S.O.S. Un amigo que quiere ser cornudo
JT no quiere solo ver a su mujer con otro; quiere ser humillado por el placer ajeno. Pelayo, el amigo de confianza, es la pieza clave que no esperaba serlo. Cuando la cena se torna insoportable y los tabúes se rompen, la línea entre amistad y traición se desdibuja bajo las sábanas.
Estaba con un par de días de descanso que, unidos con el fin de semana, me ayudarían a relajarme de tanto viaje a Madrid y otros sitios. Se presentaban días tranquilos de ocio y de hacer alguna compra navideña. Todo cambia al recibir un wasap de mi amigo JT, que me pregunta si estoy ocupado o me puede llamar. Lo que hago en vez de contestarle es llamarle directamente, al decirle que está de “relaxing cup of café con leche” que no se quien lo dijo pero que a mi padre le hacía mucha gracia y lo repetía muy a menudo, me respondió que se acercaba a verme que donde estaba y quede con él en uno de nuestros sitios más habituales. Aunque me pareció preocupado en cuanto lo vi me di cuenta de que estaba como siempre, lo que no fue como siempre la conversación.
— ¿Hace cuánto nos conocemos Pelayo?
— Qué tonterías más grandes preguntas JT, pues no sé qué decirte desde que teníamos semanas o un mes. Porque nos llevamos once días. Ahora bien, si me preguntas eso es que viene algo que va a traer marejada.
— Tranquilo son solo unas preguntas... ¿tu cómo me ves? ¿estoy “pirado”? ¿me ves como un enfermo? No que esté enfermo si no si me ves, ¿soy mala persona?
— No sé a qué vienen esas preguntas, evidentemente algo te ha pasado o te han dicho, pero para tu tranquilidad te contestaré. Te veo estupendamente y físicamente un mazas, se te ve como un toro. Pirado para nada que eres creo que el más cuerdo de todos los amigos y no te veo como un enfermo, ¿mala persona tu? Jajajajajaja, si eres una madraza y como ya te he contestado a todo, ahora pregunto yo, ¿con qué mujer te has metido que te ha llamado todo eso? Porque eso te lo ha dicho una mujer y no te veo yo “pescando” fuera de casa porque si se entera Noelia te corta las pelotas.
— No he pescado fuera de casa, me indigna que lo puedas llegar a insinuar.
— ¿Conozco a quien te ha alterado así?
— Pues ha sido Noelia.
— Ni te quiero preguntar. Mejor me quedo callado.
— Por eso te quería ver, eres muy buen amigo y contigo se puede hablar de todo y más de esto...
— JT espera un momento, de lo que quieres hablar va relacionado con... ¿dinero? ¿familia? ¿trabajo? ¿amistad? ¿juego? ¿drogas o alcohol? o ¿algún cotilleo?, ah bueno o sexo.
— Pues de todo un poco y te explico, pero no me juzgues antes de saber.
— Sabes que no juzgo y menos a un amigo.
— Pues aquí va... hace ya más de un año que le propuse a Noelia que hiciéramos un trío. ¿Como te quedas?
— Pues me quedo como estaba, si os salió bien y lo disfrutasteis me alegro por vosotros y si no os salió bien... pues a joderse y aguantarse.
— Pues vaya amigo, sí que ayudas...
Voy a hacer un paréntesis en la conversación para que se entienda mejor todo. JT es amigo mío desde el inicio de nuestras vidas, somos de la misma edad y físicamente podríamos pasar por hermanos, de hecho, al principio muchos creían que lo éramos o por lo menos primos. Solo nos diferenciábamos en una cosa, que el rabo lo tenía más pequeño lo que no quiere decir que fuera pequeño. A su atractivo había que unirle que era simpático, aunque siempre ha sido muy cortado o tímido y sigue siéndolo. Le falta un poco de carácter y siempre ha habido que tirar de él. Estudiamos juntos y él se dedica a las finanzas donde le va muy bien.
En su primer trabajo conoció a Noelia que es un año menor y antes del primer año se hicieron novios y al año y medio se casaron, muchos creían que se había quedado embarazada pero no, lo decidieron y aunque me parecía muy precipitado... la suerte que congeniamos los tres y no fue un obstáculo en mi amistad con JT. Físicamente Noelia está francamente bien, ±1.65 altura, ±55 kg, ±90 pecho, ojos pardos, morena, aunque lleva el pelo teñido anaranjado cobrizo, lo más llamativo de ella y la he visto mucho en bikini, es su culo, no lo voy a describir, pero si alguien se quiere hacer una idea que vea el culo de la actriz Úrsula Corberó y verán el de Noelia. Siempre he sido muy respetuoso con ella, su cara es muy normal, nada destacable, salvo que se ha tratado los labios y se los ha dejado voluptuosos, que atraen. Ella es extrovertida y maneja en el buen sentido a JT, que como ya he dicho es muy calamitoso. Todo el carácter que le falta aJT le sobra en exceso a Noelia y continúo con la conversación.
— ¿Pero en que te tengo que ayudar?
— En cómo poder conseguirlo porque no hay manera, cuando parece que sí es un no rotundo.
— Me caéis muy bien los dos y lo sabes, pero no conozco vuestra intimidad y me refiero a que no sé cómo sois a la hora de follar, porque lo mismo a ella le sobra contigo, se siente satisfecha plenamente en el sexo que tenéis y no le hace falta más.
— Pelayo lo que me acabo de dar cuenta es de que no te has ofrecido como el tercero, a pesar de que bien que moras el culo de mi mujer y que no te ha llamado en absoluto la atención que quiera hacer un trío.
— Ya me conoces... en el sexo me parece todo bien.
— Pues como tú ya has hecho de todo, que te conozco, ¿qué tengo que hacer para que ceda? Y, sobre todo ¿por qué dice que no, si cuando estamos en la cama le cuento que otro se lo hace y se pone fuera de sí?
— Puede ser porque no se lo hayas dicho claramente y me refiero a la verdad. Los tíos tenéis la puta costumbre de hacerle ver que es por ella, para darle algo que supuestamente sabéis que desea... lo que tienes que aclararle si lo que quieres es un trío de verdad o simplemente que quieres y necesitas ser un cornudo. Que tampoco pasa nada por reconocerlo si es que fuera así. Porque te aseguro que, si de verdad se pone fuera de sí como dices, ella sabe de sobra que es lo que tú quieres o por lo menos lo intuye y eso sí, sobre todo, deja que sea ella que marque los tiempos y si se te ha ocurrido algún candidato que sea uno que a ella le guste y sobre todo que no os de problemas.
— Hombre Pelayo hacer un trío ya lleva implícito que en cierta manera seré cornudo. ¿O no? Y el candidato sé que no le disgusta y seguro que le da confianza porque siempre que estamos de faena le digo que eres tú.
— En esto último no te digo nada, me reservo la opinión y para que entiendas lo de cornudo, respóndete a una pregunta ¿Te pondría también que se estuvieran follando a Noelia en una habitación y tu solo escuchando?
— Tampoco te voy a contestar, me reservare mi respuesta. Pero no entiendo porque te has reservado tú la opinión.
— Porque si fuera yo el tercero, puede ser que acabáramos con la amistad, porque te “putearía” viendo lo que no se si quieres ver. Porque no soy tan suave como tú.
Y ya no me dijo más, pero conociendo como conozco a JT sabía que si se le había metido algo en la cabeza Noelia no se escapaba de lo que se le hubiese metido en la cabeza. Seguro que en unos días volvería al ataque y me equivoque, porque no fueron unos días, como sabía que estaba de descanso, no se lo pensó y yo no me lo espere. Esa noche salí hasta bien tarde de juerga de amigos, nada de mujeres y a las nueve en punto de la mañana, RING, RING, RING, RING, RING... alguien llamaba con insistencia y prisas. Es JT que me trae unas ensaimadas, que saben que me pirran, pero eso no le va a salvar de mi bronca por despertarme. Entra hablando acelerado, le digo que espero que sea que se acaba el mundo porque si no... me voy a mi baño a darme una duche y el paliza se viene detrás, algo que hemos hecho los dos muchas veces. Mientras me ducho el habla, pero por el agua no me entero bien, salgo en pelotas lógicamente y le digo que prepare café por lo menos. Ya estoy vestido y de nuevo le doy la bronca porque me trae el café solo y a mí me gusta con leche condensada.
— Espero que sea algo de vida o muerte, porque si no te voy a matar. Antes de que digas nada pásame una ensaimada y ya que me he tomado la ensaimada... cuéntame.
— Tenias toda la razón ayer, más que hacerlo por ella, lo hago por mí y más que desear un trío lo que quiero es ver como la empotran, como la sodomizan, como la fustigan, como la hacen enloquecer...
—Has dado un gran paso, ahora solo te queda convencerla y ojo, que poco la conozco o Noelia es muy hija de puta y si se decide te va a dar la del pulpo. Que no tiene freno. ¿O me equivoco?
— No te equivocas en general, pero si es con sexo no lo se. Me refiero a sexo con otro. No sé si se soltaría mucho. Bueno y me confesé con ella anoche. Fui sincero total y parece que me entendió mejor.
—Pues me alegro, ya lo has conseguido. Ahora solo os falta que os salga bien.
— No amigo, que os salga bien no, di mejor que NOS SALGA BIEN.
—Explícate.
— Pues que he decidido que seas tú el que nos inicie y antes de que pongas pegas te voy a decir el motivo de que seas tú, eres buen amigo, no se lo vas a decir a nadie, tu fama te precede y porque tienes un pollón envidiable. Qué es lo que quiero para Noelia, que pueda decir si es verdad que el tamaño importa y tu tamaño es XXL.
— Agradezco que pensaras en mí, pero voy a declinar esa invitación.
— ¡¿PERO POR QUÉ?!
— Porque deduzco que es cosa tuya, que tu mujer no sabe nada y no quiero malos rollos, ni que piense que son ideas mías, porque ya sabes que todas piensan que el crápula soy yo.
— Tienes razón, a ella no le he dicho que te lo iba a proponer, pero si puedes venir a cenar esta noche y como sabe lo que pienso, lo mismo con dos o tres cenas, le parece buena idea. SOLO UNA CENA, hazlo por mí. Sin compromisos.
Acepté ir a cenar, pero en la recámara tenía una segunda opción por si la idílica noche se ponía tormentosa. Nada más llegar a su casa y entrar me di cuenta de la cara de sorpresa de Noelia, le entrego una bandeja de pasteles que a ella le gustan mucho y su cara de sorpresa no era por estar excitada o nerviosa, es de perplejidad, allí estaba fallando algo. Ella no está vestida para recibir visitas eso estaba claro, una faldita roja minúscula, una camiseta blanca ajustada que marcaban sus tetas y sus pezones, con unos tacones que no venían a cuento. Lo que pensé que estaban en un “juego” pensando ella que no iba a haber visitas y después de no mirarme muy bien, al escuchar a su marido que él decía que se le había olvidado decirle que iba a ir a cenar, ella como excusa para salir de ese momento que no le gustaba, dijo que no tenía nada para hacer de cenar y JT le dijo que no se preocupara que ya había encargado él la cena y que en media hora llegaría.
Supongo que ella estaba indecisa entre cambiarse o normalizar que le gustaba ir de esa guisa. Para quitarle presión dije que me marchaba y si eso otro día cenábamos juntos. JT se encolerizo y ella trataba de calmarlo. El caso, que al final digo que me quedo a cenar. No mucho después llaman al móvil de JT para avisarle de que cuando quiera puede ir a recoger la cena, nos enteramos porque se pone a discutir, diciendo que le habían dicho que se la traerían, una vez que termina la llamada pienso que lo mejor es que vaya yo a recogerla y ellos que se aclaren. Me ofrezco a ir y él dice que no que baja el, entonces le digo que como tengo el coche fuera lo llevo yo y él dice que no hace falta, que es ahí mismo y va andando. Mientras él se va, nosotros salimos a la terraza y desde ella se ve el sitio de las comidas a lo lejos, Noelia da una bocanada de aire muy grande y me dice...
— Pelayo tienes que ayudarme. Puede ser que JT te haya contado algo, pero creo que no está muy bien de la cabeza y te lo digo a ti que eres de confianza, ya que a nadie más se lo puedo contar y pedir ayuda.
— Mujer no es muy normal como se ha puesto por haberse olvidado de avisar que venía y decirle que lo dejábamos para otro día, pero un mal día lo tiene cualquiera. ¿Pero qué le pasa exactamente?
— Pues no sé cómo decírtelo, porque me da hasta apuro.
— Pues diciéndolo, que como has dicho tu soy de confianza.
— Que quiere que me acueste con otro y verlo, bueno y más cosas, pero es para que te hagas una idea. ¿Me entiendes ahora porqué te decía que no está bien de la cabeza?
— No te mentiré si me comentó algo.
— ¿Y puedo saber que le aconsejaste?
— Primero te diré que el querer eso no es estar mal de la cabeza, porque si no habría que enviar al psiquiatra a muchísimos. Y lo que le aconseje o más bien le dije porque no fue un consejo, que lo hablara claramente contigo, que no se dejara nada en el tintero y que, si los dos estabais de acuerdo, repito LOS DOS, que adelante y suerte.
— Pero cómo puedes ser tan cabrón, encima lo animas.
— Ni le animé ni se lo quité de la cabeza.
— Seguro que no te lo contó todo, porque lleva más de un año diciendo de hacer un trío y si me apuras puedo llegar a entender esa fantasía, ¿vale? Pero es que de pronto me llega y dice que el trío le da igual que quiere ser y sentirse un cornudo y verme con otro dándolo todo, pero tu amigo no se conforma con eso solo, quiere que en ese momento le diga cosas sucias, aunque sea humillante. ¿Lo entiendes ahora?
— Noelia sé que no te va a gustar lo que vas a oír, pero no es nada raro, sucede muy a menudo, más de lo que tú crees, es cuestión únicamente de que la pareja esté de acuerdo.
— Es que no, sigues sin entender nada, no se conforma con eso solo, que me dijo ayer que quería que fueras tu y para animarme, me describió ciertos atributos que tienes. Y la gran pregunta tú que eres hombre y sabrás mejor que hacer porque eres junto conmigo el que más le conoces, ¿QUE PUEDO HACER?
Mi contestación fue en ese momento indescifrable, porque le dije que me siguiera la corriente en todo. Se quedó desconcertada y me preguntó qué quería decir con lo de en todo, pero llegó JT y ella salió a ayudarle con las bolsas. JT hizo porque nos quedáramos solos y me pregunto qué tal y le dije lo mismo que a su mujer, que me siguiera en todo la razón. Una vez que empezamos a cenar se convirtió en una de las de siempre, vino, risas y buen rollo. Hasta que de forma muy torpe JT dejó caer salsa de la cena en mi pantalón. Cuando me dio otro pantalón para ponerme, me di cuenta de que eso lo tenía muy preparado, porque me dio uno más pequeño de lo normal, donde dejaba bien marcado mis atributos, pude decirle algo, pero me lo puse y salí. A Noelia nada más verme ke dio un ataque de risa y le dije que eran cosas del cornudo de su marido. Lo dije con toda la intención del mundo, ninguno de los dos se lo esperaba, pero ella debió de pensar en lo de seguirme la corriente que dijo —y si fuera por él sería cornudísimo— a lo que JT con cara de extasiado nos replicó —pues ya sabéis, por mi...—
Los pezones de ella se marcaban mucho, jamás la había visto de esa manera. Cuando se levantó de un lado de la mesa rectangular, porque a mí me habían dejado la cabecera, JT se levanta para ayudarla y ella dice que no hace falta, ni corto ni perezoso, le levanta la falda y le da un azote que sonó mucho, ella no dijo nada y por lo que vi o no llevaba nada debajo o lo que llevaba era pequeñísimo. Ella regresa con la bandeja de pasteles y le dice a JT que vaya por los platos de postre que se le han olvidado. Una vez quedamos solo ella con cara muy seria me dice —Pelayo por favor, en cuanto puedas nos das las buenas noches y te marchas— sospecho que lo dice porque está cachonda y no quiere pasar la línea, estoy más que convencido por lo que dicen sus ojos, por su mirada de excitación. Cuando regresa de la cocina JT me pongo en pie, aNoeliale cambia su cara y se le pone una de alivio, aJTse le pone algo tensa y digo que tranquilos que voy a por hielo, algo que hacemos indistintamente los tres estemos en su casa o en la mía.
La cara de alivio se cambia por una de rabia y puedo oír como dice que va ella por el hielo, pero ya estoy en la cocina. Tratando de que JT no la pueda escuchar me pregunta —¿de qué vas Pelayo? No era lo que habíamos quedado—, me acerco a ella, me paro a un palmo —Noelia lo mismo me equivoco, pero tengo que salir de dudas y estoy convencido de que tienes que estar mojada a tope y yo estoy igual con mi rabo, no mojado, pero...—, con cara de indignación fingida o eso me parecía me contestó —y tú qué narices vas a saber, pero NO, te equivocas, pero lo que, si se es que no eres un buen amigo, porque JT no sabe lo que dice y seguro que le daría un infarto hacer nada de lo que piensa— y lo siguiente que hago es meter mi mano debajo de su minifalda, tocando su entrepierna y comprobar que si lleva algo minúsculo y esta lo siguiente a empapado. Se queda blanca y no es capaz de reaccionar, antes de dejarla sola cogiendo el hielo le digo al oído —menuda zorra... si tienes el coño empapado, chorreando—
Me siento de nuevo en mi sitio, el mantel me tapa y ya llega Noelia que parece que se ha recompuesto. Deja el hielo y dice que no sabe si comer un pastel, porque es como las pipas, si come uno van varios detrás y le toca al día siguiente un día más de gym. Se que lo que voy a hacer ni a JT se le ocurriría en sus mejores fantasías, me he sacado el rabo, lo tengo como el mango de un pico, duro para taladrar lo que sea. Le digo a Noelia, pues cómete mejor esto, que no te va a hacer engordar y me quito el mantel que cubre mi rabo. Se ve el cabezón de mi rabo como si estuviera inyectado en sangre, ella se queda con la boca abierta, no dice nada, tampoco se levanta de su sitio, estiro mi mano y agarro la suya, la atraigo hacia mí, sigue mirando incrédula, dejó su mano sobre mi rabo, lo agarra, pero mira a su marido, que este está alucinando y le hace un gesto con su cabeza animándola a que siga.
Está de pie a mi lado, ahora clava sus ojos en mi rabo, lo aprieta bien, aunque no abarca con su mano el grosor y empieza un movimiento suave. Aprieta sus labios, su respiración aumenta considerablemente y de nuevo mira hacia su marido. Que tiene una mano que no se le ve y posiblemente esté tocando su rabo. Pongo mi mano detrás de su cuello y atraigo su cabeza hacia mí, no le doy un suave beso, le como la boca con furia y decisión. Noto como su lengua entra decidida en mi boca buscando mi lengua, el morreo que nos damos es de lo más guarro. Dudo que se hubiera dado uno así con mi amigo. Con ese morreo y esa manera de comerme la boca, sabía que Noelia iba a ser muy cerda esa noche. Mi mano tocaba por detrás su coño y eso provocaba que ella me apretara el rabo más fuerte y que moviera con más decisión su mano. —Noelia vamos a comprobar si eres tan zorra como pienso que eres y que ni tu marido se imagina... vamos cómete mi rabo, que lo vea bien el cornudo de mi amigo—
No le costó nada agacharse y empezar a lengüetear mi rabo. Recojo su melena para que no le quiete la visión a su marido ni a mí, resulta cachondísimo ver cómo se come mi rabo, una maestra. Me llena de saliva por todos los lados, es como si estuviese hambrienta y de pronto se detiene, mira hacia su marido y le pregunta —¿JT no estarás enfadado?— y este como respuesta se incorpora un poco y vemos su rabo empalmado en su mano. Ella hace un mínimo gesto de no entenderle y ahora me mira con más deseo. —Este imprudente quiere “ACCION” pues va a tener “MUCHA ACCION” que por mí no quede— me da la mano, me hace levantarme diciendo —pues vamos a deshonrar su cama— y me llevó a su dormitorio, mientras JT se levantaba y nos seguía encantado de lo que sucedía.
Nos fuimos desvistiendo de forma apresurada mientras íbamos a su dormitorio, junto a la cama y ya desnudos, nos abrazábamos, no metemos mano, aunque todavía la notaba cortada. Hasta que se suelta y me dice sin ningún temor ni resquemor —Pelayo cómeme las tetas— y empecé a comérselas, su respiración se disparó, se notaba que sus pezones eran muy sensibles, porque eran unos gemidos fuertes lo que daba, empecé besándolos y luego chupándolos, no tarde mucho en apretaros con mis labios y tirar de ellos. La empuje hacia la cama, se sorprendió y eso le llevó a cerrar las piernas, pero se las abrí y fui por la cara interna de sus muslos lamiéndolos y dando pequeños chupones. En eso que le da vergüenza porque su marido mira, le pide que se vaya y JT se va a ir, hasta que digo que no, que se quede. En su propia contradicción de no querer que su marido la mire, ella me pide que no se cabrón, que llegue arriba con mi lengua. Hago que sufra un poco y de pronto apunto con mi lengua a su coño y a su clítoris, grita de puro placer, mientras hago el “cocodrilo” puedo ver su cara, evita mirar a JT, pero contra más cachonda se pone le va lanzando más miradas, hasta mirarle fijamente. Es el mejor momento para todos, lo puedo asegurar.
Tenía que hacerla más participativa, que rompiera del todo sus tabúes y por eso le pregunté —Noelia ya sabemos que eres toda una puta, pero queremos que tú te des cuenta, por eso... ¿qué es lo que quieres?—. Repita fuerte y fuerte me dice prácticamente gritando —PUES QUE ME COMAS EL COÑO QUE ME QUIERO CORRER Y QUE LE DEN POR CULO AL MIRÓN ESTE— fue cuando metí varios dedos dentro de su coño para follarla con fuerza y mi lengua destrozaba su clítoris —MMMM... SI CABRÖN, NO PARES, ME COOOOOOORRROOOO... AAAAHHH—, suspiraba profundamente después de su corrida, quiso atraerme hacia ella y me besó en la boca. Me dice susurrando en voz muy baja que la folle, me hago el duro de oído y cuando se cansa me grita —ESTAS SORDO... ¡QUE ME FOLLES DE UNA PUTÍSIMA VEZ! QUE QUIERO SENTIR ESE POLLÓN DEL CINCUENTA— empecé a penetrarla lenta y suavemente, daba gusto estar encima de semejante hembra, pasional y llena de fuego, me ponía cachondo notar como entraba mi rabo por lo mojada que estaba y a pesar de eso podía sentir como mi rabo se sentía bien apretado.
No me pude contener —JT que mujer más cachonda tienes y tu Noelia como puedes ser tan puta y tan estrecha, me tienes atrapado mi rabo, menudo coño más rico que tienes ZORRA y me parece que poco trabajado— y ella solo me pedía que se la metiera más, hasta el fondo, que la dejara sin aire. Esta vez lo que hice fue sacarle prácticamente todo el rabo y cuando fue a protestar por sacárselo, se lo metí de golpe e inicié una follada de campeonato, la iba a dejar sin aire como ella quería, no deje de empotrarla en ningún momento, escuchábamos sus gritos, sus palabrotas y como se corrió varias veces, aminore la fuerza y le dije que me volvían loco sus tetas, ella me decía que eran mías. Cambié de posición y la puse a cuatro patas, me la empecé a follar de esa manera y en esa habitación solo se escuchaba como me la follaba, más los gemidos ruidosos de ella. No me pude aguantar, el azote que le dio JT iba a ser un juego de niños con los que le iba a dar yo, empecé a dárselos desde el primer momento de manera fuerte e intensa. Protesto en un primer momento, pero luego disfrutaba de ellos.
Saqué mi rabo y se lo quería meter en el culo, me pidió que en otro momento si lo había, que se acojonaba solo de pensar que la pudiera follar el culo con mi rabo. Pero me decía que si me gustaban sus tetas, que me corriera en sus pezones, que eso le ponía muy guarra y después de que se corriera de nuevo, le dije que me iba a correr, se tumbó boca arriba para que me corriera en sus pezones, grité de todo y me corrí en los dos pezones, pudiendo comprobar que era verdad que se ponía muy guarra cuando lo hice. Lo que supongo le sirvió para lo que hizo a continuación. Nos quedamos muy relajados los dos o eso pensé, porque ella se dirigió a su marido.
—JT no sé qué coño haces ahí parado... ven y límpiame las tetas... PERO CON TU PUTA LENGUA—, estaba expectante por ver que hacía mi amigo. Sin mucha ilusión que digamos, JT se acerca, se sienta en el lado de la cama de su mujer. Estaba muy indeciso, porque una cosa era ver que se follaban a su mujer y otra bien distinta era lo que ella le ordenaba. Como Noelia lo ve temeroso, dudando, suavemente esta vez le dice —no seas tonto amor, si ya verás como te gusta— y ayudándole con su mano le hace inclinarse hasta sus pezones, una vez estaba prácticamente pegado a sus tetas le dice con menos suavidad y de forma imperativa —aunque nunca me lo has dicho seguro que esto también te gustaba en tus fantasías, comerte la leche de mi semental, porque Pelayo sí que es un semental—. Automáticamente JT saca su lengua, dando los primeros lametones con indecisión, pero segundos después lamía con deseo, con muchas ganas y le dejó las tetas completamente limpias, sin rastro de mi corrida.
Noelia no se conformaba con eso solo, porque cuando JT le miraba con orgullo, ella le dice con cierto tono malévolo —no me mires así, que esto no ha hecho nada más que empezar, ahora vas a saber lo que es bueno, querías que fuese una putita según me decías, a que sacaran de dentro de mí la puta que había, pues ahora vamos a sacar la putita que hay dentro de ti cornudo, porque vas a chupar sin rechista el pollón de tu amigo, para ponerlo en forma para que me vuelva a follar—, veo que le agarra de la cabeza, de su pelo y lo empuja hasta llegar a mi rabo, veo que se avergüenza, cierra los ojos, lame y chupa mi rabo, poniéndomelo a tope de nuevo y dejándolo inmaculado como las tetas de su mujer. Noelia una vez realizó impecablemente su trabajo, le ordenó que se fuera el resto de la noche fuera de la habitación y que no le quería ver, pero permitió que dejara la puerta abierta. Lo que haría ponerse muy cachondo a JT, oír, pero no ver, porque su mujer chilla, gimió, vociferó, le insultó...
Por la mañana nos trajo el desayuno, estaba satisfecho y nos dijo a los dos que le habíamos hecho muy feliz. Ella se fue a duchar y nos quedamos de charla los dos, diciéndome JT y no lo olvido —a uno se le rompe el coche y va a un mecánico, te pones malo y vas a un médico y yo tenía que haber hecho esto antes, ponerme en manos del mejor y ese eres tú, sabía que si tu no lo conseguías nadie podría, además eres el más indicado en todo, si se quiere ser cornudo hay que buscar al corneador adecuado—, él estaba claro de que había quedado muy satisfecho, otra cosa distinta sería Noelia, que en cuanto se le pasara. Salió me dijo que me había dejado una toalla limpia para que me pudiera duchar, así lo hice y cuando acabe ellos estaban vestidos. No tenía claro cómo se encontraba Noelia. Aunque cuando JT fue a atender una llamada, ella se acercó me acaricio una nalga diciéndome que le encanta de siempre mi culo. Lo que me demostraba que no se arrepentía, aunque me dejó claro que iba a tener que hablar detenidamente con mi amigo.
QUE EN ESTAS FIESTAS LO PASEIS DE VICIO, DE MUCHO VICIO Y ACABAR Y EMPEZAR EL AÑO METIENDO COMO SALVAJES.
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