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El mejor amigo Parte 10

Santi creía conocer a su esposa, pero la noche en que Nacho y Luis la desvistieron frente a él, descubrió que su matrimonio era solo el preludio de una humillación mucho más profunda. Ahora, atrapado en un sótano sin ventanas y viendo cómo su esposa se entrega a su jefe, se pregunta si aún tiene derecho a ser marido o si solo es un espectador más de su propia ruina.

Lanfasone122K vistas8.7· 34 votos

EL MEJOR AMIGO Parte 10

_No quiero que él esté aquí_ dijo ella, otra vez de rodillas sobre el sofá. Vi la mirada incrédula de Fran, sus ojos se perdían en el culazo de Erika.

Pensé en que ese profesor de química vería con deseo el cuerpazo de mi esposa día tras día.

Tanto Nacho como Luis le hacían señas para que no hablara, no se delatara a sí mismo.

_Luis solo viene a mirar, tendremos dos mirones, tu esposo y él_ dijo Nacho

Y entonces lo hicieron, consumaron el engaño y yo fui cómplice.

_Comienza a desprenderte los botones de la camisa, zorra_ dijo Nacho

Mi esposa inhalo y exhalo muy fuerte, buscando aire.

Nacho ahora le acarició el culo muy suavemente, recreándose en la forma de las nalgas, deslizando su mano a través de esas redondeces perfectas y luego metiendo las manos por entre medio de sus piernas, pero con delicadeza.

Mientras ella se desprendía uno a uno los botones de su camisa.

_Ahora gírate para que todos podamos ver_ dijo Nacho

Fran estaba aún más catatónico que yo, completamente impresionado y sorprendido, su cara era de espanto y fascinación.

Y Erika se giró y ahora quedó de rodillas en el sofá pero mirando hacia nosotros. Siempre con la venda sobre sus ojos.

Y luego Nacho le abrió la camisa y los pechos de mi esposa emergieron, llenos y opulentos penas contenidos por un sujetador oscuro, de encaje.

_Esas son tetazas y no las de mi abuela_ dijo Luis

_Joder, no seas cutre, no ves que es una dama_ dijo Nacho

Ella suspiró, su cara era un rictus de desesperación y morbo, sus pechos subían y bajaban agitadamente, la venda negra de sus ojos contrastaba con su pelo rojizo.

_Oye, ese tío el profe de química ¿Te mira mucho las tetas en el colegio?_ dijo Nacho

_ ¿Fran?....no…_

_Es un caballero, entonces_ dijo él burlonamente

_Si….a qué viene…_ dijo ella

_Quítate el sujetador, vamos perrita_ dijo Nacho y acaricio soezmente las tetas por encima del sostén.

Y ella llevó sus manos a su espalda y Nacho le ayudó a quitárselo totalmente.

Por entremedio de su camisa de seda, rosa viejo, se veían desnudos, sus pechos colosales.

Nacho le abrió la camisa, tiró de los laterales.

_Vaya melonazos, son increíbles ¿No te parece?_ dijo a Fran, este lo miró con temor

_Si…son la ostia_ dijo Luis sonriendo.

Fran tragaba saliva y se acomodaba las gafas sobre el puente de la nariz, pensé que iba a irse o a descubrir su presencia ante Fernanda pero en lugar de eso se tocó la polla sobre el pantalón.

_Juega con tus tetas como tú sabes- dijo Nacho

Ella comenzó a sobarse los pezones y acariciarse, sus pezones eran puntudos y rojos, sobre aureolas rosadas y grandes.

Nachó comenzó a mezclar sus manos con las de ella y a solaparse para acariciar los redondos pechos y también pellizcaba y apretujaba los pezones.

Entonces Luis también se acercó y acaricio esas tetazas que ya estaban húmedas y rojizas y ella se dio cuenta de que otras manos la acariciaban y suspiró.

_Así…zorrita…te encanta que te metan mano ¿no es verdad? Metete los dedos en la boca_

Y ella se excitaba al recibir esas órdenes y metió dos dedos en su boca y luego Nacho hizo lo propio y folló la boca de mi esposa con dos dedos gruesos y toscos y Luis hizo lo mismo, sus dedos fueron a la boca de Erika quien los lamió ya desinhibida y vulgar.

_Mira la señora como chupa_ dijo Luis

_Tú también Santi, toca un poco los melones de tu esposa, joder_ dijo Nacho.

Pero me hizo el gesto con la mano de que me quedara sentado y a la vez con la misma mano le indicó a Fran que se acercara.

Y dudé de si ese profesor que parecía tan correcto lo haría, pues se veía que luchaba dentro de sí para decidir.

Pero la vista de las tetas desnudas de mi esposa fue más fuerte ¿Cómo culparlo?

Se acercó, le hicieron un poco de lugar y ya sus manos tocaron la blanca piel de los pechos de Erika y también él se dio la panzada de sobar esas maravillas.

_Que gemelas ¿Eh Santi?_ dijo Luis

Y ahora los tres alternaban en meter los dedos dentro de la boca carnosa de mi esposa y ella con la venda en los ojos ya gemía sin pudor y eran gemidos lastimeros, casi sollozos, mientras sus tetas eran amasadas y magreadas sin piedad

Nacho llevó una mano de mi esposa a su paquete e hizo que ella sobara sobre el pantalón y luego Luis le imitó.

Y Fran que poco a poco se iba soltando, desprendió la cremallera de su pantalón y liberó su polla, e hizo que ella llevara su mano ahí.

Y tal vez ella, pensando que era mi propia polla no se resistió cuando Nacho empujo su cabeza hacia la verga goteante de Fran.

_Nunca pensaste que tu esposa podía ser tan puta ¿Eh Santi?_ dijo Luis

Y Fran echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos cuando la boca de mi esposa envolvió su verga y luego bajó los ojos para ver en detalle cómo se la mamaba, sin poder creérselo, tal vez había soñado más de una vez con ese momento.

Y su mano se apoyó en la pelirroja cabellera de ella, primero con timidez y luego más osado, recogió parte de esa melena con un puño y la llevó atrás y adelante ya marcando el ritmo de la mamada.

Luis se inclinó para meterse un pezón en su boca asquerosa y Nacho se desnudaba con parsimonia.

Y yo no podía creer lo que estaba viendo, no podía estar sucediendo lo que sucedía. Pero no era un sueño, era la cruel realidad porque ya Erika le estaba mamando la polla a Nacho mientras pajeaba a Fran.

Y Luis se desnudó y su polla era enorme, un pedazo de pollón tal como había sugerido en el relato que escuché.

Y Erika cogió esa polla con una mano y mamaba la de Fran. Y Nacho se inclinó para desabrochar el pantalón de cuero de mi esposa y luego metió la mano, allí con esfuerzo por lo ajustado que lo llevaba.

Y ella comenzó a suspirar, pues su boca iba de una polla a la otra y le seguían sobando y chupando esos tetones hasta dejárselos regados de saliva y mancillados y estrujados.

_Joder ¿ya te corres Erika?_ dijo Nacho hurgando con su mano en el coño y Fran acariciaba el culazo todavía sobre el pantalón.

_Mmmm……si….….me corro…dios…_ dijo.

Y luego la hicieron poner de pie y con sus sandalias puestas ella parecía gigante al lado de ellos, Fran era muy delgado, de mi talla aproximadamente, Nacho apenas superaba el 1,70 y Luis con su 1,80 todavía quedaba debajo de mi esposa con su 1,78 más los diez centímetros de los tacones.

Era como una escultura viva a la que hacían quitarse la camisa y luego los pantalones y ella se tambaleaba un poco por el orgasmo reciente y ellos la hacían girar mientras la seguían besando y metiendo mano en sus tetas, su coño, su culo. Toda ella era hurgado y avasallado con saña, incluso Fran se mostraba cada vez más zafio y enajenado.

Y comenzaron los azotes en el culo, mientras su tanga era bajado, enganchándose todavía a su coño, unido por un rezumar de flujo vaginal que tenía la consistencia de una jalea.

Y luego la volcaron sobre el sofá en cuatro patas, con ese culazo bien en pompa y Nacho fue el primero en penetrarla y yo esperaba el momento en que Fran lo hiciera porque eso era lo reamente perverso de esa noche.

Y me saqué la polla del pantalón y ya me pajeaba sin vergüenza, un cornudo más viendo cómo se follaban a su esposa, humillándola y engañándola.

Y Nacho azotaba esos glúteos carnosos con autoridad y dominio.

Y el cuerpazo de Erika totalmente desnudo, con sus pies desnudos ahora, me parecía tan frágil y vulnerable en las manos de sus machos.

Y llegó el momento esperado, Fran temblaba un poco cuando acomodó su polla en el coño pelirrojo de su compañera de trabajo, él debía saber que estaba mal, que se estaba aprovechando de ella, que era una bajeza, pero simplemente se acomodó las gafas sobre el puente de la nariz y empujó y se dejó ir y lanzó un joder, sentido que de algún modo lo delataba ya.

Y Luego la cogió con las dos manos de la pequeña cintura y comenzó un mete y saca violento mientras ella masturbaba la enorme polla de Luis y Nacho le frotaba el clítoris con un dedo.

Y ella volvió acorrerse entre las risas cómplices de Luis y Nacho.

Y yo ya estaba a punto de correrme ya y mi mejor amigo giró la cabeza hacía mí mientras yo me pajeaba como un mandril y me miró sonriendo y con gesto triunfal a la vez, su sonrisa era salvaje, la humillación de mi esposa y la mía era total.

Y por último ella se montó en la polla de Luis y sus tetones se aplastaron sobre el pecho y la tripa de mi joven socio y este se la folló varias veces así y el rostro de Erika se desencajó por completo.

Y Nacho le untó el culo con gel lubricante e iba suceder frente a mis ojos, mi esposa iba a ser doblemente penetrada como en una vulgar película porno.

Y quien le iba a dar por el culo era un gris compañero de trabajo al que luego ella debería ver todos los días en el colegio de aquí en más.

Fran se pasó una mano por la poblada barba una vez más y volvió a acomodarse las gafas y le dio un tremendo azote en el culo y apuntó su polla a ese ano inerme, ese pequeño agujero ya lubricado y estimulado para recibirlo.

Y la fue enculando lentamente pero con decisión y mi polla ya no daba más entre mis manos.

Nacho se sentó en el respaldo del sofá y llevó su verga hasta la boca de ella quien se vio así penetrada por todos los agujeros de su cuerpo, su boca, su culo y su coño, rellenados por las vergas.

Y Erika se corrió por tercera vez esa noche, y su cuerpo blanco y colosal como el de una valquiria, cimbreaba y se estremecía montada así, como en una fábula nórdica, como en medio de los bosques y los lobos, aullando a la luna bárbara y pagana, un sacrificio para Odín, el dios cruel y sangriento de los vikingos.

Era una loba maltratada y amansada por la fuerza.

Y entonces Nacho comenzó a quitarle la venda mientras la besaba en la boca, mientras jugaba con su lengua dentro de su boca.

_Mira Erika quien te está dando por el culo, cariño_ dijo con dulzura

_No….no….no…_ dijo ella sentidamente cuando pudo verlo, mientras Fran la enculaba.

Pero luego el gris profe de química la cogió del pelo y tiró hacía arriba, hasta que ella torció su cuello y él la pudo besarla en la boca entreabierta y anhelante y entonces ella ya se entregó a ese morreo soez pues que otra cosa podía hacer. Y se besaban mientras Fran le daba por el culo como un poseído.

Entonces yo me corrí sobre mi mano de pajillero.

Luego fue Nacho quien le daba por el culo y luego Luis la hizo montar sobre su polla, también penetrándola por el culo y luego se corrieron los tres en su cara y luego Nacho le comió él coño hasta que ella volvió a correrse y su mirada era de tanta culpa y tanta vergüenza cuando sus ojos se encontraron con los míos.

Y casi en andas, casi en volandas la llevaron al cuarto y ya sobre la cama volvieron a usarla a su antojo y ya mi esposa era solo un guiñapo que volvía a correrse una y otra vez, sin voluntad, rendida una y otra vez, penetrada hasta el martirio por el coño y por el culo, aullando como una cerda una y otra vez en las doble penetraciones que le hacían y volví a masturbarme y esta segunda vez, ella tragó la leche de sus machos, como un ofrenda, como un pacto firmado y sellado entre ellos.

Y luego Fran se la folló en un misionero sentido, su espesa barba pegada al rostro delicado de Erika y ella empujando con sus manos el culo flaco de aquel hombre para que se hundiera más y más en su coñito pelirrojo.

Y yo me corrí sobre sus tetas esta vez, ella exhausta y estirada sobre la cama, larga y abandonada como una bailarina sobre la nieve y bellísima como un sueño.

Y salimos de allí como ir despertando de una pesadilla, entre las burlas y alguna frase estúpida de Nacho.

_ ¿Ya os vais?_ dijo mientras ella se vestía en la sala

Volver a casa fue casi un suplicio, ninguno de los dos se atrevía a decir palabra, tal era el aturdimiento que sentíamos.

_Perdona…Santi……...amor_ dijo ella en un momento

A lo que yo respondí cogiendo su larga y delicada mano y besando sus dedos varias veces.

Y en este momento del después era como si el amor que sentía por ella se redoblara, creciera en vez de disminuir después de esa orgía tremenda que acabábamos de vivir.

Y al día siguiente el estar con los niños, en familia, era como que nos permitía seguir adelante, era la conexión con la realidad íntima y necesaria.

Y ella volvió a pedirme que nos fuéramos a otro sitio. Y que todo había sido una locura y que jamás volvería a suceder. Y yo sabía que ella lo había disfrutado, que ambos los habíamos disfrutado pero era mayor la impresión negativa. Es que esa orgía era algo extraño a nuestra forma de vivir y de concebir la pareja y el amor.

Estábamos superados por la situación.

Y el lunes estaba decidido a vender mis acciones y así se lo hice saber a mi prima Laura y ella me pidió que recapacitase., que Porras Robles nos ayudaría.

Y estaba por comenzar la semana más oscura de mi vida, era como entrar poco a poco en un tenebroso túnel.

Vendí las acciones, a un precio vil, era tan poco dinero que no servía ni para comenzar una nueva empresa ni para nada.

Pero en lugar de irme, me seguí quedando.

_Bueno Santi, tendrás que dejar tu oficina ahora_ dijo Luis al día siguiente de vender.

Trasladé mi oficina a un piso por debajo, era casi un pequeño sótano sin ventanas, la antigua oficina de Paco un viejo empleado de mi padre que nunca había querido dejar ese cuchitril.

No podía ser todo más sórdido y cutre, pero lo peor estaba por venir.

Una de las secretarias vino con una montaña de papeleo para digitalizar.

_Luis me ha pedido que lo tengas para esta tarde_

Luego vino el jefe de personal a quien conocía de toda la vida para que firmase los papeles que me ligaban a la empresa como empleado con un sueldo de mierda.

Era como si hubiese perdido mi voluntad y mi orgullo al mismo tiempo.

En lugar de marcharme tal como había prometido a Erika, seguía allí, casi contra mi voluntad, como un prisionero.

Nacho vino a visitarme, él ocupaba lo que había sido mi oficina.

_Santi ¿Cómo estás?_ dijo

_Ya lo ves, hundido en la mierda_

_Pensé que ibas a marcharte, tal vez montar una pequeña inmobiliaria en otro sitio_ dijo

_ ¿Para qué? estoy acabado y tú lo sabes_

_Joder tienes 36 años, algo de dinero, tienes a Erika_

Le sonreí con cierta sorna.

_Además está Porras Robles, tu prima Laura que es cojonuda, vamos hombre_

_Déjalo Nacho, no puedo hacer otra cosa ahora_

_Santi, dice Luis que le alcances los documentos de Bernardez…ahora_ remarcó una de las que antiguamente había sido mi secretaria.

Nacho me miró con pena. Ya todo me importaba una mierda.

Y cuando estaba llegando a la oficina de Luis, la vi.

Erika estaba allí, hablando con la secretaria de Luis, anunciándose, con un traje de color gris, la falda era muy corta, sus muslos se veían impresionantes, finamente maquillada, la camisa de seda con los dos primeros botones desprendidos.

Ella no podía verme, Luis abrió la puerta y le hizo una seña para que pasara.

Regresé a mi pequeño cuchitril, me apliqué al trabajo, pero mi mente volvía una y otra vez a lo que estaba pasando en la oficina de Luis.

Podía imaginarla follando con él, tal vez haría que le mamase la polla de rodillas, el sentado en su sillón y luego le haría apoyar sus tetones sobre el escritorio y la follaría de pie, tal vez hasta le daría por el culo.

Era su amante ahora, mi esposa era su jodida amante, frente a mis narices.

Lo sabría esta noche, si ella me lo ocultaba era que todo estaba perdido.

Al fin y al cabo había follado con él dos veces ya, la segunda vez en una orgía. ¿Qué tenía de extraño?

Y lo terrible fue que eché llave la puerta de mi oficina-cuchitril y me masturbé pensando en cómo Erika estaba follando con mi jefe y ex socio.

_Cariño ¿Cómo ha ido todo en el colegio?

_ ¿Lo dices por Fran? Bueno ha querido sacar el tema de lo que pasó, pero le corté y él ya no volvió a insistir_

_Que bien…_ dije

_ ¿Santi vas a vender las acciones? _ dijo ella, sentada al borde de la cama, y comprendí que ella lo sabía, ya estaba al tanto de que había vendido. Le mentí.

_Si…pronto lo voy a hacer_ dije

_Bien…hazlo…cuanto antes_ dijo ella, decepcionada por cómo le había mentido.

_ ¿Y luego del colegio que has hecho?_

_He tomado un café con Amalia y he pasado a por los niños_ mintió ella a su vez, quitándose las sandalias. Eso éramos ahora, una pareja de mentirosos.

Supe por Nacho que Luis se estaba follando a Erika casi todas las tardes luego del colegio.

Me hizo escuchar un de los audios que le había enviado.

_No sabes lo salida que está esa zorra, todas las veces le reviento ese culazo que tiene, está enamorada de mi polla la muy guarra_ decía Luis

_Joder Santi ¿no piensas hacer nada?_ dijo Nacho

_ ¿Me lo dices tú? ¿Quién la emputeció antes que él?_ dije

_Joder colega…no esperaba que reaccionaras así… es que no eres tú…_ dijo

_ ¿Qué esperabas? ¿Qué le partiera la cara, que lo mate?_ dije

Entonces Nacho sacó su portátil de su maletín.

_Santí, lo tengo tío, tengo todo aquí, se han descuidado, tengo toda la información de cómo llevan la doble contabilidad. Puedes hundirlos si quieres_ dijo

Pero Nacho no se daba cuenta que ya era demasiado tarde. Yo mismo estaba hundido.

Y por otro lado él mismo me había dicho que si los denunciaba con hacienda era hombre muerto.

¿Era una última trampa de Nacho? ¿Quería ahora que los denunciara y que me liquidaran?

_Es demasiado tarde amigo….estoy acabado y lo sabes_ dije

_Vale, aquí está si lo quieres _dijo

Pero ese fin de semana Erika me dijo que iba a viajar con unas amigas a la casa en las sierras de una de ellas.

No le creí por supuesto.

Luis comenzó a enviarme fotos de mi esposa en bikini, era en la casa esa con piscina a la que habíamos asistido en su inauguración.

También estaban Aldana y Nacho por lo que pude ver.

Era todo una maldita pesadilla.

Pero otra vez volví a masturbarme imaginando en cómo se las follarían Nacho y Luis a las dos juntas, mientras mi esposa se morreaba con Aldana y ambas se comían el coño.

Ahora la alternativa era el divorcio, perderlo todo ya definitivamente.

Pero llegó el lunes y comprendí que no, aún no llegaba a mi límite.

Y me di cuenta de algo peor. Me gustaba, lo estaba disfrutando.

Mientras me pudría haciendo un papeleo inútil en ese sórdido cuchitril sin ventanas, como un oscuro insecto, pensaba en Erika follando con Luis y estaba todo el tiempo empalmado y culminaba mi día de trabajo pajeándome en silencio, mirando esa foto en bikini de mi esposa, recostada sobre una tumbona, en la piscina de mi ex socio.

_Santí, realmente eres mejor empleado de lo que había pensado_ decía Luis sentado detrás de su escritorio

_Gracias_ dije, de pie frente a él

_Como dueño de esta empresa eras un verdadero inútil…pero debo reconocer que eres eficiente en tu puesto ahora…._

_Gracias_ volví a decir, los ojos se me llenaban de lágrimas

_ ¿Estás dispuesto a servirme, a mi padre y a mí como lo estás haciendo ahora?_

_Si…claro….estoy dispuesto_

_ ¿Estás llorando?_ dijo sonriendo

_No…no…no es nada_ dije

_Mi padre quiere conocerte, vas a cenar esta noche con él, iras con Erika, mi secretaria te dará las señas_ dijo

No esperaba algo así. Mi corazón se encogió como un renacuajo dentro de mi cuerpo.

_Gracias…_ atiné a decir

_Eres un buen chico, puedes irte, anda, a seguir trabajando_ dijo él.

Sentía una inmensa rabia hacía Luis, quería asesinarlo con mis manos, pero a la vez, no podía negarlo, seguía poniéndome todo esto. Llegue a mi pequeña oficina y me masturbé.

Erika acogió con indiferencia la idea de ir a cenar con el padre de Luis, se puso un minivestido negro, que contrastaba con la blancura de su piel y el rojo de su cabello, estaba exquisita y sensual. Sus muslos, sus piernas eran increíbles, el escote marcado de sus senos, no llevaba sujetador, el fino cuello. Su hermoso rostro, el óvalo perfecto, su pequeña nariz cubierta de pecas doradas y su boca carnosa.

Y de pronto me cogió de la mano.

_Santi, no estamos obligados a hacerlo, aún te amo, sé que ya has vendido las acciones, no vayamos, no estamos obligados_

Me dices aún te amo y te has convertido en la puta de Luis a mis espaldas, zorra, pensé.

Yo estaba más allá de todo, necesitaba apurar hasta la última gota de veneno.

_Debemos ir, es el padre de Luis, es mi jefe ahora_ dije con frialdad.

_Tienes dinero para comenzar de nuevo, lo sabes, no es tu jefe, soy tu esposa….te lo estoy pidiendo amor….no vayamos_

_Hace una semana, Luis te dio por el culo en su oficina, mientras yo trabajaba en el cuchitril de abajo ¿No es verdad?_

_ SI………_ dijo ella

_ Ya me contaras algún día…….. ahora vayamos a esta puta cena_ dije

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