Embarazados 6
Descubrir que tu esposa está embarazada de tu padre debería ser el fin del mundo, pero para él es solo el comienzo de una nueva dinámica. Mientras su padre la llena de vida, él decide no huir, sino quedarse a mirar, a aprender y a participar en el juego prohibido que mantiene unida a la familia.
Deslicé las bragas por sus preciosas piernas la senté en el escritorio frente a mí y las abrí colocándolas en mis hombros, ella echó su cuerpo hacia atrás apoyando sus brazos en la mesa, quería ver en primera fila el trabajo de mi padre.
-¿Qué vas a hacer cariño?-
-Quiero ver cómo te ha dejado mi padre el coñito.-
Estuve fotografiando y mirando extasiado porque, aunque ya había pasado más de una hora, aún seguía dilatado, saliendo fluidos de su coño, me saqué la polla para masturbarme, acerqué mi nariz para oler su sexo, era de un olor intenso a semen mezclado con sus flujos.
-Maravilloso.- le dije.
-Si te apetece y eres valiente, puedes limpiarme con tu lengua así saboreas el trabajo de un macho alfa.-
Estas palabras provocadoras tuvieron un doble efecto en mí. Hicieron que mi polla endureciera en menos de un segundo, empecé a masturbarme frenéticamente, por otro lado lo estaba deseando, lamí sus piernas chorreadas, su sabor era claro que poco tenía que ver con sus fluidos, eran más de mi padre. El sabor me agradaba, sabía que era fruto del placer, un regalo de un verdadero macho alfa dispuesto a preñar a mi mujer. Subí lentamente limpiando todo resto hasta su vulva. Ataqué con mi lengua los labios de su coñito limpiando algunos grumos que me supieron a gloria, ahí ya distinguía el dulce sabor del placer de Carmen. Llegué al clítoris, baje hasta su vagina e introduje mi lengua, estuve un buen rato saboreando su placer, haciéndola gemir con mis lamidas y el chapoteo de sus fluidos. Estaba lamiendo el semen de mi padre, todo el que salía del coño de mi mujer quien con sus contracciones sacaba de vez en cuando unas cantidades nada despreciables.
-¡Pero que cornudo eres! Me corro, me corrooo, sigue cornudo, sigueeeee, aghhhh.-
De su vagina en una última contracción por su orgasmo salió una gran cantidad de semen, el cual tuve que tragar para que no manchara la mesa. Mi excitación subía a medida que descubría en mi paladar todos los sabores. Mi paja estaba llegando a su fin.
-Me corro cariño.-
-Quiero tu leche en mi boca.-
-Pues, baja de la mesa yaaaaaaa.-
Se bajó de la mesa y en menos de un segundo, abrió la boquita esperando ansiosa la descarga, así lo hice me corrí en su boquita, ella tragaba rápido para no mancharse la ropa, dejó parte de esa lefa para jugar en su boquita con la última descarga, moviendo su lengua, manchando sus labios, y volviendo a recoger el semen con su lengua, saqué una foto con el móvil de ese momentazo, acto seguido se lo tragó.
-Creo que me merezco que me invites a almorzar por lo bien que lo he hecho ¿No?-
-Eso está hecho, creo que con tanta leche te ha abierto el apetito.-
Sonó el móvil, pude ver un mensaje de mi padre con el emoticono de la foto, a ver que sorpresa me da, eran 3 fotos, una de Carmen posando con su delantal, era incontestable su sensualidad, mi padre había elegido bien el uniforme. Otra agachada, culo en pompa con un comentario que decía: “Esta es robada, estaba preciosa, mira que culazo tiene” y la última estaba desnuda de pie sobre un charquito de agua con las piernas mojadas, con el rostro desencajado de placer. Cerré el mensaje con la polla de nuevo como una roca
-Venga vamos a comer cariño que a mí también me ha dado hambre tantos fluidos.-
Después de almorzar nos despedimos y volví al taller, tenía faena por delante con el presupuesto para los Suizos. Sobre las 4 de la tarde sonó el teléfono.
-Hola viejo.
-Viejo tu padre.-
-¿Qué pasa? Cuéntame.-
-Te llamaba para saber si puedo pasarme a hablar contigo un rato.-
-Sabes que estoy para ti cuando lo necesites padre, vente sobre las 7 que estaré un poco más tranquilo.-
Llegó 10 minutos tarde, cosa que agradecí porque era lo que me faltaba para terminar el cubicaje de las maderas a presupuestar. Al entrar por la puerta vi a mi padre distinto, las expresiones de su cara se habían suavizado, su rictus había recobrado la alegría, se acercó para darme dos besos como de costumbre.
-¿Qué pasa nene? Mucho trabajillo por lo que veo ¿No?-
-Sí, tengo que presupuestar una obra en Suiza de 30 casas, es un buen trabajo que va a traer mucho dinero a la empresa.-
-Me alegro que vayas bien cariño, tu madre se sentiría muy orgullosa de ti, tanto o más que yo.-
-Gracias papá, esté donde esté seguro que nos cuida; bueno ¿qué te trae por aquí?-
-Pues quería hablar contigo, ya tuve esta mañana una charla con tu mujer y quería hacer lo mismo contigo.-
-Bien cuéntame que pasa.-
-Verás hijo, te voy a hablar sin tapujos, como siempre, para entendernos mejor ya que por las circunstancias voy a preñar a tu mujer. Hablé con ella, me dijo que notó en ti un poco de celos, sé que te ha contado lo bien que lo ha pasado conmigo, venía a aclararte algunas cosas, sí tienes algunas dudas me gustaría que las preguntaras, antes que guardártela, yo tengo claro quién soy, a mí edad tengo los pies en el suelo, tú eres mi hijo, ella es tú mujer, no pienses que va a dejarte porque se lo pasa bien en la cama conmigo, que yo sería el primero en no consentirlo.-
-Realmente se me había pasado por la cabeza de que la perdería.- Decidí sincerarme con mi padre, tal y como el lo había hecho.
-Te equivocas hijo, ella te ama, si no fuese así no abría aceptado esto. Tenéis 25 años, una vida por delante llena de amor, y aunque no lo necesitas habéis trabajado duro por todo lo que tenéis. ¿Realmente piensas que ella va a renunciar a tu amor, a su vida, a su casa? En definitiva ¿A todo lo que ha conseguido contigo? Encima por un hombre que puede ser su padre, que su vida sexual va ya en decadencia y que me quedan ya pocos años de vida, ¡te digo que no! Las circunstancias son estas, sí tu hubieras sido fértil serías su único hombre, no tendría necesidad de otra cosa, ahora me ha tomado como macho alfa, pero sólo eso, ella te ama con todo su corazón, haría todo lo que le pidan por ti, hasta renunciar a vuestro sueño, así que no te preocupes por este tema.-
Me estaba tocando la fibra sensible, empecé a llorar, el dio dos pasos, me abrazó posando mi cabeza en su hombro, me rodeaba con una mano, con la otra acariciaba mi pelo.
-Hijo no sólo tu mujer te quiere como a nada en el mundo, yo también te quiero, eres la razón por la que vivo, si tú no hubieras nacido, yo hubiera muerto con tu madre.-
-Gracias papá, yo también te quiero.-
Estuvimos así un buen rato hasta que tuve consuelo.
-Bueno, ¿Qué hablaste con ella? cuéntame.-
-Estuvimos hablando de ella, de como se sentía, me dijo que bien que nadie la había follado como yo, que tú no te lo creías cuando te lo contó; sé que el viernes estarás a la entrada de la habitación espiando.-
-Vaya esta mujer no se calla nada, ahora me da vergüenza, mejor no voy.-
-Déjame contarte. Antes de casarme con tu madre, así como también después de su fallecimiento, sabes que a mi cama han llegado muchas mujeres, algunas con el consentimiento del marido, como la peluquera, antes de conocer a tu madre y ahora a Chari la vecina del bajo, no han sido las únicas.-Nunca supe de las andanzas de mi padre y ahora me estaba contando algunas de sus aventuras.
-Vaya sorpresa, ¿sus maridos lo saben?-
-Sí hijo, algunas veces sus maridos vienen acompañándolas, algunos esperan en el salón, otros como el marido de Chari entra en la habitación, nos mira como follamos, no me importa que esté allí, ni que se masturbe mientras me follo a su mujer, ni que saquen algunas fotos y vídeos para verlos en la intimidad en su casa. Mira cariño te quiero decir con esto, que estoy acostumbrado a hacerlo delante de sus maridos, no tengo ningún reparo, si lo deseas puedes estar presente, no hace falta que te escondas, así aprenderás a hacer algunas cosas, como el squirting, ya que ella no sabía que era hasta que se lo hice, ella es muy receptiva y aprenderá más cosas conmigo, esto también podía ayudarte a mejorar vuestra vida sexual.-
No sé por qué pero me puse cachondo con la idea de estar presente, quizás hubiera en mí algún sentimiento voyeur, o algún episodio de cornudez consentida, pero quería ser partícipe del placer de mi mujer.
-Entiendo, acepto tu oferta quiero ver como goza mi mujer con mis propios ojos.-
Acabamos la conversación con otros temas que no guardaban relación con el embarazo. Llegué a casa, después de la cena le comenté a mi mujer lo que había hablado con mi padre.
-¿Tú estas seguro de que quieres verlo? ¿De verdad quieres ver cómo le pido polla a tu padre? ¿Estás seguro de querer verme correr como una perra en celo?-
-Mira esto- Saqué mi polla dura como una piedra del pantalón -no sigas haciéndome preguntas de ese tipo.- No sé por qué pero sus preguntas lejos de intimidarme habían provocado en mí una erección.
-Por cómo has reaccionado diría que estas deseando ver cómo me empala tu “viejo” ¡Pero qué cornudo eres tío! Una cosa si te digo, después no quiero reproches, ni malas caras, ni celos, ni un mal comentario.-
-No te preocupes cariño, lo tengo asumido, no puedo reprocharte nada ni a ti ni a él, el único reproche me lo hago yo, por empujarte a hacerlo con otro hombre, por no poder darte un hijo, por perder mi condición de macho alfa en favor de mi padre.-
-Bien mi amor, el viernes ven sobre las 10:15 h. Y vamos viendo. Venga vamos a la cama que te baje eso que tienes entre las manos.-
Nos fuimos a la cama y me masturbó contándome de nuevo lo que había hecho aquel día con mi padre, al igual que el viernes se ducharon, el introdujo de nuevo un dedito en su culo, haciéndola estremecer.
-Ummm que culito más apretadito tienes niña.-
-Apretado y muy sensible, déjalo tranquilo Paco.-
-Algún día jugaremos con él.-
-Estás loco si piensas que tú polla, que es más grande que la de tu hijo va a entrar por ahí, no me gusta que me hagan daño.–
-No te haría daño nunca reina mía.-
No tuvo que contarme más nada, mi imaginación voló. A mis pensamientos vino como unos fotogramas de película porno donde mi padre, uno de los protagonistas estaba partiéndole el culo a mi mujer, mientras ella estaba gritando de placer y dolor, pidiéndole que la diera más fuerte, más duro; me puse a mil en muy poco tiempo.
-Me corro, me corro.-
Ella bajó, dándole un solo lametón a mi glande que empezó a escupir semen. Ella lo recibió con su boquita abierta como siempre, ya que no le gusta que desperdicie mi semen en un papel.
-Pero que rica está.-
Decía mientras pasaba su dedo por sus labios recogiendo los restos, llevándolos a su boquita.
-Ufff como me he puesto.-
-Ni que lo digas creí que tardarías más, estabas cachondo ¿no?-
-Ufff la imaginación que es muy traicionera, lo siento cariño, ¿quieres que te coma el coño o te masturbe para compensarte?
-Está bien, cómeme el coño pero antes cuéntame qué coño has imaginado para correrte tan rápido.-
-Con lo que me estabas contando, se me ha venido a la cabeza, que mi padre te tenía a 4 patas sodomizándote.-
-Pero que os pasa a los dos con mi culito, estáis muy mal ¿no os da más placer mi coñito caliente?-
-Cariño tienes un culito perfecto, precioso, a 4 patas es espectacular, pero te puedo asegurar que no sólo a nosotros sino que a cualquier tío lo volvería loco penetrarlo, es normal que él, como cualquiera quiera petarlo.-
-Tú lo has intentado muchas veces y no has podido, la suya tiene el glande más gordo que el tuyo, no entrará ni de coña, me haría mucho daño.-
-Jajaja tú dale tiempo a mi padre, el es un pájaro viejo, con mucha experiencia con las mujeres.-
Acaricié y besé su cuerpo parándome en las zonas que más placer le dan, su cuello, pechos, barriguita, donde jugué con mi lengua en su piercing, lamí la cara interior de sus muslos hasta llegar a su entrepierna, dedicándole una buena lamida de coño.
-Así, así, cómeme el coño, cornudo.-
Ese comentario me puso nuevamente la polla dura, llena de palpitaciones, deseaba penetrarla y demostrarle que aún seguía siendo su macho. Dejé de lamer su vulva, para deslizar mi lengua por su pubis, barriguita, pechos, cuello y alcanzar su boca. La besé con ansias, con un deseo desmedido. Mi polla palpitante enfrentada a su vagina entro como un cuchillo en la mantequilla.
-Oh, siiii, fóllame cabrón.-
-Toma zorra, toma polla.-
Mis embestidas eran duras y profundas, sus palabras despectivas, causaban en mí un morbo increíble.
-Dame duro, cornudo.-
-Toma zorra, que eres muy puta.-
-Siiiii, soy la puta de otro macho. Marica.-
Aquellos insultos nos habían puesto la excitación a límites insospechados.
-Tomaaaa putaaaa, me corrooooo.-
-Y yo, cornudo, no pares, me corrooooo. Siiii.-
-Toma puta, toma polla, putona, me corrooooo, me corrooooo.-
Llegamos al unísono al orgasmo, descargando en su coñito gran cantidad de esperma, el cual escupió de su vagina rápidamente. Ambos estábamos extasiados, era el mejor polvazo que había echado en mi vida, y solo duró 2 minutos. Los dos minutos más excitantes y morbosos de mi vida.
-Si esto es así, no imagino lo que puede ser si mi padre te parte el culo alguna vez.-
-Me pongo mala nada más de pensarlo.-
Estábamos agotados, el día había sido muy pesado solo hablamos sobre cómo había transcurrido hasta quedarnos dormidos. Los siguientes días, transcurrieron con normalidad.
Por fin llegó el viernes, fui al trabajo, recogí los partes para facturar los trabajos realizados, terminé de ajustar el presupuesto para los Suizos y los mandé por e-mail, dejé la faena adjudicada para que el jefe de taller las repartiera, sentía un nudo en el estomago que apretaba más cuanto más se acercaba la hora, salí para el piso de mi padre, llegué a la puerta, tomando aire quise dejar los nervios fuera, fue imposible la mano me temblaba al introducir la llave para abrir la puerta.
-Hola, ya estoy por aquí.-
-En el salón estoy cariño.-
Entré al salón y pude ver a mi mujer vestida con su delantal de seda transparente con una bayeta húmeda en la mano, estaba espectacular muy sexy mostrando su culito, vino a mis pensamiento la conversación que tuvimos el lunes por la noche, “No me extraña que mi padre quiera petarlo, lleva más de una hora admirando su dureza y redondez”, él estaba sentado en el sofá, desnudo.
-Hola cariño- se acercó y nos besamos -¿que tal me ves?- Dijo dando un par de giros sobre su eje.
-Espectacularmente guapa y sexy como siempre, sin duda mi padre ha sabido elegir un uniforme muy bonito.
-Hola hijo- se levantó para besarme como habitualmente. -Cámbiate y ponte cómodo.-
Fui al baño donde ella se cambiaba, me quité la ropa quedándome en calzoncillos, antes de salir pensé “que coño me los quito” llegue al salón sentándome con mi padre, ella estaba limpiando con la bayeta, él se estaba acariciando el miembro mirando como mi mujer limpiaba, pude apreciar aunque la tenía flácida que era un buen miembro pudiendo comprobar que sus huevos, como dijo mi mujer eran más gordos que los míos.
Mi padre se levantó marchándose a la cocina, yo seguía observándola mientras ella hacia su faena como siempre sin darle importancia al uniforme, en 5 minutos mi padre nos llamó a la cocina, tenía preparada una jarra de zumo de naranja, nos servimos hablamos de cosas triviales, mi mujer se situó junto a mí acariciándome el culo, mi polla empezó a moverse, ella la acarició besándome.
-Jajajaja que pasa cariño, estas a tope ¿no?-
-Todo esto es nuevo para mí, la verdad que la situación está cargada de mucha tensión para mí, he de reconocer que también lo está de morbo a partes iguales.-
-Relájate nene y disfruta del zumo, dentro de un rato estaremos disfrutando los tres, hoy tengo preparado algo nuevo.-
-No dudo que esto es muy morboso, intentaré dentro de lo posible disfrutarlo.-
-Si lo deseas puedes masturbarte, hacer fotos, vídeos, correrte y todo lo que necesites para estar cómodo.-
Terminamos los zumos marchándonos al baño, me senté en el inodoro mientras se duchaban, con las transparencias de la mampara pude ver como se lavaban. Ella untó jabón en sus manos, mientras lo lavaba se recreaba en sus huevos, su polla crecía, ahora sí, vi que su tamaño era mayor que el de la mía, “vaya verga que gasta mi padre” pensé. Él por su parte hacia lo mismo sobando bien sus pechos y su coñito, la volteó poniéndola de cara a él, dándome la espalda, ella se pegó a él restregando su coñito en su polla y empezó a besarlo, el lavó su espalda, los cachetes de su culo del cual se asomaba y escondía su glande, abrió sus cachetes, mostrándome el agujerito de su culo, impregnó su dedo en lubricante, comenzó a masajear su ojete de manera circular pasando después a hacerlo de arriba abajo, el mordía su cuello ella clavaba sus duros pezones en su pecho, el abrió sus nalgas con una mano, la otra seguía su masaje, me miró guiñándome el ojo me señaló con la mirada que mirara para abajo, había parado su dedo un centímetro más arriba de su ojete, ella levantó su culito buscando su dedo, no me lo podía creer ella buscaba el dedo en su culete, lo volví a mirar y él se mordió el labio, cuando ella encontró el dedo empezó a mover su culito con el ánimo de que entrara en su ojete, el empezó a ejercer presión hasta que entró la primera falange empezando a moverlo hasta que poco a poco fue metiendo hasta la segunda falange, estuvo un rato haciéndole un dedo en el culo.
-Hoy tengo una sorpresa, querida.-
Alargó su mano sacando de la repisa un plug anal, al cual untó lubricante para introducirlo en su culito, pude ver como jugaba con la punta en su ano, y cuando no estaba en su sitio ella lo buscaba alzando sus caderas, fue introduciéndolo poco a poco, Carmen lo aceptó con una pequeña queja que quedó disipada por el placer del roce de su coño en el pollón de mi padre, y unas mordidas de cuello. acto seguido la volteó, ella se colocó frente a mí, él a su lado cerró el grifo de la ducha, ella llevó su mano a la polla para masturbarlo, mientras una mano de mi padre sujetaba el plug presionando la base, introdujo dos dedos en la vagina de mi mujer comenzó a masturbarla mientras rozaba su clítoris con el dedo gordo, ella me miraba abriendo la boca para tomar aire mordiéndose el labio al cerrarla.
-Que rico, sigue, sigue.- Mientras él seguía en su labor.
-Oooo siii sigue sigues que rico ummm.-
Yo me masturbaba viendo la escena mi mujer penetrada analmente por un plug pidiendo guerra, era una situación muy morbosa, él aceleraba los movimientos de sus dedos mientras ella abría bien sus piernas moviendo sus caderas buscando el máximo placer, empezó a gemir.
-No pares, no pares, más más más, me corrooooo, me meooooo, siiiiiii.-
Sus palabras fueron un resorte en mi polla que empezó a eyacular como no recuerdo haberlo hecho nunca, cogí papel para limpiarme mientras veía como a mí mujer le temblaban las piernas, literalmente se meaba encima a golpe de caderas. Casi sin aliento, temblorosa, salió de la bañera sentándose en mis piernas abrazándome me besó, acercó sus labios a mi oreja.
-La próxima vez que te corras en un papel delante de mí, te mato.- Me dijo para después darme un buen morreo.
Cuando recobró las fuerzas se puso de pie pidiéndome que sacara aquello de su culo, así lo hice, dejando un ligero hueco en su ano que me resultó precioso, tras lo cual volvió a la ducha para refrescarse, nunca en mi vida había pensado en ver a mi mujer disfrutando con otro hombre, pero allí estaba aquel aperitivo, aquello era sólo el principio de lo que me esperaba pero quería más.
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- Relato #217258— title-regex: contiguous parts (5 -> 6)
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