Xtories

Cornudo oficial- Parte (1)

Dos años de amor puro y valores estrictos se desmoronan en una sola noche. Con el peso de la virginidad y la promesa de un futuro juntos, Esteban y Belén cruzan la línea final antes de que el mundo exterior los alcance.

Conejita Sexy 77722K vistas6.9· 13 votos

Capítulo 1: Un Nuevo Comienzo

El sol brillaba intensamente sobre el pequeño pueblo, reflejando la alegría de las familias reunidas para celebrar el logro de sus hijos. Esteban y Belén, ambos de dieciocho años, se encontraban en el centro de la atención, rodeados por sus seres queridos. Las risas y felicitaciones llenaban el aire mientras los dos jóvenes, tomados de la mano, recibían los abrazos y buenos deseos de todos.

Esteban, con su cabello castaño corto y ojos ocultos tras unas gafas, irradiaba confianza y entusiasmo. Su figura delgada y desprovista de músculo no disminuía su presencia; su actitud tranquila y bondadosa siempre lo había destacado entre los demás. Ahora, estaba listo para embarcarse en su nueva aventura como estudiante de Ingeniería en Informática.

A su lado, Belén brillaba con una mezcla de gracia y fuerza. Con su altura de 1.75 metros, su cabello negro enrulado cayendo como una cascada hasta la mitad de su espalda, y sus ojos verdes llenos de determinación, era imposible no notar su presencia. Gracias a años de natación, su cuerpo tenía unas curvas sumamente deseables para cualquier hombre, pechos increíblemente grandes, naturales, y unas piernas tan firmes que roban la mirada de cualquier hombre que la tiene cerca, una combinación de poder y feminidad. Siempre femenina, Belén se aseguraba de que sus uñas estuvieran perfectamente pintadas, un detalle que reflejaba su atención al cuidado personal y su amor por los pequeños placeres de la vida.

Las dos familias, profundamente cristianas y con sólidos valores morales, no podían estar más orgullosas. No solo celebraban la graduación de sus hijos, sino también la hermosa relación que Esteban y Belén habían cultivado durante los últimos dos años. Su amor era puro y sincero, un ejemplo para todos a su alrededor.

Esa misma noche, antes de irse a dormir decidieron pasar un rato a escondidas en donde estuvieron solos por un rato, Belén estaba tumbada en la cama, con las piernas juntas. Esteban se acercó y le besó suavemente en el cuello. Era una sensación nueva para ella, pero también excitante. No había ninguna prisa, así que ambos disfrutaron del ritmo lento y apasionado de sus besos.

Al sentir la mano de Esteban explorándole el cuerpo, Belén notó un escalofrío recorrer su espalda. Aunque estaba nerviosa, apreció la ternura con que él la tocaba. Sus dedos se unieron y acariciaron los pezones de ella por debajo de la camiseta, despertando nuevos sentimientos en el interior de su cuerpo.

Mientras tanto, Esteban también sentía una ansiedad creciente dentro de sí. Era su primera vez y quería hacerlo bien para Belén. Sus manos se detuvieron en sus piernas y, con cuidado, las separó. Notó cómo ella se estremecía ligeramente y se disculpó por haberlo hecho, el pene de tamaño mediano de Esteban comenzaba a levantarse.

—No te preocupes —susurró ella, besándolo en la mejilla—. Está bien.

Con una mano todavía en su muslo para darle ánimo, Esteban comenzó a quitar la camiseta de Belén. Ella apoyó las manos en sus hombros y lo miró fijamente, a la espera de lo que iba a seguir.

Su rostro se acercó al de ella lentamente, besándola en los labios con ternura. Belén respondió a suavidad, sintiendo la lengua de Esteban explorar el interior de su boca como si fuera la primera vez. Ella notó cómo le latía más fuerte el corazón y se acercó más a él, deseando sentirlo todo. Ella se sentía mareada por el contacto suave de las manos de su amado sobre su piel. Entonces, él se detuvo y miró fijamente sus enormes pechos firmes.

Esteban sintió una oleada de emociones al ver a Belén expuesta ante él. Sus pezones estaban duros y erguidos en espera de ser lamidos intensamente. Él se acercó más, moviendo sus labios hacia uno de ellos con cuidado, sintiendo la piel delicada. Entonces mordió lentamente un pezón. Belén gimió levemente al sentir el contacto de sus labios en su pecho. Era una sensación extraña pero agradable, y no pudo evitar estremecerse ligeramente de placer. Cuando él comenzó a darle besos y mordiscos suavecitos, ella se sintió abrumada por las emociones que corría por su cuerpo.

Belén miró a Esteban con ojos llenos de deseo, lo empujo contra la cama, tomo su pene, lo coloco en la entrada de su vagina, y se colocó sobre él, dispuesta a tomar el control. Con una decisión súbita, empujó suavemente contra él, sintiendo cómo él se acomodaba dentro de ella. Entonces, sin aviso, comenzó a moverse violentamente sobre él, imitando las poses más apasionadas que había visto en películas porno.

Esteban notó la sorpresa en su cuerpo cuando sintió a Belén apretándolo fuertemente contra sí misma. Su respiración se hizo rápida y jadeante, pero no pudo decir nada mientras ella lo dominaba así. Sus manos buscaron el camino hacia sus pechos, presionando contra ellos con fuerza.

La penetración profunda era nueva para ambos, pero la excitación los empujaba a seguir adelante. Su piel se cubrió de sudor y el sabor a sexo inexperto llenó el aire entre ellos. Sus gemidos de placer se mezclaban en un coro de pasión. Así terminaron de celebrar aquella mítica noche.

Pero ahora, con el final del colegio, se enfrentaban a un nuevo desafío: dejar el hogar y mudarse a la universidad. Aunque esto significaba alejarse del confort y la seguridad de su pequeño pueblo, Esteban y Belén estaban decididos a mantener su relación intacta. Habían elegido la misma universidad, con la esperanza de que, aunque no compartieran clases, al menos podrían estar cerca el uno del otro.

La universidad era un vasto campus lleno de oportunidades y desafíos. Con residencias separadas para chicos y chicas, la vida en la universidad prometía ser una experiencia emocionante y transformadora. Pero Esteban y Belén no podían prever los giros inesperados que el destino les tenía preparados.

El día de la partida, los dos se abrazaron frente a sus familias, sintiendo la mezcla de emoción y nerviosismo en el aire.

—Vamos a estar bien, ¿verdad? —preguntó Belén, mirándolo a los ojos, buscando la certeza que siempre encontraba en él.

—Claro que sí, Belén. Esto es solo el comienzo de algo maravilloso. —Esteban sonrió, apretando suavemente su mano.

Con esas palabras, subieron al autobús que los llevaría a su nuevo hogar, dejando atrás el pueblo que había sido su mundo.

Continuará...

Los siguientes capítulos de esta serie ya está disponible en Patreon. Aquí lo subiré quincenalmente. Pueden encontrar el link de mi Patreon en mi perfil.