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Mi nueva vida 004 - Comienza la fiesta

En la urbanización, las paredes no tienen oídos, solo deseos. Pris lo espera con una invitación que no es solo para una fiesta, sino para perder el control. ¿Estás listo para dejar atrás tus miedos y follar como la puta que soy?

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CAPITULO 004 – COMIENZA LA FIESTA

Amanecí un tanto resacoso, no suelo beber y el alcohol que tomé la noche anterior me había afectado un poco.

El día era luminoso y se percibía que iba a hacer calor, sólo eran las 10 de la mañana y ya estaba sudando. Tomé una larga ducha y un desayuno contundente, me asomé a la terraza y al comprobar que no había nadie en las zonas comunes decidí dar una vuelta por el pueblo para ver que tal estaba el ambiente en las fiestas.

Me dirigí hacia el centro del pueblo, el corazón de este era la plaza mayor y me dirigí al mismo bar donde hacia un par de días había quedado con Ivana. La plaza estaba llenándose de gente, la mayoría gente joven con atuendos muy pequeños, tanto los chicos como las chicas mostraban sus cuerpos vestidos con la menor ropa posible sin el menor pudor. A lo lejos vi a Ivana y a Mariana con un grupo de chicos y chicas de su edad, se las veía felices y reían sin aparentes preocupaciones.

Me saludaron al pasar junto a ellas y las chicas del grupo empezaron a sonreírse, seguro que ellas les habían contado las aventuras que habían tenido conmigo.

Espera Kike, dijo Ivana separándose del grupo, me abrazó mientras me daba un beso, esta noche voy a una fiesta en la urba ¿te veré allí?, se mordía los labios lujuriosamente y empecé a notar vida en mi polla.

Seguro, pero nadie me ha invitado a una fiesta ni a nada parecido.

No te preocupes, Pris me dijo que te iba a invitar ella misma.

¿Pris?, ¿pero de que os conocéis?

Bueno, Pris es clienta del gabinete y nos trae mucha clientela, además es amiga de los padres de Mariana hace muchos años. De verdad, quiero verte allí, me dijo lanzándome un beso mientras volvía con su grupo de amigos.

Me senté a tomar un refresco y cuando estaba ensimismado mirando a las hermosas chicas que pasaban por allí recibí una llamada telefónica.

Hola Pris guapísima.

Hola, Kike, ¿Qué tal estas? ¿Ya estas adaptado?

Bien, bien, ya me voy adaptando, poco a poco, pero cada vez más suelto.

Seguro que sí, ya me he enterado que has estado disfrutando con dos jovencitas, y que lo has pasado genial briboncete, pero también sé que dentro de la urba aún nada.

Las noticias vuelan aquí, ¡qué barbaridad!

Suéltate Kike, una vez que te sueltes dentro de la urba no vas a querer salir de allí.

Ya sabes que soy un poco tímido y que la gente me vea follando….

Pues súbete a alguien ático, pero suéltate. Bueno, vamos a lo que vamos, esta noche voy a una fiesta en la urba y quería invitarte.

¿Una fiesta? ¿Ira mucha gente?

Vamos al bungalow 12, es de unos amigos, estarán Víctor y su mujer Anike, y algunos amigos más, también estarán sus hijos, pero son todos encantadores.

¿El 12?, pero si no hay nadie, he pasado un par de veces por delante y esta vacío.

Llegan esta tarde, te espero a las 20 hs., habrá barbacoa y barra libre… y mucho sexo si tú quieres. Ciao, te espero.

Sonó una notificación de WhatsApp, era un mensaje de Pris, al abrirlo me enviaba un recordatorio de la fiesta y una foto de ella desnuda señalándose los pezones.

Joder, que buena esta, tengo que follar con ella como sea, si esto no es una invitación ¿Qué lo será?

Decidí dar una vuelta más a mi vida y soltarme de verdad en la urba. Cuando llegue vi tumbada en una hamaca a Marta, estaba guapísima, con los pechos desbordando por los lados y su pubis cubierto de una fina mata de vello negro. Me acerque y vi que estaba abierta de piernas y su vagina estaba pidiendo guerra, sin pensarlo más me agache y puse mi boca sobre su coño.

Mis labios besaban los labios de Marta, estos eran grandes y apetitosos, dignos de una mujer que ha disfrutado de mucho sexo en su vida.

Ummm, Kike, ¿Qué haces?, no pares.

Hola Marta, hoy no puedo follarte porque tengo una fiesta esta tarde-noche y no quiero hacer el ridículo.

No importa, sigue haciendo eso mismo y no me importa que no me folles.

Seguí comiéndome ese coño maduro, tenía un sabor salado que era increíble, un coño experimentado muy diferente al de Ivana, más abierto y con los labios grandes, el clítoris era enorme, como un garbanzo que me dispuse a mordisquear con ganas.

Mordisquee levemente ese pequeño garbanzo que asomaba de los labios menores de Marta. Mientras esta gemía más y más mi boca no se apartaba de ese coño, mi lengua lamió ese clítoris salvaje que asomaba cada vez más, pase mis labios por los labios menores de Marta, y cuando levante la vista note las continuas emisiones de flujos, decidí introducir uno de mis dedos en ese vagina hambrienta.

- Kike, no pares, no pares.

Ese dedo dio paso a otro más mientras Marta sollozaba y gemía a la vez.

Mis ojos se desviaron un poco más abajo encontrando un ano hambriento que palpitaba solicitando su turno. Baje la cabeza y lamí ese circulo de piel marrón con fruición, cada lametazo provocaba gemidos de placer en Marta, puse mis manos a ambos lados de ese estrecho agujero y estirando con ellas lo abrí lo suficiente para poder introducir mi lengua en ese ojo palpitante.

Mi lengua se deleitaba dentro de ese pequeño y húmedo agujero, lamí las paredes, salia de el y lamia en círculos rodeándolo, Marta no cesaba de gemir de placer pidiendo que no me detuviera. Metí uno de mis dedos en su vagina y aprovechando lo mojada que estaba lo introduje dentro de ese ano pedigüeño.

- Ahhhh, Dios, Kike, sigue, sigueeeeee… no pares de hacerlo. Dios, que placer…

A ese dedo se le unió un segundo y un tercero que entraron en la vagina húmeda y un cuarto (de la otra mano) que se centró en el clítoris. Marta gritaba de placer, su cuerpo se elevaba de la hamaca manteniendo en el aire ese maravilloso pubis, en un último gemido que sonó realmente placentero tuvo un orgasmo enorme, expulsaba chorros de placer por su vagina. Mis manos quedaron empapadas y las lamí con verdaderas ganas.

Los aplausos sonaron tras de mí y al girarme vi que estaban Eric y Macarena que habían asistido a todo el espectáculo. Macarena se fue a por Marta y besándose suavemente le pregunto como lo había pasado.

- Genial, pffff, que manos, que boca, que lengua, Macarena tienes que probarlo. En mi vida me habían comido el coño de esta manera.

Eric se acercó y dándome una palmada en la espalda dijo

- Que escondidas tenias esas habilidades Kike, Marta ha disfrutado como una perra y ahora Macarena te lo va a pedir sin dudarlo.

- Kike, tienes que hacerme lo mismo que a Marta, ya es hora que nos invites a tu jacuzzi.

- Vale, de acuerdo, pero otro día, esta tarde voy a una fiesta y tengo que cumplir.

- Bien, bueno, pero me quedo con las ganas, mientras decía esto se frotaba los pechos y el clítoris visiblemente excitada.

- ¿Y donde es esa fiesta?, pregunto Eric.

- En el bungalow 12, creo que el dueño se llama Victor

- ¿Vas a la fiesta del 12? uff tío, que nivel, alguien tiene contactos que no conocemos, dijo Macarena sorprendida. Esa es la mejor fiesta de la urba, ellos llegan siempre el viernes de fiesta y la barbacoa acaba inevitablemente en una orgía.

- Eso me han comentado, estaba un tanto sorprendido por el cariz que tomaban las coas, y lo que me contaban de esas fiestas. Y contactos no tengo, hasta que llegue aquí de esta urba solo conocía a Pris.

- Es que Pris es un gran contacto, el dueño de la inmobiliaria en que trabaja es socio de la empresa dueña de la urbanización, pero todo el mundo sabe que ella es la que maneja todo lo que pasa aquí en cuanto a compras, alquileres… y si la has caído en gracia, que lo parece, vas a estar muy bien relacionado.

Después del festín que me había dado con el coño y el culo de Marta, los cuatro nos fuimos a un comedor común, comimos juntos mientras las chicas se dedicaban a pajear a Eric de forma alterna. Cuando estaba completamente empalmado Macarena le hizo una mamada escandalosa mientras Marta jugaba con el coño de Macarena.

Discretamente me retire dejando al trío disfrutar y me dispuse a tomar una larga siesta esperando descansar lo suficiente para poder afrontar la fiesta del 12.

Se notaba en el ambiente que era un día de fiesta en la urbanización, la gente andaba de allá para acá y había poco sexo, por lo que di por sentado que debía haber bastantes fiestas previstas y los ocupantes de la urba quería reservarse.

Después de una larga siesta y una reparadora ducha recibí una notificación de WhatsApp de Pris.

“No te olvides de la fiesta te espero a las 8, por cierto, no es de muy buena educación llegar a una casa desconocida desnudo, así que ponte algún pareo ligero, sino tienes pídele alguno a Eric que los tiene muy monos. Adjunta había una foto de ella misma con un pareo puesto que tapaba tan poco que tenia el coño al descubierto.

Mande un WhatsApp a Eric pidiéndole un pareo y al momento me contesto que bajara y eligiera uno. Cuando entre escuche gemidos desde una de las habitaciones y al pasar por delante vi a Macarena y Marta compartiendo un consolador de considerables dimensiones.

Las chicas ni se dieron cuenta que estaba allí, así que Eric se paro un poco más adelante de la puerta permitiéndome una visión perfecta del espectáculo. Ambas mujeres se introducían un consolador doble en sus coños dándose un enorme placer, con movimientos alternativos se estaban follando una a la otra. Debían llevar un rato porque en las sabanas se apreciaban salpicaduras de placer. Ambas gemían casi por igual y yo ensimismado no podía apartar la vista del tremendo espectáculo que contemplaba.

Eric decidió que era suficiente y siguió hacia el salón del apartamento donde tenia preparados los pareos, tenía una colección enorme de todos los tamaños, colores y transparencias. Salio un momento para que me sintiese cómodo eligiendo y me dijo que le avisara cuando acabara para enseñarme como ponérmelo correctamente.

Me decidí por uno negro completamente transparente y de tamaño medio.

- Eric, creo que he dado con el que me gusta, y además creo que me pega con mi carácter sabes…

En lugar de Eric aparecieron sus mujeres Macarena y Marta estaban sudorosas y arreboladas y lucían resplandecientes. Se lanzaron sobre mi abrazándome una por delante y otra por detrás, ahora mismo mi cuerpo era el jamón de un sándwich de Marta y Macarena y el contacto de esos cuerpos y en especial esos pechos hizo que mi polla empezase a cobrar vida.

- Chicas, por favor, no voy a negar que este sándwich que estáis haciendo conmigo es muy agradable, pero os recuerdo que no puedo, que hoy no puedo hacer nada.

- Es una pena, porque a Eric le hemos exprimido hace un rato y esta recargando el deposito, dijo Macarena, mientras una de sus manos rozaba mi polla con sus dedos.

- De todos modos vamos a enseñarte como se pone un pareo.

Marta y Macarena comenzaron a darme diversas instrucciones y me enseñaron varias formas de ponérmelo, finalmente me decidí por una forma bastante discreta, de todas las que me habían enseñado era la más suave, lo llevaba hasta medio muslo por un lado cayendo en diagonal desde el otro, de forma que me tapaba el “paquete” por un lado y casi lo descubría por completo por el otro.

Pase un rato charlando con los tres y cinco minutos antes de la hora de la fiesta me despedí y me dirigí al bungalow numero 12. Me cruce con gente que se dirigía a diferentes puntos de la urbanización, pero no distinguía a que lugares se caminaban ni donde iban a celebrarse esas fiestas, tampoco es que prestara demasiada atención. Llegue a la puerta del 12 a las 19:55 hs. Y pude comprobar desde fuera que era enorme, lo de bungalow se quedaba corto, era un chalet de dos plantas con unos 300 m² por planta y jardín privado separado del resto por un muro rematado con espesos setos.

Llame a la puerta y me quede alucinado cuando esta se abrió y apareció una mujer espectacular, una mulata de piel color café con leche oscuro, 1,80 m de altura con un cuerpo perfecto, una melena negra como ala de cuervo ondulada que caía hasta la mitad de la espalda, ojos negros como trozos de carbón y una boca con unos labios carnosos y suculentos. Llevaba una pajarita al cuello, un brazalete de tela en el bíceps derecho donde se leía POLICE y una cinta de seda roja de unos 5 cm de ancho en la cintura, que formaba un lazo junto encima de su culo. Esta cinta hacia que te fijaras en esa zona de su cuerpo y mis ojos se dirigieron hacia su pubis completamente rasurado lo que permitía ver unos labios grandes, abultados y gruesos, los pechos eran impresionantes al menos una talla 100 completamente naturales, una cintura delgada y unas caderas grandes que hacían imaginar un gran culo.

- Hola, soy Barbara la guardiana de la puerta, dijo la mulata con una voz deliciosamente sexy con un claro acento cubano ¿Cual es la contraseña?

Me quede a cuadros ¿contraseña?, no tenia ni idea de que hablaba y cuan inicie un pequeño balbuceo intentado dar alguna excusa Barbara abrió los labios en una amplia sonrisa de dentadura perfecta y dientes blanquisimos.

- Otro invitado que cae en la broma de la contraseña,.. ¿Cuál es tu nombre y quien te ha invitado, sólo si estas en la lista podrás entrar?

- Menudo susto me habías dado Barbara, soy Enrique y vengo invitado por Pris.

- Aquí no hay ningún Enrique, hay un invitado de Pris pero no con ese nombre, dijo Barbara en tono serio.

- Quizá me haya anotado como Kike que así es como me llama Pris – mi tono de voz sonaba un tanto azorado.

- A ver, sí, Kike invitado de Pris, aquí estas… menos mal, Barbara volvió a sonreír, antes de dejarte pasar tengo que chequear que no lleves ningún objeto prohibido.

- ¿Prohibido?, Barbara como puedes ver en realidad no llevo nada, sólo este pareo.

- El pareo puede pasar pero aún así debo cachearte….

Las manos de Barbara empezaron a palpar mi cuerpo pese a que a simple vista se veía que no llevaba ninguna cosa, solté un pequeño respingo cuando su manos pasaron por debajo del pareo y una de estas me masajeo las nalgas mientras la otra se centraba en mi “paquete” y especialmente en la polla que sobó tres o cuatro veces. Una vez se quedó a gusto con el sobeteo volvió a sonreír y pulsando un botón en la pared dijo

- Pris, tu invitado ya esta aquí

Pris apareció tras una puerta lateral, la visión alteró mi cuerpo, hizo una entrada espectacular, asomando en primer lugar una de su torneadas piernas, concretamente la derecha, a la altura de la mitad de su muslo lucia una cinta de seda negra a modo de liga de media, poco a poco fueron asomando sus maravillosos pechos, daba pequeños pasitos por lo que su aparición se alargo en el tiempo dándome un ratito para imaginar lo que podría suceder.

Finalmente Pris apareció en todo su esplendor y se dirigió hacia mi dando saltitos como si fuese una adolescente que estuviera feliz ante algún próximo acontecimiento. Esos pequeños saltos hacían que sus pechos botaran alegremente y cuando llego a mi altura dando su salto se abalanzo sobre mi con los brazos abiertos, y abrazándome fuertemente me soltó un morreo espectacular mientras aprisionaba mi culo con sus manos.

- Ummm, Kike, que ganas tenia de verte, estos días se me han echo muy largos y más aún después que las chicas me contaran todo lo que habíais hecho.

- Bien, veo que aquí la discreción brilla por su ausencia – dije un tanto contrariado.

- No te enfades Kike, aquí la gente es muy libre y no tiene secretos sexuales.

- Ya, pero eso me sucedió con gente del pueblo….

- Bueno, es que el pueblo en esas cuestiones se parece mucho a este lugar. Vamos dentro que te presento a los anfitriones.

- Ok Pris, pero tengo una pregunta ¿esta chica, Barbara que hace en la puerta, que función tiene aquí?

Me volví hacia Barbara mientras hacia esa pregunta y pude observar un culo maravilloso, grande, lleno, muy apetecible…

- Bueno Barbara es amiga de la casa y le gusta revisar a los invitados, tranquilo cuando lleguen todos los invitados se incorporará a la fiesta.

Priscilla arranco hacia la puerta por la que había salido y me dirigió hacia ella poniendo una mano en mis nalgas, así que la correspondí de la misma forma, ese culo era de concurso, duro, elevado, redondo….

Llegamos a una gran sala diáfana donde en sillones y divanes se recostaban varias personas, al vernos una pareja se levantó y se dirigió hacia nosotros. El era algo más bajo que yo, debía estar en 1,70 m, delgado y musculoso, debía tener unos 45 años, ella era un bombón algo más alta que él debía estar en el 1,75 m, delgada con el pelo rubio muy corto y peinado a lo garçonne, unos pechos enormes claramente operados pues desafiaban a la gravedad y la vencían con una medida de entre 110 y 120, una areolas como galletas y unos pezones puntiagudos. Además lucia en su pierna derecha un tatuaje de motivos florales desde la cintura hasta el tobillo, un pubis completamente depilado con unos labios apetitosos… era guapa sin estridencias pero sexy como el demonio.

- Victor, Anike, este es Kike, el invitado del que os hable, dijo Pris, Kike estos son nuestros anfitriones, fueron unos de mis primeros clientes y desde entonces mantenemos una gran amistad.

- Encantado de conoceros, dije sin apartar los ojos de esos enormes pechos.

- Cualquier amigo de Pris es amigo nuestro, dijo Victor estrechándome la mano.

Anike fue más directa, se vino a mi abrazándome y dándome un par de besos mientras apretaba sus pechos contra mi.

- Hola Kike, no se si Pris te lo habrá contado, pero la anfitriona de estas fiestas tiene ciertos privilegios y el primero es este…

Sin mediar más palabras metió sus manos bajo el pareo y de un tirón me lo arranco, cogió mi polla con sus manos y después de frotarla 3 o 4 veces se la metió en la boca y empezó a chupármela.

No supe muy bien como reaccionar pero como nadie se sorprendió me deje llevar, se notaba que Anike estaba acostumbrada a los trabajos orales y que disfrutaba con ellos, despumes de más o menos un minuto de succiones y lametones se levantó y dándome un beso dijo

- Kike, te dejo, tengo más invitados que atender, seguro nos veremos a lo largo de la noche.

Se levanto y se marcho hacia la puerta meneando el culo.

- ¿Que tal?, ven voy a enseñarte la casa y nos vamos conociendo – dijo Victor.

La casa era impresionante, salones, habitaciones enormes, baños más grandes que cualquier salón normal, una cocina gigante que daba al jardín de 1000 m² que tenia piscina, 3 jacuzzis de distintos tamaños, una barbacoa de obra… en fin, una casa de ensueño, ahora el ático me parecía pequeño aunque para mis necesidades era suficiente.

- Aun falta bastante gente por llegar – rio Victor – en realidad la cita era a las 9 pero Pris insistió en que tu vinieras a las 8 como invitado especial y así irnos conociendo, con sinceridad, creo que la tienes loca por ti, nunca la he visto así de ilusionada con ningún cliente.

- La verdad, es que ella a mi también me gusta, dije, pero aún tengo mi divorcio muy cercano y no quiero volver a sufrir, mi tono sonó un tanto resignado…

- Es muy pronto para hablar de casamiento ¿no?, de momento dedicaos a follar salvajemente y después ya veremos hacia donde os lleva eso. Mira, hay están mis hijos con unos amigos, voy a presentarte.

Nos dirigimos hacia un grupo de jóvenes que estaban sentados en jardín hablando y riendo, cuando me fije me di cuenta que eran 3 chicos y 3 chicas y hay no acabaron las sorpresas.

- Chicos, venid que os presento, dijo Victor.

Inmediatamente los seis jovenes se levantaron y la sorpresa fue mayor cuando me di cuenta que dos de las chicas eran Ivana y Mariana, estas dos no se cortaron y pelo y se vinieron hacia mi abrazandome a la vez mientras su manos me tocaban por todos sitios.

- Kike que alegría, dijo Ivana, te dije que nos veríamos y como ves no te mentí.

- Kike, que bueno que estés en la fiesta, tenemos que repetir lo del otro día, dijo Mariana muy alegre.

- Ya veo que conoces a estos dos bombones, dijo Victor un tanto risueño, bueno, te presento al resto, estos trillizos dijo señalando a dos de los chicos y a la otra chica son mis hijos, Victor Jr que es el novio de Mariana, Willem y Astrid y este otro muchacho es Pedro el novio de Astrid. Este es Kike el invitado especial de Pris, espero que le hagáis sentir como en casa, os encargo su cuidado, me marcho que la fiesta me reclama.

Me quede un tanto sorprendido por este “abandono” por parte de Victor, pero al estar Ivana y Mariana me tranquilice, aunque no sabia que pensar de Victor jr, al fin y al cabo me había follado a su novia hacia unos días.

Mire a los chicos y estaban cortados todos por igual, altos, delgados, musculosos y bastante bien dotados, Astrid era un espectáculo, alta como su madre, rubia con melena larga y rizada, tetas de tamaño medio una bonita sonrisa con una cintura delgada y unas caderas amplias. Fue ella la que tomo la iniciativa, me dio un par de besos y de forma “accidental” sus largos dedos rozaron mi polla.

- Encantada de conocerte Kike, estas dos zorras ya me han contado lo bueno que has sido con ellas, espero ansiosa follar contigo y que me hagas todas esas mismas cosas.

Me quede flipando, Astrid acababa de pedirme que la follara delante de sus dos hermanos y de su novio, y ademas acababa de decir al novio de Mariana que me la había follado.

- Tranquilo Kike, Ivana salio al paso, aquí nos lo contamos todo y no tenemos secretos y menos aún de índole sexual.

- ¿Que te ha parecido la mamada de mi madre? Pregunto directamente Victor jr, como puedes ver lo que dice Ivana es cierto, aquí no hay secretos….

Me quede con los chicos hablando, todos eran de la misma edad 19 años camino de los 20 a lo largo del año todos ellos. Habían sido compañeros de colegio y eso junto a las “aficiones” de sus padres los habían unido aun más.

Vimos encenderse unas luces en el jardín y según me dijeron era la señal de que la fiesta iba a comenzar, prácticamente en ese momento empezó a entrar gente al jardín, Victor y Anike nuestros anfitriones encabezan la comitiva seguidos de Pris y Barbara que venían haciéndose confidencias y suaves roces en las partes intimas. Tras ellos entraron al menos cuatro parejas más, una de ellas según me contó Mariana eran sus padres, mientras Victor se dirigía hacia una especie de podio que había al lado de la piscina.

- Familia y amigos – dijo Victor con un potente chorro de voz, bienvenidos a nuestra casa, hoy tenemos un invitado especial en nuestra fiesta anual, el es Kike, dijo mientras me señalaba, y es un invitado especial de nuestra querida Pris, espero que todos lo aceptéis como uno más de nosotros y lo integréis rápidamente, pues según me dijo Pris es su primera vez en nuestro mundo y a lo mejor necesita un poquito de ayuda, pese a que según he oído contar ya ha comenzado a hacer sus pinitos. Me encanta organizar esta fiesta y me encanta que estéis aquí como todos los años. Os recuerdo las normas sobre todo para que nuestro nuevo invitado las conozca, todo esta permitido (sexualmente hablando) siempre que los intervinientes estén de acuerdo, si alguno se propasa sera expulsado y en su caso si es necesario denunciado a la policía. Ademas los trabajadores, cocineros, camareros… etc son intocables ya lo sabéis y los distinguiréis ya que lucen brazaletes con su puesto de trabajo en el brazo izquierdo. Sin más os invito a comer, beber y follar durante todo el fin de semana. Disfrutad amigos, disfrutad.

Aparecieron una serie de camareros de ambos sexos con unos cuerpos impresionantes y que empezaron a repartir comida y bebida entre los asistentes.

Note que Pris se acercaba a mi y me cogía la cintura con ambos brazos como marcando territorio, una de las camareras se acerco y nos ofreció una bandeja llena de chorizos criollos perfectamente cocinados, ambos cogimos viandas y en cuando mire a Pris vi que esta empezó a meter y sacar el chorizo de su boca como si estuviera haciendo una felación.

Mi polla cobro vida y cuando ya estaba semierecta Pris la cogio y mirándome suplicante dijo

- ¿Me vas a decir que quieres follar conmigo o te lo voy a tener que suplicar?

- Llevo días esperándote Pris ¿te apetece follar?.

- Desde el momento en que te vi entrar en la inmobiliaria supe que iba a follar contigo Kike, así que vamos dentro y follarme como la puta que soy.

Me deje guiar por ella y según íbamos avanzando nos encontramos a varios grupos ya haciendo sus cosas, entre ellos vi de reojo a Ivana y Mariana follándose a Willem.

- Que zorritas son estas niñas, dijo Pris, como las gusta montarse estos numeritos.

Entramos a una habitación de tamaño medio pero con una cama de dimensiones enormes, Pris se lanzo sobre ella y tumbándose boca arriba separo las piernas y me dijo

- Vamos Kike, venga, fóllame, hazme lo que quieras.

Me dirigí hacia ella y comenzó una noche salvaje.

FIN

Espero vuestros comentarios.