Venganza y redención en Andrómeda (36 y 37)
Adán ha pasado siglos acumulando poder y placer. Ahora, sus 'kayiras' no solo son sus amantes, sino su legado vivo. Cuando la caza comienza, no hay huida posible: solo la rendición absoluta ante su amo.
Capitulo 36: El harén está al completo
Riona pasó a ser mi nuevo juguete y a las pocas semanas le tocaba el turno de ser madre a Helena. Fue muy divertido tener a Eva y a Riona en equipo ayudándome para que vertiese el mayor semen posible en el útero de su hermana. El resultado fue positivo cuando Julia la chequeó. Tuvimos una celebración en que las tres kayiras festejaban la nueva maternidad.
Poco después llego la temporada húmeda en Edén y fueron casi 40 días seguidos de lloviznas. Eran absolutamente necesarias para nuestros cultivos de secano pero paralizaron nuestras salidas al exterior y los juegos de caza se suspendieron. De forma que en cierta forma estábamos encerrados en la mansión sin apenas salir.
Por su parte Eva ya tenia una pancita preciosa que dificultaba la mayoría de posturas sexuales con ella con lo cual ya sabía que tenia que abandonar mis juegos más intensos. Ella se lo tomó un poco mal pero Julia vino al rescate para aclararle las ideas sobre la seguridad del bebé. No deje de tener sexo con ella pero era más intimo y afectuoso que otra cosa.
Ahora Riona estaba siendo entrenada por sus hermanas para hacerse cargo del papel que Eva tenía que dejar. Al mes ya estaba poniéndose en perrita y ofreciéndome el ano para que se lo rompiese a mi gusto. De todas mis kayiras es la que más le cuesta adaptarse al servicio de sacrificio pero con la supervisión de Helena no intentó negármelo ni una sola vez cada vez que lo pedía. Aún así fue una escalada dura para ella aprender a recibir mi polla en su culo.
Aquellos días de lluvia sempiterna los aproveché para enseñar a nadar a mis kayiras. Eva le costó más debido a su peso en ese momento pero al poco ya dominaban los movimientos y eran casi ninfas desnudas en la piscina interior. Por mi parte yo seguí con mi plan de entrenamientos en el gimnasio. Teniendo no mucho más que hacer, follar a mis kayiras era casi la única actividad que hacía. Cuando la temporada de lluvias terminó y las animé a bañarse en el rio y aquella placida vida continuaba. En esos momentos la pelirroja ya era la única que podía ejercer de presa en mis cazas mientras las dos mujeres embarazadas estaban tranquilas en casa. Riona se volvió tremendamente efusiva incluso cuando en aquellos días la tomaba de manera dura regalándome besos y abrazos.
El tiempo seguía pasando y al fin llegó el momento en que Eva rompió aguas. Afortunadamente teníamos a una doctora muy capaz y una enfermera atenta. Fue la primera vez que Julia me dejo entrar en la enfermería con las mujeres dentro. Todos estábamos atacados de los nervios pero la profesionalidad de las androides permitió que todo fluyera por su debido camino. Eva tomó mi mano como si le fuera la vida en ello mientras le animábamos a empujar. Tras varias larguísimas horas al fin Rosalía nació. Era la primera gorgiana en sentido estricto y nació con el debido parto natural. Todos pasamos un mal rato mientras ella salía pero puedo decir que todo aquello mereció más que la pena al oírla llorar por primera vez. Eva terminó exhausta pero feliz, con una sonrisa plena que brillaba al ver a su bebe mamando de su pecho por primera vez. Las androides al final me hicieron caso y me permitieron quedarme en la enfermería durmiendo a su lado en un sofá mientras la madre y la niña también estaban acompañándome en el sueño. Cuando las androides la consideraron apta le dieron el alta y la tome en brazos para llevarla a su habitación. Helena tomó cariñosamente a su sobrina y la posó en la cuna que Casiopea había fabricado pensando en ese día. Incluso la decoró con muñecos para que la niña jugará.
Y entonces llego el último paso de mi plan tan alargado en el tiempo. Makeda iba a ser despertada. Recordando el éxito que tuve con Riona me animé a repetir la operación de “rescatarla” en la linde norte del bosque. La llegada de la pelirroja a la mansión fue tan bien que prácticamente invitaron a la sumisión a su hermana en pocas horas. Estaba claro que el hecho de presentarme como un héroe que ha superado un peligro mortal tuvo algo que ver con como me miraban las chicas. Así que volví a repetir la charada de recogerla hipotéticamente en la llanura de los lagartos. Por supuesto tuve que repetir la operación de forma que la recogiese a primera hora de la mañana de forma que mis mentiras coincidiesen con la línea temporal de haberme marchado en la noche. Su llegada fue una fiesta llena de alegría como claramente iba a ocurrir. Por fin las cuatro hermanas se habían reunido. Makeda superó sin problemas el chequeo médico y se le instaló el localizador. La mulata quedó completamente sorprendida de ver a una de sus hermanas embarazada y otra ya con una bebé en una cuna junto a su cama.
Eva ya estaba recuperada pero en esos momentos quería centrarse especialmente en el bebé. Quise respetar sus deseos y solamente follaba con ella de manera esporádica, siendo ella la que me buscaba. Por su parte Helena ya necesitaba ser delicado con ella de forma que en esos momentos tampoco mantenía una continuidad en nuestras relaciones. Casi se podía adivinar que Riona respiró un poco al ver que la última de las hermanas podía echarle una mano en acaparar mi incesante libido.
Al ver el estado de las cosas decidí que la pelirroja y la morena no las iba a preñar por ahora, dejaría que pasase el tiempo suficiente para que Eva se recuperase y que Rosalía creciese lo suficiente como para no tener supervisión continua por parte de su madre. Fue por eso que iba a dejar pasar un año gorgiano antes de plantearme ser más veces padre. Afortunadamente las androides médicos fueron cómplices conmigo e insertaron sutilmente anticonceptivos con una inyección a las dos. Helena iba a tener una niña, les propuse de nombre Alba, en honor a las horas en que fueron rescatadas las cuatro hermanas. En el momento justo el parto se completó pero ya las chicas estaban mas conscientes de como erá el proceso de forma que nos lo tomamos con un poco de más serenidad excepto Makeda que era la primera vez que lo presenciaba. Fue la mulata la que más agobio pasó al ver a su hermana rubia parir.
Si Helena y Riona tendían hacía la introversión, Makeda demostró ser el alma de la fiesta. El hecho de ser la benjamina parecía que hacía que sus hermanas la consintiesen y mimasen con especial cariño. Y eso que paradójicamente era la más alta y voluptuosa de las cuatro. Helena por eso crio unos divertidos celos por los melones de su hermana menor. Parecía que estaba criando un pequeño complejo de plana cuando eso era lejano a la realidad.
Fue ya medio año después que mi harén volvía a estar plenamente disponible. Era ya el momento de que la pelirroja fuese preñada y en el siguiente ciclo iba a rellenarla con mi semilla hasta los topes. Pero para eso faltaba casi un mes. Al final entre todos acordamos una especie de calendario aunque fue idea mía. Notaba que quería disfrutar de mis kayiras en solitario con tranquilidad y pudiendo gozar de un dominio natural de ellas cuando están solas conmigo. Cuando hacíamos orgías me dejaban exhausto pero feliz y estaba claro que no iba a poder continuar con ese ritmo por muchas modificaciones genéticas que me hubiese realizado.
De esta forma el calendario quedó tal como así. Un día con Eva, un día con Helena, un día con Riona y otro con Makeda. Luego un trío con Eva y Helena, luego le tocaba el turno a las más jóvenes y terminábamos la semana con una orgía a cinco. Hubo una ligera oposición a no estar conmigo todos los días, tuve que recordarles que era el amo de la casa y quería hacerlo de esa manera para evitar cualquier discusión. Al final se adaptaron sin problemas cuando pensaron que podían usar los días que no estaba con ellas para darse amor lésbico y así disfrutar entre ellas de lamerse los coños mientras yo era el que disfrutaba de me la chupasen y de tomarlas por vía coital.
Fue una decisión que fue acertada ya que de esa forma ya que los días que hacia un uno contra una me podía deleitar en disfrutar los cuerpos de ellas sin limitaciones, pudiendo rememorar los meses en que estuve a solas con Eva y ella era prácticamente mi juguete sexual para mi disfrute.
Así que llegó la primera vez que pude tener a las cuatro para mi. Tenía una cierta preocupación de que aquello se volviese una competencia entre las cuatro o que no me dejasen ni respirar pero ya tenían la suficiente experiencia conmigo para saber que es lo que quería de ellas y afortunadamente aquella vez todo fue tan impresionantemente bien que es el día preferido de la semana por parte de todos. Por supuesto que todo comenzó al iniciar el día.
Eva como buena madrugadora ya se había despertado para hacer sus labores, en este caso tenia mi pene metido en su boca calentándolo suavemente con su aliento. Abrí los ojos y vi como miraba con esos ojos negros que emitían el típico brillo de una mujer enamorada.
- Buenos días preciosa
- Buenos días mi amado amo, aquí protegiendo el adorado falo del señor de Edén. En ningún sitio mejor puede estar que cubierto en mi boca y lubricado con mi saliva.
- ¿Llevas mucho despierta?
- Unos 15 minutos. Intentando ponértela dura para que empieces como es debido la mañana. Pero está visto que mis hermanas son una perezosas y siempre se quedan dormidas. Y mira que les insisto que deben despertarse antes que el amo Adán. Pero no hay manera.
- Creo que todavía es de noche, pero algo de luz se ve en la ventana. Deberá ser el amanecer.
Makeda fue la primera en despertarse al oír nuestra conversación. Primero se desperezó un poco y luego vio de que ya estábamos en faena.
- Ay, hermana Eva. No sé como lo haces pero siempre eres la primera en despertar y ya estás mimando a nuestro señor.
- Cómo debe ser, pero a vosotras tres siempre se os pega las sabanas. A quien madruga Gor le ayuda. Así que me he llevado el premio de empezar adorando a Adán.
- Lo haces siempre – dijo con un ligero tono de protesta
- Ya sabes, despierta antes. Así disfrutarás del sabor del poderoso pene de nuestro amo en tu boca.
- Venga chicas, hoy es la primera vez que lo hacemos todos juntos. Nada de peleas. - intervine – Dame un buen beso de buenos días Makeda.
- Si mi amo, mientras Eva te besa el adorable pene de nuestro señor, yo te daré un afectuoso beso para que te sientas bien amado.
Makeda que estaba tumbada a mi lado giro la cabeza para que pudiera deleitarme de su lengua en mi boca mientras Eva me lo hacía en mi virilidad. Makeda era tremendamente efusiva en sus besos de forma que las dos kayiras durmientes al fin empezaron a reaccionar.
- Oye Riona, mira estas dos. No nos esperan para empezar.
- Desde luego Helena. Habíamos acordado que seríamos unas buenas sirvientas. Y haríamos gozar a Adán juntas.
- Si queréis servir bien a Adán tenéis que aprender de mi. Despertar antes que el amo y empezar adorando su pene mientras esperáis que despierte.
- Dejame a mi, yo también quiero chupársela. - protestó la pelirroja
- Ni hablar, yo he hecho bien mi trabajo así que me llevo la recompensa.
Eva paró la felación y se colocó de rodillas sobre mi. Tomó mi pene y lo apuntó a su vagina para empezar a follarse. Empezó a moverse vaquera ejerciendo el servicio de entrega. Las últimas en levantarse fruncieron el gesto al ver que se le habían adelantado. Viendo que se podía iniciar una discusión lo corte por lo sano con antelación.
- Helena, Riona. Nada de protestas que os veo venir. Eva ha sido más diligente así que aceptadlo. Si queréis hacerme adoración al empezar por la mañana, ya sabéis. Levantaos antes. Y acordaos de lo que os dije ayer. Nada de competitividad entre vosotras. Sois kayiras, comportaos como tal y trabajad en equipo. No me estropeéis el día.
- Disculpad amo. Tienes razón, no debemos darte dolores de cabeza. Somos la fuente de la paz en Edén como nos enseñaste. Por eso debemos estar a tu servicio y dejar todo lo demás. - se disculpó Helena- Vamos Riona. Unámonos a la fiesta.
Helena me abrió un poco las piernas y se colocó boca abajo entre ellas y la pelirroja se colocó a mis pies.
- Si mi hermana ha empezado la mañana adorando la polla de Adán yo al menos adoraré sus testículos
Entonces sentí como una lengua me lamía los huevos de forma delicada con suaves pasadas mientras más arriba Eva daba suaves botes sobre mi. Al tiempo Riona tomo uno de mis pies y lo elevó para lamerme los dedos de él. Makeda las miró con cara divertida.
- Esto si que es un servicio de adoración amo mio. Mis hermanas te tratan como debes. Como si fueses Gor mismo. ¿Cómo te sientes?
- Aciertas plenamente Makeda. Me imagino a Gor en su catre en el cielo y seguro que está viviendo algo parecido. Siendo atendido por los ángeles. Yo soy como él, estoy siendo atendido por cuatro ángeles a la vez. Esto es gloria celestial.
- ¿Y Eva como lo hace?
- Eva, como siempre. Como me aprieta, ¡que rico!
Eva sonrió al oír el piropo que le mandaba por el servicio de entrega que me estaba haciendo.
- Voy a unirme a estimularte aprovechando que estas tumbado.
Makeda bajo su beso hacia uno de mis pezones que tenía más cerca para lamerlo delicadamente.
- Chicas, sois fantásticas. Que delicia teneros junto a mi. Joder creo que me falta poco para empezar a correrme.
Eva al escuchar que mi aguante de tanto estimulo estaba al borde del colapso, tomó una de sus manos para estimular su clítoris mientras seguía botando sobre mi. Afortunadamente las chicas estaban como adaptándose a las sensaciones de mi placer y de alguna manera el sobreestimulo que estaba sintiendo ellas lo percibían casi a la par en sus mentes. Supongo que oírme gemir descontroládamente y empezar a temblar de placer les resultaba a unos efectos dignos de un afrodisíaco. Eva me miraba con una sonrisa deslumbrante tremendamente atenta a todas las caras que ponía.
- ¡Joder! ¡Joder! ¡Gor! ¡Mis kayiras me llevan al cielo! ¡Me vengo!
Di un bote de las sensaciones que impulse hacia arriba a Eva que sentía como le metía mi polla todo lo profundo que podía dando unas duras embestidas mientras vertía mi simiente en lo más profundo de su vagina. Era la primera eyaculación de la mañana y la corrida había sido tremendamente intensa de forma que tuve que quedarme quieto un par de minutos recuperando el aliento. No sabia que se podía sentir un placer tan intenso.
- ¡Si! ¡Amo! ¡Gracias!¡Gracias por usar el coño de tu sirvienta!¡Gracias por regalarme tu licor de vida!¡Gracias por correrte dentro de mi!
No pude evitar una sonrisa tonta de felicidad al oír esas palabras. Mientras Eva seguía masturbándose con mi pene dentro hasta que al fin alcanzó su climax. Es demasiado para un corazón humano recibir tanto afecto incluso cuando tus esclavas te están dando tanto placer.
Eva se despego de mi y abrió sus piernas cerca de mi cabeza para mostrarme el resultado de mi corrida.
- ¡Toda la lechita adentro!¡Como debe ser!- festejaba la morena que recogía una gotas para saborear. - El premio dulce de una buena sirvienta. El semen de su amo.
- Yo también quiero probar lechita. - dijo Helena que esta vez si pudo disfrutar de mi pene en su boca para limpiármelo con mimo y delicadeza. Mientras me miraba afectuosamente.
- Yo también quiero – habló Riona.
Esta fue en busca del coñito rebosante de Eva para lamerlo como si de allí estuviese saliendo el elixir de los dioses. Mientras Helena seguía lamiendo mi pene con la clara intención de ayudarle a una pronta recuperación. Makeda tenía un sonrisa sonrojada al ver a su familia atendiéndome con tanta dedicación y buscando mi semen con tanto ahincó y se conformó ofreciendo su voluptuoso pecho para el disfrute de mi boca. Se podía oír todo un concierto de lametones y chupaditas que reverberaba en mi habitación. Una magnifica forma de empezar la mañana.
Tanto esmero puso Helena y la situación era tan excitante que no tarde apenas en tener el pene endurecido de nuevo con ganas de guerra.
- Helena, ponte perrita pero baja un poco tu cuerpo. Makeda ponte encima de ella en la misma postura. Voy a disfrutar de las dos. Masturbaos bien fuerte.
Ella dos me obedecieron al instante y me ofrecieron sus coños para que los tomaran a mi placer. Dos a la vez y de esta forma pude saltar del coño de una al coño de la otra disfrutando de las ligeras diferencias en sus vaginas. Ellas debajo no paraban de acariciar sus perlitas para acelerar su placer. Yo desde atrás sintiendo como mi polla era masajeado en ese par de vaginas que me hacia volver a sentir un glorioso placer. Por su parte Riona y Eva se enlazaron en un 69 colocándose Eva encima y Riona seguía relamiendo el coño blanqueado por mi corrida para disfrutar de las últimas gotas de mi eyaculación que salían de la vagina de su hermana mayor. Esta vez no tenia la misión imposible de aguantar el enorme estimulo que sentí poco antes y podía controlar la intensidad de mi penetración a mi determinación. Habiéndome corrido no hacia mucho tiempo pude aguantar muchísimo más de forma que en la habitación ahora se escuchaba un coro de voces femeninas declarando al mundo el placer que sentían.
- ¡Si! ¡Amo mio! ¡Goza de mi coñito! ¡Dominalo con tu polla! ¡Mi coño obediente está para que lo disfrutes! - me gritó Makeda mientras la penetraba
- ¡Amo! ¡Aquí tienes la vagina de tu esclava! ¡Lista para servirte! - me animó Helena a saltar mi polla dentro de ella
Estuvimos un buen tiempo en que las sirvientas que me estaba follando no paraban de animarme a pasar de la una a la otra. Incluso me animaban a poseer a la que no me estaba follando en ese momento.
- ¡Gor!¡Que poderosa polla tengo en mi interior!¡Me arrasa con sus embestidas!¡Castiga a Helena también!¡Que no se pierda lo que siento! - me animó Makeda
Le hice caso y salte al coño que estaba debajo y al poco Helena le devolvía la jugada
-¡Adán!¡Mi amado amo!¡Este coño servicial agradece que lo uses!¡Me va a hacer correrme!¡Pero que sea Makeda la primera en llegar!¡Follatela querido señor!
Al fin, pude conseguir que primero Makeda y luego Helena tuviesen sus orgasmos. Hasta percibía como me apretaban al correrse. A mi lado Riona y Eva también estaban provocándose mutuos orgasmos.
- ¡Amo!¡Viertete en mi!¡El coño de su servicial Helena esta lista para recibir la marca de su señor!
- ¡No!¡La vagina de Makeda está lista para hacer correrse a su amo!¡Estoy preparada!
Me resultaba simpática aquella competencia de cual sería la que recibiría mi lechada. Al final por tenerla un poco más accesible fue la mulata la que terminó recogiendo mi corrida. Una vez mas mi eyaculación fue deliciosa y no pude más que darle unas buenas embestidas mientras el coño de aquella mujer de ojos verdes que resaltaban con respecto a su piel fue la que recibió mi eyaculación.
- ¡Si!¡Mi coño es tan bueno que ha hecho llevar a Adán al jardín!
- ¡No!¡Quería ser yo la marcada!
Le di un suave azote a la rubia
-No protestes tanto, recuerda que esto no es una competencia. Habéis estado magnificas las dos. Y no te preocupes, tú serás la siguiente en recibir mi crema. Ya que tanto la quieres, te pondrás en postura de rendición. Makeda tumbate aquí boca arriba.
La mulata su tumbó y sin ningún tipo de pudor por mi parte me puse encima de su cabeza para que me limpiara el pene. Esta estaba entusiasmada y prestando una esmerada atención a mis reacciones. No era yo el que le fallaba la boca sino que era ella la que movía su cuello agitadamente debajo de mi para hacerme una rica felación. Noté que Makeda empezaba a gemir, al principio creí que sentía placer de mamármela pero al girarme comprobé que era Helena la que le relamía mis restos mientras me guiñó el ojo.
Tras un rato dejándome revivir mi pene por parte de la mulata de ojos verdes le di la orden a la rubia para que se me ofreciese en rendición. Me resultó grato ver que Riona y Makeda inmovilizaban las manos y los pies de Helena dejándomela en bandeja de plata para mi.
- ¡Aquí la tienes!¡Mi querida hermana entregada para convertirse en tu juguete!- me provocó Riona – Pero por favor, después de ella tomame a mi.
- Ni lo dudes preciosa.
Riona y yo nos unimos en un efusivo beso hasta que me pose suavemente sobre el cuerpo de la rubia. Esta recibiendo con grito de alegría la llegada de mi pene mientras estaba en una postura en que sus hermanas la sujetaban para que la violase si quisiese. La rubia había mejorado mucho en sus capacidades para masajearme el pene con su vagina pero después de dos orgasmos pude aguantar lo suficiente para conseguir que esta se viniese por una segunda vez. Fue entonces cuando Eva se colocó otra vez detrás mía y me hizo sus típicos analingus cuando estoy penetrando a una de sus hermanas. Está claro que tiene una cierta fijación por mi culo y disfruta muchísimo estimulándomelo.
- Vamos Helena, hazle correrse a tu amo y señor. Sirvele como una buena kayira- le gritó Eva
- Mi amado Adán, vierte tu semilla en el útero de esta humilde esclava. Dejame que te lleve al paraíso. Ve a él, no lo retengas. Regálame tu semen amado amo.
Siendo animado a intentar correrme fue cuando desaté todas las sensaciones y al fin le de las embestidas finales para que mi cremita entrará en se vagina.
- Gracias amo. Has estado magnifico, me encantá verte gozar cada ves que me marcas y me haces tuya. Esa es una visión celestial.
Me aparté de la rubia y en esta ocasión fue Riona la que como una glotona sedienta la que fue en busca de mi pene a beber los abundantes restos sexuales que portaba. Mientras me dejaba mimar por Riona, Makeda y Helena se enrollaban en otro 69 para relamerse entre ellas y por último Eva fue en busca mía para besarme apasionadamente.
- Riona, tengo un capricho.
- Lo que desee mi amo.
- Me gustaría terminar la mañana en tu culito. Es el más estrecho de todas vosotras. Me hace correrme de miedo.
- ¿Servicio de sacrificio? Por supuesto.- dijo con una sonrisa al saberse la preferida para servir analmente.
Eva al oír me petición paro de besarme y se colocó detrás de Riona mientras esta seguía mamándomela de nuevo. No hacia falta imaginar que volvía a hacer uno de sus actividades preferidas, besar ojetes. Y se esmeró en preparar a conciencia a su hermana mientras esta hacía lo mismo conmigo. Cuando me sentí lo suficientemente duro le indique a Riona que parase.
- Ponte en cuatro, como la postura de sacrificio. Eva ponte debajo de ella, ayudale ahora comiéndole el coño.
Las dos hermanas se pusieron en posición de 69 también y yo desde atrás apoyándome las pies por los lados de la pelirroja. Moje mi pene con un buen chorro de lubricante y le metí dos dedos en el culo para que este se animara a abrirse. De manera muy curiosa este se quedó abierto como animándome a entrar en él así que apunté mi pene a su chiquito y empece a disfrutar de aquel culo que era delicioso.
- ¡Mi señor, mi culo es tuyo!¡Tu propiedad, siempre listo para que lo rompas si es lo que deseas!¡Este te abrazará tu polla con determinación para que domines a la putita que tienes a tus pies! - me gritaba apasionadamente
Riona tiene un culo elástico de forma que a pesar de dar una sensación de extraordinaria estrechez no ponía impedimentos a que mi sodomía fuese briosa. Al poco sentía que mi polla era casi estrujada dándome unas sensaciones de un placer extremo. Por debajo Eva buscaba el coño de su hermana mientras a nuestro lado ocurría otro tórrido 69. Supongo que ver esa escena y sentirme el puñetero rey del universo hizo que mi orgasmo llegara con una sorprendente rapidez para ser el cuarto polvo de la mañana. Riona pareció sentir como me venía en sus tripas y gimió de viva voz y yo veía como su cuerpo casi temblaba debajo de mi.
- ¡Mi amo, mi señor!¡Gracias por usar el humilde culo de su servidora!
Esta vez me retiré cuidadosamente para evitar lastimarla y me abrace a ella acostándome a su lado. Riona no paraba de besarme con todo tipo de muestras de afecto.
- Es increíble, es la primera vez que me corro con mi culo. Siempre ha sido placentero pero supongo que Eva ha tenido mucho que ver.
- Aquí para servir- guiñó Eva
Al final otra vez las mujeres se apelotonaron junto a mi cuerpo para abrazarme y besarme cada vez que podían. La cama era suficientemente grande pero cuando hay tantas mujeres buscando mi contacto se vuelve un lio.
En esos momentos me acordé de cuando le ordené a Casiopea el diseño de ellas. Todo aquello que sentía era colosal y estaba claro que había acertado en todos los pasos que dí millones de años atrás cuando empece el viaje desde la vía láctea. Desconocía si los humanos seguían viviendo en mi galaxia natal, es posible que se auto exterminasen. En ese momento al recordar mis origines, tuve un cierto sentimiento de culpabilidad.
- Chicas, si pudieseis ser completamente libres y no tener que servirme como kayiras. ¿Lo haríais?
Las chicas me miraron extrañadas.
- Creo que hablo por todas. Pero eso que nos preguntas no está en nuestras cabezas ni un segundo. Solo el mero hecho de pensar dejar de sentirme a tu servicio. Mi corazón se llena de tristeza. Recuerda que siempre hemos sidos nosotras las que te hemos ofrecido estos collares ¡No amo mio! ¡No nos abandones! - dijo Eva con una ligera angustia en su rostro.
- No pienso hacerlo. - dije mientras acariciaba su rostro.
Las chicas volvieron a rodearme dándome besos por cualquier parte de mi piel mostrándome agradecidas por mi promesa.
La moral humana siempre ha sido hipócrita y por eso no tendría cabida en Gor. Era claro que me había montado mi propio harén de esclavas por mi propio beneficio a base de mentiras y manipulaciones. Pero me acababan de dejar claro que su ausencia de libertad era solo de nombre. Viendo sus rostros desbordantes de felicidad abandoné mis dudas. Lo tenía ya completamente claro. Si la civilización humana había fracasado yo montaría la civilización gorgiana por muy desquiciada que fuese desde los estándares humanos.
- Queridas kayiras, llevamos casi dos horas follando. Creo que ya es un buen momento para bajar a desayunar. ¿Os parece?
- ¡Vamos! - gritaron al unisono las cuatro.
Capitulo 37: 24 años gorgianos después
Alba nació sin problemas y deje otra vez preñada a una de mis kayiras. En este caso Riona. Un mes después le toco el turno a Makeda. Se podría decir que tenia una tasa de embarazos del 100% cada vez que decidía que era el momento. Sabía de que Eva y Helena no estarían fertiles por cinco años así que podía permitirme dejar en estado a dos mujeres en un plazo corto. A los cinco meses Julia nos informó de que Riona iba ser madre de un varón, el primer gorgiano varón estaba en el horno. Por su parte Makeda sería madre de una niña. Cuando Rosalía había cumplido ya un año y medio ya estaba gateando por la casa le llegó su primo Ezequiel y poco después fue también recibida Ana. Fueron unos niños sanos que crecieron felices y fuertes. Y las madres no abandonaban sus obligaciones como tal sin tener que dejar de realizar las de kayira. Las androides nos echaban una mano a tener vigilados a los pequeñines. Curiosamente no eran muy escandalosos por las noches de forma que tener tantos bebés en la casa no nos volvió locos. Los pañales se introdujeron en los pedidos del fabricador y no tuve ningún reparo en apoyar a mis kayiras en todos los aspectos de la crianza. El hecho de ser padre empieza a cambiar de perspectiva tu vida. Cuando Ana cumplió los 2 años descubrimos que ya controlaba su vejiga. De esta forma que ya pedian ayuda para hacer sus necesidades en su momento. En ese momento debatí como proceder con mis kayiras y estas decidieron que hasta los 5 años íbamos a dejar desnudas a las niñas. Por otro lado Ezequiel iba a ser vestido cuando ya pudo abandonar el pañal. Me dijeron que seria bueno de que las niñas se acostumbraran a estar desnudas en sus primeros años y cuando empezaran a tener consciencia de su entorno vestirlas para que no se abrumaran por el pudor.
Fue en esos momentos que volvió la fertilidad a las kayiras y eso nos animó a todos a darle hermanitos a todos los peques de la casa y una nueva tanda de bebes llegó a la casa con el pasar de los años. Estos los recibieron con enorme interés. Eva volvió a darme una hija y en esta ocasión era Helena la que dio un varón al que llamamos Matías. Riona y Makeda fueron madres de niñas.
El hecho de tener 5 años de intervalo fue una buena decisión para no sentirnos sobrepasados en la crianza. En la siguiente ocasión todos los bebes fueron niñas. Eva y Makeda estaban extrañadas de que siempre les tocaba ser madres de féminas.
Los niños fueron educados parcialmente por sus madres, parcialmente por mi. Las niñas se quedaron casi en exclusiva atención de las madres y los niños pasaron por mi mano. A estos poco a poco les fui introduciendo un plan educativo casi formal y tener una disciplina necesaria cuando se ponían demasiado revoltosos.
Ya por aquel entonces tuvimos que debatir con mis kayiras que los mayores estaban entrando en la adolescencia. Era perfectamente consciente de que ese iba a ser un momento difícil. Entre las decisiones que tomamos fue suministrar anticonceptivos a las chicas pubescentes. Iba a estar cantado que Ezequiel iba a entrar en su fase sexual y no íbamos a impedir que intentase experimentar con sus primas. Pero que un embarazo adolescente no sería algo deseable.
Por su lado las kayiras empezaron a instruir a sus hijas y sobrinas a lo que se les esperaba de ellas en muy pocos años. Era un poco insólito verlas como enseñaban sobre asuntos de sexualidad estando ellas desnudas y sus hijas vestidas. Lo que más les costó pero al final comprendieron que debían seguir el camino de sus madres y tías en la llegada de la edad adulta. Fue con la mayoría de edad de Rosalía y Alba cuando ellas animadas por sus madres renunciaron voluntariamente a seguir vestidas. Esto provocó un esperado resultado en su primo que prácticamente estaba detrás de ellas a todas horas para pedirles favores sexuales que ellas agradecidamente cumplían. Ezequiel al llegar a la mayoría de edad tuvo su particular paso a la adultez, en este caso poniendo dos collares de sumisión a sus primas mayores. Ya en aquel momento ya disponían de una habitación a su disposición para sus reuniones. Un mes después se le unió a su harén Ana justo el mismo día que renunció a vestir, ofreció el collar a su primo. Estaba claro que ansiaba unirse a la fiesta de sus primos.
Por su parte sus hermanos estaban ya entrando en la pubertad. Sabemos con total certeza que Matías no tardo mucho en pedir atenciones a sus primas casi contemporaneas. Afortunadamente Ezequiel estaba más que entretenido con su harén como para querer interferir en el que si formaría en torno a Matías. Una vez más mis kayiras fueron muy sugestivas para que esa generación de chicas adolescentes fuesen receptivas a los acercamientos de su primo. Pero dejándoles su espacio para que fuese progresivo.
Fue cuando Rosalía cumplió 24 años y ya era madre de una niña y que Matías alcanzó la mayoría de edad. Y su prima mayor Elisa, que ya había renunciado a vestir, para que ella mismo ofreciese en su mano el collar a su primo. Con el paso de los meses se le fueron añadiendo las primas más jóvenes para el suyo. Se podría decir que ya estábamos montando una pequeña aldea formada por 3 harenes, uno por cada varón. A medida que estos se iban formando yo instruía a los varones a las actividades que necesitaba que me ayudasen y las madres enseñaban a sus hijas a tener satisfechos a los chicos de la mansión. Al final fue cosa de mis kayiras la idea de que debían retomar las actividades de la caza uniendo a Ezequiel y Matías como cazadores. Aunque en un acto de mayor perversión Eva, Rosalía y Elisa las que harían el papel de presas. Madre y sus dos hijas mayores. Por su parte todos los demás adultos ejerceríamos de cazadores. Ibamos a realizar una rotación de forma que las kayiras con lazos de sangre harían ese papel juntas y que las presas serian perseguidas por sus respectivos harenes. Con lo cual Ezequiel tendría como objetivo a Rosalía y Matías a Elisa. Mis kayiras me ayudarían a cazar a su hermana mayor y las primas a cazar a sus compañeras de harén.
Con lo cual Eva iba a tener una desventaja de 4 a 1 y sus hijas de 3 a 1. Eva propuso un cambio de reglas para aumentar aún más el handicap. 10 minutos de ventaja y solo 3 capturas. Al principio no entendí porque lo quiso de esa manera pero luego me lo iba a explicar.
Esa mañana dejamos escapar al equipo de presas y una vez me puse el intercomunicador para pedir localización a Casiopea.
De manera muy peculiar descubrí que madre e hijas seguían muy juntas y se habían desplazado al noroeste en las praderas junto a los ríos. En ese momento no entendí porque Eva parecía ir e invitar a sus hijas a dirigirse a una ratonera de la que es difícil escapar y con mucha visibilidad. Ezequiel y Matías no sabían que hacer de forma que de manera instintiva se dejaron llevar por su padre mientras cada uno de los equipos me acompañaban en la persecución.
Al poco vimos a lo lejos que las presas se habían separado ligeramente y todas se encontraban en las laderas de unas colinas tumbadas sobre la hierba, como descansando.
- Equipo, creo que ya las tenemos a la vista. Ezequiel y Matías quedaos conmigo por ahora. Chicas, a por ellas.
Todo aquella tropa de mujeres desnudas se lanzaron como perras de presa a capturar a sus respectivos objetivos. Eva y sus hijas no hicieron ni el más mínimo ademán de huir. Mis hijos me miraban extrañados por la situación pero yo me empezaba a imaginar que había sido idea de Eva. Esto me hubiese molestado varias décadas atrás pero ahora me resultaba fascinante ver como se dejaban atrapar.
Al final cada uno de los hombres nos desviábamos a cada una de nuestras presas andando mientras a lo lejos veíamos como las presas parecían estar masturbándose como preparándose para que sus amos disfrutasen de ellas. Al poco cada una de ellas recibió un toque de una de sus captoras indicando su primera derrota.
Al llegar Riona estaba en la cabeza de Eva sujetando sus brazos, mientras que Helena y Makeda le hicieron abrirse de piernas y la sujetaban cada una de ellas.
- Aquí la tienes, amo mio. La hemos pillado haciéndose pajitas. Tiene el coño tan húmedo que no tienes que esperar, está lista. - me comentó burlonamente Helena
Me baje los pantalones y me erección hizo acto de presencia. Me resultó fascinante ver como el cuerpo de Eva seguía manteniendo la plenitud de su atractivo a pesar de haber tenido cuatro partos. Supongo que algo le hizo Casiopea a las chicas para que estas recuperasen la forma tras pocos meses. Alrededor de ella sus hermanas habían sido también madres por cuarta vez y veía también esa peculiaridad. Ahora más de siglo y medio después siguen siendo unos bellezones a las que siempre deseo gozar. Y allí estaba, en postura de rendición y sometida a mis caprichos.
- Amo mio, soy suya. Tómame como desee.
- Hace mucho que no jugamos a esto. Así que te tengo muchas ganas de follarte así, atrapada.
- Violeme si es lo que deseas.
- Te tomo la palabra.
Apunté mi pene y realicé una embestida completa de un solo movimiento. Eva se quejó ligeramente ante mi impulsivo acto. Rápidamente mis penetraciones se volvieron absolutamente desbocadas y las contracciones de Eva ya me estaban masajeando para hacerme disfrutar sobremanera. Es curioso como a pesar de haber tenido a tres niñas y un niño, su coño sigue dando la sensación de ser estrecho como el ojo de una aguja. No quise detener mis sensaciones ni un ápice y busque mi clímax desde el segundo uno y este llegó a los pocos minutos. No sé porque pero tenerla otra vez entregada y sometida me enloqueció tanto. Me corrí antes de que ella estuviera cerca. Esta era una cosa que mis kayiras me insistieron muchas veces que no debía apenarme, ya que ellas disfrutaban el saber que sus cuerpos me provocaban tanto goce.
- Mi amado amo, mi coñito sigue haciéndote correrte como si fuese el primer día.
- Creo que no me desengancharé de las vaginas, bocas, tetas y culos de mis kayiras nunca. Una cosa Eva.
- Dime
- Esto de traer a Elisa y a Rosalía aquí, ¿Ha sido idea tuya, verdad?
- Sí, mi amo.
- No me habéis hecho ninguna oposición.
- Vamos querido Adán. Ya sabemos todas de que va este juego en realidad. No es de correr, es de ser capturadas y disfrutadas.
- Vale, está visto que no hay manera de engañarte.
- Aparte quiero tener a mis hijas a la vista. Verlas entregarse a sus amos me hacen sentir tanto orgullo de ellas. Ya me imagino viendo a Pedro empiece a atar collares a sus primas.
- Querida, creo que para eso le falta muchos años.
- Mira allí. Rosalía le esta comiendo el coño a Ana mientras es penetrada boca arriba por Ezequiel. Y mirá a la izquierda, ¡Jo que bruto es Matías!. ¿Que esta haciendo? Tiene a Elisa de perrita y no para darle azotes a su trasero y al mismo tiempo esta está comiendo coño de prima. La está tomando con ganas, oigo desde aquí como se queja mi hija. ¡Que bueno! ¡Venga ánimo que puedes resistir esa polla!
- Voy a tener que hablar con Matías luego.
- No, no hagas eso amo mio. Solo son azotes en el culo. Eso cualquier mujer de Gor está perfectamente equipada. ¿Además para que está el trasero de una gorgiana, sino es para ser apretado y azotado? De todas forma parece que Matías está como algo enfadado. ¿Se habrán peleado?
- No, no es eso. Sé que es. Le he suspendido en su examen de matemáticas. Y se le nota frustrado. Debe hincar más los codos.
- Entonces para eso está Elisa, para que se desahogue un poco. No podemos permitir que nuestros hombres estén infelices, hay que tenerlos satisfechos todos los días. Ha sido buena idea organizar esta caza.
- ¿Y tus compañeras de harén qué? - protestó Riona
- Venga, trae ese coñito para darle unas buenas lamidas.
Me tumbe en la hierba mientras mis kayiras disfrutaban de los servicios de adoración de su hermana mientras esta buscaba su orgasmo masajeando su perlita. Las chicas me imitaron en ser posesivas con su hermana sujetándole la cabeza para que no parase de lamer y lamer hasta que al fin todas se corrieron.
- Vale Eva. Creo que Elisa y Rosalia te esperan en la cima de esa colina. A correr.
- Dile a los chicos que las voy a llevar hacia el olivar. Allí os esperamos.
- Gracias, se lo comentaré para que ellos os cacen.
- Hasta luego.
- Bueno chicas, 10 minutos. Relajémonos aquí y disfrutemos del día tan bueno que hace.
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