de Rober. Siempre me han puesto cachonda los moteros.” Rockberto rió a carcajadas y le dijo que mejor que no se acercase mucho a él, que le quería mucho pero que era un golfo, y que si su madre se había divorciado de él, por algo sería.

El siguiente reto que le cayó a mi novia fue una guarrada máxima. Le dijeron que metiera la lengua en el ombligo del Máster. Mi novia puso una cara de infinito asco, pero, para mi sorpresa, aceptó eso en lugar del chupito especial. Se acercó a nosotros, ya que yo tenía al Máster a mi lado, y este echó la silla hacia atrás para que toda la mesa pudiera verlo. Adri se arrodilló entre sus obesas piernas y Máster se levantó la sudadera y la camiseta. Mi novia me miró un último momento con carilla de pena y procedió a sacar la lengua y a metérsela en el ombligo de su gorda panza. En cuanto metió la lengua, Máster se bajó la sudadera jugando a atrapar a mi chica.

- A esta chica me la llevo conmigo -bromeó. Al instante la volvió a subir y le dijo a mi chica que no pudo evitar gastar la broma.

Adri tenía cara de haber hecho algo que le resultaba desagradable, pero no se había enfadado.

Como decía, todas las preguntas eran ya de tipo sexual. Cayeron preguntas sobre porno (Harry confesó haberse pajeado viendo zoofilia), sobre masturbación con fotos de amigas, sobre personas del mismo sexo con las que se había hecho algo… A Sakura le preguntaron cuál era la cosa más humillante que había practicado follando con Yuste. Yuste la miró con una timidez que no me esperaba en él. Ella estuvo apunto de responder pero, haciéndole con las manos el símbolo del corazón a Yuste, se decantó por el chupito. Era la chica que faltaba por probarlo. Mientras los chicos especulaban con qué podía ser, sugiriendo un cinturón polla o algo escatologico, Sakura se acercó a los chupitos, y cuando cogió un vaso, se empezó a partir de risa, nos dijo que a nuestra salud, y se lo bebió de un trago.

Siguió entonces una buena tanda de retos. Retos que, cada vez, eran más fuertes. A Harry le dijeron que tendría que estar una ronda lamiendo un pie a la chica que escogiese. Escogió a mi novia, claro. Ella se tuvo que quitar una de sus medias y Harry se pudo poner las botas. Mi chica reía con las cosquillas. A Rockberto le tocó lamer uno de los pezones de Máster, que nuevamente se quitó la camiseta. Eso conllevó una sucesión de retos por el estilo. Cuando retaron a Yuste a meter la lengua en el ombligo de Máster, este prefirió el castigo de no jugar por una ronda. A Harley la retaron a lamer el otro pezón de Máster, cosa a la que accedió. Cuando a Sakura le dijeron que tenía que lamer el pie de alguno de los chicos, con cara de asco dijo que prefería chupito. Tras beberlo, rebañó con un dedo el vaso y se lo llevó a la boca, exagerando mucho sus movimientos, sabiéndose observada. Sacó la lengua y exclamó:

-Ale, ¡no he dejado ni una gota! Por cierto, tendréis que recargar, chicos.

Los chicos rieron a carcajadas.

Llevados por la bebida, acordamos entre todos que a partir de ahora solo retos, ya que las preguntas divertidas se nos empezaban a acabar o empezaban a ser repetitivas. A todo esto, cuando acabó el reto de lamer el pie de Adriana, Harry dijo que se iba al baño.

A mí me retaron a lamer la axila de una chica que no fuese mi novia. Por evitar que Adri se molestase, escogí a Sakura, a la cual todavía no tenía cruzada. Me desagradó más el saborcillo a desodorante de lo que me habría disgustado el sabor a sudor, pero no me dio asco. Ella me miró fijamente mientras lo hacía, con sus ojos brillantes y su rostro redondeado y algo aniñado. Cuando acabé, me ronroneó, divertida “gracias, amor”. Harry, mientras tanto, había vuelto del baño y dejado un vaso de chupito en la bandeja.

A Rober le retaron también a lamer el pie de una chica. Escogió a Harley, que se tuvo que quitar las medias rojas de su cosplay de Prunia. En el siguiente turno de Adri, la retaron, como a mí, a lamer la axila de un chico que no fuese su novio. Asqueada, escogió chupito. Vi que se bebía el chupito de un trago.

-¿Tú no rebañas, Adri? -preguntó Rockberto.

Mi chica, entonces, puso los ojos en blanco y mueca de fastidio, pero rebañó el vaso y se chupó el dedo. Los chicos la vitorearon, junto con Sakura.

En mi siguiente reto, me hicieron tragarme el escupitajo de las tres chicas. Yo acepté. Ni me daba asco ni estaba dispuesto a ausentarme una ronda. Adri fulminó con su mirada a Harley cuando me escupió en la boca. Cuando le tocó a ella, recogió toda la saliva que pudo y me la echó lentamente en mi boca con mirada seductora, mientras yo apoyaba mis manos en su culo. Me gustó hacer esa guarrada.

Al Máster le retaron a lamer las dos axilas de Adriana. Él se levantó encantado y pegó varios lametones a los sobacos de mi chica, que se reía con las cosquillas.

- Mmmm, está deliciosa esta mujer -

dijo cuando acabó.

A Yuste, que había vuelto hacía tiempo de su penitencia, le retaron a estar una ronda con el tanga de mi novia en la boca. Lo que significaba, además, que entonces mi chica iría en falda sin nada debajo. Yo dije que en esos retos había casi más consecuencias para la colaboradora que para el retado, lo cual no me parecía justo. Pero la mayoría dijo que aguantar una ronda entera con un trozo de tela en la boca, era claramente más desafiante que estar sin braguitas. Adri dijo que no pasaba nada, que aceptaba. Mi chica se puso un poco colorada pero se bajó el tanga y se lo entregó a Yuste, que lo olió un momentito, le dijo a Adri que olía como una reina, y se lo metió en la boca, haciendo movimientos exagerados con la mandíbula como si estuviera rumiándolo.

En el siguiente reto de Huang, le tocó algo muy similar, pero con las braguitas de Sakura, que se tuvo que quitar también sus medias. Las bragas eran unas bragas típicas, con dibujitos monos y lacitos. Huang las olió, imitando a Yuste, con cara de vicio, y se las metió en la boca. Cuando me tocó a mí, me retaron a tener en la boca las braguitas de Harley. A mi novia le brillaron los ojos de rabia. Las braguitas de Harley eran de encaje. Por miedo a cabrear a mi chica, no las olí, aunque me sentí tentado, y me las metí directamente en la boca. Realmente lo predominante era la sensación desagradable de tener tela en la boca, solo noté muy sutilmente el saborcillo salado del sudor y algo un poco más espeso, que me imaginé que podía ser un poco de fluidos. Ahora, las tres chicas iban sin medias y sin bragas. Cuando, después de unos minutos llegó el momento de sacarnos las bragas de la boca, Yuste, que se sentaba al lado de mi chica, le dijo que tenían mucho sabor a mujer y que lo peor fue cuando se le acabó ese sabor y solo sabían a tela. Adri se sintió halagada y excitada por el comentario, le respondió “qué tonto, ¿como un chicle?” a lo que Yuste, riendo, le dijo que ojalá los fabricasen de ese sabor. Adri se quedó colorada. A todas las chicas les pareció asqueroso ponerse otra vez las braguitas mojadas de babas, así que Sakura decidió hablar por todas y dijo que cada uno podíamos quedarnos las braguitas que nos habían tocado. Cada Chico se guardó las suyas en el bolsillo. Me gustaba quedarme las bragas que habían estado todo el día cubriendo el coñito y el culo de Harley, pero no sabía cómo reaccionaría mi novia ante la idea de que me las quedase por morbo.

El siguiente reto fue para Huang. Aquí, Máster se puso imaginativo. Le retó, si a las chicas les parecía bien, a que tendría que averiguar, palpando con los ojos tapados, de qué chica era cada culo. Si no lo averiguaba, tendría que quitarse el pantalón y el calzoncillo y seguir jugando con la polla al aire. Riendo, ellas aceptaron, y, por supuesto, Huang también. Harley estaba algo más desinhibida en este juego, en comparación con Nochevieja. Lo que yo no sabría adivinar es si era porque había ido acumulando rencor hacia Zubi o si era porque ya nos conocía a todos.

Las chicas se colocaron de pie, en hilera, mirando hacia nosotros, “que si no, nos vais a ver los culos y se os van a salir los ojos, a unos pajeros como vosotros” dijo mi chica. Vendaron bien los ojos a Huang y Máster le dirigió hacia la primera, que fue Sakura. Enfrente de ella y alargando las manos hasta su trasero, metió las manos bajo la faldita rosa y empezó a tocarle el culo. Sakura contenía la risa.

-Vale, me hago una idea, acercadme a la siguiente -dijo Juan.

La siguiente era Harley. Cuando dejó de tapar a Sakura, vimos que estaba colorada y sonriente. Tras palpar el culito de Harley, con el cual no tendría ninguna duda, Máster lo acercó a mi novia. Harley también se quedó roja como un tomate.

Cuando empezó a palpar las carnosas nalgas de mi chica, sentí mis ya familiares celos. Y eso que era de lo más light de lo que había pasado en los últimos tiempos. Con ella, parecía que se tomaba más tiempo.

-Joder, es que tengo dudas con dos -dijo- ¿puedo volver a tocar a la primera?

-No, no, te dejamos tocar un poco más este culo y te la tienes que jugar -le dijo Máster. “Este culo”, a eso acababa de reducir ese imbécil a mi novia.

Tras palparle el culo otro rato, dijo que ya lo tenía. Adivinó el de Harley sin problema pero falló con los de Sakura y Adri. Como había fallado, tuvo que quitarse el pantalón y el calzoncillo y quedarse con la polla al aire, cosa que hizo así como estaba, de pie y con las chicas delante. Al verle, ellas se partieron de la risa y le dijeron que tendría que ser de piedra para que no le pasase. Imagino que tenía una erección de campeonato.

-Que además eres un listillo, casi me metes el dedo en el culo, cabrón -dijo Adri riendo.

Vi que los chicos se miraban, cómplices, envidiosos. Seguramente se acababan de imaginar sus dedos explorando los orificios de mi chica. Las chicas volvieron a sentarse pero Juan dijo que iba al baño.

El siguiente reto le tocó a Máster, pero Sakura, que era quien se lo tenía que poner, tuvo una idea.

-A ver, propongo que giremos otra vez la botella para seleccionar a otros dos chicos. El reto consiste en que las chicas nos tenemos que sentar en vuestro regazo durante 5 minutos. Si al levantarnos, tenéis una erección, os quedáis como Juan, desnudos de cintura para abajo.

Justo en ese momento, apareció Huang por la puerta, dejando un vaso de chupito en la bandeja y volviendo a la mesa. La erección se le había bajado. A todos nos pareció travieso y divertido el reto de Sakura, así que se giró la botella hasta seleccionar dos chicos más, que fuimos Yuste y yo. Se escribieron nuestros nombres en tres papelitos que tuvieron que escoger al azar ellas, de modo que el reparto fue: Harley con Yuste, Sakura conmigo y Adri con Máster. Habría deseado tener a Adri conmigo, pero no sabía quién prefería si no era yo. Me daba asco que fuera con Máster, no por gordo, sino por lo inquietante que era y lo cerdo que parecía. Yuste, en cambio, era más majo a medida que nos iba conociendo, aunque le consideraba algo guapete y estaba en muy buena forma, lo cual me habría generado más inseguridad. No había opción buena.

Las chicas se nos acercaron. Adri me acarició la mano cuando se acercó a Máster, que se sentaba a mi lado. Sakura añadió que cada chica podía ponerse de frente o de espaldas, lo que considerase más oportuno para ganar. Harley y Adri se sentaron de espaldas. Sakura se me puso de frente.

-Ah y tampoco vale que os frotéis, no seáis putas -añadió, riendo.

Y entonces desplegó sus artes seductoras. Clavó sus ojos brillantes sobre los míos, sonriendo tímidamente, sus brazos sobre mis hombros. Se movió solo un momento para asegurarse de que su coño quedaba sobre mi paquete. Este movimiento lo hizo cerrando sus ojitos con placer. Por el rabillo del ojo, vi que Máster había posado sus manos sobre los muslos desnudos de mi chica. También me pareció que, muy suavemente para que no la llamasen tramposa, Adri movía su pandero sobre el regazo del gordo.

Sakura buscó mis ojos y me dijo que era muy mono, que si ella no estuviera liada con Yuste y yo con Adri… noté que mi novia giró la cara, hacia Sakura, con mosqueo. Sakura siguió con lo suyo. Me puso cara ahegao, dejando que un poco de sus babas se le cayeran sobre el vestido. Vi entonces que Adri se se levantaba y se sentaba otra vez encima de Máster, pero de frente. Ya no quedaba mucho tiempo. Para asegurarse de que me ponía duro, Sakura acercó su cara a la mía, sin llegar a tocar. Abrió sus labios, se los lamió y se acercó a mi oreja, donde se puso a gemir. Yo a esas alturas ya tenía la polla a reventar. Justo antes de que se acabase el tiempo, aprovechando que Sakura estaba en mi oído, miré hacia Adri y Máster y, golpe en mis tripas, vi que ella había levantado ligeramente su falda por delante, de forma que Máster podía verle el coñito. Se acabó el tiempo y las chicas se levantaron. Los chicos nos pusimos de pie para que se pudiese comprobar si habían ellas habían ganado, pero con los pantalones puestos no era fácil.

-Pues tendréis que bajárnoslos para que se sepa -dijo Máster.

-¿Y no podéis vosotros solos? -respondió Adri.

-Máster no me extrañaría que ni pudiese -dijo Zubi, riéndose de su amigo- pero no es la cuestión. La cuestión es que sois las interesadas en saber si habéis ganado.

Con eso, quedó todo dicho. Cada chica se puso delante de su chico y le bajó los pantalones hasta los tobillos. Cuando asomó mi polla erecta, Sakura me miró a los ojos desde abajo, antes de ponerse de pie, con cara de golfa. A nuestro lado, Adri sonreía orgullosa, mirando la polla de Máster. No debió ser fácil para ella notarlo, con tanta barriga. Yuste, al otro lado de la mesa, también la tenía dura.

-Habéis hecho alguna trampa, que yo lo he visto todo -dijo Harry.

-Oye, hemos cumplido con las normas y hemos ganado -se defendió Sakura.

-Habéis usado los vacíos legales -siguió Harry-. Harley se levantó la falda justo antes de sentarse, así que Yuste tuvo su culo completamente desnudo encima, no me extrañaría que le hubiese mojado los pantalones. Adriana dejó que Máster le tocase las piernas, y luego, cuando se puso de frente, estoy seguro de que le estuvo enseñando el coño. Y Sakura, tú no dejaste de zorrear.

Sakura se desternilló de la risa:

-¿Tías pero cómo sois tan zorras? Yo pensé que sería la que más lejos llegaría.

Adri me miraba como un perrillo al que pillan haciendo algo mal. Esperaba que no me hubiese enfadado demasiado. Hizo un gesto de disgusto señalando a Máster con las cejas, como diciéndome “es un orco, no lo hice porque me gustase”. Yo suspiré y negué con la cabeza, pero después le sonreí, disculpándola, y le dije que la quería.

El siguiente reto fue para Rober, y se lo ponía Zubi. Consistía en estar un tiempo haciendo de sujetador humano a una de las chicas, lo cual no se determinó al azar, sino que Zubi escogió a mi novia. Si en algún momento levantaba una mano, para rascarse o lo que fuera, y se le veía una teta a Adri, Rober sería expulsado durante un tiempo. Y ya que empezábamos a estar sin pantalones, le retó, sin recompensa alguna, a cumplir su reto desnudo de cintura para abajo. Nuevamente me parecía un reto más dirigido a la chica que al chico, una excusa para seguir haciendo cosas sexuales, pero a mi novia le pareció divertido y todos los demás estaban conformes. Rockberto se quitó pantalones y canzoncillos y se acercó a mi novia con su polla zarandeándose libremente. Vi que ella no pudo evitar mirar. Se colocó detrás de ella y esperó.

-¿Qué haces que no me cubres las tetas? -le preguntó ella.

-¿Qué? Estaba esperando a que las sacases -respondió él, confuso.

-No, no. El reto va de que no me vean las tetas porque tú haces de sujetador. Venga, empieza -le apremió con desparpajo mi chica.

Rockberto se inclinó ligeramente y colocó sus manos sobre los pechos de mi chica, por encima de la ropa. Ella empezó a desabotonarse la camisa hasta dejarla abierta, mostrando su sujetador. Después, Rober metió las manos dentro del sujetador y tuvo contacto directo con carne. Ella se sacó el sujetador sin quitarse la camisa, en todo momento protegida de la vista por las manazas de Rober.

El mismo reto impusieron a los siguientes chicos que salieron: Máster, con Harley, y Huang con Sakura. Las chicas hicieron igual que Adri, solo que Harley se tuvo que bajar por completo la parte superior de su conjunto para poder quedar con sus tetitas al aire. Noté que, a pesar de ser su amigo de hacía tiempo, Máster no mantenía las manos tan quietas como los otros chicos, sino que palpaba. Harley parecía tan enfadada con Zubi, que ni protestó.

-Oye Rober, ¿me lo parece a mí o me estás clavando algo en la nuca? -dijo de pronto, divertida, mi chica.

-Perdona, Adri. No puedo controlarlo, si la subo así… -y se llevó una mano a la polla para colocarla de manera que no se le clavase a mi chica.

Con el gesto de Rober, una teta de mi chica quedó al aire. Los chicos montaron jaleo, aplaudieron la visión de la teta de Adri, y dijeron que Rober había perdido.

-Joder, mierda, soy gilipollas. Lo siento Adri.

- No pasa nada, tonto, no lo hice a propósito. No pensé que quitarías la mano -dijo ella, sonriente, abrochándose de nuevo su camisa, pero ahora sin ponerse el sujetador. Los pezones se marcaban a través de la tela blanca.

Máster y Huang no fallaron, así que, cuando corrió el tiempo que habíamos dado, las chicas se cubrieron y ellos quitaron las manos. Máster, con ridícula polla erecta, dijo que iba un momento al baño y los demás seguimos jugando. Le tocó a Harry, a quien Harley retó a lamer el pie de un chico. Harry, enfurruñado por el reto, dijo que ni de coña, y se tuvo que ir castigado a una habitación hasta que se le llamase. Rober apareció un momento por el salón a dejar un vaso de chupito y volvió a su castigo. A Harley le tocó lamer una axila de Sakura y accedió. Tras ella, le tocó a mi chica, a quien retaron a oler durante un minuto los huevos de Zubi. Ella de primeras puso cara de asco, después buscó mi mirada y vio que mi expresión era de profundo rechazo, así que acabó escogiendo bebida. Ya estaba a la altura de las bandejas cuando vimos que Adri miraba hacia el pasillo. Volvía Máster del baño, con un vaso de chupito en la mano, anunciando que había recargado uno ante la falta de existencias. Zubi le dijo a mi novia, con cara de diablillo, que entonces bebiese ese, que, como estaba recién echado, así no perdía propiedades. Adri extendió la mano y cogió el vaso de la mano de Máster, que se quedó mirándola. Me fijé en que había perdido la erección meando.

Adri le dio un par de vueltas al vaso y comentó que esta vez lo habían cargado mucho. Aún así, echó la cabeza hacia atrás y se lo bebió de un trago. Al acabar no puso mueca de ningún tipo, pero Máster acercó su cara a la de Adri, como escrudiñándola, y le acercó uno de sus sebosos dedos a una comisura de la boca

-Te quedó fuera un poco -le dijo, y arrastró su dedo por la comisura hasta el interior de la boca de Adri. Ella se apartó frunciendo el ceño pero para cuando reaccionó, Máster ya había conseguido meterle parte del dedo en la boca. Me pareció muy raro y muy creepy.

-Eres un puto cerdo -dijo ella molesta, y volvió a la mesa. Máster le miró fijamente el culo mordiéndose el labio inferior con deseo. Le odié infinitamente. El cabrón se sentaba a mi lado, encima.

Adri volvió a establecer conmigo contacto visual. Me quería decir algo pero no podía. Le pregunté en voz alta:

-¿Qué ocurre, amor?

-Oye, recordad que la bebida es secreta y no se puede decir nada de ello -cortó Máster, que echando una mirada a mi chica, se dio un pequeño tirón en la polla flácida.

-Bueno, pues nada, aunque creo que aquí la mayoría ya sabéis el secreto, no sé a qué viene esa tontería de norma -repliqué yo.

-No me discutas, Ángel, las normas se respetan, punto -me contestó. Ni siquiera lo hizo enfadado, lo hizo como acostumbrado a usar la autoridad.

-En las partidas de rol es igual, Ángel, por eso es tan buen Máster -me dijo Sakura, tratando de dar contexto a una situación que se me estaba haciendo incómoda.

Lo llevaba claro el fracasado este de treintaypico si creía que yo en algún momento aceptaría autoridad alguna por su parte. Pero sobre la regla del puto secreto, no pude hacer nada.

Creo que a Adri no le gustó nada cómo me habló Máster, por lo que, para mi sorpresa intervino diciendo algo que pocas veces decía:

-Chicos, últimas rondas ya. Ha sido divertido pero ya nos empezamos a quedar sin ideas. Y además me está entrando el sueño. No sé a vosotros.

Los chicos pusieron caras largas y Máster intervino:

-Perdona por lo de antes, Adri, vosotros dos no me conocéis tanto como estos y no me tenéis cogido el punto. Creo que entre el alcohol y lo guapa que eres, yo que no tengo nada de éxito con las mujeres, no he sabido ver el límite. Perdóname si puedes y tratemos de pasar un rato divertido hasta que te estés muriendo de sueño y quieras, sí que sí, finalizar el juego.

Adri aceptó las disculpas. Había ayudado que él alimentase su vanidad y se pusiese por debajo de ella.

-¿Pero lo estáis pasando bien? Como sois nuevos en este grupo me da miedo que no hayas sentido integrados -preguntó Yuste, posando una mano en el hombro de Adri. El chico hacía horas que había dejado de mostrarse chulito y ahora me caía muy bien.

-Sí, sí. A mí estos juegos me gustan un rato. Unos retos más que otros, bueno, eso sí es verdad. Pero en algún momento habrá que acabar, ¿no? No vamos a acabar follando unos con otros -dijo mi chica.

-¿Ah, no? -preguntó Rockberto- a mí me habéis engañado entonces JAJAJAJA.

-Ríete, pero más de uno seguro que venía con eso en mente -dijo Harley.

-Y al menos una, también -bromeó Sakura, que a lo largo de la noche se mostró como el estereotipo de friki salidísima a base de ver hentai y cosas de esas. Aunque no me la imaginaba aceptando follar con Máster, por ejemplo, francamente.

-Yo estoy con las chicas. Y Yuste, no te ralles, habéis sido todos muy majos -participé yo.

-Pues a mí se me ocurre un giro al juego para las últimas rondas -dijo Huang- ¿qué os parece si vamos chicos contra chicas? Ponemos cada sexo retos grupales, que casi venimos haciéndolo todo este rato. Quedan cuatro vasos de chupito para las primeras penitencias de ellas, después, podemos pensar entre todos castigos. Y las chicas pueden empezar directamente con castigos cuando alguno pierda o se acobarde.

Harry volvió de su penitencia completamente desnudo, provocando carcajadas de las chicas.

-He oído que el juego entra en una nueva fase, así que yo también, como los villanos de Dragon Ball -dijo, provocando la risa de todo el mundo.

Se acordó que empezasen las chicas poniendo reto. Se reunieron a cuchichear y al poco tenían una idea: escoger al azar, jugando entre nosotros a piedra papel y tijera a tres chicos. Después, con los ojos tapados, sentados y con las manos a la espalda, cada chica se morrearía con uno, no sería a la vez, por lo que alguna chica podría repetir, o no. Los chicos tendrían que adivinar qué chica le besó. Quien fallase, se quedaría completamente desnudo, excepto Harry, si salía seleccionado, que quedaría libre de penitencia.

Jugamos y ganaron Máster, Zubi y Huang. Las chicas volvieron a reunirse y, entre risas, decidieron cómo lo harían. Para mi desgracia, la gran idea consistió en que Adri sería la que se morrearía con los tres. Supongo que vieron más opciones de que más chicos perdiesen.

Mi chica se acercó a Máster y empezó a comerle la boca. Él enseguida metió su lenguaza en su boca, aprovechando cada ocasión que le brindaba la vida para disfrutar del sabor de una mujer. Al poco, Adri se apartó y, caminando por la sala para despistar, se acercó a Zubi, que fue algo más correcto con su beso. Ambas lenguas se buscaban pero había más juego. Besaba mejor, menos desesperado. Tras él, llegó Huang, que se mostró más tímido, siendo mi chica quien tenía la iniciativa. Las chicas se taparon las bocas, para evitar que pudiesen deducir algo del enrojecimiento de sus labios. Máster dijo que le había besado Sakura, Zubi que Adri, y Huang que Harley. Alegres, las chicas les informaron de que todos los besos los había dado Adri, así que perdían tanto Máster como Juan. A Máster le brillaron los ojos de lujuria cuando se enteró. Sin ninguna vergüenza, se quitó sudadera y camiseta y se quedó en pelotas con enorme y horrible cuerpo. Juan tenía un cuerpo normalito tirando a algo fofo, dentro de su complexión delgada.

Para el turno de las chicas, se me ocurrió que bailasen twerk y que bebiese chupito la que perdiese. Sabía que mi novia no sería la perdedora. Las chicas pusieron sus culos en pompa y comenzaron a hacerlos botar. Con la faldita que llevaba, Adri era a la que más se le veía todo.

Tal y como predije, a la hora de votar, mi chica fue la ganadora según todos. Sobre la segunda posición, hubo más dudas. Pero el mayor volumen de trasero de Sakura le dio ventaja sobre Harley. Así que le tocó a Harley beberse el chupito secreto. Lo bebió de un trago, con decisión.

Cuando volvió a tocarles a ellas, decidieron retorcer su reto anterior. Los tres chicos perdedores se sentarían con los ojos tapados y, los chicos que ellas indicasen, acercarían sus pollas desnudas a esos chicos, que, palpándolas, tendrían que averiguar a quién pertenecían. Los perdedores, recostados sobre los regazos de las chicas, recibirían diez azotes en el culo, como niños pequeños. Y cómo no, yo fui uno de los que perdió. También perdieron Harry y Juan.

Con los ojos tapados, alcé mi mano cuando me lo indicaron y toqué unos huevos, llevé mi mano hacia la polla y enseguida supe quién era. Era el gran gusano de Zubi, no podía haber otro con esa herramienta en el grupo. En cuanto me cercioré, bajé la mano y dije que no necesitaba seguir. Pensé, mientras les tocaba al resto de chicos, quién habría tenido la idea. ¿Habría sido una idea perversa de mi chica? Cuando todos acabaron, yo dije mi respuesta y me dijeron, muy alegres, que había acertado. Juan también acertó, había tocado la polla de Máster, era fácil averiguarlo en cuanto tocases más barriga que polla. Harry, en cambio, perdió. No adivinó la polla de Rockberto. Decidieron que le castigaría Harley, que estaba muy entusiasmada con la idea. Con ese conjunto de Prunia, con sus gafitas, parecía una profesora exigente. Harry se tumbó boca abajo sobre sus piernas y ella le propinó los diez azotes, ante los alaridos exagerados de él. Los demás nos meábamos de risa.

Después, retamos a las chicas, por idea iracunda de Harry, a que hiciesen una carrera a cuatro patas y, como el reto era sencillo, las dos que perdiesen, beberían. Desde nuestra posición, tuvimos una vista privilegiada de los tres culos, siendo, para variar, el de mi chica el que mejor se veía. Como la buena potra que era mi Adri, nuevamente las ganó, por lo que les tocó a Sakura y a Harley beberse los chupitos. Ya solo quedaba uno.

El siguiente que tramaron las chicas sabíamos que iba a ser fuerte, ya que ellas mismas estaban nerviosas con su ocurrencia. Cuando gritasen tiempo, los chicos tendríamos que ir detrás de ellas y ganarían los tres que consiguiesen meter un dedo en el coño a alguna de las chicas. La que ya hubiera sido “penetrada” no podía volver a serlo por otro. Los perdedores, harían de asiento para las chicas por una ronda. El cuarto perdedor, lo sería del chico que ganase primero. El juego era una pasada. No entendía que las chicas se hubiesen autoimpuesto algo así. Tenían que estar bastante borrachas y cachondas

Gritaron tiempo y empezamos a correr tras ellas. Apenas habíamos empezado cuando escuchamos a Sakura chillar y vimos que Rober la había levantado y se la había puesto sobre su hombro, metiendo sin problema un dedo en su coño expuesto. La imagen era impresionante. Rober se la bajó del hombro, ella roja como un tomate y riendo, mientras los demás perseguíamos a las chicas que quedaban.Yo me centré en mi novia. Yuste y Harry iban a por mi chica también. Zubi iba a por Harley, así como Máster y, tras no poder con Sakura, Huang. Yuste hizo la zancadilla a Harry para ponerse por delante de él. Aprovechando ese forcejeo, me acerqué a mi chica, que empezó a aminorar el paso sutilmente para que fuese yo quien la pillase, cuando, de repente, apareció Zubi, que viendo difícil alcanzar a su novia, había cambiado de objetivo. Adri se dio de bruces contra él por ir mirando hacia atrás, Zubi la abrazó, llevó una mano a su culo para bloquearme y le metió un dedo en el coño desde atrás. Mi novia pasó en pocos segundos por varias expresiones: primero auténtica sorpresa por chocar con alguien, después, fastidió al ver que no sería yo, y, cuando ya tuvo el dedo de Zubi dentro, cerró por un segundo los ojos, en una mueca de placer, hasta que volvió a ser consciente y los abrió, separando a Zubi, que sacó su mano de su culo y pude comprobar que había metido dos de sus largos dedos. Zubi, mirándonos a mi chica y a mí, se lamió con cara de cerdo los dedos. Mientras tanto, Huang había adelantado a Máster y había conseguido arrinconar a Harley contra una mesa, metiéndole un dedo con ella ya rendida y con las piernas ligeramente abiertas.

-Ya lo puedes sacar, cabrón -le dijo Máster, mosqueado por haber perdido.

Parecía que Huang y Harley se habían quedado como detenidos en el tiempo por unos segundos, mirándose fijamente. Tras decir eso Máster, volvieron en sí y se separaron. Zubi puso una mueca extraña, de dolor y pena. Yo creo que sospechaba que, tras esa noche haberse descubierto lo de las fotopollas, había perdido a Harley para siempre.

Harley rápidamente me escogió a mí como asiento. Pesaba poquito y me gustaba sentir su culo desnudo sobre mi espalda. Mi chica, entonces, escogió a Máster, diciendo que era casi como sentarse sobre un sofá. Sakura escogió a Yuste, ya que tenían algo. Así que le tocó a Harry sufrir el peso de Rockberto.

El siguiente reto a las chicas casi vino impuesto por la posición en la que estábamos. Las retaron a masturbarse delante de los ganadores del juego anterior, así como estaban, sobre sus sillones humanos. Y tenía que verse, no valía ocultarlo todo bajo la falda.

- ¿Durante cuánto tiempo? -preguntó Harley.

- Tu cuerpo dirá -dijo Rober riendo- las chicas que se corran, se libran del último chupito.

Así que tenían que masturbarse hasta alcanzar el orgasmo. Dada mi posición, podía ver a Sakura sentada sobre Yuste, del cual veía el culo y los huevos desde atrás, a cuatro patas como yo. Idénticas vistas tendrían Máster y mi chica de mí. Noté que Sakura movía su vestido para que no interfiriese en la visión de los chicos de enfrente y que empezaba a moverse sobre mí. A su vez, Sakura se había remangado la falda y se estaba frotando el coño con los ojitos cerrados. Yo, solo de ver a Sakura y sentir el culo desnudo de Harley meciéndose sobre mí mientras se tocaba, ya estaba empalmado.

- Eso es, acariciad esos coñitos para nosotros. Qué rico -era la voz de Zubi, que se estaba bajando los pantalones y los calzoncillos y ahora acariciaba su polla erecta mirándolas.

- Joder, qué buenas que están, macho -habló Harry, con la cabeza girada hacia la acción, desde su posición de incómodo asiento de Rober, que, inclinado hacia adelante, trataba de aligerar su propio peso por el bien de su amigo, mientras se acariciaba la polla mirando a las chicas, igual que Zubi y que Huang.

- ¿Qué, Adri, te gusta lo que ves? -le dijo Zubi a mi novia.

Ella, por respuesta, soltó un gemido. Los ojos de mi novia debían estar fijos en el gran gusano blanco de Zubi.

-Lo estáis haciendo genial, chicas, qué pasada teneros así. Abríos el coño para que lo veamos bien, porfa -pidió, educadamente, Huang.

- Como en tu país los censuran, quieres comprobar cómo son en realidad, ¿eh? -dijo riéndose Rockberto, lo que provocó nuestras risas.

Vi que Sakura dejaba de frotarse y echaba la pelvis hacia adelante, para que le viesen bien el coñito abierto. Qué putada estar aquí. Noté que Harley hacía lo mismo sobre mí. Los chicos miraban casi babeando. Zubi no pudo contenerse y se acercó a nosotros para ver a las chicas de cerca. Primero se acercó a Harley y a mí, pero Harley le dijo que la dejase en paz y que estaba tapando las vistas a los otros chicos, así que se acercó a Sakura. Ahora podía verle mejor, sin dejar de pajearse, se había inclinado ligeramente hacia adelante para inspeccionar más de cerca el coñito abierto de Sakura. En erección era impresionante el bicho que tenía. Ella se reía, tímida, hasta que, para evitar la incomodidad, cerró los ojos y volvió a masturbarse. Zubi entonces volvió a pasar por delante de nosotros para acercarse a Adri.

- Joder, chica, y sabe tan rico como parece. A ver, métete dos dedos -se atrevía a darle indicaciones. Escuchaba la respiración fuerte de mi novia.

- Eso es. Lámetelos. Mmmm… ¿a qué sabes muy rico?

- Uff… sí, tío -escuché decir a mi chica.

- Hazlo otra vez y dáselos a probar a Máster, que el pobre está debajo de tu hermoso culo sin poder ver nada.

Se hizo el silencio, salvo por la respiración agitada de las chicas.

- Madre mía, Adriana, si cuando digo que estás para comerte… -era la voz de Máster.

Mi chica había obedecido a Zubi y se había metido los dedos en el coño para dárselos a probar al hombre obeso sobre el que estaba sentada.

- Si estás deseando correrte, no te reprimas. Mira cómo nos tienes. ¿No te ayudaría tocarte también las tetas?

Mi chica volvió a responder con un gemido.

- Yo te ayudo -volvió a hablar Zubi-. Así, con la camisa abierta. Estrújate las tetas y córrete para nosotros, Adri.

Y al poco escuché a mi chica gemir descontroladamente. Zubi no había vuelto a su sitio, sino que se había quedado a su lado, pajeándose mientras ella se corría. Cuando hubo acabado, Zubi volvió con los demás.

- Creí que ibas a hacer que te la chupara, cabrón -le dijo Rober.

- Yo también, con lo cachonda que estaba, lo habría hecho, os lo digo yo -dijo Harry desde su humillante posición debajo de Rockberto.

A mí me llevaban los demonios oyéndoles hablar de mi novia. Y lo peor es que estaba convencido de que tenían razón. Toda esa situación también debió disgustar a Harley, que estaba estancada en su masturbación. Sakura, en cambio, pronto alcanzó su orgasmo. Se veía guapísima corriéndose. Con sus convulsiones, por poco se escurre hacia adelante. El reto había terminado, Harley debía beberse el último chupito y los chicos pudimos volver a nuestras posiciones. Zubi mantenía una erección descomunal. Yo también estaba excitado a mi pesar. También Yuste y Harry. El resto de chicos, sorprendentemente, en cuanto dejaba de haber estímulo, entraban en reposo. Las chicas estaban todas de pie y se podía apreciar en el brillo de sus rostros cuáles se habían corrido. Harley se había bebido el chupito especial y Adri se había abotonado de nuevo la camisa.

- Bueno, pues el juego se ha terminado, ¿no? -dije yo, convencido de que con las corridas de las chicas, el juego ya había alcanzado su colofón.

- Síii, ha estado divertido, chicos. Muy intenso jajaja -respondió mi novia.

- A ver, no sé, pero en este último juego ha habido un poco de trampa. Zubi ha ayudado a Adri a ganar claramente -se metió Harry.

- Pero si ha estado dándole órdenes -dije yo.

- Sí, pero órdenes que la pusieron más cerda. Tú no lo viste, pero los demás veíamos su cara -me respondió el hijo de puta.

- Bueno, ¿a dónde quieres llegar, Harry? -atajó mi chica.

- Pues a que tendríamos que ponerte un castigo.

- Ya no hay más chupitos, chicos -dijo Sakura.

- Yo puedo servirle uno -se ofreció Zubi.

- Y yo te ayudo, Zubi. ¿Alguien más quiere ayudar con la mezcla? -preguntó Harry.

A mí se me escapaba algo. ¿Qué coño llevaban esos chupitos?

- Yo también voy, chicos -se apuntó Yuste.

- Adri, como es una penitencia por lo de antes, y además no es la única trampa que has hecho durante el juego, vente con nosotros y nos ayudas a preparar tu cocktail -le indicó Zubi.

Y salieron los cuatro del salón. No me gustaba nada que ella hubiera tenido que acompañar a esos chicos desnudos de cintura para abajo. Quería ir a mirar qué pasaba, pero el resto dijeron que esperase, que no tardarían en volver.

- Tampoco te imagines cosas locas, Ángel, las reglas del juego eran claras: nada de sexo oral ni folleteo -me dijo Rober.

- ¿De verdad no sospechas de qué puede ser el chupito, cielo? -me preguntó Harley, con cara de lástima.

Esa pregunta y esa cara me removieron por dentro. Todos me estaban mirando. Recordé las veces que habían traído nuevos chupitos y las expresiones de las chicas al probarlo por primera vez. Y entonces las piezas encajaron.

- ¿Son chupitos de semen? -pregunté en voz alta a todos, pero, especialmente, a Harley.

Harley asintió, Rober se rió a carcajadas, así como Máster. Sakura reía también, pero me pareció que no se reía de mí, sino de la situación. Es cierto que a ella ni siquiera le había disgustado el primer chupito. Huang, que sonreía, intervino:

- Era para hacer el juego algo más travieso, perdona que no te lo dijéramos. Parte de la gracia era que ni las chicas supieran al principio de qué se trataba.

- Pero desde que bebieron por primera vez, soy el único que no lo sabía -le respondí.

- Tío, era fácil de adivinar. Si estás empanao… -me dijo Máster.

- Joder. ¿Y ahora está con ellos mientras se corren en un vaso? Me cago en la ostia -dije, furioso, y me dirigí a buscarles.

Rockberto me agarró del brazo, sin fuerza pero para que me detuviese a hablar.

- Mira, hacemos una cosa, vamos a verlo pero no lías ninguna, tío. Es un juego y todas las chicas han aceptado las reglas, Adri incluida. Entiendo que te joda no haberlo sabido, pero ya está, tío, fluye, ahora puedes incluso aportar tu parte a la mezcla, pero sin malos rollos ni peleas. ¿Te parece?

Sabía que ni siquiera Adri apoyaría que me liase a ostias. Estábamos con lo mismo de siempre. Me armé de serenidad y, más tranquilo, les dije a todos que sí, que aceptaba, pero que habían sido todos unos hijos de puta por no decírmelo. Y así, nos acercamos todos al baño.

Ahí estaban los cuatro. Adri sentada en la taza del váter, con la camisa abierta y las tetas al aire. La falda remangada, con su coñito a la vista. Un brazo lo tenía extendido, sirviéndole de apoyo para estar cómoda sobre la taza del váter. El otro lo tenía flexionado, sosteniendo con esa mano, enfrente de ella, una copa como de champán. Los chicos, estaban los tres pajeándose a su alrededor.

- Tenemos visita -dijo Zubi, divertido, al detectar nuestra presencia en la puerta.

Adri se sobresaltó.

- Amor, no me dejaban decirte nada. ¿Ya te lo han contado? Me dijeron que con esta copa, ahora sí te enterarías, pero no sabía cómo ibas a reaccionar -me dijo, preocupada.

- Pues hecho una furia, como siempre. ¿No ves que este chico te quiere con locura? -respondió por mí Rober-. Le hemos pedido que se tranquilice, que entienda que es un juego. Que sentimos que haya sido secreto, aunque personalmente creo que eso le da un punto más divertido, y que, si veníamos, era con la condición de que no hubiese ostias.

- Mi niño… -dijo ella, poniendo un mohín de pena.

- ¿Se han sobrepasado contigo, cielo? -le pregunté.

- No, no. Les he dicho que nada de sobarme ni de las otras cosas que estaban vetadas en el juego. A ver si se corren de una vez y nos vamos a casa. ¿Me habéis oído, chicos? -dijo ella, con sentido del humor, a los tres pajeros que tenía delante.

- Uff… apartad, que me corro -dijo Yuste, acercándose a mi novia.

Adri colocó la copa para facilitar la recolección cuando Yuste eyaculase, y él empezó a soltar disparos dentro, con sonoros gemidos.

- Uno menos -dijo mi chica, alegre-. ¡Siguiente!

A Harry le costaba correrse. Si no contaba mal, ya había vuelto una vez del baño con un vaso lleno. Empezó a hablar para excitarse:

- Va a ser la cuarta mía que te tragues, ¿lo sabes, no?

No entendí.

- Me lo imaginaba -respondió mi novia.

- ¿Te gustó la mezcla de Máster y mía?

- Pues no, chico. Prueba a tragártelo tú y me dices qué tal sabe.

- Dios, solo de recordarte bebiéndotelo… eché incluso un escupitajo en el vaso, y Máster el cabrón me copió.

- Joder, tío. Son unos putos cabrones y unos asquerosos.

Estaba alucinando. ¿En serio habían hecho beber esa porquería a mi chica? Harry se masturbaba a toda velocidad, excitado con la conversación.

- Deberías darme las gracias. Máster casi mea en el vaso.

- ¿Tío pero qué cojones os pasa? Estáis enfermos -mi chica respondía molesta, asqueada, pero no todo lo enfadada que yo esperaría. Esta mujer tenía una relación ambigua con todo lo que tuviera connotaciones sexuales.

- Lo llegáis a hacer y juro que os mato -dije yo.

- Tranqui, Ángel, haz el favor -me pidió Rober.

- Dios, ¿sabes qué me estoy imaginando? -preguntó Harry a mi novia, entre gemidos.

- ¿El qué? -preguntó mi chica, con el hartazgo con el que se sigue la corriente a un niño pequeño.

- Te imagino bebiéndote mi meada directamente de mi polla. Dios… me corro, joder.

Y se acercó a toda velocidad a mi chica, que, obediente, colocó la copa. Harry soltó una corrida escasa y muy aguada, pero se quedó agusto el hijo de puta.

- Venga, Zubi, hijo -apremió mi novia.

- Ya que él te ayudó antes, ¿por qué no le devuelves el favor? Sería lo justo -le dijo Sakura.

- Si me ayudas tú, me corro enseguida -confirmó Zubi, zarandeándose la polla.

Adri me miró, se encogió de hombros poniéndome una mueca de resignación, y alargó su mano hasta la larga polla de Zubi. Zubi suspiró de placer, y mi chica empezó a pajearle.

- Joder, qué gusto. ¿Te acuerdas cómo era sentirla dentro? Como te corriste… -le empezó a decir Zubi a mi novia. Ella no respondió- Mirad cómo se le mueven las tetitas con el movimiento del brazo.

Estaba sumamente excitante, por más que me jodiese. Esa sensual mujer, si me abstraía del hecho de que era mi novia, pajeando esa polla enorme, con el coño a la vista y las tetas dando pequeños botes.

- Venga, chúpala un poquito, lo estás deseando -le dijo.

- No se puede, imbécil, son las reglas -respondió ella.

- Si no, ¿la chuparías?

- Puede ser -respondió ella, mirando fijamente la cabeza de la polla, llena de líquido preseminal.

- Te vas a tragar mi leche de gusano, ¿qué te parece?

Adri rió con la broma. Era como ella se había referido a su semen, cuando él le mandaba fotos de sus pajas por instagram.

- Pues venga, dámela -le dijo ella.

- Pero sin mezclar, te la doy en la boca directamente -negoció él.

Adri se mordió el labio.

- Voy a contar hasta diez, si no me la das en diez segundos, va a la copa -respondió ella.

Zubi aceptó. Adri empezó a contar desde diez. Cuando iba por el cinco, Zubi empezó a bufar y se acercó más a la cara de mi chica, que abrió la boca de par en par como una actriz porno, mientras no paraba de pajearle. Gimiendo, Zubi empezó a disparar dentro de su boca. Cuando parecía haber acabado, Adri incluso cerró los labios alrededor de su glande para tomar las últimas gotas. Estábamos todos en silencio. Había sido una escena muy fuerte. A mí me dolía la polla de excitación. A la vez quería pegar a Zubi y participar en esa locura y correrme para mi chica.

- Jolín, cómo estás, Ángel -me dijo Harley, que le dio un suave toque con su mano a mi polla.

- Ven, cielo -me llamó mi novia.

Me acerqué a ella y se lanzó a chupármela. Claramente se había quedado con las ganas con Zubi. Apenas llevaba tiempo chupándomela cuando anuncié que me iba a correr. Los chicos gritaron que en la copa y mi novia obedeció, se la sacó de la boca siguió pajeándome y me puso la copa delante hasta que me corrí. Tenía mucha cantidad almacenada en comparación con los chicos, que ya se habían corrido varias veces. Ahora, había una cantidad considerable en la copa. Mi chica la removió un poco y estaba apunto de beberla cuando Máster se adelantó, escupió en su interior y dijo:

- Para que no pierdas la costumbre, preciosa.

- Eres gilipollas, tío, en serio -respondió ella. Le daba menos asco la corrida que los escupitajos de ese cerdo.

- Pues toma, cielo -dijo de pronto Sakura, adelantándose y escupiendo también dentro.

- Ala, ya -cortó mi chica. Molesta pero no enfadada del todo.

Alzó la copa y vació su contenido de un trago. Tras ello, abrió la boca y sacó la lengua con disgusto. El público aplaudió y pudimos dar el juego, por fin, por terminado.

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