Un motel llamado relatos XI
Gabriel creía conocer a la mujer con la que compartiría su vida, pero una llamada anónima y una escucha accidental revelan un abismo de secretos. Entre el dolor de un amor traicionado y la vergüenza de una adicción oculta, la verdad se revela con una crudeza que lo dejará sin aliento.
Un motel llamado relatos XI.
Este capítulo se titula: Todos tenemos secretos.
Veces nos enfrascamos en un absurdo rencor, que lejos de subirnos la autoestima nos hunde en una depresión, sin sentido. Este era el caso de Simón. Su odio no lo dejaba ver la realidad. Una que era evidente. Amaba a Isabel por encima de todo y ella a él. Porqué sino se había quedado a su lado todos estos años. Más sabiendo que tenía a otra. Durante ese tiempo ella jamás le hizo un reproche o un mal gesto. Por el contrario, se había decidido a cuidarlo en todo momento.
Para entender esta realidad necesitas alguien externo que te diga las verdades a la cara. Y fue lo que hizo su hermano horas antes de morir. Sencillamente decirle que él daría su vida por unos minutos al lado de Isabel y el, que tiene su amor, la abandona. Que ella una vez lo amó, pero ahora es a él a quien ama. Que jamás sería feliz si no regresaba con ella. En fin, un baño de agua fría que lo despertó, de tantos años de odio.
En el velorio:
Allí apareció gente que jamás había visto. La verdad es que no sabía que mi padre biológico tenía tantos amigos y menos que estos sabían que era su hijo.
Fue inevitable estar yo y Zusana haciendo acopio de Todas nuestras fuerzas para organizar y soportar todo aquello. Las condolencias, las horas de tristeza y todo lo que ello conlleva. Finalmente me dieron sus cenizas y la carta.
En ella se despedía de Zusana y de mi. Cuando la lei, fue la primera vez que vi a una Zusana vulnerable y desprotegida. La muerte de Hugo le afectó más de lo que ella misma pensaba. Si lo pienso era su padre, como Simón es el mío. Más allá de que yo llamara papá a Hugo, por hacerlo feliz. Mi padre siempre será Simon y el suyo Hugo.
-Zusana sé que Hugo me dejó todo a mi, pero…
-Da lo mismo Gabi, nada hará que regrese. Sabes siempre discutí con él y ni yo misma lo entiendo, si lo era todo para mí.
-Y porque lo hacías
- Creo que lo culpaba de la muerte de mi madre. Siempre pensé que él debió protegerla y no dejar que se suicidara. Sin embargo, ahora entiendo que él la amó y sufrió tanto o más que yo su muerte.
-¿La amó?
-Si, un día me lo confesó. Que al principio lo hizo para ayudarla, pero luego se enamoró de ella. Mi madre era tan hermosa que le fue imposible no hacerlo.
Me da un profundo dolor no haberlo hecho feliz, solo estos últimos días fue que le pedí perdón y ahora se me hace poco.
-Zusana no te culpes todos cometemos errores.
-tu te me pareces mucho a él y estoy muy enamorada de ti. Gabi quiero hacerte muy feliz.
Darte todo el amor que no pude darle a Hugo. Jamás sentí algo tan fuerte por alguien. Te confieso que una parte de mí siente pena por Amelie y no me sienta bien quitarle al novio, pero si no la amas no vale la pena seguir con ella. Ahora si la amas dímelo y lo entenderé.
- Zusana no es el momento para hablar de eso. Pero entiendo que necesitas saberlo, estás extremadamente deprimida, así que te lo diré.
El estar cerca de ti me ha hecho descubrir una mujer maravillosa.
Una que no es la poderosa y autosuficiente. La que he visto es una chica vulnerable, tímida y temerosa. Una chica que necesita dar y recibir amor. Esa chica es la que quiero a mi lado.
-En serio Gabi
-Si mi hermosa
-Abrázame mi vida
-Siempre juntos. Hablaré con Amalie y aunque me duela, no es justo que siga en la inopia.
-Gracias Gabi. Te juro por esas cenizas que te amo con todas mis fuerzas.
La semana siguiente se leyó él testamento y su última voluntad fue esparcir las cenizas en el mar. Para ello fue muy específico. Pidió que fuese en el mismo lugar donde el, soltó las de la mamá de Zusana. Tomamos el Ferri a Mallorca y en mitad de la travesía fuimos a la cola del barco. Desde allí Zusana las liberó al viento. Se hizo un polvorín sobre las olas y una gaviota pasó sobre ellas, atravesando la nube de cenizas, para luego alzár majestuosamente el vuelo.
- Adiós papá, vuela libre y ve con mamá.
Asi se cerraba un capítulo en nuestras vidas. Ciclos que se abren y se cierran, marcándonos con recuerdos. Algunos de ellos, grabados a fuego.
Llegó el día ese que tanto temi. 27 de febrero del 2016 le dieron el alta a Amelie y si les soy sincero, me sentía como una rata. Solo pensaba” Es mi vida y yo decído con quien compartirla”. Sin embargo, no me sentía así.
Todas estas dudas me asaltaban y me cuestionaban si estaba haciendo lo correcto.
¿Será que la amo?
Joder qué coño hago.
Caminé el largo e interminable pasillo en busca de su habitación.
Los latidos en mi garganta se hacían cada vez más fuertes.
Hasta que llegué a la puerta. Paralizado miré la manilla y por segundos mi mano quedó en ella, pero no podía abrirla.
Entré y la vi parada esperándome con su maleta, un vestido celeste y un sombrero de lado. Estaba hermosa. Solo atiné a decir que bella estás.
- Gracias, amor, estoy tan feliz
- Amelie tenemos que hablar.
Su cara cambió y se dejó caer en una silla.
Fue tal su cara de tristeza que por momentos dudé si seguir.
- ¿Espera Gabi es por mi pasado ¿cierto?
Ella me lo había puesto fácil y vi mejor esa salida.
- Si Amelie no he podido quitarme de la cabeza la imagen de aquellos follandote.
- Que triste todo. Soñé con una vida a tu lado. Pensé que ese pasado no volvería jamás, pero sigue jodiendome la vida.
- Amelie yo..
-No digas nada Gabriel, ya has hecho mucho por mí y aunque me duela a morir, te entiendo. No es fácil ver lo que tu presenciaste en aquella discoteca y olvidar como si nada.
- -Amelie te quiero mucho y…
- -No sigas Gabi, lástima no. Te lo suplico, eso es peor. No te preocupes por mi. Tengo unos ahorros y pienso montar un negocio, me pondré a trabajar y cuidaré de mi hija. Ya va siendo hora de ser madre.
- Me alegro, que pienses así.
- ¿Te puedo pedir algo?
- Claro Amelie.
- Házme el amor por última vez, quiero llevarme ese recuerdo.
- Esta bien Amelie, pero será la última.
Nos amamos como si no hubiera un mañana, al punto que me cuestioné si estaba haciendo lo correcto. La Pregunta que me hacía era si la amaba y solo me iba con Zusana por su hermoso cuerpo. El momento pasó y la despedida llegó en la puerta del hospital, donde esperaba su madre. La cual había llamado previamente para que la ayudara a superar el momento. Yo ya me había reunido con su mamá para informarla de todo. Incluso de su prostitución y adición a las drogas. Mientras madre e hija se abrazaban, yo me alejaba. Amelie alzó la mirada y me vio. Momento que dejó a su madre y vino corriendo para abrazarme muy fuerte, suplicándome que no la dejara.
- Amelie por favor
- Te suplico, no me dejes. Te amo y no puedo vivir sin ti.
-hagamos algo Amelie, démonos dos meses y luego nos vemos. Así damos tiempo a que, al extrañar al otro, veamos las cosas mejor.
- ¿me prometes que me verás en dos meses?
- Si
- Uffff, acepto. ¿Sabes que me lo juraste?
- Si, prometido.
-Ok.
Ella regresó con su madre y yo me fui.
Durante ese tiempo no supe nada más de ella y por mi parte seguí mi vida. Habían pasado 3 semanas de la muerte de Hugo, cuando una tarde fui a visitar a mi madre a casa. Entré con la llave que aun tenía y una vez dentro escuché los chirridos de la cama en el cuarto principal.
La primera idea fue:
“! mamá tiene otro! Haber si va a tener razón papá y es un puton de cuidado”.
Le escribí a mi padre saludándolo y preguntándole cuando nos podíamos ver. Creo que fue un sentimiento dé culpabilidad.
El mensaje le llegó, pero no respondió. Me subí al coche y me agarré del volante. estaba muy cabreado. Es su vida y si quiere tener otro, que puedo reprocharle
Pero tan rápido, Si apenas hace 4 semanas que durmió con Hugo. Joder, qué hacer. Esperé pacientemente unos 30 minutos y regresé. Esta vez hice bastante ruido al entrar.
Dentro del cuarto se escucharon murmullos. Como dos personas que hablan bajito para no ser oídos.
Finalmente, la puerta se abrió y mi madre salió envuelta en una bata de baño.
- Hijoooo que sorpresa, tú por aquí.
- ¿Interrumpo? veo que estás ocupada.
- Hijo yo…
- Joder mamá ¿ya le encontrastes relevo a papá? Si apenas hace…
- Ella me interrumpió antes que siguiera hablando y entendí que no quería que dijera lo que pasó.
- Espera Gabi, no es lo que piensas.
- Estabas haciéndo el amor, no me digas que no.
- Si, pero lo hacía con tu padre. El regresó a casa y me dio una oportunidad.
Mi papá apareció detrás y con cara de vergüenza, me dijo:
-Si hijo, llegué la semana pasada y ahora estamos en una segunda luna de miel.
-Hostia. Pues me alegro y yo me piro para que sigan la fiesta.
Si más tarde les da hambre podemos ir a cenar, yo invito.
- -Preferimos pedir comida a domicilio, estamos muy ocupados.
- -Hajajajaa vale mamá ¿y mi hermano?
- -Ayer se fue a Ibiza con su pareja y se quedará allá todo el verano.
- ufff me voy, aquí sobro. Pues avisen cuando y nos vemos
- Gracias, hijo cuídate mucho
- Papá, mamá, los quiero.
- Y nosotros a ti hijo.
Justo el día que se cumplieron los dos meses Amelie me escribió
-¿Donde nos vemos?
-Amelie mi decisión sigue igual
-Entiendo, pero me juraste que nos veríamos
-Vale, pero quiero que entiendas que no vamos a volver.
-Lo sé. ¿Donde nos vemos?
-En la cafetería La espuma de oro, del centro comercial Nevada. ¿Puedes mañana a las 10am?
-Mejor a las 10:30, es que dejo a Zara en el colegio a las 9 am y tardo una hora en llegar hasta la ciudad. Si hay tráfico, se me va a hacer difícil.
-Ok a las 10:30 am.
-Vale nos vemos.
Para ese momento yo y Zusana vivíamos juntos. Por ello pensé en decirle la verdad, Era lo mejor antes que me viera alguien y le fuera con el cuento. Más en un sitio tan concurrido como ese.
- Zusana te quiero decir algo, qué tal vez no te guste mucho.
- Que pasó Gabi, no me asustes.
- Pues el día que me despedí de Amelie en el hospital, ella se aferró a mí y no quería soltarme. Momento que por el estrés le dije que si me soltaba le prometía verla en dos meses. Que así cada uno pensaría que hacer con calma. Ayer me escribió y me hizo cumplirle el juramento de verla. A pesar de que le aclaré que mi posición seguía igual, ella insistió.
Si no me crees puedes ver los mensajes en mi móvil
No hace falta eso, sabes que confío en ti. Joder otra vez esa bruja. Ve con cuidado no me fío de esa chica. Yo estoy medio loca, pero ella está completamente.
- -Bueno hablaré con ella. Seré cortés pero enfático en mi postura. Espero lo entienda.
- Vale apenas termines la reunión, me escribes
- Así lo haré
- Gracias por decírmelo. Te amo Gabi
- Yo a ti cielo.
Cafeteria La espuma de oro 10:15 am
Llegué antes de la hora y me senté a esperarla
Un joven camarero que a lo mucho tendría 18 años, se acercó a preguntar que quería.
- Por favor me trae un capuchino
- ¿Algo más?
- De momento eso, cuando llegue la persona que estoy esperando, le pido lo demás.
Fue cuando la vi llegar. En mi mente esperaba una Amalie con carita de niña triste, como la que dejé en el hospital. En cambio, delante de mi tenía una Amelie elegante. Vestía un pantalón negro de bota ancha, muy hermoso. Acompañado con una blusa blanca de cuello alto con mangas hasta el antebrazo. Luego estaban los tacones que la hacían ver muy alta. Mucho más que Zusana que era bajita. Llevaba el pelo trenzado en una gran coleta y sujetado con un lazo rosa, lo que dejaba ver su espectacular cuello. Por delante dos mechones le caían a cada lado de sus gafas de sol. El Conjunto era seductor, interesante y enigmático. Estaba tan increíble y alta. Por un instante Quedé ido. Cuando me levanté a saludarla estaba a su misma altura. Cosa que me sorprendió, nunca imaginé que con tacones pudiera llegar a mi altura. Con los Nervios me apresuré a mover la silla y el camarero más rápido que yo se la movío antes. Cosa que me jodio
- Disculpe señor, ya se la quitó yo.
- Gracias joven es muy amable.
- Como no hacerlo, si es usted tan bella.
- Gracias de nuevo
Tuve que toser, cos cos cos, para que el chiquillo entrara en razón
- Disculpen, no todos los días ve uno, una mujer tan elegante.
- Vale, ahora si nos trae lo que falta sería mejor
- Por supuesto, que desea la señorita.
- Un descafeinado estará bien.
- Ya se lo traigo.
- Estás increíble Amelie
- Bueno ahora hago ejercicio y me cuido. Dejé los vicios y me concentro en cuidar de mi hija.
- Dios tu cara, tus ojos, todo. Que bella estás.
- Gracias. Pero me temo que toda esa belleza, no me va a alcanzar para recuperar lo que Zusana me quitó.
- Amelie como sabes que….
- Contraté un investigador y me informó de todo.
Tu y ella estában juntos cuando me dieron el alta. ¿Me equivoco?
- Si Amelie
- Joder te tenía como un Dios. El hombre más grande del universo y me sales con esa basura.
- Pensé que sería menos doloroso, que decirte que me veía con otra.
- ¿De verdad pensastes que eso era mejor? Pasé noches reprochándome el haberte perdido por estar trabajando de puta. Hubiera preferido saber que te habías enamorado de otra, antes de sentirme así. Incluso dos semanas después de salir del hospital compré cocaina, para pasar el dolor de tu ausencia.
- Nooo por Dios Amelie
- Si Gabi. Esa noche cuando Zara se fue a dormir, preparé todo para consumirla. Sería la 2 am cuando afortunadamente mi hija se despertó y al verme, me suplicó que no lo hiciera. La abrasé llorando y arrojé todo por el inodoro. En ese momento entendí que debía olvidarte y seguir adelante.
No aguanté y me puse a llorar.
- Lo siento Amelie de verdad me duele mucho. Y Hoy que te veo me saltan las dudas. Mi corazón late a mil al tenerte cerca y no sé qué hacer.
- Lo sé. De hecho, siempre lo supe. Para mí Siempre has sido un libro abierto. 3 semanas antes de que me dieran el alta, te noté raro. Sabía que te ibas a alejar, a pesar de amarme.
- Como puedes Conocerme mejor que yo
- Porque yo si te amo. Gabi ten cuidado con esa chica. No tengo pruebas de que no te ame. Pero averigüé su pasado y a todos sus ex los engañó.
- Amelie no sé qué hacer viéndote hoy me cuestiono todo. Vamos que estoy loco por besarte. Así de Claro te lo digo.
- Bueno tú pensarás que te pedí vernos, para rogarte que volviéramos.
- Si eso es lo que pensé
- Pues no. A mí no me sirve alguien que no sabe si me ama o no. Merezco un hombre que de la vida por mí. Que yo sea su prioridad y que me ame con todas sus fuerzas. Como yo lo hice por ti.
- Hice? En pasado?
- Si pasado. Ahora tengo muchas ocupaciones. Abrí un súpermercado con mi padrastro y me va muy bien. Además, he decidido dedicarme a mi hija. Los proyectos de amor los he dejado para el futuro. Pero no tardaré mucho en ponerlos en marcha, me gusta compartir mi vida con alguien que lo valore. Bueno Gabi no tengo mucho tiempo. Como bien sabes siempre tendrás mi agradecimiento y mi amor, porque me salvastes cuando estaba hasta el cuello. Ahora me tengo que ir.
- Pero tan rápido. Espera por favor, yo este no
- Si Gabi, nuestros caminos se separan aquí. Te deseo lo mejor con Zusana.
- Amelie pero no quiero dejar de verte. Podemos ser amigos
- Después de amar tanto a alguien como te amé yo a ti. La amistad es difícil de Llevar. Tal vez con los años se dé, pero por ahora mejor no.
- Amelie yo joder. Vale
- Adiós Gabi
- Por favor, ¿me darías un último beso?
- ¿Como sería?
- ¿Podría ser uno corto en los labios?
- Te lo doi en la mejilla y no insistas.
-Ni modo
Amelie me dio el beso muy cerca de mis labios. Cuando lo hizo Cerré los ojos y sentí su perfume.
Fue el olor de aquella primera noche en el descampado. Un torbellino de sentimientos me inundó y una lágrima cayó por mi mejilla. Por unos Segundos el tacto de su piel tan cálida y suave me robó un suspiro.
Cuando abrí los ojos, ella también tenía una lágrima y sin decir nada, me dedicó una sonrisa nostálgica y se fue.
Durante los siguientes meses no dejé de pensarla.
La vida continuó y 11 meses después entre en casa y me vi a Zusana arrodillada
-Mi amor hermoso nada me haría más feliz que ser Tu esposa
¿Te casarías conmigo?
Arrodillada ante mí sacó una cajita y dentro había un anillo.
- Si mi vida, casémonos.
En la Navidad del 2016 invitamos a todos los amigos para dar la noticia. Fue una fiesta hermosa y Zusana no podía estar más bella. Creo que todos me dijeron lo afortunado que era por tener semejante mujer.
Para ese momento nos habíamos mudado a una casa ubicada a media hora del hotel. Yo llevaba la administración de este y Zusana iba a la universidad a terminar el prostgrado en quimica que estaba haciendo. Tipo 6 de la tarde siempre estábamos en casa. Ella me decía la hora que se iba y la hora que llegaba, por lo cual jamás tuve dudas de su fidelidad. El primero de enero después de festejar el año nuevo recibí un extraño mensaje de un número desconocido.
~~ hola usted no me conoce. Solo le digo que investigue el móvil de su novia antes dé casarse. Sígala durante varios días y tenga paciencia. Así verá quien es.
Estuve a punto de mostrarle el mensaje, pero la duda me ganó.
Durante una semana la vigilé, pero nada. Todo era normal y me sentí una mierda por hacerlo.
A principios de febrero me fui a casa temprano. Estaba cansado y por aquello de hacer una última verificación, dejé el coche en el hotel y me fui en un Uber.
Entré al cuarto de invitados y allí me acosté.
Media hora después llegó.
Escuché cuando entró en nuestro cuarto. Luego le sonó el móvil y oí claramente cuando dijo- ya va. Por el ruido de sus pasos supe que se asomó en la ventana.
- Vale te pongo en altavoz
Así me voy desmaquillando.
-No tranquila, desde la ventana veo cuando llegue.
-Ya estás en altavoz. si te digo adiós, corta la llamada.
-Vale Zusana
-Entonces te vas a casar.
-Si amiga
-Estás enamorada
-Sí y mucho
-Pero Zusana. como vas a llevar tus escapadas.
-Como las he llevado hasta aquí.
-No te da miedo que te pille el móvil
-No tengo nada en el móvil. Cuando quiero sexo guarro lo llamo al teléfono del Gym y quedamos. El no sabe nada de mí y no tiene mi número.
-Y si un día te ve con Gabi.
-Ese día le digo que tengo pareja y dejo de verlo.
-Amiga, pero porque te buscas eso follones, si tienes un hombre bello y que según tú está bien proporcionado.
- Vale te lo digo, pero ya va, déjame ver
Esto será un secreto.
-Vale dímelo ya
-Me gusta tener sexo con dos y con tres o incluso más.
Eric es un negro con pollon como el de Gabi y sus primos la tienen aún más grande. Me llenan y me dejan loca. Cuando me canse de ellos, intentaré ser la esposa ideal, pero por ahora necesito estar llena.
- Tanto te gusta eso.
- No tienes ni idea lo que se siente tener una polla en el culo, otra en la boca y otra en la vagina. Eso es demaciado bueno.
- Joder Zusana si te pillan
- Joder eso ni en broma amiga. Gabi lo es todo para mi. De verdad lo amo y una vez que me canse de estas locuras, seré la esposa ideal.
- Zusi llevas años diciéndole que lo vas a dejar y siempre terminas montándo cuernos.
- Amiga esta vez lo haré y de hecho tengo cita con un sexólogo. Lo que sea para no perderlo. Lo amo demasiado.
- Pues empieza ya amiga, porque terminará por pillarte.
- Déjame disfrutar estos dos meses que faltan para la boda y luego voy al medico.
- Ya Veo hahahaaha eso significa que luego tambien lo harás.
- Tal vez, pero menos. Ya llegarán los niños, que son un coñazo. Tu mejor que yo sabes que al tenerlos se termina todo. Así que déjame disfrutar la vida.
- Si baja el livido, pero siempre se busca la forma de follar. Yo tengo dos y me encantan mis hijos.
- Pues yo aún no. Eso trae Estrías, tetas caídas, lloros, trasnochos. Etc. Yo paso. Tal vez algún dia, pero uno y ya.
- Y si el quiere otro.
- Le diré que no quedo embarazada. Bueno o tal vez lo complazca por que lo adoro.
- Eres terrible.
- Hahahahaha
- Te dejo amiga, que está al llegar.
-Besitos, ten cuidado y deja de inventar. Si te pillan la vas a pasar muy mal.
- Te prometo que cuando me case con el, búscaré solución a esa adiccion.
- Bueno
- Besitos
Yo me quedé en el cuarto de invitados sin saber qué hacer. Me faltaba el aire y me sentía un desgraciado.
Lloré por un rato en silencio, hasta que oí la ducha.
Salí del cuarto de invitados y me senté en nuestra cama.
Ella cerró la ducha, se colocó la bata y salió del baño. Al verme se quedó de piedra. Yo seguía sentado en el borde. Luego vi como Disimuladamente se asomó a la ventana y al no ver mi coche preguntó:
-¿Gabi cuando llegaste?
-Hace una hora
- Ella me vio mi cara y se sentó en el taburete de la peinadora.
-Gabi yo
-Cállate.
-Por favor, Gabi yo te amo.
- No quiero volver a verte.
Se Levantó a toda prisa y se tiró a mis pies.
-Por favor buscaré ayuda médica, es una adicción, una enfermedad.
Ayúdame como ayudastes a Amelie
-No se te ocurra nómbrarla. Ella te queda grande. La ayuda se pide antes, no después de revolcarte con tres tíos, cuál furcia barata.
-Ella era una puta y la amastes.
-Tú lo has dicho, ella era, en cambio tú eres. Amelie trabajaba de puta por necesidad, pero tú lo haces por gusto. Ahora me voy y espero no volver a verte. De La participación del hotel te compraré o tú me comprarás la mía. No quiero relación entre nosotros
-No te pienso vender.
-En los estatutos está claro. Si uno de los socios no quiere seguir, el otro, tendrá que vender o comprar. Para ello tendrás 90 días.
-Pues me quedaré hasta el último día.
-Será inútil, yo no estaré en el hotel, dejaré un administrador y durante ese tiempo no volveré. Entiende que después de hoy no me verás.
Ella desesperada se quitó la bata y se me lanzó encima.
-Te lo ruego hazme el amor, sé que te gusto. te lo suplico. Seré tu esclava, amárrame en casa, pégame y has lo que quieras, pero no me dejes.
Me fui mientras gritaba que regresara. Esa noche viendo la TV sin poder dormir recibí una llamada a la 1 am.
-Hola lo llamamos del Hospital San Isidro. Tenemos su contacto en la póliza de salud de la señorita Zusana.
-Si ¿Qué pasó?
-Está en cuidados intensivos
-¿como?
-Sobredosis de Crack y Coca. Su estado es delicado.
Continuará….
Relatos similares
- Hetero: General
Rehaciendo mi vida 6 - Los motivos de Ainoa
Silvia le puso el mundo pat arriba: Ainoa no lo evitaba por odio, sino por miedo. Miedo a ser descubierta, a ser repudiada, a no ser digna de él.
Comparte:Relacion jefe subordinadaTrio fffInfidelidad consentida
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 4, Capítulos 47 y 48)
La noche lo arrastra lejos de su cama vacía y de la mujer que ya no lo mira. En el silencio de una casa ajena, el dolor se transforma en un tacto…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffRelacion jefe subordinada
- Hetero: Infidelidad
Tuve sexo con el burro
La fiesta era para ella, pero el regalo sorpresa no era lo que esperaba. Entre el whisky y la soledad de la casa, el hombre que llamaban 'burro' por…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTrio mff
- Hetero: Infidelidad
Después de los cuernos cruce de email con mi ex
Los correos se cruzan en la oscuridad de la noche, cargados de culpas y deseos reprimidos. Él busca consuelo en ella; ella, refugio en su padre.
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Mi marido me pilló infiel y se vengó VI…
Ricardo creyó tener el control al vengarse de su esposa infiel, pero Andrea no era la víctima que parecía.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Los celos me estan matando (2)
Rubén siempre supo que las mujeres casadas eran más discretas y sabrosas. Pero esta vez, la fruta prohibida no solo lo dejó con ganas, sino que le…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffTrio mff