En la conciencia de una infiel IX
Irene sabe que su cuerpo le pertenece a otro, pero su corazón duda. Mientras su amiga vive una pasión desbordante, ella intenta domesticar el deseo con su novio, jugando a ser la pareja perfecta mientras la culpa la devora por dentro.
En la conciencia de una infiel IX
Este capítulo se llama: La vergüenza.
.
-¿amor dónde vas?
-Ya va Sebas, dejé la puerta del balcón sin seguro.
Para mis adentros: Se lo pondré, no vaya a ser que regrese el sadico.
Cuando llegué al cristal, miré a lo lejos y me vi a Ricardo fumando un cigarro desde su balcón. Las dudas me saltaron.
Será que vio algo. Coño no creo, han pasado unos 15 minutos. Vi cuando tiraba la colilla del cigarro consumido y volvía para dentro. Dios por lo que más quieras, que no me haya visto.
No sé si fue el cansancio o el sexo, pero dormí del tirón. Para cuando me desperté estaba sola. Tras abrir completamente los ojos escuché el agua caer. Sebas se estaba dándo una ducha. Los remordimientos se me agolparon y me cuestioné todo. Tal vez fue la sensación de culpabilidad, la que me hizo ir a su encuentro para mimarlo. Allí me lo vi de espalda y la verdad, se veía bien. Su culito, aunque algo pequeño, era redondo y bonito. No lo máximo, pero si lo suficiente para que me dieran ganas de morderlo. Aprovechando que estaba con los ojos cerrados bajo el agua, me agaché y se lo mordí.
- Ayyyyyyy
- Jajajajaja buenos días, amor
- Olleee
- Está apetecible
- Ya veo
- Gírate
- Para que
- Dale y no preguntes
- Pero tiene jabón
- Ya la limpio yo
Se la limpié con el agua que caía y me la metí en la boca.
Le clavé las uñas en sus nalgas y este empezó a mover su pene en mi boca.
Para mí sorpresa estaba divina.
Sebas me tomó por las axilas haciendome parar donde por iniciativa propia me introdujo la polla. Me abracé a él y así enganchada me llevó en peso hasta la cama donde una vez en ella me folló con su lápiz. Osea con su pene rítmicamente. Si bien no lo sentía mucho su movimiento chocando contra mi pelvis me hizo acabar.
-Diiioooos por fiiiiiiiiiiiinn haaaaaaa
- Que dices Irene
- Que lo hicistes genial Sebitas
- Cuando acabas, no te entiendo
-Jajajajaaja no hace falta. tu concéntrate en hacérmelo así y vamos mejor.
Terminamos de ducharnos y bajamos a desayunar.
Al pasar por la recepción me vi a un Ricardo cabreado hablando con el señor del mostrador.
A medida que me hacercaba mi corazón me latía más y más.
Al verme levantó la mano, en señal de que me hacercara y Emma enseguida inrrumpió apartándo a Sebas de mi.
- Sebas acompáñame que tengo que hacer algo
- Hola Emma, porque tanta prisa
- Nada. Ven que es un minuto
- Vale, pero Irene
- Déjala, es un segundo
- Vale
- Irene, Ricardo quiere preguntarte algo de la habitación.
Era evidente que Emma quería dejarme a solas con el.
Tomó del brazo a Sebas y este mirándome sin entender nada se fue con ella.
- Hola Ricardo
- Hola Irene
Su seriedad se hacía notar, cosa que a mi entender es lo que le gustaba a Emma. El inspiraba una rectitud impoluta y una total confianza.
- Irene a ver cómo te digo esto.
- Que pasó
- Anoche salí a fumarme un cigarro, momento que me vi a un hombre desnudo colocándose la ropa y luego pasar desde tu balcón al suyo.
- Ricardo por dios
- Lo tengo todo grabado. Yo saqué mi móvil y logré grabar cuando este se trepaba para volver a su habitación.
- Por favor.
- Se que este tío se quiso aprovechar de ti, lo que no sé si lo logró.
Ya pedí hablar con el Gerente y le pondremos una denuncia. Ese hijo de puta debe ir preso.
- Noooo por favor. No me hizo nada, dejemos eso así que no quiero que se entere Sebas y menos mis padres. Entiéndeme, sería una vergüenza.
- Pero dime la verdad ¿se aprovechó?
- Por favor no quiero hablar de ello
- Maldito hijo de puta
- Hola soy el gerente del hotel, en qué puedo ayudarles.
- Hola soy el huésped de la suite 9ª y anoche grabé a un tío acosando a mi amiga. Mire usted mismo el video.
- Joder esto es denunciable. Cuente con nosotros para hacerlo.
- No por favor, eso sería una vergüenza. Al final no pasó nada. No voy a poner denuncia.
- Irene deberías
- Ricardo no
- Vale, pero ese tío debe salir del hotel hoy mismo.
- Eso se lo prometo. Ahora mismo llamo a seguridad y lo ponemos en la calle. Señor Ricardo si gusta lo pasamos a usted y a su pareja a la suite de al lado. Osea a la 8 A
- Se lo agradecería.
- Señorita Irene en nombre del hotel le pido perdón y le ofrezco una semana de hospedaje gratis con todos los gastos pagados. Podrá usarla cuando guste. La única condición será reservar con anticipación.
- Gracias.
Vimos cuando al tío lo sacaban a tirones y más atrás su mujer con una cara de cabreo monumental, lo seguía.
-Adrián tengo que decirte que cuando lo vi, sentí vergüenza.
Recuerdo que me pregunté ¿cómo pude hacer el amor con ese bicho tan feo? Creo que durante la penetración no llegué a verle la cara. En resumen, que este tendria unos 47 años, regordete, bajito y calvo. Vamos que agraciado no era. Su mujer mayor que el, rondaría los 55, también regordeta y con una cara de amargada terrible.
Cuando apareció en la recepción Ricardo se le fue encima para darle una hostia, pero entre el vigilante y yo, logramos detenerlo.
Aquel gordo sadico agachó la cabeza y sin decir palabra salió a toda leche.
- Gracias Ricardo eres un sol
- De nada que menos. ¿Seguro estás bien?
- Si Ricardo, no pasó nada. tranquilo.
- Irene quedará entre tú y yo
- No entiendo
- Se lo que pasó. Yo lo vi todo.
Me llevé las manos a la cara
Ricardo en principio me forzó, pero luego yo colaboré
- Déjalo, él no debió invadir tu espacio.
- Y si no intervine fue por no armar un escándalo y dejarte mal parada.
- Gracias y por favor no le digas nada a Sebas.
- No lo haré
- ¿Emma lo sabe?
- Si, pero solo le dije que me pillé, al tío en el balcón espiándote.
Ella no sabe que el hijo de puta te folló.
- Por dios Ricardo, a ella tampoco se lo digas.
- Vale, no se lo diré.
- Gracias.
En gratitud lo abracé y el nervioso se mantuvo un rato, pero luego se alejó
- Discúlpame Irene, eres demasiado hermosa y anoche yo también te contemplé. Pero te juro que solo miré y por favor no se lo digas a Emma, es muy celosa
- Qué vergüenza me da contigo. De mi parte puedes estar tranquilo, no diré nada. Sé que te ama con todo su corazón.
- Y yo a ella. Que equivocado estaba con Emma, es una chica increíble.
- Sí que lo es.
Mientras salíamos al encuentro con ellos, no pude evitar pensar cómo todos mentimos a conveniencia. Emma le mintió a Ricardo sobre su pasado. Yo le mentí a Sebas infinidad de veces y por su parte Ricardo también lo hizo. El único que se escapaba de la maraña de mentiras era mi niño Sebastián. Qué pena que no me hiciera feliz en la intimidad.
Luego de reunirnos nos fuimos de excursión al río. Todo genial Sin embargo al ver a Ricardo se me caía la cara de la vergüenza. Más sabiendo que me había dejado follar por aquel tipejo. Por mis remordimientos esa mañana fui la novia perfecta y me la pasé todo el día dándole besos a Sebas y mimándolo en todo. Incluso cuando Emma y Ricardo se fueron a dar un paseo por el río, le bajé el short y se la chupé.
-Irene que haces nos pueden ver
-Jajaja disfruta y déjate de moralidades
-Hostia es que
-Nada Ricardo y Emma se fueron y aquí estamos solos
-Uffff que bien lo haces
-Ya no aguanto
-Espera no te corras todavia
Irene no sé si pueda aguantar más
Sí que puedes acuéstate
Joder estaba a punto
Acuéstate
Me quité el bañador y me subí a cabalgar dos meneadas le bastaron para venirse
-Me levanté y volteándome me volví a subir. Solo que está vez le coloqué el coño en la boca.
-Así cómetelo mientras me chupo tu polla.
- Ufff hoy sabe mejor que rica estás
- Pues a chupar perrito
- jajajaaja guao guao
- si perro cómetela
Aaaaaaass que bien lo haces cabron
Aaaaaaass me corroooooo
Cuando terminé se la volví a chupar y se corrio en mi boca.
Con carita de cansado se vistió y bajamos por el sendero del río, felices agarrados de la mano.
10 min después llegamos a un saliente y a lo lejos vimos a Ricardo y Emma, follando dentro del río. Ella subía y bajaba abrazada a él mientras se besaban apasionadamente. Desde nuestra posición veíamos la espalda desnuda de Emma con un Ricardo apasionado besándola sin parar. Te juro que sentí envidia de como se amaban. Una parte de mí quería sentir lo que ella sentía. Aquello no era sexo, era amor.
- Irene vamos está mal espiarlos
- Pero si no se ve nada
- Cuando salgan los veremos y eso está mal
- Ya, pero podemos verlos otro rato y así aprendemos
- Irene por favor que vergüenza
- Vale, vámonos. Joder que moralista me salistes
- Es lo correcto
- Que si, ya te oí pesado.
— Yo creo que lo que tú quieres es que te la vuelva a chupar
- Ufff Irene me dejastes seco, más tarde quizás
- Tendré que darte vitaminas. Jajajaja tira anda.
Así regresamos y 20 min después llegaron ellos.
Ya de noche Ricardo y Sebas se pusieron a jugar al billar en la mesa del bar y yo me quedé a solas con Emma.
- ¿Entoces que pasó anoche?
- Nada el tío que se trepó a verme.
- Irene se que estabas allí, Ricardo me dijo que te vio pero que luego el pervertido se fue.
- No quiero hablar de eso
- Somos hermanas puedes decirme lo que sea. Sabes que no diré nada.
- Buaaaaa
- No llores cielo, ven que te abrazo.
- Emma me dejé follar por esa basura. Te juro que no sé qué me pasó.
- ¿Estabas caliente a tope y te la metió?
- Si. Sebas se corrió en un pestañeo y me quedé a medias.
- Salí y me toqué afuera para no despertarlo.
- ¿Ricardo te vio follar con él?
- Si, pero como es un caballero no quiso decírtelo. Además, yo le pedí que no lo hiciera.
- Mi nené es así. Todo un caballero y es por eso que lo amo tanto.
- En fin, este hijo de puta me llegó por detrás y me la metió. Se sintió tan bien que me dejé hacer, luego me metió sus dedos con una crema que me calentó a tope y no pude parar.
- Sé de qué va esa crema, a mi me la colocaron una vez y te arde el coño a tal punto, que deseas tenerla dentro todo el rato.
- Me da rabia conmigo misma. El tipejo era horrible y me dejé. No lo entiendo.
- Es lo que te dije en su momento, cuando estás a tope no te mides y te dejas hacer por el deseo. Con el tiempo aprendes a controlarlo y saber como, cuando y con quien dar rienda suelta a tus hormonas. Nosotras las mujeres llevamos el día a día relajadas, pero cuando nos calentamos somos un volcán en erupción que arrasa todo a su paso.
- Joder Emma ¿como hago?
- Enamórate y deja que ese volcán solo arda por alguien especial.
- Creo que ese alguien no es Sebas.
- Me temo que no. La verdad tenía fe en él, pero si no es, lo mejor será dejarlo.
- Buaaaa es que es tan bueno.
- Deja pasar unos días a ver. Hoy te vi más animada
- Vale, esperaré un mes y luego veo si sigo o lo dejó.
- Ojalá te enamores, nada se compara a ese sentimiento
- Ojalá hermanita. Gracias por tus concejos.
- sabes que te quiero mucho.
- Y yo a ti.
Emma se levantó y mirándome con ternura estiró su mano.
- Ven. Sécate las lágrimas y sonríe, que vamos por nuestros chicos.
Tomé su mano y regresamos dentro.
La noche fue genial y con un sexo oral magistral nos dormimos abrazados. Antes de cerrar los ojos me cuestioné si a punta de lengua, mi coño podría vivir feliz. Quien sabe.
Llegó el día de regresar y salvo lo de la follada salvaje de la primera noche. lo demás estaba igual. Osea las mismas dudas.
Un par de días después nuestros novios se fueron. Ricardo a su trabajo en Miami y Sebitas a Houston. Texas.
Los días fueron apacibles con una Emma enamorada contándome su experiencia y pegada al teléfono hablando con su novio. Veces un tanto empalagosa.
Pasado los dos meses, por fin llegó el día de regresar a clases. Emma loca por ver a su novio y yo insegura de volver a ver a Sebas.
Esos primeros dias no lo vi, pero en la tercera semana regresó.
Emma -Irene te propongo algo. Si dime
- Ricardo quiere que vivamos juntos.
Que te parece si se vienen los dos a vivir a mi apartamento y tú entregas el tuyo
-No se Emma, yo aún no estoy segura de si quiero vivir con el.
-Dile que no lo tienes claro.
-Me da pena
-Irene si no lo intentas no lo sabrás. Dale un mes viviendo juntos y verás que poco a poco lo vas queriendo.
-Uffff no lo sé. Al final me parece que tú lo que quieres es estar sola con Ricardo
-Si, pero si fuera el caso le alquilaría una habitación a él y ya.
-Ya, pero Ricardo no le haría eso y menos sabiendo que solo estará unas semanas. Sebas defiende la tesis el mes que viene y luego se va.
- No lo sabía ¿ has hablado con él?
- El dice que se va a regresar, que yo soy su prioridad.
- Ufff, pero si lo piensas dejar, no dejes que lo haga.
- Emma es que no encuentro como hacer.
- Háblalo y déjaselo claro. Un mes. Que funciona genial, si no. Adiós.
- Si, eso haré.
- En un mes, si no funciona el se regresara y ya no tendrá que alquilarle la habitación a Ricardo
- Eres una bruja. Si al final es solo para estar sola con tu romeo
- Si jajajaja, pero Sebas es un sol y tampoco quiero joderlo.
- A mi me pasa igual.
- Ya.
- Está tarde cuando lo vea, hablaré con el
- (Trimmm trimmm mensaje WhatsApp). Espera Tengo un mensaje de Ricardo. ufff está abajo esperándome. Bueno hermanita me voy.
- Qué asco me dais.
- Ja ja ja envidiosa.
- Lárgate anda.
Tipo 5 de la tarde fui al aeropuerto a buscarlo.
Como siempre apareció con una rosa muy bella y una nota que decía para la mujer más hermosa del planeta.
Al verme vino y me abrazó. Cargandome y haciéndome girar en sus brazos.
Al bajarme me besó. A Todo esto, le daría un 8 de 10 y es lo que me hacía dudar. Fuera de la cama era increíble.
Apenas entramos le dije tenemos que hablar. Su cara se transformó y enseguida se le dibujó la tristeza. Dios esa cara me mataba. No quería ser mala, pero mentirle era peor.
- Sebas eres un hombre increíblemente romántico, tierno, dulce, amoroso servicial, etc
- ¿Pero? Se que después de esos alagos viene lo peor.
- Si. El tema es la intimidad. No me llenas
- ¿Qué hago mal? Dímelo y lo cambiaré
- Sebas, tu nerviosismo hace que te vengas muy rapido
- Pero no siempre. Te prometo que puedo cambiarlo.
- No sé.
Obviamente no le dije que su pene era muy delgado. Ya el dejarlo era suficientemente cruel, como para añadirle más.
-Dime qué hago y lo haré.
Vi una lágrima corríendo por su mejilla
-Dios mío Sebitas no llores, aunque no lo creas una parte de mí te quiere.
-Querer no es amar
-Cierto. Te propongo algo, démonos un mes como pareja, osea viviendo juntos día y noche. Que funcionamos, genial. Que no, quedamos como amigos. ¿Te parece bien?
- Tu sabes que haría lo que fuera por estar a tu lado y aunque muera en el intento. Acepto.
- Ok. También te pido que te dejes guiar. Si te digo relájate y retrasa el ritmo para que no te corras, me haces caso y te aguantas.
- Lo haré, te lo prometo.
- Vale, ya no llores y quédate tranquilo. Seguimos.
Sebas me abrazó temblando, lo que me hizo sentír una profunda tristeza.
::En mi mente:“Joder quiero sentir lo que siente Emma.
Esta vez sí. Sebas es un buen chico y voy a hacer que suceda”
Continuará….
Autor: En este relato quise dar un enfoque distinto. La perspectiva de una mujer, que aún siendo infiel no deja su humanidad, entre dudas y remordimientos.
Saludos y a los que siguen la historia, os doy las Gracias.
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