El vecino (parte 2)
Él quería terminar, pero el ascensor se negó a abrirse. Ahora, atrapados entre el silencio y el deseo, ella decide que las reglas del juego las pone ella: sin amor, solo placer y control.
*Dos días después del relato anterior*
Nos encontramos en el garaje, volviendo ambos del trabajo.
- ¡Buenas tardes vecino! - le digo de forma animada
- Hola...
- Uy ese "Hola" - cierro el coche y me acerco a él - ¿Estás bien?
- Si si, todo bien...
- ¿Qué te pasa? - le pregunto insistiendo
- Nada...
- Oye, que no soy tu chica para que me respondas como a ella, ¿me puedes decir qué pasa? - le vuelvo a insistir
- Es que... creo que lo que pasó entre nosotros no debería volver a pasar...
Me quedo mirándole sin decir nada, desde luego que esto me ha pillado por sorpresa.
- Vaya... lamento escuchar eso... ¿se ha enterado tu chica o algo? - le pregunto intentando obtener más información
- No no, ella no sabe nada... pero no estuvo bien...
- Bueno, no tiene por qué volver a pasar nada... no te preocupes - le digo intentando aparentar indiferencia mientras me alejo un poco de él
- Creo que no deberíamos volver a hablar... - dice mirando al suelo
- Bueno, si así lo quieres, así será... no te preocupes
- Espero que lo entiendas... pero es que desde que pasó... solo pienso en ti y en lo que hicimos y me paso el día con ganas de verte y... no puedo seguir así
- Perfecto, no pasa nada... Bueno, me voy, un placer
- Igualmente
Me doy la vuelta pensando en la hostia de realidad que me acabo de llevar. Pensaba que lo tenía hecho pero se ve que no... Me deja un poco descolocada, pero bueno, al cabo de unos días, todo parece estar mejor, además, no nos hemos vuelto a cruzar.
*Un mes después*
Hoy he quedado con un amigo, así que acabo de darme una ducha y estoy vistiéndome para salir. Aún tengo tiempo pero quiero dejarlo todo apañado en casa para no tener que hacer nada cuando vuelva. Me he puesto una blusa fresquita, que hace demasiado calor, y un pantalón corto, también fresquito. Al ir a la cocina me doy cuenta de que antes no he bajado la basura y aprovecho para bajarla. Salgo de casa y espero al ascensor, pero tarda tanto en venir que bajo directamente por las escaleras... últimamente no hace más que averiarse. Tiro la basura y vuelvo al portal, pulso el ascensor para subir a casa, y al abrirse la puerta está él dentro. Su cara no tiene precio, y la mía supongo que tampoco.
- Hola - digo en un tono seco mientras entro en el ascensor y pulso el botón de mi piso
- Hola - me dice él mientras intenta no mirarme
Cuando llegamos a mi piso, el ascensor no se abre. Vuelvo a pulsar insistente el botón para que se abra la puerta, pero nada, no se abre.
- Joder, mira que hay momentos y personas para que pase esto... - digo malhumorada
- ¿No se abre? - pregunta mientras toca los botones
- NO, no se abre - digo un poco más tensa
- Bueno, relájate, tampoco pasa nada... - dice él tratando quitar hierro al asunto
- Uff... - suspiro de una forma exagerada intentando calmarme - No me digas que me relaje
Se queda callado sin decir nada, y el ascensor sigue sin abrirse.
- Pues nada, a llamar al puto conserje y a la compañía esta de mierda... - digo sacando el móvil
- Llamo yo, no te preocupes - dice él mientras ya tiene el teléfono puesto y le ha dado a llamar
Les comenta la situación por teléfono, le indican unos pasos a seguir pero nada, hasta que no venga el técnico igual no salimos. Al parecer, el problema es que el muelle de la puerta da error... Me siento en el suelo lo más lejos posible de él, aunque teniendo en cuenta que el ascensor es pequeño, tampoco me puedo alejar mucho. Noto que me mira, pero hago como si nada, saco el móvil y me pongo a mirar el whatsapp, por lo menos no nos ha pillado en el garaje que no hay cobertura.
- ¿Qué tal estás? - me pregunta intentando que no estemos en silencio
- No me apetece tener una conversación absurda contigo ahora mismo - le digo tajante
Se queda callado y tras unos segundos se sienta en el suelo en la pared de mi derecha.
- Solo quería evitar tener un silencio incómodo contigo - dice como pensando en voz alta
Le miro con cara seria sin decir nada y vuelvo a mirar mi móvil.
- Me molestó mucho la decisión que tomaste... - le digo al pasar unos instantes mientras bloqueo el móvil
- Lo sé... y siento haberla tomado así de golpe, pero me pasaba el día pensando en ti y... joder, no puedo estar pensando en ti mientras estoy en casa con ella...
- Decidiste salir por la puerta grande, en vez de buscar la forma de hablarlo conmigo - le digo suspirando
- No quería problemas...
- Yo tampoco - le digo sin dejar que termine de hablar
- Lo sé... no digo que me fueras a dar problemas... pero estaba empezando a darle vueltas a muchas cosas...
Le miro sin decir nada y vuelvo a mirar el móvil. Nos quedamos unos segundos en silencio.
- ¿Podemos hacer como si nada de esto hubiera pasado? - dice mientras me mira
- ¿El qué no ha pasado? ¿Que hemos follado?
- Todo esto... ¿Podemos obviarlo?
- Obvia lo que quieras - le digo tajante
- No estás ayudando...
- No sabía que tuviera que ayudarte
- Quiero poder saludarte cuando te veo
- Fuiste tú el que dijo que no quería que hablásemos más...
- Lo sé, pero lo he pensado mejor y poder saludarte y preguntarte qué tal estás... estaría bien, ¿no?
Noto como me estoy ablandando al escucharle.
- No, no estaría mal... teniendo en cuenta que somos vecinos y nos vamos a cruzar si o si... - le digo en un tono más comprensivo
- Entonces... ¿qué tal estás?
- Bien, hoy he quedado, pero aún tengo un par de horas, así que me viene perfecto estar encerrada en un ascensor contigo... solo espero que el técnico llegue lo antes posible.
- Bueno, podría ser peor...
- Sin duda... ¿tú qué tal estás?
- Todo bien, he estado fuera por vacaciones, pero todo bastante bien
- Me alegro - le digo sin saber cómo seguir la conversación
- ¿Te puedo decir algo? - pregunta
- Si, dime
- Alguna vez ha coincidido que te he visto en el garaje, pero me he quedado dentro del coche esperando para no tener un momento incómodo - se le escapa una sonrisa - no sabía que te daba por bailar cuando crees que nadie te mira
- Qué... - me pongo roja y miro al suelo - definitivamente, no vuelvo a bailar aun sabiendo que no haya nadie... qué vergüenza...
- Vergüenza no... La verdad que me gustó lo que vi
- Calla... - digo mientras sigo roja
Nos quedamos unos segundos en silencio y entonces aprovecha y se mueve para sentarse a mi lado.
- ¿Te importa si me siento a tu lado?
- Ya te has sentado... Un poco tarde para preguntar, ¿no?
- Un poco, si, pero bueno, ¿puedo quedarme aquí?
- Si, quédate ahí
Nos quedamos sin decir nada unos segundos. Noto su pierna rozando la mía. Le miro y sonrío, para luego volver a mirar al frente y negar con la cabeza.
- ¿Qué niegas? - pregunta
- Nada... - vuelve a insistir - Tengo ganas de besarte, pero eso ya lo sabes...
Se me queda mirando y sonríe levemente.
- A mi también me apetece...
Le vuelvo a mirar, me mantiene la mirada y sin poder remediarlo, nos acercamos de manera instintiva. Nos paramos justo antes de que nos besemos, estamos a escasos centímetros.
- ¿Estás seguro de esto?
- No estoy seguro de nada... - pasa su mano por mi mejilla - pero si sé que quiero besarte
Parecemos dos adolescentes que no saben cómo hacer las cosas... pego mis labios a los suyos... sus labios están blanditos y suaves, como siempre... lo que iba a ser un simple beso se convierte en un beso más apasionado, su lengua y la mía están jugando mientras con sus manos me sujeta la cara. Estamos respirando cada vez más rápido, seguimos besándonos de forma apasionada. Cuando nos queremos dar cuenta, se oye desde fuera una voz.
- Soy el técnico, en dos minutos abro la puerta
Nos quedamos quietos, con la respiración acelerada mientras el técnico intenta abrir la puerta. Nos levantamos del suelo y nos quedamos mirando. Por inercia nos volvemos a besar hasta que el técnico consigue abrir la puerta.
- Ya estaría - dice el técnico
- Ya podría no romperse cada dos por tres... que vaya coñazo - le digo en un tono molesto
- Que pagamos la comunidad... - añade él
Salimos del ascensor y me meto en casa, no sin antes darme la vuelta para mirarle, él está en la puerta de acceso a las escaleras mirándome. Nos sonreímos y entro en casa. Me quedo apoyada en la puerta pensando en lo que acaba de pasar, todavía no me lo termino de creer. Al mirar el móvil, veo una notificación de mi amigo, dice que se retrasará un par de horas... Me quedo pensativa, dudo si subir a su casa o no... no sé si está su chica.
Al final, decido subir, llamo al timbre y espero impaciente. Me abre la puerta y me mira sorprendido.
- ¿Qué haces aquí? - pregunta incrédulo
- ¿Estás solo? - pregunto
- Si, hasta dentro de un par de horas - dice dudando
- ¿Me invitas a tomar algo? - noto que la pregunta le pilla por sorpresa
- Si... pasa... - se aparta de la puerta y me deja pasar
- Gracias - digo mientras entro a la casa, me voy derecha al salón y me siento en el sofá - ¿te sientas conmigo?
- Claro - se acerca y se sienta a mi lado
- ¿Podemos hablar de esa conversación? - pregunto
- Claro, dime...
- No busco tener una relación contigo, quiero que solo sea sexo, puramente físico, nada de sentimientos... - empiezo a decirle - No quiero que mezclemos nada, no sé qué opinas tú...
- La verdad, tu punto de vista me parece bien... - empieza a decir mientras su mano termina sobre mi pierna - solo algo puramente físico
Le sonrío mientras su mano sigue subiendo por mi pierna, llega a acariciarme por encima del pantalón. Noto como sigo mojada de hace un rato en el ascensor... Pongo mi mano en su entrepierna directamente, noto como su polla va creciendo a medida que su mano sigue acariciándome... Se inclina sobre mi y me besa de nuevo mientras su mano entra por un hueco del pantalón, al notar que no llevo ropa interior sonríe sin poder evitarlo.
- Vaya vaya... - dice mientras sus dedos siguen jugando a la entrada de mi coño - sin ropa interior...
Antes de que pueda responderle, mete dos dedos hasta el fondo, lo que me hace gemir al instante... Echo la cabeza hacia atrás y cierro los ojos, mi mano sigue sobre su polla, con el pantalón de por medio acariciándole. Noto como se me acelera la respiración. Sus dedos siguen entrando y saliendo dentro de mi, ahora ha metido 3 dedos... Me está follando con ellos, mientras no dejo de gemir en su sofá. Aprovecho en cierto momento para quitarle la camiseta, y él aprovecha para bajarme los pantalones directamente. Le desabrocho el cinturón mientras él sigue follándome con los dedos. En cierto momento no consigo acertar a soltar el botón, y él al darse cuenta me ayuda con la mano que le queda libre. Le bajo la cremallera, saco el cinturón del todo, lo dejo en la mesa que tenemos delante y tiro de los pantalones para abajo. Su polla está dentro de los boxer aún, pero está muy muy dura. Le bajo los bóxer directamente... su polla sale disparada, dura como nunca antes la había visto. Me quedo mirándola sin decir nada, él sonríe y se sienta en el sofá, me indica que me suba encima de él. Obedezco sin rechistar, me pongo sobre él y antes de metérmela, vuelve a meterme los dedos. Esta vez, los saca empapados y los lleva a mi boca.
- Mójalos bien - ordena
Le hago caso, chupo y lamo sus dedos como si se tratase de su polla. Los dejo bien mojados, los muerdo un poco, jugando... Él coge mi mano y me la lleva hasta su polla. Coloco su polla en la entrada de mi coño mientras sus dedos siguen metidos en mi boca. Noto la puntita de su glande a la entrada de mi coño, y de una me dejo caer para sentirla dentro de mi.
- Ahhhh - gime él al notar como entra
- Joder... - digo yo mientras suspiro de placer
Noto como su polla me rellena el coño, la noto palpitar dentro de mi y cómo llega a lo más profundo... Él saca de mi boca sus dedos bien mojados, y lleva uno de forma instintiva a mi culo, con su otra mano me pellizca el pezón y lo retuerce. Noto como su dedo empieza a jugar a la entrada de mi culo mientras su polla sigue entrando y saliendo de mi. Mis tetas botan delante de su cara, mientras sus dedos siguen agarrados a mi pezón. Su polla entra y sale de mi a un ritmo frenético y su otro dedo, por fin empieza a entrar en mi culo... despacio. Al notar como entra, acelero el ritmo de forma instintiva. Noto el pezón dolorido pero es soportable. Su dedo entra finalmente dentro de mi culo, se queda ahí unos instantes pero al seguir moviéndome, él empieza a mover el dedo al compás de su polla. Noto como entran y salen a la vez... Empiezo a gemir cada vez más alto, él aprovecha para meterme un segundo dedo... esta vez no lo hace despacio, lo hace de golpe.
- Aahhh - grito entre gemidos
- Tranquila... relájate... - dice mientras empieza a mover sus dedos de nuevo
De momento estoy quieta, notando como sus dedos entran y salen de mi culo mientras su polla aún está dentro de mi. Por inercia, empiezo a acompañar su movimiento... Estoy que no sé cuánto más voy a poder aguantar así... Me sigue follando con los dedos y su polla durante unos minutos.
- Para por favor... - le suplico
- ¿Por qué? - acelera el ritmo - ¿no quieres que te folle así?
- Si... pero si sigues... - digo entre gemidos - no voy a aguantar mucho más...
Saca sus dedos pero su polla la deja dentro... Me inclino hacia atrás y al apoyarme en la mesa recuerdo el cinturón, lo cojo y le miro mientras se lo enseño.
- ¿Qué me estás intentando decir? - pregunta
Sin responderle, cojo el cinturón, lo pongo alrededor de mi cuello y le doy el extremo.
- Vaya vaya con la vecina... - dice mientras con su mano da un par de vueltas al cinturón, entonces tira de él para obligarme a acercarame - Así que te gusta esto eh...
Asiento con la cabeza mientras su polla sigue dentro de mi. Él tira aún más del cinturón hasta pegarme a su cara...
- Levántate un poco sin llegar a sacarla - dice autoritario
Obedezco y dejo solo la punta dentro de mi. Él vuelve a tirar del cinturón y empieza a dejarme sin aire...
- No sabía que fueras tan puta... - me dice al oído
Al escucharle decir esto me pongo aún más cachonda y me dejo caer de nuevo sobre su polla sin poder remediarlo.
- Joder... - dice mientras me mira la cara aún roja
Empiezo a moverme otra vez, estoy demasiado cachonda como para poder estarme quieta... Él sigue tirando del cinturón, cada vez con más fuerza, está empezando a ir cada vez más rápido y yo estoy empezando a temblar...
- No te vayas a correr eh puta... - me dice en tono serio aflojando un poco el cinturón
- Si sigues así... - sigo gimiendo - no lo voy a poder evitar...
- Levántate - me dice mientras tira del cinturón hacia arriba
Me levanto y me le quedo mirando, se levanta y aún con el cinturón en su mano, tira de él para que le siga. Me lleva hasta la mesa grande del salón.
- Súbete a la mesa - me dice mientras me da un azote en el culo
Me siento en el borde de la mesa abierta de piernas mirándole y le obligo a acercarse, le vuelvo a besar de forma apasionada, mientras él con la mano en su polla busca colocarla para metérmela. La deja a la entrada de mi coño, mientras su mano vuelve a tirar del cinturón para dejarme sin aire. De un golpe seco me la vuelve a meter hasta el fondo, un escalofrío me recorre de arriba abajo y gimo del gusto... Dejo caer mi espalda sobre la mesa, él sigue tirando del cinturón. Me empieza a dar cada vez más fuerte y más rápido. Le oigo gruñir entre gemidos mientras me folla. Mis tetas botan con el vaivén de sus embestidas, el cinturón sigue quitándome el aire y su polla sigue entrando y saliendo de mi...
- Me voy a correr... - digo en un tono muy leve
- ¿Mi putita quiere correrse? - pregunta
Asiento con la cabeza mientras acompaño el movimiento de sus embestidas. Me cuesta mucho respirar pero lo estoy gozando como nunca.
- Córrete putita... - me dice mientras me la sigue clavando
Al escucharle me dejo llevar y empiezo a gemir cada vez más alto, aunque casi no se me oye por el cinturón... Empiezo a temblar, él sigue tirando del cinturón cada vez más sin darse cuenta, me sigue embistiendo mientras no me quita ojo. Con la mano que tiene libre aprovecha y me azota en la teta, en el pezón que ha estado pellizcando antes...
- Joderrrrr - empiezo a decir - me corro...
- Córrete de una vez, puta - dice de forma autoritaria
- Dios...
Se me acelera el pulso, mi respiración es entrecortada, su polla sigue follándome duro, mientras tengo mi teta dolorida por los azotes que me está dando y tengo la cara mucho más roja que antes. Empiezo a temblar, él lo nota y acelera el ritmo.
- Joder putita... joderrrrrr - dice él empezando a correrse también
Empieza a gemir cada vez más, y eso ya hace que yo no pueda más. Me dejo llevar y empiezo a correrme gritando y gimiendo cada vez más alto... Él sigue bombeando y noto el primer chorro dentro de mi, noto su polla palpitando, igual que mi coño. Me la vuelve a clavar hasta el fondo con el segundo chorro, y un tercero... noto como se descarga dentro de mi.
Suelta el cinturón y al notar que puedo respirar cojo aire sin moverme. Sigue con su polla dentro de mi y se deja caer sobre mi...
- Joder... cómo me has puesto - dice apoyando su cara entre mis tetas
- Lo mismo digo... - sigo cogiendo aire - no tengo fuerzas ni para levantarme...
Se incorpora un poco, se queda mirando su polla aún dentro de mi coño, se la sujeta con la mano y empieza a sacarla lentamente... Una vez la saca se queda mirando mi coño, me mira a los ojos y vuelve a mirarme el coño... Entonces me escupe en él y pasa la mano para extenderlo.
Consigo incorporarme en la mesa mientras le miro con cara de haber disfrutado mucho de la follada que me ha metido. Me acerca mi ropa, la deja sobre la mesa y me suelta el cinturón del cuello. Pasa su mano por la marca que me ha dejado en el cuello y me besa.
- Has sido una buena chica... - me dice antes de morderme el labio inferior y tirar de él
Le devuelvo el beso y termino de levantarme, me pongo la ropa como puedo mientras él está en el sofá con los boxers ya puestos mirándome.
- ¿Qué? - le digo sonriendo
- Nada nada, que te queda bien el conjunto que llevas, pero desnuda están aún mejor
- Mira que eres bobo... - le digo terminando de vestirme - ¿me vas a acompañar a la puerta o te vas a quedar ahí?
Se levanta riéndose, me coge del culo, me acerca a él, me vuelve a besar de forma apasionada mientras sus dedos se clavan en mis nalgas, me da un cachete y vamos hacia la puerta. Nos quedamos en la puerta un instante, me besa de nuevo y salgo de la casa.
Al llegar a casa miro el móvil y tengo aún media hora para ducharme y que pasen a buscarme. Así que me meto en la ducha y pienso en todo lo que ha pasado hoy...
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