La putita de un casado ...
Ben siempre fue el amigo de su padre, pero bajo la fachada de caballero se esconde un hombre hambriento de secretos. Cuando Mar se convierte en su secretaria, decide que no solo quiere trabajar para él, sino ser su secreto más sucio. La oficina se convierte en su cama y la discreción, su única ley.
Han pasado dos años desde que me enamoré y metí con el amigo de mi padre💋🌊
Mi pareja Ben, es un hombre casado, tiene fetiches y fantasias que son un tabú para su esposa y que incluso pudiera ser un motivo para arruinar su familia perfecta.
Pero aquí estoy yo, una joven de 22 años que hace realidad sus deseos más íntimos.
Es delicioso ver tan excitado a un hombre que en su matrimonio solo está ocultando su sensualidad.
Está es la historia de como me metí en su matrimonio, hasta que lo hice mío.
Yo conocí a Ben, desde que era una niñå, su familia y la mía han sido muy cercana.
El hijo mayor de Ben y yo en una fiesta, en su casa nos pusimos cachondos y fuimos a coger en su cuarto, mientras su hijo me tenía abierta de piernas en misionero, pude ver qué por la puerta Ben nos estaba viendo coger. Parecía disfrutarlo, muy enfermo de su parte, pero a mí me encantó que nos espiará.
Yo empecé a gemir y a besar salvajemente a su hijo y él se vinó fuera de mi, me subí la tanga y me bajé la falda y me fuí.
Ben, siempre me pareció un hombre interesante y muy inteligente para los negocios pero siempre me desagradó ocultaba el hecho de que nos espió a mi y si hijo. Al tener tanta cercanía con su familia conocía muy bien la forma en la que llevaba su matrimonio.
Todo empezó cuando mi papá me mandó a trabajar con Ben como su secretaria, al principio no quería pero después le agarré el gusto a provocar a mi nuevo jefe.
El uniforme de las trabajadoras de su clínica era una falda negra, tacones y una blusa rojo vino. En ocasiones usaba bata blanca de laboratorio, ya que a eso se dedica su empresa.
Los primeros días Ben era muy detallista conmigo, siempre me estaba ayudando si tenía una duda, yo iba a aprovechar su amabilidad, quería mostrarle que tan putita podía ser, más que cuando nos vió a su hijo y a mí.
Todos los días buscaba una escusa para acercarme más a él.
Ben me llamaba a su oficina y me pedía ayuda con la computadora o su agenda, así que ahí empecé, tocaba su espalda o sus manos o me sentaba en su escritorio, mostrando las piernas de forma descuidada y haciéndome la inocente.
Hasta que un día me pidió algo de un cajón.
Siempre me ha gustado exhibirme y no tengo problema con agacharme y que se vea mi culito o abrirme de piernas y que vean mi vagina. Así que ese día me agaché, sentí como mi tanga se metía entre mis nalgas, dándole a Ben una vista de mi culo. Sabía que era un hombre lujurioso y que lo iba a gozar.
-Mar... Mmm creo que no es correcto que no lleves ropa interior debajo de la falda - me dijó llamándome la atención.
Al parecer Ben actuaba como un caballero cuando en el fondo era un hombre muy cachondo como para verme la cola.
-Lo siento Doctor. - dije dándome la vuelta- pero no es justo que piense eso, porque si traigo algo abajo.
El pareció no entender así que subí mi falda delante de él y le mostré mi tanga, que era un triángulo que en vez de cubrirme la panochita se metía en mi rajita húmeda.
-Mar no hagas eso... -Dijó al verme.
-Lo siento, usted fue el que empezó - Le dijé - a demás sé que le gusta mírame.
-Cómo puedes decir algo así, yo soy un hombre casado - dijó molestó.
Me acerque más con la falda arriba que aún dejaba ver mi tanga.
-Usted me vió cuando su hijo me tenía abierta de piernas mientras me cogía y estos días no crea que no he notado como se le pone dura la verga cuando me ve o lo tocó.
-No puedo creer que uses ese vocabulario y si que eres inteligente Mar, sabes que te deseo - me dijó.
-Por favor Doctor, lo he escuchado a usted y papá como hablan cuando están ebrios. Dicen cosas peores. Así que vámonos quitando la máscara Ben.
Se quedó callado y no dijó nada más.
-He escuchado que tú mujer no te satisface como quisieras y es una lastima, porque eres un hombre, muy guapo - Dije mientras me acercaba y le agarraba el bulto.
-Mar qué haces?- dijó sorprendido.
-Solo he pensado que yo podría ayudarte con eso, porque cuando estás en mi casa, le has dicho demasiadas quejas a mi papá de tu aburrida vida sexual que ya hasta me las sé de memoria.
Siempre he disfrutado dejar a los hombres calientes y jugar con ellos, tocarles la verga o dejar que me manoseen y negarles el sexo.
Me quité el pedacito de tela y la puse en su escritorio.
-Tal vez, puedes bajarte eso (señalando su erección) oliendo mi tanga- le dijé - pero te advierto, no está tan mojada mi vagina como cuando tú hijo me cogió.
Sin más que decir me baje la falda y me salí de su oficina.
Transcurrieron los días y Ben cada vez tenía más confianza, un día al entrar a su oficina, lo encontré masturbándose, jalaba su verga delante de mí. Al parecer lo excitó que lo viera con su miembro en la mano y se vino, parte de su leche cayó en mis zapatillas.
Pero no me importó, disfrutaba esto.
En otra ocasión me pidió ayuda con su agenda, estando sentada mientras la revisaba, se empezó a tocar y cuando se sacó el pene del pantalón, lo miré y empiezo a frotar su miembro por mi cara, abrí la boca y se corrió en mí, su leche era deliciosa.
Deje de usar tanga y brasier, dejaba que mis tetas se marcarán en mi blusa, en ocasiones me ponía mis piercings en los pezones para que se notaran aún más.
Un día le dije que ya no aguantaba otro día solo jugando a excitarnos, así que saliendo de trabajar fuimos a un hotel de carretera, me sentía muy cachonda, quería sentirlo dentro de mí.
Todo el día había estado con mi panochita mojada, me sentaba en el escritorio y por debajo se la barra de la recepción me tocaba y metía mis dedos a mi vagina.
En el motel, después de desnudarnos me dijo.
-Todo este tiempo quería volverte a ver desnuda como cuando te ví con mi hijo...
-Cómo me vas a coger?- le dije.
Me abrió de piernas y tal cual me tenía su hijo aquella vez me cogió, nos besábamos y gemiamos, me dolía lo salvaje que era, parecía que no había cogido hace años.
Y ahí me di cuenta que quería ser su amante, que iba a ser quien lo sacará de esa mentira que quería aparentar.
Él no es, el caballero que conoce su esposa, o el mejor amigo de mi papá, Ben es mi macho y yo sería su putita.
Empezamos a coger en el trabajo. Me abría de piernas y me pegaba a cualquier pared para meterme los dedos. Mientras hablaba con los empleados me metía los dedos por mi culo.
Tenía cosas nuevas que probar con esta putita.
Le bajaba el pantalón y le daba una mamada cada vez que podíamos.
Un día me llamó al baño y pido que le agarrará la verga mientras orinaba. Eso me gustó mucho.
En otra ocasión antes de la hora de salir, el me siguió al baño y cuando me disponía a orinar me dijó que me quería cojer mientras lo orinaba. Nos mojamos con mis fluidos y me dejó su leche adentro. Los demás empleados se fueron uno a uno y nosotros seguíamos mojados en el baño.
Pero se empezaron a escuchar rumores que el jefe andaba con su asistente.
Un día, entré a su oficina y cuando quiso meter su mano debajo de mi falda, se encontró con mis panties y mi toalla femenina. Andaba en mis días. Me hizo subir mi falda y bajar mis bragas, se frotó un poco en mi entrada pero retiró mi toalla y se masturbo con ella... Cuando terminó subió sus boxer y había manchas de mi sangr3 en ellos, eso me excitaba mucho.
Nos estábamos besando cuando escuchamos que llegaba alguien, era su mujer.
Me metí debajo de su escritorio y él se apresuró, como si fuera a salir. Su esposa no me vió así que se fueron juntos.
Días después me dió mi propio departamento, que inauguramos cogiendo en cada rincón de el, en un fin de semana donde su familia pensaba que estaba en un viaje de negocios, pero estaba cogiendo conmigo. Le encanta coger cuando estoy en mis días, dice que mi panochita es más húmeda que nunca y chuparme, le encanta dejar su leche en mí boca, para después besarnos y lograr un beso arcoiris. Algo que el siempre quería intentar pero no podía con su esposa.
Mis queridos lectores, les he relatado un poco de lo que he vivido con mi pareja actual.
Les quiero pedir de su ayuda, comentando que tema, fantasía o relato les gustaría leer próximamente...❤️
Los quiero demasiado mis amores...
Les mandó muchos besitos en sus deliciosos genitales 💋
Con cariño su putita virtual...Mar! 🌊
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