Xtories

El electricista

La luz se fue, pero la tensión subió. Entre el apagador y la oscuridad, la esposa de su amigo no solo buscaba reparar un cable, sino encender una chispa prohibida. Ahora, cada vez que falla la corriente, es solo una excusa para volver a verlo.

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Aunque tengo mi trabajo formal en base a mi carrera, el aprender de algunos oficios me ha ayudado a que nunca me falte trabajo y algunos ingresos adicionales, aunque también en ello he tenido algunas experiencias extraordinarias, como esta que relataré.

Un día de tantos se me acercó un compañero de trabajo a preguntarme sí aún seguía haciendo “chambitas” fuera del horario laboral, le dije que sí, aunque el tono despectivo que uso no me agradó para nada, pero le dije qué era lo que requería y me dijo que en su casa tenía un corto con una instalación eléctrica, y púes simplemente “eso de la luz”, no era lo suyo, así que me pidió que si podía ir a revisarle el problema y repararlo.

Le dije que, con gusto, iría al otro día, para cargar desde la mañana con mi cajita de herramienta, sin embargo, justo ese día este amigo saldría de comisión y no podría atenderme en su casa, por lo que me dejó el contacto de su esposa para que acordara con ella el horario en el que acudiría, por lo que eso hice, le mandé mensaje a ella y acordamos para el siguiente día a la hora de la salida.

Al otro día, cargue con todo lo necesario para acudir a la cita, pero no contaba que el exceso de trabajo, las manifestaciones y la lluvia arruinaría el día, por lo que ya no pude hacer la revisión acordada. Mi error fue el que con todo nunca le avisé a la señora que no podría atender la cita.

Un día después recibí en mi teléfono un mensaje que decía

- No seas cabrón, no fuiste a ver lo de la luz y ya me están haciendo cansada.

- Cierto, una disculpa, ahorita contacto a tu esposa y le doy la atención.

Apenado por la situación, le escribí a la señora, aunque ella, pensando que era sólo un electricista más me respondió que no quería nada, que le molestaba la informalidad y que buscaría otra opción.

Hasta ahí, yo bien podría haberme quedado con eso, y ¡tan, tan!, sin problema alguno, sin embargo, recordé que en una fiesta de fin de año mi compañero había llevado a su esposa y me había dejado impactado lo buena que se veía en esa ocasión, digo, estaba arreglada, maquillada y todo, sin embargo, el cuerpazo se notaba a leguas, es por eso que pensé en al menos ir a echarme un “taco de ojo” aprovechando que su esposo no estaba.

- Si me da la oportunidad le hago una chamba que no se arrepentirá, le dije, eso sí con una cierta jiribilla en mi comentario

- Está bien, le daré una oportunidad, me respondió después de insistirle un poco y pedirle mil disculpas.

Quede en hacerlo después de la salida, aprovechando que había dejado en el auto mi caja de herramientas, así que también le avisé al esposo que “atendería” a su señora, lo cual le pareció perfecto, esto sin saber en que terminaría todo, je je je…

Saliendo de mi turno tomé el rumbo de la casa se mi colega, al llegar toqué la puerta del departamento y me quedé deslumbrado, ya que su esposa me abrió con ropa deportiva, se veía que acababa de regresar del club, pues aún portaba una falta tipo tenista, una blusa propia de quienes hacen ese deporte y su visera. Por unos segundos me quedé pasmado, hasta que reaccioné cuando me dijo.

- ¿Usted es el electricista? Obviamente por mi vestimenta no lo aparentaba, así que le comenté el trasfondo de todo, de como su esposo me había pedido que la revisara, es decir su problemática, así que ya me dejó pasar.

Me indicó que la conexión que estaba fallando era la del baño, por lo que comencé a revisar la instalación y me di cuenta de inmediato en donde podría estar el problema. Y es que casi sobre el apagador había una repisa de cristal y sobre ella una tanga húmeda colgada que saba justo arriba del apagador, que sin duda cuando se baño dejó mojara y chorreando sobre el mismo…

- Aquí suele poner a secar la ropa, cuestioné

- Que pena, se me olvido retirarla, contestó

- Este es el problema, que el agua se esta filtrando al apagador y al contacto, por lo que no tendrá gran dificultad, más allá de cambiar un contacto, le dije, mientras venía como se había sonrojado y al mismo tiempo sus pezones se habían levantado mostrándose sobre la blusa...

Así me puse manos a la obra, sin embargo, al estar haciendo el trabajo ya detecté otra irregularidad con unos cables, así que le pedí a la esposa de mi compañero bajara las pastillas de luz, con lo cual nos quedamos en penumbra en un atardecer que comenzaba para dar paso a la noche...

- Me da miedo la oscuridad, me dijo ella

- No se preocupe, espero no tardar, le respondí y le dije que si me podría apoyar alumbrando con el celular mientras reemplazaba los cables afectados.

Pensé que de esta forma la tendría cerca, evitando que se acrecentaran sus temores a la oscuridad y para ello comencé a hacerle plática, ahí fue donde comprobé que le gustaba jugar tenis, por eso del atuendo, hacía yoga por la mañana y en fin de semana salía a correr al parque cercano.

- Ahora entiendo porque tiene ese cuerpazo, le dije

- Pero por que me hablas de usted, tutéame, me dijo

- No eres un trabajador cualquiera, eres amigo de mi esposo, aunque eso no era del todo verdad, ya que bien era mi compañero, nunca había tenido una relación de amistad como tal.

- Jajaja, pues sí, pero es la esposa del señor. La señora de la casa…y qué señora, le dije, con un tono sarcástico y levantando la ceja.

- ¿Tanto así?, por qué lo dices? me respondió, levantando también la ceja en señal de aprobación y dándome pie a seguir adelante, ya que había entendido y yo sin duda iba a seguir con este juego hasta anotar.

- Pues el cuerpazo que te has hecho, todo el ejercicio que haces se nota sin duda, estás muy bien proporcionada, le dije mientras me la comía con la mirada, para luego rematar con otra frase matadora…

- Bueno no tan bien proporcionada, porque a mí no se me ha proporcionado, a lo que sólo me respondió con una sonrisa picaresca

Seguí en mi labor del cambio del contacto, cuando me percaté que no traía un cúter para pelar el cable que necesitaba, por lo que le pedí si tenía uno en casa, me dijo que sí, pero que le daba miedo ir por él, así que la acompañé a uno de los cuartos a buscar una cajita de su esposo con la luz del celular.

El grandioso momento fue cuando se tuvo que agachar a levantar la caja, tuvo a bien no doblar las rodillas, sino agacharse de una sola, dejándome ver debajo de su pequeña falda, que a pesar de que tenía una licra por debajo, pfff, la vista fue maravillosa, en ese instante pasó por mi mente pegarme detrás y recargar todo mi paquete, pero no sabía como reaccionaría, así que me contuve un poco y espere a que me diera la navaja para seguir con mi labor.

Regresamos al baño, pasó ella primero y atrás yo, pero al estar pelando el cable, el alumbrado no era muy bueno, así que le dije que se pusiera del otro lado mío, pero en lugar de darle el paso por detrás, inteligentemente me pegue a la pared para que ella pasara, así que haciendo ese movimiento, tuvo que restregarse en mi miembro con su precioso trasero, y en ese momento supe que ya la tenía, ya que sin miramientos y pausadamente pude darle un buen arrimón, que sólo fue coronado, con un, - Perdona es que no quepo en este espacio tan chiquito…

Yo seguí en mi labor, bajo la mirada de ella y su ayuda con el alumbrado del celular, sin embargo, al estar conectando el apagador, me dice:

- Ese cable quedó muy afuera, ¿no?

- No te preocupes, ahorita te lo meto hasta el fondo, le respondí

- Sí, así es mejor y apretarlo para que no se salga, me siguió con el juego

- Pero debe de haber un poco de juego, que entre y salga, dije---

- ¡¡¡ Como crees!!!, hasta yo se que si eso pasa puede haber un corto, me dijo con una carcajada… Sólo falta que digas que también que sea con una ensalivada, continuó

- Bueno creo que la que anda pensando en la ensalivada es otra, le dije, mientras acababa de encintar los cables para ya colocar todo en su lugar…

Minutos después terminé con mi labor de electricista, subí las pastillas, todo en orden, así que me dispuse a guardar mis herramientas, mientras veía como ella empezó a ir de un lugar a otro, revisando su bolsa, unos cajones del comedor, fue a un cuarto, al otro, mientras me deleitaba con el bamboleo de su trasero yendo de aquí a allá…

- Que pena, que pena, que pena, balbuceó

- ¿Qué pasó?, le pregunte

- Mi esposo me dejó el dinero del pago y no lo encuentro, no pasé al cajero, no puede ser como te voy a pagar, repetía mientras iba de un lado a otro…

- No te preocupes, habrá formas

- ¿Formas de qué? Respondió de inmediato

- De pagar o yo de cobrar, como lo quieras ver.

Ni tardo ni perezoso aproveche la oportunidad, así que la detuve en un pequeño pasillo que había entre el cuarto y el baño, la puse contra la pared y empecé a besarla, mientras mis manos recorrían libremente sus senos, aún guardados en esa blusa deportiva, apretándolos y estrujándolos como desesperado, ella se dejaba hacer, por lo que mi siguiente paso fue meter mi pierna entre las suyas para empezar a frotar su intimidad con mi muslo, lo cual genero reacción en ella, viéndola reflejada en sus gestos y pequeños gemidos…

- Estas bien buena, te caes de buena, que ganas te tuve desde una vez que te ví en una de las fiestas de fin de año, le dije mientras veía como ella también se dejaba ir por el momento y comenzaba a emitir pequeños jadeos…

- Ah, así?, y que te gusto más?

- El cuerpazo que te cargas mamacita, le respondí, mientras bajaba mis manos a su redondo y sabroso trasero.

Ya en esa posición comencé a meter mis manos dentro de su falda, tratando de arrancársela, sin embargo, al ser un conjunto con la licra, era un poco complicado, pero en tanto me daba un atracón sobando su trasero, retacando aún más la tanga que tenía puesta en medio de sus hermosas nalgas. Incluso al introducir más una de mis manos pude sentir como esa minúscula ropa ya se encontraba mojadita, ummmm delicioso…

- Que rico, estás toda mojada, le susurre al tiempo que insertaba uno de mis dedos en su vagina mientras ella colaboraba moviendo la cadera para estimular su clítoris…

- -aaahhhh… Gemía por la excitación.

Así que ya con un dedo en ella, fui por un segundo, lo que provocó una mayor excitación, que hizo que se retorciera y gimiera más de placer, perdiendo un poco el control, así que metió sus manos por debajo de mi playera para rasguñar mi espalda. Yo dí un respingo ante la clavada de sus uñas, pero luego contrataqué casi hundiéndola en la pared, para comerle la boca, el cuello y prácticamente toda su cara, casi asfixiándola…

Como pudo se soltó un poco para llevar su mano a mi verga, la empezó a sobar por fuera del pantalón, su siguiente paso fue zafar el cinturón y el botón. Entendiendo lo que seguía dí un paso para atrás recargándome en la otra pared del pequeño pasillo para dejarla operar.

Se hincó delante de mí bajó mi pantalón, vio mis bóxer, sobre ellos acercó su boca y recorrió mi miembro aún cubierto con la tela. Después de dos o tres pasadas sobre él ahora si bajó mi ropa interior.

Ante ella surgió mi verga erecta, grande, brillante por el líquido preseminal que ya fluía ante la situación... Ella volteó hacia arriba, buscando mis ojos, con una mirada de cómplice y una sonrisa pícara antes de comenzar a mamar con pasión, fuerte, introduciendo todo mi miembro a su boquita, lo hacía desesperada, como si tuviera días sin comer y de repente encuentra algo que llevarse a la boca, fuera de sí, incluso podría decir que gozaba más que yo…

Estaba al límite, intuía yo que tendría días sin acción o simplemente la situación la había puesto muy caliente, lo que fuera, yo tenía el control para hacer de ella, una puta deseosa de verga y de sexo salvaje y morboso, lo que quisiera…

Mientras me daba la mamada de mi vida, la agarré del cabello como una cola de caballo y la empecé a guiar, metiendo mi miembro hasta tocar su campanilla y dejándolo ahí por unos segundos hasta que sintiera que le hacia falta el aire, para darle un respiro…

Después de ello le pedí que jugara con su lengua, por lo que empezó a recorrer toda mi verga desde la punta, hasta mis huevos, dándoles besitos y luego introduciéndoselos a la boca, para después hacer el mismo recorrido hacia arriba y darle un trato especial a la cabeza del miembro mientras me echaba una mirada de complicidad y felicidad que me derretía…

Cuando ya no podía resistir más la tomé de la mano, y la hice incorporarse, volviendo a quedar frente a frente, y así me abalancé a su boca, prácticamente comiéndosela, metiendo mi lengua en ella y disfrutando también de mi propio sabor, mientras avanzábamos poco a poco hacia la sala…

Al llegar al sofá nos detuvimos, ahí aproveche, para ahora así, quitarle la blusa deportiva, que en ese momento ya se estaba pegando a su cuerpo por el sudor y dejaba ver sus hermosas tetas grandes, redondas coronadas por unos pezones duros que ya se mostraban por encima de la tela. Una vez descubiertas, y después de salir de mi shock por tener enfrente ese par de melones deliciosos, comencé a disfrutarlos, a lamerlos, chuparlos, darles pequeñas mordiditas a sus pezoncitos rozaditos y paraditos como se encontraban…

- Que bien lo haces, ahhhh, que rico, no pares, quiero que me cojas, me decía mientras me agarraba de la cabeza para que no me separara del trabajo que estaba haciendo…

- El pendejo de mi marido no sabe lo que provoca por no cogerme lo suficiente y todavía me manda la tentación, decía entre gemidos…

La empujé un poco más e hice que se sentará, ella trato de buscar de nueva cuenta mi miembro para seguir mamando, pero le dije que esperara que ahora le tocaba a ella, así que me quite la ropa que me estorbaba, me hinque frente a ella, le quite sus tenis, baje su falda y licra, dejando ante mí su tanguita de encaje empapada cubriendo su vagina con bello recortadito, como si ya estuviera lista y preparada, así que levanté sus piernas un poco y me llegó a la nariz un aroma delicioso, a sexo, a deseo, a pasión...

Hice sólo de un lado su prenda y comencé con mi labor, jugueteando con mi lengua sobre su intimidad, haciendo movimientos suaves de un lado a otro, para luego darle atención a su clítoris, mordiéndolo un poco, haciendo una pequeña succión, para luego comenzar nuevamente, mientras ella movía desesperadamente su cadera y contraía los músculos…

- mmmm…mmmmmm…qué delicia!, gritaba prácticamente mientras me agarraba la cabeza y me la empujaba tratando de que ese placer que le brindaba en el momento se prolongara…

Para facilitar el trabajo y llegar más profundo subí una de sus piernas a mi hombro y eso me dio completo acceso a su sexo húmedo, permitiendo a mi lengua penetrarla aún más profundo, además de alternar lamidas con chupadas sobre su clítoris, mientras mis dedos exploraban ya lo profundo de su ser, generando en pocos minutos la primera explosión intensa en medio de gemidos deliciosos…

- Ayy que rico me haces llegar, así, sigue así, balbuceaba mientras jalaba ya de mi cabello fuertemente para que no me separase, lo cual me permitía saborear los jugos que emanaban de su interior…

- Cógeme ¡¡¡ Cógeme, te necesito dentro de mí, continúo…

Fue entonces que me levanté de la posición en la que estaba, mientras ella se recomponía un poco, pero al quedar mi verga a la altura de su cara de nueva cuenta tuvo a bien volverla a meter a su boca, dándome una oleada de placer, aunque le dije que parara… Y es que a ese ritmo seguramente en pocos minutos le habría inundado la boquita, por lo que preferí ponerla en medio de sus pechos, mientras ella los apretaba para hacerme una paja con ellos y en cada subida quedaba la punta de mi miembro fuera, que era recompensada con una lamida de su lengüita…

- Ahora si putita, te voy a dar la cogida que estas pidiendo, le dije

- ¿Como me dijiste?, reaccionó

- Putita, puta, eso eres sin duda, le respondí… Una puta que le gusta la verga y que la esta pidiendo mientras su marido no está…

- Me encanta que me digan así, que soy una puta, que me hablen rudo, si cógeme como tu quieras, recalcó, lo cual me dio ya la manga ancha para hacer de ella lo que quisiera...

Ahora fui yo el que se sentó en el sofá, haciendo que se ella se montará sobre mí. Poco a poco al ir bajando comenzó a mover sus caderas, dejando que su vagina, aun con restos de su primer orgasmo mojaran mi verga, mientras esta se abría paso dentro de ella….

- Ahhhhhhh, que delicia, gimió una vez que estuvo totalmente ensartada en mí, mientras yo la abrazaba y hundía mi cara en sus deliciosos pechos

Una vez ya con toda mi verga clavada comenzó a cabalgarme, fuerte y profundo. Rebotaba sobre mis piernas mientras mi miembro salía todo de ella y volvía a entrar con facilidad por la lubricación que ya teníamos los dos…. Se la enterraba toda hasta que sus nalgas golpeaban mis huevos, mientras yo seguía con mi festín de sus tetas, chupándolas, besándolas, lamiéndolas y disfrutando de su sabor combinado con el sudor que resbalaba por ellas.

Luego de un rato en esa posición le pedí cambiáramos, así que se puso en cuatro sobre el mueble, mientras yo me acerqué por atrás para penetrarla de inmediato, pero ahora con un ritmo semi lento… Y es que con la vista que tenía de ese magnífico trasero delante de mí, de hacerlo duro habría durado unos instantes…

- Así no cabrón¡¡¡¡ dame duro¡¡¡

- ¿Eso querías puta?, le respondí mientras incrementaba la velocidad de las arremetidas…

- Si papi, no sabes las ganas que tenía de una cogida así

- ¿Qué es lo que eres?

- Una puta cabrón¡¡ una pinche puta que le encanta la verga, dame más duro…

Eso me excitó al máximo, así que comencé a embestirla con fuerza. Tomé su cabello y tiré de él, por un momento pensé que se quejaría o detendría todo, pero, al contrario, me dijo que le jalara con más fuerza, que le diera nalgadas, así que le obedecí, y comencé a dejar la marca de mi mano en sus blancas nalgas hasta dejarlas enrojecidas…

No tardó mucho en que su cuerpo volviera a reaccionar con un orgasmo aún más intenso que el primero, gimiendo como loca, bufando como yegua salvaje comenzó a llegar, mientras veía como salía de la unión de nuestros cuerpos una gran cantidad de líquido, mojando toda la sala e incluso escurriendo hasta el piso…

Yo estaba a punto de terminar también, pero un instante antes y al momento que ella termina con su “venida”, deja caer su cabeza hasta tocar con la mejilla el sofá; esto hizo que levantara más sus nalgas, dejándome una oportunidad maravillosa, ya que con este movimiento su trasero quedo totalmente a mi merced, dilatado y lubricado, que más podía pedir…

Con un dedo comencé a juguetear con su anito, - Por ahí no, rezongó ella, pero yo tenía el control… Saque mi miembro de su vagina y comencé a pasar por la zona; trató de levantarse, pero el intenso orgasmo no de daba suficiente fuerza, mientras que yo la tome por la nuca y la hice bajar de nueva cuenta, teniendo control total sobre su cuerpo, estaba inmovilizada…

- No por favor, no por ahí no, sollozaba, - Nunca lo he hecho por ahí, soy muy estrecha y me duele mucho cuando lo he intentado…, por favor, por favor

- Ahh que con esta putita, no que te gustaba duro, y ahora me dices que no, le respondí, mientras seguía jugueteando con mi miembro en la comisura de su esfínter tratándolo de aflojar…

En eso estábamos, pidiéndome piedad cuando comienza a sonar tu teléfono, ¡¡¡salvada por la campana!!!. Por el tono supo que era su marido el que estaba llamando. – Es mi esposo, dijo, mientras se movía tratando de pararse, pero sus piernas aún temblaban por ese último orgasmo…

Me puse de pie, fui hasta donde su teléfono, se lo iba a pasar, cuando dejo de sonar, me doy la vuelta para regresar a lo que estaba, pero de inmediato vuelve a entrar otra llamada del cornudo comisionista…

- Amorcito chulo, ¿como estas?, le responde mientras se sienta en el sofá en el que acaba de ser cogida…

- Hola Amorcito, ¿cómo estas?, ¿ya fue el maistro? Dice en tono burlón, pensado que yo no lo escucharía, pero tampoco se imaginaba la situación, así que esa frase me calentó aún más, ahora el orgullo…

- Si amorcito, aquí está todavía, esta terminando, pero no es electricista, sabe hacer el trabajo, pero yo pensé que ese sería su trabajo, le responde en un susurro, para hacer la conversación más normal...

- Lo sé, pero a este wey le gusta hacer sus “chambitas” extras, por eso le dije, ya me dirás como hace sus chambas

Cabrón de mierda, claro que le enseñaré como hago las chambas y la dejaré más que satisfecha, pensé en ese momento, que también me veía a la cabeza hacer algo morboso, pero necesario para bajarle los humos al cornudo…

- Sí mi vida hasta ahora no tengo quejas, todo muy bien su atención ha sido excelente, más porque ya está oscuro y como bajamos las pastillas, ya sabes que me da miedo la oscuridad…

Esta hablando eso cuando puse mi plan en marcha, así que le acerque mi miembro, aún mojado por su reciente corrida, a la boca, ella volteó hacia arriba y de nueva cuenta me regaló esa mirada entre pícara y perversa que me derretía, sabía lo que tenía que hacer, así que sin chistar, se cambio el teléfono de mano y de oído para tomarlo y volverla a meter a la boca…

De inmediato ví como su excitación creció, sus pezones se volvieron a levantar, mientras platicaba con su esposo otro cabrón le llenaba la boca de verga, antes de volver a ser cogida como una perra en celo…

- ¿Y entonces?

- No, todo bien, yo estaba alumbrando con el celular, mientras él trabajabahhaglu, descompuso su conversación cuando le llegue a tocar la campanilla...

- ¿Todo bien?, de inmediato escuche que dijo el marido

- Todo está muy bien¡¡ Nada mmm es que me asusté un poco porque vi una sombra larga y oscura, pero no era nada…

Mi excitación por esta situación morbosa estaba al límite, así que puse en marcha la segunda parte, la recosté en el sofá de nueva cuenta levanté sus piernas jalándolas hacía su cabeza, dejándome expuesta su rajita a mi merced, mientras seguía con la llamada…

Me acerqué a ella y de nueva cuenta pude deleitarme con ese aroma delicioso que emanaba de su interior, comencé a lengüetear, suave y pausadamente, generando en su cuerpo pequeñas sensación de escalofríos que la hacían vibrar, pero al mismo tiempo descomponían su voz…

- ¿Segura que esta todo bien, mi vida? Vuelven a interrogarla

- Sí amorcito, sólo que ando haciendo malabares con el teléfono, la lampara, la oscuridad y todo, mejor ya te dejo, te llamo más tarde

- ¿Lampara?, no que le alumbrabas con tu celular, alcance a oír que la cuestionaba…

- Sí mi vida te amo, mucho, mucho, mucho, muchísimo, ¡¡¡muchisisisisismo ahhhhhhhh!!!, no sé sí esa última parte la habrá alcanzado a escuchar antes de que colgara y es que yo había acelerado los movimientos de lengua y había comenzado a introducir dos dedos en su vagina….

- Ahhhhh!!! Que rico, cógeme, cógeme, quiero tu lechita, aún no me la das… Completó

En esa posición que se encontraba sólo tuve que abrir un poco sus piernas y colocarme en medio de ellas para volver a meterle mi miembro hasta lo más profundo de ella…

- Ahhhhhhh, mmmmmmm¡¡¡¡¡¡ Si¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ que rico¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

- ¿Así te gusta?

- Sí me encanta cógeme fuerte, duro, como puta…

- Sí, eres mi puta y ¿vas a seguir siendo mi puta?

- Si papito ya soy tu puta, pero dame duro cabrón¡¡¡

Movía sus caderas, como desesperada, yo en esa posición que estábamos podía tomarla de sus tetas deliciosas, antes de poner mis manos en su cuello…

- Ahórcame, dame cachetadas, ¡hazlo cabrón!

Y pues como al cliente lo que pida, así aprete mis manos en su cuello, le daba cachetadas, que cada una de ella la excitaba más, tenía el completo control sobre su cuerpo, la presionaba hacia abajo, mientras la bombeaba duro….

- Ahhhhhhhggggggggggg, se escucho un grito fuerte mientras llegaba a un nuevo orgasmo...

- Que rico coges cabrón¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡, completo en algo que posiblemente se habrá escuchado más allá de las paredes del departamento…

El ritmo era muy intenso para que pudiera sostenerlo más, así que empezó a brotar de mí chorros de semen, inundando su conchita

- Mmmmm…mmmmmm. Síiii, dame, dame tu lechita calientita

- Qué rico me coges…mmmmmmmm

Era tiempo de coronarme como macho alfa, luego de que su marido había tratado de ningunearme…

- ¿Tu marido te atiende así puta?, la cuestioné

- Noooo, no me da lo suficiente, necesito verga

- Y te coje así de rico

- Noooo, para nada, el pendejo se viene a la primera, golpecito satisfactorio en mi barbilla y en mi ego…

- Pídeme que que apartir de hoy venga a darte la ración de verga que no te da el pendejo de tu marido¡¡

- Quiero que vengas a cogerme como la puta que soy y que no queda satisfecha por su pendejo marido, completo, mientras sentía como los fluidos de los dos comenzaban a brotar de ella y escurrir hacia el mueble…

- Que ricas está señora putona, le dije…

Nos quedamos recostados así unos minutos, yo encima de ella, mientras mi miembro comenzaba a ponerse flácido y a salir de su conchita, fue entonces que me paré, ella fue el baño en busca de papel sanitario y toallitas húmedas para limpiarnos...

- Coges delicioso, ehhh, me quedé un momento en pausa, y es que acabábamos de tener una gran faena y ni su nombre sabía…

- Gio, soy Gio, me dijo, de nueva cuenta con esa sonrisa pícara

- Mucho gusto Gio, soy Rod…

Terminé de limpiarme, acomodarme la ropa y recoger mi caja de herramientas, mientras que ella ya se había ido a cambiar a su recamara para salir ya con un pijama….

- Cualquier falla, me llamas, ya tienes mi número…

- Si claro, señor electricista…

- Electricista y todo lo que se te ofrezca mamita, le dije antes de darle otro tremendo beso de lengua de despedida y por supuesto volver a deleitarme con su fabuloso trasero…

Después de ese día, extrañamente, constantes fallas comenzaron a ocurrir en su departamento…. Jejejejeje