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El de mantenimiento Parte 2

David pensaba que era la víctima de un espionaje, pero la pantalla reveló que su verdadera tortura era su propia excitación. Ahora, el hombre de mantenimiento tiene el control y David debe decidir si denuncia el crimen o entrega el tanga de su esposa para seguir viendo.

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EL DE MANTENIMIENTO Parte 2

_ ¿Que no dejaba de mirarte las tetas?_ balbuceé

_Si, descarado, que le den, que se joda por mirón_

Miré otra vez su rostro tan puro, esos rasgos dedicados, cincelados, la nariz en punta, la punta de su nariz tan perfecta, siempre me había fascinado lo perfecta que era.

_No me gusta que no te respete_

_Joder, no es que no me respete, es solo un mirón, estoy acostumbrada a manejar esa clase de tíos_

_ ¿Si?_

_ Fui azafata muchos años ¿Lo recuerdas?_

_Si claro_

Imaginé a Nuria como azafata y al de mantenimiento pidiéndole una copa, su corpachón grueso y soez, repantingado en una butaca de primera clase.

_Tráeme un cubata, chica, anda_

Al fin y al cabo una azafata es una camarera de lujo, una camarera con prestigio.

Cenamos, pero antes de dormir, volví a mirar el video, descubrí que ya no me causaba el mismo efecto morboso.

Me acosté más tranquilo, tal vez debía dejar las cosas correr, no llamar a la administración, dejar que acabe el trabajo y olvidarme de todo esto.

Esa mañana, bajé para desayunar y me encontré con Nuria.

Y ella estaba vestida como el día anterior o peor.

Los leggins eran otros, de un color más llamativo, con algo de plateado y parecían más pegados a su cuerpo, más le marcaban su culazo, y el top parecía más pequeño, más dejaba al aire su vientre liso, más desbordado por los tetones parecía verse.

_ ¿Vas a recibirle así al borde ese?_

_Jolines, a ver si me voy a vestir diferente por ese idiota, haré un poco de ejercicio en casa_

Ella parecía molesta por lo que le había dicho, su carita de niña contrariada aparecía otra vez.

_Perdona, cariño, vístete cómo quieras_

_Oye David, que no eres mi padre ¿no?_

_Si, vale, es solo que me habías dicho……_

_Es un imbécil, pero ya está, a mí no me puede un viejo idiota de esos_

_Vale_ dije

Marché al curro, pero otra vez con una sensación angustiosa y ansiosa.

Creo que no conocía bien lo que es vivir un estado de ansiedad, deseaba llegar al curro, estar solo, hacer las primeras llamadas y tener un hueco para….mirar.

Para poner las cámaras en el móvil o en el portátil y ver.

Ver a Nuria, mi joven esposa con ese grotesco tío, con Fermín.

Y hasta llegar a ese bendito momento todo había sido una mordedura por dentro, era estar en aparente calma, hablar con otras personas, mirar cifras, hacer lo de siempre y por dentro una serpiente que me clavaba los dientes, inoculándome su veneno.

Y cuando finalmente me conecté a la aplicación de la alarma, ellos no estaban juntos.

Fui directo a la habitación donde se hacía el arreglo y escuché los golpes de martillo sobre la pared

Y solo vi una pierna y el azul de la ropa de trabajo y el zapatón marrón, de cuero gastado.

Y busqué a Nuria y no la hallé en la casa, hasta que puse una cámara que daba el jardín y allí estaba ella.

Sobre una lona, ejercitándose, haciendo elongaciones, estirando una pierna mientras tenía las manos apoyadas en el suelo y su culo se deformaba en esa posición y ella estaba justamente fortaleciendo esos glúteos prominentes, eso era lo que hacía, ese cuerpo grácil buscaba eso, que eses glúteos fueran cada día más prominentes y salientes y duros y musculados.

Y volví a la habitación del arreglo y ya no veía la pierna en el suelo, ni escuchaba golpes en el muro.

Apliqué el zoom, el hombre estaba de pie, mirando por el gran ventanal y bebía algo de un vaso ¿Era leche? Parecía que era leche.

Y de pronto su mano fue hasta su polla y se la sobó descaradamente, apretujando ese paquete, ese abultado paquete y luego miró en mi dirección y sonrió.

Había identificado la cámara, me estaba mirando y sonriendo, sus pelos rapados y escasos a los costados de la calva, la expresión bovina, los ojillos astutos, volvió a aferrarse el paquete y miró otra vez por la ventana.

Y entonces comprendí, ese ventanal daba al jardín, estaba mirándola a ella, a Nuria.

Dividí la pantalla del portátil, me sudaban las manos, puse las dos cámaras en la misma pantalla.

De un lado ese tío infame sobándose la polla, bebiendo su leche de a sorbos pequeños, a su lado de la pantalla, Nuria extendiendo una larga pierna y luego la otra, enseñándole su culo sin saberlo.

Sus nalgas contrayéndose por el esfuerzo, embutida en esos leggins ajustados, sacando músculos, fortaleciendo glúteos, dejando esa cola bien parada y en pompa. Sus muslos macizos y potentes que tanto la acomplejaban y que eran una maravilla.

Estaba descalza, sus piecitos delicados, los dedos pequeños y bien formados

Ese culo de araña, sobresaliendo obscenamente de su cuerpo delgado y grácil.

Me estaba costando respirar, me toqué la polla, tenía una erección, estaba horrorizado de mí mismo. ¿Cómo podía excitarme con esto?

¿Qué clase de enfermo era yo? ¿Cómo nunca lo había sabido?

Y entonces el hombre liberó su polla del pantalón y se la cogió con una mano, era una polla grande, muy grande, más gruesa que larga, muy gruesa, rechoncha, compacta como él.

Y su mano fue atrás y adelante y se la descabezó, la cabeza de su polla era gorda y sucia, oscura, venosa.

Y Nuria seguía flexionando una pierna ahora, haciendo que su pie desnudo tocara su nalga, echando la cabeza hacia atrás, el pelo sujeto por una coleta, flexionando todo ese largo y sinuoso cuerpazo.

Y el hombre hacía un movimiento de follar, su pelvis y su gordo culo haciendo movimientos pélvicos sobre el vidrio de la ventana, follándose a Nuria a través de la ventana.

Y ella indiferente a lo que sucedía, ahora la otra pierna doblada sobre sí misma, golpeando con el talón desnudo y moreno sobre la nalga apretujada por los leggins.

_Eso cariño….eso….que buena estás hijaputa…._ dijo una voz gutural en mis cascos, tenía accionados los micrófonos de las cámaras.

_Eso, zorrón……mueve ese culito para mi….muévelo……_ dijo ahora y la mano sobre la polla no se detenía.

Y Nuria seguía su rutina de ejercicios, ahora la pierna bien extendida, haciendo un movimiento de vaivén, doloroso, contrayendo ese glúteo hasta endurecerlo bien, hasta hacerlo insoportable, había que sufrir para sacar ese culo de niña treintañera y pija y satisfecha de sí misma.

Calentando al paleto de mantenimiento que se masturbaba en el cuarto de arriba.

_Eso, hijaputa……mueve ese culito….de zorra…menea el culo, zorrón_ dijo Fermín entre dientes.

Yo debía volver al trabajo pero no podía, literalmente no podía despegar la vista y la mente de todo aquello.

_Sabes que te estoy mirando, cariño ¿no es verdad? ¿Qué opinas David, sabe que la estoy mirando la zorra de tu mujer?_

Me quedé de piedra, fue como un golpe en el pecho, que dijera mi nombre, que me hablara, así en directo.

_ ¿Y a ti, David? ¿Te gusta lo que estás viendo?_ dijo silbando entre dientes

Nuria se había puesto de rodillas y extendió su tronco y las manos apuntando hacia arriba.

_Eso, chica, muéstrame los tetones, anda, cariño_ dijo

Nuria echó su cuerpo hacía atrás y los pechos parecieron salírsele del pequeño top.

_Joder que buenos melones, que buenas perolas, la madre que me parió la zorra esta_

Entonces me sacudí la polla, ya nada me importaba.

_ ¿Te gusta mi polla, cornudo?..... ¿Te gusta mi polla, maricón?_ dijo con su voz silbando entre los dientes sucios.

Me estaba hablando a mí, no cabía duda, me estaba insultando.

Y todo eso me ponía.

Nuria se estiró hacia adelante, elongando sus músculos, casi orando como oran los musulmanes, las manos juntas sobre el suelo, el culo en pompa, carnoso, con los leggins haciendo fuerza para adentro, metiéndose dentro de su ojete, hasta hacerse uno solo con la piel morena.

_Que pedazo de culo tienes, putón….ahí te va…... Ahí te va la lefa…._ dijo Fermín y entonces llevó el vaso con solo un poco de leche restante hasta la polla y la metió allí e comenzó a correrse.

Leche sobre leche, echaba toda su lefa en el vaso de leche.

Cerraba los ojos y se estremecía mientras se corría y con la imagen de Nuria a su lado en la pantalla, parecía que se estaba corriendo sobre ella.

Y luego apoyó el vaso en el suelo y se subió la cremallera. Se tambaleó un poco.

Y luego abrió la ventana.

_Oye chica ¿Puedes venir un segundo?_ dijo con su voz gutural

Y Nuria alzó la cabeza y de pronto una duda me asaltó.

Ella no parecía sorprendida de escuchar su voz ¿sabía que él la estaba viendo?

No, era imposible, no podía ser.

_ ¿Qué quieres?_ dijo, provocativa, alzando la cara hacia lo alto, casi guarra, ya no le trataba de usted, como había hecho el día anterior.

_Ven un momento, haz el favor_ dijo él y cerró la ventana y luego cogió el vaso de leche, con su lefa, con su semen mezclado en ella y revolvió con un dedo, batiendo bien todo el contenido.

Y puse a pantalla completa la cámara del cuarto y entonces ella apareció con su paso grácil, sutil como de bailarina tamaño jumbo y aun descalza me di cuenta que seguía siendo más alta que él y se acercó a ese palurdo.

_ ¿Qué quieres?_

_Esta leche sabe raro, pruébala_

_ ¿Si? es bien fresquita_ dijo ella, cogiendo el vaso.

Miré el móvil, pensé en llamar, advertirle ¿Advertirle de qué?

_Pruébala_ dijo él

Nuria se llevó el vaso a la carnosa boca, dudó, arrugó la carita y luego bebió.

_Yo no le siento nada extraño_ dijo ella, mirándolo por el borde del vaso.

_Bebe un poco más_ dijo él y me miró, a la cámara, estaba sudado por el esfuerzo de la masturbación, su rostro con arrugas, macilento, rojizo.

_Está un poco amarga ¿No?_ dijo él

Ella echó la cabeza hacía atrás y bebió, toda esa leche, con la lefa de ese hombre dentro.

_Yo no le siento nada extraño, tenía sed_ dijo

_Está rica ¿verdad?_ dijo Fermín con una sonrisa

_Primero dices que sabe raro y ahora que está rica ¿Cómo vas con esto?_ dijo ella, todavía con el vaso vacío en la mano.

_Mira tú misma_ dijo, ella entró al baño y le dio la espalda.

Él hizo un movimiento de su mano en el aire como si fuera a tocarle el culo y luego se cogió la polla por sobre el pantalón y luego miró a la cámara.

_Menudo estropicio_ dijo ella

_Que sudada estás ¿vas a ducharte?_

_Si, voy a ducharme, ¿Hoy acabas con esto?_

_Voy a cortar el agua, vas a tener que quedarte sudadita_ dijo

_ ¿Hoy acabas con esto?_

_ ¿Estás apurada para que acabe? ¿Es así de rápido con tu David?_

_No te pongas borde y acaba con esto de una vez, ya estoy cansada de verte_ dijo ella y se marchó y en cuanto le dio la espalda, él volvió a cogerse la polla.

Y luego miró a la cámara y habló en silencio, formando las palabras, exagerando el movimiento de esa boca pútrida.

_Voy a follármela…..voy a follármela…_ dijo en silencio

Pensaba en el rostro de Nuria, la calidad, la fineza que tenía, el sello de distinción que tenía su carita refinada y dulce, para nada guarra, una dama, una verdadera dama

Y sin embargo parecía rebajarse al nivel de ese paleto, al permitirle de algún modo que hablara así de mí, aunque le reprendiera, como a un niño que se porta mal.

Y luego se había bebido esa leche, se había bebido el esperma de ese mal nacido, cierto es que diluido en un poco de leche.

Eso no importaba, era algo más simbólico que real, Fermín quemaba todas sus naves conmigo, me llevaba al extremo, porque ahora solo me quedaba denunciarle o partirle la cara o ambas cosas.

Mi polla seguía erecta, era como si tuviese vida propia la desgraciada.

Seguí trabajando, pero a la hora del almuerzo volví a conectarme con mi casa, Fermín seguía trabajando, Ana nuestra asistenta estaba ya en la casa trasteando y Nuria se había marchado a la tienda, agradecí que ella no estuviese.

Ana era una tía de cincuenta y pico de años, muy morena y algo entrada en carnes, había trabajado para los padres de Nuria y la conocía a ella desde pequeña.

Esa servidumbre era como una herencia recibida también.

Miraba la bola de cañón que era la cabeza de ese tío, su gordo culo, sus brazos musculosos, su tripa obscena, sus grandes orejas.

¿Cómo podía excitarme viendo las chorradas de un tío así?

Al regresar a casa venía pensando en todo esto, todo me daba vueltas en la cabeza, como afiebrado.

Volví a coger un desvío, meterme por calles que no conocía, poco transitadas, calles nuevas, oscuras, en donde nunca había estado y a la vez muy cerca de mi casa.

Puse otra vez el video en el portátil, ya tenía salvado el video del día anterior, que se había borrado, volví a mirarlo, Fermín cogiéndose la polla ante el culazo ampuloso de Nuria que se marchaba del cuarto, mi polla subió como un globo aerostático dentro de mis calzoncillos y luego el video de por la mañana.

Ese hijo de puta pajeándose, sacudiendo esa enorme polla, mirando como ella se ejercitaba y luego dándole de beber, congelé la imagen de Nuria con el vaso entre sus labios, los leggins marcándole el coño y el culo, el ombligo al aire, el vientre liso y ejercitado, los tetones aprisionados por el top, desbordándolo.

Y ella bebiendo esa leche, con la leche del hijo de puta dentro. Ella, Nuria, bebiendo su leche, tragando y la mirada torva y la sonrisa cruel de ese paleto, sabiendo que yo lo estaba viendo.

Me sacudí la polla con esas imágenes, me corrí, cogí papel, me limpié, otra vez la sensación de culpa.

Debía terminar con todo esto, hablaría con este tío, le diría que lo había visto todo y que no quería verlo más por mi casa.

Fui hasta el cutre bareto del día anterior, bajé de mi coche costoso, reconocí su vetusto y anquilosado coche.

Fue poner un pie en el bar y sentir que toda mi decisión me abandonaba, distinguí su calva, su espalda rechoncha, conversando con sus colegas, el flaco del rostro macilento y la nariz grande con su aspecto de turco o árabe y el otro con su barba rala y cana, sus monos de trabajo, azules, gastados, las manos callosas, bebiendo groseramente de sus vasos, acodados en la barra mugrienta.

El sitio tenía unas pocas mesillas, me senté en una que estaba libre.

_ ¿Qué te pongo?_ me gritó el camarero desde atrás de la barra

_Una caña_ dije

No suelo beber mucha cerveza, mucho menos en los bares.

Distinguí la voz de Fermín.

_Y cómo te digo, la pija tetuda se la bebió toda, toda mi lefa, colega_

_Pero joder, tío, anda que no se ha dado cuenta, sabía que estaba bebiendo tu leche la muy guarra_ dijo larguirucho

_Puede que no, lo mismo da, ya conoce el sabor del semen del menda_ dijo Fermín, orgulloso de su tontería.

El de la barba rala le dijo algo al oído, Fermín se giró para verme.

Seguramente mi ropa y mis pintas contrastaban con el sitio, estaba fuera de lugar allí.

Sus ojillos astutos me enfocaron, su gran cabeza de bola de cañón se bamboleó, tuve un súbito temor, casi infantil, debería encararme con él, pedirle explicaciones, el camarero trajo mi birra, la bebí mirando para otro sitio.

Lo presentí antes de verlo, miré al frente y escuché el ruido de una silla al arrastrarse por ese suelo pringoso.

Estaba sentado frente a mí, con un vaso largo, un pelotazo de whisky entre las manos gruesas.

_Tú eres David ¿no es verdad?_

No supe que responder, sentía mi lengua de trapo, enroscada en el fondo de mi garganta

_Yo soy Fermín, ayer no nos hemos presentado bien_ dijo y me extendió su mano, callosa y grande.

No tuve más remedio que estrechársela.

_Hola_ dije

_ ¿De que trabajas, tío? ya veo que no curras con las manitas_ dijo

_Soy agente de bolsa_ dije

_Se gana una pasta con eso ¿no?_

_Si…._

_Lo has visto, lo que pasó por la mañana, supongo, vienes a hablar de eso_

_Si…._ dije, sin saber lo que estaba diciendo, quería salir corriendo de allí, evaporarme.

_Que guapa es tu mujer, Nuria, joder me tiene embelesado, tío_

Me sorprendió que usara esa palabra, parecía que no iba con él.

_Es una niña pija, como las de antes, fina que te cagas, que clase tiene, chico_

_Si…_ dije

_Así eran todas esas niñas de Chamartin, secas, estiradas flacas, tío, allí no había grasa, parecían que iban a quebrarse si las apretabas mucho, en cambio tu mujer, que maciza, que potente que es, me gustaban las rubias, pero estas castañas y un poco morenas, con esas caritas tan delicadas, como la tuya_

_Si…. ella es así_

_Pero es que ahora se ejercitan mucho, está muy potente la cabrona y esas tetas que tiene, es que no es normal, antes las niñas pijas no tenían esas tetazas como la tuya y ese culo, pero ya he visto cómo se entrena para sacar ese culo, esas nalgas, se lo curra la tía_

_Si…se ejercita mucho, cree que está gorda_

_ ¿Cree que está gorda? No me jodas, si está buenísima así_

_Bueno, así es ella..._

_ ¿A qué has venido?_ dijo, cambiando el tono

_Quiero decirte….que no quiero que vuelvas a la casa….que…_

_Olvídate…tío, mañana estaré allí y tú……lo sabes bien…tu estarás mirando desde tu cueva_

_No….esto no puede seguir…._

_Te has corrido viendo esos videos…a que sí, te la has meneado un poquillo ¿no?_

_No…._

_No necesitas mentir conmigo, David, seremos amigos, los dos queremos lo mismo_

_No…eso no es verdad…_

_Yo quiero follarme a Nuria y tú quieres ver como lo hago_

_No…._dije, sin convicción, bebí lo que quedaba de mi birra

_Oye, ponle otra de estas a mi amigo _ gritó Fermín al camarero y alzó su vaso casi vacío, pidiendo otro pelotazo para él.

_Te digo la verdad, de ser todo normal, no tendría la más mínima chance con ella, por suerte estás tú, me das esperanzas, chico_

_ ¿Por qué dices eso?_

_Porque es así, coleguita, para esa chiquilla yo no valgo un pimiento, puedo hacer esas tonterías como darle de beber de mi lefa ¿La has visto? Que inocente es, pero olvídate de follar, pero bueno…..estás tú….tú eres el factor X como dicen ahora_

_No quiero que vuelvas…._

_No te gastes David, mañana estarás allí, prendido a tu puto ordenador, sobándote la polla_

No respondí, bebí, me sentía afiebrado

_ ¿Sabes lo que me gustaría? Tener uno de esos tangas que lleva cuando se ejercita, así bien sudadito, para probar esa peste a coño de niña rica, joder, debe ser exquisito ese olor_

_Estás loco…..esto se me ha ido de las manos….pero……_

_Mañana cuando vuelvas por aquí, tráeme un tanga de ella y luego, no sé, ya se nos ocurrirá algo, iremos improvisando, vas a ayudarme yo creo_

_No lo haré_

_Vas a ayudarme para que me folle a Nuria_

_No….no lo haré_

_Un tanga bien sudado por el coñito y culo de Nuria y yo te lo devolveré con algo especial_

_Estás loco_ dije

_Tenemos un trato, David, no me decepciones chico_

_Estás como una puta cabra_ dije y fui hasta la barra, para pagar.

_Déjalo, esta vez invito yo, carga lo del chico a mi cuenta_ gritó al camarero

_Ni de coña_ dije, miré al camarero, saqué unos billetes

_Estás invitado, chico, guarda ese dinero_ dijo el camarero, sin mirarme

Me tambaleé hacía afuera, buscando aire, escuché risas a mis espaldas.

Conduje el breve trayecto hasta mi casa, pasé la seguridad de la urbanización, las calles parqueadas, silenciosas, ordenadas, los chalets con sus tempranas luces encendidas.

¿Cómo no ser feliz en un sitio así?

Nuria estaba disponiendo todo para la cena, calmada, relajada, con unos vaqueros y un polo donde resaltaba la enormidad de sus pechos.

_Hola cari ¿Cómo te ha ido hoy? Joder, otra vez tienes una cara_ dijo ella cambiando súbitamente el tono, se sentó plácidamente en el sofá, me senté a su lado.

_No te preocupes, cosas del trabajo_ dije

Ella me abrazó, su talle flexible pegado al mío, recordé las cosas que Fermín me había dicho de ella.

_ ¿Cómo van las obras en la casa?_ dije

_Bien, pero aún no termina, mañana debe regresar, es un coñazo_

_ ¿Bien con ese tío? ¿No te ha molestado?_

Ella se puso un mechón de pelo detrás de la orejita, con su mano color canela, el gesto un poco contrariado

_Bien ¿tanto te preocupa él? es un paleto, sé cómo manejarle_

_ ¿Te hace bromas?_ dije

_Joder, cariño, no vale la pena que gastemos dos palabras en él, dice chorradas, ya conozco a estos tíos_

_ ¿Ya los conoces?_

_Ya sabes, en una casa se hacen arreglos, a veces venía algún tío así a mi casa, gilipollas, babosos, te miran como si nunca hubiesen visto una mujer en su vida_

_Tal vez es que nunca han visto una mujer tan bella como tú, con tanta clase_

_Se marean con cualquier par de tetas, son tontos, no vale la pena darle más vueltas_

_ ¿Pero te ha dicho algo?_

_Jolines, que pesadito, me ha pedido un vaso de leche, me ha preguntado cómo te llamabas, como se llama tu esposo ha dicho_

_Y tú ibas vestida con ropa de gimnasio_

_Me gusta ejercitarme por las mañanas_

_Debes haberle vuelto loquito al pobre hombre_

_ ¿Te gusta pensar eso, cerdito?_ dijo ella y me besó en el cuello

_ Debes gustarle mucho, le vuelves loco, Nuria, estar solo en esta casa, con alguien como tú_

Ella me echó para atrás, me miró asombrada y divertida.

_Joder, amor ¿No me digas que te pone la situación?_ dijo

_No, es como que tú dices que…_

_Que tontito eres, ven aquí_ dijo y me echó sus brazos al cuello y nos besamos. Sentí sus cálidos y tiernos pechos pegarse a mi camisa.

Su mano fue hasta mi polla.

_Se vuelve loco con mis tetas, ya te lo he dicho_

_Y tú se las refriegas por la cara ¿no?_ Su pelo castaño oscuro cubrió mi cara, su aliento era pesado, un aire cálido y perfumado me envolvió

_No voy a andar escondiéndome, estoy en mi casa y me visto como quiero_

_Se habrá matado a pajas pensando en ti_

_Por mí que se haga las mil puñetas que quiera_ y me besó, con su pequeña boca carnosa de labios hinchados.

_ ¿Bebió leche delante de ti?_

_Si…no en realidad, decía que la leche tenía un sabor extraño_

_ ¿Tú la probaste?_

_Si, él me lo pidió_ dijo y frotó su naricita pequeña contra mi mejilla.

_Bebiste de su leche entonces_ dije a media voz

Ella se apartó para mirarme, su boca se entreabrió.

_Joder, me sorprendes, que morboso estás hoy, tú no eres así_ dijo

Esta vez me acerqué a ella y fui yo quien la besó y sobé sus tetas sobre la tela.

_Tal vez él se haya hecho una paja mientras tú te ejercitabas en el jardín_ dije mientras besaba su cuello y ella me sobaba la polla.

_ ¿Tú crees? ¿Cómo sabes que yo estaba en el jardín?_ dijo y gimió cuando besé su cuello y sobé sus tetas, el pezón estaba empitonado y se marcaba en su polo

_No lo sé, supongo, él estaba arriba, así que podía verte desde la ventana y tu haciendo esas poses, esos estiramientos, enseñándole el culo_

_ ¿Quieres pensar eso? ¿Qué le enseñaba el culo?_

_Si, se estaba volviendo loco viendo tu culazo y se masturbó_

_ ¿Así y que más hizo ese hombre tan malo?_ dijo ella

Desabroché su pantalón y metí la mano por dentro de su tanga, su coño exquisito estaba mojado.

_Eyaculó dentro del vaso de leche, lo poco que quedaba y luego te llamó_

_Si….eso hizo…_ dijo ella cerrando los ojos

_Y luego te pidió que bebieras….._ dije

_Joder…..David…que malito eres….._ dijo ella cerrando los ojos, mi dedo se movía a toda velocidad sobre su clítoris hinchado.

_Tiene una gran polla y debe haber echado mucho allí_

_Joder…..David….es que me tienes….._ dijo ella y cogió mi brazo con fuerza, clavándome las uñas nacaradas, de pronto imagine esas uñas delicadas y largas clavándose en el brazo musculoso y pringado de Fermín.

_Y tú te bebiste esa leche, cariño, bebiste de su leche, tragaste su lefa, hasta la última gota_

_Joder……David…..la leche….sí que sabía mal, no quise darle la razón…._ dijo ella hipando estaba a punto de correrse con mi dedazo.

_Sabía mal porque era el semen de ese paleto, te has tragado su leche_ dije en su oído mordisqueándole el lóbulo.

_¡¡Joder……es que me corrooooo….me corro joder!!!_ gimoteó y luego sus cuerpazo se tensó y luego explotó, sus uñas se clavaron en mi brazo.

Miré sus párpados grandes y llenos, cerrando la luz de sus increíbles ojos marrones, su frente un poco sudada, sus pómulos, su carita.

_Joder, como te has venido hoy……nunca pensé que podía ponerte tanto esto…._

_A ti también te ha gustado_ dije

_ Claro, siempre me gusta contigo, voy al baño, más tarde te doy lo tuyo_ dijo y pellizcó mi polla con la punta de los dedos.

_Vaya imaginación que tienes, cerdito_ me dijo con un mohín al ponerse de pie.

Cenamos, antes de dormir me hizo una mamada.

Me desperté sobresaltado, en la plena madrugada.

Tú eres el factor X, me había dicho Fermín, que cabrón, fui hasta el baño, miré el cesto de la colada, levanté la tapa, el tanga blanca estaba allí, diminuto, pequeño, parecía increíble que el culo lleno y redondo de Nuria cupiera allí. Me lo llevé a la nariz, si olía un poco a coño y a culo, ella se había ejercitado con él.

Lo apreté en mi puño, bajé a la sala, oscura y fantasmal, mi maletín de trabajo estaba allí sobre el sofá, lo abrí, deje caer el tanga usado de Nuria dentro de él.

Continúa en