Las fiestas de mi ciudad - Las ferias
La noria se detiene en lo más alto, aislada del mundo. Allí, bajo las estrellas y el silencio de la madrugada, Claudia descubre que la mejor atracción no es la altura, sino la entrega total con el hombre que la espera en la cabina.
Las fiestas de mi ciudad comenzaban!, atracciones, guerra de peñas, el volteo, conciertos,... Todas mis amigas y amigos nos lo pasábamos genial. Soy Claudia, a mis 18 años era la mejor época del año sin duda. No estudiar, no exámenes y con las hormonas desbocadas de todo podía pasar. Y así fue, porque de todo paso.
Pero vamos a ir por partes y ahora les voy a contar lo que me sucedió en las ferias de atracciones.
Ya habíamos ido el día anterior a las ferias, nos subimos en un par de atracciones y listo. Las atracciones eran muy caras y preferimos gastar el dinero por la noche con el alcohol.
Ese día volvimos a subirnos al platillo, una atracción donde tienes que intentar seguir sentado, es circular da muchas vueltas y va dando saltitos. Tiene una colchoneta en medio para cuando no aguantas y pierdes tu asiento intentar quedarte en el centro. Era genial, ya no solo por lo complicado de aguantar sentada si no por el chico del micrófono. Era un showman, divertidísimo y muy guapo. Casi siempre iba con chándal y gorra. ¿Porque lo sabía? Bueno, una que se fija en lo bueno de la vida, casi todos los años me fijaba en él, era muy guapo y salsero, nos lo hacía pasar genial.
Compramos las fichas y le dije al chico, - Oye guapo hoy métenos caña.
A lo que el chico respondió - ¿Estás segura?
Mati (mi mejora amiga) no tardó en replicar - Es que lo necesita
Ja ja ja nos reíamos todas.
Claudia - Necesito tantas cosas.
Estaba claro que todo eran indirectas. Y porque no intentarlo.
Claudia - ¿Nos podrías dejar subir gratis no?
Chico - Podría pero esta vez va ser que no.
Nos cogió las fichas y me puso la gorra que llevaba él de la NBA con muchos escudos en la cabeza.
Me puse como loca
- Gracias guapo ¿un beso nooo? y le di dos besos en la mejilla.
Me acomode la gorra con mi pelo largo moreno, con una cola de caballo para que no se cayera con los saltos de la atracción.
Mati - Te queda espectacular.
Claudia - ¿Quién, la gorra o el chico?
Ja ja ja por cierto ¿como te llamas?
- Para ti, Manu, para lo que mande señorita.
Claudia - Mandar mandar... se me ocurren muchas cosas.
Manu - Pero si queréis subir en ésta ¡comenzamos!
Mati me cogió de la mano y nos fuimos a sentarnos.
Nino ni no ni no!!!
Comenzaba la atracción, Manu cogía el micrófono.
Manu - Y mira como saltan, y saltan y saltan. Uno, dos, tres a tomar por saco!!
Yo creo que manejaba la atracción para que el lado más alto nos tocará a nosotras y saltáramos más.
Era super divertido, una vez acabó salimos de la atracción a carcajadas ja ja ja, pero había que salir por el otro lado, mire hacia la caseta donde estaba Manu entre la multitud de gente, nos mirábamos el uno al otro en la distancia. Había algo en esa mirada que me atraía,... Sin pensarlo dos veces le dije a Mati, ahora vengo.
Mati - ¿A dónde vas?
Con la mirada lo dije todo. Y entre la gente conseguí llegar a la cabina donde vendían las fichas.
Salió de la cabina y le fui a dar la gorra. A lo que él me paró la mano para que no me la quitará.
Manu - Es para ti, te queda mejor que a mí.
Claudia - Que va, ¿te puedes venir con nosotras?
Era evidente que no, aunque se lo pasara bien con el micrófono estaba currando.
Manu - Ahora no puedo, pero... Chiqui ponte al mando que ahora vengo. Le dijo a un chavalín que había dentro de la cabina.
Me cogió de la mano y nos bajamos de la atracción, mire a Mati que seguía esperando donde habíamos bajado. Y le dije adiós con la mano. Ella se extrañó y me dijo un gesto como para llamarnos por el móvil.
Cogidos de la mano me llevó a una caravana apartada de las atracciones muy grande, pero, muy grande, casi como un camión. Mientras abría la puerta con la llave yo miraba de un lado a otro nerviosa pero tranquila a la vez, una sensación muy rara. La diversión estaba donde la luces y la música sonaba, pero me apetecía estar con Manu.
Abrió la puerta y me dijo.
Manu - Si quieres pasar, solo será un momento.
No me lo pensé dos veces mejor con él que con cualquier borracho que se aleja de la gente para mear, vomitar…. Y subí los cuatro escalones que tenía la super caravana.
Era grande por dentro, un poco desordenada, pero... hay era donde vivía Manu pensé.
Él se fue para el fondo y yo me quedé parada contemplando cada rincón de su vivienda.
Manu - Puedes venir si quieres.
Claudia - Que chula tu casa.
Manu - No tiene balcón, pero no está nada mal.
Manu estaba trasteando en unos cajones de una habitación. Me quedé parada justo antes de entrar a la habitación.
Manu - Esta es mi habitación, un terreno prohibido para los demás.
Una habitación super ordenada, mucho más que el resto de su casa, tenía de todo, una cama pegada a la pared, armario, posters de la NBA, un equipo de música de dj, una bola discoteca,....
Manu - Toma para que te lo pases bien en las ferias.
Un montón de fichas me daba en una bolsita.
Ni respondí para darle las gracias. Y me lance a por él con un beso en la boca, se quedó estático y seguimos besándonos. Le cogí de la cintura y nuestras lenguas seguían jugando. Manu dejó la bolsa en la cama sin dejar de besarnos. Las manos de Manu fueron en busca de mi culo, que apretaba con las dos manos. Me estaba poniendo a mil y comencé a desabrocharle el pantalón.
Manu - No puedo.
Claudia - ¿Como?
Manu - Que no puedo.
Claudia - ¿Por qué?
Manu - Tengo que trabajar.
Que alivió, pensé en un momento que no quería nada conmigo.
Y me dio un besito.
Claudia - ¿Hasta que hora trabajas? Dije con pena a escasos centímetros de sus labios.
Manu - Hoy hasta las 2h.
Claudia - Pues luego vengo a buscarte. Y le volví a besar con pasión. Al minuto de estar besándonos.
Manu - Anda ves a pasártelo bien con tus amigas. Que si tardo mucho mi padre se enfadara.
Cuando ya me iba
Manu – La bolsa.
Claudia - No, la bolsa no me la llevo. Yo solo te quiero a ti.
Manu - No me hagas ese feo que a mí me dan siempre muchas. Si quieres vienes a buscarme o no, pero llévate la bolsa.
Me puse la bolsa en la mochila que llevaba y nos fuimos los dos para la atracción del platillo. Una vez allí le di un piquito.
Claudia - Luego vengo. Le dije con mirada pícara.
Manu - Aquí estaré, ahora es cosa tuya.
Entre la multitud de la gente fui en busca de mis amigas.
Mati - Tardona, pero ¿no ibas a devolverle la gorra?
Claudia - Si luego se la doy. Pero ahora nos vamos a subir... Y le enseñé la bolsa con las fichas.
Alaaaa!, grito de alegría.
Mati - ¿Pero esto a cambio de queee? Dijo picarona.
Claudia - Anda vamos.
Tuvimos faenas para saber de dónde eran algunas fichas, otras en cambio ya ponían el nombre. Yo me lo pasaba genial pero todo el rato miraba la hora.
Llegaban las 2h y le dije a Mati que me iba.
Mati - ¿A dónde vas?
Claudia - A buscar a Manu.
Mati - ¿Que dices?
Claudia - Luego nos vemos.
Me puso las manos en los hombros y me dijo.
Mati - Estás loca, me vas diciendo. ¿Vale?
Claudia – Si tranquila.
Mati – Ten cuidado.
Me fui a por la atracción. Al llegar me quedé mirando y no estaba Manu.
Que cabrón pensé. Me ha engañado.
En la atracción ya no había mucha gente y en el micrófono estaba Chiqui. Subí arriba y le pregunté,
Como si lo conociera de toda la vida.
Claudia - ¿Chiqui dónde está Manu?
Chiqui - ¿Tú quién eres?.
Claudia - No me jodas, dónde esta Manu.
Chiqui - No lo sé.
Mire hacía los lados pero no lo veía. - Será cabrón, me ha dejado colgada. Pensé en voz alta. Después de mirar varios segundos me di por vencida.
Me baje los escalones de la feria, desilusionada, mirando al suelo para no caerme.
Manu - ¡Hey has venido!
Me lancé a por él para darle un abrazo como si de una amistad de hace años que no veía.
Claudia - Pensé que no querías verme más.
Manu - He tenido que guardar la pasta.
Y le di un pico en la boca.
Manu - Bueno ¿que quieres hacer?
Claudia - ¿De todo? Y le abrace otra vez mirándolo a la cara.
Manu - Vamos a dar una vuelta.
Nos cogimos de la mano y nos fuimos a dar una vuelta, conocía a todos los feriantes. Iba saludando a todo el mundo, sin pararse, con un gesto con la mano, la cabeza,…Me decía que los feriantes eran como una familia, unos cuidaban de los otros aunque no fueran de la misma familia y que muchas veces coincidían en pueblos y ciudades.
Allí donde íbamos subíamos sin coger ficha y sin hacer cola. Era como una película. En todas con algún selfie, besitos, haciendo caritas,... Ya casi no había nadie en las atracciones. Y la gente se iba a los conciertos y pabs.
Nos paramos delante de una parada de chucherías, palomitas, cocos,... Y saludo a una mujer mayor. Le dio dos besos muy educado.
Manu - ¿Como va Maria la noche?.
Maria - Ya sabes unos ratos mejor que otros…. Hizo un gesto subiendo los hombros.
Manu - ¿No cierras?
Maria - Si ahora viene Paco ha ido a llevarle cambio a Ricardo.
Mientras yo aproveche para mandarle un wasa a Mati con alguna foto. "Todo bien, tengo un príncipe para mi solita "
Mati - Ten cuidado y me vas info, nos vamos en el concierto de Miki
Mientras me escribia con Maria hiba preparando un algodón.
Maria - Toma chiquilla que esta muy bueno.
Claudi - Muchas gracias, dije sorprendida.
No esperaba tan delicioso obsequió.
Maria - ¡Anda iros a divertiros! Guiñandole el ojo a Manu.
Andemos un par de metros y nos paremos. Mientras nos dábamos el uno al otro algodón (muy bueno por cierto), nos poníamos un trozo en la boca del otro y nos besábamos. No me lo podía creer, estaba en una nube.
Pasó un hombre por detrás de Manu y le saludo con un toque en la espalda sin parar.
Manu - Hey Paco, nos vamos.
Paco - Ok gracias.
Me quedé pensativa, ¿gracias?
Manu me cogió de la mano y seguimos con la película de ensueño.
Luego me explico porque le dio las gracias. Era tarde y para que no estuviera sola, se quedó Manu esperando a que viniera Paco. Y me dijo "Somos una familia".
Ya era tarde para estar por las atracciones dando vueltas, algunas habían cerrado y ya no había ambiente.
Manu - ¿Que quieres hacer?
Claudia - Estar contigo. Le dije con un fuerte abrazo.
Manu - Pues espera un momento.
Se puso con el móvil a mandar wasas. Yo hice lo mismo con Mati.
Claudia - "tia toy con Manu, es un encanto"
Mati - "no te enchoches que luego te llevas la desilusión “
Manu me miró y me dijo. - Nos vamos, esta todo preparado.
Claudia - ¿Preparado para?
Manu - ¿No has dicho que querías estar conmigo?
Claudia - Si.
Manu - Pues vamos.
Le escribí a Mati -" tía te dejo que mi luna de miel sigue"
Mati - "tendré el móvil en mi oreja, cuidadito princesa"
Claudia -
Me cogió de la mano y nos fuimos entre las atracciones ya cerradas. Alguna pareja que se volvía para su casa, otros que se escondían para mear,... Vamos que ni loca pasearía por allí yo sola. Pero con él abrazada o jugueteando era distinto. Llegamos a la noria y nos paramos delante.
Manu - ¿Has montado alguna vez?.
Claudia - Si una vez con mis amigas. Pero esta cerrado.
Todas las atracciones estaban sin luces, sin música,…no había nadie por los alrededores.
Manu - Para nosotros no.
Me cogió de la mano y como si de una princesa que entraba en el castillo me invitó a subir.
Una vez arriba, no me lo podía creer. Abrió la cabina de la noria y había una manta, un par de cojines, una botella de champán y hasta una bolsa de chucherías, con palomitas,....
Casi se me caen las lágrimas de la emoción. Seguía mirando cogida de la mano frente a la cabina.
Manu me miro a los ojos - Para esta vez no hace falta ficha. Puede pasar señorita.
Con un gesto de amabilidad.
Entramos dentro y se acercó Paco a cerrar la puerta con un guiño de ojitos. Y se puso en marcha la noria, yo me di un susto y me abracé a él. La noria subía y subía y yo aún no me lo creía. Hicimos un par de vueltas y se paró arriba. En lo más alto, por encima de los árboles. Se veía la ciudad con todas las luces de los edificios y el cielo lleno de estrellas.
Manu - ¿Te gusta?
Claudia - Me encanta.
Manu - ¿Quieres que pasemos la noche aquí?
Casi no podía decir nada, ni mi ex en 2 años había tenido nunca tantos detalles por mi. Y Manu en una noche ya me había llevado a las nubes.
Claudia - Pues claro que quiero.
Nos comenzamos a besar apasionadamente, muy románticos. Al ratito.
Manu - Espera. Cogió el móvil y comenzó a escribir. Mientras yo estaba mirando como una boba la ciudad.
Manu - Ya esta, Paco nos deja aquí arriba hasta mañana.
Puso dos manos en mi cuello mientras nos besamos, nuestras lenguas jugueteaban como si supieran lo que quería uno del otro. Dentro, fuera, un besito para dar un poco de pausa y Manu comenzó a bajarme la cremallera de la chaqueta.
Manu - ¿Estás segura?
Claudia - Nunca había estado tan segura.
No era virgen, ya había tenido relaciones completas con el gilipollas de mi ex.
Mirándonos a la cara comenzó a quitarme la chaqueta, los dos hombros quedaron sin el calorcito de esa prenda. La chaqueta cayó al suelo y comenzamos a besarnos. Sin pensármelo dos veces comencé a desabrocharle el cinturón y él comenzó acariciarme los pechos por fuera del jersey. Pronto se me pusieron los pezones bien duros. Por fin pude desabrochar el pantalón y metí la mano por dentro. Su polla estaba ya bien dura y comencé a acariciarla por fuera del calzoncillo. El también había conseguido meter la mano por dentro de mi pantalón. Y ya estaba jugueteando con mi chochete. Mi excitación era palpable, mi chochete estaba bien húmedo. Manu comenzó a bajarme el pantalón pero con poco éxito. Era un pantalón de cuero pegado y con una mano lo tenía complicado. Mientras nos besabamos me salió una risita.
Claudia - ¿Que? ¿Se te resiste?
Manu - El pantalón sí pero...
Me quito la gorra, me cogió el jersey de la cintura y lo subió hasta sacármelo y lo tiró en los asientos, luego desabrocho el sujetador. Mientras tanto yo ya estaba pajeando su pollo por dentro de su calzoncillo muy lentamente. Manu comenzó a chuparme las tetas e iba intercambiando de una a la otra, mientras cogía una la otra la chupaba y me mordisqueó un pezón.
Claudia - ¡Hey! No seas malo.
Manu - Perdón pero pensé que era algodón.
Nos reímos sin carcajadas y seguimos con nuestra excitación.
Yo comencé a morderle el cuello y le subí el jersey, no tuvo paciencia para que se lo quitara y él mismo se lo quitó, yo iba acariciando su polla. Le iba dando besitos en un pezón y seguí bajando entre su pecho y sus abdominales. Comencé a bajarle el pantalón, con uno movimientos con los pies Manu lo hizo mas fácil. Tenía su polla bien dura delante mi cara y comencé a darle besitos, le mire solo levantando la vista y comencé a lamerla. Como si de una piruleta se tratara subía y bajaba con mi lengua toda su polla. Lo volví a mirar sin subir mucho la cabeza y ahí estaba, mirándome fijamente, mientras con la mano subía y bajaba su polla, Manu se mordió los labios. Me metí su polla lentamente en la boca acariciando su capullo con la lengua. Mis movimientos eran lentos, con la lengua jugando con su capullo subía y bajaba con la mano, luego iba cambiando, subía y bajaba con mi cabeza metiendo su polla todo lo dentro que podía. Me puso una mano en la cabeza mientras yo seguía chupando, sus gemidos eran cada vez más fuertes y tampoco había que disimular ya que allí arriba, no nos escuchaba nadie. Yo seguía cada vez más rápido hasta que…
Manu - Para para, que me voy a correr.
Claudia - ¿Y que problema hay? Le dije con una sonrisa.
Manu - Que yo también quiero.
Me ayudó a que me pusiera de pie y me beso.
Manu - Ahora me toca a mí.
Y comenzó a bajarme los pantalones, pero esta vez con las dos manos, cuando los tenía en los tobillos el agachado, me apoyé en su cabeza y levanté los pies. La cabina se movía un poco y había que ir con cuidado. Una vez los pantalones estaban fuera, Manu comenzó a subir sus manos hasta llegar a mi cintura, cogió mi tanga y lo bajó lentamente hasta sacarlo por los tobillos. Manu subía dando lengüetazos y besitos por mis muslos mientras sus manos acariciaban las piernas por detrás. Yo miraba ilusionada para que llegara a mi chochete y abrí un poco las piernas, me agarré a una barra que había arriba como las del metro. Nunca me habían comido el chochete y no por ganas, pero el gilipollas de mi exnovio solo pensaba en él. Manu comenzó a lamer mi cochete bien arreglaito, con muy poco pelo a la brasileña (de eso tenía culpa Mati, pero ahora no toca explicar esa parte) Sin meter la lengua por dentro iba recorriendo mis labios de una punta a la otra. Yo me agarraba con las dos manos en la barra mientras miraba el techo. Un dedo comenzaba a entrar en mi cochete mientras me acariciaba con su lengua. De un dedo pasó a introducir dos y comenzaron con mis primeros gemidos. Su lengua ya acariciaba el clítoris y los dedos entraban y salían con lentitud. Yo comencé a mover mis caderas, esa sensación era increíble y yo me la perdí durante mucho tiempo. De vez en cuando absorbía mi clítoris y eso hacía que mi cuerpo se tensara de la excitación.Y me cogía más fuerte en la barra. La ternura con la que me tocaba hacía que mis gemidos fueran cada vez más intensos. Cuando ya me estaba preparando para mi orgasmo, Manu se levantó y rozando nuestros cuerpos completamente desnudos puso sus manos en la barra. Los dos cogidos en la barra frente a frente y tocando nuestros cuerpos desnudos a escasos centímetros de nuestros labios.
Manu - Nunca hubiera pensado que querías subir a la noria.
Claudia - Yo me subo donde tú vayas. Te quiero.
Nuestros cuerpos seguían tocándose, su polla seguía dura y tiesa a la altura de mi chochete. Nos besábamos y el comenzó abrazarme, mientras yo seguía cogida a la barra, me cogió del culo y me levanto, yo lo abrace con mis piernas y comenzó acariciar mi chochete aprovechando las manos en el culo.
Manu - No te sueltes que nos caemos. Dijo en tono bromista. Ya notaba la punta de su polla pidiendo permiso para entrar.
No pude decir nada de lo excitada que estaba.
Le mordí en los labios seguido de un beso. Mientras su polla ya comenzaba a entrar lentamente, sus manos aguantaban mi culo para que yo no tuviera que hacer tanta fuerza para no caer. Entró toda su polla hasta el fondo y se paró, yo tenía mi cabeza apoyada en su hombro con la boca abierta cogiendo aire y comencé a mover mis caderas. Entraba y salía lentamente disfrutando del momento, La cabina se movía un poco y me movía lenta. Los movimientos cada vez eran mas rápidos y aunque Manu aguantaba mi peso era difícil aguantar así mucho tiempo.
Claudia - Yo ya no aguanto más.
Y comenzó Manu a moverse más rápido.
Me excite mucho pero era imposible aguantar más tiempo agarrada a esa barra.
Claudia - No no.
Y Manu más rápido se movía.
Claudia - No no no que me caigo. Y puse un pie en el suelo. Mientras nos reíamos.
Manu - Pensé que ibas a terminar.
Me puse con los brazos apoyados en los cristales dejando mi culo a su disposición. Manu se acercó por detrás, me acariciaba el culo y con su polla comenzó a restregarla por mi chochete. Yo miré hacía atrás, Manu observaba mi culo con cara de deseo, me miró y comenzó a meterla, esta vez más rápido. Mientras me cogía de las caderas su ritmo iba acelerando con el tiempo. Nuestros gemidos eran cada vez más fuertes, haaa haa! de vez en cuando Manu me tocaba una teta y yo seguía moviéndome adelante y atrás para seguir bombeando esa polla en mi chochete.
Los gemidos no tenían control, Manu con sus dos manos en mi caderas me daba cada vez más fuerte, yo con los brazos estirados y mirando hacía bajo ya no podía más.
Claudia - Ha ha ha mis gemidos daban evidencia de lo que iba a ocurrir.
Manu - Ha ha me corro, hoo me corro.
Yo ya estaba con un orgasmo, mis espasmos y un temblor en las piernas bien se lo hacían saber a Manu.
Que en un par de empujones sacó su polla de mi chochete y comenzó a sacar leche en mi culo y espalda. Yo miraba al suelo sin moverme, recuperando el aliento. Manu una vez soltó toda la leche, me incorporé y nos fundimos en un beso apasionado. Yo notaba como su leche iba bajando por la espalda pasando por la raja de mi culo.
Claudia - Espera que si no lo voy a dejar todo perdido.
Manu - Perdona, cogió sus calzoncillos y me limpio.
Nos sentamos en un lado de la cabina, yo tumbada con mi espalda en su pecho y contemplando esas bonitas vistas de la ciudad de noche.
Claudia - ¿Ah cuántas chicas has traído aquí?
Manu - A ninguna.
Claudia - ¿Pues será porque tendrían vértigo?
Manu - No lo sé, tú eres la única a quien se lo he pedido.
Gire mi cabeza mirándolo.
Claudia - Noo,
Manu - Si
Claudia - Noo
Manu - Si si, eres la primera chica que he tenido una noche como la de hoy.
Me gire entre sus piernas y di besitos una y otra vez.
Claudia - Que suerte la mía, mua! Guapo, mua! Bonico, mua!
Manu - No sé quién tiene más suerte.
Mientras Manu estaba abierto de piernas, con una estirada en los asientos y la otra en el suelo. Comencé acariciar un pezón y darle besitos en el pecho, con la mano comencé acariciar su polla, que en nada ya comenzaba a ponerse dura.
Los dos desnudos en las alturas seguíamos con ganas de más. Después de un beso con lengua le di dos besitos.
Claudia - Parece que quieres más.
Manu - Si no la dejas tranquilita.
Comencé a bajar, dandole besitos por su pecho,... abdominales que tenía bien marcados. Le daba besitos justo antes de llegar a su polla. Donde su bello guardaba mi tesoro. Con la polla cogida y acariciandola poco a poco, mi lengua comenzó a lamer su polla desde abajo como un helado, muy lento hasta llegar a la puntita de su polla. Estiraba la piel hacía abajo para que quedara al descubierto ese capullo oscuro. Me lo metí en la boca y jugando con la lengua miré a Manu, estaba con los ojos cerrados y con la boca abierta.
Le hice como un chupetón, poo!
Claudia - ¿Te gusta?
Manu - Me encantaaaa
Y me la metí toda dentro la boca. Mientras jugaba con la lengua con la otra mano acariciaba sus huevos.
Manu comenzaba a gemir haa haa!
Mi ritmo con la mano era más rápido, a veces sacaba su polla al descubierto y con la lengua hacia círculos en su capullo, luego lamía su frenillo y seguía con el movimiento de la mano pajeando esa polla que me estaba volviendo loca.
Manu respiraba cada vez más fuerte haa haa! joder Claudia. Decía entre sus respiraciones y gemidos.
Con la polla dentro de mi boca comencé a mover mi cabeza más rápido, los gemidos eran fuertes al ritmo de mi cabeza lo hacía todo lo rápido que podía. Y gemía más y más fuerte.
Manu hoo hoo hoo Yo seguía jugueteando con la lengua y con la mano apretando más fuerte su polla y pajeandola.
Manu - Me corro ho ho hooo me corro.
Me gustaban las pollas pero nunca probé ninguna leche, pero hoy,...hoy tampoco iba a ser el día, no fuera que me dieran arcadas y se fuera todo al traste vomitando.
Me quité la polla de la boca, y seguí pajeando fuerte su polla, retiré mi cara para que no me salpicara. Y apunte a mis tetas.
Manu - hoooooo
Con unos movimientos de cintura salía su primer chorro de semen que llegó a mi cuello, yo seguía pajeando apretando fuerte y con ganas, tres chorros más salieron hacía mis tetas.
Manu echaba la cabeza hacía atrás dando algún respingon, ya muy lentamente seguía subiendo y bajando la mano de su polla.
Lo miré y fui acercándome a su cara lentamente.
Claudia - Parece que te ha gustado.
Y le di un beso en la boca.
Manu - Sí pero,... ahora me toca a mi.
Ahora era yo la que estaba tumbada en el asiento, una pierna arriba justo donde acababa el respaldo, la otra pierna abierta para que Manu pudiera empezar su turno. Cogió los calzoncillos y me limpió el semen de mis tetas. Luego se puso de pie mirándome con esa polla relajada y la luz de la luna por detrás y tiró los calzoncillos que quedaron unos segundos pegados en el cristal de la cabina. Me dio un beso en la boca y fue a mi cuello, poco a poco fue bajando hasta mis tetas, no muy voluminosas pero lo suficiente para que se entretuviera con mis pezones. Algún lametón después de chuparlo como si fuera un biberon. Cogía las dos tetas con las dos manos e intentaba juntarlas y los lamia, lamia los pezones que ya estaban bien duros, luego fue bajando aún cogiendo una teta con una mano y jugueteando con el pezón. Llegaba al ombligo lamiendo el camino hacía abajo.
No había llegado a su tesoro y ya estaba mojadisima. Fue bajando por la ingle hasta llegar al tesoro, un par de besos en mi chochete daban el aviso de lo que ansiosa estaba esperando. Un par de besitos más a escasos centímetros de mi chochete y su lengua comenzaba a recorrer mi chochete de arriba abajo, sus dedos abrían los labios para sentir con mayor sensación esa lengua juguetona. Yo gemía intentando no excitarme con rapidez.
Claudia - Haaaa,..... Haaaaa....
Un dedo comenzaba abrirse camino entre los labios mientras con su lengua buscaba el clítoris.
Yo habría un poco más las piernas mientras le ponía las manos en la cabeza. Dos dedos ya eran los que tenía dentro, su movimiento mas lento de lo que mi cuerpo me pedía eran aliviados con su lengua tocando el clítoris y dando unos pequeños movimientos de placer con mi cadera.
Claudia - Haaa, haaa, ya no podía controlar mi respiración. Los dedos cada vez más rápidos y mis gemidos más fuertes. Manu seguía jugando con el clítoris y mi cuerpo empezaba a mover mi cadera pidiendo más.
Claudia - Ha, ha, ha...
No había que disimular y mi cuerpo tampoco tenía ninguna intención de esconderse. Mi cadera con movimientos cortos y Manu con sus dedos entrando hasta el fondo para volver a salir me estaban llevando a un orgasmo, Manu me miró mientras tenía los dedos hasta el fondo y con la otra mano hacía circulitos en la parte de arriba del cochete, después de varías veces de entradas y salidas llegó lo inevitable.
Claudia - Haaaaa haaaaa
Mi culo se levantó ligeramente mientras los dedos se quedaron bien adentro sin moverse. Pero su lengua seguía jugando con el clítoris dos o tres segundos más, luego absorbió el botoncito. Abrí las piernas y le cogí fuerte de la cabeza empujandolo a mi chochete.
Claudia - Ha ha ha Manu, Ha ha.
Me corrí como nunca, era una sensación que me dejaba en las nubes. Incluso mas alto de donde estábamos. Manu seguía moviendo sus dedos y acariciaba mi chochete. Pero ya no podía más, me había corrido y cualquier roce en mi chochete se multiplicaba por mil la sensación. Cerré las piernas para avisarle que no podía más. Manu miró, con la boca y barbilla brillante, y yo, seguro tenía una sonrisa de satisfacción. Poco a poco fue subiendo dando besitos en mi cuerpo, mientras bajaba mis pulsaciones llego a mi boca y antes de besarme con los dedos aun moviendose muy lentos en mi chochete
Manu - ¿Te gusto?
Ni respondí, le di un abrazo y nos besamos. Se acercó sacando los dedos de mi chochete y nos fundimos en un largo beso.
Después de recuperarme, Manu se levantó mirando la cuidad.
Manu - Creo que ha llegado el momento.
Claudia - ¿El momento de que? Pensé que ya no había más tiempo y nos bajaríamos de la noria.
Manu - De brindar.
Abrió la botella saliendo el tapon disparado, pooom!. Rebotó en el techo y no se donde más, nos llenamos las copas de plástico. Y los dos de pie desnudos en la cabina de la noria, con esas vistas espectaculares.
Manu - Por la suerte que he tenido y esperó seguir teniendo.
Crucemos nuestros brazos y nos la bebimos de una vez. Aún de pie mirando la cidad de noche. Me tapo gentilmente con una manta. El en cambio se quedó desnudo abrazado a mi. Estuvimos un tiempo largo contemplando las vistas maravillosas. Yo le explicaba que era cada luz de cada edificio.
Claudia - Esto es la catedral, allí esta el colegio,.... Había perdido la noción del tiempo.
Claudia - Buf ahora mismo me comería unas patatas fritas.
Manu - Pues puede elegir la señorita.
Saco una bolsa de tubo de palomitas y otra de chucherías.
Manu - No hay patatas fritas pero puede elegir la señorita.
Claudia - ja ja ja Eres una caja de sorpresas.
Manu puso una manta en el suelo con un par de cojines. Mientras yo hice una foto a la copa con vistas a la ciudad y se la mande a Mati por wasa.
Claudia - Esto es un sueño.
Mati - No me jodas y yo preocupada. ¿Donde andas cabrona?
Claudia - Te importa si nos hacemos una foto para Mati que esta preocupada.
Manu - ¿La chica que hiba con tigo?
Claudia - Si, mi mejor amiga desde pequeñas.
Manu - Pues claro si se queda más tranquila.
Tapada con la manta y Manu detrás brindando otra vez, le mande un selfi.
Claudia - De de miel,
Mati - ¿Eso es la noria?
Claudia - Si. Te veo mañana
Mati - Cabrona.
Estuvimos comiendo y jugueteando con las chucherías. Nos poníamos una en la boca y nos la pasábamos de una boca a la otra, una palomita en la lengua del otro,... Y claro con tanto juego comencé a calentarme. Manu estaba en el suelo tumbado con las piernas estiradas y con el cuerpo apoyado en los asientos, me puse encima de él tapada con la manta de cintura para abajo.
Claudia - ¿Has visto que esta a punto de salir el sol?
Manu - Bueno ahora mismo solo me reflejan tus ojos.
Me lo comí con un beso con lengua, pero esta vez con más pasión.
Comencé a acariciar su polla que pronto despertó.
Claudia - Habrá que darle los buenos días al sol.
Manu no dijo nada, su polla ya estaba dura, me levanté un poco restregandola polla por mi chochete. Manu me acariciaba la espalda con ternura.
Lo miraba sonriendo, acariciando nuestras narices y sin cerrar los ojos comencé a bajar lentamente, notando como volvía a entrar esa polla en mi interior, centimetro a centimetro. Manu cogía el culo con las dos manos. Una vez tenía la polla dentro hasta el fondo comenzamos a besarnos sintiendo ese placer de tenerla toda dentro. Unos leves movimientos con la cadera adelante y atrás daban el comienzo de lo que seguramente era una despedida de aquella noche de locura. Comence arriba y abajo lentamente pero poco duro esa paciencia y llego la pasión o la rabia de saber que esa luna de miel llegaba a su fin. Comenzamos a movernos más apasionados, más fuertes, no se, tuve la sensación que los dos queríamos acabar en lo más alto.
Mis movimientos eran más rápidos escuchando el choque de sus piernas con mi culo, de vez en cuando cambiaba mi movimiento de arriba abajo con el movimiento de mi cadera pero sin aflojar el ritmo. Fuera como fuera su polla seguía dentro dandome placer, Manu chupaba mis tetas con fuerza y mordisqueaba el pezón. Alguna vez hasta me hacía daño pero no le decía nada. Yo solo quería que esta última follada fuera increible. Me movía con más ganas y gemía haa haa! Nos mirábamos fijamente soltando alguna sonrisa cuando la excitación nos lo permitía.
Manu puso una de sus dedos muy cerca de la entrada de mi culo. Eso me excitó aún más y me movía con más pasión. Manu me abría las nalgas y puso un dedo el ano. No sabía si lo hacía conscientemente o por casualidad acabo metiendo un poco el dedo por mi culito, pero a mi me volvía loca. Después de varios sube y baja cambié el movimiento de mis cadera. Manu puso una mano en mi barbilla.
Manu - ¿Cambiamos?
Mis piernas ya no podían más y sin decirle nada. Me cogió de la cintura y me invitó a levantarme, saque la polla de mi chochete y me puse en cuatro apoyando los brazos en los asientos. Manu sin perder tiempo me miro el culo y me la metió de golpe. Con esa postura se sentía más grande su polla, yo abría la boca cogiendo aire y volvió a sacarla lentamente y otra vez a meterla fuerte y así tres o cuatro veces, a punto de salir de mi chochete y me la clavaba otra vez.
Claudia - Haaa gemia cada vez que me la metía.
Poco a poco sus embestidas fueron más rápidas. Y yo seguía gimiendo a su ritmo, cada vez que la sentía toda dentro. La pasión iba a más, su ritmo era rápido y yo quería ver esos ojitos. Me gire y me tumbe en el suelo, entre la manta mal puesta y algún que otro envoltorio de las chucherías. Lo cogí del cuello para que se acercara, quería besarlo, abrí las piernas y lo abrace con fuerza en su cintura. Manu quería volver a meterla otra vez pero no acertaba con el ajuguero, probó varias veces y apunto estuvo de meterla por mi culo. Yo no dije nada estaba tan cachonda que me daba igual por donde la metiera. Estaba dispuesta a entregarle mi virgen culito.
Al final encontró el tesoro y la metió bien fuerte por mi chochete. Los gemidos de los dos eran fuertes pero ninguno decía nada de correrse, seguiamos con pasión, sudorosos. Mi cuerpo estaba descontrolado, movimientos rápidos y fuertes de mi cadera Manu me agarró fuerte una teta, me dolía pero ya volvía a tener la sensación de llegar a lo más alto mis manos se fueron a su culo y le ayudaba con sus movimientos. Manu miraba al frente y era evidente que estaba a punto, pero yo,... yo ya no podía más. Comencé a gemir fuerte.
Claudia - ha haaaa haaaa! estaba con mi orgasmo que después de estar toda la noche follando este parecía más intenso y Manu seguía empujando fuerte. Mi orgasmo se alargó por segundos abrazada con las piernas a Manu. Yo no podía más a punto de un tirón en el muslo, Manu sacó su polla y se corrió en mi ombligo.
Yo me incorporé rápido y le cogí la polla para seguir pajeando con fuerza. Una vez ya se acabaron los chorros de semen en mis tetas.
Manu - Para para, me dijo con algunos espasmos y me cogió mi mano para que no la moviera.
Nos dimos algún besito, yo tumbada y él de rodillas.
Claudia - A mi casi me da un tirón.
Y se dejó caer encima mio.
Claudia - Hey que no soy un sofa.
Manu - Pues yo estoy la mar de bien.
Ja ja ja nos reímos los dos. - A mi casi me paras el corazón.
Nos recuperamos de tanta excitación, entre sonrisas nos limpiemos con lo poco que quedaba limpio de los calzoncillos, y nos pusimos a ver el amanecer, abrazados de pie viendo el despertar de una ciudad y a punto de acabar una noche inolvidable. Manu de repente le cambió la cara.
Manu - Mierda que viene Paco.
Nos pusimos como locos a vestirnos, yo no encontraba mi tanga, Manu iba poniendo todo lo que pillaba en la bolsa de las chuches y patatas.
Manu - Creo que las he metido en la bolsa con los calzoncillos.
Nos reíamos ja ja ja pero sin parar de vestirnos. Yo sin bragas y la noria comenzó a moverse.
Claudia - Mierda, dije casi cayendo al suelo. - ¡malditos pantalones!.
Yo ya me había vestido pero Manu era lento, bueno había recogido todo lo que había por el suelo.
Recogí una bolsa de chucherías que quedó medio escondida Manu se abrocho el cinturón y los dos nos quedamos abrazados cogidos de una mano de la barra de arriba, mirándonos fijamente se paró la noria y se abrió la puerta.
Paco - Buenos días por la mañana.
Claudia - Buenos días, dije tímidamente.
Manu - Buenos días Paco, muchas gracias por la habitación.
Paco - Tranquilo hijo te mereces esto y mucho más. Dejar las cosas que ya las recojo yo.
Los dos a la vez Claudia y Manu - Gracias.
Nos bajamos de la noria con energía, no sabía ni qué hora era.
Manu - Son las 6h te apetece un desayuno.
Claudia - Pues la verdad es que sí.
Nos fuimos a una churrería de las ferias que evidentemente no paguemos porque conocían a Manu. Una vez desayunamos allí mismo en un banco del paseo viendo pasar la gente corriendo, paseando el perro o alguna que otra pareja, me acordé.
Claudia - ¿La bolsa la tiene Paco?
Manu - Si.
Claudia - ¿Con mi tanga?
Manu - Y mis calzoncillos
Ja ja ja nos reímos hasta llorar.
Me acompañó a casa de Mati. Una vez allí, le di un beso.
Claudia - ¿Cuándo nos vemos?
Manu - Yo libro hoy.
Nos dimos los números de teléfono.
Claudia - Nos llamamos por la tarde.
Llamé al móvil de Mati para no despertar a nadie.
Claudia - Abre tía que estoy fuera. Y al abrir la puerta le di una bolsa con churros.
Claudia - Son de Manu. Aún no había entrado a su casa.
Mati saludó a Manu con la mano.
Y yo le di un abrazo a Mati. Me giré y le mandé un beso con la mano.
Luego claro me tocó explicarle mi gran noche con Manu a mi mejor amiga.
Mati - Cuenta cuenta…..
Si les gusto y quieren que siga con la historia diganlo, tambíen sugerencias y opiniones me ayudaran a mejorar en los relatos.
Muchas gracias.
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