Experimento. Final. El
Juan le cuenta a su esposa, mientras la penetra, cómo otra mujer lo besó y lo tocó en la oficina. Ella grita de celos y placer, pidiéndole que siga. Pero cuando terminan, él le pregunta quién le dice que no fue real.
Hacía una noche ideal, durante el día había hecho bastante calor, pero ahora había refrescado algo y corría una ligera brisa muy agradable. Estábamos llegando al hotel después de cenar y tomar una copa, mi mujer y yo, los dos abrazados por la calle, muy juntos, y los dos sabiendo lo que nos esperaba una vez llegáramos a la habitación. Llevábamos casados un par de años y el deseo sexual seguía intacto. Los dos vestidos de verano, yo con mis chinos, camisa blanca de manga larga, y mocasines de piel sin calcetines, y ella con un vestido de gasa, vaporoso, muy fresco, que marcaba su figura, y con un escote que no escapaba a las miradas de los hombres con los que nos cruzábamos, ya fueran solos o acompañados, ajustado en la cintura y con algo de vuelo hacia ligeramente por debajo de las rodillas.
--mmm, Silvia, ¿te he dicho esta noche que vas guapísima y que se te comen con la mirada todos los hombres con los que nos cruzamos?
--jajajajaja, ¿solo voy guapa esta noche Juanito?
--sabes que no, contesté, dándole un piquito que ella respondió
--¿te pones celoso de ver cómo me miran?
--para nada, que disfruten, tú eres mía!
--mmmmm, claro que sí, que miren y lo disfruten, yo soy tuya tontito, y además ya me he dado cuenta de que alguna pelandusca también te ha echado un ojo que me daban ganas de tirarla de los pelos!!
--jajajajajaja, qué tonta, yo también soy tuyo
Llegamos al hotel y subimos a la habitación donde, nada más cerrar la puerta nos enredamos con un beso lleno de pasión por parte de los dos, ella apretándome contra si misma, y yo agarrando su culo pegándome más todavía, sintiendo como mi sexo se había puesto duro en un segundo y notando su respiración agitada en mi cuello.
--mmm......¿qué tenemos aquí?, dije acariciando sus pezones por encima del vestido que se habían marcado de una manera indecente, al tiempo de bajarle la cremallera del vestido que resbaló de su cuerpo cayendo al suelo.
Seguimos besándonos, tocándonos, desnudándonos los dos ardiendo en deseo de sexo. La tumbé en la cama y me eché a su lado mordisqueando su pecho, lamiéndolo, pasando mi lengua por sus pezones escuchando como empezaba a jadear, deslizando mis dedos por su vientre, por su sexo depilado, tocando esa hendidura de diosa que empezaba a estar muy mojada,
--me encanta como se te ha puesto de mojadito el coño, ¿lo sabes verdad?
--ahhh, si, sigue así, me encanta como me tocas!!
--¿así te gusta?, insistí con la yema de uno de mis dedos haciendo algo más de fuerza en los labios de su coño, arrancándole un gemido gutural de placer y subiendo mi mano para pajear muy ligeramente su clítoris.
--ahhhhhhhhhhhhhhh, diossssss!!!, sigue cariño, sigue
--claro que sí, y, oye cariño, ¿te puedo confesar un secreto?
--¿un secreto?, claro, pero no pares
--es que, no sé, me da un poco de cosilla, contesté con mi voz más tierna
--vamos, dime…mmmm, me estás matando
--es que, verás, hace como un par de meses estando en el despacho con Maribel, pues...nos habíamos quedado solos, ya se había marchado todo el mundo y ella, pues eso, que se puso un poco tonta
--¿qué?, ¿qué te dijo?, casi saltó ella
--shhhhhhh, tranquila, tranquila, dije, pajeándola el clítoris un poco más deprisa, no te preocupes, insistí mirando a sus ojos y bajando mi lengua con la que recorrí su cuerpo llegando a lamer por encima su coño, ya sí, totalmente empapado
--diosssssss, me matas con esa lengua cariño!
--fue esa semana que tú tuviste que viajar por trabajo, ronroneé acariciando su coño con la yema de mis dedos....ella lo sabía porque se lo comenté, y el caso es que…se acercó a mí y me acarició la cara con un dedo diciendo que estaba muy guapo. Me reí un poco, le agradecí el comentario devolviéndoselo, claro, y me separé un poco, pero ella volvió a acercarse y.…me besó
--hija de puta!!!, chilló, intentando incorporarse,
--shhhhhhhhhhhhhhhhhhh, quieta, quieta, la sujeté con una mano en su pecho, al tiempo de inclinarme y morder sus pezones con algo de fuerza, eso la vuelve loca. Agarré uno de ellos con mis dientes y tiré para arriba sujetándolo fuertemente
--ahhhh, joderrrrrrrr, siii, muérdeme, gimió, agarrando mi cabeza apretándome contra sus tetas y subiendo sus caderas para restregarse contra mi cuerpo
--yo llevaba toda la semana sin sexo cariño, entiéndelo, sabes que está muy buena y el caso es que no sé lo que me pasó, pero en un segundo me vi respondiendo a su beso mientras ella sobaba mis huevos y mi polla por encima del pantalón. Yo iba de casual, llevaba la misma ropa que hoy, tú misma dices que me miraban las mujeres,......diossss, ¡cómo me masajeaba la polla!
--no me jodas Juan….!!!
--calla, calla, le insistí, masturbando más su coño, le metía un par de dedos dentro, profundamente, al tiempo de bajar mi boca y lamer su clítoris, espera, te termino de contar. Me desabrochó el pantalón y sacó mi polla con su mano empezando a pajearme mientras me comía la boca, sabes como me gusta eso, ¿verdad?, le pregunté con mi mejor voz
--.......mmmmm, diosssssssss....si, esa zorra, la voy a arrancar la cabeza!
--no, tranquila, tú escucha y disfruta de mi lengua....pues eso, me puso encendido pajeándome. Me cogió la mano y la llevó a sus tetas, ufff, como las tiene de duras cariño!!, son deliciosas y con unos pezones de muerte como estos que tengo en mi boca ahora mismo, dije, volviendo a morderlos, así que no tuve más remedio que desnudarla entera.
--joderrrrr, porqué me cuentas esto??, ahhhhh, diossssssss!!
--porque te gusta cariño, verdad que si?, ¿quieres que lo deje o que siga?, dije volviendo a engullir una de sus tetas abarcándola todo lo que podía mirándola a los ojos, al tiempo de bombear en su coño con dos de mis dedos que chapoteaban dentro,.....¿dejo de contarte?
--joder que cabronazo eres!, sigue contándome, pero cómeme el coño por favor, deja los dedos, baja y cómeme el coño como tú sabes!
--claro cariño, susurré, bajando mi cabeza hacia ese coño que era un rio y comiéndomelo como si no hubiera un mañana....,mmmm...cómo lo disfrutaba! Pues sigo entonces, dije, alternando mi lengua y mis dedos para seguir hablándola…cuando la desnudé entera mi cabeza explotó, su cuerpo es de diosa, su coño ni te imaginas lo que era eso, me encendí al instante porque era precioso, chiquitito, rosado, mojado, ni un pelito, y no tuve más remedio que agacharme y meterlo entero en mi boca mientras ella me apretaba la cabeza pidiéndome más, ummmm, me acuerdo todavía y se me pone la polla dura! como se lo comí cariño, casi llegué a correrme chupándoselo sin tocarme!, hazlo tú ahora, aprieta mi cabeza y pídeme más....
--ahhhhhh, eres un hijo de puta, os voy a matar a los dos!
--sí?, de verdad?, dije, levantando mi mirada y metiendo mi lengua entera dentro de su coño... ¿quieres saber más?
--ahhhhhh, cómeme cabrón!, te odio joder!
--¿quieres?
--ahhhh, sabes que si, pero no te pares, me voy a correr!
--mmmm, lo sabía, sabía que te gustaría que te lo contara.....pues, como Maribel veía mi cara, casi se imaginaba que podría correrme en cualquier momento, así que me apartó de ella, se levantó, tiró de mis pantalones y mi bóxer hacia abajo, yo me quité la camisa tirándola al suelo, mírala, es la misma ropa que está en el suelo ahora, tú también me la has quitado. Ella giró unos centímetros su cabeza para mirarla, arrugada en el suelo y puso su mano encima de mi cabeza apretándome contra su coño que yo me comía sin parar, mientras con su mano masturbaba con furia su clítoris,
--diosssssssssssssss!!!
--.....agarré sus piernas poniéndolas en mis hombros y, sin tan siquiera necesitar tocar mi polla de lo dura que estaba, se la clavé de un golpe, ufffffffffffff, ni te imaginas el chillido que dio del daño que la hizo al entrar, y el placer que le dio un segundo después!
--no te voy a perdonar, no lo voy a hacer......sigue cabrón!!!
--claro que si cariño, yo soy un cabrón, pero tuyo, vamos, apriétate, voy a devorar este coño que me vuelve loco, córrete para mi, llena mi boca de ti, vamos, hazlo, que sienta tus líquidos en mi boca, diosssssss, como me mataba follarme ese coño, se lo reventaba cariño, se lo abría entero, una y otra vez, sin parar, mientras ella no paraba de gritar y pedir más y más
--ahhhh, joder, joder, joderrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
--hizo que me corriera de una manera tremenda, como estoy a punto de hacerlo ahora mismo contigo, estoy cachondísimo viéndote, sigue, sigue, vamos, la volví a susurrar en la oreja cambiando mi boca por mi mano y pajeándola violentamente......vamos, córrete, córrete como hizo ella...
--siiiiiiiiiiiii, me corro jodeer, me corro cariñooooo, me corroooooooo!!!, chilló al tiempo de que chorros de líquido saltaron de su coño en todas direcciones, cayendo en su barriga, por mi cuerpo, mi mano llena, y al mismo tiempo que una corrida lenta me recorrió a mi entero haciendo que mi polla soltara trallazos de leche sobre el colchón, doblándome hacia ella y buscando su boca que me comí con pasión, besándola, mordiéndola,
--mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, diossssssssssss!!!
Nos quedamos tendidos en la cama, los dos respirando agitadamente mirando al techo con nuestras manos enlazadas. Ella se giró con una sonrisa para mirarme,
--mmmm, me encanta lo fantasioso que eres, según te oía había momentos que hasta me parecía real.
--¿sí?, ¿y quién te dice que no lo era?, contesté con una sonrisa.
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