Xtories

Adri nuevamente sometida II

Dijo que iría a poner límites, pero su cuerpo ya sabía el camino. En la penumbra de un cuarto abandonado, la señora decente se desviste de su orgullo y se entrega a un dolor que la hace gritar lo que su boca calla.

Miriamzada10K vistas

Al fin llego el día, era sábado, casi las tres de la tarde Adriana estaba apurada vistiéndose y algo nerviosa, estaba apurando a sus hijas por qué pasaría a dejaras a casa de su hermana, le había pedido que si las cuidaba que iba a salir un momento con algunas amigas y quizás se tardaría, todo eso lo fue haciendo hasta cierto punto de manera inconsciente, porque según ella estaba determinada a solo ir a decirle que él no haría con ella lo que quisiera, sin embargo todas sus acciones estaban siendo totalmente lo contrario, tal parecía que se preparaba para ir y volver hasta el día siguiente o pasada la madrugada. Estaban saliendo de a casa cuando sonó su celular y pensó que quera su cita, eso la éxito y la puso nerviosa, pero no fue así, al ver la pantalla de su teléfono vio que se trataba de su actual pareja que no recordaba que le había dicho que pasaría el fin de semana para verse, ya que andaba de viaje y solo estaría en la ciudad de pasada, eso complico aún más la situación en la que se encontraba, sin embargo le respondió, le dijo que pasaría a verlo un momento pero que tenía que ocuparse de algunas cosas, fue a dejar a sus hijas con su hermana, inmediatamente con el tiempo recortado que ya tenía paso con su pareja para saludarlo, al llegar al hotel se encamino a su cuarto, en la recibió con un profundo beso, masajeando sus nalgas y tetas, ella se separó y le dijo que esperar tendría que hacer algunas cosas pero quizás volvería pronto aunque no sabía si se tardaría. Estuvieron charlando, ella se notaba distraía viendo por la ventana del hotel, agarrándose el manso, lo cual su pareja notó y le dijo si algo pasaba a lo que respondió que no y fue y se sentó en una mesita de recibidor que había en el cuarto del hotel, estuvieron charlando un poco y escuchando a lo lejos el deseo que él tenía para hacer el amor esa tarde, le decía que esperara a que volviera, en eso sonó el teléfono y era la llamada que esperaba, le dio indicaciones de a donde debería llegar y la esperaba en media hora, eran las cinco y media y ella se despidió de su novio, diciéndole que volvería, si se tardaba mañana lo vería antes de irse y harían lo que él quería, salió rápidamente, sin entender mucho su pareja acepto su salida y se metió a su cuarto.

Adriana se encamino a su cita, repitiéndose una y otra vez lo que le diría y que era que n estaba dispuesta a someterse a sus deseos, etc., etc., llego al lugar, era como un callejón algo descuidado, hasta siniestro le pareció, se encamino hasta el final donde había una puerta que al empujar se abrió fácilmente, volvió su cara hacia a tras y vio lo que había recorrido e inmediatamente se pudo notar la diferencia entre la figura de esa señora elegante, bien vestida y hermosa con el lugar totalmente abandonado. Entro con algo de temor hasta llegar al centro de una habitación donde solo estaba una cama de esas antiguas tubulares y de metal, a un lado se veía otra habitación Dodd solo parecía como una banca de madera sin respaldo, volvió al centro de la habitación y pareciera que estaba sola, cuando de pronto una voz detrás de ella se escucho

- Claro que vendrías perrita, ¿te deje con ganas ese día verdad?, le preguntaba, ella solo estaba callada sin decir nada, se acercó a ella, y el tomo de la cintura, él lo empujo con ambas manos por el pecho, pero no pudo, y le respondió:

- - No vine a que me hicieras tuya solo vine a……..

El hombre apago su voz con un profundo beso, bajo sus manos hacia sus nalgas y fácilmente la tomo levantándola, haciendo que ella abriera sus piernas, se encamino hacia la cama y la aventó sin ningún ánimo de tratarla como la dama que merecía ser tratada con delicadeza.

Le ordeno que se desvistiera a lo que ella dudo un poco y eso hizo que él se le acercara y le tomo uno de sus pezones, que apenas y empozo a retorcer cuando ella dijo que lo haría, y empezó a desvestirse rápidamente aventando la ropa por el suelo, pronto quedo desnuda frente a él expuesta con ese cuerpo que si bien de una mujer madura, mantenía una figura mejor que una choca de veinte o treinta años, seguía siendo una mujer que despertaba el deseo de cualquier hombre y la mirada de una que otra mujer. El saco un montón de cuerdas y algunos otros instrumentos que no alcanzo a distinguir en la penumbra de la habitación, realizo algunos nudos en las muñecas de ambas manos y en los tobillos, posteriormente empezó a pasar las cuerdas sobre sus pechos enrollándolos en forma de ocho haciendo que sus pechos, fue enredando la cuerda en cada uno de ellos, hasta que estos empezaron a verse color purpura, mientras Adriana solo apretaba sus labios por el dolor que estaba sintiendo al terminar la recostó en la cama de manera que una de sus manos la ato a la cabecera y la otra al respaldo, los mismo hijo con sus pies dejándola totalmente abierta, su vagina y culo quedo al borde del colchón de manera que facilitaba hacer con esas partes lo que se quisiera.

Sus manos en forma de cruz dejo sus pechos también al descubierto y sin defensa a disposición de su captor. Le coloco una mordaza en su boca, de esas bolas que se unas en los juegos de bdsm. Ahí quedo abierta total de piernas, y de manos, sola en la penumbra de la habitación, reprochándose en sus pensamientos por no haberse resistido un poco más, solo un poco más, pero no ahí estaba sin posibilidades de movimiento, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando entro al que hombre ahora desnudo, de mas de unos sesenta años, con una musculatura bien trabajada, su vientre y pechos marcados, sus músculos de brazos y piernas hacían verlo viril y ya no decir de su verga larga y gruesa. Se coloco detrás de ella por su cabeza con un látigo de nueve colas, y empezó a dejarlo caer sobre sus tetas, ese tipo de látigos es muy pesado, aun y si se opera lentamente al caer sobre la piel se siente fuerte, y precisamente eso sintió Adri al caer el primer golpe, además de lo apretados que tenia los pechos con las cuerdas y los había puesto morados, mas sensibles al taco, este primer golpe fue una verdadera tortura para Adriana, a él le siguieron otro cuatro más con la misma potencia los cuales estaban haciendo mella en sus tetas y el dolor estaba haciendo llorar a la Sra. Adriana.

Dejo en paz sus tetas y se colocó frente a ella, para golpear ahora su vientre y vagina, el dolor era menos que en las tetas, pero a fin de cuentas eran golpes, ahí si empezó su torturador a azotar con más fuerza sobre todo en su vagina, sobre su vientre y entre las caderas y costillas, los golpes eran asentados con gran maestría, las marcas de las tiras le látigo estaban quedando grabadas en la mente de Adriana y en su piel. Dejo al lado el látigo y tomo un vibrador el cual empezó a colocar sobre los pezones, las caras que hacia la Sra. De dolor combinado con placer eran un poema, sin poder mas que emitir gruñidos ahogados por la mordaza que tenía en su boca. El hombre quito el vibrador de sus pezones y empezó a chuparlos y mordisquearlos, logrando ponerlos aún más duros, Adriana estaba demasiado excitada, su cuerpo quería ya sentirse penetrada y la humedad de su vagina era la clara prueba de eso.

El consolador bajo a su vagina lo paso por toda la raja y lo coloco sobre el clítoris un momento, haciendo que las piernas de Adriana se tensaran y moviera en lo que podía sus caderas de un lado a otro, nuevamente cambio el vibrador por su boca y empezó a chupar su vagina y clítoris magistralmente, estuvo un momento así, y justo cuando percibió que se correría, se retiro viendo la cara de frustración de su víctima, la cual recobro su placer al sentir que entraban dos dedos dentro de ella mientras que el vibrador era colocado sobre el clítoris, haciendo que pronto ella empezara a sentir que volvía su orgasmo, a los dedos y el vibrados se sumo la lengua del hombre sobre su culo haciéndola ver miles de estrellas y galaxias al entrar en un transe del preludio de su orgasmo, justo estaba en eso casi corriéndose cuando se detiene la tarea que le estaban aplicando, quedando nuevamente frustrada, y con esas ganas de correrse quedaron si ser realizadas, se movió violentamente moviendo sus cadera s y piernas, como un reclamo de lo no le estaban dando, con toda calma el hombre se puso de pie frente a ella y le empezó a decir:

- Zorra ¿quieres correrte?, lo hacer cuando yo lo desee, esta claro, por eso eres mi puta ahora, siempre estuve seguro de que vendrías, como te había dicho, esa carita de mosca muerta era de toda una puta y mírate que no me equivoque, la Sra. Decente de la colonia que no rompe los platos está aquí abierta de piernas dejándose hacer lo que sea por obtener una corrida. Haber zorra deja te quito la mordaza y quiero que me contestes algunas preguntas ¿te han cogido el culo verdad?

Ella acento con la cabeza

- Bien, ahora ¿te han cogido entre dos hombres el culo y la concha?

Adriana bajo la mirada y volteo su cara hacia el lado izquierdo como queriendo ocultar la verdad, lo cual no pudo ocultar.

- Pedazo de zorra mira que lo has hecho en trio y te han clavado entre dos hombres, has disfrutado de la doble penetración… bueno señora creo que con usted no hay misterios por que de seguro la han cogido en grupo mas de dos hombres verdad….

Adriana volvió a desviar la mirada, pero era claro que si lo había hecho.

- Pues a que pedazo de puta me voy a coger dispuesta a todo, siempre dispuesta a conocer algo más de los placeres…bien continuemos

Adriana se sentía avergonzada, si lo había hecho en grupo, había sido con cuatro jóvenes en alguna ocasión en que había tomado unas copas de mas y el trio había sido parte de una fantasía de su ex esposo, lo cual había sido una de las causas de su divorcio, cuando este empezó a compartirla aunque en contra de su voluntad siempre la acabo traicionando su sexo, su calentura, la vez de cuando la cogieron los cuatro jóvenes también había sido planeado por su ex esposo, de echo el vio en el jardín de su casa como la cogieron, mientras el se masturba, siempre le dijo que le ponía caliente ver cómo se cogían su linda esposa frente a él, pero claro no iba a empezar a contar esas historias a su actual torturador. Sus pensamientos fueron nuevamente interrumpidos cuando sintió que ponía nuevamente el vibrador en el clítoris y empezaba a chupar su vagina mientras dos dedos empezaban a hurgar entre su culito cerrado, que, aunque ha sido usado muy frecuentemente, siempre volvía a su estado cerrado. Le logro meter tres dedos y no quería abrirlo más de ese se encargaría su verga y estaba dispuesto a hacerla sufrir un poco pero no lo suficiente para romperle el delicado esfínter.

Se levanto y se coloco frente a ella para penetrarla por la vagina, lo cual fue un alivio para Adriana que estaba ya muy caliente, le aguanto unas cuantas estocadas cuando empezó a retorcerse en el primer orgasmo que la dejaba tener, lo cual disfruto mucho y el no paro de bombearla, lo cual agradeció, por que su placer se extendía a un más, le saco la verga escurriendo de sus líquidos y paso a que ella la limpiara y comiera de sus propios jugos, lo cual hizo con ávido gusto, dejándola completamente limpia y brillosa. El se dispuso a soltar una de sus piernas para lo cual pensó ella que la solitaria ya y descansaría de esa postura que la tenia acalambrada, pero no solo soltó su pierna izquierda para pasarla por encima de la derecha y amarrarla junto ella y sobre el respaldo de la cama, quedando de semi delado sus nalgas y cadera se veían esplendorosas y grandes se inclinó un poco y coloco su grande cabeza sobre el culo de la Sra. Adriana logrando poco a poco meter, arrancando pequeños quejidos de ella y suspiros a cada centímetro que entraba, entraba un poco y se salía, abriéndose paso poco a poco, así siguió viendo la cara de su sumisa señora que claramente estaba gozando de esa perforación, la metió un poco mas y ella se tensó, era la parte mas gruesa, y su culo cedió, se extendió al máximo y en ese punto decidió entrar de un solo golpe hasta el fondo, lo que le arranco un suspiro profundo a Adriana, se la dejo dentro un rato, dejando que se acoplara su a verga, pronto empezó a bombearla haciendo subir al cielo con cada metida y sacada de su culo, el hombre era experto haciéndolo, y su condición física a pesar de su edad estaba aguantando mucho mas de lo que le habían aguantado algunos otros hombres y menos en ese posición que el tenía. Paró y le saco la verga dejando su culo con un claro hueco.

El empezó a decirle que era una buena puto, ya que tira muy limpias sus tripas digo de las mujeres maduras congolonas, así se lo decía había palabras en la forma que se dirigía a ella que no le agradaban, pero igual la humillación la excitaba. El continuaba diciéndole, que le gustaba que supiera a lo que venía, que había tenido mucho cuidado cuidando la limpieza de su culo, eso quería decir que desde el jueves que la había sometido en su casa ella se dispuso a asistir a la cita y sabía que eso pasaría. El tipo tenía razón pensó Adriana ella a pesar de que según su consiente le decía que iría a la cita para reclamarle, su inconsciente había echo todo lo contrario, la había preparado para lo que estaba sucediendo, en fin, se dijo a sí misma, así funciona el cerebro.

Su hombre ahora la estaba desatando de la cama paso a paso, al terminar le ayudo a levantarse de la cama, ella se sentía adolorida de todas partes de su cuerpo y sus pechos aun más, estaban con un color purpura y muy sensibles y lo cual la sabia y cada que podía los rozaba levemente haciendo que Adriana sentía calambres muy picantes que se extendían por todo su pecho y torso y resto del cuerpo., procedió a desatar las tetas, fue quitando el cordón, eran demasiadas vueltas y cada vez que ella sentía que se iba aflojando la atadura el dolor iba siendo intenso que hacia que su pierna izquierda se doblara hacia arriba mientras se inclinaba hacia el frente como queriendo con ese reflejo a minorar el dolor. Al concluir de quitarle las ataduras la levanto bruscamente del pelo haciendo que sus manos lo tomaran de las muñecas de él, como queriendo evitar que la jalara mas fuerte, cosa que no iba a lograr la fuerza de ella no era nada contra la de él, mientras ella hacia eso con ambas manos dejo descubiertos sus pecho, lo cual el aprovecho para tomar uno de ellos y apretarlos bruscamente, volviendo arrancar lagrimas en Adriana, hizo lo mismo con el otro y al fin la soltó del pelo y desde atrás como la tenia sujeto sus dos tetas para apretarlas y sobarlas, después de todo también quería que fluyera la sangre y poco a poco el dolor fue disminuyendo.

La llevo hacia la banca que había visto ella anteriormente la hizo ponerse de rodillas y empezó a nuevamente a atarla empezando por sus piernas y tobillos sobre la plataforma de la banca, tomándose su tiempo y logrando una atadura que la deja sin movilidad, y sus piernas juntas, después pone una cuerda como cinturón sobre la estrecha cintura la de señora Adriana. En seguida pasa y le pude que recargas sus brazos sobre la plataforma atándolas desde las codas hasta las muñecas quedando en posición empinada con su culo en poco. Ya en esa posición se coloco frente a ella para que le chupara así estuvo un rato la tomaba de la nuca haciendo que se la metiera totalmente en la boca ahogándola y provocándole esa sensación de volver el estómago, la soltaba y volvía metérsela nuevamente, logrando que su verga saliera brillante de la babas de ella y bien ensalivada, fue entonces que paso atrás de ella y se coloco sobre su culo, metiéndosela nuevamente ahora si sin delicadeza, después de todo su culo estaba a costumbrado a su verga se la estuvo metiendo duramente sobre su culo arrancándole una serie de gemidos de placer a la Sra. Adriana que sin pudor estaba gozando de esa verga, se la saco del culo y la metió en la vagina y la estuvo bombeando bastante tiempo, pasaba de un agujero al otro y provocándole los orgasmos jamás experimentados en su vida sexual, cuando el sintió que estaba a punto de correrse se paso nuevamente frete a ella y la hizo que la chupara, lo cual hizo con aquel gusto que a esas alturas de su calentura la hacía que respondiera, pronto empezó a salir la leche de esa grande verga, la cual fue rociada en su cara quedando bañada totalmente, él se quedó ahí parado jalándose la verga delante de ella sacudiéndosela para desparramar lo que aún le quedaba.

Se retiro y fue a sentarse admirando como estaba ella, como la había atado y como le había dejado su cara llena de semana, ella lo veía con remordimiento por lo que ella había permitido dejarse hacer, lo pero que lo había disfrutado. El paso por detrás de ella admirando sus nalgas y ese culo abierto que le había dejado así como su vagina, ella pensó que la solitaria, pero eso no pasaría le teinia otra sorpresa, en eso tocaron a la puerta y se levanta hacia ella para abrir, ella le dijo que cerrara la habitación no quería que la vieran a así, pero el no hizo caso, ella se aterrorizo al ver que entraban dos jóvenes y el los encamino hacia la habitación, ella lo veía con sus ojos que parecía que se saldrían de sus orbitas….

- ¡¡¡¡¡¡Noooooo!!!!!!, de que se trata por favor

- Solo se divertirán un poco con tu culo y tu boca

- ¡¡¡¡por favor noooooo!!!!ya es suficiente

- Déjate de tarugadas has gozado y vas a gozar ya veras

Los chicos encantados empezaron a desnudarse, ver a esa mujer indefensa, bonita y buena era algo que ellos no tendrían jamás, así que la iban a disfrutar.

- Mira es mi hijo y su mejor amigo y los vas a desvirgar vas a ser su primera mujer así que disfrutamos, están cargados de leche.

Adriana estaba prácticamente desecha y llorando, con la cabeza clavada sobre la banca donde estaba atada.

Uno de los chicos se acerco y la tomo del cabello para levantarle la cara y busco su boca para besarla a lo cual ella se negó volteándose, esto lo vio su captor y les dijo:

- No permitan que se rebele la puta ahí está el látigo para que la domen si es necesario

El hijo de el se fue por el látigo y le dejo caer con toda su fuerza el primer latigazo sobre sus nalgas a lo cual Adriana respondió con un grito de dolor tensando todo su cuerpo, mientras el chico buco sus labios y la beso a lo que ella respondió un poco, el hombre mayor se dio cuenta y le recrimino al hijo

- No seas bruco hay que domarla, no maltratarlas firme pero mide tus golpes.

Dejo el látigo a un lado y coloco un banco detrás de la banca donde estaba a darían ya que le quedaba un poco alta en la posición que estaba, y le dejo ir su pene sobre la vagina haciendo que Adriana después de unos bombeos sus caderas la traicionaran y empezó a moverlas al rimo de quien la cogía desde atrás, el joven que estaba delante de ella le tomo del cabello logrando levantar totalmente la cara y dijo, sorprendido

- ¡¡¡¡heeeyyyyy!!!! Mira es la maestra que nos reprobaba

El choco de atrás se la saco y se acerco a mirarla y confirmo lo dicho por su amigo

- Chiquita puta que tenemos siempre quisimos cogerte, no sabes las pajas que nos hicimos pensando en tus nalgas y tetas que ahora tenemos

Los dos pusieron manos a la obra y el de adelante le hizo que chupara su verga mientras ella no dejaba de llorar, nuevamente sintió como invadían su vagina ese par de vergas largas pero delgadas la estaban sometiendo, pronto el chico inexperto que estaba en su vagina se corrió dentro de ella, no le aguanto, eso era un echo las caderas de Adriana sabían hacer muy bien el amor, entonces con su boca empezó a hacer su mejor trabajo para hacer que se corriera pronto el otro y que así la dejaran, y si lo logro pronto chorros de semen inundaron su boca. Ellos se quedaron extasiados con loque habían sentido, pensó Adriana que la soltarían, pero no paso así, pronto ellos tenían nuevamente las vergas duras, creo que eso duraría un poco más, el chico que no había cogido su vagina se la metió y estuvo un buen rato bombeando y parando como queriendo retrasar su venida, mientras Adriana entre que quería hacerlos que se corrieran pronto y el placer que después de todo sentía sus caderas se meneaban expertamente sobre ese pene. Logrando sacarle nuevamente un buen chorro de leche que invadió su vagina, se intercambiaron y ahora el primero que se la había metido entro en su culo, sintiendo la gloria, esa sensación de como le apretaba la verga lo hacia delirar con locura, agarrado de sus grandes nalgas metiendo y sacando su Verga hasta dejarle el culo relleno de leche, saco su verga llena de su propio semen y se fue hacia su boca para que se la limpiara, mientras que ella obedientemente lo hacia hizo que esa verga se pusiera nuevamente dura. El otro chico que estaba viendo cómo se la cogía sobándose su verga había logrado también que se endureciera, se colocaron frente a ella con la esperanza de que lago saliera en su tercera corrida, pareciera algo imposible pero esos mozalbetes estaban cargados de esperma y pronto empezaron a bañar su rostro con pequeños chorritos que ya no eran como el primero, pero después de todo algo les salió dejando su pelo y cara pegajosa.

Ahí quedo Adriana humillada, mientras los jóvenes salían de la recamara dejando sola con sus pensamientos y remordimientos, pronto entro el hombre para liberarla de la posición en la que estaba, al terminar le dijo que se vistiera para que se fuera, eran casi la una de la mañana y ella le dijo que si la iba a acompañar por el callejón por que estaba obscuro y tenia lago de miedo de que le pasara algo a lo cual él le respondió

- Que te pude pasar puta si ya vas bien cogida.

Fue humillante la respuesta, pero luego le dijo no te preocupes putita, te va a acompañar mi hijo y su amigo ellos te cuidaran, después de todo tan fina dama en estas calles si puede llamar la atención. Se vistió y solo limpio su cara con sus manos, esparciéndose lo que quedaba de leche sobre su cara y le ordeno que así se iba a ir a su casa y con la vagina y el culo escurriendo de leche para que recordara de ahora ella seria su puta…

Salió de la casa con los jóvenes a los que no quería ni ver mientras ellos le hacían platica, pero ella no respondía, iba llena de vergüenza y lamentándose hasta donde había llegado, aunque se justificaba también que estaba atada, aunque también se decía a si misma que no debería haber asistido a la cita. Llegaron a donde estaba su camioneta, se subió y decidió no ir por sus hijas le llamao a su hermana que no iría por ellas que se quedaran ahí y a su novio solo le mandó un mensaje diciéndole que lo sentía se había complicado algo, sin mas que decir, se encamino a su casa, pensando en lo que había pasado sola en su camioneta se paro unas cuadras más delante y no pudo más rompiendo en llanto, seco un poco sus lágrimas y se dirigió a su casa.